lunes, 26 de septiembre de 2016

Una duda sobre los alimentos transgénicos

La siguiente pregunta me ha llegado recientemente por mail.

Pregunta:

Toni, no sé cómo escribir en el blog, así que si no te importa te comento por aquí una duda. Últimamente mi ego está muy revoltoso y me estoy comiendo la cabeza con el tema de los alimentos transgénicos. En una parte de mi cabeza veo que es una nueva estrategia del mi ego porque hace años que esto dejó de preocuparme porque sentí que quizá estos productos no sean perjudiciales y encima están en la gran mayoría de los alimentos. Pero ahora mi ego quiere hacerme sentir culpable por si pueden estos productos perjudicar a mis hijos, también veo que esta preocupacion viene y se va. ¿Crees que este tipo de asuntos referentes a transgénicos y aditivos en la alimentación pueden puede afectar a la salud o a los genes? ¿O siempre la elección de enfermar la toma la mente en otro plano y usa cualquier cosa sea la alimentación o sea cualquier otra situación? Pienso que si realmente afectasen estos productos u otros, nos afectarían a todos por igual y sin embargo hay gente que fuma o abusa de cualquier sustancia de forma compulsiva y no tiene sintomas relacionados con ello, como por ejemplo amigos que fuman desde hace 40 años y tienen relativamente bien los pulmones y sin embargo hay casos de cáncer de pulmón sin fumar ni beber e incluso cuidándose mucho en la alimentación. ¿Podrías decirme algo al respecto? Muchas gracias de nuevo amigo

Copio ahora mi mail de respuesta:

Lo importante es no obsesionarnos por nada, y seguir profundizando cada uno en nuestro camino espiritual. Como en tu otro mail indicas que disfrutas leyendo a Ken Wapnick, en ese caso, si tu camino es Un Curso de Milagros, lo principal es simplemente que sigas practicando el perdón, incluido con el tema de los transgénicos.

Según la enseñanza del Curso, las cosas del mundo no son buenas o malas por sí mismas, sino que todas ellas son neutras.

En alguno de los evangelios también se le atribuye a Jesús una idea parecida: No es lo que entra por la boca lo que contamina, sino lo que sale de ella, pues eso proviene del corazón (es decir, las cosas no son malas o buenas por sí mismas, sino que es nuestra mente o actitud lo que convierte las cosas en "buenas" o "malas").

Esto significa que lo importante no son las cosas en sí, sino cómo nos las tomamos (cómo las interpretamos). Cualquier cosa podemos usarla con el propósito de expresar amor, o cuando no sea posible, podemos utilizar las cosas "problemáticas" o que nos inquietan para practicar el perdón. 

Pero esto no quiere decir que no podamos tener preferencias. Es cierto que ninguna cosa, en última instancia, es buena o mala de por sí, pero por ejemplo no vamos a subir a lo alto de un rascacielos para tirarnos por la azotea. Incluso eso, en último término, es neutro también, porque la muerte no es real etc., pero generalmente el símbolo más amoroso es que tratemos con amabilidad nuestros cuerpos, como símbolo de amor y bondad con nosotros mismos y con los demás. Por eso está bien que tengamos determinadas preferencias; por ejemplo, evidentemente yo prefiero tener un cuerpo indemne que hacerlo saltar desde la azotea de un rascacielos jejeje. 

Esa misma idea, aplicada en los asuntos más pequeños cotidianos, es muy útil. Si me duele una muela, veo muy oportuna la preferencia de ir al dentista (aunque tanto el dolor de muela como el dentista, como mi propio cuerpo, sean símbolos ilusorios). Lo que sí procuro, haga lo que haga a nivel del mundo, es acordarme de perdonar la situación. Al perdonar, el resto irá lo mejor que pueda ir, pues nos sentiremos inspirados a lo que sea más oportuno.

Con otros asuntos cotidianos, puede que no tengamos una preferencia clara. En el caso de los transgénicos, por ejemplo, no sé si resultan "perjudiciales" o no (desde el punto de vista de la apariencia, salud corporal) para aquellos que estamos aún enganchados a la conciencia de masas (o sea: prácticamente todos nosotros). La conciencia de masas, basada en las creencias del mundo (creencias conscientes e inconscientes), parece afectarnos porque estamos enganchados a ella y en parte la estamos aceptando. Pero las cosas no afectan a todos por igual. Es más bien en términos estadísticos. Y sobre muchas cosas, en realidad no sabemos si resultan perjudiciales o no, a nivel del mundo. 

En el caso de los transgénicos, yo no sé si tienen efectos perjudiciales o no. Lo que podemos hacer es aplicar el perdón y luego seguir nuestras intuiciones y fluir del modo más amoroso que nos resulte posible. Podemos estar en paz y sentirnos amorosos tanto si tomamos productos transgénicos como si no. En caso de no tomarlos, podemos considerar eso no como un rechazo ni como un reproche ante quienes elaboran estos productos, sino como una simple preferencia por nuestra parte. Simplemente seguimos nuestra intuición y aplicamos el perdón al mismo tiempo. 

En realidad, si vamos a tomar transgénicos o no, es algo que ya "está escrito" en el guión de nuestra vida, ¡puede que a veces incluso los tomamos sin saberlo, por falta de información en las etiquetas!, pero somos libres de unirnos al guión del Espíritu Santo y añadir el ingrediente del perdón a cualquier circunstancia en que parezcamos encontrarnos. Al perdonar nos resulta más fácil estar en paz. Y al estar en paz, es menos probable estadísticamente que las circunstancias "externas" nos afecten, incluidos los transgénicos. Una vez más: no contamina lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella.  


((Nota: en dos de los tres párrafos anteriores uso dos veces el concepto de estadística, al decir "en términos estadísticos" y "es menos probable estadísticamente". Esto es refiriéndonos a nivel del mundo: desde el punto de vista del saber del mundo (investigaciones científicas incluidas) nunca se sabe con certeza si determinado efecto o enfermedad va a desarrollarse o no, por lo que debemos reconocer que "no lo sabemos", y a lo sumo podemos considerar las estadísticas para hacernos una idea general (ya que el ego colectivo o mente inconsciente "reparte" los problemas de un modo que da la impresión de haber patrones estadísticos; aunque esto en realidad sea un truco más del ego). Pero, en el fondo, en última instancia, es nuestra propia mente inconsciente la que determina, no estadísticamente sino de manera concreta, si determinado individuo va a manifestar o no determinada enfermedad. Es siempre la mente la que decide, pero puesto que en la práctica nosotros no somos conscientes de nuestra mente inconsciente, lo más sensato es reconocer que "no sabemos" y utilizar el proceso del perdón. Entonces todo jugará a nuestro favor, ya sea reflejando este perdón, o concediéndonos la oportunidad de seguir practicando el perdón hasta que el ego sea totalmente disuelto. En cualquier caso, el perdón nos ayudará a estar cada vez más en paz, independientemente de cuáles parezcan ser las circunstancias "externas"))

Personalmente no soy muy partidario de los transgénicos, pero esto es una preferencia personal por mi parte, y además no es una preferencia muy marcada (a mí me gusta no complicar las cosas, así que si algun alimento que me gustara mucho procediera de transgénicos, no por ello dejaría de tomarlo, pero tal vez si hubiese alternativa de lo mismo sin transgénicos, me decantase por lo que no es transgénico). En mi caso ni siquiera me fijo en si las cosas que compro pudieran ser transgénicas o no, pero en principio mi preferencia simpatiza más con los productos no-transgénicos, a pesar de que reconozco que no sé si son objetivamente "perjudiciales" o no. Y aunque tal vez no sean perjudiciales para el cuerpo, otra cosa que no me resuena es la posibilidad de que pueda haber empresas que lleguen a patentar alimentos, semillas, pues parece más solidario que estas cosas sean de uso libre para todos los agricultores. 

Así que, en principio, no simpatizo demasiado con los transgénicos, pero en el fondo, como todo, son neutrales, y sé que lo realmente importante es practicar el perdón, y luego seguir nuestras intuiciones (y nuestra intuición para hoy puede ser diferente de lo que otro día sintamos oportuno). Si acaso nuestra intuición fuese procurar esquivar los transgénicos, lo podremos hacer sin obsesiones, de manera tranquila, pues el perdón nos abre a la paz. Y entonces no nos obsesionaremos si en determinada ocasión hacemos una excepción a nuestra preferencia, ni nos dejaremos dominar por el miedo si algún día simplemente no hay alternativa a los transgénicos. Simplemente, tomamos lo mejor (o lo que nos gusta) de lo que podemos comer en nuestra época, sin obsesionarnos demasiado. Obsesionarse no suele salir bien, porque cuanto más investiga uno, más problemas y defectos encuentra uno en TODOS los productos. Vivimos en el mundo de la dualidad, y aquí nada está libre de tener algún defecto práctico. Pero, al mismo tiempo, todas las cosas nos aportan también alguna ventaja. Así que tomemos lo que nos parezca oportuno, y simplemente usemos el perdón para limpiar nuestra mente y así estar más receptivos a lo bueno que hay en todo. 

El mundo es como una colección de botellas a medio llenar (dualidad). Nosotros elegimos nuestra actitud: si vemos las botellas medio llenas o medio vacías. 

Así que aunque no puedo aconsejarte sobre los transgénicos (porque cada uno tiene sus preferencias), sí puedo recordarte que no son importantes, y en cambio sí es importante practicar el perdón. Puedes practicar el perdón en tu manera de pensar sobre los transgénicos (simplemente al hacer lo que veas oportuno, pero sin tomarte el asunto con excesiva seriedad), y sobre todo puedes practicar el perdón con tus preocupaciones al respecto. Dices que el ego te incita a sentirte culpable porque los transgénicos podrían afectar también a tus hijos. Esa sensación de culpabilidad es también una excelente oportunidad para practicar el perdón. Simplemente, practica el perdón y haz lo que quieras, pues acertarás. Esa culpabilidad interior es un reflejo/proyección, pues no proviene realmente de los transgénicos ("No estoy disgustado o culpabilizado por la razón que creo"), sino de la culpa ontológica de nuestra mente inconsciente, de la creencia de haber "roto" el Cielo y de habernos separados de la Plenitud. Todo miedo procede en última instancia de esa falsa creencia de habernos separado de Dios. Y esta falsa creencia la vamos sanando cada vez que practicamos el perdón. 

Nada puede hacerte daño realmente ("No soy víctima del mundo que veo"), así que al perdonar te liberas de tus miedos para gradualmente ir despertando a la tranquila realidad de nuestro Ser inmutable. 

Ver a tus seres queridos como espíritu en vez de como cuerpos es otra forma de perdón que te ayudará a darte cuenta de que como no son cuerpos, su verdadero ser es inmutable y no puede ser dañado de ningún modo.

En la práctica, en la vida cotidiana, simplemente practica el perdón y procura relajarte. No necesitas poderes especiales ni "saberlo todo". Simplemente perdona y luego sigue intentando hacer las cosas del modo que te resulte más oportuno. Todo saldrá bien para ti y para todos. 

Un abrazo


Como complemento, copio también mi siguiente mail, más breve, referido a la práctica espiritual:

Mucho ánimo. Recuerda que la meta está garantizada, pero debemos tener paciencia porque el proceso de ir deshaciendo nuestra resistencia a despertar es un proceso muy gradual. Este es un camino de por vida. Como con todos los otros caminos, la resistencia a despertar se manifestará en muchos puntos del camino, en forma de duda, miedo, desesperación, impaciencia, etc. Pero esto es "normal", porque el ego nos induce a ello una y otra vez, y los productos de la dualidad (dudas, sufrimiento, miedo, etc.) seguirán acompañándonos de un modo u otro, en un grado u otro, hasta el final, hasta que finalmente el ego quede totalmente deshecho y se produzca la última de las ilusiones, la iluminación, y con ella el despertar del sueño de la dualidad. Entonces, por fin, ya no habrá jamás duda, ni miedo, ni sufrimiento ni carencia de ningún tipo.

Pero de momento hemos de tener la humildad de reconocer que todavía nos estamos aferrando al ego, por lo que nuestro papel ahora es seguir practicando nuestro camino espiritual (cada uno con el camino que le resuene). El ego no existe, y esto es finalmente lo que nuestra práctica nos revelará; no intelectualmente, sino experimentalmente.

Así que mucho ánimo, y que sigas orientado hacia el propósito de reconocer tu verdadero Ser. Pues este es un propósito seguro, e infinitamente valioso, que te conducirá a la victoria de reconocer lo que Eres junto con todos los demás.

¡Un abrazo!

5 comentarios:

  1. Yo me quedo con el consejo del Dr.Toni: Practica el perdón y haz lo que quieras.

    Eso es lo importante, y en verdad la única decisión  que me traerá paz: reconocer que me siento culpable (o culpo a otros) y tener la voluntad de entregárselo al Espíritu Santo.
    Sin embargo, mientras siga identificado con el cuerpo, las dudas y decisiones parece que tenga que tomarlas con respecto al mundo. Esta es la estrategia del ego para desviar la atención de donde realmente esta el problema, que es en la mente.
    Es en la mente donde realmente se esta tomando la decisión (Unidad o separación), y como no somos conscientes de esto, lo mejor que podemos hacer es darnos cuenta de si nos sentimos culpables, pues entonces sabremos que hemos elegido al ego.
    Y podemos estar agradecidos por todas esas situaciones en las que nos damos cuenta de la culpa, pues gracias a ellas despertamos del sueño.

    Fácilmente caemos en la trampa del ego una y otra vez creyendo que el sentimiento de culpa (o incertidumbre, duda, miedo) es debido a que tenemos que tomar una decisión con relación a las cosas del mundo, cuando la decisión ya ha sido tomada en la mente en favor del ego; y por eso no estoy en paz elija lo que elija del mundo.

    La enfermedad esta en la Mente, que no es más que el error de querer hacer real lo irreal (el mundo, la separación). Mientras tanto, en el aparente mundo del espacio-tiempo, los personajes iremos perdonando todo aquello que nos afecte y decidiendo en favor del Espiritu Santo, lo cual es el símbolo del despertar; hasta llegar al último símbolo del despertar y se fusionen todas las mentes y el mundo en Uno.

    ResponderEliminar
  2. A propósito, el guión del personaje en el cual me experimento (que manera más rara de decir "yo", jejeje¡) está relacionado con la agricultura ecológica y el mundillo alternativo.
    Cultivo y cosecho mis propias hortalizas  de semillas de variedades tradicionales  que reproduzco (no transgénicas ni híbridas), y el pan también lo hago ecológico y artesano, en horno de leña. ¿Y esto que significa?
    Nada. El significado o valor se lo confiere la mente y tiene un propósito. Y el propósito o bien es hacer real el sueño o despertar de él.
    Si creo que comer productos ecológicos o no transgénicos "me va a salvar" de la enfermedad o al mundo, y dedico toda mi atención a estas cosas, es que estoy identificado con el cuerpo y quiero hacer real el sueño, por lo tanto sufro y experimento miedo.
    Sin embargo, en este mundo también puedes elegir (o eso parece) si quieres una tarta de chocolate o una de fresa, un producto ecológico o convencional, etc y eso da igual, pues no hace nada.
    No habría ningún problema en elegir si no fuera por la culpa.
    Lo que realmente está teniendo consecuencias es la elección en la mente. ¿Para qué como productos ecológicos o no transgénicos? Y observar si esta decisión esta motivada por la culpa o el miedo.

    No hay certeza de que los transgénicos o los químicos sean los causantes de enfermedades concretas. Como ocurre con la mayoría de enfermedades, que no se sabe ciertamente su causa.
    Habrán estudios científicos que digan una cosa y otros lo contrario, según lo que crea (de creer) el científico, éste buscará, encontrará y demostrará. Y el consumidor de productos hace lo mismo. Que es lo mismo que lo que hace el ego para evadirse de la culpa: proyecta un mundo y luego crea la percepción (conciencia), para que ésta pueda constatar y creer que es real lo que percibe.

    No digo que no tengan efectos, los tienen en la experiencia del mundo. Todo tiene efectos y este mundo es un efecto y reflejo de una enfermedad que esta en la mente.
    Si comes muchas almortas te da latirismo, si comes mucho maiz te da pelagra, si no comes verduras con vitamina C te da escorbuto, falta de yodo, bocio, etc, etc.
    No hay rincón en el mundo donde la enfermedad y la muerte no este presente, y la causa (los culpables) no son las farmacéuticas, los plaguicidas, químicos o los transgénicos, pues son recientes en la historia y de hecho han mitigado, eliminado  o dejado latentes muchas enfermedades.
    Entonces, ¿para que distraerme y preocuparme del efecto (síntomas) que es el mundo, si la causa (enfermedad) esta en la mente?

    Darme cuenta de que lo que hago en el mundo (en la forma) es mi guión y que es un medio para perdonar, sea lo que sea que esté haciendo, es el mejor propósito que pueda darle a esta experiencia.

    Y antes de irme a la cama me tomaré unas galletitas de esas que llevan almidón de maiz modificado, soja transgénica, glutamato monosódico y un montón de azúcar, mmmmmmmm así tendré dulces sueños.
    ¿O mejor con edulcorantes?
    ¡Vaya, ya me ha surgido el dilema¡  ¡Ya no podré dormir tranquilo¡ Brrrrr que rabia.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus comentarios, David; me han gustado mucho. Y sobre todo simpatizo con tu modo natural de desenvolverte en ese ámbito. Las simples palabras "horno de leña" me evoca ideas muy agradables y sanas, y aunque todo esto sean simples PREFERENCIAS (en el sentido que da Gary Renard a la palabra "preferencias"), hay preferencias con las que simpatizo mucho, y a veces son incluso la mar de divertidas o agradables.

      En fin, como se deduce de nuestros comentarios, que cada cual disfrute de sus preferencias, y cuando algo parezca torcerse o resulte molesto, siempre disponemos de nuestro comodín o llave maestra: la práctica del perdón.

      ¡Un abrazo!

      Eliminar
  3. Muchisimas gracias David!!y no se si Davod eres tu tambien pero mil gracias tambien!!!y a Toni mil gracias tambien!!

    ResponderEliminar
  4. Muchisimas gracias David!!y no se si Davod eres tu tambien pero mil gracias tambien!!!y a Toni mil gracias tambien!!

    ResponderEliminar

Comentarios actualmente cerrados. Si quieres comentar algo podrías inscribirte en el foro 'Concordia y Plenitud' mientras siga abierto:

http://concordiayplenitud.foroactivo.com/

Saludos :-)

☼☼☼

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.