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martes, 12 de mayo de 2020

David Hoffmeister sobre la diversidad de canalizaciones y sobre las diversas versiones del Curso

El canal de youtube en español de David Hoffmeister ha vuelto a subir otro de esos vídeos largos (más de 3 horas) con el audio traducido simultáneamente al español. Puede verse completo si tenéis ganas y tiempo, aunque he ajustado el link para que apunte a la respuesta que me ha parecido más interesante (sobre el tema del título de este post), a partir de las 2 horas 10 minutos y 54 segundos, cuando le hacen una pregunta sobre las diversas canalizaciones, y tras el minuto y pico que dura la pregunta, David se explaya durante cerca de media hora, hasta llegar a las 2 horas 39 minutos del vídeo:

https://youtu.be/2ZVzz_XIkgU?t=7854

Ahí comparte varios puntos inspiradores, además de mencionar a Helen Schucman, Ken Wapnick, Un Curso de Amor, etc.

Posts relacionados:

"Cursos" alternativos a UCDM: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/10/cursos-alternativos-ucdm.html

Reseña de Un Curso de Amor (por Bob Rosenthal): https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2017/06/resena-de-un-curso-de-amor-por-bob.html

Reseña del doctor Robert Rosenthal sobre la C&A Edition de Un Curso de Milagros: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2018/09/resena-del-doctor-robert-rosenthal.html

La historia de los manuscritos de Un curso de milagros (por Ken Wapnick): https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/05/ken-wapnick-la-historia-de-los.html

lunes, 10 de septiembre de 2018

Reseña del doctor Robert Rosenthal sobre la C&A Edition de Un Curso de Milagros

Como sabéis, la edición "normal" o tradicional del Curso, que es la versión oficial en el sentido de que fue la que promovieron Helen Schucman y Bill Thetford, y es la edición que la Voz designó para transmitir el mensaje del Curso, es la que publica la Fundación para la Paz Interior (FIP: Foundation for Inner Peace), fundada originalmente por 5 miembros: Helen Schucman, William Thetford, Judith Skutch/Whitson, Robert Skutch y Kenneth Wapnick.

Con el paso de los años surgieron otras versiones del Curso, algunas de ellas basadas en los borradores iniciales del Curso, como por ejemplo el URTEXT.

Así que hoy día tenemos la edición oficial del Curso (el libro azul de la Fundación para la Paz Interior) y además hay a la venta otras ediciones alternativas, como el "URTEXT", la Hugh Lynn Version, etc (en internet hay incluso otras versiones más variopintas, mezcladas con algún evangelio de la Biblia o cosas así).

Alrededor de enero de 2017 apareció otra versión alternativa más, un laborioso trabajo realizado por el Círculo de la Expiación (Circle of Atonement), avalada por Robert Perry (principal exponente y supongo que fundador del Circle of Atonement (a partir de ahora escribiré "Circle of Atonement" con la abreviatura CofA, tal como hace Robert Rosenthal en la reseña que voy a traducir a continuación.

Esta nueva edición recibe el título de: A Course in Miracles - Complete and Annotated Edition (Un Curso de Milagros — Edición completa y comentada). El subtítulo es: Based on the original handwritten notes of Helen Schucman (Basado en las notas manuscritas originales de Helen Schucman).

De momento esta edición alternativa no está traducida al español. En inglés parece ser que tiene alrededor de 2000 páginas y me ha parecido interesante la reseña que Robert (o Bob) Rosenthal escribió sobre ese libro en AMAZON.

El doctor Bob Rosenthal, psiquiatra, fue uno de los primeros estudiantes de Un Curso de Milagros y amigo íntimo del doctor William Thetford (el co-escriba del Curso). Actualmente es Co-Presidente de la Fundación para la Paz Interior, y aunque en esta reseña avisa de que se trata de su opinión personal y no de la postura oficial de la Fundación, su opinión no deja de ser interesante, siendo además uno de los estudiantes más veteranos del Curso todavía vivo.

Mostrando una actitud abierta y conciliadora, Bob Rosenthal concede en su reseña 5 estrellas a esta nueva edición del Curso (el máximo de estrellas permitido), y como lo cortés no quita lo valiente, a continuación explica en su reseña los pros y contras que él ve en esta edición alternativa, con algunos argumentos que me han parecido muy razonables.

Así que traduzco su reseña por si alguien está interesado en el tema. Quien prefiera leerla en inglés, puede hacerlo aquí: https://www.amazon.com/gp/customer-reviews/R17ZQ08XNHZIZ1/ref=cm_cr_dp_d_rvw_ttl?ie=UTF8&ASIN=B074TV53C7

La ficha de este libro en AMAZON se encuentra aquí: https://www.amazon.com/COURSE-MIRACLES-Handwritten-Schucman-Complete-Annotated/dp/1886602395/ref=cm_cr_srp_d_product_top?ie=UTF8

Vamos con la traducción:

Reseña del doctor Robert Rosenthal sobre la C&A Edition de Un Curso de Milagros

Escrito en Amazon:

Por: Doctor Bob; escrito el 11 de marzo de 2017:

Sorprendente estudio — Para estudiantes experimentados y comprometidos

Desde hace mucho, la política de la Fundación para la Paz Interior ha sido no ofrecer comentarios, positivos ni negativos, con respecto a cualquier edición de Un Curso de Milagros (ACIM - UCDM) o sobre cualquier otra obra acerca del Curso. Como nuevo Co-presidente de la Fundación, me atengo por completo a esa política. Por consiguiente, no tenía planes de revisar este libro. Sin embargo, después de recibir una copia gratuita de esta nueva edición del Círculo de la Expiación (CofA) de Robert Perry, y al examinarla detenidamente, y después de haber recibido una serie de preguntas de estudiantes y amigos, me siento guiado a compartir mis pensamientos finalmente.

Lo que sigue a continuación no debe interpretarse de ninguna manera como la representación de la opinión de la Fundación para la Paz Interior. Más bien se trata de mis propios puntos de vista y observaciones personales, que ofrezco como uno de los primeros estudiantes de UCDM y uno de los pocos todavía vivos y que realmente conocieron a los dos escribas del Curso. De hecho, Bill Thetford fue mi amigo íntimo y mi mentor, desde el momento en que nos conocimos en la casa neoyorquina de los Skutch hasta su muerte en 1988.

CofA (el Círculo de la Expiación) ha sido meticuloso al documentar sus razones para producir esta edición y la miríada de cambios que contiene. Quiero ser igualmente concienzudo en mi reseña, por lo que va a ser un tanto larga de leer. Gran parte de lo que sigue se dirige a la actual comunidad de estudiantes del Curso. Probablemente parezca irrelevante para los estudiantes más recientes y para quienes intentan decidir qué edición del Curso comprar. Por lo tanto, he resumido mis conclusiones al final de esta revisión. Si no desea leerlo todo, sino simplemente ver las recomendaciones, siéntase libre de saltar directamente al final.

HISTORIA Y SANACIÓN

Para evaluar de manera justa los cambios introducidos en esta edición de UCDM se requiere repasar un poco la historia, una historia de la que muchos estudiantes del Curso no son plenamente conscientes. La primera edición encuardernada de UCDM se imprimió en junio de 1976 por la entonces recientemente creada Fundación para la Paz Interior (FIP), la organización específicamente autorizada por la Voz que dictó el Curso a Helen Schucman para "publicar, diseminar y comentar" el Curso. Los dos escribas estaban muy vivos y jugaron un papel activo en ese proceso. No hubo controversia sobre qué edición era mejor o más auténtica porque solamente había una. Además, la propia Helen había dicho en el Prefacio del Curso que "Al material recibido solo se le han hecho unos ligeros cambios sin importancia. (...) (S)e omitieron de él algunas de las referencias de carácter personal recibidas al principio. Por lo demás, el material no ha sido sustancialmente alterado". Dado que Helen había traído a la luz el Curso, y que sin ella no habría Curso, no había ninguna razón para que se dudara de sus palabras. Algunos sabían que ella y Bill habían entregado un borrador inicial del Texto de UCDM a Hugh Lynn Cayce (el hijo de Edgar Cayce) para que él les diera su opinión. Él había prometido a Helen y Bill que no lo compartiría con nadie excepto su hijo, Charles Thomas, así que se guardó en un compartimento secreto en la biblioteca de la Asociación para la Investigación y la Iluminación (en inglés ARE) en Virginia. Sin embargo, no había ningún interés en este borrador porque ya disponíamos del Curso completo tal como lo escribió y editó Helen bajo la guía de la Voz (de Jesús).

Esta fue la situación que prevaleció durante más de veinte años. Posteriormente, en algún momento de la década de los 90, el borrador "Cayce" fue extraído de la ARE sin permiso, siendo fotocopiado y puesto en circulación. (Charles Thomas Cayce, quien no sabía de la promesa que su padre había hecho a Bill y Helen, lo había trasladado desde el compartimento secreto hasta una habitación cerrada y privada). El borrador "Cayce" acabó finalmente siendo publicado sin permiso con el título de "Un curso de milagros de Jesús" y más tarde como "UCDM - Edición Original". Además, los cuadernos de notas de Helen y el primer borrador completo del Curso (conocido como el URTEXT) fueron extraídos ilegalmente de la Biblioteca del Congreso, y así copiados y publicados online.

Un vistazo rápido a estos borradores iniciales reveló que se había eliminado mucho más material de la edición autorizada FIP de lo que se pensaba. Esto era especialmente cierto con respecto a los primeros capítulos del Texto. De manera que actualmente tenemos cuatro fuentes distintas de UCDM: los cuadernos con las notas taquigráficas de Helen, el URTEXT, el borrador de Hugh Lynn Cayce y la(s) edición(es) oficial(es) de FIP. Esta proliferación de Cursos es confusa, por decirlo suave. Pero ha habido consecuencias mucho más serias. Esto ha conducido a cismas y facciones en una comunidad dedicada presuntamente a la práctica del amor y del perdón. No dudo de que aquellos que robaron e hicieron públicas las notas de Helen y los dos borradores iniciales se vieron a sí mismos no como ladrones sino como liberadores. Sin embargo, tales acciones produjeron división porque sembraron división.

Lo cual me lleva a mi primer y tal vez más importante punto con respecto a esta nueva edición producida por CofA. Mientras que los intervinientes anteriores vilipendiaron a la Fundación para la Paz Interior y estaban más que dispuestos a infringir las leyes en pos de su agenda, el Círculo de la Expiación (CofA) ha adoptado una línea diferente. Esta edición ha sido ensamblada de manera meticulosa, llevando un cuidado evidente con el material. Robert Perry y CofA han demostrado la máxima integridad y trasparencia, explicando los cambios que han realizado y el razonamiento para esos cambios. Es un trabajo erudito y totalmente respetuoso. También debería resolver cualquier debate sobre qué versión del Curso se ajusta más al material de la fuente original.

Por consiguiente, espero que a diferencia de las anteriores ediciones publicadas de UCDM, esta edición comentada de CofA comience a remediar las grietas o diferencias en la comunidad del Curso. Lo veo como una gran oportunidad de sanación. Podemos dejar de lado las fechorías del pasado junto con todas las desagradables acusaciones y teorías conspiratorias. Si lo elegimos, podemos volver a estar unidos en el perdón como una comunidad de estudiantes del Curso. Podemos debatir sobre las diversas ediciones con la comprensión de que las similitudes superan con creces a las diferencias. Cualquiera de ellas, si se estudia diligentemente, puede llevarnos a una profunda transformación.

No obstante, hay algunos puntos importantes que deben hacerse sobre los cambios presentados en esta edición de CofA y las suposiciones subyacentes en ellos.

EL MATERIAL ELIMINADO DE LOS CAPÍTULOS INICIALES DEL TEXTO

Con las notas de Helen como columna vertebral, Robert Perry y el Círculo de la Expiación han intentado reconstruir el Curso desde los pies a la cabeza para lograr su objetivo declarado de restaurar el Curso a su forma original, es decir, "las palabras originales tal como las recibió Helen" (pág. 1920), editando estas palabras con el toque más ligero posible. En consecuencia, han reinsertado una gran cantidad de material de las notas de Helen y del URTEXT, material que había sido eliminado no solo de la edición de FIP sino también del borrador de Hugh Lynn Cayce. Esto es particularmente cierto de los primeros capítulos del Texto, donde se han añadido aproximadamente 150 páginas de material nuevo y de notas aclaratorias a pie de página.

Al hacer eso están haciendo una suposición clave, una que es esencial que entendamos si queremos ver esta nueva edición desde la perspectiva adecuada. Consideran que la redacción original de las notas de Helen es la más precisa. Esto implica que el flujo relampagueante de pensamiento que Helen consiguió captar y transcribir en palabras, escribiendo con su propio sistema de taquigrafía personal, llegó con tal precisión que no necesitaba ninguna (o muy poca) revisión. Evidentemente, cualquiera que se haya sentado en una sala de conferencias intentando tomar notas de la charla de un conferenciante de ritmo rápido podría decirte cuán difícil es esto. Pero hay un problema aquí que es más relevante. Helen y Bill dijeron claramente que la edición que llevaron a cabo fue totalmente dirigida por la Voz: la misma que había dictado el Curso inicialmente. Así que, básicamente, se nos pide que creamos que Helen anuló las instrucciones explícitas de la Voz de Jesús con el fin de modificar y finalmente degradar el mismo Curso que ella había dado a luz. Robert Perry y el CofA dan sus razones para hacer esta suposición en las páginas 1911-1912 de esta edición y sus argumentos dan la impresión de ser persuasivos. Pero como ni Helen ni Bill están vivos para presentar un punto de vista alternativo, permítanme intentar representarlos y decir lo que creo que podrían haber dicho en respuesta a este tema.

No cabe duda de que el material eliminado de los primeros capítulos en la edición FIP, pero incluido en esta edición de CofA, es intrigante. Un estudiante experimentado del Curso puede encontrarse ahí con algunas auténticas gemas ocultas. ¿Pero es necesario este material para entender UCDM? ¿Es completamente congruente con el resto del Curso? En demasiados casos debo decir que no lo es. Por consiguiente, ¿debería considerarse como parte de Un Curso de Milagros propiamente dicho? La Voz no opinaba así, y yo estoy de acuerdo, una vez más, no porque no tenga ningún valor, o porque sea de algún modo esotérico o especial, o porque sea demasiado "personal" y por lo tanto comprometedor para Helen y Bill, sino más bien porque nunca estuvo destinado para los estudiantes del Curso. Estaba destinado para los dos escribas del Curso.

Debemos recordar que, en la época en que lo estaban transcribiendo, Helen y Bill no eran estudiantes de Un Curso de Milagros. No había un Curso cuando ellos comenzaron: ningún Texto que estudiar, ni un Libro de ejercicios para practicar. Ellos estaban recibiendo esta información nueva de manera fresca, en vivo. Y debido a que el Curso es tan radical, tan contrario a lo que a todos nos han enseñado a creer, ellos necesitaban su propia preparación singular —un programa de inmersión rápida— si es que realmente iban a ser capaces de llevar a cabo la tarea de persistir con constancia en el proceso de siete años de traer a la luz el Curso.  Necesitaban poder confiar en la Voz de Jesús.

Considere la situación de Helen. Ella nació judía, se enamoró del catolicismo a una edad temprana, pero renunció a la religión por completo y era una atea empedernida para cuando comenzó el dictado del Curso. Además trabajaba como psicóloga académica en una facultad de medicina de la Ivy League. De repente ella recibe la comunicación de una voz en su cabeza que, por las cosas que le cuenta, solo podría tratarse de Jesús. ¿Cuál podía ser la primera suposición que le viniera a Helen? Que se estaba volviendo loca, lo cual es bastante comprensible, ciertamente. (Bill comentó que él podía calmar los temores de Helen y crear un entorno que le permitiera sentirse lo suficientemente segura como para continuar con el proceso. Sin la ayuda de Bill, estoy bastante seguro de que Helen habría abandonado la tarea y actualmente no tendríamos Un Curso de Milagros).

Ahora dele la vuelta a esto y considérelo desde el punto de vista de Jesús. Está tratando de comunicarse con esta psicóloga atea y con su curioso pero irreligioso jefe para hacer que participen en un proceso intensivo de varios años de duración. ¿Cómo conseguir eso? ¿Cómo convencerlos de que no eres simplemente un síntoma de una incipiente locura? La manera de convencerlos es hablar su idioma. Ofrecerles ideas o discernimientos convincentes (tanto personales como académicos) que ellos no podrían haber descubierto por su cuenta. Revelarles delicadamente algunos aspectos de sus personalidades de los que ellos habían sido inconscientes. Hay que enfocarse en asuntos concretos, no en teorías. No era el momento de hablarles en versos pentámetros yámbicos formales, sino de conversar de una manera simple y relajada. Porque, por encima de todo, se trataba de no asustarlos.

Creo que, visto desde este punto de vista, el nuevo material incluido en los primeros capítulos del Texto tiene mucho más sentido. No es un curso didáctico como en el resto del Texto; son conversaciones informales, en las que Helen va haciendo preguntas y Jesús respondiendo. (Aunque solo se registran las respuestas; esencialmente estamos escuchando la mitad de la conversación). Este material inicial estaba destinado para Helen y Bill; el resto es para todos nosotros. Esta es la razón por la que palabras como "crear" cambian de significado, y por la que la Voz cambió tan drásticamente de un tono casual a uno formal, y del estilo de referirse a ejemplos concretos pasó a un estilo abstracto una vez que pasaron los primeros capítulos —y ya nunca volvió al estilo anterior. De no ser por eso, ¿por qué iba a dedicar una sección entera para hablar de la naturaleza de la posesión? Fue porque Helen estaba sin duda asustada de que lo que estaba experimentando pudiera ser alguna forma de posesión. ¿Y por qué las voluminosas referencias psicoanalíticas, que requieren de dos a siete notas a pie de página en cada página para ser comprensibles? Porque Bill y Helen estaban empapados del enfoque psicoanalítico. En la psicología de la década de los 60, al contrario que hoy, Freud era un evangelio. ¿Pero estaba este material destinado a formar parte de UCDM en sí? ¿O se trataba más bien de la Voz de Jesús tratando de tranquilizarles, hablándoles en el idioma en el que estaban familiarizados y estableciendo tanto su autoridad como su autenticidad —demostrándoles que Él sabía de lo que estaba hablando, que era creíble y digno de confianza y que tenía algo realmente valioso que ofrecerles?

Cuando leo ese material de los inicios del dictado, escucho a Jesús cortejando a Helen y Bill, reclutándolos para que se unan con Él en una gran empresa. Donde CofA ve "un sesgo contra los ejemplos concretos" (pág. 1914) como el motivo para que Bill y Helen eliminaran parte del material "personal" inicial, lo que yo veo es que se elimina un material que estaba dirigido a las necesidades y la visión del mundo de Helen y Bill, y por lo tanto se trata de una información que no era fácilmente generalizable a los nuevos estudiantes.

Al repescar de nuevo este material, los editores han mezclado las necesidades de Helen y Bill con las de todos los estudiantes del Curso. CofA afirma que, según su experiencia, "este material adicional ha hecho y sigue haciendo una inmensa aportación a nuestra comprensión, apreciación y aplicación de la enseñanza del Curso" (pág. 1914). No tengo duda de que esto es cierto —para ellos, y también para mí mismo—, pero en nuestro caso somos estudiantes y profesores veteranos, no novatos. Nosotros ya tenemos un contexto en el cual darle sentido a esto. El tono de la Voz tal vez sea coloquial e informal, pero el lenguaje es difícil y opaco. Considere cómo podría afectar a los estudiantes recién llegados al Curso y que no tienen ningún interés en Freud, en la teoría del psicoanálisis, en Edgar Cayce ni en la Biblia. A pesar del inmenso trabajo que se ha tomado CofA para restaurar este material, los nuevos estudiantes probablemente lo encuentren confuso. O peor aún: aburrido e irrelevante. Y además hay declaraciones polémicas en este material, como por ejemplo que "Las relaciones sexuales están destinadas a tener hijos" (CofA pág. 11, párrafo 4). ¿Concuerda esto con el UCDM que hemos llegado a conocer? ¿Y cómo podría reaccionar a eso un estudiante recién llegado al Curso? ¿Cuántos se molestarían en seguir leyendo?

CofA afirma que "(...) el material inicial constituyó un puente muy necesario en el extraño mundo de las ideas del Curso, el tipo de puente que Helen y Bill necesitaban" —¡sí, esto es exactamente correcto!—, "el tipo de puente que necesita cada estudiante del Curso". Bueno... no necesariamente. Esa es la suposición principal que subyace a la inclusión de tanto material adicional en esta edición. Y es ahí donde CofA y la Voz de Helen discrepan.

Hay dos puntos o claves finales que quiero exponer para abordar de manera completa la aseveración de que la edición que hizo Helen del Curso no fue guiada por Jesús, tal como ella afirmó, sino que comprometió "la pureza del dictado original" (pág. 1917).

En primer lugar, CofA cita a Helen diciendo que al editar sentía la tentación de querer "cambiarlo casi todo". Pero ella también dijo que "los cambios que introduje por mi cuenta se acababan mostrando erróneos a la larga, así que tuve que rectificarlos para al final dejar las cosas como estaban" (pág. 1912). La clave aquí es que, al final, Helen sintió que era incapaz de llevar la contraria a los deseos de la Voz de Jesús. ¿Habría Helen hecho siquiera esa afirmación si hubiera efectuado copiosos cambios en contra de la guía de Jesús y los hubiera dejado sin rectificar? Y sin embargo, estas citas se están usando para sugerir que Helen hizo exactamente eso.

En segundo lugar, creo que es seguro suponer que, entre todas las personas, Bill Thetford era el mejor situado para darse cuenta de si Helen había cambiado o subvertido el material de alguna manera significativa. Sin embargo, Bill, como primer estudiante del Curso, usó él mismo la edición FIP del Curso durante una docena de años, hasta su muerte. Él lo usaba cuando leía el Curso en voz alta y cuando enseñaba, y nunca expresó la menor preocupación o queja. No obstante, Bill me confió una vez que había un solo lugar, solo uno, en el que Helen desafió deliberadamente a la Voz de Jesús. (Saqué esta anécdota a colación en varias ocasiones, con Judith Skutch Whitson y con Kenneth Wapnick. Ninguno de ellos lo sabía). Esto ocurrió en la última sección del capítulo 1, "Las distorsiones de los impulsos milagrosos", tanto en la edición FIP como en la versión HLC (Hugh Lynn Cayce), donde Helen insistió en sustituir la palabra "sexuales" (impulsos sexuales) por "físicos" (impulsos físicos) (en T.1.VII.1:2-3) porque ella decía (y aquí Bill imitaba su gesto de indignado disgusto) que "¡NO voy a tener sexo en mi Curso!". Lo menciono porque, hasta donde Bill sabía, ese fue el único caso de tal obstinada desconsideración por parte de Helen. Se deduce que ella se inclinó a los deseos de Jesús en todos los demás casos —o que los ligeros cambios estilísticos se consideraron tan intrascendentes que no requerían ninguna rectificación.

A continuación me gustaría evaluar las muchas características novedosas y otros cambios incluidos en esta edición.

NUEVAS CARACTERÍSTICAS

1. Anotaciones (Notas a pie de página):

La edición de CofA está repleta de notas a pie de página. Estas sirven para varios propósitos. Ayudan a explicar los términos poco familiares, los pasajes difíciles y las referencias culturales, y aclaran el uso ambiguo y demasiado frecuente de los pronombres en el Curso. También hacen referencia cruzada a ciertos pasajes, como cuando el Curso dice: "Hemos dicho antes...". Y señalan las numerosas referencias que hay en UCDM a pasajes de la Biblia, proporcionando la cita bíblica correspondiente con el capítulo y el versículo.

Son anotaciones casi siempre útiles. Serán invaluables para los estudiantes del Curso que tengan un especial interés en la Biblia.

Mi única objeción a las anotaciones radica en la naturaleza de todas las anotaciones. Las notas a pie de página son intrusivas. Interrumpen el flujo del material; rompen el ritmo. Nos sentimos atraídos a leerlas. Simplemente no hay manera de evitarlo. Es como tratar de ver una película con subtítulos: la mirada tiende a dirigirse a las palabras de los subtítulos. En consecuencia, pienso que las notas a pie de página —como las de una Biblia de estudio— son una ventaja para los estudiantes intermedios y veteranos, pero un inconveniente para los nuevos, ya que interrumpen el flujo del mensaje, haciendo más difícil para el estudiante sumergirse en su belleza e intensidad. Por otro lado, es muy útil también que el estudiante se esfuerce por su cuenta en sacar el significado de los pronombres ambiguos y de la retorcida sintaxis que emplea el Curso. Esto es una parte esencial del proceso de aprendizaje del Curso.

2. Subrayados:

El dictado original del Curso estaba repleto de palabras subrayadas y en MAYÚSCULAS para enfatizar. Incluir estos usos en una edición publicada la hubiera convertido en un producto de aspecto descuidado y claramente aficionado. CofA ha resuelto perfectamente este problema utilizando un subrayado en color gris muy suave para todas las palabras enfatizadas en los cuadernos de notas de Helen. Son fácilmente identificables, pero de ningún modo intrusivas. Y marcan la diferencia. Gracias a los subrayados puedes escuchar el mensaje tal como Helen lo "escuchaba". Como resultado, el significado suele volverse más claro. Evidentemente no había forma de lograr este tipo de subrayado sutil en la impresión de la década de los 70 o de los 80. Y los subrayados aparecen únicamente en el Texto, lo que aumenta la sensación de que el Texto pretende ser una conferencia sobre la teoría del Curso, mientras que el Libro de ejercicios es para poner sus enseñanzas en práctica.

3. Errores de transcripción:

El material promocional para la edición de CofA incluye el descubrimiento (en el capítulo 18 del Texto) de un error de transcripción en el que la palabra "no" de las notas se cambió inadvertidamente a "ahora" en el URTEXT. Básicamente, un error tipográfico. La oración todavía tenía sentido, pero no era realmente congruente con la enseñanza que la rodeaba (T.18.V.1.1). CofA rastrea también los cambios ocurridos en ciertos pasajes entre una edición y la siguiente, mostrando cómo las decisiones de edición acabaron en realidad cambiando el significado. Son cambios de significado relevantes. Robert Perry me ha dicho que tal vez haya decenas de casos así —ni cientos, ni solo unos pocos. Algunos casos tenían importancia; otros, no tanta. ¿Pero impiden que el alumno aprenda la enseñanza? Dada la gran redundancia con que fue escrito UCDM (a fin de cuentas, se puede resumir con las tres líneas de la introducción), lo dudo. No obstante, las futuras revisiones de todas las ediciones de UCDM deberían tener en cuenta estos casos.

4. Los cameos:

Al final de la edición de CofA, hay treinta y tres "cameos" (más de 200 páginas) que exponen aspectos de la enseñanza tal como se aplicaron a las vidas de Helen y Bill, o que añaden material nuevo o ideas más profundas que no son parte de UCDM como tal, pero que sin embargo son útiles o interesantes. Estos vienen con extensos comentarios de CofA. Creo que son adiciones que valen la pena, aunque con una advertencia importante. En la medida en que estos ejemplos se extraen principalmente de las vidas de Bill y Helen, debemos llevar cuidado una vez más con no confundir sus necesidades de aprendizaje con las de todos los estudiantes del Curso. Lo que era relevante para los dos escribas no tiene por qué serlo para el resto de nosotros. Nosotros disponemos del Curso completo para estudiarlo; ellos no lo tenían. Los cameos proporcionan al lector una mayor apreciación de los conflictos en las vidas de Helen y Bill, y eso, en mi opinión, es algo bueno.

5. Glosario:

Esta edición contiene un glosario completo de los términos de UCDM, lo cual será útil para los estudiantes más nuevos. Sin embargo, algunas de las definiciones reflejan las interpretaciones de CofA; no todos los estudiantes del Curso estarán de acuerdo con ellas.

6. Cambios en el formato y en la redacción:

A. Cambios en los números y títulos de los capítulos y secciones

Debido a la adición de tanto material inicial, los números de los capítulos de la edición de CofA no coinciden consistentemente con la numeración de las otras ediciones. Pero en su momento, la edición FIP y la denominada "Original" tuvieron también ese problema.

Algunas secciones conservan los mismos títulos, pero han sido cambiadas de sitio para reflejar el orden original de las notas. Esto puede resultar confuso.

Y CofA ha cambiado muchos, pero no todos, de los títulos de capítulos y secciones. Algunos de los cambios reflejan de hecho mejor el tema —el propósito declarado—, pero otros eliminan un título más poético para reemplazarlo por otro más prosaico. Por ejemplo, se quita "La roca de la salvación" (T.25.VII) y se sustituye por "Dios no es demente". Si esto te atrae o no, será simplemente una cuestión de gustos.

B. Diferentes cortes de los párrafos

CofA ha establecido un reparto diferente de los párrafos, principalmente en el Texto, y se adhiere lo máximo posible a la estructura de párrafos de las notas taquigráficas de Helen. Muchos de estos cambios parecen correctos, aunque algunos son incómodos y otros simplemente triviales. Pero esta estructura acarrea problemas, los cuales abordaré al final de esta sección.

C. Cambios de puntuación

CofA se ha tomado la libertad de cambiar la puntuación a lo largo del Curso para reflejar mejor los estándares actuales de uso. El uso incorrecto generalizado del punto y coma, por ejemplo, ha sido remediado. Se han insertado comas donde fuere necesario. En mi opinión, esto es para bien. Pero las oraciones que comienzan con "Y" y con "Pues" se han unido a menudo a la frase precedente, permitiendo una lectura más fluida y gramaticalmente correcta, pero que estilísticamente es menos convincente en muchos casos.

D. Cambios de palabras

El Curso está repleto de oraciones incómodas y de mala sintaxis. Revisé algunos de los ejemplos más evidentes y descubrí que no se habían modificado en modo alguno. Así pues, podemos suponer que estos casos estuvieron presentes en los cuadernos de notas de Helen desde el principio.

Sin embargo, debido a la fidelidad de CofA a los cuadernos de Helen, parece que cada vez que se modificó la redacción en una edición posterior, CofA ha vuelto atrás a la versión taquigráfica original. Por ejemplo, en la lección 43 del Libro de ejercicios, hay 23 cambios de este tipo; en la lección 44 hay 27; en la lección 45, hay 13. Las reversiones de CofA rara vez fueron una mejora; con frecuencia preferí la versión de FIP. No obstante, la inmensa mayoría de los cambios eran completamente triviales. A menos que se las compare mirándolas a la vez (tal como yo hice), las diferencias entre ambas versiones pasarían desapercibidas en este tipo de casos. Como no suponían ninguna diferencia en cuanto al significado, me pregunto por qué se consideraron necesarios estos cambios, especialmente porque añaden una seria complicación a la hora de usar esta edición en los grupos de UCDM.

El nuevo UCDM con anotaciones de CofA no aparece en el escenario mundial en un vacío. La comunidad de estudiantes del Curso ya es extensa y está bien establecida. La edición en inglés de FIP ha estado disponible desde hace más de cuarenta años y ha llegado a manos de aproximadamente dos millones de personas. Se ha llegado a otro millón de personas por medio de las veintiséis (y contando) traducciones guiadas por la FIP como referencia. Las dos ediciones llamadas "Original" han estado disponibles durante al menos una década, aunque no tengo acceso a sus números de ventas. Y hay más de 300 libros publicados sobre el Curso, la mayoría de los cuales cita pasajes codificados según el sistema de numeración de frases y párrafos de la edición FIP.

Muchos estudiantes eligen además participar en grupos de estudio de UCDM, de los cuales existen miles actualmente por todo el mundo. Algo que la mayoría de estos grupos tiene en común es leer en voz alta, párrafo por párrafo, las secciones del Curso. Debido a que la edición de CofA tiene diferentes secciones y diferentes cortes de párrafo y cambios en la redacción, cualquier intento de leer en voz alta en un entorno de grupo donde la mayoría de los miembros usen las versiones más establecidas resultará problemático. Tal vez este sea el mayor inconveniente de esta edición. La única manera en que el estudio grupal será posible es si todo el grupo se compromete a comprar y usar esta nueva edición exclusivamente.

RESUMEN Y RECOMENDACIONES

Este es un hermoso libro. El diseño es atractivo e inconfundible. Sus 1945 páginas pesan lo suyo, por lo que resulta pesado para llevarlo de un lado a otro. El papel es un tanto ligero y hay algunos sangrados de texto donde hay espacio en blanco o donde la impresión no se alinea perfectamente con la página opuesta. Pero el diseño es limpio y la letra es fácil de leer. Las notas de a pie de página están bien señalizadas y la letra más pequeña de esas anotaciones sigue siendo bastante legible. Como ya hemos comentado, los subrayados están bellamente ejecutados. Dada la cantidad de trabajo que se ha incluido en este libro, es difícil no apreciarlo. Por consiguiente:

PARA ESTUDIANTES INTERMEDIOS O VETERANOS DE UCDM, que tienen varios años de práctica y una sólida comprensión de la enseñanza central del Curso, puedo realmente recomendarles esta edición. Si desea una ventana abierta a la vida de los dos escribas del Curso, si actualmente usa alguna de las ediciones de UCDM "Original(es)", o si usted está de acuerdo con CofA en que la edición de Helen fue un alejamiento de la guía de la Voz, y desea recuperar "la pureza del dictado original", entonces este libro le servirá bien.

Las principales razones para que lo recomiende son, en orden de importancia: 1. Los subrayados. 2. Los cameos. 3. Las anotaciones (especialmente para aquellos interesados en los pasajes de la Biblia). 4. La inclusión de "nuevo" material en los primeros capítulos, pero solo para aquellos con suficiente conocimiento de UCDM como para no confundirse con las informaciones ofrecidas y con suficiente interés para leer las anotaciones y lidiar con la jerga psicoanalítica.

PARA LOS ESTUDIANTES RECIENTES DE UCDM  o quienes aún estén esforzándose por comprender sus conceptos básicos, yo no les recomendaría esta edición. Mis razones para esto son:

1. La reintroducción de 150 páginas de material inicial (comprensiblemente eliminadas por Helen bajo la guía de la Voz) probablemente resulte confusa, frustrante o francamente desagradable. Por lo tanto, si usted aborda el Texto por primera vez, haría bien en comenzar por la edición autorizada de la Fundación para la Paz Interior o una de las otras. (No estoy de acuerdo con otros revisores en este punto, pero prácticamente todos ellos son practicantes de UCDM sólidamente establecidos).

2. Como ya he señalado anteriormente, esta edición no encajará bien en los grupos de estudio existentes, y para el nuevo estudiante en particular, los grupos de estudio son una ayuda de aprendizaje invaluable. También hará que sea difícil buscar referencias del Curso en los más de 300 libros sobre UCDM que ayudan a explicar su enseñanza.

3. Aunque las anotaciones pueden parecer tentadoras, creo que es más probable que dificulten el aprendizaje en vez de favorecerlo. Los estudiantes de UCDM despliegan su propia relación personal con el material y con su Maestro interior. Ese es, de hecho, uno de los objetivos principales del plan de estudios. Al romper el ritmo de la lectura, las abundantes notas a pie de página hacen que sea más difícil de lograr. La belleza y la potencia del lenguaje del Curso, la densa pero irrefutable lógica de su visión del mundo, y por encima de todo, la sensación de paz que fluye de él, todo se desarticula por la intrusión de las notas a pie de página, y usted verá probablemente cómo su experiencia de UCDM se empobrecerá de manera proporcional.

Para concluir, creo que Robert Perry y el Círculo de la Expiación han hecho un trabajo excelente con esta nueva edición. Les agradezco por su trabajo y dedicación al llevarlo a la comunidad de UCDM. Aunque la edición FIP seguirá siendo mi pilar principal, sin duda consultaré esta edición y leeré las dos en conjunto. Para cualquiera que sienta que el Curso es su camino y lo sepa sin lugar a dudas, este volumen será un valioso aporte para su biblioteca de UCDM.

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Posts relacionados:

La historia de los manuscritos de Un curso de milagros (por Ken Wapnick): https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/05/ken-wapnick-la-historia-de-los.html

Reseña de Un Curso de Amor (por Bob Rosenthal): https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2017/06/resena-de-un-curso-de-amor-por-bob.html

"Cursos" alternativos a UCDM: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/10/cursos-alternativos-ucdm.html

David Hoffmeister sobre la diversidad de canalizaciones y sobre las diversas versiones del Curso: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2020/05/david-hoffmeister-sobre-la-diversidad.html

viernes, 23 de junio de 2017

Reseña de Un Curso de Amor (por Bob Rosenthal)

El doctor Bob Rosenthal, psiquiatra, fue uno de los primeros estudiantes de Un Curso de Milagros y amigo íntimo del doctor William Thetford (el co-escriba del Curso). Es miembro de la junta directiva de la Fundación para la Paz Interior, la encargada de la publicación del Curso. La siguiente reseña, impresa con permiso en la web de Gary Renard y traducida aquí con permiso del autor, fue escrita originalmente en Amazon, tal como señala el propio Gary Renard en su web. Gary señala que está completamente de acuerdo con lo que el doctor Bob Rosenthal dice en esta reseña. A mí también me parece clarificadora y por eso la publico aquí traducida a nuestro idioma, dado que a veces se tiende a mezclar caminos que son diferentes, como en este caso Un Curso de Milagros (UCDM) y Un Curso de Amor (abreviado como ACOL en inglés —A Course of Love—, siglas que usaremos más abajo en la traducción de la reseña).

Para más información sobre Bob y su excelente libro, "From Plagues to Miracles" (de momento sin traducción al español), puede visitarse la web: http://www.fromplaguestomiracles.com/

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Reseña sobre Un Curso de Amor
Dr. Bob Rosenthal
Noviembre, 2015

He vacilado durante meses si escribir o no una reseña sobre este libro ((Un Curso de Amor)). Como estudiante veterano de Un Curso de Milagros (UCDM), amigo íntimo de uno de sus escribas y miembro de la junta directiva de la fundación que publica UCDM, estaba intrigado por las afirmaciones que hace este libro cuando dice que extiende las enseñanzas de UCDM y que lo hace de una manera más accesible. Así que compré el libro y empecé a leer.

Visto por sí solo, Un Curso de Amor (ACOL) es una buena obra con mucho que ofrecer a sus lectores. Está bien escrita, en un estilo similar al de muchas otras obras canalizadas (aunque me pareció que la voz no se parece en nada a la de UCDM). Pero he aquí el problema: ACOL no se presenta por sí mismo. Se describe a sí mismo como una "continuación de los recursos ofrecidos en Un Curso de Milagros". Ese es, de hecho, su gancho para las ventas ((su gancho comercial, su reclamo publicitario)). Sin embargo, si comparamos ambas enseñanzas, resulta que ACOL no es una extensión de los principios enseñados en UCDM, sino más bien una simplificación e incluso un retroceso desde esos principios. Podría ser útil como un buen manual básico para aquellos que todavía se sienten demasiado amenazados por el punto de vista radicalmente no-dual de UCDM, pero eso es todo. Estoy francamente perplejo por la acogida que ha recibido en la comunidad de UCDM y esto es lo que me ha llevado a escribir esta reseña. Siento que es importante que los principiantes entiendan las diferencias que hay entre estas dos obras espirituales, que es lo que trataré de aclarar a continuación.

El prefacio de ACOL afirma que en esta obra "se hace hincapié en 'ser quien eres' de una manera que no niegue el yo personal o el cuerpo. Se revela cómo la forma humana puede ser transformada en 'el elevado Ser de la forma' y cómo un mundo ilusorio será hecho 'nuevo' —divino— por medio de la relación y de la unidad". Esto no es una extensión de la enseñanza no-dual de UCDM, sino una regresión o vuelta atrás hacia la dualidad —no importa que ACOL afirme ser no-dual; simplemente no es así. UCDM enseña que lo único que existe es la Unidad del Amor —Dios y las Creaciones de Dios. Esta es la única realidad que jamás hubo o habrá. Existe más allá del tiempo lineal y no tiene ninguna conexión con el egoico mundo ilusorio de los cuerpos y de las formas en el que nos encontramos (excepto que se refleja aquí. La ilusión no puede desterrar ni ocultar a la Verdad). El ser individual, alojado en un cuerpo con el que nos identificamos, es una ilusión, un sueño de separación que es tarea nuestra sanar mediante el perdón y la visión que no ve el cuerpo, la personalidad ni la historia pasada, sino la unidad que brilla desde detrás y más allá de ellos. Si ACOL se las apaña entonces para "no negar el yo personal o el cuerpo", y para convertir de alguna manera el mundo ilusorio en algo bello y valioso, entonces, a pesar de lo que alegue, ya no es un sistema no-dual. Esto tiene su atractivo. Ciertamente nos resulta más confortable y menos amenazador, porque no pone en cuestión el concepto del yo con el que todos nos hemos familiarizado. Nos permite seguir viviendo nuestras vidas como si fuéramos egos y cuerpos. Pero eso es un obstáculo para el despertar, y ciertamente no es lo que enseña UCDM.

ACOL afirma: "El Cristo que hay en ti es completamente humano y completamente divino. (...) Esta unión de lo humano y lo divino es la que anuncia la presencia del amor (...). En esta unión de lo humano y lo divino radica tu propósito aquí" (5.1). Esto entra en conflicto con lo que enseña UCDM. Podemos utilizar lo humano para enseñar que la mente es la única realidad y que toda mente es una (las mentes están unidas), pero para revelar la presencia del amor tenemos que eliminar los obstáculos que impiden que seamos conscientes de ella, en vez de combinar juntos lo humano con lo divino (algo que, según UCDM, ni siquiera es posible).

ACOL sostiene que "Dios es unión" y que "Dios crea todas las relaciones" (5.4); y más tarde dice que "la realidad, lo verdaderamente real, es la relación" (6.1). UCDM discreparía: lo verdaderamente real es Dios. La unidad y la unión no son cosas idénticas, como tampoco lo son la unidad y la relación. Tanto la relación como la unión implican la existencia de entidades separadas que se interrelacionan o se unen en algunos aspectos o se unen por completo. La relación puede ser el medio para lograr la unidad, pero no es la unidad, ni tampoco, según UCDM, es algo que fuese creado por Dios, ya que Dios únicamente crea la integridad (la totalidad unificada o plenitud) tal como Ella es.

Para ser justos, también hay mucho en ACOL que está completamente de acuerdo con UCDM, por ejemplo "Tu mente no está contenida dentro de tu cuerpo, sino que es una con Dios y es compartida con todos de manera equitativa" (6.2). O por ejemplo "El juicio es la función que la mente separada se ha asignado a sí misma" (16.7). Sospecho que por eso ACOL atrae a algunos estudiantes de UCDM. Pero también es por eso por lo que yo no recomendaría ACOL a los estudiantes de UCDM. A menos que hayas estudiado y practicado UCDM durante años, ACOL te llevará a la confusión. Si se mezcla la Verdad con medias verdades, el resultado no equivale a la Verdad mayor. La Verdad se diluye y se contamina, y lo que entonces te queda es falso. ACOL, al tratar de conservar algún valor para el yo individual y el cuerpo, y al tratar de conservar algún propósito alternativo al de despertar completamente del sueño de separación, comete el error que UCDM llama "llevar la Verdad ante la ilusión" ((T.17.I.5.4-5; T.18.I.4.4; T.18.III.1.1; L.138.2.7; etc)). Eso nunca podrá ocurrir, por mucho que el ego lo desee. El objetivo de UCDM es exactamente el opuesto: llevar las ilusiones ante la Verdad. Para citar UCDM: "No hay ninguna parte del Cielo (Verdad) de la que puedas apropiarte y tejer ilusiones de ella. Ni hay una sola ilusión con la que puedas entrar en el Cielo" (T.22.II.8.1-2). Nuestra tarea es que aprendamos a reconocer que aquí no hay nada para nosotros; que cada aspecto de este ilusorio mundo onírico de la forma nos hace daño e impide que despertemos a nuestro verdadero Ser en la unidad de Dios y del Amor.

La descripción que se ofrece en Amazon sobre Un Curso de Amor asegura que "UCDM y ACOL son complementarios. La misma Voz, más accesible. El mismo sistema de pensamiento, expandido". Pero si miramos de manera más honesta, esto no es así. Ni la voz ni el sistema de pensamiento de ACOL reflejan realmente los de UCDM. Por otra parte, cualquier enseñanza que nos anime a mirar el mundo con amor, a renunciar a los juicios y a valorar la relación por encima de los empeños individuales es digna de ser enseñada y difundida. Solo hubiera deseado que el autor y editor de ACOL no hubieran sentido la necesidad de promocionar su libro recurriendo como reclamo a UCDM.

((Fin de la reseña de Bob Rosenthal)).

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Algunos comentarios por mi parte. Lo que me ha interesado para traducir esta reseña es simplemente repasar algo que ya habíamos comentado en alguna ocasión en este blog (ver el link relacionado abajo del todo, sobre los "Cursos alternativos"). Hay muy pocas enseñanzas que realmente sean puramente no-duales. UCDM es una de ellas. Como el ego no se siente a gusto con los principios que ofrece una enseñanza puramente no-dual como UCDM, trata de tergiversar su enseñanza, o simplemente pasarse a otra enseñanza que le resuene más al ego. Al ego le resuenan más las enseñanzas que dan la esperanza de poder conservar la individualidad, transformándola en una individualidad "divina". Por lo tanto, cuando encuentra una enseñanza que le promete cosas así, el ego se alegra, le resuena y se siente encantado: ¡incluso le parece una enseñanza más fácil y accesible! Esta actitud, de todos modos, forma parte de la metafórica "escalera espiritual". Pero tarde o temprano iremos descubriendo los diversos engaños del ego para mantenernos aferrados al mundo dual y a la individualidad, y cuando nos sintamos preparados para dejarlos atrás, empezaremos a abrirnos a enseñanzas puramente no-duales, por ejemplo UCDM. Por lo tanto, a la hora de elegir nuestro camino espiritual, el discernimiento puede ser un elemento muy relevante. No obstante, para que estemos todos tranquilos, no pasa nada si nos dejamos seducir por algunos de los engaños del ego, pues es prácticamente inevitable que el ego nos atraiga con un truco u otro (y todas las enseñanzas bienintencionadas tienen algún valor y son útiles en algunas etapas del camino espiritual). Pero en la medida en que podamos evitar los engaños del ego, podremos acelerar nuestro proceso de ascensión a lo largo de la metafórica "escalera espiritual". Para ayudarnos en esto, se comparten posts como este, o reseñas como la traducida, o citas como las del post "Cursos alternativos" que linkeo a continuación.

Posts relacionados:  

"Cursos" alternativos a UCDM: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/10/cursos-alternativos-ucdm.html

Reseña del doctor Robert Rosenthal sobre la C&A Edition de Un Curso de Milagros: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2018/09/resena-del-doctor-robert-rosenthal.html

La historia de los manuscritos de Un curso de milagros (por Ken Wapnick): https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/05/ken-wapnick-la-historia-de-los.html

David Hoffmeister sobre la diversidad de canalizaciones y sobre las diversas versiones del Curso: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2020/05/david-hoffmeister-sobre-la-diversidad.html

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sábado, 2 de mayo de 2015

Ken Wapnick: La historia de los manuscritos de Un curso de milagros

Traduzco un artículo de Kenneth Wapnick titulado «The History of the Manuscripts of A Course in Miracles» ("La historia de los manuscritos de Un curso de milagros"), que podéis leer en el original en inglés en un documento en PDF (12 páginas) accesible aquí: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/ACIM_Manuscript_History.pdf o descargable (en inglés también) aquí: https://nytz.files.wordpress.com/2015/04/acim_manuscript_history.pdf

El tema principal es sobre las diversas versiones de UCDM. Es bien sabido que la versión oficial del Curso es la publicada por la Fundación para la Paz Interior. Pero algunos estudiantes han oído hablar de otras versiones (o incluso se venden en internet sin especificar que no es la oficial) y a veces les surgen dudas sobre la conveniencia de una u otra. Aparte de la oficial, existe la llamada "URTEXT", la Hugh Lynn Version, etc (en internet hay incluso otras versiones más variopintas, mezcladas con algún evangelio de la Biblia o cosas así).

Mi opinión, tras haber leído las explicaciones de escritores como Ken Wapnick y Gary Renard, es fiarme de lo que dicen estos dos autores y así dar como la versión más útil y acertada la oficial, pues es la única que está libre de distorsiones del ego. Es la que Helen y Bill quisieron compartir como "edición final" o como el trabajo una vez completamente terminado, sin los errores de las versiones anteriores que eran algo así como "borradores" provisionales, en opinión de Ken Wapnick (lo explica detalladamente en su artículo). En las anteriores versiones, incompletas porque aún no se habían eliminado algunas distorsiones del ego (que la Voz ayudó posteriormente a limpiar), como dice Ken Wapnick encontraremos casi el mismo material, por lo que en el fondo, el estudiante atento podrá beneficiarse sea cual sea la versión del Curso que maneje, pero las pequeñas diferencias entre una versión y otra hacen que sea más fácil que el estudiante se confunda si sigue las versiones no oficiales. Como dice Ken Wapnick, cuando por ejemplo en la URTEXT se dicen cosas como que el sexo es únicamente para procrear o que la homosexualidad es algo erróneo o cuando se privilegia a Freud sobre Jung, todo eso eran distorsiones debidas al ego de Helen, pues en aquellos primeros dictados aún no se había limpiado del todo su capacidad para escuchar las comunicaciones de la Voz (Ken explica esto mejor más abajo —ver la traducción—; posteriormente la Voz, cuando Helen ya estaba afinada, ya funcionaba con precisión y finalmente guió a Helen para editar los errores que se habían colado en aquellas etapas tempranas del dictado del Curso).

Veamos cómo explica Ken Wapnick este tema y asuntos relacionados que pueden interesar a los estudiantes del Curso:

Aviso: las 3 notas que aparecen a pie de página del artículo original en inglés las incluiré en color azul al final del párrafo donde aparezca la nota. Cuando añado notas mías como aclaración, lo cual hago con cierta frecuencia, las pondré en color rojo. 

La historia de los manuscritos de Un curso de milagros

Doctor Kenneth Wapnick

Introducción

Como veremos más abajo con mayor detalle, recientemente han surgido circunstancias en torno a los manuscritos iniciales de Un curso de milagros que han requerido estas explicaciones sobre la historia del Curso, desde los cuadernos de notas de Helen Schucman hasta su publicación en 1976. Lo que el lector está viendo aquí es una transcripción —editada y ampliada— de un taller, celebrado en Atlanta en 2007 (1), en el cual se abordó directamente este asunto en respuesta a la pregunta de un participante. Aunque gran parte de lo que voy a decir está ya tratado en mi libro "Ausencia de felicidad: La historia de Helen Schucman, la escriba de Un curso de milagros" espero que este artículo sea de ayuda para responder más a fondo a las preguntas, corregir malentendidos y disipar las preocupaciones que los estudiantes puedan tener sobre el Curso —autorizado por la propia Helen y publicado por la Fundación para la Paz Interior [Foundation for Inner Peace]— que ellos están leyendo.

(1) El taller completo está disponible en CD y MP3 en la Foundation for a Course in Miracles® (en inglés)

Una visión general del proceso de escritura del Curso 

Permítanme empezar con una breve reseña de cómo se escribió el Curso, y cómo las anotaciones de Helen desembocaron en los libros que tenemos [los libros del Curso y los escritos del Anexo, o sea: el Texto, el Libro de ejercicios, el Manual, Psicoterapia y el Canto de la oración]. Con esto empezamos el proceso de abordar las cuestiones que han salido sobre el tema, las cuales se han basado en gran medida en informaciones erróneas.

Cuando Helen empezó a transcribir el Curso en octubre de 1965, ella anotaba lo que escuchaba. Una de las ideas erróneas o mitos sobre su escritura es la creencia de que era la primera vez que Helen había escuchado una voz interior. No es así. Ella había estado oyendo la voz de Jesús a lo largo de la última parte del verano, y ella tenía claro que se trataba de Jesús. Por cierto, debo decir que aunque Helen decía que oía una voz interior, lo cual es la manera como esta experiencia suele ser descrita, sin embargo ella me dijo años después que esa experiencia se parecía más a ver las palabras en su mente, y entonces ella escribía lo que "veía".

Los primeros mensajes pre-Curso que ella recibió tenían que ver en gran medida con ayudarla a tratar con un colega próximo a ella que se estaba muriendo de cáncer cerebral, y que más adelante murió. Helen anotaba estos mensajes en taquigrafía, escribiéndolos con símbolos taquigráficos en cuadernos. Ella había aprendido taquigrafía cuando estaba en la escuela de posgrado y había desarrollado su propia versión, que era en parte una mezcla de los sistemas Gregg y Pitman, los dos métodos principales de escritura taquigráfica.

Al día siguiente, cada vez que ella y Bill disponían de tiempo en lo que entonces era una agenda muy ocupada, ella le dictaba a Bill lo que se le había dictado a ella [las notas de taquigrafía], y él lo mecanografiaba [tecleándolo con la máquina de escribir y usando palabras normales]. Tal como él bromearía más adelante, él tenía una mano escribiendo sobre la máquina de escribir (esto era antes de la época de los ordenadores/computadoras) y con la otra mano sostenía a Helen, dado que ella estaba tan nerviosa. A veces, cuando ella se lo leía a Bill, ella empezaba a tartamudear o perdía la voz. Ella fue siempre una excelente oradora, así que esto era muy atípico en ella.

En las primeras semanas de transcripción del Curso, las cuales consistían aproximadamente en el material que iba hasta los capítulos 4 y 5 del Texto inclusive, el dictado sucedía de manera mucho más personal de como sucedió posteriormente. Era como si Helen y Jesús estuvieran sentados en el sofá de la sala de estar de casa de Helen teniendo una conversación. Helen hacía preguntas que Jesús respondía, y había también correcciones a sus errores-de-escucha, a lo cual ella, Bill, y yo posteriormente, nos referimos como "errores de escriba".

De hecho, el Curso empezó con Jesús diciendo: «Esto es un curso de milagros. Por favor, toma notas. La primera y fundamental cosa a recordar sobre los milagros es que no hay grados de dificultad entre ellos». No es así como comienza la versión publicada. Tras algún tiempo en el proceso de escritura, Helen se quejó a Jesús de que era necesaria una introducción mejor, diciendo: «Ya sabes, ¡quién empezaría un libro con "No hay grados de dificultad en los milagros!"». Entonces transcribió algunas cosas que se transformaron en la actual introducción del Curso.

Usualmente, Helen transcribía un principio de los milagros [de los principios de T.1.I] y entonces surgía un montón de debate sobre él, incluyendo las cuestiones mencionadas anteriormente [o sea: debatiendo también sobre lo dicho en dictados anteriores]. Estos debates o discusiones también incluían cosas que Bill tenía en mente y que le había pedido a Helen que las preguntara de su parte. Gran parte del material que se produjo durante este tiempo era evidente que no estaba destinado a formar parte de la publicación. Era obvio que estaba destinado a ayudar a Helen personalmente, y a ayudar a Helen y Bill en su relación, el atribulado asunto que fue el estímulo inicial para la llegada del Curso. El material estaba también dirigido a la relación de Helen con su marido, Louis, y a la relación de Bill con sus amigos (Bill era homosexual y nunca se casó).

Además de eso, surgió material para ayudar a Helen y a Bill a cerrar la brecha entre la psicología que estaba ofreciendo el Curso y la psicología que ambos conocían, que era básicamente freudiana. Aunque la psicología de Un curso de milagros es muy psicoanalítica, en muchos detalles se desvía significativamente de lo que enseñó Freud, aunque no en los contornos generales o en la dinámica del sistema de pensamiento del ego. Así que había algo de material sobre Freud y otros psicólogos como Jung y Rank.

También se conversó sobre Edgar Cayce, ya que Bill estaba muy interesado en él en aquella época. De hecho, él presionó a Hellen para que leyera algunos de los escritos de Cayce. Además, ambos fueron a la Association for Research and Enlightenment en Virginia Beach [Asociación para la Investigación y la Iluminación, en inglés abreviada como A.R.E.], la organización fundada por Cayce. Edgar ya había muerto [murió en 1945], pero Helen y Bill conocieron a su hijo, Hugh Lynn Cayce, quien había asumido el liderazgo de la A.R.E.

Por último, había también, entre otros temas, material sobre la sexualidad, las estadísticas y el retraso mental, siendo los dos últimos los principales intereses de Helen.

Por diversos motivos, nada de este material estaba destinado a formar parte de la versión publicada. En primer lugar, porque gran parte de este material era personal sobre Helen y Bill, y no tenía nada que ver con la enseñanza de Un curso de milagros. En segundo lugar, y posiblemente sea aún más importante, Helen era notoriamente inexacta cuando su propio ego estaba involucrado. De este material temprano, una gran parte fue coloreada [distorsionada] por Helen. Sin embargo, ella era increíblemente precisa cuando su ego no estaba en medio, y es por eso por lo que la pura enseñanza del Curso es la que es. Uno nunca podría imaginar a Jesús diciendo, por ejemplo, lo que se dice en el Urtext sobre el sexo —no es que sea algo horrible, pero es evidente que reflejaba los valores y prejuicios de Helen. Volveré a esto más adelante. El material sobre Freud se inclina fuertemente en favor de Freud —Jung no sale muy bien parado [O sea, que cuando en ese material se trata sobre Jung y Freud, Jung sale perdiendo, aparece peor, se le da una peor imagen]. A Helen no le gustaba Jung, y a Bill tampoco le gustaba; ellos no sabían mucho sobre él y su obra, pero no les gustaba Jung. Así que, cuando uno lee esos comentarios sobre Freud y Jung, resulta obvio que en ellos hay involucrados diversos prejuicios.

Otro punto importante es que cuando los mensajes que Helen anotaba iban sobre cosas concretas del mundo, frecuentemente eran erróneos. Uno de los mitos sobre Helen y sus anotaciones es que cualquier cosa que Helen oyera tenía que ser de Jesús, y que por lo tanto debía ser considerado como sagrado; lo cual no es demasiado diferente de la posición fundamentalista sobre la naturaleza infalible de cada palabra de la Biblia. Nada podría estar más lejos de ser cierto en relación con el Curso. Helen no creía que las palabras que ella anotaba fueran sagradas; tampoco Bill lo creía (y si vamos al caso, tampoco yo). Al final de este artículo hablaré de lo que debe ser entendido como algo sagrado.

En cualquier caso, después de las primeras semanas, la experiencia de Helen comenzó a cambiar. En lugar de ser una conversación, el dictado se volvió esencialmente una lectura directa, como si Jesús estuviera hablando de pie en un pódium y Helen, su devota estudiante en el auditorio, estuviera anotando todo lo que él decía. Cuando uno lee el Texto a partir de los capítulos 4 y 5 en adelante, se puede ver una gran diferencia en el estilo de escritura —más fluido, con menos contradicciones en el lenguaje. La escritura se vuelve también cada vez más hermosa, reflejando la pasión de Helen por Shakespeare. Desde aproximadamente el capítulo 16 en adelante, hay un creciente número de pasajes en verso, y los dos últimos capítulos del Texto están escritos enteramente en pentámetro yámbico. Al principio Helen no era consciente de eso, pero después de un tiempo se dio cuenta de que las palabras surgían en un ritmo definido. Desde la lección 99 en adelante, el resto del Libro de ejercicios, incluidas bastantes instrucciones prosaicas, están en verso blanco (es decir, la poesía sin rima). Finalmente, hay porciones del Manual que están escritas en verso blanco, al igual que lo están porciones de los dos folletos que fueron escritos más tarde ("Psicoterapia: propósito, proceso y práctica"; y "El canto de la oración"). En otras palabras, conforme la audición de Helen se volvía más clara, la escritura se volvía más clara y más bella.

Uno de los ejemplos que he usado en el pasado para describir las primeras semanas de anotaciones es compararlo con esto: si tú vives en el nordeste o en el medio oeste y dejas tu casa porque te vas de vacaciones y cierras el agua, cuando vuelves de las vacaciones y le das de nuevo al agua, frecuentemente sale agua sucia, debido al óxido, porque las tuberías son viejas. Tienes que dejar correr el agua durante un tiempo hasta que las tuberías quedan limpias de óxido, y entonces el agua sale limpia y clara de nuevo. En cierto sentido, la audición de Helen se parecía a eso. Ella tuvo una visión, previamente a que el Curso viniera a través de ella, en la que se vio a sí misma en una playa donde había una barca, y era tarea suya empujar el barco dentro del agua. Un desconocido, a quien luego identificó como Jesús, llegó para ayudarla. Al ver lo que ella describió como un viejo aparato emisor y receptor [una especie de viejo aparato de radio para comunicaciones entre barcos; lo llamaré "la radio"] en el barco, Helen le dijo: "Tal vez esto sea de ayuda". Pero él respondió: "No, aún no estás lista para usar eso". En retrospectiva, Helen comprendió que eso era una referencia al Curso, el cual en aquella época aún no había comenzado a ser dictado. Ella misma era "la radio vieja" [el viejo aparato emisor y receptor del barco], pero su equipo seguía enredado en las algas marinas, para seguir con la metáfora náutica.

Helen transcribió el Texto en aproximadamente 3 años (1965-1968). Tras una pausa de ocho o nueve meses, ella comenzó a recibir el Libro de ejercicios (1969), y algunos meses después de que el Libro de ejercicios fuera completado (1971) vino entonces el Manual para el maestro, el cual quedó concluido en septiembre de 1972, casi siete años después de que ella empezara a anotar el Curso.

La edición (revisión, correcciones)

Helen, Bill y yo le pusimos el nombre de Urtext a la versión inicial que había tecleado Bill, la versión original de Bill. Le pusimos el nombre de Urtext por la palabra alemana "ur", que significa "original". La palabra ha llegado a referirse a cualquier manuscrito original. Bill leía de nuevo a Helen lo que él había escrito a máquina para así poder estar seguros de que cada palabra era correcta. Hubo ocasiones en las que Helen no le leía a Bill todo el contenido de las notas (de los cuadernos), porque, tal como ella me contó más adelante, sabía que eso no formaba parte [del Curso]. Y otras veces ella le dictaba a Bill directamente algo que no estaba en las notas (en los cuadernos). Menciono todo esto para hacer hincapié en que ella no consideraba que cada palabra fuera sagrada; para ella era obvio que una gran cantidad de este material temprano era personal, y tenía también claro que a veces ella se interponía en el camino [interferencias del ego]. Lo repito una vez más, los primeros escritos [el material temprano, los primeros capítulos del Texto en la versión inicial sin corregir] eran torpes y contradictorios [inconsistentes]. Un ejemplo de esto es cuando Helen escribió: «Los milagros son telarañas de acero». Posteriormente Jesús le dijo a ella: «Eso no es lo que dije», y lo corrigió. Sucedieron muchos incidentes como ese, pues al principio el proceso de escritura era muy informal.

Posteriormente, Helen mecanografió de nuevo el Texto dos veces, y durante este proceso hizo algunas correcciones, siguiendo las instrucciones de Jesús. Es algo que ella hacía por la noche, en cierto modo una distracción [una manera de entretenerse, tal vez de relajarse]. Le gustaba estar distraída, lo cual también se puede ver en su prestar atención a la forma, evitando el contenido. De hecho, ella solía decirle a Bill: «Tú le prestas atención a qué se dice en el dictado. Yo le prestaré a tención a cómo se dice». Ella estaba siempre muy orgullosa de la naturaleza poética de lo escrito.

Jesús les dijo muy claramente a ambos, Helen y Bill, que todo lo que era personal o específico no formaba parte de la versión publicada [era material potencialmente útil para ellos provisionalmente, errores aparte, pero no formaba parte del Curso], y esto ["versión publicada"] lo decía en aquel entonces incluso aunque ellos no tenían la idea de publicarlo. Sin embargo en algún momento resultó obvio que el Curso no era sólo para Helen y Bill, así que se les dijo de manera muy concreta que sacaran todo el material que no formaba parte de la enseñanza real. Esto se hizo con sabiduría, no sólo porque gran parte de esto era privado y no había la intención de que esto estuviera destinado a que nadie más lo viera, sino que también, y esto es algo de lo que Helen estaba más que consciente, porque su ego definitivamente se había metido en medio del camino [el ego de Helen había interferido y se había colado en algunas partes de lo anotado en ese material temprano del Texto]. El Libro de ejercicios no necesitó cambios en absoluto; era muy directo [simple, sencillo], y el Manual era de la misma manera, porque por aquel entonces Helen ya estaba realmente en la "órbita" o "ritmo del escriba", por así decirlo, y la escritura simplemente fluía a través de ella.

Como mencioné antes, Helen y Bill se habían hecho amigos de Hugh Lynn Cayce, quien era un caballero del sur en todos los aspectos, dedicado obviamente a la obra de su padre. Él apoyaba mucho lo que Helen había hecho y estaba impresionado con ella. Hay una bonita historia con respecto a esto. Creo que la segunda o la tercera vez que Helen y Bill bajaron a Virginia Beach a verle, le mostraron algo de lo que Helen ya había transcrito, y él quedó impresionado, creyendo que su padre tenía algo que ver con ello. Una de las peculiaridades estilísticas de las porciones tempranas de la escritura es que sonaba parecido a Edgar Cayce, con algunos obvios "cayceísmos". Si piensas que el Curso es difícil de leer, deberías tratar de leer a Cayce. Hay una gran cantidad de arcaísmos en el material de Cayce, y Helen, que había leído algunos de los escritos de Cayce, estaba influida por él. Y por eso puedes ver esa influencia al principio del Texto, pero rápidamente decae.

Así que en esta ocasión una inquieta y ansiosa Helen estaba dejando la oficina de Hugh Lynn, y él le dijo: «Debes de ser un alma muy avanzada, aunque ciertamente no lo pareces». Esto formaba parte del "disfraz" de Helen. Ella no parecía "muy avanzada", te lo aseguro, aunque había un evidente aire de autoridad alrededor de ella, inconfundible para cualquiera que la conociera. Sin embargo, ella se comportaba como una típica neurótica —fóbica y ansiosa— y se apresuraba a juzgar; al mismo tiempo que esta exaltada obra de escritura [UCDM] estaba viniendo a través de ella.

Al principio del proceso de volver a mecanografiar lo transcrito, Jesús le dijo a Helen: «Deja en manos de Bill las decisiones de edición [de revisión, corrección]». En aquel momento, Bill estaba lo suficientemente cuerdo [correcto, con buen juicio, sensato; receptivo a la mentalidad correcta] con respecto al Curso y Helen no —ella habría quitado cosas que no se leyeran bien para ella [lo que no sonara bien según su parecer]. Esta instrucción [la de dejar a Bill las tareas de edición] tiene que ver con la versión original, con respecto a la cual Helen estaba muy ansiosa y debido a ello su juicio no sería lúcido —pero el de Bill sí— a la hora de eliminar las partes del material temprano que no formaban parte de la enseñanza del Curso. Eso ciertamente no significa que Bill fuese el único que hiciera toda la labor de edición. Pues las labores de edición no eran su fuerte. Helen era la editora en su equipo [como colegas de profesión en el hospital donde trabajaban, cuando redactaban informes psicológicos o documentos, era Helen la encargada de editarlos y darles la forma final]. Bill no tenía la paciencia para ello. De hecho, cuando Helen y Bill escribían artículos —ellos publicaban muchos artículos profesionales— Bill escribía el borrador. Luego Helen lo "destrozaba", editándolo y reeditándolo, lo que era otra fuente de tensión en su ya de por sí díscola relación, pues ellos discutían constantemente. De hecho, Helen era una editora empedernida [era una editora crónica, obstinada, obsesiva] y sobre este asunto tenemos una historia divertida. En cierta ocasión yo tenía una cita para almorzar con un amigo, algo que Helen sabía. Cuando yo estaba a punto de dejar la oficina Helen estaba al teléfono, así que le escribí una nota muy breve, diciéndole que ya me iba. Sin detenerse en su conversación telefónica, ¡ella sacó un lápiz y empezó a editarla!

En lo que respecta al Curso, Helen no tomó decisiones editoriales por su cuenta. Ella tenía muy claro que no era su libro. Aunque ella decía que únicamente era responsable de la forma, no del contenido que ella sabía que no era suyo, ella no hizo nada con este Curso que ella no sintiese que venía con la bendición de Jesús, incluyendo las ideas de Bill sobre qué material debía ser eliminado o mantenido como parte del Curso. A medida que la edición proseguía, el Texto fue originalmente repartido en cuatro tomos de carpetas para tesis [poniendo en el buscador de imágenes de Google las palabras "thesis binders", podéis ver ejemplos de cómo suelen ser esas carpetas para tesis]. Helen únicamente quería mostrar a las personas el tomo IV porque, al ser el último, la escritura en él era muy bella [se notaba el rodaje: durante el proceso de ir anotando el Curso, ella fue afinando la comunicación y eso se notaba cada vez mas conforme avanzaba el dictado del Curso (como ya ha comentado antes Ken, al inicio había errores del ego y torpeza estilística, mientras que más adelante las notas fluían con facilidad, belleza y precisión)].

Helen y Bill prepararon una edición del Texto para dársela a Hugh Lynn (y más tarde lo mismo con el Libro de ejercicios y el Manual para el maestro), a la cual nosotros (Helen, Bill y yo) decidimos llamar "Hugh Lynn Version", para diferenciarla de los manuscritos anteriores. Así que en esta versión había una nota al pie de página expresando gratitud a Hugh Lynn por su apoyo. Aunque amable y sincera, era obvio que la nota significaba que esa versión estaba destinada únicamente a Hugh Lynn Cayce. Además, en esa versión se dejó sin eliminar un arcaísmo de las anotaciones tempranas del Curso, de manera que el Espíritu Santo era nombrado como el Ojo Espiritual, simplemente porque Helen se había sentido nerviosa [temerosa, inquieta, aprensiva, suspicaz] con respecto a las palabras "Espíritu Santo". Así que ella usaba las palabras "Ojo Espiritual" como un eufemismo —y "Ojo Espiritual" es una expresión, me parece, que Cayce usaba. Esa expresión desapareció tras las primeras secciones del Texto, pero se había quedado sin corregir en la Hugh Lynn Version. Y entonces Helen decidió sustituirla por "el Espíritu Santo".

Yo conocí a Helen y Bill a finales del otoño de 1972 (2).Yo estaba en medio de mi propio viaje entonces, y estaba a punto de salir camino de Medio Oriente. Cuando volví en mayo de 1973, vi Un curso de milagros por primera vez, y lo que vi fue la Hugh Lynn Version. Lo leí dos veces completamente —el Texto, el Libro de ejercicios y el Manual para el maestro. Tras mi segunda lectura —otoño de 1973— les dije a Helen y Bill que me parecía que el Curso necesitaba otra edición, por diversos motivos. El uso de mayúsculas era notoriamente incoherente. Helen sentía que con muy pocas excepciones, y voy a mencionar estas a medida que avancemos, Jesús dejaba que ella se ocupara del uso de mayúscula, los signos de puntuación, elegir dónde hacer los cortes para separar el texto en párrafos, y poner los títulos, ya que el Texto vino entero sin títulos ni interrupciones —sin secciones, ni capítulos, y ni siquiera separación de párrafos. Lo diré una vez más: Helen sentía que eso era su tarea; que en efecto a Jesús no le importaban las comas, los puntos y coma, ni los párrafos, sino sólo el mensaje. Así que Helen se ocupó del uso de mayúsculas, la puntuación, los párrafos, y junto con Bill, de separar el Texto en capítulos y secciones y ponerles títulos a esos capítulos y secciones. Una destacada excepción a esto fue la insistencia de Jesús en que Hijo de Dios siempre se escribiera en mayúscula, para distinguir el uso que le da el Curso que es diferente del que le da el cristianismo tradicional, en el que el término se reserva para Jesús solamente, y siempre en mayúscula. Por lo tanto, él quería que ese mismo término en mayúscula fuera usado a lo largo de todo el Curso, pero con su significado extendido para abarcar a todos, no solamente a él. La palabra Expiación [en inglés: Atonement] tenía que escribirse en mayúscula también, diferenciándola de la expiación del ego.

(2) Una vez más, los detalles de nuestro encuentro y relación pueden encontrarse en mi libro "Ausencia de felicidad".

Con estas escasísimas excepciones, todo lo demás con respecto a la forma del Curso había sido dejado en manos de Helen. De modo que, cuando yo lo leí, sentí que la idiosincrasia de Helen necesitaba ser suavizada, y tanto Helen como Bill estuvieron de acuerdo. Permitidme aclarar brevemente algo más sobre esto. Helen pasó por un periodo de tiempo durante el cual ponía en mayúscula cualquier palabra que estuviera remotamente relacionada con Dios o el Cielo. Y además Helen tenía dos filosofías para las comas: más y menos. Por otro lado, ella tenía una pintoresca forma británica de usar el punto y coma, utilizando el punto y coma cuando se deben poner dos puntos. Los títulos de las secciones y de los capítulos eran también un poco extraños. Frecuentemente Helen titulaba una sección basándose en el primer párrafo, y por eso algunos títulos no acababan de encajar, no quedaban demasiado bien, y algunos de los cortes entre secciones parecían arbitrarios también. La división en párrafos también era muy incoherente, y más adelante averigüé por qué. Helen pasó por un periodo durante el cual ella pensaba que cada párrafo debería tener nueve líneas. Ella tenía también dos filosofías sobre el uso de las palabras que [en inglés: that] y cual [en inglés: which], y frecuentemente dudaba de cuál convenía; a veces sería cual [which], otras veces que [that], y frecuentemente yo tenía que volver hacia atrás en nuestra edición y cambiar un que por un cual, y viceversa. Y lo mismo sucedía con la puntuación. Helen cambiaba de idea frecuentemente sobre las comas, y entonces yo tenía que ir hacia atrás en el manuscrito y hacer los ajustes necesarios.

Lo que importa sobre esto es que Helen era muy informal [loose: informal, suelta, relajada, titubeante, flexible] con este Curso —no en cuanto al significado, sin lugar a dudas, ni en cuanto al vocabulario, sino en el sentido de que la forma no era sacrosanta para ella. De hecho, ninguno de nosotros pensaba que se tratara de un texto sagrado en el cual cada palabra fuera literalmente la Palabra de Dios. Helen sabía lo que Un curso de milagros decía, y sabía la manera en que debía decirlo, y ella nunca se desvió de eso, a pesar de que jugueteara con la forma.

También había algo de material que no formaba parte del Curso, como lo que parecían ser remanentes de los viejos tiempos [remanentes de las etapas iniciales del dictado] —nada que marcara una diferencia en cuanto a la enseñanza; por ejemplo, había un discurso sobre Freud que no encajaba, pues esa parte aparecía de la nada y estaba fuera de tono con el resto del material.

Había una gran cantidad de retruécanos y de juegos de palabras en el dictado, algunos de los cuales todavía siguen ahí, pero ya no aparecen con tanta frecuencia como era al principio. Bill era un maravilloso equivoquista [aficionado a los juegos de palabras, a jugar con los equívocos y con las ambigüedades], y rara vez me he encontrado con nadie tan rápido ni tan ingenioso con los juegos de palabras como lo era él. Así que había todos estos juegos de palabras que parecían diseñados para hacer que Bill se sintiera más cómodo [para que Bill estuviera más a gusto, más tranquilo, en un terreno que le resultaba familiar]. Algunos de estos juegos de palabras eran horribles y fueron eliminados. Aquí hay un ejemplo: Jesús estaba planteando que él podría reinterpretar cualquier cosa que el ego haya fabricado, de modo que se convirtiera en un pensamiento de mentalidad correcta. Así que él tomó algunos de los más destacados mecanismos de defensa de Freud y les dio interpretaciones espirituales. Nos pareció un poco demasiado ingenioso para conservarlo. Un ejemplo tenía que ver con la fijación —que deberíamos mantenernos fijos [con la "atención fija en"; o incluso: "obsesionados con"] en lo divino; y la sublimación —que deberíamos dirigirnos u orientarnos hacia lo sublime. Por lo tanto, estos jueguecitos fueron sacados [del Curso].

Bill tenía la idea de que había que tener cincuenta principios de los milagros —a él le gustaba el número redondo. Cuando llegaron los principios a través del dictado original, había cuarenta y tres, que se transformaron en cincuenta y tres durante el proceso en el que Helen los volvió a mecanografiar. En el dictado original, como ya mencioné, se daba un principio, luego seguía un largo debate, y a continuación llegaba otro principio. Era todo muy informal. Helen y Bill, y más adelante Helen y yo —a lo cual llegaré en seguida— hicimos algunos cambios, durante los cuales sacamos material de esas discusiones [las conversaciones entre un principio y otro] y lo pusimos en una sección diferente del mismo capítulo. Puesto que Bill quería que fuesen cincuenta principios, y nosotros sabíamos que eso no cambiaría el contenido [la esencia del mensaje] en absoluto, Helen y yo simplemente seguimos el procedimiento que acabo de describir anteriormente, de modo que simplemente quitamos tres de los principios y los pusimos en otras secciones del capítulo. Así que estas fueron el tipo de cosas que hicimos, y Helen nunca tomaba la decisión final sin antes consultarlo con Jesús para ver si había objeciones.

Después de discutir estos temas de edición, Helen y Bill estuvieron de acuerdo en que había que revisar el Curso una vez más de arriba a abajo —palabra por palabra. Como ya he dicho, Bill carecía de la paciencia que requería este tipo de tarea; él no habría sido capaz de mantener esa intensa concentración junto a Helen durante el periodo de tiempo que eso llevaría. Además, Helen y yo estábamos muy a gusto el uno con el otro y sabíamos que no tendríamos ninguna dificultad con esta tarea en particular. Así que los tres estuvimos de acuerdo en que Helen y yo revisaríamos todo el Curso, palabra por palabra.  Esto tomó más de un año, durante el cual la mayor parte del tiempo se empleó en repasar el Texto, mientras que el Libro de ejercicios y el Manual apenas necesitaron edición.

Gastamos una exagerada cantidad de tiempo en los primeros cuatro capítulos. Sé que se ha insinuado que esa edición es algo que yo hice fundamentalmente por mi cuenta, o también se ha dicho que yo influí en las decisiones de Helen. Cualquiera que conociese a Helen reconocería claramente lo absurdo de esta idea. Nadie, incluyendo a Jesús, habría sido capaz de conseguir que ella hiciera algo que no quisiese hacer. Creer que yo pudiera haber tenido influencia en Helen es algo que está muy fuera de lugar. De hecho, éramos muy allegados y ella me respetaba —yo era como su hijo espiritual— pero de ninguna manera podría tomarse en el sentido de que yo pudiera sugerir algo que fuera visto como el evangelio, a menos que ella pensara que fuese cierto y lo comprobara primero consultando a Jesús.

Permíteme dar otro ejemplo de material personal que fue quitado. Había una sección llamada "Verdadera rehabilitación" que era específicamente para Bill, para ayudarle con sus propias preocupaciones corporales mientras él se preparaba para asistir a una conferencia sobre rehabilitación en la Universidad de Princeton. Aunque era un mensaje personal para Bill, se mantuvo en la Hugh Lynn Version que Helen y yo estábamos editando. Los tres estábamos de acuerdo en que eso no formaba parte del Curso (aunque lo copié en el libro Ausencia de felicidad) [Quien tenga ese libro publicado por la editorial Grano de Mostaza, ese mensaje se encuentra completo en su forma original en el capítulo 10, en las páginas 319-321]. Sin embargo, el final de ese mensaje contenía una hermosa oración, la cual era perfecta para el Curso. Helen y Bill me pidieron que encontrara un lugar donde ponerla, y en la parte del capítulo 2 titulada  "Principios especiales de los obradores de milagros" parecía que encajaba perfectamente, que es donde está ahora [T.2.V.A.18]. Entre nosotros nos referíamos a ella como la "Oración por la salvación", y comienza con las palabras: «Estoy aquí unicamente para ser útil».

Había otras tres secciones, o partes de las secciones, que comenzaban como mensajes personales para Helen, o para Helen y Bill, pero encajaban perfectamente en el flujo del material de enseñanza: "La verdadera empatía" (capítulo 16) [T.16.I], "No tengo que hacer nada" (capítulo 18) [T.18.VII], y "La bifurcación del camino" (capítulo 22) [T.22.IV]. Tenemos también la sección "La enseñanza y el aprendizaje correctos" en el capítulo 4 [T.4.I], la cual fue escrita originalmente para Bill, quien estaba aterrado por tener que impartir un curso de psicología para estudiantes de licenciatura en la Universidad de Columbia [A Bill le daba miedo tener que enseñar, y le gustaba aún menos si la situación aparecía de manera imprevista, cuando se le invitaba a impartir cursos de improviso, no programados en su rutina habitual. Este curso-clase-charla que tanto preocupaba a Bill es mencionado por Ken en su libro Ausencia de felicidad, por ejemplo en las páginas 289 y siguientes, y más adelante en la 297 y siguientes. En la pág. 289 Ken dice: «Bill siempre tenía un miedo mórbido a hablar en público (aunque de hecho era un excelente orador), y se sentía preso de pánico al pensar en esta próxima clase» (la que estamos mencionando, la que dio en la Universidad de Columbia]. El material personal fue eliminado del Curso (aunque, repito, cito mucho de este material en mi libro) [Ausencia de felicidad], dejando la enseñanza más general. Hubo también una interesante añadidura. Un foco relativamente importante de mi tiempo con Helen era su poesía, y uno de mis "deberes" era rescatar fragmentos de poemas que Helen escribía en pequeños trozos de papel. Si yo conseguía conservarlos, Helen era capaz de generar posteriormente el resto del poema. Esto siempre concluía con éxito, excepto con un fragmento con el que Helen nunca podía hacer nada. Un día, finalmente, ella me dijo que este fragmento no era un poema, sino algo que pertenecía al Curso, y ella quería que yo encontrara el lugar adecuado. El verso empezaba con la frase: «Existe el riesgo de pensar que la muerte te puede brindar paz», el cual encontró su hogar adecuado en el capítulo 27 del Texto [T.27.VII.10.2]. Todos estos ejemplos son relatados con mayor detalle en Ausencia de felicidad, y sirven para ilustrar el hecho de que la escritura de Un curso de milagros fue más informal de lo que podría pensarse.

La escritura [caligrafía; escritura a mano; su letra] de Helen puede verse en nuestras páginas editadas, que permanecen bajo mi custodia. Mi escritura [su caligrafía; su letra] está allí también, de cuando reescribí algo siguiendo las instrucciones de Helen, o de cuando hice alguna sugerencia para que ella la revisara. A lo largo del día Helen y yo revisábamos el Curso con tanta frecuencia como nos fuera posible, y alguna que otra vez Helen decía: «Cambié esta palabra. Es así como debería ser», y entonces volvíamos a lo que ella había escuchado originalmente. Todos los cambios que se hicieran a lo largo del día, yo tenía que llevármelos a mi casa, pasarlos a máquina, y traérselo a Helen al día siguiente, y a partir de eso seguíamos con el proceso de revisión. Como ya he dicho, los primeros cuatro capítulos supusieron una tremenda cantidad de trabajo, tanto es así que una vez le dije a Helen: «¿Por qué no le pides a Jesús que simplemente te dicte esto otra vez? Nos ahorraríamos un montón de tiempo». No repetiré aquí la no-muy-delicada respuesta de Helen.

Por consiguiente, los cambios efectuados fueron hechos, ante todo, a causa del estilo —la escritura, para usar la palabra de Helen, era tosca [la palabra empleada por Helen, en inglés: clunky], lo que quiere decir torpe [awkward: torpe, desmañada, inadecuada]. Así que ella quería depurar la escritura porque sabía que su escucha no había sido tan clara al principio. Hicimos también los cambios que Bill había pedido: sacamos material de los principios de los milagros y lo pusimos en otras secciones, como mencioné antes, para que así hubiera exactamente cincuenta principios de los milagros.

Por lo tanto mantuvimos el significado, y los cambios hicieron que el material fuese mucho más legible. Lo que había originalmente no era la forma en que se supone que debía ser la versión publicada. Repito que la escucha de Helen estaba oxidada al principio, pues en los comienzos su considerable ansiedad coloreaba [distorsionaba] lo que ella escuchaba. Los estudiantes realmente tienen que tener claro que estas no son literalmente las palabras de Jesús —el significado sí, pero no el lenguaje empleado. Como dije antes, el ego de Helen se entrometió en algunos de los mensajes más específicos para ella (y para Bill).

Cuando la edición fue completada, entonces tuvimos que volver a mecanografiarlo. Cuando más adelante vi las notas originales de Helen (los cuadernos) y el Urtext, me di cuenta de que parte de lo que estaba leyendo no estaba incluido en el texto publicado, pero era evidente que debería aparecer tal como venía en la anterior escritura. Este tipo de incidencias eran un obvio resultado de aquellas veces en que Helen había vuelto a mecanografiar el material. Por ejemplo, cuando Helen volvía a pasar a máquina el texto, una de las páginas se había quedado pegada a la siguiente. Como resultado, había tres párrafos que ella nunca vio cuando estaba mecanografiándolo. Por lo tanto ese material nunca fue incluido en esa versión ni en ninguna de las siguientes. Ninguno de aquellos párrafos era de significado diferente a lo que ya había en el Curso, pero claramente deberían haber sido incluidos. También reconocí otros pasajes que habían sido dejados fuera del Curso inadvertidamente. Cuando lo que se escribe es mecanografiado y vuelto a mecanografiar, se cometen errores, especialmente si lo que se ha mecanografiado no es adecuadamente revisado, que fue lo que aconteció con el Curso. Así que consiguientemente tuvimos que revisarlo en nuestra Fundación en Nueva York, con un grupo de personas leyendo la versión del Urtext para asegurarnos de que finalmente todo estuviera correcto. De este modo descubrimos que había palabras, frases y párrafos que habían quedado fuera del Curso, principalmente en el Texto, y en un caso encontramos algo que había sido omitido en el Manual para el maestro. Por cierto, hay un folleto de erratas disponible de forma gratuita desde la Fundación, que fue preparado para la segunda edición y enumera todos los añadidos que se le hicieron al material en la 2ª edición. [Lo que Ken relata en este párrafo afectó a la 1ª edición del Curso en inglés, y fue corregido tal como indica Ken en la 2ª edición en inglés. A la traducción en español no le afectó este tema, porque la 1ª edición de UCDM en español (y la única que hay a fecha de hoy, aunque ya se está preparando la 2ª) no se vio afectada, porque ya desde el principio la 1ª edición en español fue traducida años después y basándose en la ya corregida 2ª edición en inglés]

Hubo algunos otros cambios y correcciones menores. Como Un curso de milagros fue originalmente escrito por Helen y Bill, Jesús frecuentemente se dirigía a ella y a Bill diciendo "tú y el otro". Sin embargo, el Curso no está destinado a ser leído por nadie más que una única persona —cada uno de nosotros— la cual está implicada en una miríada [una cantidad innumerable] de relaciones. Así que "tú y el otro" se transformó en "tú y tu hermano" [o en "tu hermano y tú"]. El cambio fue fácil, pues así se mantenía la métrica [en inglés, "you and each other" rima igual que "you and your brother" e incluso tienen el mismo número de sílabas, cinco] —siempre una preocupación de Helen [la métrica]. Sin embargo, habíamos perdido algunas cosas en nuestra edición.

La decisión tomada por la Fundación para la Paz Interior [Foundation for Inner Peace] y por la Fundación para Un curso de milagros [FACIM: Foundation for "A Course in Miracles"] de publicar una segunda edición del Curso a principios de los años 90 [esta 2ª edición en inglés fue publicada en 1992; la 1ª edición había sido publicada en junio de 1976] nos dio la oportunidad de restaurar todo el material omitido. Fue entonces también [con la 2ª edición] cuando establecimos el sistema de numeración, el cual necesitábamos para la Concordancia en la que estábamos trabajando (3), así como para proporcionar una manera común a todos a la hora de citar los versículos de UCDM en las diversas traducciones que estaban comenzando a surgir [entre ellas la versión en español], de manera similar a la Biblia, en la cual, por ejemplo, cualquier persona en el mundo puede encontrar Juan 5:16, con independencia de la edición, de la paginación o del lenguaje de la versión que use cada uno. Tú puedes ir al capítulo 5, versículo 16 del Evangelio de san Juan. Con el nuevo sistema de numeración, los estudiantes del Curso de cualquier parte del mundo podrían hacer lo mismo cuando compartieran citas o referencias.

(3) The Concordance of A Course in Miracles fue publicada en 1997 [En español no tengo noticia de que se haya traducido, al menos no parece haberse publicado en España a día de hoy; se titularía algo así como: La Concordancia de Un curso de milagros].

Cómo el material inédito se hizo público

Dado que Helen y Bill sabían que yo nunca traicionaría su confianza, ellos me pusieron a cargo de lo que llamábamos los archivos —los cuadernos con las notas taquigráficas originales de Helen y todo el material subsiguiente que había sido mecanografiado— porque Helen siempre traspapelaba o perdía cosas, y Bill no era muy organizado. De modo que me convertí en el archivero, y todavía tengo este material en mi posesión.

Como ya he mencionado, gran parte de lo que estoy diciendo aquí está en mi libro "Ausencia de felicidad: La historia de Helen Schucman, la escriba de Un curso de milagros". Ahí incluí una buena parte del material del Urtext que era relevante para entender la experiencia de Helen y Bill con la escritura del Curso. Puesto que estaba citando este material, sentí que debía registrar el copyright, lo que en retrospectiva parece que fue un error y, de hecho, mi sabia esposa Gloria me advirtió en contra de hacer esto. Esto era un trabajo hercúleo. El personal de la Fundación hizo copias de todo el material y estas fueron enviadas a la Oficina de Derechos de Autor [Copyright Office], en la Librería del Congreso, en Washington D. C. ¿Qué podría ser más seguro, pensé, que la Librería del Congreso?

Aunque yo tenía una copia de la Hugh Lynn Version del Curso, que para ser exactos era sólo el Texto —el original, como dije antes, fue entregado por Helen y Bill a Hugh Lynn Cayce, y finalmente fue puesto en la sección de libros raros de la librería de la A.R.E. en su sede en Virginia Beach. Muchos años después, cuando estuve dando algunas conferencias en la A.R.E., Charles Thomas Cayce, hijo de Hugh Lynn y nieto de Edgar Cayce, nos llevó a Gloria y a mí a ese lugar cerrado con llave para mostrarnos el manuscrito que le había sido dado muchos años antes a su padre.

Como es ampliamente conocido, hubo un caso judicial que implicaba la vulneración de los derechos de copyright por la Endeavor Academy de Wisconsin, una acción que fue provocada [se refiere a la demanda judicial] por la Fundación para la Paz Interior, la editora del Curso, y por la Fundación para Un curso de milagros (FACIM), su organización hermana y poseedora del copyright del Curso. Este no es el lugar para entrar en detalles, excepto para decir que estaban haciendo cosas inapropiadas con el Curso y nosotros estábamos intentando pararles. Como parte del procedimiento, fui llamado a declarar por el abogado de la Endeavor, quien me preguntó, entre otras cosas, acerca de los manuscritos. Mencioné que la Hugh Lynn Version, la que Helen y yo habíamos editado, estaba en la librería de la A.R.E. Armados con esta información, algunas personas posterior e ilegalmente robaron el manuscrito de la A.R.E., lo copiaron, y después lo devolvieron a la librería. Más tarde fue publicado con el nombre de "Curso de milagros de Jesús". El argumento era que yo había modificado el Curso de Jesús, y que el auténtico Curso era la Hugh Lynn Version que "Bill" editó. Así que yo era visto como un advenedizo que había llegado con sus propias ideas sobre lo que el Curso decía y que convenció a Helen para hacer cambios; una creencia difícil de entender porque nada había sido cambiado en cuanto al significado y, como ya he indicado, casi todos los cambios ocurrieron al comienzo del Texto. En cualquier caso, la reclamación era que el Curso publicado por la Fundación para la Paz Interior no era el verdadero Curso.

Entonces sucedió algo que jamás pensé que fuera posible: bajo falsos pretextos, los cuadernos [las notas taquigráficas originales de Helen] y el Urtext fueron robados de la Librería del Congreso y copiados, una violación de la ley federal. Hablamos con las autoridades legales de la Librería, que estaban indignados. Sin embargo, era obvio que este asunto era muy poco relevante para ellos. La Librería del Congreso depende del Departamento de Justicia, que tiene otras cosas en su agenda además del para ellos insignificante asunto de que alguien tome un manuscrito que no es de relevancia para nadie a excepción de para un grupo muy pequeño. De modo que nunca se tomaron medidas sobre eso. Los funcionarios de la Librería nos aseguraron que esto nunca volvería a suceder, pero evidentemente eso no era de ayuda en nuestra situación. Las personas que ahora disponían del material obtenido ilegalmente —los cuadernos con las notas originales de Helen, el Urtext y la Hugh Lynn Version— lo habían escaneado y lo habían vuelto a mecanografiar, y lo habían puesto disponible en internet y en otros lugares para la venta.

Así fue como todo ese material salió. El caso judicial concluyó en el año 2004 y el copyright fue declarado nulo. Esto, sin embargo, no afectaba al Prefacio del Curso, al material adicional añadido en la segunda edición, a la Clarificación de términos, ni a los dos folletos, Psicoterapia y El canto de la oración. Además de eso, la Fundación todavía posee el copyright de los cuadernos de Helen [las notas taquigráficas originales], del Urtext y de la Hugh Lynn Version. Como resultado, cuando entras a amazon.com y buscas Un curso de milagros [A Course in Miracles], lo más probable es que si no estás al tanto de estos antecedentes, puedes acabar seleccionando la Endeavor o alguna otra versión, la cual esté siendo comercializada como el Curso original. El grupo Endeavor ha incluido también el Evangelio de Mateo en el Curso, ya que ellos siempre han sostenido que el Curso y la Biblia son lo mismo. Por lo tanto, al adquirir esa versión no estás consiguiendo el verdadero Curso en absoluto, y ni siquiera el Urtext ni la Hugh Lynn Version. Hay por lo menos otras dos versiones que se están comercializando también. Así que la gente ahora puede hacer casi cualquier cosa que quiera con el Curso.

Helen y Un curso de milagros: forma y contenido

Lo más importante a tener en cuenta sobre la exposición pública de estos manuscritos iniciales [sobre el material temprano, los primeros borradores del Curso] es que, independientemente de la versión que tú leas, recibirás la enseñanza esencial del Curso. En este sentido, no se ha hecho ningún daño.

En otro sentido, sin embargo, la situación es lamentable porque las personas podrían estar engañadas [mal informadas, confundidas, estando engañadas al creer que están leyendo el verdadero Curso], y en este punto nada se puede hacer al respecto —el caballo está fuera del establo, por así decirlo; la caja de Pandora está abierta y ya no podrá volver a cerrarse [ya no hay marcha atrás para esto] —excepto, tal vez, para aclarar lo que los estudiantes inquisitivos puede que estén leyendo. Permíteme mencionar algunos ejemplos. En el Urtext hay material sobre el sexo y la sexualidad, un área que es casi seguro que pique la curiosidad (si es que no despierta el interés lascivo) de los estudiantes. De modo que, por ejemplo, uno va a leer que la homosexualidad es fundamentalmente una patología (el punto de vista tradicional del psicoanálisis), y que el único propósito del sexo es la procreación, dos posiciones que son la antítesis [lo opuesto, lo contrario] de la propia enseñanza que Jesús da en el Curso con respecto a ver todas las formas del mundo del ego como lo mismo, la corrección a la egoica primera ley del caos, la cual dice que hay una jerarquía de ilusiones (T.23.II.2). Creer que esas pudieran ser las palabras y los pensamientos de Jesús es una idea tan absurda e impensable como creer que yo pudiera influir en Helen en cuanto a qué cosas formaban parte del Curso y cuáles no. Debería ser obvio que esas creencias eran de Helen y no de Jesús. Helen tenía sus propios prejuicios sobre el sexo, y desafortunadamente surgieron en aquellos primeros pasajes. Sin embargo, las personas que creen que cada palabra del Urtext es sagrada y que son las palabras de Jesús pueden utilizar declaraciones como esas para apoyar sus propias ideas preconcebidas. Este mismo tema se mantiene, aunque tal vez con menos emotividad, en otras partes del material, por ejemplo en el material que trataba sobre Edgar Cayce, Freud y otros psicólogos (a Helen, como ya he mencionado, no le gustaba Jung), etc.

Sería útil hacer aquí una pequeña digresión para hablar de Jesús, del proceso de escritura y de la relación de Helen con ese proceso. Una vez más, estos temas son tratados con mayor profundidad en mi libro y también en los CDs. Para empezar, Jesús no dice palabras. Es realmente importante entender esto. Recuerdo una vez que estábamos en el aeropuerto, y una mujer muy sincera se acercó a Helen después de oírnos hablar y le preguntó: «¿Cómo pudo Jesús dictar el Curso si él no sabía inglés?». No recuerdo la respuesta de Helen a esta dulce pregunta, salvo que ella fue amable respondiendo brevemente (teníamos que coger un avión). La pregunta, sin embargo, refleja un punto importante. Una vez más, Jesús no habla con palabras. Para decirlo de otra manera y sucintamente aquí, el contenido es suyo, mientras que la forma la suministra nuestra mente (y nuestro cerebro). Por lo tanto, el tomador-de-decisiones de la mente de Helen se identificó a sí mismo con la presencia libre-de-ego que está en todos nosotros. Este amoroso sistema de pensamiento sin-prejuicios estaba representado para ella por Jesús, como es el caso también para muchos de nosotros. La mente de Helen tomó ese amor no-específico [abstracto, puro, sin forma] y lo tradujo a palabras, de manera muy similar a como nuestro cerebro convierte la imagen invertida que viene de la retina en percepciones boca arriba [la imagen que en nuestra retina está al revés, en el cerebro se endereza, se le da la vuelta para que esté boca arriba y percibamos normalmente]. Así que, tal como he dicho muchas veces, la forma del Curso viene de Helen. Veamos algunos ejemplos ilustrativos de las cualidades de la forma del Curso que pueden ser directamente atribuidas a su escriba:

1) Está en idioma inglés.

2) El lenguaje del Curso es americano. [El estilo o dialecto es el idioma inglés americano, no el británico; sus modismos y formas de expresión son estadounidenses] Incluso hay una referencia a la Declaración de Independencia y a la moneda estadounidense de "tiras de papel verde". ["green paper strips" en inglés... incluso en la versión oficial del Curso aparece la expresión "paper strips", que en la versión en español se tradujo como "tiras de papel moneda", como puede leerse en el Texto en la cita de T.27.VIII.2.2; y en el Libro de ejercicios, en L.76.3.2 sí aparece exactamente la expresión que menciona aquí Ken Wapnick, pues ahí sí dice "stacks of green paper strips", que en español se expresó como "fajos de tiras de papel moneda"] 

3) Helen era filosóficamente una platónica. La filosofía de Un curso de milagros es platónica, y hay incluso referencias a la famosa alegoría de la caverna [tal metáfora también es muy conocida como el "mito de la caverna"], relatada por Platón en el tomo VII de su obra "República". [Un par de esos guiños a Platón, jugando de reojo con el mito de la caverna, aparecen en las dos siguientes citas del Texto: en T.20.III.9.1-2 y en T.25.VI.2. Además de esas dos citas hay algunas referencias más, aunque menos directas, por ejemplo T.20.VI.3.6] Por otra parte, la declaración de que "las palabras no son más que símbolos de símbolos", junto a la frase siguiente que dice "están doblemente alejadas de la realidad" (M.21.1.9-10), es algo que también está directamente tomado de la "República" de Platón.

4) A Helen le encantaba Shakespeare. El lenguaje del Curso es "Shakesperiano". Gran parte del Curso está escrito en verso blanco (poesía sin rima) y en pentámetro yámbico, la forma de la poesía de Shakespeare. Se pueden encontrar también alusiones a Hamlet, la obra favorita de Helen.

5) Helen estaba enamorada de la versión "King James" de la Biblia. A Helen no le gustaba nada el contenido de la Biblia, pero le encantaba la forma en que estaba escrita. Por lo tanto, en el Curso podemos encontrar "arcaísmos" bíblicos —el estilo isabelino. [Se conoce como literatura isabelina a la que fue producida en Inglaterra durante el reinado de la reina Isabel I —siglos XVI y XVII]

6) Helen era terriblemente lógica. Ella tenía una de las mentes más lógicas que yo jamás haya visto, y Un curso de milagros desarrolla su sistema de pensamiento —el del ego y el del Espíritu Santo— de un modo estrictamente lógico. Además, en el Curso se usa la forma silogística de argumentar, tanto de manera implícita como explícita. [Esto es muy típico del Curso, veamos un ejemplo donde en un mismo párrafo aparecen explícitamente un par de silogismos, en los versos del final del párrafo, en T.1.VI.5.4-5 hay uno, y otro silogismo complementario justo a continuación en T.1.VI.5.7-8]

7) Helen era educadora. El formato curricular del Curso es claro: Texto, Libro de ejercicios para los estudiantes, Manual para profesores [en inglés se escribe en plural, Manual for teachers, aunque en español se tradujo como Manual para el maestro, en singular, en lugar de la traducción más literal Manual para profesores]; el Espíritu Santo es nuestro Maestro, y el lenguaje a lo largo del Curso refleja los aspectos del aprendizaje del plan de estudios.

8) Helen era psicóloga. Su trasfondo psicológico era freudiano y ella tenía un gran respeto por la obra de Freud. Como he estado diciendo desde hace más de treinta años: sin Freud no tendríamos Un curso de milagros, porque la presentación del sistema de pensamiento del ego se basa en gran medida en las extraordinarias percepciones de Freud [insights: intuiciones, perspicacias, producto de la notable agudeza y de la profunda capacidad de penetración de la mente de Freud], que eran una segunda naturaleza para Helen.

9) Helen tenía una relación de amor-odio con Jesús. Obviamente no hay odio en el Curso desde el punto de vista de Jesús, pero nadie puede malinterpretar su presencia amorosa y sin prejuicios desde el principio hasta el final del Curso.

Así que, como podemos ver, la forma del Curso es toda de Helen. Curiosamente, sin embargo, el estilo literario no era el de Helen, pues ella escribía en un estilo casi espartano, apropiado para los textos científicos, mientras que en el Curso encontramos una estructura más poética y (a veces) gramaticalmente imprecisa, lo cual, por cierto, solía hacer que Helen se subiera por las paredes [o sea, que a Helen eso le sacaba de quicio, le ponía de los nervios, pues ella se irritaba mucho con este tema]. El contenido de Un curso de milagros, sin embargo, resulta muy claro que no es de Helen, al menos no de la Helen que el mundo conocía o de la persona con la que ella se identificaba conscientemente. Esto explica por qué ella se sentía en libertad de cambiar la forma, pero nunca el contenido. Helen sabía cómo debía ser el Curso publicado. Uno podía hacer recomendaciones, y Bill y yo las hacíamos de vez en cuando, pero Helen tenía la forma final ya en su cabeza. Así que el Curso publicado por la Fundación para la Paz Interior tiene la forma que su escriba sabía que debía tener.

Yo creo que leer el Urtext (o cualquier otra versión que no sea la oficial) es una violación de la privacidad de Helen y de Bill, porque ella solamente autorizó la versión publicada por la Fundación. Helen y Bill querían que yo lo leyera, pero es como leer los diarios privados de alguien. ¿Por qué querrías hacer eso, especialmente cuando se ha pedido que no se haga, a menos que estés buscando conflicto y culpa? Recuerda estas palabras de la introducción a la Clarificación de términos:

«Todos los términos son potencialmente polémicos, y quienes buscan controversia la encontrarán. Mas quienes buscan clarificación, también la encontrarán. Deben estar dispuestos, no obstante, a ignorar la controversia, reconociendo que es una defensa contra la verdad que se manifiesta en forma de maniobras dilatorias» (C.introd.2.1-3) 

Una vez más, el material privado y personal que hay en el Urtext no forma parte de ninguna versión publicada [no forma parte de las ediciones publicadas oficialmente: ni de la 1ª edición, ni de las siguientes]. La mayoría de los escritores destruyen todas las versiones anteriores cuando terminan un manuscrito. Yo hago eso cuando acabo un libro y es publicado. Cuando leen el Urtext, los estudiantes de Un curso de milagros no están leyendo "las auténticas palabras de Jesús", sino los escritos de una mujer en apuros [en aprietos, con dificultades] con el proceso de escritura, y por lo tanto están leyendo lo que nunca estuvo destinado a ser leído. Ahora bien, si tú lo lees, no estoy diciendo que Helen te fulminará con un rayo, o que eso sea pecado [pecaminoso], pero deberías al menos preguntarte por qué estás haciendo eso. Tal como Jesús enfatiza a lo largo de su Curso: el propósito lo es todo; con cualquier asunto, únicamente necesitamos preguntarnos lo siguiente: "¿Para qué es?" [Recordemos por ejemplo la cita del Texto que dice: «La prueba a la que puedes someter todas las cosas en esta tierra es simplemente esta: "¿Para qué es?"» (T.24.VII.6.1)]. Sin embargo puedo garantizarte una cosa: el Urtext no va a aumentar tu entendimiento del Curso. En todo caso te confundirá porque, como ya he indicado, te encontrarás con cosas específicas que no estaban destinadas a ser leídas por el público y que parecen contradecir lo que el Curso mismo enseña, por no hablar de su uso de palabras y términos que sugieren ideas opuestas a las enseñanzas del Curso.

Por lo tanto, una pregunta que yo creo que deberían hacerse los estudiantes de Un curso de milagros que están interesados en este material es: "¿Por qué iba yo a querer leer algo que podría interpretarse como una enseñanza algo diferente a lo que el Curso realmente enseña, por no hablar de que Jesús, Helen y Bill me pidieron efectivamente que no lo hiciera?". Es también útil recordar que el material en el que algunos se enfocan llegó durante las primerísimas semanas de dictado del Curso, y el material que siguió a ese casi no fue modificado en absoluto [como ya ha explicado Ken más arriba, la capacidad de escuchar de Helen estaba mermada al principio y por eso ese material llegó algo distorsionado al principio (por eso Jesús pidió que esa parte se corrigiera antes de publicarla), pero eso afectó solamente a los primeros capítulos del Texto y luego Helen escuchó mejor y el material vino fluidamente, con precisión y mucho más fácilmente, por lo que la mayor parte del Curso no necesitó apenas correcciones, exceptuando esos primeros capítulos del Texto]. Estamos por lo tanto hablando de lo que ocurrió durante la etapa en la que la capacidad de escucha de Helen no era tan precisa. Fue durante esta etapa, como ya he mencionado, cuando Helen estaba todavía influida por Edgar Cayce, y esto se reflejaba en lo que ella escribía. Sin embargo, esta interferencia fue de corta duración. No obstante, si los lectores del Urtext no son conscientes de este aspecto de la escritura de Helen, ellos pueden fácilmente confundirse y autoengañarse en sus opiniones [o sea: pueden malinterpretar parte de las enseñanzas del Curso], para dar un ejemplo, pueden creer que el Curso enseña que el mundo es real. Ciertamente, hay indicios de esto al principio —en marcado contraste con el resto del Curso— lo cual refleja la influencia de Cayce, en donde este magnífico psíquico afirmó que Dios creó el mundo como un aula, después de la separación. Una vez más, esta no es la posición de Un curso de milagros. [Es claro que difícilmente podría esa afirmación encajar con la enseñanza de Un curso de milagros, según la cual Dios no creó el mundo y no reconoce el sueño de la dualidad, pues si Dios reconociera eso, lo haría real]

Recuerdo una ocasión en la que Helen y yo estábamos con alguien que estaba relacionado de una manera destacada con el Curso [creo que se refiere a alguien "famoso", o sea, una de las personas bien conocidas en este mundillo, tal vez alguien que enseñaba públicamente el Curso, alguien cuya imagen era relacionada claramente con el Curso, alguien popular, ya fuese a pequeña o a gran escala], pero quien no sabía realmente lo que el Curso dice. Helen le dijo que él nunca entendería este Curso a menos que reconociera que este mundo es una ilusión. Ella fue muy enfática: Este mundo es una ilusión. Dios no tuvo nada que ver con él, y tú no vas a entender este Curso de esa manera. Repito que nadie entendía este Curso mejor que Helen.

Hay una anécdota interesante sobre Helen de cuando estábamos inmersos en el proceso de edición —fue bastante divertida. Con frecuencia Helen se sentía ansiosa mientras estábamos editando, y una de las maneras en que ella expresaba su ansiedad era que cuando leíamos un párrafo, ella empezaba a reír y después decía: «Esto no tiene absolutamente ningún sentido para mí». Así que la primera vez que enseñé el Curso, fue para "enseñar" a Helen, a sabiendas de que ella sabía perfectamente lo que ese pasaje significaba. Y yo también era consciente de que si en mis explicaciones le dijera algo que fuera erróneo, ella me habría corregido en el acto. Helen conocía el Curso perfectamente, íntegramente, de cabo a rabo, desde dentro. Ella rara vez lo leía, pero podía citarlo a voluntad. En los años que estuvimos juntos, siempre estábamos citando líneas de aquí y allá, si es que no estábamos citando también Hamlet. Ella se volvía muy crítica y enfadada con la gente que presumía de saber lo que el Curso enseña pero que en realidad no lo entendían. Ella tenía muy claro que nunca se iba a poner a enseñar formalmente el Curso, pero tampoco quería que lo enseñaran otros que estuvieran expresando de una manera obvia sus egos, en vez de a Jesús.

Volviendo a este importante punto, hay una idea bastante popular según la cual lo que Helen recibió eran las palabras literales de Jesús, y por lo tanto que son sagradas y jamás deberían haber sido modificadas. Esto es tan evidentemente absurdo como lo de la señora que me escribió tras haberse publicado la segunda (y numerada) edición, acusándome de cambiar el Curso de Jesús por haberle añadido números. Helen no pensaba de esa manera. Mucho de lo que ella escuchó al principio estaba simplemente equivocado, y ella, por supuesto, lo sabía. Una vez más, yo tuve muchas experiencias personales con Helen en las que Helen escribía mensajes que ella decía que venían de Jesús. Esto, por cierto, ocurrió también durante la época en la que ella estaba escribiendo los folletos [Psicoterapia y El canto de la oración], los cuales son indudablemente puros en su enseñanza. Las imprecisiones eran frecuentemente el resultado cuando ella se involucraba con detalles concretos. Veamos algunos ejemplos más.

Creo que fue en 1976, un año después de que conociéramos a Judith Skutch, que fue la editora final del Curso, el cual publicó a través de la Fundación para la Paz Interior. Helen, Bill, Judy y yo estábamos comentando lo que pensábamos que iba a suceder con el Curso y nuestro trabajo con él. Tal como era típico en este periodo, Helen escribió un mensaje para nosotros, probablemente en algún momento del verano, y el mensaje decía que "Este año acabará en brillante gloria" [en inglés el término usado es blazing, que en este contexto podemos traducir como brillante, ardiente, flameante]. El significado era que habría algún magnífico avance; tal vez, pensamos, la relación de Helen y Bill quedaría sanada y todos nosotros juntos viviríamos felices y comeríamos perdices en la concordia espiritual [literalmente: todos juntos cabalgaríamos hacia el atardecer espiritual, jugando con la expresión "cabalgando hacia el atardecer" o "cabalgando hacia el horizonte" (ride off into the sunset) que se usa en inglés para concluir muchas historias románticas, como un final feliz] —es decir, ocurrirían cosas maravillosas. Bueno, las semanas y los meses fueron pasando, y ni rastro de la brillante gloria.  Finalmente, llegó el 31 de diciembre y estábamos aún esperando. Judy estaba dando una fiesta celebrando la Víspera de Año Nuevo en su apartamento, desde lo alto del cual se podía divisar Central Park y que nos proporcionaba una hermosa vista del cielo. Algún tiempo más tarde en la noche, la ciudad de Nueva York puso en marcha su espectáculo de fuegos artificiales de fin de año, y nos giramos el uno hacia el otro y nos dijimos: "¡Ahí está la brillante gloria!" [tb: flameante, ardiente gloria]. Obviamente, Helen se había equivocado.

Otro ejemplo de la inexactitud de Helen con los detalles concretos fue cuando vio su propia lápida, indicando que ella moriría a los 72 años de edad. Bien, ella murió cuando tenía 71. Eso es bastante aproximado, pero si tú eres el escriba de Jesús, no deberías errar ni siquiera un poco. Además ella dijo que Bill moriría un año después que ella, lo cual se convirtió en una gran preocupación para Bill. Pero él vivió otros siete años y murió en 1988. Finalmente, Helen dijo que su marido Louis moriría cinco o seis años después que ella, ¡pero él vivió durante casi otros diecinueve años! Así que Helen se equivocaba frecuentemente cuando la información trataba sobre asuntos concretos —el ego ama lo concreto— o cuando los mensajes tuvieran relación con áreas en las que ella estuviera en conflicto, como por ejemplo el sexo y la muerte. Ella no se equivocaba, sin embargo, cuando su ego no estaba involucrado. Por eso es por lo que puedes confiar en lo que el Curso publicado dice.

Por lo tanto, se hizo muy obvio para mí en los años en que conocí a Helen que yo debía tomar con pinzas [con cautela] algunas de las cosas que ella decía o escribía como viniendo de Jesús, y esto obviamente incluía al material temprano del Urtext. Desafortunadamente, hay también algunas cosas ahí que si tú no estás al tanto del contexto, no entenderás a qué se refieren, o qué significan. Esto quiere decir que, inevitablemente, quienes no estuvieron presentes y no conocieron a Helen o a Bill malinterpretarán gran parte de lo que hay ahí [en el Urtext].

Por último, puedo asegurar a todos los estudiantes de Un curso de milagros que no habéis sido engañados, y Helen, Bill y yo trabajamos muy duro para asegurarnos de que el libro publicado por la Fundación para la Paz Interior estuviera en la forma en que Jesús quería que esté, y sin duda la forma que Helen sabía que era como Jesús lo quería.

Conclusiones 

No hace falta decir que yo no quiero que la gente se sienta culpable si compran o leen las otras versiones. Cada uno puede hacer lo que quiera, mientras no sea perjudicial; y contrariamente a lo que algunas personas podrían decir, no hay un "Papa del Curso". Así que, hagas lo que hagas con el Curso, lo más importante es que sea hecho sin ira, juicios [críticas] ni sentimientos de un trato injusto. Esas reacciones son del ego. Por lo tanto, hagas lo que hagas, procura que sea con una motivación libre de ego. De este modo, todo lo que hagas será amoroso.

Aunque algunos podrían estar tentados a discutir sobre los méritos de las diferentes versiones, lo que realmente importa es de dónde viene el Curso: de la mente correcta de cada cual, que cada uno de nosotros podemos elegir en cualquier momento. Si ves que te quedas atrapado en la controversia, creyendo que los argumentos significan algo, discutirás y verás diferencias donde en verdad no las hay. Las diferencias indudablemente existen en la forma (el cuerpo), pero nunca en el contenido (la mente). Por lo tanto, no puede haber diferencias significativas entre quienes representan diferentes puntos de vista. Al ver diferencias y convertirlas en algo serio es cuando el ego nos atrapa, pues estamos olvidando reírnos de la "diminuta y alocada idea" de la separación (T.27.VIII.6.2).

Lo que motiva a la gente a provocar controversia es la necesidad de que haya conflicto; y cuando hay conflicto, ya sabes que el ego ha sido invitado. No puede haber conflicto en la mente correcta de quien sea, porque ahí todos los seres son percibidos como lo mismo. Cualesquiera diferencias que haya, una vez más, son solamente en el nivel ilusorio del cuerpo. Los cuerpos difieren. Las personas escriben libros diferentes y dicen cosas diferentes, pero si tú les das importancia a estas diferencias y las conviertes en objeto de controversia y conflicto, si es que no de guerra, entonces tú sabes a qué voz estás escuchando. Nuestra única responsabilidad es escuchar la Voz de la paz, y cuando lo hacemos, reconocemos que las controversias son como los niños jugando en la arena. Pero a ti no te va a entrar arena en los ojos a menos que te sientes con ellos a jugar en la arena. Si te levantas como un adulto, con Jesús a tu lado, entonces cualquier cosa que esté sucediendo en la arena no tiene consecuencias para ti, lo cual significa que nada de lo que sucede en el mundo puede cambiar la experiencia del Amor de Dios en tu mente.

Es irrelevante que tú estés de acuerdo o no con las cuestiones generadas por las versiones diferentes de Un curso de milagros. Obviamente todo el mundo tiene su opinión, pero esa opinión no debería afectar a tu paz ni a tu visión de ver a todas las personas involucradas en el debate como lo mismo. Eso significa que lo que está pasando ahora con el Curso es tan solo otra aula [otra lección; otra aula o clase para el aprendizaje]; otra forma de ver si lo que tú quieres es que tus manos, ojos y pies se llenen de arena, o ser capaz de levantarte con Jesús y estar en paz. Cuando eliges la visión en lugar de los juicios, como Jesús siempre nos está pidiendo que hagamos, verás que todas las personas están involucradas en la misma búsqueda para retornar a la mente y elegir de nuevo, y que todo el mundo está tentado a tener miedo de este viaje. Cuando las personas tienen miedo, quedan atrapadas en la arena y empiezan a jugar con sus juguetes como si fuesen armas.

El punto aquí es que las personas deberían tomar cualquier posición que ellas piensen que es correcta, pero intentar no dejar que llegue a ser nada [no darle importancia, no convertirlo en algo serio, no permitir que signifique nada, no hacerlo real]. La única posición que es verdaderamente correcta es que todos cometimos el mismo error de elegir al maestro equivocado [al ego], y que ahora podemos hacer la corrección al elegir de nuevo. Esa es la única cosa que es importante. Lo que está sucediendo ahora es solo otra oportunidad de elegir de manera diferente —ver intereses compartidos en lugar de intereses separados [del inglés separate: separado, distinto, aparte].

Tu perspectiva de Un curso de milagros estará distorsionada si lo ves de cualquier manera como parte del mundo de la separación y de la forma. Se dice que Buda una vez declaró que: «Lo que se conoce como las enseñanzas de Buda no son las enseñanzas de Buda». Y lo mismo puede decirse del Curso. En otras palabras, Un curso de milagros no es realmente un libro, ni siquiera un cuerpo de enseñanzas específicas. Es un símbolo de la Expiación, la corrección para la idea de la separación que está en la mente de todos. Cuando reconocemos esto, se hace imposible juzgar a otros estudiantes, profesores, o al Curso con respecto a sí mismo o otras espiritualidades. No le atribuimos ningún significado que sea fragmentario o separador. Esto significa que nos damos cuenta de que lo que es sagrado no es el libro, o Helen —sus cuadernos, el lápiz o los dedos que sujetaban el lápiz. Es el sistema de pensamiento en nuestras mentes iguales lo que es sagrado. De otro modo el Curso se convierte en solo otro símbolo del especialismo y en un medio para justificar la proyección de culpa del ego en la forma de juicios, división y conflicto. Así como el cristianismo acabó como una religión de odio e incluso asesinato, el Curso podría acabar así también. Lamentablemente, su breve historia ya refleja algunas de las mismas dinámicas de separación, juicios y exclusión. No obstante, ¿qué otra cosa podría uno esperar del ego? En otras palabras, Un curso de milagros está escrito por la mente, para la mente —que se corrige a sí misma.

Sí, es importante que esta comunicación de Jesús se transmita con precisión, con la mayor precisión que sea posible, aunque la comunicación perfecta es imposible dentro de la ilusión. Sin embargo no olvides, para decirlo una vez más, que la verdadera comunicación no son las palabras, sino el amor al cual Helen se unió en su mente, y el cual está también en nuestra propia mente —un amor que refleja el perfecto amor y unidad del Cielo. Así que, trabaja con cualesquiera símbolos que tengan sentido para ti, pero hazlo de tal manera que no tengas ninguna inversión en el resultado [en otras palabras: úsalos con desapego, sin apegarte a los resultados ni esperar ansiosamente determinadas consecuencias]. Cumple tu función del perdón tan puramente como puedas, y lo que suceda después de eso no será problema tuyo [o: "y lo que suceda después de eso no te preocupará"]; de lo contrario caes en la trampa del ego de sustituir el contenido por la forma, una de las principales características de las relaciones especiales. Por eso sigo insistiendo en que Un curso de milagros no es Un curso de milagros —al menos no el libro ni sus palabras. Si somos capaces de recordar el amor que es el Curso, no nos dejaremos engañar por las seducciones del ego basadas en las diferencias y en la controversia. Y cuando seamos capaces de mantener puro ese amor en nosotros mismos, no le daremos tanta importancia a la pureza aparente de la forma, y reconoceremos que somos uno en el contenido, aunque seamos diferentes en la forma. Y aprenderemos a recordar que el contenido compartido del amor en todos los Hijos de Dios es la suma y la sustancia de Un curso de milagros.

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También es interesante leer el libro "Ausencia de felicidad — La historia de Helen Schucman, la escriba de Un curso de milagros", escrito por Ken Wapnick:  https://elgranodemostaza.com/libros/kenneth-wapnick-ausencia-de-felicidad/

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Saludos