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domingo, 2 de febrero de 2014

Atendiendo con el corazón

Al leer enseñanzas no-dualistas es conveniente dejar a un lado la obsesión por entenderlo todo literalmente, sino simplemente leer con el corazón abierto, procurando captar el mensaje que en cada caso concreto se nos comunica. Por eso lo de menos son las palabras, sino que lo que importa es el mensaje. Si por el contrario tomamos las palabras como la verdad, estaremos erigiendo un ídolo y el resultado será que percibiremos conflicto y contradicciones.

Un ejemplo. En UCDM se dice:

     Es imposible ver a tu hermano libre de pecado y al mismo tiempo verlo como si fuese un cuerpo. (...) Es imposible ver un cuerpo libre de pecado, pues la santidad es algo positivo y el cuerpo es simplemente neutral. No es pecaminoso, pero tampoco es impecable. Y como realmente no es nada, no se le puede revestir significativamente con los atributos de Cristo o del ego. Tanto una cosa como la otra sería un error, pues en ambos casos se le estarían adjudicando atributos a algo que no los puede poseer. Y ambos errores tendrían que ser corregidos en aras de la verdad. (T.20.VII.4.1,4-8) (Pág. 491)

(En inglés la parte principal): T.20.VII.4.4-5 To see a sinless body is impossible, for holiness is positive and the body is merely neutral. It is not sinful, but neither is it sinless.

Y más adelante, en el capítulo siguiente, se dice:

     Para lograr este fin hay que percibir al cuerpo libre de pecado porque lo que se busca es la impecabilidad. (T.22.VI.3.4) (Pág. 538)

(En la edición en inglés): T.22.VI.3.4 To serve this end the body must be perceived as sinless, because the goal is sinlessness.

Lo que importa, por lo tanto, es captar el mensaje en cada contexto, y no aferrarse a las palabras, pues las palabras no son otra cosa que medios para un fin, el cual es la comunicación del mensaje.

Lo mismo sucede en UCDM con otras palabras y/o expresiones, como por ejemplo la palabra "justicia" (quien esté interesado en repasar este tema, que lea el complemento al final de este post), la cual se usa de manera un tanto diferente en el Texto comparando con su uso en el Manual para el maestro.

De manera similar sucede con otros textos no-dualistas, así como en cualquier mensaje en general. Cuando hablamos, frecuentemente usamos flexiblemente las palabras, muchas veces de manera espontánea sin darnos cuenta. Es natural, lo que importa es que la comunicación sea útil para quien esté abierto en ese determinado momento.

Saludos

Complemento final: extraigo de mis "Apuntes extensos de UCDM" la parte donde mencioné el uso en UCDM de la palabra "justicia":



Sobre la flexibilidad del lenguaje en UCDM, es interesante notar que la palabra «justicia» se usa con matices diferentes en el Texto de como se usa en el Manual para el maestro. En la versión en inglés también sucede, pues en todos estos casos se usa también una sola palabra: «justice».

En el Texto, la palabra «justicia» es aplicable al Cielo [hay 5 frases en el Texto donde aparecen a la vez las palabras justicia + Cielo, las 5 en los capítulos 25 y 26; el cap. 25 se titula: «La justicia de Dios»]. Pero en el Manual [M.19: «¿Qué es la justicia?»] se dice que en el Cielo no hay “ni justicia ni injusticia”. Veamos algunas citas relacionadas: 

«¿Qué podrían saber del Cielo y de la justicia de los que se han salvado?» (T.25.VIII.2.9) (Pág. 601)

«Ésta es la única justicia que el Cielo conoce y lo único que el Espíritu Santo trae a la tierra» (T.25.VIII.14.2) (Pág. 605)

«¿Qué otra cosa sino la arrogancia podría pensar que la justicia del Cielo no puede eliminar tus insignificantes errores?» (T.25.IX.1.1) (Pág. 606)

«En este mundo el perdón es el equivalente de lo que en el Cielo es la justicia. El perdón transforma el mundo del pecado en un mundo simple, en el que se puede ver el reflejo de la justicia que emana desde más allá de la puerta tras la cual reside lo que carece de todo límite. No hay nada en el amor ilimitado que pudiese necesitar perdón. Y lo que en el mundo es caridad, más allá de la puerta del Cielo pasa a ser simple justicia» (T.26.IV.1.1-4) (Pág. 616)

«La justicia es la corrección divina de la injusticia. La injusticia es la base de todos los juicios del mundo. La justicia corrige las interpretaciones a las que la injusticia da lugar y las cancela. Ni la justicia ni la injusticia existen en el Cielo, donde el error es imposible y la idea de corrección carece de sentido. En este mundo, sin embargo, el perdón depende de la justicia, ya que todo ataque no puede sino ser injusto. La justicia es el veredicto que el Espíritu Santo emite acerca del mundo» (M.19.1.1-6) (Pág. 55)

«La justicia, al igual que su opuesto, es una interpretación. Sin embargo, es la única interpretación que conduce a la verdad. Esto es así porque, si bien la justicia no es de por sí verdadera, no hay nada en ella que se oponga a la verdad» (M.19.2.1-3) (Pág. 55)

«La justicia de Dios apunta hacia el Cielo precisamente porque es totalmente imparcial» (M.19.5.5) (Pág. 56)

jueves, 18 de abril de 2013

Fluir alegremente desde la espontaneidad divina

Este tema está tomado de un par de mails escritos hace menos de 24 horas. Ahí van ambos mails:

Mail 1:

 Hola Toni, hoy voy por la lección 135 " Si me defiendo he sido atacado" que habla sobre no hacer planes basados en el pasado, porque hacer planes es defenderse y no hay nada de que defenderse y hay que confiar y escuchar los planes de Dios que es la felicidad, y dice si tienes que hacer planes ya se te diran cuales son, hay que entregar pero uno va pensando voy a hacer esto voy a hacer lo otro jaj es una linea fina para darse cuenta si estoy confiando o estoy planeando con el ego no?
Gracias

Mail 2: 

Esto es el tema de la espontaneidad divina (en mis palabras). Lo podemos aplicar a todo, incluida la actividad de planear. Los planes surgen, simplemente surgen por sí mismos y se desvanecen por sí mismos cuando no son necesarios, sin esfuerzo por nuestra parte y sin necesidad de temer ni de controlar nada ("controlar" siempre implica miedo). Así es como lo vivimos cuando lo dejamos todo en manos del Espíritu. Pero si nos obsesionamos en querer controlar los resultados entonces la actividad de planear se convierte en defensas o caprichos basadas en el punto de vista del ego.

¿Cómo distinguir si nos estamos dejando llevar por el Espíritu o por el ego? Esto requiere práctica, pero con la práctica se vuelve muy fácil discernirlo, porque sólo podemos escuchar dos voces (o planear siguiendo los consejos de uno de estos dos consejeros), que son la voz del ego o la Voz del Espíritu Santo, y discernir ambas voces se vuelve muy fácil una vez que tenemos en cuenta lo siguiente: seguir la voz del ego siempre nos produce miedo, preocupaciones, intranquilidad, obsesión por controlar, separación, tristeza, proyección obsesiva hacia el futuro, etc. Seguir la Voz del Espíritu nos produce paz, unión, tranquilidad, felicidad, etc, y todo eso sin perder contacto con la tranquilidad del presente, sin temor al futuro.

Son dos voces completamente opuestas, así que con la práctica lograremos distinguirlas cada día más fácilmente (para esto es UCDM, tanto leer el Texto como practicar las lecciones del libro de ejercicios nos ayudan a esto). La voz del ego se disfraza bajo todo tipo de formas, a veces en maneras aparentemente "agradables" o en forma de sugerencias aparentemente "interesantes", pero si miramos sus frutos, veremos que siempre produce la pérdida de la paz, el ego nos conduce a salir del presente y preocuparnos por el futuro, nos conduce a planear para nuestro cuerpo o personalidad sin tener en cuenta a los demás, sin incluir el bienestar de los demás en el plan. Los planes del ego son separadores: mío, para mí, mi futuro, mi cuerpo, mis cosas, etc. La voz del ego se disfraza con miles de maneras diferentes, pero al final el resultado es el mismo sea cual sea el disfraz que adopta superficialmente: la pérdida de la paz y el aumento de centrarse en el propio cuerpo/personalidad sin incluir a los demás.

Un truco rápido para distinguir ambas voces: cada vez que perdemos la paz, es síntoma de que hemos tomado alguna decisión dejándonos guiar por el ego en lugar de por el Espíritu Santo.

La Voz del Espíritu Santo no separa, por lo que no ve nuestros intereses separados del bienestar de los demás, por lo que en Sus planes hay cabida para el bien de todos y nunca se pierde de vista el objetivo de despertar. Las sutilidades no necesitamos saberlas conscientemente, pero si dejamos todo en manos del Espíritu, Él se ocupa de todas las sutilidades: Él consigue que nuestras aparentes necesidades sean cubiertas teniendo en cuenta a todos y en sincronía con el bienestar de todos los demás.

Los planes del ego están obsesionados con el futuro. Acuérdate del tema del no-hacedor (no existe un "hacedor" individual separado de los demás; esto incluye hacer planes). El ego es el "hacedor" porque intenta hacerlo todo él, para controlarlo, pues teme al futuro (debido a su creencia en la carencia y en la separación) y por eso quiere controlarlo todo para tratar de hacer que su futuro sea el deseado y evitar los peligros, pues el ego cree que los peligros son posibles porque no sabe que la Vida es Amor.

Quien planea con el Espíritu no teme al futuro porque sabe que el Espíritu cubre siempre sus necesidades en todo tiempo y lugar, y por eso si surgen planes los deja fluir sin aferrarse a ellos (esto es desapego), sin perder contacto con el feliz presente. Una pista: a veces los planes "se vienen abajo" por determinadas circunstancias (si sucede es porque es bueno que eso suceda así), y cuando sucede eso el ego lo vive como una catástrofe porque estaba aferrado a ellos y le da miedo porque esos planes eran su defensa contra la vida, contra el futuro. En cambio quien planea unido al Espíritu Santo no está aferrado a los planes y no se inquieta cuando a veces "se vienen abajo", pues intuye que el propósito de esos "planes provisionales" quizás escapaba a su consciencia y que si se vienen abajo es porque surgirán cosas mejores, por lo que confía en el fluir de la vida, sabiéndose protegido por el Espíritu que siempre le acompaña, por lo que estando tan amado y protegido no necesita construir sus propias defensas egoicas. La única verdadera protección es el amor, es la luz que desvanece amorosamente (sin atacar) los ilusorios "obstáculos", y esta luz adopta en el sueño la forma del perdón.

Para el ego es una catástrofe que los planes se vengan abajo, porque sus planes son ídolos que substituyen a Dios, son su "salvación", su "defensor", su "seguridad". Pero quien decide seguir la Voz del Espíritu no se inquieta por nada que parezca suceder, ni siquiera si hay planes provisionales que debido a la espontaneidad del momento acaban desapareciendo antes de ser usados aparentemente, y no se inquieta porque ha puesto su seguridad en Dios y no en los planes. Si ponemos nuestra seguridad en los planes, perderemos la paz cuando inevitablemente fallen (los planes separados siempre acaban fallando de alguna manera), pero si ponemos nuestra seguridad en Dios, Él nos proveerá siempre, y si un plan requiere dejarse, se deja, pues las cosas se solucionan en ese caso sin plan o si se necesita otro plan, surgirá otro sin esfuerzo, espontáneamente. Dios es eterno. Los planes no. Por lo tanto lo sabio es ponernos bajo la amorosa protección de Dios, no de los planes.

Esto no significa que no podamos planear, tal como explica esa lección 135, sino que simplemente decidimos no planear separados del Espíritu Santo, y por lo tanto todo fluirá mediante las intuiciones y las circunstancias oportunas, y su surgen planes inspirados por el Espíritu, serán planes amorosos que no nos sacarán del amor presente ni perturbarán nuestra paz.

     La mente que ha sanado no planifica. Simplemente lleva a cabo los planes que recibe al escuchar a una Sabiduría que no es la suya. Espera hasta que se le indica lo que tiene que hacer, y luego procede a hacerlo. No depende de sí misma para nada, aunque confía en su capacidad para llevar a cabo los planes que se le asignan. Descansa serena en la certeza de que ningún obstáculo puede impedir su avance hacia el logro de cualquier objetivo que sirva al gran plan que se diseñó para el bien de todos. (L.PI.135.11) (Pág. 270)

Resumiendo: cuando hacemos planes desde el ego, estamos planeando para uno mismo separadamente (por miedo a la escasez con respecto a nuestro cuerpo/personalidad), mientras que cuando dejamos todo en manos del Espíritu todo fluye sin necesidad de controlar nada, y todo sucede por sí mismo ("no-hacedor"), es espontaneidad divina, en la práctica surgirán por sí mismas las circunstancias apropiadas que nos benefician a todos, y estas circunstancias apropiadas incluyen los pensamientos que nos convenga tener y los planes que nos convenga sopesar, que serán espontáneos y no nos aferraremos a ellos ni necesitamos controlar nada, pues todo se armoniza espontáneamente y estaremos seguros de esto conforme nos damos cuenta de que no hay más voluntad que la de Dios... y es feliz saber que la Voluntad de Dios es una y es lo único que existe, y esta amorosa Voluntad solamente dispone una cosa, que es nuestra total felicidad.

Escuchar la Voz del Maestro Interior (Espíritu Santo) es fácil, para empezar basta con una pequeña dosis de buena voluntad: simplemente estar dispuestos a escucharle, lo que significa estar dispuestos a aceptar que nuestro bien no está separado del bien de los demás (puesto que nuestro ser no está separado de los demás: compartimos el mismo y único Ser), y por lo tanto así aceptamos una onda amorosa en la cual no necesitamos recurrir a la ilusión de competir, sino que nos relajamos en la unión de compartir la Totalidad que todos somos. El bien es ilimitado y completo para todos (aquí se explica brevemente este matiz: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/04/union-o-separacion-compartir-o-trocear.html).

Todo esto es un asunto de práctica, es seguir practicando estando atentos a cuando sentimos la pérdida de la paz, para rectificar eso volviendo la mente hacia Dios, hacia la Voz del Espíritu, hacia Adentro, donde eternamente descansa nuestra ilimitada paz. Todas las lecciones se relacionan con este tema, en especial algunas como la 194 que se titula: "Pongo el futuro en Manos de Dios", que ya la encontrarás en su momento pero tal vez te agrade leer una cita del Texto que se relaciona con ambas lecciones, es la siguiente:

     Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar.

     Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia.
(T.13.VII.12.1-8; 13.1-2)

Aparte de llamar a este tema "espontaneidad divina" también podemos llamarlo por su nombre clásico: el tema de la entrega. En el fondo toda enseñanza de no-dualidad son siempre ambas cosas: tanto una autoindagación repleta de discernimiento como una entrega. ¡Nuestra práctica mejorará conforme más practicamos jejeje!

¡Un abrazoooooooooooooo!

Los niños jugando a enviarse mails, ¡y los hemos enviado sin necesidad de hacer planes propios ni controlarlos!  ¡Viva la felicidad y la paz que nos incluyen a todos! :-)

Ahí acaba el mail (el cual he adaptado para el blog modificando alguna cosilla y añadiéndole algunos comentarios más). Finalicemos con una cita del Texto que nos puede ayudar a entender mejor esta onda del fluir en la espontaneidad divina (también podemos llamarla la onda de la "no-planificación") mediante la escucha de la Voz del Maestro Interior. Copio la cita:

     Puedes hacer mucho en favor de tu propia curación y la de los demás si en situaciones en las que se requiere tu ayuda piensas de la siguiente manera:

Estoy aquí únicamente para ser útil.

Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.

No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.

Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, porque sé que Él estará allí conmigo.

Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar.
(T.2.V.A.18) (Págs. 30-31)

Y así acaba este post. ¡Saludos!

Actualización: Acabo de ver en el blog Advaita Tenerife un post que trata alguno de los temas que explica Un Curso de Milagros, incluido el de este post y el de ser sensatos (prácticos) en la vida cotidiana, explicado con otras palabras y con brevedad, mediante unos comentarios del sabio Annamalai Swami: http://advaitatenerife.blogspot.com/2013/04/todo-es-uno.html

domingo, 14 de abril de 2013

Conceptos

Los conceptos no son la Realidad. Sin embargo mientras parezcamos estar en el mundo espaciotemporal de la percepción no podremos evitar usar conceptos, y unos conceptos nos resultarán más útiles que otros para despertar. Los conceptos que refuerzan la separación/culpabilidad/dualidad son los que convendría intercambiar por conceptos que no obstaculicen el despertar a la verdad. Finalmente todos los conceptos (los útiles y los inútiles para el despertar) serán trascendidos y se desecharán desvaneciéndose para siempre, porque la Verdad se encuentra más allá de todo concepto, pero mientras parezca que la hayamos olvidado, haremos bien en estar dispuestos a poner en tela de juicio todos los conceptos y quedarnos solamente con aquellos conceptos que no constituyan un obstáculo para el despertar.

Vaciarse de conceptos es el signo de una mente receptiva a la verdad.

Reúno aquí algunas citas de UCDM respecto a los conceptos. Puede ser muy esclarecedor leer completa la sección T.31.V (Titulada: El concepto del yo frente al verdadero Ser), y probablemente todavía mejor el capítulo 31 entero. Veamos unas pocas citas de este capítulo 31, sobre todo de T.31.V:

     Las enseñanzas del mundo se basan en un concepto del yo que se ajusta a la realidad mundana. (T.31.V.1.1) (Pág. 739)

      El concepto del yo se alza como un escudo, como una silenciosa barricada contra la verdad, y la oculta de tu vista. (T.31.VII.7.1) (Pág. 748)

     Tú forjas un concepto de ti mismo, el cual no guarda semejanza alguna contigo. Es un ídolo (...). (T.31.V.2.1-3) (Pág. 739)

     Tu concepto del mundo depende del concepto que tienes de ti mismo. Y ambos desaparecerían si cualquiera de ellos se pusiese en duda. (T.31.V.11.3-4) (Pág. 742)

     La salvación se puede considerar como el escape de todos los conceptos. (T.31.V.14.3) (Pág. 743)

     No busques tu Ser en símbolos. No hay concepto que pueda representar lo que eres. (T.31.V.15.1-2) (Pág. 743)

     (...) sólo te relacionas contigo mismo. (T.31.V.15.5) (Pág. 743)

     El mundo no puede hacer que aprendas estas imágenes de ti mismo a no ser que tú desees aprenderlas. Llegará un momento en que todas desaparecerán, y te darás cuenta de que no sabes lo que eres. A esta mente abierta y receptiva es a la que la verdad retorna, sin impedimentos ni limitaciones. Allí donde todos los conceptos del yo han sido abandonados, la verdad se revela tal como es. Cuando todo concepto haya sido cuestionado y puesto en tela de juicio, y se haya reconocido que está basado en suposiciones que se desvanecerían ante la luz, la verdad quedará entonces libre para entrar a su santuario, limpio y despejado ahora de toda culpa. No hay afirmación que el mundo tema oír más que ésta: "No sé lo que soy, por lo tanto, no sé lo que estoy haciendo, dónde me encuentro, ni cómo considerar al mundo o a mí mismo". Sin embargo, con esta lección nace la salvación. Y lo que tú eres te hablará de Sí Mismo. (T.31.V.17) (Pág. 744)

     Tú que crees que puedes ver al Hijo de Dios como quisieras que fuese, no olvides que ningún concepto que abrigues de ti mismo puede oponerse a la verdad de lo que eres. Erradicar la verdad es imposible. Pero cambiar de conceptos no es difícil. (T.31.VI.5.1-3) (Pág. 745)

     Aprender significa cambiar. (...) Mientras perdure la percepción habrá necesidad de conceptos, y la tarea de la salvación es cambiarlos. Pues tiene que lidiar valiéndose de contrastes, no de la verdad, la cual no tiene opuestos ni puede cambiar. (T.31.VII.1.1,3-4) (Pág. 746)

PURSAH: J [Jesús] sólo puede llevar a la gente consigo usando conceptos que puedan comprender. Al final, todo, excepto Dios, es una metáfora. Pero, entre tanto, hay que enseñar y aprender. (La Desaparición del Universo, de Gary Renard, cerca del final del cáp. 2 [en la publicación de la editorial Sirio aparece esta cita en la página 106])

El sabio hindú Ramana Maharshi a veces comparaba los conceptos con espinas o clavos, diciendo que cuando tenemos clavada una espina dolorosa (un concepto erróneo)  que nos hace daño, otra espina (concepto benigno) puede resultarnos útil para sacar la espina clavada, pero que finalmente ambas se desechan cuando nos hemos liberado de la espina dolorosa.

En UCDM también se aborda esto expresándolo así:

(...) Al igual que todas las demás lecciones, es una ilusión, puesto que en realidad no hay nada que aprender. Esta ilusión, no obstante, debe ser reemplazada por un mecanismo correctivo: otra ilusión que reemplace a la primera para que ambas puedan finalmente desaparecer. (M.13.1.4-5) (Pág. 38)

Los conceptos erróneos como la separación, la creencia en ser cuerpos, o la culpa, pueden ser disueltos mediante conceptos amorosos de unidad, y una vez desvanecidos los conceptos dolorosos estaremos listos para ir más allá de todo concepto, dejando de lado también los conceptos "útiles" y abriéndonos receptivamente a la Verdad en toda su pureza no-conceptual.

La actitud para experimentar esto, desde luego, no es una actitud orgullosa de "sabelotodo" (creer que uno lo sabe todo desde su ego o "ser separado") sino la actitud receptiva de estar dispuestos a poner en cuestión todo lo que convencionalmente habíamos aceptado como cierto. Al no dar nada por hecho de antemano, soltamos nuestros prejuicios y así se establece un vacío o apertura para dar la bienvenida a la verdad.

La verdad siempre es, y en el mismo momento en que uno deja de interferirla se hace evidente, pues es obvia por Sí Misma. El único obstáculo eres "tú": no el Tú Real no-dual que eres realmente, sino el concepto que tienes de ti mismo como entidad limitada y separada de la Plenitud (un ejemplo de la forma que toma el falso concepto de uno mismo es la creencia "soy un cuerpo, soy limitado", el cual es un concepto erróneo que está conectado a todos los demás falsos conceptos y del que depende la ilusoria proyección de todos los problemas). Cuando surge el desapego del falso concepto de uno mismo, se recuerda el Uno Mismo, el eterno Ser de ilimitado bienestar y de infinita felicidad.

¡Saludos!

jueves, 11 de abril de 2013

Las creaciones del Ser

Copiado de un mail escrito en marzo de 2013:

Mientras terminamos de despertar nos toca seguir teniendo paciencia con nuestras lecciones de irrealidad. Todo son lecciones de perdón, hasta que culmina el despertar. Cuando despertemos del todo, dejaremos de mirar a un inexistente afuera y saltaremos de alegría y de placer al mirar adentro de nuestra propia mente (en el interior de nuestro propio ser), donde gozamos de la plenitud compartida entre todos unidos, que son todo el amor del universo, son nuestras creaciones, que en el interior de nuestra mente, en nuestro propio Ser, no se han olvidado de ti y te aman infinitamente, como no te puedes imaginar. En nuestro interior se encuentra también la realidad de nuestros hermanos, con el infinito amor que todos sin excepción sentimos los unos por los otros en lo real, y por supuesto junto a ellos están Dios Mismo y nuestras creaciones, las bellísimas creaciones que son nuestra alegría y que nos da tanto placer el haberlas creado todos juntos, unidos, y con quienes compartimos una misma consciencia y una misma mente y un mismo Ser. Todo esto es inexplicable en palabras, aunque UCDM le da algunas pinceladas usando recursos literarios, dándole nuevos aromas a palabras como "creaciones", "extensiones", Cielo, Reino, "tesoro", etc.

Algunas citas:

     Tus creaciones están protegidas porque el Espíritu Santo, que se encuentra en tu mente, las conoce y las puede llevar a tu conciencia siempre que se lo permitas. Moran allí como parte de tu propio Ser porque tu plenitud las incluye. Las creaciones de cada Hijo de Dios son tuyas, puesto que toda creación le pertenece a todos, al haber sido creada para la Filiación en su totalidad. (T.7.IX.5) (Pág. 147)

     Ten por seguro que nunca perdiste tu Identidad, ni tampoco las extensiones que la mantienen en un estado de plenitud y de paz. (T.7.IX.7.1)

     Lo único que Dios desea es Su Hijo porque Su Hijo es Su único tesoro. Tú deseas tus creaciones tal como Él desea las Suyas. Tus creaciones son tu regalo a la Santísima Trinidad, creadas como muestra de agradecimiento por tu propia creación. Tus creaciones no te han abandonado, de la misma manera en que tú tampoco has abandonado a tu Creador, sino que extienden tu creación de la misma forma en que Dios Se extendió a Sí Mismo hasta ti. ¿Pueden acaso las creaciones de Dios derivar dicha de lo que no es real? ¿Y qué es real sino las creaciones de Dios y aquellas que son creadas como las Suyas? Tus creaciones te aman tal como tú amas a tu Padre por el regalo de tu creación. Ningún otro regalo es eterno, y, por lo tanto, ningún otro regalo es verdadero. ¿Cómo entonces ibas a poder aceptar cualquier otra cosa o dar cualquier otra cosa y esperar dicha a cambio? ¿Y qué otra cosa podrías desear sino la dicha? Tú ni te hiciste a ti mismo ni hiciste tu función. Lo único que hiciste fue tomar la decisión de ser indigno de ambas cosas. Pero no puedes hacerte indigno porque eres el tesoro de Dios, y lo que para Él tiene valor es valioso. No se puede poner en duda su valor, pues éste reside en el hecho de que Dios se compartió a Sí Mismo con él, estableciendo así su valor para siempre. (T.8.VI.5.1) (Pág. 165)

     No podemos estar separados. Lo que Dios ha unido no se puede separar, y Dios ha unido a todos Sus Hijos en Sí Mismo. ¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. La verdad sólo puede ser experimentada. No se puede describir ni explicar. Yo puedo hacerte consciente de las condiciones que la facilitan, pero la experiencia en sí forma parte del ámbito de Dios. Juntos podemos satisfacer sus condiciones, pero la verdad vendrá a ti por su cuenta. (T.8.VI.9.3) (Págs. 166-167)

     Lo que la Voluntad de Dios ha dispuesto para ti es tuyo. (T.8.VI.10.1)

     Mas cuando la Filiación se unifique y acepte su unicidad se la conocerá por sus creaciones, las cuales dan testimonio de su realidad del mismo modo en que el Hijo da testimonio del Padre. (T.9.VI.5.5)

     De la misma forma en que puedes oír dos voces, también puedes ver de dos maneras distintas. Una de ellas te muestra una imagen o un ídolo, al que tal vez veneres por miedo, pero al que nunca amarás. La otra te muestra sólo la verdad, a la que amarás porque la entenderás. Entender es apreciar porque te puedes identificar con lo que entiendes, y al hacerlo parte de ti, lo aceptas con amor. Así es como Dios Mismo te creó: con entendimiento, con aprecio y con amor. El ego es absolutamente incapaz de entender esto porque no entiende lo que fabrica, ni lo aprecia, ni lo ama. El ego incorpora a fin de arrebatar. Cree literalmente que cada vez que priva a alguien de algo, él se engrandece. He hablado a menudo de la expansión que se produce en el Reino mediante tus creaciones, las cuales pueden ser creadas únicamente como lo fuiste tú. El Reino, que no es sino gloria excelsa y júbilo perfecto, reside en ti para que lo des. ¿No te gustaría darlo? (T.7.V.9.4)

     La eternidad es un solo tiempo, y su única dimensión es "siempre". Esto no tendrá ningún sentido para ti hasta que no recuerdes los Brazos abiertos de Dios, y conozcas finalmente Su Mente receptiva. Al igual que Él, tú existes "siempre", en Su Mente y con una mente como la Suya. Tus creaciones se encuentran en tu mente receptiva en perfecta comunicación nacida de un perfecto entendimiento. Sólo con que pudieses aceptar una de ellas ya no desearías nada de lo que el mundo ofrece. Todo lo demás no significaría nada para ti. El significado de Dios está incompleto sin ti, y tú estás incompleto sin tus creaciones. Acepta a tu hermano en este mundo y no aceptes nada más, pues en él encontrarás tus creaciones toda vez que él las creó contigo. No sabrás que eres un co-creador con Dios hasta que no aprendas que tu hermano es un co-creador contigo. (T.9.VI.7.1) (Pág. 194)

     Dios te recuerda esto a través de Su Voz, y Él Mismo mantiene a salvo tus extensiones dentro de Su Mente. (T.9.VIII.10.3)

     Por eso es por lo que tus creaciones no han cesado de extenderse y por lo que hay tanto esperando tu retorno. (T.11.I.3.8)

     Y al saber que la luz se encuentra en ti, tus creaciones estarán allí contigo, tal como tú estás en tu Padre. (T.13.VIII.8.5)

     No estás solo en esto. La voluntad de tus creaciones te llama para que compartas tu voluntad con ellas. Por lo tanto, dale la espalda a la culpabilidad en paz y dirígete hacia Dios y hacia tus creaciones. (T.15.VIII.2.7-9)

     Relaciónate únicamente con lo que nunca te abandonará y con lo que nunca podrías abandonar. (T.15.VIII.3.1)

     El Cielo aguarda silenciosamente, y tus creaciones extienden sus manos para ayudarte a cruzar y para que les des la bienvenida. (T.16.IV.8.1)

     Sólo con que le permitieses al Espíritu Santo hablarte del Amor que Dios te profesa y de la necesidad que tienen tus creaciones de estar contigo para siempre, experimentarías la atracción de lo eterno. (T.15.IX.5.1)

     No tienes la menor idea de los límites que le has impuesto a tu percepción ni de toda la belleza que podrías ver. (T.15.IX.6.1)

     Cuando el cuerpo deje de atraerte y ya no le concedas ningún valor como medio de obtener algo, dejará de haber entonces interferencia en la comunicación y tus pensamientos serán tan libres como los de Dios. A medida que le permitas al Espíritu Santo enseñarte a utilizar el cuerpo sólo como un medio de comunicación y dejes de valerte de él para fomentar la separación y el ataque, que es la función que el ego le ha asignado, aprenderás que no tienes necesidad del cuerpo en absoluto. En el instante santo no hay cuerpos, y lo único que se experimenta es la atracción de Dios. Al aceptarla como algo completamente indiviso te unes a Él por completo en un instante, pues no quieres imponer ningún límite en tu unión con Él. La realidad de esta relación se convierte en la única verdad que jamás podrías desear. Toda verdad reside en ella. (T.15.IX.7)

     Él te protegió tanto a ti como a tus creaciones, al mantener unido a ti lo que tú quisiste excluir. Y tus creaciones ocuparán el lugar de lo que tú admitiste para reemplazarlas. Tus creaciones son muy reales, pues forman parte del Ser que desconoces. Se comunican contigo a través del Espíritu Santo, y, para que aprendas a enseñar lo que eres, te ofrecen gustosamente su poder y gratitud por su creación a ti que eres su hogar. Tú que eres anfitrión de Dios lo eres también de ellas. Pues nada real ha abandonado jamás la mente de su creador. Y lo que no es real nunca estuvo en ella. (T.16.III.5.5-11)

     Tu puente está mejor construido de lo que te imaginas, y tus pies están firmemente asentados en él. No dudes de que la atracción de los que están al otro lado esperándote no te vaya a ayudar a cruzar sin contratiempos. Pues llegarás a donde quieres estar, y a donde te aguarda tu Ser. (T.16.III.9)

     El Cielo aguarda silenciosamente, y tus creaciones extienden sus manos para ayudarte a cruzar y para que les des la bienvenida. Pues son ellas lo que andas buscando. Lo único que buscas es tu compleción, y son ellas las que te completan. La relación de amor especial no es más que un pobre substituto de lo que en verdad -y no en ilusiones- te completa. La relación que tienes con tus creaciones está libre de culpa, y esto te permite contemplar a todos tus hermanos con gratitud, pues tus creaciones fueron creadas en unión con ellos. La aceptación de tus creaciones es la aceptación de la unicidad de la creación, sin la cual nunca podrías ser completo. Ninguna clase de especialismo te puede ofrecer lo que Dios ha dado, y lo que tú das junto con Él. (T.16.IV.8)

     Dios estableció Su relación contigo para hacerte feliz, y ninguna cosa que hagas que no comparta Su propósito puede ser real. El propósito que Dios adscribió a cada cosa es la única función que tiene. Debido a la razón que Él tuvo para crear Su relación contigo, la función de las relaciones se convirtió para siempre en "hacer feliz". Eso es todo. Para satisfacer esta función te relacionas con tus creaciones del mismo modo en que Dios se relaciona con las Suyas. Pues nada que Dios haya creado puede estar excluido de la felicidad, y nada que Él creó desea otra cosa que extender felicidad tal como su Creador lo hizo. Lo que no satisface esta función no puede ser real. (T.17.IV.1)

     En este mundo es imposible crear. Pero sí es posible hacer feliz. He dicho repetidamente que el Espíritu Santo no quiere privarte de tus relaciones especiales, sino transformarlas. (T.17.IV.2.1-3)

     ¡Libera al mundo! Tus verdaderas creaciones están esperando a que lo liberes para concederte la paternidad; y no una paternidad de ilusiones, sino una de verdad como la de Dios. Dios comparte Su Paternidad contigo que eres Su Hijo, pues Él no hace distinciones entre lo que Él es y lo que sigue siendo Él Mismo. Lo que Él crea no está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado. (L.PI.132.12)

Son algunas de las citas que tengo anotadas sobre las creaciones. Estas declaraciones son pistas de algo maravilloso que nos sonríe en el Reino que vive más allá de las palabras. Pero como dije al principio de este mail, antes de poder disfrutar conscientemente de esta plenitud inagotable, tenemos que tener paciencia y acabar de perdonar nuestras lecciones de perdón. Y así sí: pronto disfrutaremos del infinito gozo de nuestra realidad, junto a nuestros hermanos, nuestro Padre, y las bellísimas creaciones que juntos compartimos, las cuales son la extensión de nuestro Ser y de nuestra Felicidad.

Ahora nos toca perdonar, confiando en lo sencillo que es nuestro pequeño papel y en lo mucho que nos "espera" en el Reino. Y procuramos ser felices desde ya, disfrutando del proceso del perdón sin conceder importancia al tiempo, el cual es ilusorio y forma parte de lo que se disolverá mediante el perdón. Las dudas ya no pueden atemorizarnos, porque las podemos perdonar. Y al leer UCDM o meditar en silencio podemos vislumbrar nuestras creaciones, que nos alegran más que cualquier placer físico, más que cualquier orgasmo o placer del mundo, pues nuestras creaciones son amor, y además amor verdadero y pleno y unido a nuestro propio Ser.

El desenlace final es seguro, y nada puede impedirnos que finalmente disfrutemos de nuestro Ser. Incluso si nos "negamos" a ello, pues todos hemos llegado. El perdón, eso sí, nos ayudará a tener la sensación —dentro del sueño— de que el tiempo se desvanece deprisa y de que llegamos mucho antes a la ansiada meta. ¡Y felices somos de intuir ahora ya las delicias que nos esperan! Y en realidad ya están aquí, y podemos compartir amor con ellas en silencio meditativo (en relajada quietud mental), pero para poderlas gozar claramente nos corresponde la deliciosa tarea de perdonar y despertar, para ver y sentir los deliciosos besos y bellezas que siempre nos aman y nos rodean.

¡Gracias a Dios por el ineludible hecho de que nada puede impedirnos perdonar y despertar!

Un abrazo. Te amo. Relájate, confía y permítete ser feliz, incluso ahora, en la etapa que estamos que es la etapa del perdón. Perdonar es también una bella tarea cuando confiamos en lo que significa y en lo que nos sonríe al final. Y la confianza vendrá mediante el propio perdón (unido al estudio detallado de la enseñanza del Espíritu Santo), pues del perdón brota la confianza, de la confianza los vislumbres, y de los vislumbres la felicidad y un calmado despertar. Sin embargo se nos permite ir directos y aceptar desde este mismo instante la felicidad, y así que de la felicidad vengan los vislumbres y de los vislumbres la confianza y de la confianza vendrán unas enormes ganas de perdonar y perdonar, desde la confianza y la felicidad.

No importa por dónde empecemos (el perdón o la felicidad, pues ambos se alimentan uno al otro, así como lo mismo sucede con ellos y la confianza y la paz), si los seguimos a fondo, el despertar se acelerará.

Todo está ya hecho y estamos de enhorabuena. Tengamos paciencia mientras todavía nos resistimos a aceptarlo y relajarnos sabiendo la verdad. Aún así (incluso mientras todavía vivimos en negación y no somos conscientes de esto), nos amamos sin medida, tanto si nos permitimos sentirlo ya como si no. Te amo. Sé feliz. Te amo, te amo, te amo. Todo está ya hecho. Aceptémoslo lo antes posible. Nuestro amigo es el perdón. Y nuestras creaciones son nuestro bellísimo tesoro de felicidad. Están comunicándose contigo en este mismo momento. No se olvidan de ti, ni de mí, ni de ninguno de nosotros. Juntos, en amoroso silencio, podemos escucharlas, o al menos vislumbrar destellos de su comunicación. El Espíritu Santo nos ayuda a reconocerlas si le pedimos ayuda.

Ellas te aman y están aquí ya. Ellas te escuchan y te admiran y te adoran con infinito amor. Nos aman, nos miran, nos siguen y nos escuchan. ¿Las escucharemos nosotros a ellas? Escuchémoslas en silencio. El perdón y el amor y la unión con el Espíritu Santo nos ayudarán.

Nuestras creaciones nos sonríen juguetonamente rebosantes de felicidad. Y ellas están ya aquí. Contigo.

domingo, 7 de abril de 2013

No te sientas mal: mira profundamente hacia adentro

Lo siguiente está basado en dos mails que escribí en marzo de 2013. Los retoco ligeramente para que se entiendan mejor en el contexto de este blog.

La pregunta implícita (que motiva la respuesta posterior) era más o menos que cómo es que algunas personas "materialistas" vivan sus vidas tan felices y en cambio el buscador espiritual a veces se percibe lleno de problemas, ¿cómo es así, si el buscador es consciente de que todas las ilusiones no son más que un reflejo de su interior?

Esos mails no llevaban título propio, pero podemos titularlo así:

No te sientas mal: mira profundamente hacia adentro

 En cuanto a la visión del mundo, al final de tu mail indicas uno de los aspectos típicos: a veces cuando uno va despertando, se da cuenta de las creencias/actitudes para depurar, que antes no veía. El tema que planteas se lo planteó Gary Renard a sus invitados Arten y Pursah, en La Desaparición del Universo (uno de esos temas que aparecen de manera rápida, con un par de comentarios rápidos, creo). Le dijeron que en el sueño las vidas suelen ser variadas. Hay vidas más movidas que otras. A veces predomina lo placentero, a veces lo trágico, a veces ambas tendencias por igual. En algunas "vidas" (usamos aquí la metáfora de la reencarnación) somos ricos, en otras pobres, en otras con cuerpo sano, en otras con cuerpo frágil o enfermo, etc. Solamente despertar del sueño nos saca de este alocado vaivén, dejando atrás esta montaña rusa trágico-cómica.

Por lo tanto en el sueño hay gente satisfecha, aparentemente, con sus vidas "materialistas". ¿Cuánto tiempo les dura esa ilusión? A algunos un año, o más, o menos, a algunos 20 años, incluso 50 años o más en casos raros, pero antes o después experimentan alguna separación: algún divorcio, o enfermedad, o se acaba muriendo alguien de la familia antes o después, o muere uno mismo y la siguiente vida toca una tonelada de contrariedades, ya que como dicen Arten y Pursah, los placeres se alternan con los dolores y las "alegrías" con los pesares en este juego engañoso que propone el ego. ¿Quién se conformaría con eso si supiera que puede disfrutar de Algo infinitamente mejor? ¿Quién se conformaría con "sufrir poco" si supiera que puede disfrutar de un ilimitado gozo permanente sin nada de sufrimiento? Quien acepta la vida de imitación que ofrece el ego (eso no es vida sino un ridículo sueño), les sucede que incluso mientras creen ser felices, se conforman con una felicidad light, basada en las formas, que es una felicidad muy poco intensa comparada con la felicidad real. Es una felicidad muy empequeñecida y que además se acaba. Pero muchos no se dan cuenta. Por eso siguen sus vidas, se conforman con eso hasta que les sucede algo trágico y entonces se convierten en buscadores espirituales jejeje... Entonces buscan el sentido de la vida, buscan (sin saberlo al principio) el ser, la felicidad permanente. Cada uno sigue su soñado camino. No hay nada malo en soñar. Pero cada uno somos libres de preferir despertar. Y cuando preferimos despertar, despertamos.

En el fondo todos somos iguales, todos —materialistas o no— amamos la felicidad. Incluso quienes van en pos de sueños están buscando a Dios sin saberlo, porque buscan la Felicidad. Buscan en las formas, en los cuerpos, en las ilusiones, porque no saben que eso es nada y que existe la plena Verdad. Persiguiendo las formas en realidad se buscan a Sí Mismos, a Dios, al Uno, al Ser, al Gozo eternamente ilimitado. Y nadie dejará de encontrarlo finalmente cuando se canse de los ridículos sueños, porque lo que uno ha descubierto (el Ser) está disponible para todos y cada uno lo disfrutará cuando lo quiera vehementemente por encima de cualquier otra cosa, desengañándose de las ilusiones. 

No te sientas mal. Tu caso no es mejor o peor que el de nadie. No se trata de compararnos unos con otros para ver quien está "más adelantado" espiritualmente. Sólo hay uno. Somos un mismo ser. Si nos concentramos demasiado en juzgar a otros como "materialistas", deberíamos mejor darnos cuenta de que en realidad no hay un mundo afuera de mi propia mente, y que si veo a personas "materialistas" es porque se me refleja un aspecto materialista de mí mismo para darme así la oportunidad de discernirlo/perdonarlo. Todo es una oportunidad para reconocer nuestra propia felicidad.

Por lo tanto, lo tienes todo. Tienes todo lo que necesitas. Sabes la clave: el cambio de mentalidad. Sabes que basta con seguir perdonando. Pueden venirte pensamientos/percepciones sobre tus padres o sobre quien sea (o juzgarte a ti misma; eso es lo mismo porque en el fondo todo juicio es juzgarse uno a sí mismo, tanto si parece que estoy juzgando a otros como si parece que estoy juzgándome a mí mismo). No es malo percibir. Sucede y ya está. Lo que puedes seguir haciendo es invitar al Espíritu Santo a que se ocupe de todo. Ya sabes que hay muchas maneras de invitarle. "Espíritu Santo, estoy percibiendo a mis padres así (o a mí mismo o a tal persona), enséñame a percibirlos como Tú los ves, con bondad. Solamente quiero percibir lo que Tú quieras que perciba". Etc.

No importa lo que percibas, sino lo que hagas con ello: cómo reacciones, si perdonar o no perdonar.

     La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que ésa sea tu elección. (T.31.VI.3.1-2)

Acuérdate de lo poco que se nos pide: la pequeña dosis de buena voluntad. Por cierto que posteé este tema hace poco aquí (pequeña voluntad).

La pequeña dosis de buena voluntad... Esto es todo. Confiar un poquito en la Bondad. Todo va bien realmente. Me acuerdo ahora del chiste que se suele contar, una frase de Groucho Marx: «¿A quién vas a creer, a mí o a tus propios ojos?». Siempre lo vi como un chiste (porque lo es y además era gracioso cuando lo decía Groucho Marx en una de sus películas), pero ahora tiene más juego para mí esa frase, porque con la onda de UCDM podríamos ver esa frase como si nos la preguntara a nosotros el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo, realmente, nos está preguntando a todos nosotros lo siguiente:

«¿A quién vas a creer? ¿A mí o al falso testimonio que te ofrecen tus sentidos? Tus sentidos solamente te dan las mentiras que tú les encargaste. Solamente obedecen las órdenes que les diste. Ven lo que les pediste que vieras. Pero puedes ver las cosas de otra manera. Puedes percibir con Mi Corazón, en lugar de mediante los sentidos. ¿A quién vas a creer: a lo que percibes mediante tus sentidos o a lo que percibes por medio de Mi Corazón? Solamente esto último te conducirá al sueño feliz que relajadamente te llevará en volandas al conocimiento».

Para saber cómo es realmente tu vida, no mires afuera con los ojos a un mundo externo y hostil, que es ilusorio. Mira adentro a tu corazón. Y solamente después de mirar adentro surgirá la confianza para mirar con bondad en lo que se percibe como "afuera" y ver hermanos brillantes, y no problemas (el único problema que parecíamos tener era la supuesta separación, pero el Espíritu Santo ya lo resolvió por nosotros hace "mucho" tiempo, solamente tenemos que aceptar Su Respuesta, aceptar Su Deshacimiento de esa falsa creencia). La actitud de mirar con el corazón se puede adoptar incluso sin saber nada de advaita. Teresa de Calcuta estuvo ayudando a los pobres en la India, a los enfermos, etc, pero ella no los veía con los ojos de ver problemas, sino desde el punto de vista de compartir amor. Esto es nuestro ideal: compartir, unir, mirar adentro para conectar con el Centro-Corazón-Amor. Y cuando nos vengan percepciones erradas, hablemos con el Espíritu Santo y confiemos en Él. Las percepciones pueden ser imágenes vistas o imaginadas, sonidos vistos o imaginados, pensamientos, emociones, etc. Pidamos al Espíritu Santo que guíe Él nuestra manera de "ver", que Él nos enseñe a percibir las ilusiones correctamente. Veamos con su Mirada, con su Amor. El mero hecho de contar con Él y de recurrir a Él es muestra suficiente de que estamos poniendo en práctica nuestra buena voluntad.

La "pequeña dosis de buena voluntad" requiere muy poco de nuestra parte. Podría decirse así:

  La salvación, perfecta e íntegra, sólo pide que desees, aunque sea mínimamente, que la verdad sea verdad; que estés dispuesto, aunque no sea del todo, a pasar por alto lo que no existe; y que abrigues un leve anhelo por el Cielo como lo que prefieres a este mundo, donde la muerte y la desolación parecen reinar. (T.26.VII.10.1) (Página 624 del Texto)

En realidad ya estamos en casa.

     Has llegado al final de una jornada ancestral, y aún no te has dado cuenta de que ya concluyó. (T.18.VIII.13.1)

Todo lo que vemos es nuestro propio ser. Esto es cierto. Incluso si distorsionamos nuestra perspectiva, simplemente entonces nos percibimos erradamente, pero siempre nos percibimos a nosotros mismos. Afortunadamente podemos estar dispuestos a que el Espíritu corrija nuestra percepción y así recordar el conocimiento de que somos un solo Ser. Y cuando solamente hay Uno...:

     Nada puede estar en conflicto con lo que es uno solo. (T.26.III.1.4)

Nadie puede impedirte recibir lo que Dios ya te ha dado. Pero puedes creer que no lo has recibido y luego buscar afuera al culpable de no haber recibido tu regalo, o buscar al culpable en ti misma, lo cual sería otra forma del error. No hay culpables: el Regalo está dado. Solamente hay que aceptarlo.

La felicidad no está en el futuro, sino disponible desde ya.

     No te contentes con la idea de una felicidad futura. (T.26.VIII.9.1)

     Dispones de ella en este mismo instante. (T.13.XI.8.5)

     Pues hay causa para ser libre ahora. (T.26.VIII.9.3)

Aún así, insistimos en fingir que no somos libres ahora. Ponemos el tiempo como excusa, pero el tiempo es un mero pasatiempos (un juego), es una ilusión que podemos soltar. Para soltar el tiempo lo mejor es dejarlo en Manos del Espíritu Santo, Quien lo usará para deshacerlo. El Espíritu nos enseña a usar el tiempo para desvanecer el tiempo. El tiempo no es nada. La Verdad ya ES.

     El tiempo tan solo duró un instante en tu mente, y no afectó a la eternidad en absoluto. (T.26.V.3.3)

Si muchos supieran el "barrido de conciencia" (depuración mental) que sucede al estudiar y practicar UCDM, se lanzarían a sondearlo. Solamente con leerlo y releerlo una y otra vez, la mente se limpia porque se nos va quedando en la mente la manera de pensar del Espíritu Santo, sin necesidad de tener que hacer nada más, excepto lo que fluya sin esfuerzo. Algunos se limpian muy rápido, aunque los ejemplos que menciono pusieron mucho de su parte: David Hoffmeister pasaba todo su tiempo libre leyéndolo. 8 horas diarias durante dos años y medio, dice. Quizás estaba parado sin trabajo, en cualquier caso, cada vez que nos sentimos mal, tenemos la oportunidad de entregar nuestra ilusión al Espíritu Santo. Y a veces Él nos invitará a seguir sintonizando más intensamente Su onda, por ejemplo mediante la lectura de UCDM. No hace falta pasar tanto tiempo leyendo como David Hoffmeister. Pero sí es bueno, como decía Ramana, no olvidar nuestro ser en ningún momento del día (mantener la mente aquietada, recogida), y como al principio es normal despistarnos, entonces entrenarnos para acordarnos lo máximo posible.

Siempre que nos sentimos mal es porque estamos olvidando nuestro ser y olvidamos pedir ayuda al Espíritu Santo. Nisargadatta dijo que pasó dos o tres años "mirando" en cada rato libre hacia adentro. Luego de eso se iluminó, dijo. David Hoffmeister tardó más o menos ese mismo tiempo. Otros tardan décadas o lo que corresponda pero pueden pasar ese tiempo tranquilos a medida que entrenan y fortalecen la confianza.

Yo sé que nada malo nos puede pasar, y eso me eleva la confianza a cotas amplísimas. Sé que ante cualquier apariencia que pueda llegar a molestarme, en realidad estoy a salvo de todo mal porque sé la verdad y antes o después, espero que pronto, me acordaré de perdonar. ¿Qué puede pasar? ¿Quedar en la calle sin trabajo ni casa? ¿La muerte de los familiares? ¿Problemas de salud? ¿Que explote mi pueblo o el planeta? Pase lo que pase no me lo creo porque sé la verdad, así que parezca lo que parezca suceder lo puedo perdonar y pasar por alto, aprendo a reaccionar igual ante cualquier símbolo que aparezca, tratando de recordar siempre que son solamente meros símbolos percibidos, no el Autoconocimiento. De esto se trata mi entrenamiento. Es un entrenamiento, hay que persistir, practicar, continuar hasta que este cambio de mentalidad brote por sí solo sin esfuerzo. Animémosnos a seguir. Nadie se asusta de una película de terror cuando después de la escena del susto se acuerda de que se trata de solamente una pantalla de televisión con una película de ficción. El mundo es ficción. Pero adentro de uno mismo hay un Centro Tranquilo, puro Amor. Y este Amor no es ficción. Está siempre en el Centro de nuestro Ser. Nunca se va. Está siempre disponible. Podemos intuirlo y si le prestamos atención podremos saborearlo espléndidamente. Podemos vislumbrarlo en conversaciones interiores, etc. Quien no tenga facilidad para las conversaciones interiores dispone de una ayuda muy fácil de usar: leer UCDM (o lo que le resuene, pero no conformarse con rumiar revolcándose en sus miedos y en sus estresantes proyecciones). Digamos que alguien resuena con UCDM y decide leerlo, usarlo como ayuda. ¿Cuánto rato al día? Eso depende de cada uno. Quizás a muchos vendría bien leer cuando necesiten ánimo. Si uno siente tristeza, miedo, depresión, dudas, entonces leer UCDM un rato puede sintonizarle con la verdad y deshacer las sombras. No estamos obligados a aceptar las sombras. Podemos iluminarlas y ver cómo todo se vuelve luz y las sombras desaparecen ante nuestra paz y felicidad.

Depende de nosotros. UCDM no está lejos. Ramana tampoco. Hay quienes no tienen libros ni enseñanzas de UCDM o de Ramana. No importa porque Ellos están dentro de nosotros. Basta con estar dispuestos a escucharles en silencio, en quietud (son afortunados quienes consiguen dedicarles un ratito al empezar y acabar el día, y tratar de llevarles con nosotros durante el resto del día... autoindagando siempre... entrenando el mantenernos atentos a la verdad, o más bien contra las ilusiones mientras creamos vivir en el mundo de la percepción). Y permitir que Ellos se ocupen de todo. Nosotros no tenemos que hacer nada excepto escuchar a Aquellos que nos susurran la verdad desde el interior de nuestro Corazón.

     El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. (L.PI.R5.IN.9.4)

Un abrazo :-)

(Y en otro mail surgieron nuevos comentarios):

 Sí, también verte tú misma juzgando (a otros o a ti misma) es una percepción. Tú eres espíritu puro, y el espíritu nunca juzga. Tú nunca has juzgado a nadie ni juzgarás jamás. Los juicios que percibimos son eso, percepción. Y mientras tanto percibimos, seremos sensatos si dejamos esa faceta (los juicios) en manos del Espíritu Santo. Así que sea Él Quien juzgue por nosotros, en beneficio del despertar de todos.

(...) Ciertamente, en el mundo de la percepción hay quienes usan plantas como la ayahuasca para experimentar, con resultados diversos. Nada es malo, pero aquello que nos inspira es especialmente bueno. Eso sí, procuremos no proyectar tampoco a la propia "Ayahuasca" como si fuese algo externo a uno mismo. Podemos considerarla más bien como un ser, como parte de nuestro ser, un aspecto de uno mismo, no algo externo sino una resonancia en nuestra propia mente. Nadie necesita de plantas ni objetos externos para sintonizar con su propio "espacio interior", cuando creemos eso (por ejemplo cuando creemos que si tomamos una aspirina se nos pasará un dolor de cabeza) estamos proyectando "magia" (saber esto no significa que no tomemos aspirinas, significa simplemente que sabemos que son sólo una ayudita ilusoria temporal debido a que aún creemos en la magia porque aún percibimos mezcladamente ilusiones). Pero cuando vemos los símbolos (plantas, lo que sea) como parte de nuestro ser, parte de nuestra mente, algo interno, entonces todo fluye.Y fluirá con desapego porque no se percibe como algo externo. No hay un mundo externo. Todo es nuestra mente. Y tras la mente "confusa", que es ilusoria, está Ello, el Amor, podemos llamarlo también la Mente Pura de Dios, nuestro verdadero Ser. La Verdad ES.

Hace un rato estaba en la cocina y me vinieron a la mente algunas ideas. Pensé que soy muy afortunado. Igual que fueron afortunados quienes coincidieron con Ramana Maharshi y podían ir a verle de vez en cuando o quedarse muchos días con él en el ashram, incluso algunos se quedaron allí a vivir, y yo tengo la misma suerte con otro guru, con Jesús. Porque dispongo de UCDM y así soy libre de elegir cuánto tiempo quiero dedicarle a escuchar a Jesús.

Eso es también la entrega. La entrega pocas veces la hace alguien a lo bruto, de golpe. Al igual que perdonar la culpa, que podemos perdonar el "iceberg" de la culpa a trocitos, con la entrega sucede igual, podemos entrenarnos para irnos entregando poco a poco. Dedicar tiempo a Dios o al Espíritu Santo, es entregarle nuestro tiempo a Él. Eso es entrega. Ya te estás entregando desde que lees advaita y UCDM, y ahora más con los ejercicios, donde en unos ejercicios te pide esos ratitos de reflexión en las ideas o de ratitos en silencio o lo que te proponga cada lección. Eso es entrega. Esos minutos con Dios es tiempo dorado (tiempo sagrado), que se funde con lo eterno y que te da un tesoro que no pierdes ya nunca.

Por lo tanto podemos entregar nuestro tiempo a Dios, a Jesús, al Bien. Soy libre de elegir reunirme con un sabio. Ramana ya no se percibe con los sentidos en esta época (bueno... generalmente, digamos jejeje), pero el libro UCDM sí se percibe fácimente, y leerlo es escuchar a Jesús, y es entregarle mi tiempo. Soy libre de decidir cuánto tiempo le entrego. Puedo reunirme con Jesús una vez al año (como hacían algunos con Ramana) o puedo elegir escucharle (leyendo UCDM) una vez al mes, o una vez a la semana o incluso varias veces al día. Ramana no obligaba a nadie a escucharle. UCDM (Jesús) tampoco obliga a nadie. Pero están ahí, disponibles. Y al leer UCDM vamos sintonizando con Jesús, y cada día es más fácil poder escucharle durante todo el día, incluso sin leer UCDM, sino directamente en nuestra mente, llamémoslo intuiciones y luego "más-que-intuiciones". Me considero afortunado de poder escuchar a un Sabio todos los días y de poder elegir yo el horario de nuestras reuniones, etc. UCDM nos ha ayudado mucho en esto. Y entregarle tiempo a Jesús, se convierte en el tiempo mejor usado: el tiempo de despertar. El tiempo que disipará la ilusión del tiempo.Esto puede reconocerse de forma inmediata, sin necesidad de tiempo, como comento en el post de la iluminación instantánea.

Otra idea que me vino estando en la cocina es que somos como bebés. A los bebés les hablan los adultos y los bebés no entienden casi nada pero cada día entienden un poco más y más, hasta que un día de repente comienzan a entender mucho mejor y captan los mensajes, responden con sus balbuceos, reconocen a las personas, etc. Lo mismo nos pasa con otras cosas, por ejemplo cuando leemos UCDM. Al principio no entendemos casi nada, pero si somos tan receptivos como un bebé y escuchamos los mensajes que UCDM nos repite una y otra vez (como los papás de un bebé le repiten al bebé las cosas miles de veces hasta que un día comienzan a entender), entonces con esta receptividad y esta repetición llega un día en el cual al releer UCDM sentimos que entendemos mucho más, y más adelante todavía entendemos más, hasta que todo se vuelve facilísimo. Somos bebés. Pero nuestra Mamá nos cuida. Y aprenderemos más deprisa si la escuchamos atentamente, amorosamente.

Algo parecido sucede cuando escuchamos a las personas. Si nos parece percibir insultos o agresiones, significa que no les estamos percibiendo correctamente. Y esto solamente puede "perjudicar" a alguien: a mí mismo, pues permitir que mi percepción se enturbie es como invitar a que una ilusoria nube negra obscurezca la verdad del Corazón: y entonces dejo de sentir con claridad la felicidad que soy. Pero podemos procurar (pidiendo al Espíritu que nos inspire cómo hacerlo) percibir solamente la luz en los demás. Percibir con el corazón, más allá de la apariencia que creemos ver. Igual que cuando un bebé dice algo y aunque lo diga mal procuramos entender lo que realmente quiere decir... por ejemplo dice "kero lele" y entendemos que quiere leche... Pues lo mismo sucede cuando percibimos a cualquier persona, que son todos hermanos: aspectos de nuestro propio amoroso ser. Si percibimos que alguien nos insulta, eso son balbuceos como los balbuceos de un bebé, y somos libres de unirnos al Espíritu Santo para mirar más allá de los balbuceos y entender lo que realmente nos quieren comunicar (en el fondo se trata de una autocomunicación, pues es un mensaje que nos enviamos a nosotros mismos: no hay nada externo al propio ser). Nos daremos cuenta de que en el fondo, todo lo que nos comunican nuestros hermanos es siempre amor o una petición de amor. Cuando alguien parece insultar, simplemente está asustado por las ilusiones y necesita nuestro amor, no nuestro enfado (dicho de otra manera: en ese caso estamos percibiendo reflejado, como si fuera en otro, nuestro propio miedo, que en realidad es una petición de ayuda que hacemos a nuestro propio ser, para despertar de la ilusión). Si nos enfadamos reforzaremos su confusión pero sobre todo estaremos reforzando también nuestra propia confusión, al tomar como real una simple ilusión, sin entender el amor (o petición de ayuda/amor) que son realmente los balbuceos, tomen la forma que parezcan tomar. Todo lo que percibimos tiene que ver con uno mismo, no con "otros". Si percibo insultos, en el fondo estoy haciéndome consciente mediante este símbolo de la necesidad de perdonar mis propios "insultos" a mí mismo, para así corregir mi actitud de "atacarme" a mí mismo cuando decido creer en las ilusiones y olvidar mi verdadero ser.

Nuestro Ser es siempre lo que ES (digamos que está iluminado desde siempre y para siempre), pero podemos negar la verdad en nuestra mente. Y cuando lo hacemos, luego podemos negar la negación de la verdad, iluminando de nuevo nuestra mente, nuestra experiencia. Por eso dice esta cita:

     Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado (...) (T.2.V.6.3-5)

Y cuando percibimos insultos o cualquier limitación o problema esto significa que estamos negando la verdad y creyendo ilusiones. Porque el Amor es lo único que nos rodea. Vivimos en Dios. Y si vivimos en Dios y vemos algo que no sea amor, eso significa que estamos soñando. Porque:

     Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)

     (...) sólo te relacionas contigo mismo. (T.31.V.15.5)

     El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. (T.21.IN.2.7)

[El mundo que percibes]: Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)

      Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.PI.189.5.3)

    (...) todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)

La solución, por lo tanto, no consiste en lanzarnos a cambiar el mundo cuando percibimos problemas. Consiste en cambiar nuestras propias erradas creencias las cuales parecen nublar nuestro conocimiento de la verdad (aunque nuestro conocimiento de la verdad no puede ser ocultado realmente). Si queremos recordar la verdad tenemos que mirar adentro, y no afuera, cuando algo parezca molestarnos, porque no hay nada fuera de nuestra mente.Tratar de cambiar el mundo es como ver un problema en una película en el cine y tratar de solucionarlo cambiando algo en la pantalla en lugar de ir hacia "adentro" al proyector (a la causa). No se trata de cambiar el sueño (que es el efecto de haber aceptado creencias ilusorias), sino de darnos cuenta de que es un sueño y estar dispuestos a despertar. Si estamos dispuestos, el despertar acontece.

     Curar un efecto y no su causa tan sólo puede hacer que el efecto cambie de forma. (T.26.VII.14.2)

En el contexto del que hablábamos el efecto es el sueño. Su "causa" vendría a ser la creencia ilusoria de separación/culpa/miedo/dualidad. Pero como esa "causa" no es real sino que consiste en meros pensamientos ilusorios (creencias erróneas totalmente falsas), entonces el sueño tampoco es nada sino un "efecto" irreal que no deja huella ni la más mínima señal en todo aquel que decide salir del ilusorio tiempo y despertar.Una causa irreal no puede producir efectos reales. Por lo tanto el sueño es irreal (por eso solamente puede ser percibido, no conocido, y por eso basta con que una sola mente despierte para que el sueño se desvanezca y la percepción cambie y brote un sueño feliz disponible para todos y que facilite el conocimiento). Y puesto que la única Causa —por así decir— es Dios/Bondad/Unidad, entonces solamente la Bondad ES. Y todo "lo demás" que pudiésemos fantasear, es irreal. Sólo lo perfectamente bueno existe. No hay nada más, y de parecerlo, "lo demás" serían inofensivas alucinaciones imposibles de concebir para todo aquel que ama la verdad. Las alucinaciones (producto de nuestras falsas creencias) son inofensivas, no dejan huella ni producen daño alguno ni pueden impedir despertar a aquel que decide recordar la verdad.

Por lo tanto si un efecto nos molesta, adonde hay que ir para solucionarlo es a la causa, a la mente que ha proyectado esa falsa apariencia. Porque si en lugar de eso vamos a cambiar los efectos, por ejemplo al combatir un problema mediante acciones en la forma, el problema quizás parezca desaparecer temporalmente pero al permanecer la causa (nuestras falsas creencias, que son todas variantes de la única fals creencia: la separación de la Plenitud) el problema volverá otra vez disfrazado de otra manera, de modo que aparecerá con otra forma. Pero si nos damos cuenta de esto y en lugar de correr a cambiar los efectos nos dirigimos a cambiar la causa, al renunciar a nuestras falsas creencias entonces todos los efectos ilusorios producidos por ellas tendrán forzosamente que desvanecerse hasta desaparecer completamente sin dejar ni la más mínima señal. Cuando nos demos cuenta de que todas las ilusiones dependen de una sola falsa creencia, que es la creencia en la separación, y soltemos esa creencia, entonces todos los efectos, todos los problemas, todas las falsedades y sufrimientos se desvanecerán. Disponemos de la Llave que deshace todos los problemas, los cuales en realidad son un solo problema (la falsa idea de la separación). La Llave para desvanecer el único problema es el discernimiento, el perdón, el darnos cuenta de que la separación no ha tenido lugar y dejar de alimentar esa falsa creencia.

      Nuestros esfuerzos estarán encaminados al reconocimiento de que no hay más que un solo problema y una sola solución. (L.PI.79.9.3)

Sólo el conocimiento (el Cielo, el puro Ser, la Unidad) es total e incuestionable. Simplemente ES. Para recordarlo tan sólo tenemos que estar dispuestos y receptivos a que el Espíritu Santo nos brinde Su sugerencia: la percepción correcta. La percepción es ilusoria. La percepción errónea produce sufrimiento y refuerza el sueño, pero la percepción correcta facilita la paz y ayuda a despertar. La percepción correcta nos sintoniza con el "sueño feliz", el cual es el "puente" al conocimiento puro del Ser. No obstante incluso el "sueño feliz" será dejado atrás y se desvanecerá cuando ya no nos resulte útil, porque sigue siendo una percepción. El sueño feliz es valioso porque al ofrecernos un concepto benigno de uno mismo y del mundo, esto ayuda a despertar. Pero finalmente nuestro puro Ser no lo encontraremos reflejado en los símbolos de la percepción, sino que es una pura Experiencia de ilimitado y gozoso Conocimiento, más allá de todo símbolo, más allá de toda percepción.

     No busques tu Ser en símbolos. No hay concepto que pueda representar lo que eres. (T.31.V.15.1-2)

No obstante, aunque ésa sea la Experiencia Final, la Experiencia del Eterno Gozo Puro, mientras nos parece percibir la dualidad sí resulta conveniente usar algunos símbolos, aquellos símbolos que nos ayuden a despertar: los símbolos de la percepción correcta, que nos ofrecen el "mundo real o sueño feliz" que es lo más benigno y bello que puede llegar a experimentarse en lo perceptual. Por eso se dice:

     Vives en ese mundo tanto como en éste, pues los dos son conceptos de ti mismo que se pueden intercambiar, pero que jamás pueden albergarse simultáneamente. El contraste es mucho mayor de lo que te imaginas, pues amarás ese otro concepto de ti mismo porque no se concibió sólo para ti. (T.31.VII.4.1-3)

Tanto el "mundo real" (también llamado "sueño feliz") como el mundo "cotidiano" del sufrimiento, son el resultado de conceptos que albergamos sobre el ser. Al cambiar el concepto que nos ofrece el ego por el concepto ligero y feliz que nos ofrece el Espíritu Santo, el mundo que percibimos parecerá cambiar. Y viviremos así en el sueño feliz donde se facilita el despertar al puro conocimiento más allá de todo símbolo, más allá de toda percepción. El sueño feliz es una percepción que señala a la unión y al amor, donde todos nos unimos como uno y donde lo que cada uno descubre y disfruta se brinda para todos y se comparte plenamente sin límite. Ahí es donde cuando se ilumina una mente cualquiera, se iluminan todas, pues todos somos un mismo ser con una única mente. Aceptar la percepción correcta es invitar al Conocimiento, porque la percepción correcta es la percepción que deshace la necesidad de percibir; y por lo tanto, conlleva el despertar al Conocimiento ya que la percepción correcta no obstaculiza de ninguna manera al Conocimiento.

Sin embargo no podemos generar ni forzar el Conocimiento, pues el Conocimiento simplemente ES, en toda pureza (es nuestro verdadero Ser). No está en nuestra mano "obligarlo" ni generarlo, pues el Conocimiento es una Gracia, pero lo que sí está en nuestra mano es estar dispuestos a aceptar la percepción correcta, y una vez que hayamos aceptado completamente el "sueño feliz" sucederá la Gracia, sucederá el Último Paso donde DIOS/CONOCIMIENTO/AMOR nos recoge en Sus Brazos por así decir, y de un salto instantáneo nos traslada de la percepción correcta al Cielo del puro Conocimiento. Esta Gracia, este Último Paso, no depende de nosotros, se dice que depende de Dios, de la Gracia, porque ese "paso" (que en realidad no es un paso sino que es una Realidad permanente) no forma parte del ámbito del ego (no forma parte de la percepción) sino que es el Aroma de la inmensamente gozosa Eternidad. Nuestra parte "aquí", repito, lo que sí está en nuestra mano incluso mientras todavía nos identificamos parcialmente con el ego, es procurar estar dispuestos a aceptar la percepción correcta: y el Espíritu Santo nos la brindará. Y finalmente la Gracia nos sonreirá como diciendo: ¡Nunca te dormiste, siempre estuvimos unidos, siempre SOY EL SER ETERNAMENTE GOZOSO Y PLENO!

Todo esto que hacemos dentro todavía del ámbito del sueño... Todo: el perdón, la entrega, discernir... (que en el fondo es todo lo mismo, es despertar)... Todo esto no lo hacemos separados de nadie. Compartimos una misma mente. No hay afuera nadie "materialista" ni nadie "avanzado", sino que en nuestra propia mente podemos mantener actitudes materialistas o actitudes espiritualmente avanzadas. Por eso no somos mejores ni peores que nadie, ni nadie está más avanzado o retrasado que los demás porque todos somos uno. Cuando Jesús se iluminó (usemos ahora la metáfora de la iluminación... en realidad todo lo que decimos con palabras no hay que tomarlo por completo literalmente, porque las palabras siempre son metáforas, y algunas metáforas son cuentecillos valiosos porque ayudan a despertar), iluminó la mente para todos (esa mente que todos compartimos, pues no hay otra mente aparte de la nuestra). Todos nos iluminamos a la vez unidos a él. Cuando Ramana se iluminó, lo que des-cubrió está disponible para todos porque compartimos una misma mente y no estamos separados. Por eso nuestra única responsabilidad es "aceptar la expiación para uno mismo", porque todo está hecho ya, solamente tenemos que aceptarlo y eso somos cada uno libre de aceptarlo cuando queramos. Jesús y Ramana fueron iluminados por nuestro Ser, que es el mismo Ser de todos. Nosotros fuimos iluminados a la vez que ellos. Nosotros somos ellos. Ellos son nosotros. Cada uno aceptamos esta verdad cuando lo decidimos. No pasa nada. Nadie hace nada mal. Somos libres. Y cada vez que alguien acepta el Regalo, la verdad se hace más fácilmente disponible para todos. La mejor ayuda que podemos brindar a los demás es aceptar nuestra propia iluminación, así reconoceremos a todos como que también están iluminados y eso les hará más fácil a ellos aceptar también el Regalo.

La Verdad nos ama infinitamente, y en cuanto la llamamos viene corriendo a colmar y superar nuestras más osadas expectativas de paz, amor, gozo y felicidad.

     Ninguna parte del amor puede invocar al todo en vano. (T.18.VIII.11.7)

     (...) y rodeándolo con amor se encuentra la gloriosa totalidad, la cual ofrece toda su felicidad y profunda satisfacción a todas sus partes. (T.18.VIII.7.7)

Cuando escuchas a Jesús (en tu Corazón) o lees UCDM, estás ayudando a todos, no solamente a ti misma.

Cuando leo UCDM sé que estoy también ayudándote a ti y a todos, y no solamente a mí mismo. Es muy bueno leer UCDM, entregarle al Espíritu nuestro tiempo. Leer UCDM nos inspirará a practicar Su enseñanza en nuestra vida cotidiana. Y entre la escucha (la lectura) y sobre todo la práctica (el perdón) nuestros días brillarán repletos de milagros. Y cada momento de paz es un milagro. Y es ahora. Y nunca se acaba.

¡Un abrazo!

domingo, 31 de marzo de 2013

Pseudo-preguntas: preguntas aparentes

Cuando nuestra mente anda enredada en las ilusiones tenemos la tendencia a efectuar muchas preguntas que en realidad no lo son, son más bien afirmaciones camufladas o disfrazadas en forma de pregunta, por lo tanto son falsas preguntas (pseudo-preguntas). Aparentan ser una pregunta cuando lo que en realidad están proponiendo es que se le confirme la creencia o premisa que la mente ha aceptado previamente.

Todas las preguntas basadas en ilusiones son pseudo-preguntas. Cinco ejemplos: 1) ¿Por qué me ha insultado Pepe? 2) ¿Qué debo hacer para que Pedro deje de mirarme mal? 3) ¿Qué le he hecho a María para que haya dejado de prestarme atención? 4) ¿Cómo es posible que yo esté aquí en la dualidad/sufrimiento? 5) ¿A quién exactamente le está sucediendo esta experiencia de vivir en la dualidad/sufrimiento?

Las pseudo-preguntas no tienen una respuesta completamente satisfactoria en su propio nivel porque están orientadas a fortalecer la ilusión y alejarnos de la verdad.

Veamos algunas cosas que se dicen en UCDM sobre este tema:

     Una pregunta con muchas respuestas no tiene respuesta. Ninguna de ellas sería válida. El mundo no hace preguntas con la intención de que sean contestadas, sino sólo para reiterar su propio punto de vista. (T.27.IV.3.6-8) (Pág. 647)

     Todas las preguntas que se hacen en este mundo no son realmente preguntas, sino tan sólo una manera de ver las cosas. Ninguna pregunta que se haga con odio puede ser contestada porque de por sí ya es una respuesta. Una pregunta doble pregunta y responde simultáneamente, y ambas cosas dan testimonio de lo mismo aunque en forma diferente. El mundo tan sólo hace una pregunta y es ésta: "De todas estas ilusiones, ¿cuál es verdad? ¿Cuáles inspiran paz y ofrecen dicha? ¿y cuáles pueden ayudarte a escapar de todo el dolor del que este mundo se compone?" [...] Esto no es una pregunta, pues te dice lo que quieres y adónde debes ir para encontrarlo. No da lugar a que sus creencias se puedan poner en tela de juicio. Lo único que hace es exponer lo que afirma en forma de pregunta. (T.27.IV.4.1-7; 16-17) (Pág. 647)

     Una pseudo-pregunta carece de respuesta, pues dicta la respuesta al mismo tiempo que hace la pregunta. Toda pregunta que se hace en el mundo es, por lo tanto, una forma de propaganda a favor de éste. De la misma manera en que los testigos del cuerpo son sus propios sentidos, así también las respuestas a las preguntas que el mundo hace están implícitas en las preguntas. Cuando la respuesta es lo mismo que la pregunta, no aporta nada nuevo ni se aprende nada de ella. Una pregunta honesta es un medio de aprendizaje que pregunta algo que tú no sabes. No establece los parámetros a los que se debe ajustar la respuesta, sino que simplemente pregunta cuál es la respuesta. Mas nadie que se encuentre en un estado conflictivo es libre para hacer esta clase de pregunta, pues no desea una respuesta honesta que ponga fin a su conflicto. (T.27.IV.5) (Págs. 647 y 648)

     Las respuestas que el mundo ofrece no hacen sino suscitar otra pregunta, si bien dejan la primera sin contestar. (T.27.IV.7.4) (Pág. 648)

Y en la introducción de la Clarificación de términos también toca este tema:

     El ego exigirá muchas respuestas que este curso no provee. El curso no reconoce como preguntas aquellas que sólo tienen la apariencia de preguntas, pero que son imposibles de contestar. El ego puede preguntar: "¿Cómo sucedió lo imposible?", "¿A qué le ocurrió lo imposible?", y lo puede preguntar de muchas maneras. Mas no hay una respuesta para ello; sólo una experiencia. Busca sólo ésta y no permitas que la teología te retrase. (C.IN.4) (Págs. 83 y 84)

En realidad la actitud oculta tras las pseudo-preguntas es la arrogancia del ego que está seguro de "su" verdad. La humildad que nos hace receptivos a una respuesta honesta y útil es lo que nos puede desatascar del embrollo en que enredamos nuestra mente cuando nos identificamos con el ego. La actitud receptiva del simple "no sé", nos abre a que se nos brinde algo nuevo que el ego no "sepa" de antemano. Por eso en UCDM se dice:

No hay afirmación que el mundo tema oír más que ésta: «No sé lo que soy, por lo tanto, no sé lo que estoy haciendo, dónde me encuentro, ni cómo considerar al mundo o a mí mismo». Sin embargo, con esta lección nace la salvación. Y lo que tú eres te hablará de Sí Mismo. (T.31.V.17.6-9) (Pág. 744)

A pesar de todo, cuando le hacemos una pregunta al Espíritu Santo o Maestro Interior, Él nos provee una respuesta si estamos receptivos, una respuesta adaptada al estado actual de nuestra mente, teniendo en cuenta los filtros de nuestros ilusorios conceptos y creencias. En tal caso, la respuesta trata de sacarnos de los parámetros desde los que hacíamos la pregunta. Veamos un par de ejemplos, uno de la manera como el sabio Ramana Maharshi respondió, y otro de un comentario del Texto de UCDM:

Devoto: ¿Cómo surgió el ego?

Ramana Maharshi: No es necesario saberlo. Conozca el presente. Si no conoce eso, ¿por qué se preocupa por otros tiempos?

Cita sacada de «Conversaciones con Sri Ramana Maharshi», la del 22 de septiembre de 1936, numerada en el libro como la número 247.

Ahora el comentario de UCDM:
 
     Es razonable preguntarse cómo pudo la mente haber inventado al ego. De hecho, ésa es la mejor pregunta que puedes hacerte. Sin embargo, no tiene objeto dar una respuesta en función del pasado porque el pasado no importa, y la historia no existiría si los mismos errores no siguiesen repitiéndose en el presente. (T.4.II.1.1-3) (Página 62 del Texto)

Finalmente podemos citar la idea de que en quietud todas las preguntas de la mente quedan acalladas y satisfactoriamente respondidas en la medida que sea preciso:

     En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo problema queda resuelto serenamente. (T.27.IV.1.1) (Pág. 646)

Otra frase relacionada con la quietud:

      Si hablas desde el espíritu es que has decidido acatar las palabras "Detente y reconoce que yo soy Dios". Éstas son palabras inspiradas porque reflejan conocimiento. (T.4.IN.2.2-3) (pág. 57)

Recordemos, para acabar por hoy, que una verdadera Respuesta no consiste en palabras, sino en Algo más allá de las palabras, llamémoslo una "Experiencia de primera mano". Mientras terminamos de aceptar la Experiencia Final, se nos van proveyendo mientras tanto las mini-respuestas e inspiraciones que nos ayuden en cada paso del ilusorio camino. ¡Estamos envueltos en inspiraciones, solamente tenemos que olvidarnos de lo que creemos saber y mantener una actitud receptiva y escuchar!

¡Saludos!

Actualización: Si quieres leer más sobre el tema: La famosa pregunta (Pseudo-preguntas II):  http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/12/la-famosa-pregunta-pseudo-preguntas-ii.html

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