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martes, 17 de diciembre de 2019

Revelación ante un semáforo

Traduzco y comparto la siguiente experiencia de instante santo o revelación con permiso de quien la ha compartido originalmente en un foro en inglés. Quien prefiera leer el original en inglés, está aquí: https://www.reddit.com/r/ACIM/comments/ebemnq/my_mini_revelation_experience/

Lo siguiente es mi traducción al español, donde incluyo una imagen que es la misma que se comparte en el mensaje original.

Mi breve experiencia de revelación

(O: Mi experiencia de minirevelación)

(Original: My Mini Revelation Experience)

Me he sentido obligado a compartir esto...

Leí por primera vez UCDM hace unos 10 años más de una docena de veces y mi viaje espiritual comenzó hace más de 20 años con otros libros e ideas espirituales. En cada una de esas décadas tuve varias experiencias espirituales, pero no consideré que ninguna de ellas fuese lo que en UCDM se describe como "Revelación". Me gustaría señalar también que he tomado alucinógenos en varias ocasiones, aunque hace muchos años desde la ultima vez. Con esto lo que quiero resaltar es que soy muy exigente o riguroso a la hora de etiquetar mis experiencias.

Practico el perdón al "estilo UCDM" tanto como me resulta posible, aunque todavía tengo mis propios problemas de ego con los que estoy trabajando. Incluso tras todo este tiempo, todavía me siento como un principiante.

He vivido por todo Estados Unidos y creo que el sureste, también conocido como el Cinturón de la Biblia, es la zona de mente menos abierta. Podrías ver la película "Awake: La vida de Yogananda" (sinopsis; película) y hacerte una idea de cuán diferentes son las cosas aquí comparado con lugares como California. Yogananda fue acosado por una multitud de gente enfadada que querían ahuyentarle del sureste con bates de béisbol. Vivir aquí es un desafío para mí, ya que a menudo veo pegatinas en los coches, símbolos y letreros que creo que tienen poca vibra. Pero trato de perdonar.


El mes pasado estaba sentado en el coche, ante un semáforo en rojo, detrás del jeep que aparece en la foto. En la parte trasera de ese vehículo aparecía la bandera americana dibujada con balas. Yo no quería reaccionar. No quería verme atrapado por los juicios. Pero la luz del semáforo siguió en rojo durante un buen rato, y mientras tanto yo sentía que mi amor incondicional se iba erosionando con cada segundo que pasaba.

Y entonces entré en un Instante Santo. Me puse a perdonar. Y repentinamente sobrevino una experiencia muy singular. Fue como si todo este mundo físico se disolviera y algo ocurrió en mi mente, pues solo era consciente del Espíritu, de Dios, del amor. No tenía globos oculares físicos con los que pudiera ver lo que me rodeaba. No tenía conciencia del cuerpo, ni siquiera de la tierra. Estaba completamente consumido por lo que estaba sucediendo. Si "veía" algo era como una especie de gota o mancha de luz azul en mi mente, algo así como una lámpara de lava. Es difícil de describir.

Durante ese breve momento, menos de dos segundos, yo no era un cuerpo sentado en un auto. Estaba en otra dimensión o algo así. Y no se parecía en nada a estar bajo los efectos de un alucinógeno. Era pura alma. Puro espíritu. Fue realmente genial.

Salí de ese estado y la luz del semáforo se puso en verde. Como había sido un momento tan fugaz, me concentré en él cuanto pude para no olvidarlo. Ese día y las semanas posteriores hablé mucho con el Espíritu Santo. Después de reflexionar muchas veces sobre lo ocurrido y de evaluarlo a fondo, estoy bastante seguro de que fue Revelación.

Soy esencialmente el mismo que antes, pero me siento más motivado que nunca. Y eso ha hecho que mi fe y confianza se hayan incrementado mucho desde entonces. Sin embargo supongo que lo que ha aumentado es más la fe en mí mismo que la fe en Dios. Pues he estado tratando de sanar la separación durante mucho tiempo. Y aunque siempre he sentido que incluso los más pequeños esfuerzos producían una ganancia inconmensurable, supongo que muy a menudo pensaba que me estaba quedando demasiado corto en mi progreso.

Mi mini-revelación me permitió tener un atisbo o saborear una "muestra gratuita" de algo muy hermoso. Y quería compartirlo. :-)

☼☼☼

sábado, 11 de mayo de 2019

Intensidad y "sabor": matices sobre la revelación

(Extraído de uno de mis mails):

Me han llegado una serie de intuiciones sobre el tema de la revelación, como confirmando o explicitando un poco algo ya comentado en algún mail anterior.

Básicamente han sido dos mensajes principales, muy breves, confirmando que sí tal y sí cual (más abajo los menciono como 1 y 2).

Primero decir algo antes: que ambas tuvisteis experiencias en las que comentabais más o menos cosas del estilo siguiente: "un amor casi insoportable" (y místicos como por ejemplo Santa Teresa de Jesús expresaron palabras parecidas a esas). Creo que se me olvidó decir en otros mails, o si lo dije lo repito, que eso sí me parece claramente un indicio de que ese tipo de experiencia sí es o tiene que ver con la revelación. Eso suena claramente a revelación. E incluso cuando se da mezclado a la vez con percepciones (del mundo, del proyector, o la gota de individualidad), aún así ese aspecto de "amor o alegría casi insoportable" es como... ¿cómo decirlo?... la orilla de la revelación, o digamos que es como el eco de la revelación reverberando incluso en medio de una percepción y que a veces puede conducir a la revelación pura en sí y entonces lo que había de perceptual termina desapareciendo: el mundo desaparece, la gota de individuo desaparece, etc.

Otra cosa que quiero mencionar antes de los dos mensajes intuitivos que me han llegado, es que viene bien recordar alguna cosilla que dice el Curso, de cuando dice que la revelación es una comunicación de Dios hacia nosotros, pero no es recíproca, no hay respuesta de nosotros a Dios:

     La revelación no es recíproca. Procede de Dios hacia ti, pero no de ti hacia Dios. (T.1.II.5.4-5)

El mensaje/intuición que me ha llegado es una aclaración de esa cita. Porque evidentemente a nivel del Cielo, la comunicación sí es recíproca, totalmente recíproca: del Uno Consigo Mismo, pues no hay dos, solo Uno (( El primero en el tiempo no significa nada, pero el Primero en la eternidad es Dios el Padre, Quien es a la vez Primero y Uno. Más allá del Primero no hay ningún otro, pues no hay ninguna secuencia, ni segundo ni tercero, ni nada excepto el Primero. (T.14.IV.1.7-8) )). Esto lo ha expresado también Kenneth Wapnick en algún libro suyo con otras palabras: diciendo que en el Cielo no hay Padre ni Hijo, no hay Dios y Cristo, sino solo Uno, pero que el Curso tiene que usar esas expresiones (Cristo, etc) de manera simbólica para guiarnos de vuelta a Casa. Por otro lado, en las upanishads de oriente, o en el Advaita, se dice algo similar a ese Primero sin segundo ni tercero; allí se habla del Uno sin segundo.

A lo que se refiere con que la revelación solo va en una dirección es a que, en términos prácticos, el Amor de Dios se revela en nuestra mente, pero nuestra mente (todavía individual, dualizada) no puede devolver el saludo en el sentido que nosotros imaginamos (de un individuo respondiendo a la Comunicación), sino solo aceptar ese Contacto, ese Eco de Dios, el cual no podemos devolverlo en este contexto porque Dios no sabe nada del mundo, Dios no sabe nada de individuos ni de relaciones sujeto-objeto, Dios no sabe nada ni siquiera de revelaciones (en cuanto vislumbres, porque en cuanto conocimiento total es lo único que hay). Por lo tanto nosotros solo podemos abrirnos, permanecer abiertos y permitir que la revelación ocurra. Pero será una comunicación sagrada en la dirección correcta que es la única posible: desde lo Real hasta aquellos que ansiamos volver a Casa, aquellos que abrimos la puerta receptivamente a escuchar ese Eco que anticipa cómo es la Realidad.

Una cita relacionada con la que he mencionado antes es la siguiente:

     En la creación, no obstante, no existe una relación recíproca entre tú y Dios, ya que Él te creó a ti, pero tú no lo creaste a Él. (T.7.I.1.4)

Esto quiere decir lo mismo que las dos frases que copié antes (T.1.II.5.4-5). Recordemos lo que dije antes de que Ken Wapnick mencionó que en el Cielo no hay Hijo y Padre, sino solo Dios, la Unidad, el Ser. Pero el Curso emplea las metáforas oportunas.

Otra expresión poética de esto en el Curso es la siguiente:

     Lo que Él crea no está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado. (L.132.12.4)

Y vamos ahora a las dos intuiciones que me han llegado sobre la revelación (confirmando dos aspectos que ya mencioné en algún mail anterior, pero esta vez la intuición viene acompañada de un indicador que dice más o menos "que sí, eso es así"):

1) Sí, hay diferencias de intensidad entre las revelaciones. Por ejemplo, a veces pueden resultar arrobadoras, otras veces casi insoportables, o aún más insoportables (y a la vez super-agradables, pero tan tan agradables que uno se siente desvanecer, se siente desaparecer para nunca más retornar, de ahí lo de "insoportable", por la intensidad tan irresistible). Una insoportabilidad bendita, digámoslo así. Quedémonos con el mensaje base, que es que existen diferencias de intensidad entre las revelaciones.

2) Sí, también hay diferencias de "sabor" entre las revelaciones. Utilizo la palabra "sabor" por usar una. Eso se refiere a que se nos pueden revelar diferentes aspectos del Ser; por ejemplo la revelación puede estar más centrada en el aspecto de la inmutabilidad, o en el del amor, o en la paz, la alegría, la plenitud, la expansión, el dinamismo, la creatividad o etc, etc, etc.

Por eso, si entendemos estos dos sencillos puntos, estaremos a salvo de caer en comparaciones al compartir nuestra experiencia con otro hermano que también haya experimentado sus propios tipos de revelación. No olvidemos algo que ya dijimos en otro mail: que la revelación es una comunicación altamente personal:

     La revelación es algo intensamente personal y no puede transmitirse de forma que tenga sentido. De ahí que cualquier intento de describirla con palabras sea inútil. (T.1.II.2.1-2)

     Dios ha salvaguardado tu reino, pero no puede compartir Su gozo contigo hasta que no conozcas el reino con toda tu mente. La revelación no es suficiente porque es una comunicación de Dios hacia ti solamente. Dios no tiene necesidad de que se le devuelva la revelación, lo cual sería claramente imposible, pero sí desea que se transmita a otros. Esto no se puede hacer con la revelación en sí, pues su contenido no puede ser expresado debido a que es algo sumamente personal para la mente que lo recibe. No obstante, dicha mente la puede extender a otras mentes, mediante las actitudes generadas por la sabiduría que se deriva de la revelación. (T.4.VII.7.1-5)

Por lo tanto, al ser algo tan personal (con sus diferencias de intensidad y de "sabor") y además ser inefable (indescriptible en palabras) es inútil dar importancia a las comparaciones. Lo que sí es útil es compartirla de la única manera que se puede compartir: intuitivamente.

Por cierto, me he dado cuenta de que mis intuiciones, como ya os comenté, tienen elementos en común con la revelación. Y ahora veo además que también encajan con lo comentado en este mail y con esas citas del Curso. Por ejemplo, las intuiciones no las puedo forzar, vienen de lo profundo (Dios o como lo llamemos) hacia mí, pero no puedo invocarlas a voluntad desde "mí" exigiéndoselas a lo profundo (aunque sí puedo abrirme atendiendo a un tema y la intuición entonces fluye de un modo u otro, siempre, pero mi papel es simplemente receptivo y además la Respuesta puede venir orientada de un modo diferente a lo que uno esperaba).

Igualmente, lo que llamo intuiciones (ya os dije que no uso la palabra como se suele usar) es también inexpresable en palabras, aunque a menudo las traduzco o viene una traducción, que es una burda simplificación que palidece en comparación con el original, a eso lo hemos acabado llamando "música de lata" o "ruidos de lata" jajaja

Me expreso un poco más explicativo de lo necesario porque mientras iniciaba este mail me ha venido la idea de que puede ser útil también compartir estos vislumbres intuitivos en el blog.

Es curioso que intuiciones me vienen continuamente, las 24 horas del día (incluso dormido en la cama), pero la mayoría se me olvidan si no hago algo con respecto a ellas: o ponerlas en práctica cuando contienen un elemento que sirve para el proceso de despertar, o anotarlas, o compartirlas por mail o mediante un post en el blog, etc. Al compartirlas, entonces se me quedan mucho más grabadas y las recuerdo mejor. Tal vez por eso intuitivamente abrí mis blogs jejeje, sin saber demasiado conscientemente el porqué. También vale compartirlas de manera simple y natural a nivel mental, sin escribirlas (y muchas son sin palabras, mejor dicho todas, pero algunas se dejan traducir a palabras mejor que otras, siendo el resultado en palabras siempre distorsionado con respecto al original, como dijo M., es como escuchar la más bella música del universo y al tratar de cantársela a alguien para que se haga una idea de cómo era, entonces sonara una "música de lata" jajaja, pero como dijimos, esa "música de lata" es útil a veces si quien la escucha lo hace desde lo más intuitivo de su corazón. Por eso el Curso se compartió en palabras, y por eso espero también que mis blogs, a mi nivel más bajo pero hago lo mejor que buenamente puedo, tenga alguna utilidad y consiga transmitir algún eco remoto de las intuiciones originales jejeje. Porque suene a "lata" o no, al compartirlo lo retenemos mucho mejor.

Como dice el Curso:

     Si compartes una posesión física, ciertamente divides su propiedad. Mas si compartes una idea, no la debilitas. Toda ella te sigue perteneciendo aunque la hayas dado completamente. Lo que es más, si aquel a quien se la has dado la acepta como suya, eso la refuerza en tu mente, y, por lo tanto, la expande. (T.5.I.1.1-14)

     Al ser un pensamiento, la idea se expande a medida que se comparte. (T.5.III.2.2)

     Enseñar debe ser curativo, ya que consiste en compartir ideas y en el reconocimiento de que compartir ideas es reforzarlas. (T.5.IV.5.2)

     Dios es una idea, y, por consiguiente, tu fe en Él se fortalece al compartirla. (T.15.VI.4.4)

     Cuando dos mentes se unen y comparten una idea por igual, se establece el primer eslabón de la conciencia de que la Filiación es una. (T.16.II.4.3)

     Y no careces de pruebas de que cuando compartes tus ideas, las refuerzas en tu propia mente. (L.187.2.4)

Finalizo con un recordatorio más sobre la revelación: un elemento que nos permite distinguir una revelación de otras experiencias que, aunque sean percepciones elevadas y útiles, siguen siendo percepciones y no revelación/conocimiento. El elemento indicador es que la revelación es una experiencia extática, o como dice el Curso:

     La revelación es una experiencia de pura dicha. (T.5.I.1.3)

Como ya dijimos en otros mails, para que se trate de una revelación pura no debe haber nada perceptual o limitado, ni siquiera el Proyector del Universo, llamémosle el Ego Global, o el Testigo del mundo, ni siquiera si lo que se atestigua es en clave de tiempo simultáneo en vez de lineal, o en formas de luz en vez de físicas... todo eso sigue siendo percepción, pero en la revelación pura el mundo desaparece en todos sus aspectos (incluso los niveles astrales o etéreos/sutiles, el tiempo simultáneo, el Proyector del universo-dual, etc, todo eso es lo que alguna vez llamé "Falsa unidad" en algún que otro post de mis blogs).

En fin, que las intuiciones llegan pero luego uno si las pasa a palabras sucede lo que siempre, que suena a "música de lata" jajja. Pero como el Curso dice que hay que compartir, pues bien, hacemos lo que se puede. En mi caso a veces por medio del blog, aunque hay miríadas de maneras distintas de compartir. Así que, para simbolizar este compartir, compartiré esto también en el blog. ¡Quién sabe si a alguien le interesará algún aspecto de lo aquí comentado!

¡Abrazos!

viernes, 3 de mayo de 2019

Sobre la revelación

Hace poco he recibido por email el siguiente mensaje:

Hola Toni, o ese es el nombre que he visto en tu blog sobre UCDM.
Yo soy ((omito el nombre)), estudiante del Curso. Mi principal trabajo y propósito desde que lo descubriera hace menos de 2 años. Estoy en la parte final del libro de ejercicios y he leído y casi estudiado el Texto del Curso y los libros de Gary Renard. Todo esto ha cambiado por completo el enfoque de mi vida.

Contacto contigo porque quizá puedas ayudarme con un algo: he tenido dos Revelaciones, ambas arrebatadoras, la última hace menos de un mes. Tras estas experiencias debería haberme sentido únicamente feliz, pero no ha sido así. Por supuesto mi agradecimiento es enorme, pero me dejan muy tocada, sensible, sacudida, abrumada... especialmente durante unas semanas después de tenerlas. Siento que probar el Cielo me recuerda, por contraste, que este mundo es una mierda sin sentido en la que me siento atrapada, no paro de llorar y me pregunto cómo a un perfecto Hijo de Dios se le ocurrió salir del Amor y no sé cómo se empeña (me empeño) en seguir "escondido" en esta telenovela barata... me da rabia que estos sentimientos eclipsen mi gratitud. Me gustaría saber si tú has tenido estas experiencias y si es así cómo las has integrado. 

Gracias,

((omito el nombre))

A continuación copio el email con el que respondí:

Hola ((omito el nombre)). Felicidades por la experiencia de la revelación. Yo no he tenido esa experiencia. Pero me siento llamado a escribirte lo que me viene a la mente al leer tu email.

En cierto sentido la experiencia de la revelación es una experiencia muy afortunada, pues es una experiencia sagrada que revela nítidamente la verdad/conocimiento, pero como has podido ver por experiencia propia, en otros sentidos puede resultar desafiante, sobre todo, como tú dices, al compararla con el mundo de la percepción, o al surgir la impaciencia de alcanzar cuanto antes el Cielo de manera definitiva.

Tengo una amiga online, de Argentina, que hace años me comentó sobre sus revelaciones, algunas de las cuales las había experimentado muchos años atrás, mucho antes de encontrar UCDM. Ella también tuvo ocasión de comprobar que una vez de vuelta en la vida cotidiana, el mundo seguía siendo como siempre: y que la práctica del perdón sigue siendo la clave.

Esto no tiene nada de sorprendente si recordamos esta explicación que nos brinda el Curso en la Clarificación de términos:

El conocimiento no es el remedio para la percepción falsa, puesto que al proceder de distintos niveles, jamás pueden encontrarse. La única corrección posible para la percepción falsa es la percepción verdadera. (C.4.3.1-2)

En otras palabras, nos está diciendo que el remedio para la percepción falsa (el sufrimiento, el mundo como desafío) no es la revelación (conocimiento), sino el perdón (la percepción verdadera). O dicho aún de otro modo: la revelación, por sí sola, no es garantía de una inmediata iluminación. La única garantía para la iluminación definitiva es el completo perdón. Y como nuestra resistencia a otorgarnos un perdón completo es una resistencia tan intensa, es por ello que en términos practicos convertimos el despertar en un proceso o camino gradual, donde poco a poco vamos aprendiendo a aceptar un perdón cada vez mayor, hasta que finalmente sea completo.

La revelación es útil en muchos sentidos, por ejemplo para animarnos o para aclararnos cuán plena es la meta de nuestro "viaje sin distancia" o proceso espiritual, pero la principal utilidad de la revelación es que puede servirnos de motivación para continuar practicando los medios que conducen a la completa disolución del ego:

La revelación puede, de vez en cuando, revelarte cuál es el fin, pero para alcanzarlo, los medios son necesarios. (T.1.VII.5.11)

Por lo tanto lo esencial, en el caso de alguien que está siguiendo el Curso como camino, es continuar perdonando. La revelación puede volver a presentarse o no, pero el perdón es la parte esencial para acelerar el completo final del proceso de disolución del ego. Como decía la cita de más arriba, la percepción verdadera es la única corrección posible para la percepción falsa.

La integración, por supuesto, descansa en el perdón. Como dice el Curso, la revelación es una experiencia temporal:

La revelación produce una suspensión completa, aunque temporal, de la duda y el miedo. (T.1.II.1.1)

Es como salir temporalmente del tiempo, pero tras la revelación nos vemos de nuevo aparentemente inmersos en el tiempo, y por lo tanto el perdón sigue siendo necesario. Mientras quede una sola astilla de tiempo/ego/sufrimiento, el perdón seguirá siendo necesario.

Mencionas los libros de Gary Renard. No sé si tendrás también el último, titulado "Las vidas en que Jesús y Buda se conocieron". En él hay algunos comentarios sobre la revelación, por ejemplo en las páginas 163-165 y 193-194. Si no tienes ese libro no pasa nada. Son simples comentarios clarificadores, por ejemplo dice de la revelacion que «En algunos casos, el Espíritu Santo te ayuda a tener esa experiencia para animarte, para ayudarte a seguir adelante».

En definitiva, en tu caso, la integración reside simplemente en seguir manteniéndote en la práctica del perdón. Una vez que sales de la revelación y te ves de vuelta en el mundo, sigues perdonando todo aquello que te resulte incómodo o desafiante. Así vas pelando las capas de la cebolla-ego (metáfora de Arten en "Tu Realidad Inmortal") y un día, finalmente, el ego queda disuelto por completo y solo queda fluidez y completa felicidad.

Si te apetece repasar esa "metáfora de la cebolla", la copié aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/09/la-metafora-de-la-cebolla-aplicada-al.html

En la vida cotidiana, durante el proceso de despertar vamos oscilando haciendo zigzag entre la percepción verdadera (que nos brinda paz) y la percepción falsa (que nos acarrea sufrimiento/culpa/miedo). La revelación nos saca temporalmente de ese zigzag entre ambas percepciones, porque la revelación es conocimiento, más allá de toda percepción. Pero al acabar la revelación vuelve de nuevo el vaivén entre la percepción verdadera y la falsa. La percepción verdadera conduce a la revelación última, a la iluminación y finalmente al Cielo. Pero mientras quede una sola gota de ego, habrá zigzag (en un grado u otro, con una frecuencia/intensidad u otra) entre ambos tipos de percepción. Y cada vez que salgamos de la percepción verdadera, estaremos cayendo en la "tentación" o percepción falsa y por lo tanto experimentaremos una falta de paz. Mediante el perdón, no obstante, podemos cambiar de la mentalidad errónea (percepción falsa) a la mentalidad recta (percepción verdadera) y así retornar a la paz. Y en este sentido el perdón es nuestra herramienta constante, las 24 horas de los 365 días del año, pues está siempre disponible como nuestra llave para la felicidad, independientemente de que surjan también revelaciones o no. El camino del perdón es seguro, porque su meta es fija y estable, nunca ha cambiado:

Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)

Releyendo tu email, podemos reflexionar sobre algún matiz práctico a raíz de lo que comentas:

Siento que probar el Cielo me recuerda, por contraste, que este mundo es una mierda sin sentido en la que me siento atrapada, no paro de llorar y me pregunto cómo a un perfecto Hijo de Dios se le ocurrió salir del Amor y no sé cómo se empeña (me empeño) en seguir "escondido" en esta telenovela barata... me da rabia que estos sentimientos eclipsen mi gratitud.

Por supuesto que en cuanto a las emociones (desánimo, rabia, miedo, etc) es siempre útil recordar la lección 5 del Libro de ejercicios, que presenta una de las ideas básicas del Curso: "Nunca estoy disgustado por la razón que creo". Cambia "disgustado" por la emoción que te perturbe. Por ejemplo, nunca sentimos rabia por la razón que creemos. La causa de nuestra rabia no es nada del mundo (ni siquiera la idea de haber "salido de la experiencia de la revelación"), sino que la causa es nuestra creencia ontológica de habernos separado de Dios. Esta creencia es en gran medida inconsciente, pero al sentir sus efectos (rabia, desánimo, impaciencia, sufrimiento, etc) podemos tomar conciencia de que aún hay ego oculto en forma de esta creencia enquistada en nuestra mente, y podemos desenquistarla al tomar conciencia de ella (observando nuestra rabia o lo que surja, sin juzgar la emoción, sin juzgar las apariencias, sino aprovechando para practicar el perdón con ello).

El pensamiento o sentimiento/idea de sentirte atrapada es también útil si lo utilizas como una oportunidad de perdón.

Dicho esto, pasemos a cuando dices que «Siento que probar el Cielo me recuerda, por contraste, que este mundo es una mierda sin sentido en la que me siento atrapada».

En comparación con la Vida (o la revelación) el mundo no es nada, se ve su pequeñez e insignificancia, puede parecer basura, o una mierda (carencia/separación), etc. Puede resultar cansado y desalentador:

El mundo está muy cansado porque es la idea del cansancio. (T.5.II.10.6)

No obstante, sólo el tiempo se arrastra pesadamente, y el mundo ya está muy cansado. (M.1.4.4)

No obstante, a medida que aprendemos a ver el mundo desde el punto de vista del Espíritu Santo (la esperanzadora percepción verdadera), lo que antes nos parecía una mierda sin valor puede verse a los ojos de su único significado útil mientras dure la percepción. Y al igual que la mierda puede verse como algo inútil o por el contrario puede verse también como abono para las plantas y así brindar vida, el mundo que bajo los ojos de nuestro ego parece una desalentadora trampa, pasa a convertirse, al verlo con los ojos de la percepción verdadera del Espíritu Santo (al practicar el perdón) en un aula de aprendizaje donde aprendemos a perdonar, o en otras palabras, aprendemos a despertar, o en otras palabras, aprendemos a reconocer que nunca nos habíamos dormido, porque somos el Ser-Uno que nunca sufre, nunca se separa y nunca se duerme.

Mediante el perdón podemos aprender a elegir cada vez más establemente la percepción verdadera que nos lleva a un sueño feliz, después al mundo real y finalmente al puro conocimiento del Cielo. El mundo puede parecer muy cansado cuando caemos en la tentación de verlo con los ojos del ego, pero mediante el perdón Jesús, o el Espíritu Santo, nos muestra un nuevo mundo que contemplar, uno que nos catapulta felizmente al Cielo, en vez de separarnos de Él.

Traigo a vuestros cansados ojos una visión de un mundo diferente, tan nuevo, depurado y fresco que os olvidaréis de todo el dolor y miseria que una vez visteis. (T.31.VIII.8.4)

En cuanto a esta parte: «no paro de llorar y me pregunto cómo a un perfecto Hijo de Dios se le ocurrió salir del Amor y no sé cómo se empeña (me empeño) en seguir "escondido" en esta telenovela barata...»

Puede serte útil recordar una de las enseñanzas esenciales del Curso, que dice que:

Tener plena conciencia de la Expiación es, por lo tanto, reconocer que la separación nunca tuvo lugar. (T.6.II.10.7)

 Esta idea implica otra, pues van juntas: que el mundo no existe.

 ¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. (L.132.6.2-3)

Esto es clave en la enseñanza del Curso y Kenneth Wapnick hizo hincapié en su importancia. Algunos comentarios al respecto (copiado de algo que comenté en el foro, aquí):

En el blog hay muchos posts de Ken Wapnick respondiendo a diversas versiones de esta pregunta, pero como borraron el índice debido a una reclamación, puede costar encontrarlos. Pero dejo aquí algunos links sobre ese tema titulado: "La gran pregunta": ¿cómo se originó el ego? (diversas versiones):

http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/01/facimoutreach-p-10.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/06/facimoutreach-p-88.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/01/facimoutreach-p-148.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/03/facimoutreach-p-504.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/07/facimoutreach-p-819.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/01/facimoutreach-p-1310.html

Etc. Todo esto se puede resumir en un par de palabras: Dios es (y no hay ninguna alternativa a Dios; no hay ninguna otra cosa para elegir).

Finalmente, recordemos que aprender a desarrollar nuestra paciencia y a consolidar y generalizar nuestra práctica del perdón es un camino frecuentemente gradual, un proceso donde se requiere ejercitar poco a poco nuestra paciencia y confianza:

Ahora debes aprender que sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos. (T.5.VI.12.1)

No se requiere, sin embargo, que tengamos mucha paciencia/confianza inicialmente. Basta con que pongamos la poca que tenemos actualmente, y al ir ejercitándola mediante la práctica del perdón, el resultado espontáneo y natural será un incremento paulatino de esa paciencia/confianza, que finalmente nos llevará a la "paciencia infinita", que es certeza, que es conocimiento, y que al final del proceso lo aceptamos completamente sin reservas, felizmente y con una sonrisa en nuestro corazón.

Puede animarte repasar mensajes que nos da el Curso para darnos aliento, por ejemplo:

Tu camino es seguro y el final está garantizado. (L.317.2.3)

El Epílogo de la Clarificación de términos es también potencialmente muy consolador e inspirador. Puedes leerlo si lo ves oportuno. Comienza así:

No olvides que una vez que esta jornada ha comenzado, el final es seguro. Las dudas te asaltarán una y otra vez a lo largo del camino, y luego se aplacarán sólo para volver a surgir. El final, no obstante, es indudable. (...) El final es indudable y está garantizado por Dios. (C.Epílogo.1.1-3,10)

Por lo tanto, bienvenida sea la revelación, la cual es íntegramente útil e inspiradora, siempre que no nos olvidemos del perdón. El perdón, de hecho, nos llevará finalmente de vuelta a la revelación junto con su integración, que es lo que se llama "iluminación" y que el Curso lo llama "mundo real". Sea, pues, bienvenida la revelación, así como el perdón.

Un abrazo

Toni

martes, 1 de noviembre de 2016

Jesús y el Espíritu Santo como símbolos - La revelación

Pregunta: ¿Con quién hay que observar al ego, con Jesús, o con el Espíritu Santo?; ¿a quién hay que entregarle las emociones, a Jesús o al Espíritu Santo?; ¿a quién hay que pedirle ayuda, a Jesús o al Espíritu Santo?; ¿es indiferente, ambos símbolos son lo mismo, o no exactamente? Si Dios no conoce este mundo ilusorio, porque Él no está dormido, imagino, que eso hace imposible una comunicación directa sin intermediarios, ¿o por el contrario, sí es viable la comunicación directa con Él?

Respuesta: Jesús y el Espíritu Santo son símbolos del recuerdo de la verdad en el interior de tu mente. Simbolizan lo mismo en cuanto al contenido (amor, verdad), pero obviamente no son exactamente iguales con respecto a la forma: tú los ves diferentes y por lo tanto es posible que te sientas más cómodo con un símbolo o con el otro. Puedes usar el que prefieras. Otras personas prefieren usar otros símbolos, como Buda, Shankara, Krishna, Shiva, o el símbolo que sea. Cada uno puede ver cuál le resuena más. El Curso nos propone dos símbolos principales en su línea, que son Jesús y el Espíritu Santo. Si tienes una mentalidad que le gusta lo abstracto, tal vez entonces prefieras al Espíritu Santo. Y si a tu mentalidad le gusta más lo concreto, entonces preferirás a Jesús, que adopta una forma personal semejante a como te consideras a ti mismo y eso puede facilitar el que confíes en él como en un amigo sabio, un hermano despierto y amoroso con el que puedes establecer una relación personal de amor y confianza.

En cuanto a la comunicación directa con Dios, sí es posible y el Curso llama a eso conocimiento, revelación. Hay una sección del Manual para el maestro dedicada concretamente a ese tema: M.26: «¿Es posible llegar a Dios directamente?».

Como Dios está despierto y no reconoce el sueño o dualidad, comunicarse con Él es simplemente volver nuestra atención a la verdad pura. Ahí no hay percepción, ni palabras, ni consejos para un mundo que no existe. Esta "comunicación" (más bien reconocimiento) no sucede dentro del sueño, ni dentro del tiempo. Es intemporal. Es conocimiento puro sin formas. Es puro gozo. En palabras se ha aludido a esto como "comunicación con Dios", pero eso son solo indicaciones con palabras; en realidad ahí solo hay UNO. Es Unicidad. Si lo llamamos "comunicación", es una comunicación o gozo del Uno Consigo Mismo.

La comunicación con Dios es directa, es conocimiento puro, y no utiliza palabras. No es forma, sino contenido puro: experiencia, éxtasis. No es aplicable al mundo, por lo que el antídoto para despertar del sueño dual no es el conocimiento, sino la percepción correcta (C.4.3.1-2). No obstante, la experiencia de la revelación puede dar mucho ánimo para persistir en la práctica de la percepción correcta, pues al vislumbrarse la meta final del conocimiento, uno está más motivado a despertar. Sin embargo, el camino rápido para despejar de obstáculos el reconocimiento de la verdad, es la percepción de mentalidad correcta. El conocimiento es intemporal, mientras que la percepción correcta opera dentro del tiempo, deshaciéndolo, acortándolo.

Algunas citas sobre el tema (cuando se habla de "milagro", se refiere al perdón):

Los milagros son un modo de liberarse del miedo. La revelación produce un estado en el que el miedo ya ha sido abolido. Los milagros son, por lo tanto, un medio, y la revelación un fin. (T.1.I.28)

Cuando retornes a la forma original de comunicación con Dios por revelación directa, los milagros dejarán de ser necesarios. (T.1.I.46.3)

El milagro es un recurso de aprendizaje que reduce la necesidad del tiempo. Establece un intervalo temporal fuera de lo normal que no está sujeto a las leyes usuales del tiempo. En ese sentido es intemporal. (T.1.I.47)

El milagro es el único recurso que tienes a tu inmediata disposición para controlar el tiempo. Sólo la revelación lo transciende al no tener absolutamente nada que ver con el tiempo. (T.1.I.48)

La revelación produce una suspensión completa, aunque temporal, de la duda y el miedo. Refleja la forma original de comunicación entre Dios y Sus creaciones, la cual entraña la sensación extremadamente personal de creación que a veces se busca en las relaciones físicas. La proximidad física no puede proporcionarla. Los milagros, en cambio, son genuinamente interpersonales y conducen a un auténtico acercamiento a los demás. La revelación te une directamente a Dios. Los milagros te unen directamente a tu hermano. (T.1.II.1.1-6)

La revelación es algo intensamente personal y no puede transmitirse de forma que tenga sentido. De ahí que cualquier intento de describirla con palabras sea inútil. La revelación induce sólo a la experiencia. Los milagros, por otra parte, inducen a la acción. Por ahora resultan más útiles debido a su naturaleza interpersonal. (T.1.II.2.1-5)

La revelación es literalmente inefable porque es una experiencia de amor inefable. (T.1.II.2.7)

La revelación puede, de vez en cuando, revelarte cuál es el fin, pero para alcanzarlo, los medios son necesarios. (T.1.VII.5.11)

El conocimiento es el resultado de la revelación y genera sólo pensamiento. (T.3.III.5.10)

Nadie que haya experimentado la revelación de esto puede volver a creer completamente en el ego otra vez. (T.4.III.3.7)

Sólo la mente sana puede experimentar una revelación de efectos duraderos porque la revelación es una experiencia de pura dicha. (T.5.I.1.3)

Y la verdad te será revelada, por haber elegido que los símbolos del amor ocupen el lugar del pecado. (T.27.VI.8.6)

Allí donde todos los conceptos del yo han sido abandonados, la verdad se revela tal como es. (T.31.V.17.4)

Dios Mismo ha prometido que ésta le será revelada a todo aquel que la pida. (L.94.4.2)

Y la verdad se pide mediante el perdón.

La revelación de que el Padre y el Hijo son uno alboreará en toda mente a su debido tiempo. (L.158.2.8)

Cuándo ha de llegar esta revelación es irrelevante, pues no tiene nada que ver con el tiempo. (L.158.11.1)

Él [el Espíritu Santo] reconoció todo lo que el tiempo encierra, y se lo dio a todas las mentes para que cada una de ellas pudiera determinar, desde una perspectiva en la que el tiempo ha terminado, cuándo ha de ser liberada para la revelación y la eternidad. (L.169.8.2)

Sea cual sea el momento que la mente haya fijado para la revelación ello es completamente irrelevante para lo que no puede sino ser un estado constante, eternamente como siempre ha sido, y como ha de seguir siendo eternamente. (L.169.9.2)

Cuando la revelación de tu unidad tenga lugar, lo sabrás y lo comprenderás plenamente. Pero por ahora es mucho lo que aún nos queda por hacer (...) (L.169.10.2-3)

Lo que "aún nos queda por hacer" es, obviamente, perdonar.

El perdón elimina las distorsiones y revela el altar a la verdad que se hallaba oculto. (L.336.1.4)

El conocimiento no es el remedio para la percepción falsa, puesto que al proceder de distintos niveles, jamás pueden encontrarse. La única corrección posible para la percepción falsa es la percepción verdadera. Ésta no perdurará. Pero mientras dure, su propósito será sanar. La percepción verdadera es un remedio que se conoce por muchos nombres. El perdón, la salvación, la Expiación y la percepción verdadera son todos una misma cosa. Son el comienzo de un proceso cuyo fin es conducir a la Unicidad que los transciende a todos. La percepción verdadera es el medio por el que se salva al mundo de las garras del pecado, pues el pecado no existe. Y esto es lo que la percepción verdadera ve. (C.4.3)