miércoles, 17 de octubre de 2018

Percepción correcta — Conocimiento

Reunimos aquí unas citas sobre la percepción (lo ilusorio) y el conocimiento (lo Absoluto, la verdad pura), entendidos tal como se usan estos términos en Un Curso de Milagros. La percepción, a su vez, se presenta en el Curso con dos aspectos: la percepción errónea (basada en el sistema de pensamiento del ego, la cual obstruye el conocimiento) y la percepción correcta o verdadera (la cual refleja el conocimiento y permite que el conocimiento se revele, disolviéndose así la propia percepción verdadera para que finalmente solo quede el conocimiento, lo único auténticamente real). A veces se habla de mentalidad recta, lo cual equivale a la percepción verdadera. Cuando se habla de la Mentalidad-Uno, eso se refiere al conocimiento. El término "milagro" puede entenderse como equivalente a la mentalidad recta, o a elegir la percepción verdadera. Veamos las citas sobre este tema, sacadas del Curso:

     Como hombre no traté de contrarrestar los errores con el conocimiento, sino de corregir el error de raíz. (T.3.IV.7.4)

     Sin embargo, mientras lo hagas, la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba. (T.1.VI.3.3)

     "Nadie viene al Padre sino por mí" no significa que yo esté en modo alguno separado de ti o que sea diferente, excepto en el tiempo, y el tiempo no existe realmente. La afirmación tiene más sentido desde el punto de vista de un eje vertical (en la mente; instante santo de mentalidad recta) que de uno horizontal (en el tiempo, en el mundo). Tú estás debajo de mí y yo estoy debajo de Dios. En el proceso de "ascensión" yo estoy más arriba porque sin mí la distancia entre Dios y el hombre sería demasiado grande para que tú la pudieses salvar. Yo salvo esa distancia por ser tu hermano mayor, por un lado, y por el otro, por ser un Hijo de Dios. La devoción que les profeso a mis hermanos es lo que me ha puesto a cargo de la Filiación, que completo porque formo parte de ella. Tal vez esto parezca contradecir la afirmación "Yo y el Padre somos uno", pero esa afirmación consta de dos partes en reconocimiento de la mayor grandeza del Padre. (T.1.II.4)

     El milagro reduce al mínimo la necesidad del tiempo. En el plano longitudinal u horizontal el reconocimiento de la igualdad de los miembros de la Filiación parece requerir un tiempo casi interminable. El milagro, no obstante, entraña un cambio súbito de la percepción horizontal a la vertical. (T.1.II.6.1-3)

     La idea de un orden de necesidades, que proviene del error original de que uno puede estar separado de Dios, requiere corrección en su propio nivel antes de que pueda corregirse el error de percibir niveles. No te puedes comportar con eficacia mientras operes en diferentes niveles. Sin embargo, mientras lo hagas, la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba. Esto es así porque crees que vives en el espacio, donde conceptos como "arriba" y "abajo" tienen sentido. En última instancia, ni el espacio ni el tiempo tienen ningún sentido. Ambos son meramente creencias. (T.1.VI.3)

     No se debe confundir a la mente que goza de conocimiento con la mentalidad recta, ya que sólo esta última está vinculada a la percepción verdadera. Puedes tener una mentalidad recta o una mentalidad errada, y aun esto es cuestión de grados, lo cual demuestra claramente que ninguna de ellas tiene nada que ver con el conocimiento. El término "mentalidad recta" se debe entender como aquello que corrige la "mentalidad errada", y se refiere al estado mental que induce a una percepción fidedigna. Es un estado de mentalidad milagrosa porque sana la percepción errónea, lo cual es ciertamente un milagro en vista de como te percibes a ti mismo. (T.3.IV.4)

     En presencia del conocimiento todo juicio queda automáticamente suspendido, y éste es el proceso que le permite al conocimiento reemplazar a la percepción. (T.3.VI.3.6)

     Vida y muerte, luz y obscuridad, conocimiento y percepción, son conceptos irreconciliables. (T.3.VII.6.6)

     Dicha corrección es necesaria únicamente porque la percepción falsa es un obstáculo para el conocimiento, mientras que la percepción fidedigna es un trampolín hacia él. (T.4.II.11.2)

     La percepción no es conocimiento, pero puede ser transferida al conocimiento, o cruzar hasta él. (T.5.I.6.5)

     Al permitirte usar la percepción de forma que refleje el conocimiento, éste finalmente podrá ser recordado. (T.6.II.7.3)

     Cuando el Espíritu Santo te haya conducido finalmente hasta Cristo en el altar de Su Padre, la percepción se fundirá con el conocimiento porque se habrá vuelto tan santa que su transferencia a la santidad será sencillamente su extensión natural. El amor se transfiere al amor sin ninguna interferencia, pues ambos son uno. A medida que percibas más y más elementos comunes en todas las situaciones, la transferencia del entrenamiento bajo la dirección del Espíritu Santo aumentará y se generalizará. Aprenderás gradualmente a aplicarlo a todo el mundo y a todas las cosas, pues su aplicabilidad es universal. Una vez que esto se logra, la percepción y el conocimiento se vuelven tan similares que comparten la unificación de las leyes de Dios. (T.12.VI.6.3-7)

      La percepción perfecta, pues, tiene muchos elementos en común con el conocimiento, haciendo que sea posible su transferencia a él. (T.13.VIII.3.1)

      La percepción es el medio a través del cual se lleva la ignorancia ante el conocimiento. La percepción, no obstante, tiene que estar desprovista de engaño, pues de otra manera se convierte en el mensajero de la ignorancia, en vez de en un ayudante en la búsqueda de la verdad. (T.14.VII.1.7-8)

      La percepción se basa en elegir, pero el conocimiento no. (T.25.III.3.1)

      La percepción cambia, pues fue concebida para substituir el conocimiento inmutable. (T.26.VII.3.4)

      Una percepción confusa obstruye el conocimiento. (T.26.X.1.9)

      El conocimiento es restituido una vez que la percepción ha sido transformada y ha dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. (L.336.1.2)

      El conocimiento no es el remedio para la percepción falsa, puesto que al proceder de distintos niveles, jamás pueden encontrarse. La única corrección posible para la percepción falsa es la percepción verdadera. Ésta no perdurará. Pero mientras dure, su propósito será sanar. La percepción verdadera es un remedio que se conoce por muchos nombres. El perdón, la salvación, la Expiación y la percepción verdadera son todos una misma cosa. Son el comienzo de un proceso cuyo fin es conducir a la Unicidad que los transciende a todos. La percepción verdadera es el medio por el que se salva al mundo de las garras del pecado, pues el pecado no existe. Y esto es lo que la percepción verdadera ve. (C.4.3)

      La mente está, por consiguiente, confusa, porque sólo la Mentalidad-Uno está exenta de confusión. (T.3.IV.3.3)

     La salvación no es otra cosa que "mentalidad recta", que aunque no es la Mentalidad-Uno del Espíritu Santo, se debe alcanzar antes de que la Mentalidad-Uno pueda ser reinstaurada. (T.4.II.10.1)

     Representa un estado mental lo suficientemente próximo a la Mentalidad-Uno como para que la transferencia a ella sea finalmente posible. La percepción no es conocimiento, pero puede ser transferida al conocimiento, o cruzar hasta él. (T.5.I.6.4-5)

     Tanto este mundo como el mundo real son ilusorios, pues la mentalidad recta simplemente pasa por alto —o perdona— lo que nunca ocurrió. Por lo tanto, la mentalidad recta no es la Mentalidad-Uno de la Mente de Cristo, Cuya Voluntad es una con la de Dios. (C.1.6.2-3)

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domingo, 14 de octubre de 2018

Juegos de víctima. Culpa. Vídeo de Shaumbra, con Adamus

El siguiente vídeo habla de la culpa que subyace a los juegos de víctima. No es un vídeo basado directamente en Un Curso de Milagros, pero esta charla tiene muchos puntos compatibles con el Curso.

El vídeo es en inglés hablado, y subtitulado en español:

Juegos de víctima — Culpa (Adamus Saint Germain)

https://www.youtube.com/watch?v=rFmmPFwLTWQ

Duración: 1 hora y 17 minutos.

Fuente original: https://www.crimsoncircle.com/

Saludos

lunes, 10 de septiembre de 2018

Reseña del doctor Robert Rosenthal sobre la C&A Edition de Un Curso de Milagros

Como sabéis, la edición "normal" o tradicional del Curso, que es la versión oficial en el sentido de que fue la que promovieron Helen Schucman y Bill Thetford, y es la edición que la Voz designó para transmitir el mensaje del Curso, es la que publica la Fundación para la Paz Interior (FIP: Foundation for Inner Peace), fundada originalmente por 5 miembros: Helen Schucman, William Thetford, Judith Skutch/Whitson, Robert Skutch y Kenneth Wapnick.

Con el paso de los años surgieron otras versiones del Curso, algunas de ellas basadas en los borradores iniciales del Curso, como por ejemplo el URTEXT.

Así que hoy día tenemos la edición oficial del Curso (el libro azul de la Fundación para la Paz Interior) y además hay a la venta otras ediciones alternativas, como el "URTEXT", la Hugh Lynn Version, etc (en internet hay incluso otras versiones más variopintas, mezcladas con algún evangelio de la Biblia o cosas así).

Alrededor de enero de 2017 apareció otra versión alternativa más, un laborioso trabajo realizado por el Círculo de la Expiación (Circle of Atonement), avalada por Robert Perry (principal exponente y supongo que fundador del Circle of Atonement (a partir de ahora escribiré "Circle of Atonement" con la abreviatura CofA, tal como hace Robert Rosenthal en la reseña que voy a traducir a continuación.

Esta nueva edición recibe el título de: A Course in Miracles - Complete and Annotated Edition (Un Curso de Milagros — Edición completa y comentada). El subtítulo es: Based on the original handwritten notes of Helen Schucman (Basado en las notas manuscritas originales de Helen Schucman).

De momento esta edición alternativa no está traducida al español. En inglés parece ser que tiene alrededor de 2000 páginas y me ha parecido interesante la reseña que Robert (o Bob) Rosenthal escribió sobre ese libro en AMAZON.

El doctor Bob Rosenthal, psiquiatra, fue uno de los primeros estudiantes de Un Curso de Milagros y amigo íntimo del doctor William Thetford (el co-escriba del Curso). Actualmente es Co-Presidente de la Fundación para la Paz Interior, y aunque en esta reseña avisa de que se trata de su opinión personal y no de la postura oficial de la Fundación, su opinión no deja de ser interesante, siendo además uno de los estudiantes más veteranos del Curso todavía vivo.

Mostrando una actitud abierta y conciliadora, Bob Rosenthal concede en su reseña 5 estrellas a esta nueva edición del Curso (el máximo de estrellas permitido), y como lo cortés no quita lo valiente, a continuación explica en su reseña los pros y contras que él ve en esta edición alternativa, con algunos argumentos que me han parecido muy razonables.

Así que traduzco su reseña por si alguien está interesado en el tema. Quien prefiera leerla en inglés, puede hacerlo aquí: https://www.amazon.com/gp/customer-reviews/R17ZQ08XNHZIZ1/ref=cm_cr_dp_d_rvw_ttl?ie=UTF8&ASIN=B074TV53C7

La ficha de este libro en AMAZON se encuentra aquí: https://www.amazon.com/COURSE-MIRACLES-Handwritten-Schucman-Complete-Annotated/dp/1886602395/ref=cm_cr_srp_d_product_top?ie=UTF8

Vamos con la traducción:

Reseña del doctor Robert Rosenthal sobre la C&A Edition de Un Curso de Milagros

Escrito en Amazon:

Por: Doctor Bob; escrito el 11 de marzo de 2017:

Sorprendente estudio — Para estudiantes experimentados y comprometidos

Desde hace mucho, la política de la Fundación para la Paz Interior ha sido no ofrecer comentarios, positivos ni negativos, con respecto a cualquier edición de Un Curso de Milagros (ACIM - UCDM) o sobre cualquier otra obra acerca del Curso. Como nuevo Co-presidente de la Fundación, me atengo por completo a esa política. Por consiguiente, no tenía planes de revisar este libro. Sin embargo, después de recibir una copia gratuita de esta nueva edición del Círculo de la Expiación (CofA) de Robert Perry, y al examinarla detenidamente, y después de haber recibido una serie de preguntas de estudiantes y amigos, me siento guiado a compartir mis pensamientos finalmente.

Lo que sigue a continuación no debe interpretarse de ninguna manera como la representación de la opinión de la Fundación para la Paz Interior. Más bien se trata de mis propios puntos de vista y observaciones personales, que ofrezco como uno de los primeros estudiantes de UCDM y uno de los pocos todavía vivos y que realmente conocieron a los dos escribas del Curso. De hecho, Bill Thetford fue mi amigo íntimo y mi mentor, desde el momento en que nos conocimos en la casa neoyorquina de los Skutch hasta su muerte en 1988.

CofA (el Círculo de la Expiación) ha sido meticuloso al documentar sus razones para producir esta edición y la miríada de cambios que contiene. Quiero ser igualmente concienzudo en mi reseña, por lo que va a ser un tanto larga de leer. Gran parte de lo que sigue se dirige a la actual comunidad de estudiantes del Curso. Probablemente parezca irrelevante para los estudiantes más recientes y para quienes intentan decidir qué edición del Curso comprar. Por lo tanto, he resumido mis conclusiones al final de esta revisión. Si no desea leerlo todo, sino simplemente ver las recomendaciones, siéntase libre de saltar directamente al final.

HISTORIA Y SANACIÓN

Para evaluar de manera justa los cambios introducidos en esta edición de UCDM se requiere repasar un poco la historia, una historia de la que muchos estudiantes del Curso no son plenamente conscientes. La primera edición encuardernada de UCDM se imprimió en junio de 1976 por la entonces recientemente creada Fundación para la Paz Interior (FIP), la organización específicamente autorizada por la Voz que dictó el Curso a Helen Schucman para "publicar, diseminar y comentar" el Curso. Los dos escribas estaban muy vivos y jugaron un papel activo en ese proceso. No hubo controversia sobre qué edición era mejor o más auténtica porque solamente había una. Además, la propia Helen había dicho en el Prefacio del Curso que "Al material recibido solo se le han hecho unos ligeros cambios sin importancia. (...) (S)e omitieron de él algunas de las referencias de carácter personal recibidas al principio. Por lo demás, el material no ha sido sustancialmente alterado". Dado que Helen había traído a la luz el Curso, y que sin ella no habría Curso, no había ninguna razón para que se dudara de sus palabras. Algunos sabían que ella y Bill habían entregado un borrador inicial del Texto de UCDM a Hugh Lynn Cayce (el hijo de Edgar Cayce) para que él les diera su opinión. Él había prometido a Helen y Bill que no lo compartiría con nadie excepto su hijo, Charles Thomas, así que se guardó en un compartimento secreto en la biblioteca de la Asociación para la Investigación y la Iluminación (en inglés ARE) en Virginia. Sin embargo, no había ningún interés en este borrador porque ya disponíamos del Curso completo tal como lo escribió y editó Helen bajo la guía de la Voz (de Jesús).

Esta fue la situación que prevaleció durante más de veinte años. Posteriormente, en algún momento de la década de los 90, el borrador "Cayce" fue extraído de la ARE sin permiso, siendo fotocopiado y puesto en circulación. (Charles Thomas Cayce, quien no sabía de la promesa que su padre había hecho a Bill y Helen, lo había trasladado desde el compartimento secreto hasta una habitación cerrada y privada). El borrador "Cayce" acabó finalmente siendo publicado sin permiso con el título de "Un curso de milagros de Jesús" y más tarde como "UCDM - Edición Original". Además, los cuadernos de notas de Helen y el primer borrador completo del Curso (conocido como el URTEXT) fueron extraídos ilegalmente de la Biblioteca del Congreso, y así copiados y publicados online.

Un vistazo rápido a estos borradores iniciales reveló que se había eliminado mucho más material de la edición autorizada FIP de lo que se pensaba. Esto era especialmente cierto con respecto a los primeros capítulos del Texto. De manera que actualmente tenemos cuatro fuentes distintas de UCDM: los cuadernos con las notas taquigráficas de Helen, el URTEXT, el borrador de Hugh Lynn Cayce y la(s) edición(es) oficial(es) de FIP. Esta proliferación de Cursos es confusa, por decirlo suave. Pero ha habido consecuencias mucho más serias. Esto ha conducido a cismas y facciones en una comunidad dedicada presuntamente a la práctica del amor y del perdón. No dudo de que aquellos que robaron e hicieron públicas las notas de Helen y los dos borradores iniciales se vieron a sí mismos no como ladrones sino como liberadores. Sin embargo, tales acciones produjeron división porque sembraron división.

Lo cual me lleva a mi primer y tal vez más importante punto con respecto a esta nueva edición producida por CofA. Mientras que los intervinientes anteriores vilipendiaron a la Fundación para la Paz Interior y estaban más que dispuestos a infringir las leyes en pos de su agenda, el Círculo de la Expiación (CofA) ha adoptado una línea diferente. Esta edición ha sido ensamblada de manera meticulosa, llevando un cuidado evidente con el material. Robert Perry y CofA han demostrado la máxima integridad y trasparencia, explicando los cambios que han realizado y el razonamiento para esos cambios. Es un trabajo erudito y totalmente respetuoso. También debería resolver cualquier debate sobre qué versión del Curso se ajusta más al material de la fuente original.

Por consiguiente, espero que a diferencia de las anteriores ediciones publicadas de UCDM, esta edición comentada de CofA comience a remediar las grietas o diferencias en la comunidad del Curso. Lo veo como una gran oportunidad de sanación. Podemos dejar de lado las fechorías del pasado junto con todas las desagradables acusaciones y teorías conspiratorias. Si lo elegimos, podemos volver a estar unidos en el perdón como una comunidad de estudiantes del Curso. Podemos debatir sobre las diversas ediciones con la comprensión de que las similitudes superan con creces a las diferencias. Cualquiera de ellas, si se estudia diligentemente, puede llevarnos a una profunda transformación.

No obstante, hay algunos puntos importantes que deben hacerse sobre los cambios presentados en esta edición de CofA y las suposiciones subyacentes en ellos.

EL MATERIAL ELIMINADO DE LOS CAPÍTULOS INICIALES DEL TEXTO

Con las notas de Helen como columna vertebral, Robert Perry y el Círculo de la Expiación han intentado reconstruir el Curso desde los pies a la cabeza para lograr su objetivo declarado de restaurar el Curso a su forma original, es decir, "las palabras originales tal como las recibió Helen" (pág. 1920), editando estas palabras con el toque más ligero posible. En consecuencia, han reinsertado una gran cantidad de material de las notas de Helen y del URTEXT, material que había sido eliminado no solo de la edición de FIP sino también del borrador de Hugh Lynn Cayce. Esto es particularmente cierto de los primeros capítulos del Texto, donde se han añadido aproximadamente 150 páginas de material nuevo y de notas aclaratorias a pie de página.

Al hacer eso están haciendo una suposición clave, una que es esencial que entendamos si queremos ver esta nueva edición desde la perspectiva adecuada. Consideran que la redacción original de las notas de Helen es la más precisa. Esto implica que el flujo relampagueante de pensamiento que Helen consiguió captar y transcribir en palabras, escribiendo con su propio sistema de taquigrafía personal, llegó con tal precisión que no necesitaba ninguna (o muy poca) revisión. Evidentemente, cualquiera que se haya sentado en una sala de conferencias intentando tomar notas de la charla de un conferenciante de ritmo rápido podría decirte cuán difícil es esto. Pero hay un problema aquí que es más relevante. Helen y Bill dijeron claramente que la edición que llevaron a cabo fue totalmente dirigida por la Voz: la misma que había dictado el Curso inicialmente. Así que, básicamente, se nos pide que creamos que Helen anuló las instrucciones explícitas de la Voz de Jesús con el fin de modificar y finalmente degradar el mismo Curso que ella había dado a luz. Robert Perry y el CofA dan sus razones para hacer esta suposición en las páginas 1911-1912 de esta edición y sus argumentos dan la impresión de ser persuasivos. Pero como ni Helen ni Bill están vivos para presentar un punto de vista alternativo, permítanme intentar representarlos y decir lo que creo que podrían haber dicho en respuesta a este tema.

No cabe duda de que el material eliminado de los primeros capítulos en la edición FIP, pero incluido en esta edición de CofA, es intrigante. Un estudiante experimentado del Curso puede encontrarse ahí con algunas auténticas gemas ocultas. ¿Pero es necesario este material para entender UCDM? ¿Es completamente congruente con el resto del Curso? En demasiados casos debo decir que no lo es. Por consiguiente, ¿debería considerarse como parte de Un Curso de Milagros propiamente dicho? La Voz no opinaba así, y yo estoy de acuerdo, una vez más, no porque no tenga ningún valor, o porque sea de algún modo esotérico o especial, o porque sea demasiado "personal" y por lo tanto comprometedor para Helen y Bill, sino más bien porque nunca estuvo destinado para los estudiantes del Curso. Estaba destinado para los dos escribas del Curso.

Debemos recordar que, en la época en que lo estaban transcribiendo, Helen y Bill no eran estudiantes de Un Curso de Milagros. No había un Curso cuando ellos comenzaron: ningún Texto que estudiar, ni un Libro de ejercicios para practicar. Ellos estaban recibiendo esta información nueva de manera fresca, en vivo. Y debido a que el Curso es tan radical, tan contrario a lo que a todos nos han enseñado a creer, ellos necesitaban su propia preparación singular —un programa de inmersión rápida— si es que realmente iban a ser capaces de llevar a cabo la tarea de persistir con constancia en el proceso de siete años de traer a la luz el Curso.  Necesitaban poder confiar en la Voz de Jesús.

Considere la situación de Helen. Ella nació judía, se enamoró del catolicismo a una edad temprana, pero renunció a la religión por completo y era una atea empedernida para cuando comenzó el dictado del Curso. Además trabajaba como psicóloga académica en una facultad de medicina de la Ivy League. De repente ella recibe la comunicación de una voz en su cabeza que, por las cosas que le cuenta, solo podría tratarse de Jesús. ¿Cuál podía ser la primera suposición que le viniera a Helen? Que se estaba volviendo loca, lo cual es bastante comprensible, ciertamente. (Bill comentó que él podía calmar los temores de Helen y crear un entorno que le permitiera sentirse lo suficientemente segura como para continuar con el proceso. Sin la ayuda de Bill, estoy bastante seguro de que Helen habría abandonado la tarea y actualmente no tendríamos Un Curso de Milagros).

Ahora dele la vuelta a esto y considérelo desde el punto de vista de Jesús. Está tratando de comunicarse con esta psicóloga atea y con su curioso pero irreligioso jefe para hacer que participen en un proceso intensivo de varios años de duración. ¿Cómo conseguir eso? ¿Cómo convencerlos de que no eres simplemente un síntoma de una incipiente locura? La manera de convencerlos es hablar su idioma. Ofrecerles ideas o discernimientos convincentes (tanto personales como académicos) que ellos no podrían haber descubierto por su cuenta. Revelarles delicadamente algunos aspectos de sus personalidades de los que ellos habían sido inconscientes. Hay que enfocarse en asuntos concretos, no en teorías. No era el momento de hablarles en versos pentámetros yámbicos formales, sino de conversar de una manera simple y relajada. Porque, por encima de todo, se trataba de no asustarlos.

Creo que, visto desde este punto de vista, el nuevo material incluido en los primeros capítulos del Texto tiene mucho más sentido. No es un curso didáctico como en el resto del Texto; son conversaciones informales, en las que Helen va haciendo preguntas y Jesús respondiendo. (Aunque solo se registran las respuestas; esencialmente estamos escuchando la mitad de la conversación). Este material inicial estaba destinado para Helen y Bill; el resto es para todos nosotros. Esta es la razón por la que palabras como "crear" cambian de significado, y por la que la Voz cambió tan drásticamente de un tono casual a uno formal, y del estilo de referirse a ejemplos concretos pasó a un estilo abstracto una vez que pasaron los primeros capítulos —y ya nunca volvió al estilo anterior. De no ser por eso, ¿por qué iba a dedicar una sección entera para hablar de la naturaleza de la posesión? Fue porque Helen estaba sin duda asustada de que lo que estaba experimentando pudiera ser alguna forma de posesión. ¿Y por qué las voluminosas referencias psicoanalíticas, que requieren de dos a siete notas a pie de página en cada página para ser comprensibles? Porque Bill y Helen estaban empapados del enfoque psicoanalítico. En la psicología de la década de los 60, al contrario que hoy, Freud era un evangelio. ¿Pero estaba este material destinado a formar parte de UCDM en sí? ¿O se trataba más bien de la Voz de Jesús tratando de tranquilizarles, hablándoles en el idioma en el que estaban familiarizados y estableciendo tanto su autoridad como su autenticidad —demostrándoles que Él sabía de lo que estaba hablando, que era creíble y digno de confianza y que tenía algo realmente valioso que ofrecerles?

Cuando leo ese material de los inicios del dictado, escucho a Jesús cortejando a Helen y Bill, reclutándolos para que se unan con Él en una gran empresa. Donde CofA ve "un sesgo contra los ejemplos concretos" (pág. 1914) como el motivo para que Bill y Helen eliminaran parte del material "personal" inicial, lo que yo veo es que se elimina un material que estaba dirigido a las necesidades y la visión del mundo de Helen y Bill, y por lo tanto se trata de una información que no era fácilmente generalizable a los nuevos estudiantes.

Al repescar de nuevo este material, los editores han mezclado las necesidades de Helen y Bill con las de todos los estudiantes del Curso. CofA afirma que, según su experiencia, "este material adicional ha hecho y sigue haciendo una inmensa aportación a nuestra comprensión, apreciación y aplicación de la enseñanza del Curso" (pág. 1914). No tengo duda de que esto es cierto —para ellos, y también para mí mismo—, pero en nuestro caso somos estudiantes y profesores veteranos, no novatos. Nosotros ya tenemos un contexto en el cual darle sentido a esto. El tono de la Voz tal vez sea coloquial e informal, pero el lenguaje es difícil y opaco. Considere cómo podría afectar a los estudiantes recién llegados al Curso y que no tienen ningún interés en Freud, en la teoría del psicoanálisis, en Edgar Cayce ni en la Biblia. A pesar del inmenso trabajo que se ha tomado CofA para restaurar este material, los nuevos estudiantes probablemente lo encuentren confuso. O peor aún: aburrido e irrelevante. Y además hay declaraciones polémicas en este material, como por ejemplo que "Las relaciones sexuales están destinadas a tener hijos" (CofA pág. 11, párrafo 4). ¿Concuerda esto con el UCDM que hemos llegado a conocer? ¿Y cómo podría reaccionar a eso un estudiante recién llegado al Curso? ¿Cuántos se molestarían en seguir leyendo?

CofA afirma que "(...) el material inicial constituyó un puente muy necesario en el extraño mundo de las ideas del Curso, el tipo de puente que Helen y Bill necesitaban" —¡sí, esto es exactamente correcto!—, "el tipo de puente que necesita cada estudiante del Curso". Bueno... no necesariamente. Esa es la suposición principal que subyace a la inclusión de tanto material adicional en esta edición. Y es ahí donde CofA y la Voz de Helen discrepan.

Hay dos puntos o claves finales que quiero exponer para abordar de manera completa la aseveración de que la edición que hizo Helen del Curso no fue guiada por Jesús, tal como ella afirmó, sino que comprometió "la pureza del dictado original" (pág. 1917).

En primer lugar, CofA cita a Helen diciendo que al editar sentía la tentación de querer "cambiarlo casi todo". Pero ella también dijo que "los cambios que introduje por mi cuenta se acababan mostrando erróneos a la larga, así que tuve que rectificarlos para al final dejar las cosas como estaban" (pág. 1912). La clave aquí es que, al final, Helen sintió que era incapaz de llevar la contraria a los deseos de la Voz de Jesús. ¿Habría Helen hecho siquiera esa afirmación si hubiera efectuado copiosos cambios en contra de la guía de Jesús y los hubiera dejado sin rectificar? Y sin embargo, estas citas se están usando para sugerir que Helen hizo exactamente eso.

En segundo lugar, creo que es seguro suponer que, entre todas las personas, Bill Thetford era el mejor situado para darse cuenta de si Helen había cambiado o subvertido el material de alguna manera significativa. Sin embargo, Bill, como primer estudiante del Curso, usó él mismo la edición FIP del Curso durante una docena de años, hasta su muerte. Él lo usaba cuando leía el Curso en voz alta y cuando enseñaba, y nunca expresó la menor preocupación o queja. No obstante, Bill me confió una vez que había un solo lugar, solo uno, en el que Helen desafió deliberadamente a la Voz de Jesús. (Saqué esta anécdota a colación en varias ocasiones, con Judith Skutch Whitson y con Kenneth Wapnick. Ninguno de ellos lo sabía). Esto ocurrió en la última sección del capítulo 1, "Las distorsiones de los impulsos milagrosos", tanto en la edición FIP como en la versión HLC (Hugh Lynn Cayce), donde Helen insistió en sustituir la palabra "sexuales" (impulsos sexuales) por "físicos" (impulsos físicos) (en T.1.VII.1:2-3) porque ella decía (y aquí Bill imitaba su gesto de indignado disgusto) que "¡NO voy a tener sexo en mi Curso!". Lo menciono porque, hasta donde Bill sabía, ese fue el único caso de tal obstinada desconsideración por parte de Helen. Se deduce que ella se inclinó a los deseos de Jesús en todos los demás casos —o que los ligeros cambios estilísticos se consideraron tan intrascendentes que no requerían ninguna rectificación.

A continuación me gustaría evaluar las muchas características novedosas y otros cambios incluidos en esta edición.

NUEVAS CARACTERÍSTICAS

1. Anotaciones (Notas a pie de página):

La edición de CofA está repleta de notas a pie de página. Estas sirven para varios propósitos. Ayudan a explicar los términos poco familiares, los pasajes difíciles y las referencias culturales, y aclaran el uso ambiguo y demasiado frecuente de los pronombres en el Curso. También hacen referencia cruzada a ciertos pasajes, como cuando el Curso dice: "Hemos dicho antes...". Y señalan las numerosas referencias que hay en UCDM a pasajes de la Biblia, proporcionando la cita bíblica correspondiente con el capítulo y el versículo.

Son anotaciones casi siempre útiles. Serán invaluables para los estudiantes del Curso que tengan un especial interés en la Biblia.

Mi única objeción a las anotaciones radica en la naturaleza de todas las anotaciones. Las notas a pie de página son intrusivas. Interrumpen el flujo del material; rompen el ritmo. Nos sentimos atraídos a leerlas. Simplemente no hay manera de evitarlo. Es como tratar de ver una película con subtítulos: la mirada tiende a dirigirse a las palabras de los subtítulos. En consecuencia, pienso que las notas a pie de página —como las de una Biblia de estudio— son una ventaja para los estudiantes intermedios y veteranos, pero un inconveniente para los nuevos, ya que interrumpen el flujo del mensaje, haciendo más difícil para el estudiante sumergirse en su belleza e intensidad. Por otro lado, es muy útil también que el estudiante se esfuerce por su cuenta en sacar el significado de los pronombres ambiguos y de la retorcida sintaxis que emplea el Curso. Esto es una parte esencial del proceso de aprendizaje del Curso.

2. Subrayados:

El dictado original del Curso estaba repleto de palabras subrayadas y en MAYÚSCULAS para enfatizar. Incluir estos usos en una edición publicada la hubiera convertido en un producto de aspecto descuidado y claramente aficionado. CofA ha resuelto perfectamente este problema utilizando un subrayado en color gris muy suave para todas las palabras enfatizadas en los cuadernos de notas de Helen. Son fácilmente identificables, pero de ningún modo intrusivas. Y marcan la diferencia. Gracias a los subrayados puedes escuchar el mensaje tal como Helen lo "escuchaba". Como resultado, el significado suele volverse más claro. Evidentemente no había forma de lograr este tipo de subrayado sutil en la impresión de la década de los 70 o de los 80. Y los subrayados aparecen únicamente en el Texto, lo que aumenta la sensación de que el Texto pretende ser una conferencia sobre la teoría del Curso, mientras que el Libro de ejercicios es para poner sus enseñanzas en práctica.

3. Errores de transcripción:

El material promocional para la edición de CofA incluye el descubrimiento (en el capítulo 18 del Texto) de un error de transcripción en el que la palabra "no" de las notas se cambió inadvertidamente a "ahora" en el URTEXT. Básicamente, un error tipográfico. La oración todavía tenía sentido, pero no era realmente congruente con la enseñanza que la rodeaba (T.18.V.1.1). CofA rastrea también los cambios ocurridos en ciertos pasajes entre una edición y la siguiente, mostrando cómo las decisiones de edición acabaron en realidad cambiando el significado. Son cambios de significado relevantes. Robert Perry me ha dicho que tal vez haya decenas de casos así —ni cientos, ni solo unos pocos. Algunos casos tenían importancia; otros, no tanta. ¿Pero impiden que el alumno aprenda la enseñanza? Dada la gran redundancia con que fue escrito UCDM (a fin de cuentas, se puede resumir con las tres líneas de la introducción), lo dudo. No obstante, las futuras revisiones de todas las ediciones de UCDM deberían tener en cuenta estos casos.

4. Los cameos:

Al final de la edición de CofA, hay treinta y tres "cameos" (más de 200 páginas) que exponen aspectos de la enseñanza tal como se aplicaron a las vidas de Helen y Bill, o que añaden material nuevo o ideas más profundas que no son parte de UCDM como tal, pero que sin embargo son útiles o interesantes. Estos vienen con extensos comentarios de CofA. Creo que son adiciones que valen la pena, aunque con una advertencia importante. En la medida en que estos ejemplos se extraen principalmente de las vidas de Bill y Helen, debemos llevar cuidado una vez más con no confundir sus necesidades de aprendizaje con las de todos los estudiantes del Curso. Lo que era relevante para los dos escribas no tiene por qué serlo para el resto de nosotros. Nosotros disponemos del Curso completo para estudiarlo; ellos no lo tenían. Los cameos proporcionan al lector una mayor apreciación de los conflictos en las vidas de Helen y Bill, y eso, en mi opinión, es algo bueno.

5. Glosario:

Esta edición contiene un glosario completo de los términos de UCDM, lo cual será útil para los estudiantes más nuevos. Sin embargo, algunas de las definiciones reflejan las interpretaciones de CofA; no todos los estudiantes del Curso estarán de acuerdo con ellas.

6. Cambios en el formato y en la redacción:

A. Cambios en los números y títulos de los capítulos y secciones

Debido a la adición de tanto material inicial, los números de los capítulos de la edición de CofA no coinciden consistentemente con la numeración de las otras ediciones. Pero en su momento, la edición FIP y la denominada "Original" tuvieron también ese problema.

Algunas secciones conservan los mismos títulos, pero han sido cambiadas de sitio para reflejar el orden original de las notas. Esto puede resultar confuso.

Y CofA ha cambiado muchos, pero no todos, de los títulos de capítulos y secciones. Algunos de los cambios reflejan de hecho mejor el tema —el propósito declarado—, pero otros eliminan un título más poético para reemplazarlo por otro más prosaico. Por ejemplo, se quita "La roca de la salvación" (T.25.VII) y se sustituye por "Dios no es demente". Si esto te atrae o no, será simplemente una cuestión de gustos.

B. Diferentes cortes de los párrafos

CofA ha establecido un reparto diferente de los párrafos, principalmente en el Texto, y se adhiere lo máximo posible a la estructura de párrafos de las notas taquigráficas de Helen. Muchos de estos cambios parecen correctos, aunque algunos son incómodos y otros simplemente triviales. Pero esta estructura acarrea problemas, los cuales abordaré al final de esta sección.

C. Cambios de puntuación

CofA se ha tomado la libertad de cambiar la puntuación a lo largo del Curso para reflejar mejor los estándares actuales de uso. El uso incorrecto generalizado del punto y coma, por ejemplo, ha sido remediado. Se han insertado comas donde fuere necesario. En mi opinión, esto es para bien. Pero las oraciones que comienzan con "Y" y con "Pues" se han unido a menudo a la frase precedente, permitiendo una lectura más fluida y gramaticalmente correcta, pero que estilísticamente es menos convincente en muchos casos.

D. Cambios de palabras

El Curso está repleto de oraciones incómodas y de mala sintaxis. Revisé algunos de los ejemplos más evidentes y descubrí que no se habían modificado en modo alguno. Así pues, podemos suponer que estos casos estuvieron presentes en los cuadernos de notas de Helen desde el principio.

Sin embargo, debido a la fidelidad de CofA a los cuadernos de Helen, parece que cada vez que se modificó la redacción en una edición posterior, CofA ha vuelto atrás a la versión taquigráfica original. Por ejemplo, en la lección 43 del Libro de ejercicios, hay 23 cambios de este tipo; en la lección 44 hay 27; en la lección 45, hay 13. Las reversiones de CofA rara vez fueron una mejora; con frecuencia preferí la versión de FIP. No obstante, la inmensa mayoría de los cambios eran completamente triviales. A menos que se las compare mirándolas a la vez (tal como yo hice), las diferencias entre ambas versiones pasarían desapercibidas en este tipo de casos. Como no suponían ninguna diferencia en cuanto al significado, me pregunto por qué se consideraron necesarios estos cambios, especialmente porque añaden una seria complicación a la hora de usar esta edición en los grupos de UCDM.

El nuevo UCDM con anotaciones de CofA no aparece en el escenario mundial en un vacío. La comunidad de estudiantes del Curso ya es extensa y está bien establecida. La edición en inglés de FIP ha estado disponible desde hace más de cuarenta años y ha llegado a manos de aproximadamente dos millones de personas. Se ha llegado a otro millón de personas por medio de las veintiséis (y contando) traducciones guiadas por la FIP como referencia. Las dos ediciones llamadas "Original" han estado disponibles durante al menos una década, aunque no tengo acceso a sus números de ventas. Y hay más de 300 libros publicados sobre el Curso, la mayoría de los cuales cita pasajes codificados según el sistema de numeración de frases y párrafos de la edición FIP.

Muchos estudiantes eligen además participar en grupos de estudio de UCDM, de los cuales existen miles actualmente por todo el mundo. Algo que la mayoría de estos grupos tiene en común es leer en voz alta, párrafo por párrafo, las secciones del Curso. Debido a que la edición de CofA tiene diferentes secciones y diferentes cortes de párrafo y cambios en la redacción, cualquier intento de leer en voz alta en un entorno de grupo donde la mayoría de los miembros usen las versiones más establecidas resultará problemático. Tal vez este sea el mayor inconveniente de esta edición. La única manera en que el estudio grupal será posible es si todo el grupo se compromete a comprar y usar esta nueva edición exclusivamente.

RESUMEN Y RECOMENDACIONES

Este es un hermoso libro. El diseño es atractivo e inconfundible. Sus 1945 páginas pesan lo suyo, por lo que resulta pesado para llevarlo de un lado a otro. El papel es un tanto ligero y hay algunos sangrados de texto donde hay espacio en blanco o donde la impresión no se alinea perfectamente con la página opuesta. Pero el diseño es limpio y la letra es fácil de leer. Las notas de a pie de página están bien señalizadas y la letra más pequeña de esas anotaciones sigue siendo bastante legible. Como ya hemos comentado, los subrayados están bellamente ejecutados. Dada la cantidad de trabajo que se ha incluido en este libro, es difícil no apreciarlo. Por consiguiente:

PARA ESTUDIANTES INTERMEDIOS O VETERANOS DE UCDM, que tienen varios años de práctica y una sólida comprensión de la enseñanza central del Curso, puedo realmente recomendarles esta edición. Si desea una ventana abierta a la vida de los dos escribas del Curso, si actualmente usa alguna de las ediciones de UCDM "Original(es)", o si usted está de acuerdo con CofA en que la edición de Helen fue un alejamiento de la guía de la Voz, y desea recuperar "la pureza del dictado original", entonces este libro le servirá bien.

Las principales razones para que lo recomiende son, en orden de importancia: 1. Los subrayados. 2. Los cameos. 3. Las anotaciones (especialmente para aquellos interesados en los pasajes de la Biblia). 4. La inclusión de "nuevo" material en los primeros capítulos, pero solo para aquellos con suficiente conocimiento de UCDM como para no confundirse con las informaciones ofrecidas y con suficiente interés para leer las anotaciones y lidiar con la jerga psicoanalítica.

PARA LOS ESTUDIANTES RECIENTES DE UCDM  o quienes aún estén esforzándose por comprender sus conceptos básicos, yo no les recomendaría esta edición. Mis razones para esto son:

1. La reintroducción de 150 páginas de material inicial (comprensiblemente eliminadas por Helen bajo la guía de la Voz) probablemente resulte confusa, frustrante o francamente desagradable. Por lo tanto, si usted aborda el Texto por primera vez, haría bien en comenzar por la edición autorizada de la Fundación para la Paz Interior o una de las otras. (No estoy de acuerdo con otros revisores en este punto, pero prácticamente todos ellos son practicantes de UCDM sólidamente establecidos).

2. Como ya he señalado anteriormente, esta edición no encajará bien en los grupos de estudio existentes, y para el nuevo estudiante en particular, los grupos de estudio son una ayuda de aprendizaje invaluable. También hará que sea difícil buscar referencias del Curso en los más de 300 libros sobre UCDM que ayudan a explicar su enseñanza.

3. Aunque las anotaciones pueden parecer tentadoras, creo que es más probable que dificulten el aprendizaje en vez de favorecerlo. Los estudiantes de UCDM despliegan su propia relación personal con el material y con su Maestro interior. Ese es, de hecho, uno de los objetivos principales del plan de estudios. Al romper el ritmo de la lectura, las abundantes notas a pie de página hacen que sea más difícil de lograr. La belleza y la potencia del lenguaje del Curso, la densa pero irrefutable lógica de su visión del mundo, y por encima de todo, la sensación de paz que fluye de él, todo se desarticula por la intrusión de las notas a pie de página, y usted verá probablemente cómo su experiencia de UCDM se empobrecerá de manera proporcional.

Para concluir, creo que Robert Perry y el Círculo de la Expiación han hecho un trabajo excelente con esta nueva edición. Les agradezco por su trabajo y dedicación al llevarlo a la comunidad de UCDM. Aunque la edición FIP seguirá siendo mi pilar principal, sin duda consultaré esta edición y leeré las dos en conjunto. Para cualquiera que sienta que el Curso es su camino y lo sepa sin lugar a dudas, este volumen será un valioso aporte para su biblioteca de UCDM.

☼☼☼

Posts relacionados:

La historia de los manuscritos de Un curso de milagros (por Ken Wapnick): https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/05/ken-wapnick-la-historia-de-los.html

Reseña de Un Curso de Amor (por Bob Rosenthal): https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2017/06/resena-de-un-curso-de-amor-por-bob.html

"Cursos" alternativos a UCDM: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/10/cursos-alternativos-ucdm.html

viernes, 7 de septiembre de 2018

Sobre el uso del lenguaje

En otro de mis blogs he recibido el siguiente comentario: 

Hola Toni: me encontré con algún blog tuyo y he leido cosas interesantes y claras con respecto a Ucdm. No obstante, aquí encuentro algo que no rima con el contenido del Curso, y que Arten y Pursah igualmente lo señalan en la D. del Universo. La Consciencia pura (llámese Dios) no sabe nada de este mundo, cómo entonces podría imaginarlo... y, a su vez, tener "pensamientos" en relación a él (como dice líneas arriba). En el libro de Gary se señala que es una "conciencia ilusoria", no Dios, ni Cristo lo que sueña. Si bien es cierto que esto apunta hacia una paradoja idescifrable, también lo es que en ninguna parte del Curso se menciona que Dios Consciencia pura como mencionas aqui) está soñando, jugando o imaginando el espacio-tiempo-mundo. Tal vez haya un error en el texto y se confunde Consciencia pura (Dios-Realidad) con "consciencia cósmica" (ilusoria). Un abrazo, gracias por tus aportes.

El comentario se ha producido en este post:  https://jugandoalegremente.blogspot.com/2011/04/yo-soy-yo-y-por-lo-tanto-todos-los.html

No es necesario leer ese largo post. Basta señalar que la parte a la que se refiere el comentario es a cuando en ese post dije cosas como las siguientes: 

La Consciencia pura, cuando juega a identificarse como un "hombre mundano limitado" (como un ser limitado, separado), finge no darse cuenta del «yo-puro» real; la Consciencia juega a no "ver" su «yo-soy-yo puro», (...). 

Sin embargo, en este juego en el cual la Consciencia finge ser lo que no es, jamás la Verdad ha cambiado. (...)

Como la respuesta al comentario atañe a un tema (el uso del lenguaje) que invita a hacer unas aclaraciones un poco más largas de lo que resulta cómodo en la cajita de comentarios del blog (donde además hay un límite para la extensión de los mensajes), he decidido colocar mi comentario-respuesta en forma de post (aunque en otro de mis blogs, ya que ahora el contexto es la enseñanza de UCDM). Ahí mismo le he dejado simplemente la respuesta breve, que copio aquí: 

Hola, Gustavo, gracias por escribir.

Comentas que:

«La Consciencia pura (llámese Dios)...»

Con eso ya está en marcha la contradicción jejeje. Consciencia pura es una expresión que no aparece en UCDM, sino en otras tradiciones (o en algunos de mis posts) y tiene diversos significados. En algunos contextos he utilizado esa expresión como sinónimo de lo que el Curso llama «Dios», pero en otras ocasiones, como es este caso, no.

Pero tu comentario me da pie a ahondar en un tema interesante, el del uso del lenguaje en los textos de espiritualidad, así que te he respondido con más detalle en un post que acabo de escribir en el blog que dedico a la enseñanza de UCDM. Puedes leer mi respuesta aquí: 


((En el comentario del otro blog le he puesto el link; aquí es innecesario porque se trata de este mismo post))

Un abrazo

Por lo tanto, esto es lo que me ha venido a la mente comentar respecto al tema: 

Comentario sobre el uso del lenguaje

Hola, Gustavo, gracias por comentar. Efectivamente, lo que en el post se ha llamado "Consciencia pura" equivale aproximadamente a lo que tú llamas (y yo mismo he llamado en otros lugares) "Consciencia cósmica". Hay que tener en cuenta que este post no está escrito en el lenguaje de UCDM (en el Curso no se utilizan expresiones como "consciencia pura" o "consciencia cósmica", que vienen de otras tradiciones y en las que se les dan diversos significados). En este caso en concreto (en este post que comentas), "Consciencia pura" es un término para diferenciarlo claramente de la consciencia humana o personal. Reconozco que puede haber ambigüedad al utilizar esa expresión, pues yo mismo la he empleado en otros lugares para referirme a lo Absoluto (Dios, la pura Realidad), que aquí he denominado puntualmente como «yo-puro» real o «yo-soy-yo puro». En cambio, en este post sí he hecho alguna concesión al lenguaje de UCDM, al emplear el término consciencia (incluso en la expresión "Consciencia pura") bajo la influencia de lo que expresa el Curso en (T.3.IV.2:2): La conciencia ha sido correctamente identificada como perteneciente al ámbito del ego. Y aunque en esa cita de la traducción española del Curso se escribe "conciencia" (sin la "s"), en el Curso original en inglés no hay diferencia pues consciousness se traduce al español indistintamente como "conciencia" y "consciencia"; en este caso preferí añadir la "s" para facilitar a los lectores de Nisargadatta Maharaj el no confundir lo que ahí llamo "Consciencia pura" con lo que Nisargadatta llamaba "conciencia pura" (en algunas traducciones al español; en inglés sigue sin haber diferencia), que como tú mismo has indicado no es lo mismo.

Por lo tanto, se trata de términos que en diversas tradiciones se emplean con usos diferentes, y cuando escribo en un blog como ese en el que he posteado frecuentemente tanto sobre el Curso como sobre Advaita, se necesita hacer un poco de equilibrios malabares para expresar las cosas en un lenguaje que tenga el máximo sentido posible para los diversos lectores de estas dos tradiciones, y al mismo tiempo procurando reducir en lo posible las ambigüedades, aunque esto muchas veces no es posible (y en ocasiones ni siquiera conveniente, como comentaré más abajo). Así que debo admitir que lo que escribí ahí presenta una potencial ambigüedad.

No obstante, para hablar sobre estos temas es necesario disponer de términos flexibles, que permitan deslizamientos entre lo Absoluto y la Consciencia cósmica (en cuanto conceptos), por motivos pedagógicos. Y al ser términos flexibles, son también ambiguos y por eso con frecuencia se requieren aclaraciones, como las daba Ken Wapnick y otros muchos. Unos usan unos términos, otros usan otros, pero se necesita esta flexibilidad en el lenguaje, incluso UCDM tiene que hacer esto. Yo suelo hacerlo bastante con la palabra "consciencia" o "conciencia". En cambio, como he dicho, para UCDM generalmente la palabra conciencia se refiere al ego (T.3.IV.2.2), pero entonces UCDM necesita alguna otra palabra que lleve el peso de la flexibilidad que he mencionado, y UCDM por supuesto que dispone de tales palabras. En el caso del Curso son, por ejemplo: mente; Hijo; Espíritu Santo; milagro, etc.

En el Curso, la palabra "mente" a veces se refiere a la mente en diversos niveles diferentes e ilusorios (la mente dividida global, o la mente individual), pero esa palabra también abarca al espíritu (la realidad pura: la Mente de Dios).

Igualmente con las palabras Hijo y Espíritu Santo. Por ejemplo, a veces UCDM considera al Espíritu Santo como exactamente Uno con Dios (su verdadero Significado), pero otras muchas veces considera las palabras Espíritu Santo como un símbolo y dice de Él que percibe (aunque sin engaño), que es la sede de la mentalidad recta (la percepción sanada), etc. En este sentido, "Espíritu Santo" tampoco es 100% acorde con el significado último del Curso (pues nada existe excepto Dios puro), pero puesto que la enseñanza en palabras necesita de una flexibilidad que sea útil para guiarnos a "despertar", el Curso utiliza tal flexibilidad o ambigüedad (que no es tal ambigüedad cuando se la comprende) y afirma cosas como:

Puesto que percibe igualdad, el Espíritu Santo percibe en todos las mismas necesidades. (T.6.II.5:4)

La perfecta igualdad que el Espíritu Santo percibe es el reflejo de la perfecta igualdad del conocimiento de Dios. (T.6.II.7:1)

El Espíritu Santo percibe el conflicto exactamente como es. (T.6.V.B.7:3)

etc.

Por lo tanto, no te sorprendas de que en imitación del Curso y de otras enseñanzas, también yo utilice estos recursos flexibles aunque potencialmente ambiguos, y en un post donde no estoy usando directamente el lenguaje de UCDM (ese blog es mi blog general, no restringido al Curso), mi vocabulario "ambiguo" puede ser otro, en este caso con la ambigua expresión "consciencia pura" (por cierto, que cuando en otros lugares utilizo esa expresión sin "s", "conciencia pura", casi siempre me refiero a lo Absoluto —Dios puro; pero esto no es una regla fija, y además fácilmente puede olvidárseme poner o quitar la "s", especialmente si escribo deprisa).

Igualmente Kenneth Wapnick utilizaba la expresión "mente ontológica", la cual normalmente aplicaba a lo que tú has llamado "Consciencia cósmica" (la mente dividida mayor), pero a veces se refería a la Mente de Dios, o al Espíritu Santo, etc (ontológico = lo que no es humano; lo que está fuera del mundo de las formas; lo que no es físico: conciencia, mente, ser).

Básicamente, palabras como "mente" ayudan a conectar toda la enseñanza porque puede referirse a cualquiera de los aparentes niveles (digo "aparentes" porque en realidad no hay niveles, puesto que solo existe el Uno puro, Dios, lo Absoluto; pero esto es el final del final, o el principio del principio; en cambio, a nosotros que percibimos vivir en el "medio", se nos tiene que hablar en palabras y metáforas). La expresión "mente ontológica" (o "consciencia pura", "consciencia cósmica"), eliminan un nivel (el mundo humano) y señalan al resto de niveles (puede tratarse o bien de la mente dividida mayor, o bien referirse a la mente iluminada —que todavía es ilusoria en un sentido— llamable también Espíritu Santo, o puede tratarse del Significado Último: Dios, lo Absoluto).

Es una cuestión de terminología (el Curso prefiere poner el foco de la flexibilidad en la palabra "mente", restringiendo en mayor medida el significado de la palabra "conciencia"; en cambio, otras tradiciones hacen lo mismo pero con otros términos, por ejemplo poniendo el foco de la flexibilidad en la palabra "conciencia" y restringiendo el significado de la palabra "mente", pues en otras tradiciones se emplea el término "mente" casi exclusivamente para referirse a lo ilusorio, y la expresión "Mente de Dios" —tan típica del Curso— sonaría como una expresión dual para quienes estén utilizando otro vocabulario espiritual; lo mismo sucede al revés para quienes aplican el vocabulario del Curso fuera de mensajes del propio Curso), y una vez que uno intuye a qué se refiere cada autor, puede llegar a leer enseñanzas diferentes sin confundirse con los significados (otro caso polémicamente típico es la palabra "pensamiento", que en el Curso, al igual que "mente", se aplica incluso a Dios —el Pensamiento de Dios—, mientras que en otras tradiciones eso suena muy dual porque restringen el término "pensamiento" a solamente lo ilusorio, el pensamiento dual). Además un mismo autor puede dar significados diferentes a un mismo término en distintos párrafos, y como el Curso hace también eso, no es de extrañar que para muchos lectores resulte un tanto confuso, sobre todo al principio. Por fortuna, la distinción que hace el Curso entre percepción y conocimiento resulta muy aclaradora. Pero aun así, por motivos pedagógicos necesita mezclar en algún punto para que haya un nexo de conexión que facilite el despertar, y por eso UCDM dice que el Espíritu Santo goza de conocimiento (la realidad pura del Ser absoluto) pero que también percibe:

[El Espíritu Santo] Goza de conocimiento porque es parte de Dios; percibe porque fue enviado para salvar a la humanidad. (C.6.3:3)

Incluso la parte de que "porque es parte de Dios", si nos pusiésemos exigentes tampoco concuerda con el Significado último del Curso (en Dios no hay partes, es el Todo), pero hemos de aceptarlo porque es una cita del mismo Curso (este tipo de "contradicciones" son parte de la enseñanza y son útiles por motivos pedagógicos). En ese mismo párrafo dice también:

Él es el gran principio corrector, el portador de la verdadera percepción, (...). Él es la luz en la que se percibe el mundo perdonado, (...). Él nunca se olvida del Creador ni de Su Creación. Él nunca se olvida del Hijo de Dios. Él nunca se olvida de ti. Te brinda el Amor de tu Padre en un eterno resplandor que nunca será extinguido porque Dios Mismo lo depositó ahí. (C.6.3:4-9)

Obviamente habla en un nivel metafórico, como el 99% de la enseñanza que proporciona UCDM. Las palabras y expresiones utilizadas son solo una ayuda. Una vez entendidas podemos desprendernos de ellas y quedarnos con el significado, el cual nos conducirá al Significado más allá de las palabras.

Ten en cuenta que esto que te comento es tan frecuente cuando se expresa algo en palabras que no solo se trata de que yo haya cometido una "osadía" al utilizar la expresión "consciencia pura" aquí con un significado, y en otros de mis posts (o por email) tal vez otras veces le he dado un significado más alto (lo Absoluto). Se trata de una licencia de expresión, típica de quienes no somos excesivamente formales a la hora de expresarnos (no me gusta medir excesivamente las palabras, pues eso requeriría releerme muchas veces para pulir cada escrito), y muchas veces con esta libertad de expresión ganamos más de lo que perdemos (y quien sienta dificultad, puede pedir aclaraciones y asunto arreglado jejeje).

De todos modos, incluso si quisiéramos pulir al máximo un mensaje, no llegaríamos muy lejos porque las palabras nunca llegan al fondo del asunto. Y muchas veces resulta más inspirador permitir cierto grado de ambigüedad a cambio de que pueda facilitarse la intuición de más elementos conectados así entre sí mediante el lenguaje flexible. Por ejemplo, a veces conviene que una misma palabra (por ejemplo, Dios) esté abierta a dos significados diferentes (uno refiriéndose a lo Absoluto, el otro refiriéndose al Maestro interior o Espíritu Santo), si se ha estado hablando de ambos niveles y resulta mejor no concretar ahora (para que el propio lector deba deducir por sí mismo cada significado, de este modo ejercitando el discernimiento para captar las diversas capas de significados).

Por ejemplo, "Dios no se olvida de ti" puede entenderse como que lo Absoluto no puede olvidarse de Sí Mismo (el Ser siempre ES, nunca se durmió en dualidad ni sabe nada de ilusiones ni de formas), o puede entenderse (y más lectores lo entenderán así) como que en nuestro nivel práctico (la percepción) nunca estamos abandonados porque el Espíritu Santo (Dios en el sentido práctico) nunca se olvida de "ti" (como mente "dormida") y por lo tanto Él está ahí para ayudarnos a despertar. Lo cual obviamente es una metáfora porque nadie ni nada se durmió: el Ser es inmutablemente despierto. Pero forma parte del mensaje de UCDM porque el Curso nos presenta su enseñanza al nivel en que nosotros creemos necesitarla.

No me preocupa que esta libertad o flexibilidad de expresión pueda parecer como que se contradice literalmente con algún punto del Curso, pues el Curso también lo hace constantemente. Por ejemplo, en el Texto suele utilizar la palabra Dios para referirse a lo Absoluto, mientras que en el Libro de ejercicios utiliza la palabra "Dios" a veces en un sentido más bajo (por ejemplo, en el título de la lección 194: Pongo el futuro en Manos de Dios), y como indicó Ken Wapnick en alguna ocasión, en esos casos lo técnicamente correcto hubiera sido escribir "Espíritu Santo" (otras veces una frase transmite un mensaje en varios niveles de significado, y eso no puede hacerse sin recurrir a un uso ambiguo de la palabra), pero el Curso (o Jesús, como le llamaba Ken) gusta de tomarse sus licencias, ya sea por motivos pedagógicos, poéticos, etc. De hecho, este proceder forma parte de la enseñanza, porque así aprendemos a desapegarnos del uso literal de las palabras.

He encontrado una de las explicaciones que da Ken Wapnick sobre esto, refiriéndose tanto al título como al 4º párrafo de la lección 194: Pongo el futuro en Manos de Dios. Kenneth Wapnick comenta:

El párrafo 4 explica por qué Jesús, una vez más, utiliza símbolos y lenguaje dualistas, haciendo afirmaciones en algunas partes de UCDM que contradicen en la forma lo que enseña en otras partes. Cuando decimos que ponemos el futuro en las Manos de Dios, por ejemplo, damos a entender que Dios conoce el futuro y por lo tanto conoce el tiempo lineal. Dado que el tiempo es ilusorio, esto no puede ser, aparte de que Dios no tiene manos. Estos símbolos simplemente transmiten a los pequeños Hijos de Dios —en un lenguaje no amenazante— el Amor que siente su Padre por ellos. (Kenneth Wapnick)

Fragmento copiado de un post en el que traduje las aclaraciones de Ken a la lección 194 del Libro de ejercicios, concretamente lo posteé aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/10/l-194-journey-de-ken-wapnick.html

De hecho, es debido a esta flexibilidad pedagógica por lo que es tan útil el uso que hace el Curso del término "Espíritu Santo", una expresión que sería innecesaria si no fuese útil por motivos pedagógicos. Tanto la expresión "Consciencia pura" como "Espíritu Santo" tienen la ventaja de que pueden referirse tanto a lo Absoluto (Dios puro) como a la Mente Global Dividida o Consciencia Cósmica, aunque teniendo en cuenta que la expresión "Espíritu Santo" se refiere solamente a la parte sanada de la Mente Global Dividida (la Mentalidad-recta) y no a la totalidad de la Mente ilusoria, la cual puede llamarse llanamente "Ego", y ese sentido le da implícitamente el Curso, aunque explícitamente prefiere reservar la palabra "ego" para la mentalidad errada únicamente. Es decir, que el Espíritu Santo en un sentido es real (es idéntico a Dios, pues la "Trinidad" en realidad no es trinidad sino Unidad Total), y en otro sentido el Curso habla del Espíritu Santo como un símbolo, por lo tanto ilusorio, pero también "real" en cierto sentido (como he dicho, se necesita flexibilidad en el lenguaje para establecer conexiones intuitivas) y por eso el Curso dice que ese símbolo finalmente desaparece pero no porque deje de existir (solo lo ilusorio parece dejar de existir), sino porque regresa a la eterna Amorfía de Dios:

Y luego ya no se oirá más la Voz [el Espíritu Santo], ya que no volverá a adoptar ninguna forma, sino que retornará a la eterna Amorfía de Dios. (C.6.5:8)

En esa misma cita, cuando dice "no volverá a adoptar ninguna forma", emplea de nuevo ese dualismo por motivos prácticos (hay que comunicar un mensaje útil en palabras), pero en realidad lo Real nunca adoptó ninguna forma, y por lo tanto se está insinuando que el Espíritu Santo es un símbolo, tal como ya se había dicho en el Texto:

El ego es el símbolo de la separación, tal como el Espíritu Santo es el símbolo de la paz. (T.5.III.9:4)

Y al igual que el Curso aprovecha esta flexibilidad del lenguaje en este ejemplo con la expresión "Espíritu Santo", nosotros también podemos aprovechar la flexibilidad del lenguaje con otras expresiones, por ejemplo la expresión "Consciencia pura" (o incluso "Consciencia Cósmica"), que puede ser útil para señalar a lo Absoluto, o para señalar también la parte libre de engaño de la mente ontológica, llámese en este caso Espíritu Santo o "Consciencia pura". No son términos intercambiables, porque "Consciencia pura" puede utilizarse también como equivalente a la mente global dividida (el Ego global, que incluye al Espíritu Santo pero también incluye al sistema de pensamiento de la mentalidad errada), tal como hice en ese post, mientras que la expresión "Espíritu Santo" solamente se utiliza para la parte libre de engaño de la Mente Global Dividida (el Maestro interior: la parte iluminada de la mente).

Las interacciones entre las diversas expresiones son prácticamente inagotables, pero no siempre son intercambiables las expresiones de un enfoque de enseñanza con las de otro, por eso al hablar de identificación con el mundo ilusorio a nivel de la mente ontológica se puede recurrir a la expresión "consciencia pura", pero no a la expresión "Espíritu Santo", a pesar de que en otros muchos contextos sí sean expresiones equivalentes e intercambiables (en el post que estamos comentando no son intercambiables, y por eso empleé la expresión "Consciencia pura" y no "Espíritu Santo", dado que era un post escrito en un lenguaje general y no bajo el vocabulario de UCDM; no siempre es útil traducir términos de una tradición a otra, pero en ese escrito del que estamos hablando, si insistiésemos en expresarlo en palabras del Curso, la expresión "Consciencia pura" podría sustituirse por "Hijo de Dios" —al menos en las frases que he citado al principio, porque no he releído la totalidad de mi post—, dado que el Curso emplea la expresión "Hijo de Dios" con esa misma flexibilidad, es decir, para referirse tanto a lo elevado —el Cristo, Uno con Dios— como para referirse al Ego Global o Mente Global Dividida: el Hijo dormido o potencialmente "capaz" de identificarse con lo ilusorio; en este sentido, la palabra "Hijo" o "Hijo de Dios" es también válida e igualmente flexible, pero dado el vocabulario elegido para ese post, la expresión "Consciencia" o "Consciencia pura" debió parecerme más inteligible para la generalidad de los lectores en ese blog, muchos de ellos no familiarizados con el Curso sino con el Advaita; en este sentido, podemos tener la misma "paciencia" o "generosidad" con la expresión "Consciencia pura" que la que le permitimos al Curso con palabras como "Hijo de Dios", ya que todos los enfoques espirituales tienen derecho a utilizar estos recursos flexibles para facilitar el despertar). Las palabras son útiles cada una en su ámbito y contexto, pero no debemos encerrarnos en ellas: las palabras deben servirnos a nosotros, y no nosotros limitarnos por ellas. Bien usadas tienen el potencial de ayudar a percatarnos de la dirección correcta, aumentando nuestro discernimiento para elegir el perdón, o volver la mente hacia dentro, lo que conduce al despertar. La ambigüedad, por tanto, tiene su utilidad. 

Es un recurso habitual cuando nos expresamos en palabras. La flexibilidad en el lenguaje puede producir ambigüedad por un lado, pero por otro lado se facilitan conexiones intuitivas que de otro modo pasaríamos por alto.

Al igual que el Curso utiliza el término "Hijo de Dios" tanto para referirse al Cristo siempre despierto (que no sabe nada del mundo dual) como también para referirse al Hijo dormido, lo mismo podemos hacer con el término "Consciencia pura" al usarlo para referirnos tanto a la parte dormida de la mente, como para referirnos a la parte iluminada de la mente dividida (equivalente al Espíritu Santo), o incluso para referirnos a lo Absoluto (Dios). Y al igual que el Curso a veces utiliza el término "Dios" como sinónimo de "Espíritu Santo" (como en la mencionada lección 194 y otras) y otras muchas veces utiliza el término "Dios" para referirse a la Absoluta Unidad, lo mismo podemos hacer con el término "Consciencia pura", el cual de todos modos puede resultar confuso para algunos lectores en función de a qué vocabulario estén acostumbrados —algún lector de Nisargadatta puede estar acostumbrado a considerar el significado principal de "conciencia pura" como referido a lo absoluto—, pero lo mismo les pasa a muchos lectores del Curso cuando están muy acostumbrados al vocabulario cristiano y de repente al conocer el Curso no entienden nada al principio, pues el Curso ha cambiado o matizado el significado de la mayoría de los términos, o incluso los utiliza con matices diferentes en cada sección. 

Por lo tanto, en parte tenías razón con tu intuición o "reivindicación". Hay una ambigüedad potencial. Lo que he comentado aquí son algunos de los motivos por los que esto ocurre. Cierto grado de ambigüedad/flexibilidad es una herramienta necesaria, e incluso inevitable cuando se utilizan las palabras (un escrito excesivamente académico, literal o formal, nunca puede llegar a las profundidades que transmiten los mensajes que provienen de la flexibilidad). Las palabras pueden parecer contradecirse en un significado literal, pero son invitaciones a captar el lenguaje intuitivo o silencio más allá de las palabras (se trata de leer entre líneas, distinguiendo la forma del contenido, porque la intención o mensaje tras las palabras no se contradice realmente, si no hay erratas y si entendemos bien el mensaje). Por eso podemos decir que Dios es INMUTABLE y al mismo tiempo es INFINITAMENTE FLEXIBLE, dos términos (inmutable y flexible) que en lo literal se contradicen entre sí, pero que entendidos intuitivamente (desde el Maestro interior o Espíritu Santo) son igualmente útiles y complementarios a la hora de señalar a DIOS.

En definitiva, que es útil aprovechar un lenguaje flexible para transmitir significados más profundos y eficaces. Y por supuesto que también es útil pedir aclaraciones cuando parezca haber alguna confusión o malentendido. A veces puede haber errores en los textos. Otras veces puede que no se trate de un error, sino de una expresión utilizada deliberadamente aprovechando la flexibilidad del lenguaje. Se trate de un error o de un recurso flexible, en ambos casos pedir aclaraciones puede aclarar el asunto. Si es un error, se corrige. Si es un uso deliberado de las palabras, se aclara. Y así lo que resulte acaba siendo útil.

En última instancia nunca deberíamos atarnos demasiado a las palabras. Son solo recursos pedagógicos, herramientas temporales, instrumentos destinados a aprovecharse hasta que su utilidad deje de ser necesaria.

Todo buen maestro espera impartir a sus estudiantes tanto de lo que él mismo ha aprendido que algún día dejen de necesitarle. (T.4.I.5:1)

Enseñaré contigo y viviré contigo si estás dispuesto a pensar conmigo, pero mi objetivo será siempre eximirte finalmente de la necesidad de un maestro. (T.4.I.6:3)

En estas citas Jesús se refería a sí mismo en su papel de maestro, pero podemos aplicar eso también a las palabras.

Un abrazo

jueves, 31 de mayo de 2018

El caso de Suzanne Segal - Despersonalización y espiritualidad

He escrito un extenso artículo sobre el libro «Collision with the Infinite» (Colisión con el infinito), de Suzanne Segal. Todavía hoy día son muchas las personas que piensan que Suzanne estaba iluminada. Me pareció un tema interesante, sondeé toda la información que pude encontrar (toda en inglés), y como descubrí algunas cosas interesantes las comparto en este artículo. Como tengo varios blogs, a este artículo le he dado salida concretamente en el blog Sois Dioses, Sois Inmensos, y podéis encontrarlo aquí:

Colisión con el infinito - El caso de Suzanne Segal - Despersonalización y espiritualidad: https://jugandoalegremente.blogspot.com/2018/05/suzanne-segal-collision-with-infinite.html

Desde hace años hay debates en inglés entre quienes piensan que Suzanne estaba iluminada y quienes piensan que no lo estaba y que padecía lo que en el ámbito psicológico/psiquiátrico se conoce como un trastorno de despersonalización. Parte de la información que aporto en el artículo es muy poco conocida incluso en los debates en idioma inglés. Incluyo el testimonio de una buena amiga suya, que nos permite saber el cambio de opinión de Suzanne sobre sí misma en los meses finales de su vida.

Suzanne Segal publicó su libro «Collision with the Infinite» en la primera parte de 1996. Lo escribió desde la suposición de que estaba iluminada. En la segunda parte de 1996, sin embargo, ella misma cambió de opinión, algo que no había quedado recogido en el libro pero que se menciona con mucha suavidad en las ediciones siguientes, la primera de las cuales salió en 1998, siendo a partir de esa edición cuando se añadió al final del libro un Epílogo actualizando con unas novedades breves pero relevantes (la recaída de Suzanne en el miedo/sufrimiento tras la publicación de la 1ª edición de su libro, y también aportando otro dato que fue que más tarde, en 1997, enfermó de cáncer y falleció muy rápidamente, el 1 de abril de 1997).

Pues nada, ya sabéis, si alguien está interesado en sondear sobre el tema, ahora ya hay un largo artículo en español aportando un montón de citas traducidas del libro (publicado en 1996 y que nunca fue traducido al español) junto con los datos complementarios que he ido encontrando, además de mis propias reflexiones sobre el asunto y sobre temas relacionados (la despersonalización, la confusión que suele haber entre la no-dualidad y la pura no-dualidad, el tema de los gurús y escritores famosos que muchas veces no están iluminados, etc).

Que lo disfrutéis (si queréis echarle un vistazo jejeje). Saludos

miércoles, 25 de abril de 2018

El presente es perdón

Este post es un complemento surgido a partir de un tema que hemos estado conversando en el foro aquí: http://concordiayplenitud.foroactivo.com/t297-tiempo-muerto-please

De ese link del foro es de donde he copiado las citas que incluyo a continuación en el apartado 2. Quien quiera leer ese tema puede hacerlo en ese hilo del foro. Aquí en el post del blog vamos a tocar solamente un aspecto complementario; la solución (el perdón) en su faceta de atender al momento presente. Pues en el momento presente se encuentra todo lo que necesitamos.

El formato de este post lo establezco en 3 apartados: 1) Introducción al tema. 2) Las citas de ese hilo del foro que me interesa resaltar para este post. 3) El presente es perdón.

1) Introducción: 

Entre quienes siguen un determinado camino espiritual, hay veces en que puede sentirse desánimo o ansiedad ante una percibida falta de resultados. Por ejemplo, uno espera tener paz pero considera que el tiempo sigue pasando y el resultado (la paz) no llega. Esto es un indicio de que hay algún grado de apego a los resultados (tal como indiqué en ese hilo del foro) y debido a ello estamos poniendo nuestra atención en el futuro (resultados; paz futura) en lugar de atender al momento presente. La solución a esto es, como de costumbre, el perdón, tal como veremos en el apartado 3, donde hablaremos del perdón desde el punto de vista del momento presente.

2) Citas del foro a tener en cuenta para lo que sigue:

Cita (Toni)

Sentir cosas así no es malo (no pasa nada, es normal) y no significa que no estemos progresando (lo que sí puede significar es que todavía hay cierto grado de apego a los resultados). (...) Queremos que aparezca la paz sin soltar nuestras ansias de falta de paz. Como dice el Curso: El primer obstáculo que la paz debe salvar es tu deseo de deshacerte de ella. (T.19.IV.A.1.1)

La solución es como siempre el perdón.

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Cita (Toni)

Los sucesos solo pueden afectarnos si los tomamos como reales. Cuanto más creemos en su realidad, más parecen afectarnos. Cuanto más vemos su ilusoriedad, menos nos afectan los sucesos y así nuestra sensación de paz parece más firme: experimentamos cada vez más la paz, una paz cada vez más independiente de lo que parezca ocurrir en el mundo de las formas.

Por lo tanto, cuando sentimos el desagrado/malestar que atribuimos a algo externo, podemos aprovecharlo como una oportunidad para tomar conciencia: "Veo que otra vez estoy identificándome con la persona que creo ser. Y así, sigo creyendo que este suceso X es real y determina mi paz mental. Pero bueno, por fortuna, acabo de recordar que el mero hecho de haber constatado esto es parte del paso correcto para cambiar de mentalidad. Reconozco que mi paz mental no depende de X, independientemente de que ahora mismo esté sintiendo ya la paz o no".

En realidad, si no estoy en paz es porque estoy identificándome con la persona que creo ser. 

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Cita (Toni)

La ventaja de estar en un camino espiritual como el que brinda UCDM, es que gradualmente vamos tomando conciencia de que la manera como nos sentimos no depende de los sucesos. (...) Todavía creemos demasiado que somos un individuo. Y si he nacido, sufro. Nisargadatta Maharaj remarcó varias veces con la idea "martillo" de no haber nacido. Lo que realmente somos nunca ha nacido, no es víctima del mundo y no puede sufrir. Pero mientras creamos ser un individuo, sufriremos. UCDM nos ayuda a cambiar de mentalidad, desde el individuo hacia la paz libre del individuo. 

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Cita (Toni)

Si pones tu fe en la realidad de los "hechos" externos, sufrirás. Todos hacemos esto; y la intensidad de nuestro sufrimiento depende de la intensidad de nuestra creencia en la realidad de lo externo y de la individualidad. Pero podemos aprender a cambiar de mentalidad, y eso es lo que estamos haciendo, unos con UCDM, otros con Advaita, Budismo o los diversos caminos disponibles.

Mientras aún te centres en lo externo, parecerá que tu paz depende de esos sucesos. Y en ese caso, si en tu biografía ("guión") ocurren cosas "desagradables", creerás que pierdes la paz/bienestar. Y por el mismo motivo, cuando en tu biografía ocurren cosas "agradables" o cómodas, sentirás que tienes paz. Esto es engañoso (porque lo externo es irrelevante para nuestro estado mental), pero nos ocurre a todos mientras damos poder (realidad) a lo externo. Y a ti te va "así", a otros les va "asá", siendo eso independiente de si se está siguiendo algún camino espiritual o no. Lo relevante en este caso es que les estamos dando poder a los acontecimientos externos. Y mientras sigamos repitiendo este error, los acontecimientos parecerán delimitar nuestra experiencia. 

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Cita (Toni)

Es sano que abordemos este proceso sin prisas. Potencialmente podemos poner fin al proceso en cualquier instante ("sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos" (T.5.VI.12.1)), pero lo importante es que no somos culpables. Si no sentimos paz ahora mismo, no somos culpables por ello. Simplemente no estamos iluminados y todavía estamos aprendiendo a desaprender. Al no estar iluminados, unas veces nos parecerá que estamos en paz y otras veces no. En ese caso, cuando no sintamos paz, es nuestra hora de libertad: la hora del perdón.

Y mientras tanto, incluso si nos parece que nuestro caso sigue un proceso gradual muy lento, un truquito podría ser procurar tomarnos las cosas con la máxima tranquilidad que podamos, como si dijésemos: "procuraré al menos sentir la paz que sigue brillando incluso en medio de las aparentes turbulencias".

Según mi experiencia, ese tipo de actitud está disponible y la podemos emprender. Frases que podrían servir para reflejar una actitud que nos acerque a esto (son frases para la intuición): "Estoy feliz cuando estoy feliz y también cuando estoy triste". "Incluso en medio de los nervios y preocupaciones estoy en paz". "En medio del miedo estoy dispuesto a reconocer que en el centro de mí estoy en paz". Etc.

Un curso de milagros tiene como propósito enseñarnos pasito a pasito a ir tomando este tipo de actitud. En un momento dado, casi sin darnos cuenta, la cebolla empezará a parecer casi nada. Los sucesos externos nos parecerán prácticamente irrelevantes. Finalmente, perderán por completo su relevancia. Pero el camino para todo esto son los pequeños pasitos que damos cada día en nuestro proceso de despertar.
 

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3) El presente es perdón. 

Las citas que he mencionado son más bien teoría. ¿Pero qué pasa si en la práctica nos sentimos como si estuviésemos atascados en una falta de paz? Esto es lo que abordamos en este apartado 3. Se trata, por supuesto, de la práctica del perdón. Y como se trata de un tema tan amplio (la casi totalidad de UCDM está dedicada a enseñarnos múltiples versiones complementarias de este proceso perdonador de liberación), aquí me voy a dedicar a comentar de pasada simplemente uno de los enfoques del perdón (para el resto, ya sabéis: los tenéis en UCDM). Y ese enfoque es el del perdón como momento presente.

Pues el presente es perdón. (T.17.III.8.2)

Elige este preciso instante, ahora mismo, y piensa en él como si fuese todo el tiempo que existe. (T.15.I.9.5)

Cuando nos desesperamos porque creemos que la paz no llega, estamos poniendo nuestra atención en el futuro (resultados; paz futura) en vez de mirar en el único sitio útil: el momento presente. En realidad el momento presente contiene todo lo que necesitamos, pero nosotros tendemos a huir del presente y centrarnos en el pasado o en el futuro. El perdón no-dual, sin embargo, se lleva a cabo en el presente.

Así que, si no siento paz, ¿qué puedo hacer? Recurrir a una esperanza futura no es del todo práctico si lo hacemos como una manera de escapar del presente (otra manera de escapar del presente es juzgarlo). Esperar que en algún momento futuro aparecerá mágicamente la paz... no es que esta actitud sea mala en sí misma (a algunos les puede ser temporalmente útil, si no saben otro modo mejor para encarar su actual insatisfacción), pero no es el perdón no-dual. Huir del presente para poner nuestra esperanza en el futuro es como ponernos una tirita en la herida en vez de curarla. La curación se encuentra en el presente. El presente tiene todo lo necesario para traspasar la ilusión de falta de paz y así alcanzar la verdadera paz que se encuentra en el fondo, oculta por nuestras falsas creencias.

Por lo tanto, me encuentro en el momento presente. Y una de dos, o me siento en paz, o no. Cuando no siento paz, esto no significa que la paz no está aquí; significa que mis tendencias egoicas (mis falsas creencias) la están ocultando. Mis tendencias egoicas producen interferencias que me dificultan sentir la paz que ya está presente. Y mis tendencias egoicas están ya aquí en el presente. No es necesario buscar más lejos.

UCDM nos enseña múltiples maneras de ir desactivando nuestras tendencias egoicas (deshaciendo nuestras falsas creencias). Uno de esos múltiples matices es el momento presente como práctica del perdón.

¿Cómo encarar nuestro momento presente cuando sentimos falta de paz? Es tan simple como esto: no huimos al pasado o al futuro, sino que simplemente observamos el presente con atención y sin juzgarlo. Con un poco de práctica, en seguida veremos que el presente en sí no es nunca el problema. Se podría decir que el problema, más que el presente, es nuestro miedo al presente. Porque si simplemente miramos el presente sin juzgarlo, la irritación se suavizará de inmediato.

Un ejemplo: si me duele un pie, puedo desanimarme si empiezo a pensar que no voy a poder salir a pasear, o si comparo mi dolor presente con un futuro esperanzador en el que me imagino sin este dolor de pie. Pero huir del presente (compararlo con un hipotético futuro) no soluciona nada. En cambio, si simplemente miramos el presente con atención y sin hacer juicios, veremos que el dolor no es para tanto. Simplemente es lo que estamos percibiendo. No podemos luchar contra lo que de hecho estamos percibiendo. Pero sí podemos dejar de exagerarlo: dejar de hacer una montaña de un grano de arena. Al perdonar el dolor, desaparecerá nuestro sufrimiento (incluso si seguimos percibiendo ese dolor de pie); y en muchos casos tras desaparecer el sufrimiento acaba desapareciendo también el dolor finalmente. Lo importante es que no hemos luchado contra los hechos. No hemos luchado contra el presente. No hemos forzado los resultados. Con forzar resultados me refiero al apego (centrarnos en el futuro sin-dolor en lugar de experimentar el presente). Uno puede observar el presente con desapego al mismo tiempo que también en el presente toma las medidas que le resuenan como oportunas (ir al médico, darse un masaje en el pie dolorido, aplicar al pie un antiinflamatorio, etc). Esas medidas complementarias no obstaculizan nuestra atención al presente porque simplemente hacemos lo que podemos, sin desesperarnos por lo que pareciera que no podemos: y sin dejarnos desanimar por cuál sea el resultado de las medidas tomadas.

De modo que si me duele el pie, me aplico una crema anti-inflamatoria y a pesar de todo me sigue doliendo el pie, no tengo por qué sentirme culpable. No pasa nada. Simplemente sigo percibiendo la ilusión de que tengo un pie (y además dolorido jejeje). Simplemente puedo dejar de luchar, relajándome en el presente. Si todavía me duele, pues me duele. Pero al no darle importancia al dolor (ni creer que mi cuerpo es real o que el dolor es real), entonces mi sufrimiento disminuye incluso si el dolor parece continuar.

Hemos puesto como ejemplo un dolor de pie, pero podría tratarse de cualquier otro asunto que nos haga sentirnos incómodos: un examen suspendido, un resfriado, la muerte de un ser querido, una sensación de inquietud, preocupaciones, problemas en el trabajo, líos con la familia, etc etc etc.

Todos los problemas simbolizan lo mismo: nuestra creencia en la separación y en que somos culpables por ello, creencia que reside en lo profundo de nuestra mente y que se proyecta sobre el mundo en las múltiples maneras que nosotros llamamos "problemas" o "desánimo", etc.

Al perdonar nuestra creencia en la separación/culpabilidad de la manera en que UCDM nos enseña, nos liberamos de esa ilusoria causa que es la que produce los ilusorios resultados que vemos en el nivel de las formas. Y ya está: ya hemos llevado a cabo nuestra parte en el proceso del despertar. Del resto se ocupa el Maestro interior (la parte de nosotros mismos que conoce la Verdad). En cuanto a los resultados, cuanto más perdonemos nuestras falsas creencias en la culpa/separación, menos sentiremos el ilusorio sufrimiento, independientemente de que todavía percibamos dolor o no. Y en realidad, un dolor sin sufrimiento es una ilusión que dificilmente puede perpetuarse demasiado tiempo; es como un fuego al que no se le echa combustible: se agota.

De manera que si no sentimos paz, sigamos en el presente: observemos nuestra presente falta de paz. Y al mirarla de cerca y sin miedo (sin juicios), veremos que no es para tanto. En el fondo, el presente no tiene nada malo. El presente puro no ocupa tiempo y no contiene nada negativo, ni dolor ni sufrimiento ni falta de paz. Evidentemente el presente puro lo estamos pasando por alto cuando estamos identificados con el ego. Pero seguimos a salvo. No necesitamos nada más que seguir en el presente tal como lo percibimos, incluso aunque no sea el presente puro. Porque nuestro presente ilusorio contiene en la práctica todo lo que necesitamos para deshacer este presente ilusorio y así acceder al presente desnudo o puro. O en otras palabras: la falta de paz presente contiene todo lo necesario para deshacerla, y de ese modo recuperar la conciencia de la paz pura siempre presente. La manera en que hacemos esto es simplemente observar sin juicios nuestra actual falta de paz presente. Al no haber juicios, no la exageraremos. Y esa sensación de falta de paz se irá suavizando y disminuyendo, cediendo el sitio a la paz que se encuentra siempre debajo.

Por lo tanto, no hay ninguna necesidad de huir del presente. Hagamos lo que esté en nuestras manos para sentirnos bien, pero con desapego de los resultados que puedan fluir. No hay necesidad de huir del presente porque precisamente atender al presente (sin hacer juicios) es el camino más corto para deshacer nuestra creencia ilusoria de que existe la falta de paz. La ausencia de paz es algo imposible. El perdón nos revelará esto.

Y uno de los más brillantes destellos del perdón es el instante presente. En el presente lo tenemos todo para la iluminación. En el presente lo tenemos todo para reconocer la paz que ya somos. Las pegas que percibimos en el presente son los portales para acelerar nuestra liberación de las ilusiones. Por ejemplo, ¡bendito sea el aburrimiento cuando es presente! ¡Bendita sea la falta de paz percibida en el presente! ¡Bendito sea el dolor percibido en el presente! ¡Benditos sean los problemas percibidos o las preocupaciones que experimentamos en el presente! Porque al mirarlos sin juzgarlos, ¡nos revelan que no están ahí! Al igual que cuando iluminamos una sombra con la luz de una linterna vemos que la sombra no está ahí.

Por lo tanto, se nos invita a que no tengamos miedo de los problemas, porque todo lo que esté en el presente es una bendición: es el camino hacia el presente puro intemporal. Al no juzgar las sombras, pierden su poder de influirnos y desaparecen (ya sea literalmente o al menos desaparece su relevancia para nosotros, hasta que desaparecen del todo).

Y lo mejor es que nada puede impedirnos, nunca jamás, que pongamos nuestra atención en el momento presente. A veces, como ayuda, algunos utilizan temporalmente recursos como sentarse en silencio o en postura de yoga, etc. Lo importante, no obstante, es el silencio (no hacer juicios), la mirada compasiva al presente, y el estar dispuestos a abandonar nuestras creencias ilusorias basadas en la idea (falsa) de la separación.

Nada puede impedirme simplemente ser en el presente. Siempre soy. Simplemente soy. ¿Y qué importan los problemas? Conforme les doy menos importancia, pierden su intensidad. Finalmente, ¿qué problemas? (han desaparecido, incluso si otros opinan que siguen ahí). ¿Acaso he nacido? Si no he nacido, ¿cómo puedo tener problemas? Si tengo problemas, ¡entonces es que me estoy tomando demasiado en serio a mí mismo! Es decir, ¡entonces creo que existo, como humano! Pero eso es solo una ilusión irrelevante. La puedo deshacer en el presente (ya sea de manera inmediata, o gradualmente, según mi disposición a ello). Si creo tener problemas, es que me estoy tomando demasiado en serio. Pero si ya he constatado esto, el mero hecho de estar reflexionando en esto es una prueba de que ya he comenzado a liberarme de ello. ¡El perdón ha comenzado en el momento presente!

Unas ideas de ayuda, que son siempre válidas en todo tipo de situación: 

Siempre, siempre, siempre estoy en el momento oportuno, en el lugar oportuno y experimentando en el presente exactamente lo que es oportuno. 

Este momento es tan bueno como cualquier momento de la eternidad. (Emerson)

No estamos atrapados. Somos libres. Es más: incluso dentro de la ilusión somos constantemente libres, porque nada puede impedirnos atender al momento presente. Todo lo que necesitamos está disponible aquí y ahora, en el presente. En el presente tenemos constantemente disponible la eterna e infinita plenitud de nuestro ser, la paz ilimitada. Incluso cuando no sentimos Eso, en el presente seguimos teniendo exactamente lo que en ese caso necesitamos: las sensaciones o situaciones exactas que necesitemos perdonar.

En el presente se encuentra nuestro dulce oasis de paz interior, e incluso si sentimos inquietud, el presente sigue siendo el camino que nos lleva a este apacible oasis interno. Porque el presente puro es nuestro ser, mientras que el presente que percibimos es el camino que nos conduce a nuestro ser. Pero tenemos que observarlo sin miedo, sin juicios. Lo que estemos experimentando, si nos desagrada, eso exactamente es lo que necesitamos perdonar. Y al mirarlo aquí y ahora, sin compararlo ni enturbiarlo con nuestras ideas sobre el pasado o el futuro (o nuestras creencias sobre cómo deberíamos estar experimentando el presente), el presente se abre como una flor y finalmente revela la paz del presente desnudo intemporal. Visto así, el presente es una bendición.

Pues el presente es perdón. (T.17.III.8.2)

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Lecturas recomendables: UCDM, Texto, Capítulo 15, primer apartado: Los dos usos del tiempo (T.15.I). Igualmente todas las partes del Curso donde se habla del instante santo, incluido el ya mencionado capítulo 15 en su totalidad. De ese capítulo 15 saco la siguiente cita, que es el primer párrafo de la cuarta sección, titulada "La práctica del instante santo". Veamos qué dice ese primer párrafo: 

Es posible aprender este curso inmediatamente, a no ser que creas que lo que Dios dispone requiere tiempo. Y esto sólo puede significar que prefieres seguir demorando reconocer el hecho de que lo que Su Voluntad dispone ya se ha cumplido. El instante santo es este mismo instante y cada instante. El que deseas que sea santo, lo es. El que no deseas que lo sea, lo desperdicias. En tus manos está decidir qué instante ha de ser santo. No demores esta decisión, pues más allá del pasado y del futuro, donde no podrías encontrar el instante santo, éste espera ansiosamente tu aceptación. Sin embargo, no puedes tener una conciencia feliz de él mientras no lo desees, pues encierra dentro de sí la liberación total de la pequeñez. (T.15.IV.1)

Y también en esa misma sección: 

Tu práctica, por lo tanto, debe basarse en que estés dispuesto a dejar a un lado toda pequeñez. El instante en que la grandeza ha de descender sobre ti se encuentra tan lejos como tu deseo de ella. Mientras no la desees, y en su lugar prefieras valorar la pequeñez, ésa será la distancia a la que se encontrará de ti. En la medida en que la desees, en esa misma medida harás que se aproxime a ti. No pienses que puedes ir en busca de la salvación a tu manera y alcanzarla. Abandona cualquier plan que hayas elaborado para tu salvación y substitúyelo por el de Dios. Su plan te satisfará. No hay nada más que pueda brindarte paz, (...) (T.15.IV.2)

Podrías vivir en el instante santo para siempre, empezando desde ahora hasta la eternidad, si no fuera por una razón muy sencilla. (T.15.IV.6.3)

(Esa razón es básicamente nuestra resistencia).

Otra lectura interesante podría ser este post que escribí en el 2013: Oasis interior... en lo más profundo de tu ser. (Si uno conecta intuitivamente con ese mensaje, la paz brilla al dejar de ser obstaculizada).

Y nos despedimos con unos breves destellos, casi todos ya mencionados más arriba (el primero no): 

El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)

Es posible aprender este curso inmediatamente, a no ser que creas que lo que Dios dispone requiere tiempo. (T.15.IV.1.1)

El instante santo es este mismo instante y cada instante. (T.15.IV.1.3)

Este momento es tan bueno como cualquier momento de la eternidad. (Ralph Waldo Emerson)

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