martes, 12 de marzo de 2019

Los sentimientos como indicador

Tus sentimientos te indican el uso correcto de tu juicio durante el Despertar, y sentimientos de paz, gozo y felicidad son el barómetro que te hace saber que estás siguiendo la Guía Divina.

(David Hoffmeister, en Despertando a través de Un Curso de Milagros)

Complementemos esta idea con un par de citas del Curso:

Todos los aspectos del miedo son falsos porque no existen en el nivel creativo y, por lo tanto, no existen en absoluto. En la medida en que estés dispuesto a someter tus creencias a esta prueba, en esa misma medida quedarán corregidas tus percepciones. En el proceso de separar lo falso de lo verdadero, el milagro procede de acuerdo con lo siguiente: El amor perfecto expulsa el miedo. Si hay miedo, es que no hay amor perfecto. Mas: Sólo el amor perfecto existe. Si hay miedo, éste produce un estado que no existe. Cree esto y serás libre. Sólo Dios puede establecer esta solución, y esta fe es Su don. (T.1.VI.5)

La otra cita es de la sección La prueba de la verdad (T.14.XI):

Existe una prueba —tan infalible como Dios— con la que puedes reconocer si lo que has aprendido es verdad. Si no tienes miedo de nada, y todos aquellos con los que estás o aquellos que simplemente piensen en ti comparten tu perfecta paz, entonces puedes estar seguro de que has aprendido la lección de Dios, y no la tuya. (T.14.XI.5.1-2)

lunes, 18 de febrero de 2019

La iluminación es ahora, en este momento (David Hoffmeister)

Cuando causa y efecto vuelven a estar juntas, ves que la iluminación es ahora. No hay ninguna brecha de tiempo en la que debas esperar para que Dios te dé la salvación. Dios sería cruel si te hiciera esperar para ser feliz. La voluntad de Dios para ti es completa felicidad, ahora mismo. Entonces, para resumir: invertir causa y efecto y ponerlas de nuevo juntas. Esto es la Expiación, el perdón total. No existe ningún problema que no desaparezca en el poder de este momento.

(David Hoffmeister, en una entrevista que le hicieron hace unos años en Argentina)

Entrevista completa aquí: https://livingmiracles.eu/livingmiracles/teachings/spanish/writings

El concepto lineal de causa-efecto es el sistema de pensamiento del ego. Puede transcenderse en un simple instante, y Un curso de milagros y maestros como David Hoffmeister nos invitan a ello. No obstante, nadie nos meterá prisa pues nuestra experiencia de despertar se ajustará al ritmo de nuestro deseo de soltar al ego y abrirnos únicamente a Dios.

     El tiempo es benévolo, y si lo usas en beneficio de la realidad, se ajustará al ritmo de tu transición. (T.16.VI.8.2)

El último libro de David Hoffmeister («This Moment Is Your Miracle», que podemos traducir como "Este momento es tu milagro") se ha publicado recientemente en inglés. No lo he leído, pero he visto que quienes sí lo han leído están hablando muy bien de él. Esperemos que aparezca también en español (por lo visto ya hay algún ofrecimiento de traducción, según comentaba brevemente David en uno de sus vídeos). Tiene muy buena pinta, pues el título en sí ya apunta al centro de la diana: este preciso instante; el ahora.

Algunos links relacionados con David Hoffmeister:

Vídeos de David Hoffmeister en español (la mayoría con subtítulos en español; algunos con traducción simultánea que permite escucharla en audio en español): https://www.youtube.com/channel/UCP9Gw00CldPUmiu43y7fdWw/videos

Finalmente, las páginas principales en general:

Principal web de David Hoffmeister (en inglés): https://awakening-mind.org/

Web en español, con múltiples recursos de apoyo: https://un-curso-en-milagros.org/

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viernes, 4 de enero de 2019

¿Puede repetirse el Libro de ejercicios? ¿Dura un año literalmente?

Este post viene como respuesta a una pregunta que alguien ha efectuado en uno de los comentarios del blog. Copio aquí la pregunta:

Muchas gracias por tu esfuerzo. Quería dejar planteada la siguiente cuestión, por si me podéis confirmar fehacientemente una respuesta de Ken W. al respecto: según Ucdm, «el entrenamiento dura un año», a una lección por día. Eso significa, desde cómo yo lo entiendo, implícitamente que el ritmo de realización de los ejercicios no se deja sujeto a preferencias personales (ego) , como quedarme más de un día enganchada a un ejercicio porque me llame más la atención o me guste más...etc. Sin embargo, sí he leído en «El amor no ha olvidado a nadie» de Gary Renard y a algún facilitador del Curso que considero serio que esto sí se puede hacer, con tal de que no se haga más de un ejercicio al día. Para mí, contradice el Curso, como también me resulta contradictorio que haya personas que hagan el entrenamiento con los ejercicios más de un vez en sus vidas, cuando el entrenamiento dura un año claramente, por lo que da a entender que si necesitamos hacerlo más de una vez es porque con una vez no basta y, por tanto, está mal diseñado por J... ¿Alguien podría aportar claridad a esta aparente contradicción, por favor? Me gustaría conocer la opinión explícita de Ken W. al respecto, si hay algún libro o documento que la recoja. Muchas gracias.

En el post donde se ha hecho la pregunta he escrito una respuesta muy breve, aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/09/l-5-journey-de-ken-wapnick.html?showComment=1546602915596#c316500664642715487

La copio aquí de todos modos:

Hola. Según Kenneth Wapnick pueden establecerse pausas, también pueden repetirse algunas lecciones si uno lo ve conveniente, y el Libro de ejercicios basta con hacerlo una sola vez pero si alguien se ve guiado a realizarlo de nuevo es una opción válida. Por ejemplo, Helen Schucman y Bill Thetford hicieron el Libro de ejercicios al menos 3 veces. El propio Ken Wapnick hizo el Libro de ejercicios al menos un par de veces.

Lo explico más a fondo en un post que acabo de escribir, aquí:


http... ((se trata de este mismo post, por lo que omito el link))

Ahí hay más aclaraciones, además de una serie de referencias de Ken Wapnick sobre este tema.

Saludos


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Este nuevo post es para dar una respuesta más detallada e incluir referencias de Kenneth Wapnick, tal como solicitaba la persona que hacía la pregunta.

En primer lugar, para dudas de este tipo, si uno busca la opinión de Kenneth Wapnick hay un librito muy útil que escribió junto a su esposa Gloria, titulado «Las preguntas más comunes en torno a Un curso de milagros». En España lo ha publicado la editorial Grano de Mostaza: https://elgranodemostaza.com/libros/kenneth-wapnick-preguntas-mas-comunes-en-torno-curso-milagros/

En ese libro (que responde a 72 preguntas básicas sobre UCDM, de las más típicas que podemos tener los estudiantes del Curso en nuestros inicios) las preguntas 58, 59 y 60 están relacionadas con el tema de este post.

Por ejemplo, en la pregunta 58 (58. ¿Puede Un curso de milagros concluirse en un año, como parece sugerir el libro de ejercicios?) responde que cualquier estudiante serio de UCDM reconoce que el currículo total no puede completarse en un año. Más bien, dice Ken, es el trabajo de toda una vida.

Al final de esa respuesta Ken incluye una importante cita del final del Libro de ejercicios, justo en el Epílogo final, donde el propio Curso nos deja claro que:

     Este curso es un comienzo, no un final. Tu Amigo te acompaña. (L.PII.Epílogo.1.1-2)

Ese Amigo es el Espíritu Santo, el cual nos guiará en cada paso del camino, tanto más fácilmente si mediante el perdón vamos deshaciendo gradualmente las interferencias que pone el ego a nuestra comunicación con el Espíritu Santo. Algunos estudiantes son guiados a repetir el Libro de ejercicios. Otros no. Esto no importa, pues lo realmente importante es continuar practicando el perdón, ya sea bajo el formato del Libro de ejercicios o bien sin ese formato, simplemente aplicando lo ya aprendido a nuestras situaciones cotidianas. El perdón debería practicarse hasta que el ego quede totalmente deshecho, lo cual, como dice Ken, es el trabajo de toda una vida (excepciones aparte).

En la pregunta 60 del libro ya citado (60. ¿Es necesario hacer el libro de ejercicios más de una vez?), Ken Wapnick responde que no, no es necesario, pero a continuación nos recuerda lo que ya dijo un par de preguntas atrás (en la 58), diciendo que Jesús no espera que sus estudiantes concluyan el proceso de aprendizaje en un año. Ken repite que Un curso de milagros es «una tarea de toda la vida». Luego Ken habla de que con frecuencia los deseos de los estudiantes de repetir el Libro de ejercicios (o algunas lecciones de una manera casi compulsiva de hacerlas bien) provienen de un impulso perfeccionista que procede del ego. Es decir, interpreto que lo que Ken quiere decir es más o menos que por ejemplo el ego nos tienta con la duda de que no hemos practicado bien, y entonces, por miedo a haberlo hecho mal podríamos desear repetir una lección o incluso el Libro de ejercicios entero. Si nuestra motivación para repetir una lección es una motivación como esa, entonces viene de la influencia del ego. Pero Ken Wapnick matiza al final de esa respuesta que «esto no significa, ciertamente, que los estudiantes no deban hacer el libro de ejercicios una segunda o tercera vez pero, como señalamos en la respuesta anterior ((la 59 del libro, que no he comentado)), deben estar alerta en contra de la necesidad del ego de reforzar el pecado y la culpa y de expiar por tal pecado haciéndose "perfectos"».

En definitiva, que ese breve librito de Ken y Gloria Wapnick es bastante útil para resolver las principales dudas que muchos estudiantes podemos tener en nuestros comienzos con Un curso de milagros.

Sobre la posibilidad de repetir el Libro de ejercicios, me parece conveniente el ejemplo que he mencionado antes (de Helen y Bill) porque al tratarse de los "escribas del Curso" son una buena referencia orientativa para el resto de los estudiantes de UCDM. Que William Thetford y Helen Schucman hiciesen el Libro de ejercicios más de una vez es algo que dijo Ken en más de una ocasión. Creo recordar que mencionaba esto en alguno de sus libros (tal vez en la biografía que escribió de Helen, titulada «Ausencia de felicidad», o tal vez fuese en el libro «El mensaje de Un curso de milagros»). En cualquier caso es algo que dijo en alguna otra ocasión, por ejemplo en una de las preguntas que se le hacían en su web la respuesta fue:

Helen y Bill hicieron las lecciones juntos una primera vez; después las hicieron otra vez junto a Ken Wapnick; y finalmente, Helen, Bill y Ken hicieron las lecciones junto a Judy Skutch, a petición de ella.

(Las respuestas a esas preguntas las hacía gente de confianza de Ken, o a veces él mismo, y en cualquier caso, de ser otra persona quien respondía, el propio Ken revisaba las respuestas antes de publicarlas para corregir lo que fuese necesario).

Por lo tanto, dado que en tu pregunta buscas opiniones directas de Ken, el hecho de que el propio Ken hiciese el Libro de ejercicios al menos dos veces nos vale para ver que Ken no veía equivocado repetir el Libro de ejercicios alguna vez, a pesar de que siempre dejó claro que no era algo necesario ni obligatorio. Simplemente es algo que algunos estudiantes se ven guiados a hacer.

La cita donde se responde eso la he extraído de la traducción de una de las respuestas de su web, que puse aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/03/facimoutreach-p-64.html (dejo el link por si alguien quiere leer la aclaración completa, pues tiene relación con los temas de este post).

Otras respuestas traducidas de la web de Ken y Gloria Wapnick y relacionadas con este tema fueron las siguientes:

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-92.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/05/facimoutreach-p-105.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/05/facimoutreach-p-203.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/06/facimoutreach-p-230.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/06/facimoutreach-p-408.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/06/facimoutreach-p-627.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-649.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-732.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-734.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-770.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-820.html

Y por supuesto encontraremos más aclaraciones de Ken sobre este tema en algunos de sus libros, entre ellos los tres que he mencionado en este post.

En definitiva, lo importante es que practiquemos el perdón hasta que el ego quede totalmente deshecho. El libro de ejercicios es una herramienta de ayuda que, si uno va a ser realmente un seguidor del Curso, debería realizar al menos una vez. No es necesario repetir el Libro de ejercicios más de una vez, pero tampoco está prohibido hacerlo. Lo importante es practicar el perdón. El Texto nos enseña los fundamentos teóricos, el Libro de ejercicios nos enseña a poner esa teoría en práctica en nuestra vida cotidiana. A partir de ahí, podemos seguir aplicándolo en nuestra vida hasta que el ego desaparezca por completo. El Manual para el maestro nos suministra determinados matices útiles. Y repasar el Texto es una ayuda para profundizar en sus ideas (el Libro de ejercicios, una vez realizado, puede utilizarse también como una extensión complementaria del Texto, útil de repasar porque expone algunas ideas de manera diferente, lo cual siempre viene bien).

Uno podría iluminarse (deshacimiento completo del ego) incluso antes de acabar el Libro de ejercicios la primera vez. Porque lo que importa es el perdón. Pero lo habitual es que, como dice Ken, este proceso abarque "toda una vida", deshaciendo gradualmente nuestra resistencia a despertar. Durante el proceso, puede que algunos hayan realizado el Libro de ejercicios una sola vez y sientan que pueden seguir aplicando la enseñanza de manera más informal a partir de ahí, simplemente repasando las ideas releyendo el Curso en su totalidad conforme lo ven oportuno. Puede que otros se sientan más cómodos repitiendo el Libro de ejercicios (o alguna de sus lecciones preferidas). Puede que algunos pocos se iluminen incluso antes de completar el Libro de ejercicios o incluso sin haberlo empezado. La forma que el proceso tome con cada estudiante no importa. Lo que importa es nuestra voluntad de despertar, y en el marco del Curso esto se logra mediante el perdón no-dual.

En cuanto al año de duración del Curso, ciertamente la introducción del Libro de ejercicios dice:

     El período de entrenamiento dura un año. (L.PI.introd.2.4)

Pero eso no implica que la duración sea literalmente siempre un año en tiempo lineal. Significa simplemente que el Curso está diseñado con 365 lecciones, por lo que el entrenamiento formal dura como mínimo un año. Esto no quiere decir que todos los estudiantes lo completen en un año exactamente. Dudo si habrá alguien que lo haya acabado en justo 365 días. En mi caso tardé aproximadamente un año y un mes, y por otros casos que he leído parece que la mayoría suele tardar más. No hay un modo mejor que otro. Cada caso es único.

Una vez acabado el Libro de ejercicios es cuando se puede decir que empieza realmente nuestro trabajo con el Curso («Este curso es un comienzo, no un final» - L-Epílogo.1). O mejor dicho: lo ya comenzado con el Libro de ejercicios podemos continuarlo mediante los recursos aprendidos (independientemente de que repitamos el Libro de ejercicios como tal o no). El objetivo del Libro de ejercicios es enseñarnos de manera práctica a cómo poner el proceso del perdón (explicado en el Texto) en marcha. Una vez que hayamos terminado el Libro de ejercicios ya tendremos una idea bastante aproximada de en qué consiste el proceso en su faceta práctica. Depende de nosotros continuar con la práctica del perdón hasta que el ego quede completamente deshecho. La forma que adopte la práctica para cada estudiante será diferente, tal como nos dice el Manual:

     No hay, sin embargo, una norma fija al respecto, toda vez que el entrenamiento es siempre altamente individualizado. (M.9.1.5)

     El programa de estudios es sumamente individualizado, y todos sus aspectos están bajo el cuidado y la dirección especial del Espíritu Santo. (M.29.2.6)

Algunos estudiantes se sentirán inclinados a repetir el Libro de ejercicios o alguna de sus lecciones. Otros estudiantes puede que se sientan cómodos simplemente practicando lo aprendido aplicándolo a sus situaciones diarias, de una manera más informal (haber realizado el Libro de ejercicios facilita el tener intuiciones de cómo aplicar el perdón en cada situación concreta, inspirados por los ejemplos que ya habremos practicado mientras estuvimos haciendo el Libro de ejercicios). Incluso algo simple, como los títulos de muchas de las lecciones del Libro de ejercicios, son útiles recordatorios de ideas inspiradas por el Espíritu Santo.

El año de prácticas con el Libro de ejercicios nos permite también escuchar mejor al Espíritu Santo en nosotros (mediante intuiciones o del modo que sea), y será Él Mismo Quien nos guiará en cada paso: sentiremos cuándo nos conviene releer alguna parte del Curso, cuándo repetir o repasar alguna lección del Libro de ejercicios, etc.

Y a medida que sigamos practicando el perdón y el ego siga disminuyendo, nuestra comunicación con el Espíritu Santo será más nítida y nos será más fácil seguir sus indicaciones.

Debe haber más sobre este tema en los libros de Kenneth Wapnick, pero esto es lo que tenía a mano en este momento.

Si alguien quiere leer más aclaraciones sobre asuntos relacionados con el Libro de ejercicios, puede visitar también el índice de temas de este blog (que recoge principalmente mis propios aportes, no los de Ken, para quien le interese disponer de comentarios sin que nos los borren por asuntos de copyright, como ya pasó alguna vez):

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/p/blog-page.html

Si nos saltamos la primera parte de ese índice (el índice numérico) llegaremos al índice temático, en el que los temas están ordenados alfabéticamente. Si bajamos hasta la letra L, encontraremos el apartado "Libro de ejercicios de UCDM", donde aparecen algunos links donde este tema se ha tratado, ya sea en este blog o en el foro que abrí en internet. Otros apartados también pueden estar relacionados con el tema, por ejemplo el titulado "Proceso, práctica".

Saludos

martes, 13 de noviembre de 2018

David Hoffmeister: Tienes completo control sobre tu estado mental

Se trata de un breve vídeo de unos 5 minutos de duración, con audio en inglés pero subtitulado en español (hay que activar los subtítulos en youtube si no están activados de antemano, haciendo click en el simbolito correspondiente de la línea inferior del vídeo).

David Hoffmeister comparte en el vídeo unos breves destellos de inspiración. 

David Hoffmeister: Tienes completo control sobre tu estado mental

Podéis ver el vídeo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=6tnR6-m03lQ

En definitiva, que la causa de toda apariencia está en la mente/conciencia, no en la materia. Ni siquiera leyes físicas tan creídas por la ciencia como la ley de la gravedad son nada excepto otra artimaña de la mente. Solo la mente decide, y solo la mente es la causa original y por lo tanto donde se puede implementar la corrección.

De hecho, el Curso dice que el miedo aprisiona y que el perdón libera. En la práctica esto puede experimentarse como que cuando nos dejamos llevar por el miedo y la culpa nos sentimos más densos y pesados, mientras que al perdonar nos permitimos un ánimo más liviano y ligero, y esto podría llegar a mostrarse simbólicamente incluso como una levitación "física" como una forma de representar el mensaje de la liberación frente a la ilusión (por ejemplo transcendiendo la denominada "fuerza de la gravedad"), aunque un ejemplo como ese es inusual. Lo que sí es usual es experimentar una ligereza de ánimo que resuena llena de paz.

El dolor, por ejemplo, no depende de algo externo sino que depende únicamente de la decisión de la propia mente. A medida que aprendemos a cambiar la decisión de nuestra mente inconsciente nos vamos liberando del dolor y de las ilusiones. Esto no tiene nada que ver con cambios cerebrales o neuronales, porque el cerebro no es más que otra ilusión: el cerebro es otro objeto más imaginado en la mente/consciencia.

En cualquier caso, todo es mente. Y a medida que orientamos la mente hacia el perdón, se transcienden las leyes ilusorias y nos abrimos a la paz que es la ley de Dios.

No me gobiernan otras leyes que las de Dios. (L.76)

El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera. (L.332)

La magia aprisiona, pero las leyes de Dios liberan. (L.76.7.5)

Una mente "aprisionada" no es libre porque está poseída, o refrenada, por sí misma. (T.3.II.4.3)

La materia no es un obstáculo ni puede impedirnos nada. Solo la mente puede obstaculizarse a sí misma. Y por lo tanto, solo ella puede también liberarse. Mediante el perdón la mente se libera a sí misma para recordar la paz de Dios.

miércoles, 24 de octubre de 2018

Mapa de la consciencia

La siguiente ilustración representa una especie de mapa de la consciencia, o en otras palabras, un mapa de los diferentes niveles de la mente ilusoria. Ahí va el dibujo (un poco feíllo, no soy muy hábil a la hora de dibujar con el Paint jejeje):

Mapa de la consciencia

Podeis hacer click en la ilustración o abrirla en una ventana aparte para que se vea en mejor tamaño y así poder leer mejor los letreros indicando las diversas capas de la mente, aunque he procurado que el tamaño de la ilustración sea suficiente para poder leerlos.

En cualquier caso, la proyección del mundo a ocurrido al ir hacia fuera comenzando desde el punto central que es la realidad absoluta, la Conciencia Pura (es lo único que realmente existe y lo único que siempre existirá; pero en términos prácticos, para poder referirnos al resto del dibujo con los círculos, a nivel de la dualidad podemos considerar el punto como referencia del Tomador-de-decisiones, eligiendo entre la verdad y la ilusión). El resto, los círculos, son ilusorios pero representan nuestra experiencia en el sueño dual. El primer círculo es el del deseo (el deseo de experimentar separación fue en cierto modo, según "cuenta la leyenda", lo que empezó toda la pesadilla llamada "dualidad", que en realidad nunca ocurrió).

Y los siguientes círculos o capas son los sucesivos niveles de la mente: el deseo engendra la creencia; la creencia engendra el pensamiento correspondiente; el pensamiento genera la emoción que lo refleja; y la emoción genera la percepción, que en este caso nos referimos al nivel del mundo, del cuerpo, el espacio/tiempo con los árboles, el sol, la luna, las estrellas y las formas, todas ellas ilusorias.

Punto cero (punto central): el Tomador-de-decisiones (cuando está en perfecta quietud: lo Absoluto).
Círculo 1º: el deseo.
Círculo 2º: la creencia.
Círculo 3º: el pensamiento.
Círculo 4º: la emoción/sentimiento.
Círculo 5º: la percepción. El mundo/cuerpo/formas.

La ilustración no debería tomarse demasiado literalmente, pues es solo una herramienta de ayuda. La he copiado al blog a partir de un dibujo que hizo David Hoffmeister en un vídeo que voy a linkear un poco más abajo. En realidad el proceso no es tan lineal, todas las capas están activas a la vez, pero si se observa con atención sí podremos descubrir ciertas pautas de relevancia de un nivel respecto a otro: el pensamiento tiene preponderancia sobre las emociones, etc. Por otro lado, en el círculo del deseo, uno podría alegar que un deseo es un tipo de pensamiento, por lo que podría llamarse también círculo del pensamiento. Son por lo tanto ideas flexibles, pero este esquema de David Hoffmeister me ha parecido que tiene aspectos bastante útiles, además de que sirve para ilustrar algunas ideas del Curso. Así que podemos usarlo como ayuda pedagógica, sin atarnos demasiado a ella, pero tratando de captar intuitivamente ideas útiles sobre el funcionamiento de la mente a la hora de generar las ilusiones y a la hora de deshacer las ilusiones y regresar a Casa.

Una forma de expresar el proceso de proyección indicado por la ilustración sería mediante el ejemplo de que el deseo de separación produce la creencia de estar separado (a nivel ontológico primero), luego esa creencia genera pensamientos de separación (como que "esto debe ser un castigo, es horrible", "debo ser culpable de algo para estar experimentando esto", "no soy digno de nada mejor", etc). Esos pensamientos producen las emociones/sentimientos correspondientes, por ejemplo culpa, miedo, tristeza, ira, etc. Y finalmente esas emociones dan lugar a un mundo de formas donde todo lo anterior queda representado a nivel de las formas, en el mundo de los cuerpos, del cambio y de los problemas.

Puesto que tal proceso ha consistido en proyectar la mente hacia fuera, la solución es traer de vuelta de nuevo la mente hacia dentro, y este proceso se conoce por nombres como "perdón", "autoindagación", etc. Al volver la mente hacia dentro retornamos al punto original de consciencia, el Testigo o Tomador-de-decisiones, donde podemos elegir de nuevo, esta vez a favor de la verdad en vez de seguir apoyando la creencia/deseo de la separación. Al elegir así nos situamos en el oasis interior, en el centro, serenamente elevados "por encima del campo de batalla" (T.23.IV), a salvo de la dualidad y sus conflictos, en el punto donde simplemente podemos descansar en la verdad y simplemente ser, libres del mundo y del hacer.

Durante el proceso de volver la mente hacia dentro, el proceso anterior de la proyección se invierte: empezamos desde nuestra experiencia actual en el mundo, que es la capa externa (nuestra actual percepción) y desde ahí vamos hacia dentro capa por capa, observándolas sin miedo, de la mano con el Maestro interior y siguiendo Su guía, hasta llegar al centro. Por ejemplo, vemos un problema en el mundo que nos inquieta, que está asociado a emociones inquietantes, miedo, culpa, ira, etc. Por el Curso hemos aprendido que todo esto (emociones y la subsiguiente proyección a nivel del mundo) proviene de pensamientos de separación, los cuales provienen de la creencia que tiene nuestra mente inconsciente (a nivel ontológico) de estar separada de Dios/Unidad/Ser, y sabemos también que esta creencia viene del ilusorio (e imposible) deseo de estar separados de Dios/Unidad/Ser. Hasta ahí llegamos en nuestro reconocimiento, y es justo ahí, en el centro del primer círculo del deseo, donde cambiamos de mentalidad: cambiamos nuestro deseo (este cambio es la esencia del perdón), así que por medio de la entrega al Espíritu Santo se consigue que el deseo de separación sea sustituido por el deseo de reconocer la verdad/Unidad. Y esto es todo: el resto se sigue automáticamente: el deseo de reconocer la Unidad (de despertar a la verdad) promueve la creencia correspondiente: la creencia de que en realidad no hay separación. Esta creencia de mentalidad recta conduce a pensamientos de unión/armonía, los cuales general las emociones correspondientes (sentimientos de amor, paz, armonía, etc) y finalmente se percibe un mundo amoroso y benigno, que cuando finalmente sea nuestra conciencia constante se llamará "mundo real".

Al finalizar por completo todo el proceso, tras la iluminación y tras haberse transcendido incluso esa última ilusión de la iluminación, finalmente desaparecen todos los círculos y solamente queda el punto en el centro, llámese Cielo, o Absoluto, Unidad, Ser, etc. (A estas alturas ese punto ya no es el ilusorio Tomador-de-decisiones porque ya no hay decisiones que tomar; en el Cielo solo hay Unidad, no opciones a elegir opuestas entre sí; entonces el Tomador-de-decisiones digamos que colapsa sobre sí mismo, vuelto totalmente hacia dentro, y reconoce su verdadero Ser, el Cielo/Unidad: lo infinito y pleno).

En el Cielo o Absoluto no hay deseos, pues se es todo: hay plenitud. Se podría decir, metafóricamente, que en vez de deseo hay Voluntad, pero es básicamente la Voluntad de Ser, la plenitud, por lo que en realidad no es necesaria ninguna palabra. En el Cielo o Absoluto no hay creencia, sino que lo que hay es certeza. No hay pensamientos ni emociones, sino si acaso, metafóricamente, podríamos llamarlo el Pensamiento Único de Dios, del Ser. Y no hay percepción, pues solo hay puro conocimiento: plenitud de ser, más allá de las limitadas formas, más allá del limitado espacio/tiempo; vida intemporal; eternidad.

Hay un vídeo de David Hoffmeister que ha sido el origen de este post. El vídeo se titula "Niveles de la mente", y en él David Hoffmeister muestra ese dibujo con las diversas capas de la mente, y da sugerentes explicaciones.

El vídeo es en inglés pero si activáis los subtítulos aparecerán subtítulos en español. Este es el link: https://www.youtube.com/watch?v=sDUxWi0-YgA (duración: 13 minutos).

Notad cómo David Hoffmeister menciona que justo por debajo del mundo (del círculo de la percepción) se encuentra el "anillo/círculo del temor" del que habla el Curso por ejemplo aquí:

Te sientes seriamente tentado de abandonar al Espíritu Santo al primer roce con el anillo de temor, pero Él te conducirá sano y salvo a través del temor y más allá de él. 

El círculo de temor yace justo debajo del nivel que los ojos del cuerpo perciben, y aparenta ser la base sobre la que el mundo descansa. Ahí se encuentran todas las ilusiones, todos los pensamientos distorsionados, todos los ataques dementes, la furia, la venganza y la traición que se concibieron con el propósito de conservar la culpabilidad, de modo que el mundo pudiese alzarse desde ella y mantenerla oculta. (T.18.IX.3.9; 4.1-2)

Puede venir bien incluir aquí, además, algunas otras frases del Curso que se relacionan con el tema, mostrando algunas de las dinámicas entre esos factores o niveles de la mente. El Curso da preeminencia al pensamiento sobre la emoción, ya que la emoción depende del pensamiento. Se habla también de la relación del deseo con la percepción, etc. Por ejemplo:

La proyección da lugar a la percepción. El mundo que ves se compone de aquello con lo que tú lo dotaste. Nada más. Pero si bien no es nada más, tampoco es menos. Por lo tanto, es importante para ti. Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. Tal como el hombre piense, así percibirá. No trates, por lo tanto, de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él. La percepción es un resultado, no una causa. (T.21.introd.1.1-8)

Es imposible no creer en lo que ves, pero es igualmente imposible ver lo que no crees. La percepción se construye sobre la base de la experiencia, y la experiencia conduce a las creencias. La percepción no se estabiliza hasta que las creencias se cimientan. De hecho, pues, lo que ves es lo que crees. (T.11.VI.1.1-3)

Con todo, diferentes experiencias conducen a diferentes creencias, y a través de éstas, a diferentes percepciones. Pues las percepciones se aprenden mediante creencias, y la experiencia ciertamente enseña. Te estoy conduciendo a una nueva clase de experiencia que cada vez estarás menos dispuesto a negar. (T.11.VI.3.4-6)

Mientras tu creencia en Dios y Su Reino se vea asaltada por cualquier duda, lo que Él ha logrado perfectamente no será evidente para ti. (T.6.V.C.7.4)

No te resultará difícil comprender lo que esta visión te dice, pues todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)

Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.189.5.3)

Has sido tú quien se ha causado todo esto a sí mismo. (T.21.II.5.4)

La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)

En las dos citas anteriores, recordemos el dibujo: el primer círculo es el del deseo.

El origen de las ilusiones es la creencia de que tienen un propósito; de que satisfacen alguna necesidad o de que conceden algún deseo. (M.14.1.6)

Y la fe sólo se puede recompensar en función de la creencia en la que se depositó. La fe le infunde poder a la creencia, y dónde se deposita dicha fe es lo que determina la recompensa, pues la fe siempre se deposita en lo que se valora, y lo que valoras se te devuelve. (T.13.IX.2.4-6)

La fe, la creencia y la visión son los medios por los que se alcanza el objetivo de la santidad. A través de ellos el Espíritu Santo te conduce al mundo real, alejándote de todas las ilusiones en las que habías depositado tu fe. Ése es su rumbo, el único que Él jamás ve. Y cuando te desvías, Él te recuerda que no hay ningún otro. Su fe, Su creencia y Su visión son para ti. Y cuando las hayas aceptado completamente en lugar de las tuyas, ya no tendrás necesidad de ellas. Pues la fe, la creencia y la visión únicamente tienen sentido antes de que se alcanza la certeza. En el Cielo son desconocidas. El Cielo, no obstante, se alcanza a través de ellas. (T.21.III.4.1)

No es posible que al Hijo de Dios le falte fe, pero sí puede elegir dónde desea depositarla. La falta de fe no es realmente falta de fe, sino fe que se ha depositado en lo que no es nada. La fe que se deposita en las ilusiones no carece de poder, pues debido a ello el Hijo de Dios cree ser impotente. De ese modo, no se es fiel a sí mismo, pero sí tiene gran fe en las ilusiones que abriga acerca de sí mismo. Pues tú inventaste la fe, la percepción y la creencia a fin de perder la certeza y encontrar el pecado. Este rumbo demente fue tu propia elección, y al depositar tu fe en lo que habías elegido, fabricaste lo que deseabas. (T.21.III.5)

La fe, la percepción y la creencia pueden estar mal ubicadas y servir de apoyo tanto para las necesidades del gran embaucador como para las de la verdad. (T.21.V.8.1)

La fe y la creencia, apoyadas por la razón, producen forzosamente un cambio en tu percepción. (T.21.V.10.4)

La única creencia que se mantiene celosamente oculta y que se defiende aunque no se reconoce, es la fe en ser especial. (T.24.I.3.1)

Recuerda que toda sensación de debilidad está asociada con la creencia de que eres un cuerpo, la cual es una creencia errónea y no merece que se tenga fe en ella. (L.91.9.3)

Actualización: Me he dado cuenta de que en el vídeo de David Hoffmeister, si miramos en la descripción del vídeo en youtube se facilitan algunos links relacionados, y por lo que veo en uno aparece el gráfico bien dibujado (en PDF) y en otro se dan unas explicaciones, todo en español. Veamos estos dos links: 1) Breves aclaraciones sobre los niveles de la mente: https://un-curso-en-milagros.org/niveles-de-la-mente/ 2) El gráfico en PDF: https://un-curso-en-milagros.org/wp-content/uploads/pdf/instrumento-para-la-paz.pdf

En cuanto al círculo central, llamado ahí nivel del deseo o de la oración y que es la clave del perdón o cambio de mentalidad, me ha gustado la cita que aparece junto al gráfico, que supongo que David Hoffmeister también la debe mencionar en el vídeo:

La verdad se restituye en ti al tú desearla, tal como la perdiste al desear otra cosa. (T.20.VIII.1.2)

Y ya que estamos con esto, recordemos una de las citas que ya mencioné más arriba, seguida de otras tres muy íntimamente relacionadas:

La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)

Puedes reclamar el instante santo en cualquier momento y lugar en que lo desees. (T.15.IV.4.4)

En la súbita expansión de conciencia que tiene lugar sólo con que tú lo desees reside el irresistible atractivo del instante santo. (T.18.VI.14.2)

Recordarás todo en el instante en que lo desees de todo corazón, pues si desear de todo corazón es crear, tu voluntad habrá dispuesto el fin de la separación, y simultáneamente le habrás devuelto tu mente a tu Creador y a tus creaciones. (T.10.I.4.1)

Nota: en una de las etiquetas de este post, "deseo", veo que ya hubo un post sobre los deseos, que parece que se complementa bastante bien con este, para profundizar en el sentido de los conceptos de "deseo", "oración", "desear de todo corazón" y algunos temas relacionados con este post. Ese post complementario se titula: Desear es pedir; desear completamente es crear. Y si queréis leerlo, se encuentra aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/04/desear-es-pedir-desear-completamente-es.html

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miércoles, 17 de octubre de 2018

Percepción correcta — Conocimiento

Reunimos aquí unas citas sobre la percepción (lo ilusorio) y el conocimiento (lo Absoluto, la verdad pura), entendidos tal como se usan estos términos en Un Curso de Milagros. La percepción, a su vez, se presenta en el Curso con dos aspectos: la percepción errónea (basada en el sistema de pensamiento del ego, la cual obstruye el conocimiento) y la percepción correcta o verdadera (la cual refleja el conocimiento y permite que el conocimiento se revele, disolviéndose así la propia percepción verdadera para que finalmente solo quede el conocimiento, lo único auténticamente real). A veces se habla de mentalidad recta, lo cual equivale a la percepción verdadera. Cuando se habla de la Mentalidad-Uno, eso se refiere al conocimiento. El término "milagro" puede entenderse como equivalente a la mentalidad recta, o a elegir la percepción verdadera. Veamos las citas sobre este tema, sacadas del Curso:

     Como hombre no traté de contrarrestar los errores con el conocimiento, sino de corregir el error de raíz. (T.3.IV.7.4)

     Sin embargo, mientras lo hagas, la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba. (T.1.VI.3.3)

     "Nadie viene al Padre sino por mí" no significa que yo esté en modo alguno separado de ti o que sea diferente, excepto en el tiempo, y el tiempo no existe realmente. La afirmación tiene más sentido desde el punto de vista de un eje vertical (en la mente; instante santo de mentalidad recta) que de uno horizontal (en el tiempo, en el mundo). Tú estás debajo de mí y yo estoy debajo de Dios. En el proceso de "ascensión" yo estoy más arriba porque sin mí la distancia entre Dios y el hombre sería demasiado grande para que tú la pudieses salvar. Yo salvo esa distancia por ser tu hermano mayor, por un lado, y por el otro, por ser un Hijo de Dios. La devoción que les profeso a mis hermanos es lo que me ha puesto a cargo de la Filiación, que completo porque formo parte de ella. Tal vez esto parezca contradecir la afirmación "Yo y el Padre somos uno", pero esa afirmación consta de dos partes en reconocimiento de la mayor grandeza del Padre. (T.1.II.4)

     El milagro reduce al mínimo la necesidad del tiempo. En el plano longitudinal u horizontal el reconocimiento de la igualdad de los miembros de la Filiación parece requerir un tiempo casi interminable. El milagro, no obstante, entraña un cambio súbito de la percepción horizontal a la vertical. (T.1.II.6.1-3)

     La idea de un orden de necesidades, que proviene del error original de que uno puede estar separado de Dios, requiere corrección en su propio nivel antes de que pueda corregirse el error de percibir niveles. No te puedes comportar con eficacia mientras operes en diferentes niveles. Sin embargo, mientras lo hagas, la corrección debe proceder verticalmente, desde abajo hacia arriba. Esto es así porque crees que vives en el espacio, donde conceptos como "arriba" y "abajo" tienen sentido. En última instancia, ni el espacio ni el tiempo tienen ningún sentido. Ambos son meramente creencias. (T.1.VI.3)

     No se debe confundir a la mente que goza de conocimiento con la mentalidad recta, ya que sólo esta última está vinculada a la percepción verdadera. Puedes tener una mentalidad recta o una mentalidad errada, y aun esto es cuestión de grados, lo cual demuestra claramente que ninguna de ellas tiene nada que ver con el conocimiento. El término "mentalidad recta" se debe entender como aquello que corrige la "mentalidad errada", y se refiere al estado mental que induce a una percepción fidedigna. Es un estado de mentalidad milagrosa porque sana la percepción errónea, lo cual es ciertamente un milagro en vista de como te percibes a ti mismo. (T.3.IV.4)

     En presencia del conocimiento todo juicio queda automáticamente suspendido, y éste es el proceso que le permite al conocimiento reemplazar a la percepción. (T.3.VI.3.6)

     Vida y muerte, luz y obscuridad, conocimiento y percepción, son conceptos irreconciliables. (T.3.VII.6.6)

     Dicha corrección es necesaria únicamente porque la percepción falsa es un obstáculo para el conocimiento, mientras que la percepción fidedigna es un trampolín hacia él. (T.4.II.11.2)

     La percepción no es conocimiento, pero puede ser transferida al conocimiento, o cruzar hasta él. (T.5.I.6.5)

     Al permitirte usar la percepción de forma que refleje el conocimiento, éste finalmente podrá ser recordado. (T.6.II.7.3)

     Cuando el Espíritu Santo te haya conducido finalmente hasta Cristo en el altar de Su Padre, la percepción se fundirá con el conocimiento porque se habrá vuelto tan santa que su transferencia a la santidad será sencillamente su extensión natural. El amor se transfiere al amor sin ninguna interferencia, pues ambos son uno. A medida que percibas más y más elementos comunes en todas las situaciones, la transferencia del entrenamiento bajo la dirección del Espíritu Santo aumentará y se generalizará. Aprenderás gradualmente a aplicarlo a todo el mundo y a todas las cosas, pues su aplicabilidad es universal. Una vez que esto se logra, la percepción y el conocimiento se vuelven tan similares que comparten la unificación de las leyes de Dios. (T.12.VI.6.3-7)

      La percepción perfecta, pues, tiene muchos elementos en común con el conocimiento, haciendo que sea posible su transferencia a él. (T.13.VIII.3.1)

      La percepción es el medio a través del cual se lleva la ignorancia ante el conocimiento. La percepción, no obstante, tiene que estar desprovista de engaño, pues de otra manera se convierte en el mensajero de la ignorancia, en vez de en un ayudante en la búsqueda de la verdad. (T.14.VII.1.7-8)

      La percepción se basa en elegir, pero el conocimiento no. (T.25.III.3.1)

      La percepción cambia, pues fue concebida para substituir el conocimiento inmutable. (T.26.VII.3.4)

      Una percepción confusa obstruye el conocimiento. (T.26.X.1.9)

      El conocimiento es restituido una vez que la percepción ha sido transformada y ha dado paso enteramente a lo que por siempre ha de estar más allá de su más elevado alcance. (L.336.1.2)

      El conocimiento no es el remedio para la percepción falsa, puesto que al proceder de distintos niveles, jamás pueden encontrarse. La única corrección posible para la percepción falsa es la percepción verdadera. Ésta no perdurará. Pero mientras dure, su propósito será sanar. La percepción verdadera es un remedio que se conoce por muchos nombres. El perdón, la salvación, la Expiación y la percepción verdadera son todos una misma cosa. Son el comienzo de un proceso cuyo fin es conducir a la Unicidad que los transciende a todos. La percepción verdadera es el medio por el que se salva al mundo de las garras del pecado, pues el pecado no existe. Y esto es lo que la percepción verdadera ve. (C.4.3)

      La mente está, por consiguiente, confusa, porque sólo la Mentalidad-Uno está exenta de confusión. (T.3.IV.3.3)

     La salvación no es otra cosa que "mentalidad recta", que aunque no es la Mentalidad-Uno del Espíritu Santo, se debe alcanzar antes de que la Mentalidad-Uno pueda ser reinstaurada. (T.4.II.10.1)

     Representa un estado mental lo suficientemente próximo a la Mentalidad-Uno como para que la transferencia a ella sea finalmente posible. La percepción no es conocimiento, pero puede ser transferida al conocimiento, o cruzar hasta él. (T.5.I.6.4-5)

     Tanto este mundo como el mundo real son ilusorios, pues la mentalidad recta simplemente pasa por alto —o perdona— lo que nunca ocurrió. Por lo tanto, la mentalidad recta no es la Mentalidad-Uno de la Mente de Cristo, Cuya Voluntad es una con la de Dios. (C.1.6.2-3)

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domingo, 14 de octubre de 2018

Juegos de víctima. Culpa. Vídeo de Shaumbra, con Adamus

El siguiente vídeo habla de la culpa que subyace a los juegos de víctima. No es un vídeo basado directamente en Un Curso de Milagros, pero esta charla tiene muchos puntos compatibles con el Curso.

El vídeo es en inglés hablado, y subtitulado en español:

Juegos de víctima — Culpa (Adamus Saint Germain)

https://www.youtube.com/watch?v=rFmmPFwLTWQ

Duración: 1 hora y 17 minutos.

Fuente original: https://www.crimsoncircle.com/

Saludos