Copiado de un mail escrito en marzo de 2013:
Mientras terminamos de despertar nos toca seguir teniendo paciencia con
nuestras lecciones de irrealidad. Todo son lecciones de perdón, hasta
que culmina el despertar. Cuando despertemos del todo, dejaremos de
mirar a un inexistente afuera y saltaremos de alegría y de placer al
mirar adentro de nuestra propia mente (en el interior de nuestro propio
ser), donde gozamos de la plenitud compartida entre todos unidos, que
son todo el amor del universo, son nuestras creaciones, que en el interior de nuestra mente, en nuestro propio Ser, no se han olvidado de ti y te aman infinitamente, como no te puedes imaginar. En nuestro interior se encuentra también la realidad de nuestros
hermanos, con el infinito amor que todos sin excepción sentimos los
unos por los otros en lo real, y por supuesto junto a ellos están Dios
Mismo y nuestras creaciones, las bellísimas creaciones que son nuestra
alegría y que nos da tanto placer el haberlas creado todos juntos,
unidos, y con quienes compartimos una misma consciencia y una misma
mente y un mismo Ser. Todo esto es inexplicable en palabras, aunque
UCDM le da algunas pinceladas usando recursos literarios, dándole nuevos
aromas a palabras como "creaciones", "extensiones", Cielo, Reino,
"tesoro", etc.
Algunas citas:
Tus creaciones están protegidas porque el Espíritu Santo, que se encuentra en tu mente, las conoce y las puede llevar a tu conciencia siempre que se lo permitas. Moran allí como parte de tu propio Ser porque tu plenitud las incluye.
Las creaciones de cada Hijo de Dios son tuyas, puesto que toda creación
le pertenece a todos, al haber sido creada para la Filiación en su
totalidad. (T.7.IX.5) (Pág. 147)
Ten por seguro que nunca perdiste tu Identidad, ni tampoco las extensiones que la mantienen en un estado de plenitud y de paz. (T.7.IX.7.1)
Lo único que Dios desea es Su Hijo porque Su Hijo es Su único tesoro. Tú deseas tus creaciones tal como Él desea las Suyas. Tus creaciones son tu regalo a la Santísima Trinidad, creadas como muestra de agradecimiento por tu propia creación. Tus creaciones no te han abandonado, de la misma manera en que tú tampoco has abandonado a tu Creador, sino que extienden tu creación de la misma forma en que Dios Se extendió a Sí Mismo hasta ti.
¿Pueden acaso las creaciones de Dios derivar dicha de lo que no es
real? ¿Y qué es real sino las creaciones de Dios y aquellas que son
creadas como las Suyas? Tus creaciones te aman tal como tú amas a tu Padre por el regalo de tu creación.
Ningún otro regalo es eterno, y, por lo tanto, ningún otro regalo es
verdadero. ¿Cómo entonces ibas a poder aceptar cualquier otra cosa o dar
cualquier otra cosa y esperar dicha a cambio? ¿Y qué otra cosa podrías
desear sino la dicha? Tú ni te hiciste a ti mismo ni hiciste tu función.
Lo único que hiciste fue tomar la decisión de ser indigno de ambas
cosas. Pero no puedes hacerte indigno porque eres el tesoro de Dios,
y lo que para Él tiene valor es valioso. No se puede poner en duda su
valor, pues éste reside en el hecho de que Dios se compartió a Sí Mismo
con él, estableciendo así su valor para siempre. (T.8.VI.5.1) (Pág. 165)
No podemos estar separados. Lo que Dios ha unido no se puede separar, y Dios ha unido a todos Sus Hijos en Sí Mismo. ¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El
viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde
estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia
hacia una meta que nunca ha cambiado. La verdad sólo puede ser
experimentada. No se puede describir ni explicar. Yo puedo
hacerte consciente de las condiciones que la facilitan, pero la
experiencia en sí forma parte del ámbito de Dios. Juntos podemos
satisfacer sus condiciones, pero la verdad vendrá a ti por su cuenta. (T.8.VI.9.3) (Págs. 166-167)
Lo que la Voluntad de Dios ha dispuesto para ti es tuyo. (T.8.VI.10.1)
Mas cuando la Filiación se unifique y acepte su unicidad se la conocerá por sus creaciones, las cuales dan testimonio de su realidad del mismo modo en que el Hijo da testimonio del Padre. (T.9.VI.5.5)
De la misma forma en que
puedes oír dos voces, también puedes ver de dos maneras distintas. Una
de ellas te muestra una imagen o un ídolo, al que tal vez veneres por
miedo, pero al que nunca amarás. La otra te muestra sólo la verdad, a la
que amarás porque la entenderás. Entender es apreciar porque te puedes identificar con lo que entiendes, y al hacerlo parte de ti, lo aceptas con amor.
Así es como Dios Mismo te creó: con entendimiento, con aprecio y con
amor. El ego es absolutamente incapaz de entender esto porque no
entiende lo que fabrica, ni lo aprecia, ni lo ama. El ego incorpora a
fin de arrebatar. Cree literalmente que cada vez que priva a alguien de
algo, él se engrandece. He hablado a menudo de la expansión que se produce en el Reino mediante tus creaciones, las cuales pueden ser creadas únicamente como lo fuiste tú. El Reino, que no es sino gloria excelsa y júbilo perfecto, reside en ti para que lo des. ¿No te gustaría darlo? (T.7.V.9.4)
La eternidad es un solo
tiempo, y su única dimensión es "siempre". Esto no tendrá ningún sentido
para ti hasta que no recuerdes los Brazos abiertos de Dios, y conozcas
finalmente Su Mente receptiva. Al igual que Él, tú existes "siempre", en
Su Mente y con una mente como la Suya. Tus
creaciones se encuentran en tu mente receptiva en perfecta comunicación
nacida de un perfecto entendimiento. Sólo con que pudieses aceptar una
de ellas ya no desearías nada de lo que el mundo ofrece. Todo lo demás no significaría nada para ti. El significado de Dios está incompleto sin ti, y tú estás incompleto sin tus creaciones. Acepta a tu hermano en este mundo y no aceptes nada más, pues en él encontrarás tus creaciones
toda vez que él las creó contigo. No sabrás que eres un co-creador con
Dios hasta que no aprendas que tu hermano es un co-creador contigo. (T.9.VI.7.1) (Pág. 194)
Dios te recuerda esto a través de Su Voz, y Él Mismo mantiene a salvo tus extensiones dentro de Su Mente. (T.9.VIII.10.3)
Por eso es por lo que tus creaciones no han cesado de extenderse y por lo que hay tanto esperando tu retorno. (T.11.I.3.8)
Y al saber que la luz se encuentra en ti, tus creaciones estarán allí contigo, tal como tú estás en tu Padre. (T.13.VIII.8.5)
No estás solo en esto.
La voluntad de tus creaciones te llama para que compartas tu voluntad
con ellas. Por lo tanto, dale la espalda a la culpabilidad en paz y
dirígete hacia Dios y hacia tus creaciones. (T.15.VIII.2.7-9)
Relaciónate únicamente con lo que nunca te abandonará y con lo que nunca podrías abandonar. (T.15.VIII.3.1)
El Cielo aguarda silenciosamente, y tus creaciones extienden sus manos para ayudarte a cruzar y para que les des la bienvenida. (T.16.IV.8.1)
Sólo con que le permitieses al Espíritu Santo hablarte del Amor que Dios te profesa y de la necesidad que tienen tus creaciones de estar contigo para siempre, experimentarías la atracción de lo eterno. (T.15.IX.5.1)
No tienes la menor idea de los límites que le has impuesto a tu percepción ni de toda la belleza que podrías ver. (T.15.IX.6.1)
Cuando el cuerpo deje de
atraerte y ya no le concedas ningún valor como medio de obtener algo,
dejará de haber entonces interferencia en la comunicación
y tus pensamientos serán tan libres como los de Dios. A medida que le
permitas al Espíritu Santo enseñarte a utilizar el cuerpo sólo como un
medio de comunicación y dejes de valerte de él para fomentar la
separación y el ataque, que es la función que el ego le ha asignado,
aprenderás que no tienes necesidad del cuerpo en absoluto. En el instante santo no hay cuerpos, y lo único que se experimenta es la atracción de Dios.
Al aceptarla como algo completamente indiviso te unes a Él por completo
en un instante, pues no quieres imponer ningún límite en tu unión con
Él. La realidad de esta relación se convierte en la única verdad que jamás podrías desear. Toda verdad reside en ella. (T.15.IX.7)
Él te protegió tanto a ti como a tus creaciones,
al mantener unido a ti lo que tú quisiste excluir. Y tus creaciones
ocuparán el lugar de lo que tú admitiste para reemplazarlas. Tus creaciones son muy reales, pues forman parte del Ser que desconoces. Se comunican contigo a través del Espíritu Santo, y, para que aprendas a enseñar lo que eres, te ofrecen gustosamente su poder y gratitud por su creación a ti que eres su hogar. Tú que eres anfitrión de Dios lo eres también de ellas. Pues nada real ha abandonado jamás la mente de su creador. Y lo que no es real nunca estuvo en ella. (T.16.III.5.5-11)
Tu puente está mejor construido de lo que te imaginas, y tus pies están firmemente asentados en él. No dudes de que la atracción de los que están al otro lado esperándote no te vaya a ayudar a cruzar sin contratiempos. Pues llegarás a donde quieres estar, y a donde te aguarda tu Ser. (T.16.III.9)
El Cielo aguarda silenciosamente, y tus
creaciones extienden sus manos para ayudarte a cruzar y para que les
des la bienvenida. Pues son ellas lo que andas buscando. Lo único
que buscas es tu compleción, y son ellas las que te completan. La
relación de amor especial no es más que un pobre substituto de lo que en
verdad -y no en ilusiones- te completa. La relación que tienes con tus
creaciones está libre de culpa, y esto te permite contemplar a todos tus
hermanos con gratitud, pues tus creaciones fueron creadas en unión con ellos.
La aceptación de tus creaciones es la aceptación de la unicidad de la
creación, sin la cual nunca podrías ser completo. Ninguna clase de
especialismo te puede ofrecer lo que Dios ha dado, y lo que tú das junto
con Él. (T.16.IV.8)
Dios estableció Su relación contigo para hacerte feliz,
y ninguna cosa que hagas que no comparta Su propósito puede ser real.
El propósito que Dios adscribió a cada cosa es la única función que
tiene. Debido a la razón que Él tuvo para crear Su relación contigo, la
función de las relaciones se convirtió para siempre en "hacer feliz".
Eso es todo. Para satisfacer esta
función te relacionas con tus creaciones del mismo modo en que Dios se
relaciona con las Suyas. Pues nada que Dios haya creado puede estar
excluido de la felicidad, y nada que Él creó desea otra cosa que
extender felicidad tal como su Creador lo hizo. Lo que no satisface esta función no puede ser real. (T.17.IV.1)
En este mundo es imposible crear. Pero sí es posible hacer feliz. He dicho repetidamente que el Espíritu Santo no quiere privarte de tus relaciones especiales, sino transformarlas. (T.17.IV.2.1-3)
¡Libera al mundo! Tus
verdaderas creaciones están esperando a que lo liberes para concederte
la paternidad; y no una paternidad de ilusiones, sino una de verdad como
la de Dios. Dios comparte
Su Paternidad contigo que eres Su Hijo, pues Él no hace distinciones
entre lo que Él es y lo que sigue siendo Él Mismo. Lo que Él crea no
está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado. (L.PI.132.12)
Son algunas de las citas que tengo anotadas sobre las creaciones.
Estas declaraciones son pistas de algo maravilloso que nos sonríe en el
Reino que vive más allá de las palabras. Pero como dije al principio de
este mail, antes de poder disfrutar conscientemente de esta plenitud
inagotable, tenemos que tener paciencia y acabar de perdonar nuestras
lecciones de perdón. Y así sí: pronto disfrutaremos del infinito gozo de
nuestra realidad, junto a nuestros hermanos, nuestro Padre, y las
bellísimas creaciones que juntos compartimos, las cuales son la
extensión de nuestro Ser y de nuestra Felicidad.
Ahora nos toca perdonar, confiando en lo sencillo que es nuestro
pequeño papel y en lo mucho que nos "espera" en el Reino. Y procuramos
ser felices desde ya, disfrutando del proceso del perdón sin conceder
importancia al tiempo, el cual es ilusorio y forma parte de lo que se
disolverá mediante el perdón. Las dudas ya no pueden atemorizarnos,
porque las podemos perdonar. Y al leer UCDM o meditar en silencio
podemos vislumbrar nuestras creaciones, que nos alegran más que
cualquier placer físico, más que cualquier orgasmo o placer del mundo,
pues nuestras creaciones son amor, y además amor verdadero y pleno y
unido a nuestro propio Ser.
El desenlace final es seguro, y nada puede impedirnos que finalmente
disfrutemos de nuestro Ser. Incluso si nos "negamos" a ello, pues todos
hemos llegado. El perdón, eso sí, nos ayudará a tener la sensación
—dentro del sueño— de que el tiempo se desvanece deprisa y de que
llegamos mucho antes a la ansiada meta. ¡Y felices somos de intuir ahora
ya las delicias que nos esperan! Y en realidad ya están aquí, y podemos
compartir amor con ellas en silencio meditativo (en relajada quietud
mental), pero para poderlas gozar claramente nos corresponde la
deliciosa tarea de perdonar y despertar, para ver y sentir los
deliciosos besos y bellezas que siempre nos aman y nos rodean.
¡Gracias a Dios por el ineludible hecho de que nada puede impedirnos perdonar y despertar!
Un
abrazo. Te amo. Relájate, confía y permítete ser feliz, incluso ahora,
en la etapa que estamos que es la etapa del perdón. Perdonar es también
una bella tarea cuando confiamos en lo que significa y en lo que nos
sonríe al final. Y la confianza vendrá mediante el propio perdón (unido
al estudio detallado de la enseñanza del Espíritu Santo), pues del
perdón brota la confianza, de la confianza los vislumbres, y de los
vislumbres la felicidad y un calmado despertar. Sin embargo se nos
permite ir directos y aceptar desde este mismo instante la felicidad, y
así que de la felicidad vengan los vislumbres y de los vislumbres la
confianza y de la confianza vendrán unas enormes ganas de perdonar y
perdonar, desde la confianza y la felicidad.
No importa por dónde empecemos (el perdón o la felicidad, pues ambos
se alimentan uno al otro, así como lo mismo sucede con ellos y la
confianza y la paz), si los seguimos a fondo, el despertar se acelerará.
Todo
está ya hecho y estamos de enhorabuena. Tengamos paciencia mientras
todavía nos resistimos a aceptarlo y relajarnos sabiendo la verdad. Aún
así (incluso mientras todavía vivimos en negación y no somos conscientes
de esto), nos amamos sin medida, tanto si nos permitimos sentirlo ya
como si no. Te amo. Sé feliz. Te amo, te amo, te amo. Todo está ya
hecho. Aceptémoslo lo antes posible. Nuestro amigo es el perdón. Y
nuestras creaciones son nuestro bellísimo tesoro de felicidad. Están
comunicándose contigo en este mismo momento. No se olvidan de ti, ni de
mí, ni de ninguno de nosotros. Juntos, en amoroso silencio, podemos
escucharlas, o al menos vislumbrar destellos de su comunicación. El
Espíritu Santo nos ayuda a reconocerlas si le pedimos ayuda.
Ellas te aman y están aquí ya. Ellas te escuchan y te admiran y te
adoran con infinito amor. Nos aman, nos miran, nos siguen y nos
escuchan. ¿Las escucharemos nosotros a ellas? Escuchémoslas en silencio.
El perdón y el amor y la unión con el Espíritu Santo nos ayudarán.
Nuestras creaciones nos sonríen juguetonamente rebosantes de felicidad. Y ellas están ya aquí. Contigo.
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jueves, 11 de abril de 2013
jueves, 21 de marzo de 2013
Relaciones especiales (los apegos) (I) La belleza y la felicidad están en nuestro interior
Copiado de algunos mails escritos en febrero de 2013 (con algún pequeño añadido). Comienza aparentemente descontextuado con la mención de la cocina y tal, pero no era necesario incluir datos personales o las circunstancias precisas que motivaban la respuesta por mail; se intuye lo suficiente y las explicaciones posteriores son válidas por sí solas:
(...) Linda cocina, con el símbolo de la apariencia de tu padre como burlándose... en realidad ya sabes que es la forma como tu padre ha expresado una petición de ayuda. Estaba simplemente pidiendo amor.
En cuanto a lo que dices de querer dar, pero que "no está el otro" al que querías darle jejeje... Bueno, en realidad nada puede obstaculizar al dar si consigues recordar que el dar es ante todo una actitud mental. Puedes darle a todo el mundo, incluso a esta persona, aunque en la apariencia parezca que no esté contigo en ese momento. Puedes bendecirle mentalmente, por ejemplo. Eso es dar. Para la mente no hay tiempo ni distancia. Nada nos impide dar. Nada nos impide darnos completamente en cualquier momento.
Y en cuanto a la posibilidad de expresar el dar en la forma (con el cuerpo), dejemos que en esto nos guíe el Espíritu Santo, Él sabe bien lo que conviene, y nos daremos cuenta de que aunque quizás una persona en concreto no está cerca en un momento dado, si hay alguna otra persona cerca esa será el símbolo del Cristo para nosotros en ese momento. Y es a esa persona a quien podríamos sentir la inspiración de expresarle amor, generosidad, o dar algo en la forma. Cualquier hermano nos da la oportunidad de dar (cuando no esté tu novio quizás sí tengas cerca a tu hijo, a tu padre o a tu jefe, o si pareces estar sola quizás te vengan a la mente las personas que necesitan recibir tu bendición amorosa mentalmente... recuerda que las mentes están unidas y que por eso podemos ayudarnos mucho los unos a los otros... ¡esto sí que es dar: pensar amorosamente de los demás... animar... bendecir... perdonar... recordar la verdad para todos!). Querer dar especialmente a alguien, es amor especial. En este mundo las relaciones de amor especial son habituales, pero si les entregamos ese deseo de especialidad al Espíritu Santo, Él hará buen uso de esa relación especial y pasará a ser una relación santa que ayude a todos a despertar.
Los ejemplos los estás dando tú pero lo que estamos hablando es la práctica que nos corresponde a todos. Cada uno vamos despertando paso a paso aprovechando los símbolos que nos vamos encontrando.
Cambiando de tema, estoy leyendo a un poeta no-dual llamado Ilie Cioara, que vivió durante el siglo 20. Escribió poemas y también comentarios (la mayoría son comentarios de sus propios poemas). Te copio unos trocitos que me han gustado:
Del capítulo titulado "La felicidad":
Cada ser humano de este planeta busca, consciente o inconscientemente, la felicidad (...).
La verdadera felicidad llega de forma indirecta; aparece siempre cuando no buscamos nada. En la práctica, no sabemos lo que es la felicidad, pero, cuando la mente está en silencio absoluto, en un estado de pasividad total, nuestro ser entero experimenta la armonía. En ese estado, como seres completos integrados con la Vida, nos sentimos desbordados de una inmensa Dicha y Felicidad sin causa.
La Felicidad se renueva a cada instante.
La Realidad no tiene límites.
La Verdad Absoluta está dentro de ti, esperando que le permitas manifestarse en todo Su Esplendor.
Solo cuando la mente está en humilde silencio —por haber comprendido su impotencia ante lo Infinito—, entonces y solo entonces revelará la Divinidad su presencia en nuestro interior como Amor impersonal, dirigiéndonos mediante impulsos intuitivos.
Del capítulo titulado "La belleza":
Cuando la belleza está en nosotros, vemos también belleza en las flores, en la arena e incluso en el barro.
Nota de Toni: por cierto, algo parecido escribí ayer en uno de los mails que te envié. Ahora he recordado otro ejemplo: cuando escuchamos música que nos gusta, la belleza no está en la música sino en nuestro ser. Por eso a veces al escuchar la misma canción otro día sucede que quizás ya no nos gusta tanto, porque hemos cambiado nuestra actitud (nuestro estado de ánimo, etc). Pero cuando algo nos hace sentir gozo (sea la música, sea una persona, sea un cuadro o una puesta de sol o una sabrosa comida) ese gozo y esa felicidad y esa satisfacción no están en el objeto percibido, sino en nuestro propio ser. Comprender esto es liberador. Nuestro ser lo abarca todo y es ilimitado. Sigamos con el poeta Ilie Cioara:
Cuando la belleza reina en nuestras profundidades, el ser entero está alegre, el rostro y el cuerpo resplandecen..., todo irradia belleza. Cuando dejamos escapar el momento, nos invade la inquietud física y psicológica; la mente atestada de conocimientos crea confusión.
Nota de Toni: Lo último podemos relacionarlo con lo que dice UCDM en varias ocasiones... citaré dos ejemplos: «No sabes cuál es el significado de nada de lo que percibes». (T.11.VIII.3.1) «Lo esencial, sin embargo, es que reconozcas que no sabes nada». (T.14.XI.1.1)
Sigamos con Ilie Cioara:
No podríamos percibir la belleza y la fragancia que emanan de la naturaleza un día de primavera, si esa belleza no existiera ya en nuestro interior. Cuando la belleza que hay en nosotros se revele, seremos capaces de ver también la belleza en una flor, una brizna de hierba o un grano de arena, o incluso en un pedazo de barro.
Nota de Toni: Recordemos también la manera amable con que a veces Ramana nos recordaba algo relacionado con esto: cuando vemos algo, por ejemplo algo que nos gusta (o que nos disgusta o molesta)... ¿Quién dice que eso existe? ¿Lo dice ese algo o lo pensamos uno mismo de ese algo? Todo sucede en nuestra consciencia. La silla no nos dice: "yo existo". El mundo tampoco nos dice: "yo existo". Si una persona nos gusta, su existencia tiene sentido para nosotros por una sola razón: porque yo, yo, ¡yo sí existo! Sólo una cosa es completamente segura sin error posible: yo soy. (Incluso si una persona nos dijera que "yo existo", ¿lo dice ella realmente o lo estoy imaginando yo? Todo depende finalmente del propio yo, del propio yo soy).
La percepción, al contrario que el conocimiento, es cambiante, variable. Por ejemplo: unas personas ven belleza donde otras ven fealdad, e incluso varían las percepciones de una misma persona según el momento y las circunstancias. Sólo el conocimiento es estable porque es eterno. La percepción de la belleza, del amor, del bien, nos acerca al conocimiento, mientras que la percepción de la fealdad, del odio, del mal, indica que nos estamos aferrando a juicios muy alejados de lo eterno. Pero podemos alegrarnos de saber que la Verdad se encuentra en nuestro propio Ser y que podemos recordarLa siguiendo la Ayuda del Maestro Interior, Quien nos conduce a la Verdad mediante la percepción correcta. La percepción correcta, recordémoslo, es temporal pero es un paso valioso para retornar al Conocimiento del Ser. Nuestra tarea (lo único que está en nuestra mano y que es lo único que necesitamos "hacer") es solamente confiar en el Espíritu Santo o Maestro Interior para alcanzar la percepción correcta. La percepción correcta global (generalizada a toda circunstancia) es el "sueño feliz", desde ahí seremos "llevados en Brazos de Dios" al Cielo del Puro Conocimiento (Auto-Conocimiento), pero ese Último Paso no podemos forzarlo, sucede espontáneamente, es una Gracia del Sí Mismo.
Seguimos con Cioara:
Esta belleza no es el resultado del acto de pensar (...). Ni la imaginación, ni el esfuerzo, ni la voluntad, pueden crearla ni expresarla con símbolos.
Nota de Toni: como dice UCDM, no podemos fabricar la verdad, porque la verdad ya es. Lo que sí podemos es aceptarla.
Cioara:
Cualquier humano puede acabar con la falta de belleza si está dispuesto a dirigir una mirada atenta a las profundidades de su ser. (...) Cuando toda la confusión, el desasosiego y la fealdad desaparecen, un nuevo clima se revela a modo de paz y equilibrio del alma. La belleza, como estado de pura armonía, luminosidad y dicha sin causa, envuelve nuestro ser, creando una mentalidad nueva.
Este es el divino Ser Humano Verdadero, que existe en las capas más profundas de la conciencia, dentro de cada uno de nosotros, esperando a que lo descubramos y le permitamos orientarnos y guiarnos. Solo en su presencia suceden las transformaciones beneficiosas. A este Nuevo Ser Humano le debemos nuestro encuentro con la auténtica felicidad.
Nota de Toni: Las palabras "Ser Humano Verdadero" son una forma de nombrar lo que UCDM a veces nombra con una sola palabra: CRISTO.
((De otro mail)):
Sí, con tu padre, con tu pareja también, con todos: cada vez que percibimos algo como que no sea una expresión directa de amor, se trata de una petición de ayuda (o petición de amor, que es lo mismo). Y en el fondo, como los demás son espejos de nosotros mismos, esas peticiones de ayuda que percibo son mis propias peticiones de ayuda. Por eso Arten/Pursah dicen que al perdonar a alguien en realidad estamos perdonándonos a uno mismo (y por lo tanto ayudándonos a nosotros mismos). Si percibo una petición de ayuda, respondo ayudando, y en el fondo sé que es mi propia petición de ayuda que se refleja de esa manera. Y al responder, me estoy ayudando a mí mismo. Solo me relaciono conmigo mismo porque hay un solo ser.
Una relación santa es simplemente una relación especial entregada al Espíritu Santo. Lo que primero pudiera ser una relación especial (con sufrimiento y apego) que refuerza el sueño, al entregarla al Espíritu Santo se convierte en una relación santa. Incluso si después de entregarla todavía hay preferencia por esa persona (que en este mundo es normal que la haya), a pesar de ese rasgo de especialidad la relación es santa porque al haber sido entregada al Espíritu Santo, Él comienza a obrar en la relación para ponerla a funcionar poco a poco en dirección al despertar (el despertar de ambos en la pareja y el despertar de todos, pues todo afecta a todos, las relaciones no están cerradas o separadas unas de otras).
No es necesario que la relación especial haya sido entregada completamente para que sea santa. Basta con entregarla tanto como podamos, con la actitud mental apropiada de que el Espíritu Santo nos ayude a mejorar la entrega y así santificar totalmente la relación, que así funcione como ayuda para el despertar y no para pelear ni sufrir. Así que basta con entregarla en la medida que podamos. No es necesaria una entrega totalmente perfecta, porque solamente los iluminados han entregado perfectamente. Con la pequeña dosis sincera de buena voluntad, basta. Esa pequeña dosis de buena voluntad será suficiente para que el Espíritu Santo pueda entrar a participar en vuestra relación y santificarla, pues al entregarle la relación a Él, lo has invitado y Él comienza inmediatamente a ayudaros. Debido a la entrega, ahora la relación es santa.
Resumiendo: podemos hablar de la percepción o del puro conocimiento. En el mundo de la percepción (la dualidad) podemos hablar de relaciones especiales (que son relaciones egoístas, basadas en el ego, basadas en los intereses personales separados de cada uno) o podemos hablar de relaciones santas (que son relaciones entregadas al Espíritu Santo, y por lo tanto basadas en la percepción correcta que ayuda a despertar, viendo el bien para todos unidos y no para cada uno por separado). Más allá de la percepción, en la verdad pura o conocimiento, no hay relaciones especiales ni relaciones santas. Es el Cielo o Puro Ser, y ahí la única Relación que hay (por así decir) es la del Padre con el Hijo, o dicho en otras palabras, la Relación del Puro Ser Consigo Mismo. En este caso no es una relación tal como se suele entender esa palabra (con dos componentes) porque se trata de una Relación de Unidad, sin componentes, sólo el Ser siendo Ser Consigo Mismo eternamente gozoso.
En cuanto a ver belleza en unos objetos y fealdad en otros, es lo normal. Ten en cuenta lo que dice UCDM sobre el mundo, sobre la percepción:
Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
El mundo que ves es el testimonio de tu estado mental. Todo el mundo, la galaxia, el universo, es un enorme símbolo que refleja tu estado mental. Y el estado mental que tenemos antes de haber despertado completamente, es un estado mental mezclado. Mezcla significa conflicto, opuestos, dualidad. Nuestro estado mental es mezclado (hasta que sucede la iluminación) porque cuando no hay mezcla, lo que hay es la Verdad pura sin mezcla (el Cielo, la iluminación).
O experimentamos el Cielo puro sin mezcla, o experimentamos mezcla ilusoria. Lo que nunca es posible experimentar es una total obscuridad sin mezcla, porque eso no es posible: las ilusiones no podrían existir sin la consciencia que se autoengaña. Las sombras no pueden existir sin la luz que las proyecta. Pero la Luz sí puede existir sin las sombras, y de hecho la Luz es lo único que existe. Las ilusiones no existen.
Al haber fabricado un estado mental ilusorio que es una mezcla de luces y sombras, entonces es normal que eso se refleje en el mundo que percibimos. Por eso vemos cosas bellas y también cosas feas. Un estado mental mezclado proyecta un mundo de mezclas. El mundo contiene símbolos que reflejan toda esa mezcla de actitudes, creencias, sensaciones, emociones, miedos, alegrías, tristezas, etc que albergamos en nuestro interior.
El iluminado solamente ve belleza porque ya ha negado la negación de la realidad (el iluminado solamente acepta lo que es verdad). Los demás vemos mezcla, pero conforme vamos perdonando cada vez somos más receptivos a la belleza sin mezcla, hasta que finalmente veamos la belleza que hay en todo. No existe nada que no sea bello.
Sólo existe la Belleza. No hay nada más. Sólo hay un único Ser y Su Nombre es Belleza :-)
((De otro mail)):
Digámoslo así:
Mente dividida -> Mundo mezclado (conflicto, dualidad, opuestos)
Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
La mente dividida es la condición interna (nuestro estado mental dividido), la cual produce la imagen externa o proyección que es el mundo mezclado (la dualidad). Mezclado por lo que expliqué en el otro mail: porque refleja todas las actitudes, creencias, pensamientos, emociones, etc de nuestra mente dividida, ¡reflejando tanto los pensamientos positivos como los negativos!.
Por eso vemos belleza en unas cosas, fealdad en otras, incluso belleza y fealdad en una misma cosa según el momento o incluso a la vez. UCDM habla también de ambivalencia, pues con la mente dividida sucede que amamos y odiamos, o sucede que percibimos belleza y fealdad, etc.
Nuestra mente dividida se compone de dos partes: 1) la mente correcta (donde hay la belleza, amor, verdad, unión, perdón, etc, es la parte de nuestra mente donde vive el Espíritu Santo) y 2) la mente errada (donde guardamos nuestros pensamientos errados, las creencias falsas, el odio, la fealdad, la separación, el ataque, la culpa, etc).
Como hemos aceptado ilusiones en nuestra mente, la hemos dividido (no realmente, sino en nuestra imaginación, en nuestra experiencia) de esa manera y por eso al funcionar como dos mentes, es una mente mezclada que proyecta un mundo mezclado. Por eso percibimos símbolos bellos y amorosos y de perdón, procedentes de la mente correcta (la parte sana de nuestra mente, donde vive el Espíritu Santo). Y por eso también percibimos símbolos feos, de odio, de separación, de traición, de soledad, de culpa, de miedo, enfermedad, guerra, muerte, etc, procedentes de la mente errada.
Lo que dije de que no puede haber obscuridad total, es bastante evidente. No podemos experimentar solamente mente errada. No podemos experimentar solamente ausencia de Luz/Consciencia, porque se necesita alguna consciencia para poder ser lo que sea... incluso las ilusiones necesitan consciencia para que sea "testigo" de dichas ilusiones. Uno podría decir: "no existo" (¿obscuridad total o ausencia total de consciencia?) pero eso no es así porque ¿quién lo dice? Se necesita alguna consciencia que pueda decirlo/pensarlo/percibirlo. Se necesita consciencia para poder negar la consciencia y así fabricar ilusiones.
Además de lo ya dicho, la obscuridad absoluta tampoco es posible porque no la soportaríamos. Si nos separáramos (aunque sea ilusoriamente) del Amor más allá de cierto límite, la situación ilusoria resultante nos resultaría tan inmensamente insoportable que despertaríamos inmediatamente porque ya no aceptaríamos la ilusión. El ego es astuto y por eso "aprieta, pero no ahoga" jejeje... La ausencia de Luz solamente puede llevarse hasta un cierto límite, porque si la oscuridad/ausencia-de-gozo aumentara demasiado ya no habría manera de que quisiéramos seguir jugando a auto-engañarnos. La vida ilusoria no resulta soportable sin determinada dosis mínima de luz (el Hijo de Dios no puede separarse completamente de su Padre, ¡ni siquiera en la ilusión!). Por eso la mente dividida tiene las dos partes: luz (mente correcta del gozo y la paz) y oscuridad (mente errada, del sufrimiento). Y por eso nuestra mente dividida proyecta ambas partes de la mente y por eso parece que percibimos belleza y fealdad, amor y miedo, cosas buenas y malas, símbolos mezclados. Pero cuando mediante el perdón descubrimos que la Mente no está dividida sino que es completa en una pura Luminosidad amorosa (sin mezclar con ilusiones), entonces la proyección se convierte en un mundo o sueño feliz y finalmente la proyección del mundo feliz también se disuelve y brota espontáneamente el Cielo del Pleno Amor y Gozo.
Nota: He encontrado una cita en UCDM donde se refiere a este tema de que es imposible la "obscuridad absoluta":
El que todos acepten la Expiación es sólo cuestión de tiempo. Tal vez parezca que esto contradice su libre albedrío, dada la inevitabilidad de la decisión final, pero en realidad no es así. Puedes aplazar lo que tienes que hacer y eres capaz de enormes dilaciones, pero no puedes desvincularte completamente de tu Creador, Quien fija los límites de tu capacidad para crear falsamente. Una voluntad aprisionada engendra una situación tal, que, llevada al extremo, se hace completamente intolerable. La resistencia al dolor puede ser grande, pero no es ilimitada. A la larga, todo el mundo empieza a reconocer, por muy vagamente que sea, que tiene que haber un camino mejor. A medida que este reconocimiento se arraiga más, acaba por convertirse en un punto decisivo en la vida de cada persona. Esto finalmente vuelve a despertar la visión espiritual y, al mismo tiempo, mitiga el apego a la visión física. Este alternar entre los dos niveles de percepción se experimenta normalmente como un conflicto que puede llegar a ser muy agudo. Aun así, el desenlace final es tan inevitable como Dios. (T.2.III.3) (Pág. 23)
Por lo tanto, antes o después nos cansamos de jugar al juego de la separación/sufrimiento. Y entonces, conforme más se aviva en nosotros el deseo de despertar, más decididos nos sentimos a discernir/perdonar todas las ilusiones sin excepción. Un comentario relacionado con esto dice:
Esto re-establece el poder de la mente y hace que las demoras le resulten cada vez más intolerables al darse cuenta de que lo único que hacen es añadir dolor innecesario. Como resultado de ello, la mente se vuelve cada vez más sensible a lo que antes habría considerado sólo pequeñas molestias. (T.2.III.4.6-7) (Páginas 23-24)
Dicho de otra forma: cada vez somos menos indulgentes con las ilusiones. Y cuando amanezca en nosotros un deseo total por despertar, entonces lo recordaremos todo.
Con el perdón unificamos la mente (que ya era una, pues es una desde siempre y por siempre, pero se trata de reconocerlo), negando la negación de la realidad. Con el perdón negamos lo falso y así aceptamos lo verdadero. Con el perdón sintonizamos con el mundo real el cual es un estado en el que no nos oponemos al Cielo, por lo tanto a través del mundo real acabaremos por recordar el Cielo.
Al principio cualquier persona percibe símbolos de ambas partes de la mente dividida: símbolos de la mente correcta (belleza, amor, perdón, etc) y símbolos de la mente errada (accidentes, enfermedades, traiciones, culpa, etc). Los símbolos pueden ser los mismos, pero a nosotros nos parecerán símbolos del amor o del miedo dependiendo de con qué guía los interpretemos... ¡elijamos al Espíritu Santo como Guía! Cuanto más perdonamos, nuestro estado mental se va unificando hacia lo verdadero, así cada vez predomina más la mente correcta, y cada vez percibimos más símbolos de amor/belleza y menos símbolos de miedo/culpa/fealdad.
Cuando hayamos terminado de deshacer al ego (deshacer la mente errada) ya solamente percibiremos el mundo real, porque solamente estaremos aceptando la mente correcta, por lo cual nuestra percepción es clara, pura y limpia (el mundo real). Entonces todos los símbolos se perciben amorosamente: solamente percibimos belleza porque no percibimos nada sin la ayuda del Espíritu Santo.
Resumiendo:
Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Y conforme purificamos nuestro estado mental, unificándolo en una mente que acepte solamente la mente correcta (o mente sana), conforme nuestra mente sana, el mundo percibido parecerá sanar también, porque es un reflejo de nuestro interior.
Post relacionado: Relaciones especiales (los apegos) (II): http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/03/relaciones-especiales-los-apegos-ii.html
(...) Linda cocina, con el símbolo de la apariencia de tu padre como burlándose... en realidad ya sabes que es la forma como tu padre ha expresado una petición de ayuda. Estaba simplemente pidiendo amor.
En cuanto a lo que dices de querer dar, pero que "no está el otro" al que querías darle jejeje... Bueno, en realidad nada puede obstaculizar al dar si consigues recordar que el dar es ante todo una actitud mental. Puedes darle a todo el mundo, incluso a esta persona, aunque en la apariencia parezca que no esté contigo en ese momento. Puedes bendecirle mentalmente, por ejemplo. Eso es dar. Para la mente no hay tiempo ni distancia. Nada nos impide dar. Nada nos impide darnos completamente en cualquier momento.
Y en cuanto a la posibilidad de expresar el dar en la forma (con el cuerpo), dejemos que en esto nos guíe el Espíritu Santo, Él sabe bien lo que conviene, y nos daremos cuenta de que aunque quizás una persona en concreto no está cerca en un momento dado, si hay alguna otra persona cerca esa será el símbolo del Cristo para nosotros en ese momento. Y es a esa persona a quien podríamos sentir la inspiración de expresarle amor, generosidad, o dar algo en la forma. Cualquier hermano nos da la oportunidad de dar (cuando no esté tu novio quizás sí tengas cerca a tu hijo, a tu padre o a tu jefe, o si pareces estar sola quizás te vengan a la mente las personas que necesitan recibir tu bendición amorosa mentalmente... recuerda que las mentes están unidas y que por eso podemos ayudarnos mucho los unos a los otros... ¡esto sí que es dar: pensar amorosamente de los demás... animar... bendecir... perdonar... recordar la verdad para todos!). Querer dar especialmente a alguien, es amor especial. En este mundo las relaciones de amor especial son habituales, pero si les entregamos ese deseo de especialidad al Espíritu Santo, Él hará buen uso de esa relación especial y pasará a ser una relación santa que ayude a todos a despertar.
Los ejemplos los estás dando tú pero lo que estamos hablando es la práctica que nos corresponde a todos. Cada uno vamos despertando paso a paso aprovechando los símbolos que nos vamos encontrando.
Cambiando de tema, estoy leyendo a un poeta no-dual llamado Ilie Cioara, que vivió durante el siglo 20. Escribió poemas y también comentarios (la mayoría son comentarios de sus propios poemas). Te copio unos trocitos que me han gustado:
Del capítulo titulado "La felicidad":
Cada ser humano de este planeta busca, consciente o inconscientemente, la felicidad (...).
La verdadera felicidad llega de forma indirecta; aparece siempre cuando no buscamos nada. En la práctica, no sabemos lo que es la felicidad, pero, cuando la mente está en silencio absoluto, en un estado de pasividad total, nuestro ser entero experimenta la armonía. En ese estado, como seres completos integrados con la Vida, nos sentimos desbordados de una inmensa Dicha y Felicidad sin causa.
La Felicidad se renueva a cada instante.
La Realidad no tiene límites.
La Verdad Absoluta está dentro de ti, esperando que le permitas manifestarse en todo Su Esplendor.
Solo cuando la mente está en humilde silencio —por haber comprendido su impotencia ante lo Infinito—, entonces y solo entonces revelará la Divinidad su presencia en nuestro interior como Amor impersonal, dirigiéndonos mediante impulsos intuitivos.
Del capítulo titulado "La belleza":
Cuando la belleza está en nosotros, vemos también belleza en las flores, en la arena e incluso en el barro.
Nota de Toni: por cierto, algo parecido escribí ayer en uno de los mails que te envié. Ahora he recordado otro ejemplo: cuando escuchamos música que nos gusta, la belleza no está en la música sino en nuestro ser. Por eso a veces al escuchar la misma canción otro día sucede que quizás ya no nos gusta tanto, porque hemos cambiado nuestra actitud (nuestro estado de ánimo, etc). Pero cuando algo nos hace sentir gozo (sea la música, sea una persona, sea un cuadro o una puesta de sol o una sabrosa comida) ese gozo y esa felicidad y esa satisfacción no están en el objeto percibido, sino en nuestro propio ser. Comprender esto es liberador. Nuestro ser lo abarca todo y es ilimitado. Sigamos con el poeta Ilie Cioara:
Cuando la belleza reina en nuestras profundidades, el ser entero está alegre, el rostro y el cuerpo resplandecen..., todo irradia belleza. Cuando dejamos escapar el momento, nos invade la inquietud física y psicológica; la mente atestada de conocimientos crea confusión.
Nota de Toni: Lo último podemos relacionarlo con lo que dice UCDM en varias ocasiones... citaré dos ejemplos: «No sabes cuál es el significado de nada de lo que percibes». (T.11.VIII.3.1) «Lo esencial, sin embargo, es que reconozcas que no sabes nada». (T.14.XI.1.1)
Sigamos con Ilie Cioara:
No podríamos percibir la belleza y la fragancia que emanan de la naturaleza un día de primavera, si esa belleza no existiera ya en nuestro interior. Cuando la belleza que hay en nosotros se revele, seremos capaces de ver también la belleza en una flor, una brizna de hierba o un grano de arena, o incluso en un pedazo de barro.
Nota de Toni: Recordemos también la manera amable con que a veces Ramana nos recordaba algo relacionado con esto: cuando vemos algo, por ejemplo algo que nos gusta (o que nos disgusta o molesta)... ¿Quién dice que eso existe? ¿Lo dice ese algo o lo pensamos uno mismo de ese algo? Todo sucede en nuestra consciencia. La silla no nos dice: "yo existo". El mundo tampoco nos dice: "yo existo". Si una persona nos gusta, su existencia tiene sentido para nosotros por una sola razón: porque yo, yo, ¡yo sí existo! Sólo una cosa es completamente segura sin error posible: yo soy. (Incluso si una persona nos dijera que "yo existo", ¿lo dice ella realmente o lo estoy imaginando yo? Todo depende finalmente del propio yo, del propio yo soy).
La percepción, al contrario que el conocimiento, es cambiante, variable. Por ejemplo: unas personas ven belleza donde otras ven fealdad, e incluso varían las percepciones de una misma persona según el momento y las circunstancias. Sólo el conocimiento es estable porque es eterno. La percepción de la belleza, del amor, del bien, nos acerca al conocimiento, mientras que la percepción de la fealdad, del odio, del mal, indica que nos estamos aferrando a juicios muy alejados de lo eterno. Pero podemos alegrarnos de saber que la Verdad se encuentra en nuestro propio Ser y que podemos recordarLa siguiendo la Ayuda del Maestro Interior, Quien nos conduce a la Verdad mediante la percepción correcta. La percepción correcta, recordémoslo, es temporal pero es un paso valioso para retornar al Conocimiento del Ser. Nuestra tarea (lo único que está en nuestra mano y que es lo único que necesitamos "hacer") es solamente confiar en el Espíritu Santo o Maestro Interior para alcanzar la percepción correcta. La percepción correcta global (generalizada a toda circunstancia) es el "sueño feliz", desde ahí seremos "llevados en Brazos de Dios" al Cielo del Puro Conocimiento (Auto-Conocimiento), pero ese Último Paso no podemos forzarlo, sucede espontáneamente, es una Gracia del Sí Mismo.
Seguimos con Cioara:
Esta belleza no es el resultado del acto de pensar (...). Ni la imaginación, ni el esfuerzo, ni la voluntad, pueden crearla ni expresarla con símbolos.
Nota de Toni: como dice UCDM, no podemos fabricar la verdad, porque la verdad ya es. Lo que sí podemos es aceptarla.
Cioara:
Cualquier humano puede acabar con la falta de belleza si está dispuesto a dirigir una mirada atenta a las profundidades de su ser. (...) Cuando toda la confusión, el desasosiego y la fealdad desaparecen, un nuevo clima se revela a modo de paz y equilibrio del alma. La belleza, como estado de pura armonía, luminosidad y dicha sin causa, envuelve nuestro ser, creando una mentalidad nueva.
Este es el divino Ser Humano Verdadero, que existe en las capas más profundas de la conciencia, dentro de cada uno de nosotros, esperando a que lo descubramos y le permitamos orientarnos y guiarnos. Solo en su presencia suceden las transformaciones beneficiosas. A este Nuevo Ser Humano le debemos nuestro encuentro con la auténtica felicidad.
Nota de Toni: Las palabras "Ser Humano Verdadero" son una forma de nombrar lo que UCDM a veces nombra con una sola palabra: CRISTO.
((De otro mail)):
Sí, con tu padre, con tu pareja también, con todos: cada vez que percibimos algo como que no sea una expresión directa de amor, se trata de una petición de ayuda (o petición de amor, que es lo mismo). Y en el fondo, como los demás son espejos de nosotros mismos, esas peticiones de ayuda que percibo son mis propias peticiones de ayuda. Por eso Arten/Pursah dicen que al perdonar a alguien en realidad estamos perdonándonos a uno mismo (y por lo tanto ayudándonos a nosotros mismos). Si percibo una petición de ayuda, respondo ayudando, y en el fondo sé que es mi propia petición de ayuda que se refleja de esa manera. Y al responder, me estoy ayudando a mí mismo. Solo me relaciono conmigo mismo porque hay un solo ser.
Una relación santa es simplemente una relación especial entregada al Espíritu Santo. Lo que primero pudiera ser una relación especial (con sufrimiento y apego) que refuerza el sueño, al entregarla al Espíritu Santo se convierte en una relación santa. Incluso si después de entregarla todavía hay preferencia por esa persona (que en este mundo es normal que la haya), a pesar de ese rasgo de especialidad la relación es santa porque al haber sido entregada al Espíritu Santo, Él comienza a obrar en la relación para ponerla a funcionar poco a poco en dirección al despertar (el despertar de ambos en la pareja y el despertar de todos, pues todo afecta a todos, las relaciones no están cerradas o separadas unas de otras).
No es necesario que la relación especial haya sido entregada completamente para que sea santa. Basta con entregarla tanto como podamos, con la actitud mental apropiada de que el Espíritu Santo nos ayude a mejorar la entrega y así santificar totalmente la relación, que así funcione como ayuda para el despertar y no para pelear ni sufrir. Así que basta con entregarla en la medida que podamos. No es necesaria una entrega totalmente perfecta, porque solamente los iluminados han entregado perfectamente. Con la pequeña dosis sincera de buena voluntad, basta. Esa pequeña dosis de buena voluntad será suficiente para que el Espíritu Santo pueda entrar a participar en vuestra relación y santificarla, pues al entregarle la relación a Él, lo has invitado y Él comienza inmediatamente a ayudaros. Debido a la entrega, ahora la relación es santa.
Resumiendo: podemos hablar de la percepción o del puro conocimiento. En el mundo de la percepción (la dualidad) podemos hablar de relaciones especiales (que son relaciones egoístas, basadas en el ego, basadas en los intereses personales separados de cada uno) o podemos hablar de relaciones santas (que son relaciones entregadas al Espíritu Santo, y por lo tanto basadas en la percepción correcta que ayuda a despertar, viendo el bien para todos unidos y no para cada uno por separado). Más allá de la percepción, en la verdad pura o conocimiento, no hay relaciones especiales ni relaciones santas. Es el Cielo o Puro Ser, y ahí la única Relación que hay (por así decir) es la del Padre con el Hijo, o dicho en otras palabras, la Relación del Puro Ser Consigo Mismo. En este caso no es una relación tal como se suele entender esa palabra (con dos componentes) porque se trata de una Relación de Unidad, sin componentes, sólo el Ser siendo Ser Consigo Mismo eternamente gozoso.
En cuanto a ver belleza en unos objetos y fealdad en otros, es lo normal. Ten en cuenta lo que dice UCDM sobre el mundo, sobre la percepción:
Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
El mundo que ves es el testimonio de tu estado mental. Todo el mundo, la galaxia, el universo, es un enorme símbolo que refleja tu estado mental. Y el estado mental que tenemos antes de haber despertado completamente, es un estado mental mezclado. Mezcla significa conflicto, opuestos, dualidad. Nuestro estado mental es mezclado (hasta que sucede la iluminación) porque cuando no hay mezcla, lo que hay es la Verdad pura sin mezcla (el Cielo, la iluminación).
O experimentamos el Cielo puro sin mezcla, o experimentamos mezcla ilusoria. Lo que nunca es posible experimentar es una total obscuridad sin mezcla, porque eso no es posible: las ilusiones no podrían existir sin la consciencia que se autoengaña. Las sombras no pueden existir sin la luz que las proyecta. Pero la Luz sí puede existir sin las sombras, y de hecho la Luz es lo único que existe. Las ilusiones no existen.
Al haber fabricado un estado mental ilusorio que es una mezcla de luces y sombras, entonces es normal que eso se refleje en el mundo que percibimos. Por eso vemos cosas bellas y también cosas feas. Un estado mental mezclado proyecta un mundo de mezclas. El mundo contiene símbolos que reflejan toda esa mezcla de actitudes, creencias, sensaciones, emociones, miedos, alegrías, tristezas, etc que albergamos en nuestro interior.
El iluminado solamente ve belleza porque ya ha negado la negación de la realidad (el iluminado solamente acepta lo que es verdad). Los demás vemos mezcla, pero conforme vamos perdonando cada vez somos más receptivos a la belleza sin mezcla, hasta que finalmente veamos la belleza que hay en todo. No existe nada que no sea bello.
Sólo existe la Belleza. No hay nada más. Sólo hay un único Ser y Su Nombre es Belleza :-)
((De otro mail)):
Digámoslo así:
Mente dividida -> Mundo mezclado (conflicto, dualidad, opuestos)
Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
La mente dividida es la condición interna (nuestro estado mental dividido), la cual produce la imagen externa o proyección que es el mundo mezclado (la dualidad). Mezclado por lo que expliqué en el otro mail: porque refleja todas las actitudes, creencias, pensamientos, emociones, etc de nuestra mente dividida, ¡reflejando tanto los pensamientos positivos como los negativos!.
Por eso vemos belleza en unas cosas, fealdad en otras, incluso belleza y fealdad en una misma cosa según el momento o incluso a la vez. UCDM habla también de ambivalencia, pues con la mente dividida sucede que amamos y odiamos, o sucede que percibimos belleza y fealdad, etc.
Nuestra mente dividida se compone de dos partes: 1) la mente correcta (donde hay la belleza, amor, verdad, unión, perdón, etc, es la parte de nuestra mente donde vive el Espíritu Santo) y 2) la mente errada (donde guardamos nuestros pensamientos errados, las creencias falsas, el odio, la fealdad, la separación, el ataque, la culpa, etc).
Como hemos aceptado ilusiones en nuestra mente, la hemos dividido (no realmente, sino en nuestra imaginación, en nuestra experiencia) de esa manera y por eso al funcionar como dos mentes, es una mente mezclada que proyecta un mundo mezclado. Por eso percibimos símbolos bellos y amorosos y de perdón, procedentes de la mente correcta (la parte sana de nuestra mente, donde vive el Espíritu Santo). Y por eso también percibimos símbolos feos, de odio, de separación, de traición, de soledad, de culpa, de miedo, enfermedad, guerra, muerte, etc, procedentes de la mente errada.
Lo que dije de que no puede haber obscuridad total, es bastante evidente. No podemos experimentar solamente mente errada. No podemos experimentar solamente ausencia de Luz/Consciencia, porque se necesita alguna consciencia para poder ser lo que sea... incluso las ilusiones necesitan consciencia para que sea "testigo" de dichas ilusiones. Uno podría decir: "no existo" (¿obscuridad total o ausencia total de consciencia?) pero eso no es así porque ¿quién lo dice? Se necesita alguna consciencia que pueda decirlo/pensarlo/percibirlo. Se necesita consciencia para poder negar la consciencia y así fabricar ilusiones.
Además de lo ya dicho, la obscuridad absoluta tampoco es posible porque no la soportaríamos. Si nos separáramos (aunque sea ilusoriamente) del Amor más allá de cierto límite, la situación ilusoria resultante nos resultaría tan inmensamente insoportable que despertaríamos inmediatamente porque ya no aceptaríamos la ilusión. El ego es astuto y por eso "aprieta, pero no ahoga" jejeje... La ausencia de Luz solamente puede llevarse hasta un cierto límite, porque si la oscuridad/ausencia-de-gozo aumentara demasiado ya no habría manera de que quisiéramos seguir jugando a auto-engañarnos. La vida ilusoria no resulta soportable sin determinada dosis mínima de luz (el Hijo de Dios no puede separarse completamente de su Padre, ¡ni siquiera en la ilusión!). Por eso la mente dividida tiene las dos partes: luz (mente correcta del gozo y la paz) y oscuridad (mente errada, del sufrimiento). Y por eso nuestra mente dividida proyecta ambas partes de la mente y por eso parece que percibimos belleza y fealdad, amor y miedo, cosas buenas y malas, símbolos mezclados. Pero cuando mediante el perdón descubrimos que la Mente no está dividida sino que es completa en una pura Luminosidad amorosa (sin mezclar con ilusiones), entonces la proyección se convierte en un mundo o sueño feliz y finalmente la proyección del mundo feliz también se disuelve y brota espontáneamente el Cielo del Pleno Amor y Gozo.
Nota: He encontrado una cita en UCDM donde se refiere a este tema de que es imposible la "obscuridad absoluta":
El que todos acepten la Expiación es sólo cuestión de tiempo. Tal vez parezca que esto contradice su libre albedrío, dada la inevitabilidad de la decisión final, pero en realidad no es así. Puedes aplazar lo que tienes que hacer y eres capaz de enormes dilaciones, pero no puedes desvincularte completamente de tu Creador, Quien fija los límites de tu capacidad para crear falsamente. Una voluntad aprisionada engendra una situación tal, que, llevada al extremo, se hace completamente intolerable. La resistencia al dolor puede ser grande, pero no es ilimitada. A la larga, todo el mundo empieza a reconocer, por muy vagamente que sea, que tiene que haber un camino mejor. A medida que este reconocimiento se arraiga más, acaba por convertirse en un punto decisivo en la vida de cada persona. Esto finalmente vuelve a despertar la visión espiritual y, al mismo tiempo, mitiga el apego a la visión física. Este alternar entre los dos niveles de percepción se experimenta normalmente como un conflicto que puede llegar a ser muy agudo. Aun así, el desenlace final es tan inevitable como Dios. (T.2.III.3) (Pág. 23)
Por lo tanto, antes o después nos cansamos de jugar al juego de la separación/sufrimiento. Y entonces, conforme más se aviva en nosotros el deseo de despertar, más decididos nos sentimos a discernir/perdonar todas las ilusiones sin excepción. Un comentario relacionado con esto dice:
Esto re-establece el poder de la mente y hace que las demoras le resulten cada vez más intolerables al darse cuenta de que lo único que hacen es añadir dolor innecesario. Como resultado de ello, la mente se vuelve cada vez más sensible a lo que antes habría considerado sólo pequeñas molestias. (T.2.III.4.6-7) (Páginas 23-24)
Dicho de otra forma: cada vez somos menos indulgentes con las ilusiones. Y cuando amanezca en nosotros un deseo total por despertar, entonces lo recordaremos todo.
Con el perdón unificamos la mente (que ya era una, pues es una desde siempre y por siempre, pero se trata de reconocerlo), negando la negación de la realidad. Con el perdón negamos lo falso y así aceptamos lo verdadero. Con el perdón sintonizamos con el mundo real el cual es un estado en el que no nos oponemos al Cielo, por lo tanto a través del mundo real acabaremos por recordar el Cielo.
Al principio cualquier persona percibe símbolos de ambas partes de la mente dividida: símbolos de la mente correcta (belleza, amor, perdón, etc) y símbolos de la mente errada (accidentes, enfermedades, traiciones, culpa, etc). Los símbolos pueden ser los mismos, pero a nosotros nos parecerán símbolos del amor o del miedo dependiendo de con qué guía los interpretemos... ¡elijamos al Espíritu Santo como Guía! Cuanto más perdonamos, nuestro estado mental se va unificando hacia lo verdadero, así cada vez predomina más la mente correcta, y cada vez percibimos más símbolos de amor/belleza y menos símbolos de miedo/culpa/fealdad.
Cuando hayamos terminado de deshacer al ego (deshacer la mente errada) ya solamente percibiremos el mundo real, porque solamente estaremos aceptando la mente correcta, por lo cual nuestra percepción es clara, pura y limpia (el mundo real). Entonces todos los símbolos se perciben amorosamente: solamente percibimos belleza porque no percibimos nada sin la ayuda del Espíritu Santo.
Resumiendo:
Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Y conforme purificamos nuestro estado mental, unificándolo en una mente que acepte solamente la mente correcta (o mente sana), conforme nuestra mente sana, el mundo percibido parecerá sanar también, porque es un reflejo de nuestro interior.
Post relacionado: Relaciones especiales (los apegos) (II): http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/03/relaciones-especiales-los-apegos-ii.html
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