Hoy me han preguntado esto por mail (las frases en negrita o subrayadas no las he destacado yo así, sino que vienen de esa manera en el mail original):
Buenos días, Toni. Percibo en mí una falta de seguridad muy localizada en cuanto a una cuestión de la Práctica, y no quiero dejar pasar los días porque me parece importante. Te cuento:
Se trata de la "hipótesis" de que no hay nada ahí fuera. He utilizado la expresión "hipótesis", dado que yo, por ahora, no tengo ninguna prueba de ello. Lo que sí tengo son razonamientos teóricos basados en muchas lecturas. A lo largo de décadas estudié con mucho interés un gran número de reflexiones lógicas (la vacuidad del budismo, la indagación advaita, etc.) aproximándome a esta sabiduría.
Digamos que cuando conocí, gracias a ti, UCDM venía ya un poco "trabajado desde atrás", listo para admitir, aceptar, creer (no sé qué palabra usar) que lo que vemos fuera de nosotros no pasan de ser meros conceptos mentales que parecen llegar desde ahí fuera, pero solo parecen. En resumen: en la actualidad, comprendo intelectualmente que lo que vemos fuera no pasan de ser meras imágenes proyectadas por la mente, en la mente y para consumo interno de la mente. Que no hay ningún "ahí fuera".
(Dice el Curso: "Recuerda que todo es un sueño").
Y yo tengo días en que lo tengo claro, me refiero a creer (porque digo yo que por ahora no puede ser de otra manera); pero hay muchos otros que dudo de que sea real esta hipótesis. Y siento que es muy difícil, cuando todo lo que nos rodea nos informa de todo lo contrario.
Toni, ya no te explico más el dilema que tengo. ¿Para qué darle más vueltas a lo mismo? Estoy seguro que hace bastantes renglones que has comprendido lo que me pasa.
Quedo a la espera de tu ayuda.
Un abrazo.
Comparto la respuesta:
Hola... Es muy normal lo que te pasa. Y nos pasa a casi todos.
La enseñanza del Curso apunta a una experiencia. La enseñanza es en gran medida intelectual.
Este curso opera dentro del marco de referencia del ego, pues ahí es donde se necesita. (C.introd.3.1)
En esta conversación que estamos teniendo, para concretizar la cita en el contexto de nuestro tema podemos cambiar la palabra "ego" por "intelecto".
El proceso del perdón, y muchos otros aspectos de la enseñanza, se nos explican en palabras, para ser usadas por nosotros a nivel de nuestro intelecto. Para practicar el perdón no se requiere más. Sólo se necesita la explicación intelectual de cómo aplicarlo, y nuestra voluntad de querer practicarlo. Luego es la práctica la que nos lleva a la experiencia.
La experiencia es lo que pone fin a nuestras dudas. Esa experiencia en el Curso es llamada revelación. Es conocimiento. Es "una suspensión completa, aunque temporal, de la duda y el miedo" (T.1.II.1.1).
Obviamente la experiencia definitiva la disfrutamos de manera constante una vez aceptada la iluminación. Antes de eso, algunos captan destellos de eso (de ese conocimiento no-dual) en las llamadas revelaciones. Aquel que ha tenido una de estas revelaciones, dispone de esa confianza añadida, de esa experiencia vivida, del regusto que ha dejado. Disponen de la convicción que se deriva de una experiencia así.
Aún así, quienes han vivido la revelación pueden tener retrocesos egoicos, cayendo a veces en la tentación de creer en el mundo, aunque ya no se lo creen tanto como anteriormente. Como dice UCDM:
Nadie que haya experimentado la revelación de esto puede volver a creer completamente en el ego otra vez. (T.4.III.3.7)
Para los que no hemos tenido revelaciones, hay intuiciones y las experiencias de paz. Si alguien no tiene intuiciones ni experiencias de paz, difícilmente se pondrá a practicar la enseñanza del Curso (ni siquiera si la entiende intelectualmente). A excepción, quizá, de que alguien esté tan harto del mundo y tan cansado de sufrir, que se entregue a la práctica enseñada, no tanto por convicción como por eliminación de opciones. Pero en casos así, la práctica conducirá pronto a empezar a captar los primeros destellos de que lo que enseña el Curso es verdad: estos destellos son el aumento de la confianza, la paz, intuiciones, etc.
Generalmente, quienes practican seriamente el Curso, ya venimos "rodados" de vidas anteriores. Tal como indicas ejemplos de tu rodaje espiritual en esta vida, en "otras" vidas ilusorias hemos tenido desde hace milenios otro rodaje similar. Es frecuente que hayamos tenido vidas en tradiciones muy diversas, por ejemplo dentro del budismo, del hinduismo, en tribus aborígenes, vidas cristianas, sufíes, gnósticas o con otras orientaciones espirituales, tanto semiduales como no-duales (esto se comenta muy de pasada en otro de los libros de Gary Renard, creo que en "Tu Realidad Inmortal"). Estas pasadas experiencias, aunque no las recordemos conscientemente, nuestra mente sí las recuerda y esto podemos experimentarlo de diversas maneras, por ejemplo como la sensación, al leer este tipo de enseñanzas, de que muchas cosas ya nos suenan y son ideas que nos resultan de algún modo creíbles y familiares. Y esto puede animarnos a confiar un poquito. Basta que confiemos lo suficiente como para ponernos a practicar el perdón (aunque sea un poco). Las intuiciones y la confianza aumentarán a medida que practiquemos la enseñanza.
Evidentemente el Curso no es un camino obligatorio en este formato (sí lo es como "Curso universal"; o sea, sí es "obligatorio" despertar jejeje). Así que, al no ser obligatorio, si alguien no confía en esta enseñanza o no le resuena, o simplemente encuentra algo que le resuena más, puede dejar a un lado el Curso. El Curso es una invitación, no una obligación. Es también un ofrecimiento de "ahorrar tiempo" (aunque el tiempo es ilusorio en última instancia), pues su enseñanza está muy finamente enfocada para ir hasta la médula del sistema de pensamiento del ego, para deshacerlo de un modo muy rápido, o al menos tan rápido como estemos dispuestos a aceptar.
La receta para tener más confianza es el perdón. Es la propia práctica del perdón la que nos llevará a numerosas intuiciones, momentos de paz, pequeñas alegrías, pero como se dice en "La desaparición del universo", esto ocurre en el seno de un proceso muy difícil. Difícil por las continuas intromisiones del ego (las lecciones de perdón). Aunque el final del proceso se va haciendo finalmente muy fácil, pero antes de llegar a eso, toca practicar. Es un entrenamiento para la mente.
Aunque en principio, y durante algún tiempo, pueda parecernos un proceso difícil, con altibajos, conflictos, etc, también se nos dice que:
Hay muchas recompensas a lo largo del camino, algunas de ellas muy hermosas y completamente inesperadas. (Pursah, en el capítulo 7 de "La desaparición del universo").
Algunas de esas recompensas pueden ser sutiles, como por ejemplo intuiciones, momentos de gran paz, coincidencias inspiradoras, o incluso simplemente darnos cuenta de que algo que solía molestarnos ya no nos molesta. Otras recompensas podrían ser más espectaculares, de estas yo no he tenido, pero como ejemplo mencionemos por un lado las revelaciones (que considero lo más hermoso que podemos disfrutar antes de la iluminación), o incluso visitas insólitas como las que ha recibido Gary Renard... que te visite un "símbolo de luz" en forma de un "maestro ascendido" (es solo un ejemplo), ha de ser una recompensa "completamente inesperada" sobre todo la primera vez jajaja
Lo importante son las pequeñas experiencias de paz (u otras experiencias "sutiles", como las que mencioné en el párrafo anterior) que vamos notando cotidianamente. Son un indicio que nos permite aceptar que vamos por el buen camino.
Pero mientras tanto, nuestro camino es fundamentalmente una práctica que basamos —en gran medida— en un entendimiento intelectual de la enseñanza.
Ideas como las que mencionas, como que "todo esto es un sueño", o "no hay nada ahí fuera", son ayudas intelectuales, efectivamente. No se espera que tengas que disponer del conocimiento (la experiencia directa) previamente a la práctica. Es al revés: primero la práctica (con esas ayudas intelectuales), y ese proceso nos conducirá a la experiencia (o si ya hemos tenido alguna —revelaciones—, nos conducirá a reencontrar nuevamente esa experiencia, hasta que finalmente llegue la iluminación y sea nuestra experiencia constante).
No tiene nada de malo que de momento entendamos esto solamente a nivel intelectual y que sintamos que nos falta más. Mientras tenemos ego, tenemos una sensación de carencia. Pero para practicar el perdón es suficiente con entender este proceso intelectualmente. No se nos pide nada más que practiquemos lo que hayamos entendido hasta ahora.
El ego nos insiste en que deberíamos comprender o hacer más, pero en realidad simplemente tenemos que usar nuestro intelecto y usarlo para practicar el perdón. No necesitamos hacer nada más.
Sólo la arrogancia podría hacerte pensar que tienes que allanar el camino que conduce al Cielo. (T.31.VI.4.1)
No vengas a él [al instante santo, a la suspensión de las dudas] con arrogancia, dando por sentado que tienes que alcanzar de antemano el estado que sólo su llegada produce. (T.18.IV.2.7)
O sea, que no necesitas estar libre de dudas para practicar el perdón. Sino que es al revés: es la práctica del perdón (al principio regida por nuestra comprensión intelectual) la que nos llevará al final de las dudas.
Es un proceso. Vamos poco a poco: primero intelectualmente (ideas, creencias, con mayores o menores dudas), luego poco a poco con más confianza y discernimiento, y solo al final la experiencia cumbre de la iluminación:
Y cualquier clase de sufrimiento no es más que un sueño. Ésta es la verdad, que al principio sólo se dice de boca, y luego, después de repetirse muchas veces, se acepta en parte como cierta, pero con muchas reservas. Más tarde se considera seriamente cada vez más y finalmente se acepta como la verdad. (L.284.1.4-6)
Hay otra cita del Curso que dice:
No te desesperes, pues, por causa de tus limitaciones. Tu función es escapar de ellas, no que no las tengas. (M.26.4.1-2)
En la cita anterior puedes cambiar la palabra "limitaciones" por alguna más concreta; en el contexto de esta conversación, por la palabra "dudas". No te desesperes por tener dudas. Todo el que cree nacer en este mundo las tiene (todo el que no está iluminado). Tu papel no es que no tengas dudas, sino aceptar la ayuda del Espíritu Santo para disiparlas. O sea: practicar el perdón.
La misma idea de la cita anterior pero con otras palabras:
La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que ésa sea tu elección. (T.31.VI.3.1-2)
Es decir: simplemente te pide que practiques el perdón, dejando de proyectar y volviendo la mente adentro.
De nuevo la misma idea de las dos citas anteriores, pero con otras palabras:
La condición necesaria para que el instante santo tenga lugar no requiere que no abrigues pensamientos impuros. Pero sí requiere que no abrigues ninguno que desees conservar. (T.15.IV.9.1-2)
En este caso, puedes parafrasear la frase en nuestro contexto cambiando "instante santo" por "la ausencia de dudas", igualmente "pensamientos impuros" por "dudas". Y "no abrigues ninguno que no desees conservar" significa simplemente que no te niegues a perdonar.
Añadamos otra cita animosa, que aparece en el mismo párrafo que la primera de estas tres citas:
Se te proveerá de toda la ayuda que estés dispuesto a aceptar, y toda necesidad que tengas será satisfecha. Por lo tanto, no nos preocupemos demasiado por objetivos para los que todavía no estás listo. Dios te acepta en el nivel en el que estás y te da la bienvenida. ¿Qué más puedes desear, cuando esto es todo lo que necesitas? (M.26.4.8-11)
Cuando tenemos días en que estamos con dudas, si al menos entendemos el Curso intelectualmente hasta cierto punto, podemos darnos cuenta de que esas dudas son simplemente otra oportunidad para perdonar. Así que observamos nuestras dudas y las perdonamos. Esto no sabríamos hacerlo si no tuviéramos las referencias intelectuales que tenemos sobre esto, pero como las tenemos, ahora sabemos que disponemos de la herramienta del perdón. Que sirve para aplicarlo a todo, en cualquier ámbito de nuestra vida.
Durante una revelación se disipan las dudas, pero al ser una experiencia temporal, cuando acaba la revelación vuelven las dudas (aunque debilitadas). Pero con revelación o sin ella, lo importante es la práctica del perdón. Hay personas que han experimentado la revelación (no necesariamente bajo la tradición de UCDM, ni siquiera necesariamente pertenecientes a alguna tradición) y que sin embargo se estancan ahí porque no profundizan mediante una práctica espiritual como por ejemplo la del perdón. En ocasiones estas personas se consideran a sí mismas iluminadas, u otras personas las consideran iluminadas. Sin embargo no se dan cuenta del tipo de ego que aún les queda. La práctica del perdón, en cambio, sigue y sigue deshaciendo la culpa inconsciente, hasta que finalmente se produce la iluminación. La revelación puede ser una ayuda en medio del camino, pero también puede convertirse en un obstáculo (arrogancia espiritual, etc).
Y como se dice en "La desaparición del universo", no todos los buscadores experimentan la revelación antes de la iluminación:
Esta experiencia a veces les ocurre a las personas antes de que estén iluminadas, pero no siempre sucede, y la gente no debería sentirse menospreciada si no sucede. (Arten, en el capítulo 8).
Así que no todos sintonizan con la revelación antes de la iluminación, pero lo que sí tenemos todos es la capacidad, si queremos, de practicar el perdón. Si elegimos practicar el perdón cada vez con más frecuencia, los resultados llegan.
Y quien no quiera practicar el perdón o prefiera otro camino espiritual, es libre de hacerlo. El tiempo no importa, y finalmente, tarde o temprano, todos habremos despertado y el tiempo ya no tendrá sentido. Nuestro verdadero hogar, que es donde estamos eternamente, es la dulce intemporalidad. Es una plenitud majestuosa e incomparable. Es la Unidad que somos. Pero para reconocer esto lo antes posible, puede sernos muy útil el proceso del perdón.
Como dijimos antes, este camino es simplemente una invitación, no una obligación. La confianza acabará llegando, sea cual sea el camino que recorramos hacia la plenitud.
Un abrazo
Más tarde ha llegado este breve mail comentando impresiones:
Si no te he comprendido mal, en tanto llega una de esas revelaciones, lo de que "todo es un sueño" tiene un 99,9% de fe. Gracias, Toni. Por supuesto que no es una obligación.
Y mi nuevo mail de respuesta:
Llámalo fe, creencia o confianza, pero sí, al principio es de ese modo, e incluso esa fe/confianza puede variar en su intensidad, pero aunque baje a mínimos, cada vez que perdonemos funciona, incluso si practicamos el perdón con desconfianza.
Como dice la siguiente cita que ya vimos en algún otro mail:
Algunas de las ideas que el libro de ejercicios presenta te resultarán difíciles de creer, mientras que otras tal vez te parezcan muy sorprendentes. Nada de eso importa. Se te pide simplemente que las apliques tal como se te indique. No se te pide que las juzgues. Se te pide únicamente que las uses. Es usándolas como cobrarán sentido para ti, y lo que te demostrará que son verdad.
Recuerda solamente esto: no tienes que creer en las ideas, no tienes que aceptarlas y ni siquiera tienes que recibirlas con agrado. Puede que hasta te opongas vehementemente a algunas de ellas. Nada de eso importa, ni disminuye su eficacia. Pero no hagas excepciones al aplicar las ideas expuestas en el libro de ejercicios. Sean cuales sean tus reacciones hacia ellas, úsalas. No se requiere nada más. (L.introd.8;9)
Así que solamente se necesita tener confianza suficiente como para ponernos manos a la obra y usar el perdón. La experiencia llegará (¡y la lluvia de intuiciones!; en cierto sentido, las intuiciones son como "mini-revelaciones", especialmente cuando aumenta la intensidad de la intuición... y aunque escriba "intuiciones" en plural, debe tenerse en cuenta que todas ellas son destellos de una única intuición total e intemporal), ya sea primero como una revelación (temporal) o ya sea directamente la iluminación (sin haber tenido revelaciones previamente). Pero mientras tanto vamos llegando a la meta, de momento estamos en camino. Y el camino es simplemente practicar el perdón. Si lo practicamos, eso demuestra que estamos confiando lo suficiente. El resto de la confianza irá llegando progresivamente, adornada de recompensas, entre ellas la paz y las intuiciones :-)
Nota final: Quien quiera leer más, tal vez haya más ideas útiles en este blog sobre este tema de las dudas/confianza. Puede que sea más fácil buscarlo mediante el uso de las etiquetas en el blog (aparecen en el panel lateral; y al final de cada post, las etiquetas más afines a ese post). En este caso, de memoria no recuerdo otros posts sobre el tema, pero además de mirar en la etiqueta "dudar" de este post, podría consultarse también la etiqueta "confianza", pues el tema de las dudas es complementario con el de la confianza (a más confianza, menos dudas), y a fin de cuentas el proceso de despertar o de iluminación puede ser llamado como el proceso del "desarrollo de la confianza" (hasta llegar a la confianza máxima, que ya no es confianza sino certeza, o sea, conocimiento/iluminación).
Mostrando entradas con la etiqueta dudar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dudar. Mostrar todas las entradas
martes, 5 de abril de 2016
jueves, 18 de abril de 2013
Fluir alegremente desde la espontaneidad divina
Este tema está tomado de un par de mails escritos hace menos de 24 horas. Ahí van ambos mails:
Mail 1:
Hola Toni, hoy voy por la lección 135 " Si me defiendo he sido atacado" que habla sobre no hacer planes basados en el pasado, porque hacer planes es defenderse y no hay nada de que defenderse y hay que confiar y escuchar los planes de Dios que es la felicidad, y dice si tienes que hacer planes ya se te diran cuales son, hay que entregar pero uno va pensando voy a hacer esto voy a hacer lo otro jaj es una linea fina para darse cuenta si estoy confiando o estoy planeando con el ego no?
Mail 2:
Esto es el tema de la espontaneidad divina (en mis palabras). Lo podemos aplicar a todo, incluida la actividad de planear. Los planes surgen, simplemente surgen por sí mismos y se desvanecen por sí mismos cuando no son necesarios, sin esfuerzo por nuestra parte y sin necesidad de temer ni de controlar nada ("controlar" siempre implica miedo). Así es como lo vivimos cuando lo dejamos todo en manos del Espíritu. Pero si nos obsesionamos en querer controlar los resultados entonces la actividad de planear se convierte en defensas o caprichos basadas en el punto de vista del ego.
¿Cómo distinguir si nos estamos dejando llevar por el Espíritu o por el ego? Esto requiere práctica, pero con la práctica se vuelve muy fácil discernirlo, porque sólo podemos escuchar dos voces (o planear siguiendo los consejos de uno de estos dos consejeros), que son la voz del ego o la Voz del Espíritu Santo, y discernir ambas voces se vuelve muy fácil una vez que tenemos en cuenta lo siguiente: seguir la voz del ego siempre nos produce miedo, preocupaciones, intranquilidad, obsesión por controlar, separación, tristeza, proyección obsesiva hacia el futuro, etc. Seguir la Voz del Espíritu nos produce paz, unión, tranquilidad, felicidad, etc, y todo eso sin perder contacto con la tranquilidad del presente, sin temor al futuro.
Son dos voces completamente opuestas, así que con la práctica lograremos distinguirlas cada día más fácilmente (para esto es UCDM, tanto leer el Texto como practicar las lecciones del libro de ejercicios nos ayudan a esto). La voz del ego se disfraza bajo todo tipo de formas, a veces en maneras aparentemente "agradables" o en forma de sugerencias aparentemente "interesantes", pero si miramos sus frutos, veremos que siempre produce la pérdida de la paz, el ego nos conduce a salir del presente y preocuparnos por el futuro, nos conduce a planear para nuestro cuerpo o personalidad sin tener en cuenta a los demás, sin incluir el bienestar de los demás en el plan. Los planes del ego son separadores: mío, para mí, mi futuro, mi cuerpo, mis cosas, etc. La voz del ego se disfraza con miles de maneras diferentes, pero al final el resultado es el mismo sea cual sea el disfraz que adopta superficialmente: la pérdida de la paz y el aumento de centrarse en el propio cuerpo/personalidad sin incluir a los demás.
Un truco rápido para distinguir ambas voces: cada vez que perdemos la paz, es síntoma de que hemos tomado alguna decisión dejándonos guiar por el ego en lugar de por el Espíritu Santo.
La Voz del Espíritu Santo no separa, por lo que no ve nuestros intereses separados del bienestar de los demás, por lo que en Sus planes hay cabida para el bien de todos y nunca se pierde de vista el objetivo de despertar. Las sutilidades no necesitamos saberlas conscientemente, pero si dejamos todo en manos del Espíritu, Él se ocupa de todas las sutilidades: Él consigue que nuestras aparentes necesidades sean cubiertas teniendo en cuenta a todos y en sincronía con el bienestar de todos los demás.
Los planes del ego están obsesionados con el futuro. Acuérdate del tema del no-hacedor (no existe un "hacedor" individual separado de los demás; esto incluye hacer planes). El ego es el "hacedor" porque intenta hacerlo todo él, para controlarlo, pues teme al futuro (debido a su creencia en la carencia y en la separación) y por eso quiere controlarlo todo para tratar de hacer que su futuro sea el deseado y evitar los peligros, pues el ego cree que los peligros son posibles porque no sabe que la Vida es Amor.
Quien planea con el Espíritu no teme al futuro porque sabe que el Espíritu cubre siempre sus necesidades en todo tiempo y lugar, y por eso si surgen planes los deja fluir sin aferrarse a ellos (esto es desapego), sin perder contacto con el feliz presente. Una pista: a veces los planes "se vienen abajo" por determinadas circunstancias (si sucede es porque es bueno que eso suceda así), y cuando sucede eso el ego lo vive como una catástrofe porque estaba aferrado a ellos y le da miedo porque esos planes eran su defensa contra la vida, contra el futuro. En cambio quien planea unido al Espíritu Santo no está aferrado a los planes y no se inquieta cuando a veces "se vienen abajo", pues intuye que el propósito de esos "planes provisionales" quizás escapaba a su consciencia y que si se vienen abajo es porque surgirán cosas mejores, por lo que confía en el fluir de la vida, sabiéndose protegido por el Espíritu que siempre le acompaña, por lo que estando tan amado y protegido no necesita construir sus propias defensas egoicas. La única verdadera protección es el amor, es la luz que desvanece amorosamente (sin atacar) los ilusorios "obstáculos", y esta luz adopta en el sueño la forma del perdón.
Para el ego es una catástrofe que los planes se vengan abajo, porque sus planes son ídolos que substituyen a Dios, son su "salvación", su "defensor", su "seguridad". Pero quien decide seguir la Voz del Espíritu no se inquieta por nada que parezca suceder, ni siquiera si hay planes provisionales que debido a la espontaneidad del momento acaban desapareciendo antes de ser usados aparentemente, y no se inquieta porque ha puesto su seguridad en Dios y no en los planes. Si ponemos nuestra seguridad en los planes, perderemos la paz cuando inevitablemente fallen (los planes separados siempre acaban fallando de alguna manera), pero si ponemos nuestra seguridad en Dios, Él nos proveerá siempre, y si un plan requiere dejarse, se deja, pues las cosas se solucionan en ese caso sin plan o si se necesita otro plan, surgirá otro sin esfuerzo, espontáneamente. Dios es eterno. Los planes no. Por lo tanto lo sabio es ponernos bajo la amorosa protección de Dios, no de los planes.
Esto no significa que no podamos planear, tal como explica esa lección 135, sino que simplemente decidimos no planear separados del Espíritu Santo, y por lo tanto todo fluirá mediante las intuiciones y las circunstancias oportunas, y su surgen planes inspirados por el Espíritu, serán planes amorosos que no nos sacarán del amor presente ni perturbarán nuestra paz.
La mente que ha sanado no planifica. Simplemente lleva a cabo los planes que recibe al escuchar a una Sabiduría que no es la suya. Espera hasta que se le indica lo que tiene que hacer, y luego procede a hacerlo. No depende de sí misma para nada, aunque confía en su capacidad para llevar a cabo los planes que se le asignan. Descansa serena en la certeza de que ningún obstáculo puede impedir su avance hacia el logro de cualquier objetivo que sirva al gran plan que se diseñó para el bien de todos. (L.PI.135.11) (Pág. 270)
Resumiendo: cuando hacemos planes desde el ego, estamos planeando para uno mismo separadamente (por miedo a la escasez con respecto a nuestro cuerpo/personalidad), mientras que cuando dejamos todo en manos del Espíritu todo fluye sin necesidad de controlar nada, y todo sucede por sí mismo ("no-hacedor"), es espontaneidad divina, en la práctica surgirán por sí mismas las circunstancias apropiadas que nos benefician a todos, y estas circunstancias apropiadas incluyen los pensamientos que nos convenga tener y los planes que nos convenga sopesar, que serán espontáneos y no nos aferraremos a ellos ni necesitamos controlar nada, pues todo se armoniza espontáneamente y estaremos seguros de esto conforme nos damos cuenta de que no hay más voluntad que la de Dios... y es feliz saber que la Voluntad de Dios es una y es lo único que existe, y esta amorosa Voluntad solamente dispone una cosa, que es nuestra total felicidad.
Escuchar la Voz del Maestro Interior (Espíritu Santo) es fácil, para empezar basta con una pequeña dosis de buena voluntad: simplemente estar dispuestos a escucharle, lo que significa estar dispuestos a aceptar que nuestro bien no está separado del bien de los demás (puesto que nuestro ser no está separado de los demás: compartimos el mismo y único Ser), y por lo tanto así aceptamos una onda amorosa en la cual no necesitamos recurrir a la ilusión de competir, sino que nos relajamos en la unión de compartir la Totalidad que todos somos. El bien es ilimitado y completo para todos (aquí se explica brevemente este matiz: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/04/union-o-separacion-compartir-o-trocear.html).
Todo esto es un asunto de práctica, es seguir practicando estando atentos a cuando sentimos la pérdida de la paz, para rectificar eso volviendo la mente hacia Dios, hacia la Voz del Espíritu, hacia Adentro, donde eternamente descansa nuestra ilimitada paz. Todas las lecciones se relacionan con este tema, en especial algunas como la 194 que se titula: "Pongo el futuro en Manos de Dios", que ya la encontrarás en su momento pero tal vez te agrade leer una cita del Texto que se relaciona con ambas lecciones, es la siguiente:
Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar.
Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia. (T.13.VII.12.1-8; 13.1-2)
Aparte de llamar a este tema "espontaneidad divina" también podemos llamarlo por su nombre clásico: el tema de la entrega. En el fondo toda enseñanza de no-dualidad son siempre ambas cosas: tanto una autoindagación repleta de discernimiento como una entrega. ¡Nuestra práctica mejorará conforme más practicamos jejeje!
¡Un abrazoooooooooooooo!
Los niños jugando a enviarse mails, ¡y los hemos enviado sin necesidad de hacer planes propios ni controlarlos! ¡Viva la felicidad y la paz que nos incluyen a todos! :-)
Ahí acaba el mail (el cual he adaptado para el blog modificando alguna cosilla y añadiéndole algunos comentarios más). Finalicemos con una cita del Texto que nos puede ayudar a entender mejor esta onda del fluir en la espontaneidad divina (también podemos llamarla la onda de la "no-planificación") mediante la escucha de la Voz del Maestro Interior. Copio la cita:
Puedes hacer mucho en favor de tu propia curación y la de los demás si en situaciones en las que se requiere tu ayuda piensas de la siguiente manera:
Estoy aquí únicamente para ser útil.
Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.
No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.
Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, porque sé que Él estará allí conmigo.
Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar. (T.2.V.A.18) (Págs. 30-31)
Y así acaba este post. ¡Saludos!
Actualización: Acabo de ver en el blog Advaita Tenerife un post que trata alguno de los temas que explica Un Curso de Milagros, incluido el de este post y el de ser sensatos (prácticos) en la vida cotidiana, explicado con otras palabras y con brevedad, mediante unos comentarios del sabio Annamalai Swami: http://advaitatenerife.blogspot.com/2013/04/todo-es-uno.html
Mail 1:
Hola Toni, hoy voy por la lección 135 " Si me defiendo he sido atacado" que habla sobre no hacer planes basados en el pasado, porque hacer planes es defenderse y no hay nada de que defenderse y hay que confiar y escuchar los planes de Dios que es la felicidad, y dice si tienes que hacer planes ya se te diran cuales son, hay que entregar pero uno va pensando voy a hacer esto voy a hacer lo otro jaj es una linea fina para darse cuenta si estoy confiando o estoy planeando con el ego no?
Gracias
Mail 2:
Esto es el tema de la espontaneidad divina (en mis palabras). Lo podemos aplicar a todo, incluida la actividad de planear. Los planes surgen, simplemente surgen por sí mismos y se desvanecen por sí mismos cuando no son necesarios, sin esfuerzo por nuestra parte y sin necesidad de temer ni de controlar nada ("controlar" siempre implica miedo). Así es como lo vivimos cuando lo dejamos todo en manos del Espíritu. Pero si nos obsesionamos en querer controlar los resultados entonces la actividad de planear se convierte en defensas o caprichos basadas en el punto de vista del ego.
¿Cómo distinguir si nos estamos dejando llevar por el Espíritu o por el ego? Esto requiere práctica, pero con la práctica se vuelve muy fácil discernirlo, porque sólo podemos escuchar dos voces (o planear siguiendo los consejos de uno de estos dos consejeros), que son la voz del ego o la Voz del Espíritu Santo, y discernir ambas voces se vuelve muy fácil una vez que tenemos en cuenta lo siguiente: seguir la voz del ego siempre nos produce miedo, preocupaciones, intranquilidad, obsesión por controlar, separación, tristeza, proyección obsesiva hacia el futuro, etc. Seguir la Voz del Espíritu nos produce paz, unión, tranquilidad, felicidad, etc, y todo eso sin perder contacto con la tranquilidad del presente, sin temor al futuro.
Son dos voces completamente opuestas, así que con la práctica lograremos distinguirlas cada día más fácilmente (para esto es UCDM, tanto leer el Texto como practicar las lecciones del libro de ejercicios nos ayudan a esto). La voz del ego se disfraza bajo todo tipo de formas, a veces en maneras aparentemente "agradables" o en forma de sugerencias aparentemente "interesantes", pero si miramos sus frutos, veremos que siempre produce la pérdida de la paz, el ego nos conduce a salir del presente y preocuparnos por el futuro, nos conduce a planear para nuestro cuerpo o personalidad sin tener en cuenta a los demás, sin incluir el bienestar de los demás en el plan. Los planes del ego son separadores: mío, para mí, mi futuro, mi cuerpo, mis cosas, etc. La voz del ego se disfraza con miles de maneras diferentes, pero al final el resultado es el mismo sea cual sea el disfraz que adopta superficialmente: la pérdida de la paz y el aumento de centrarse en el propio cuerpo/personalidad sin incluir a los demás.
Un truco rápido para distinguir ambas voces: cada vez que perdemos la paz, es síntoma de que hemos tomado alguna decisión dejándonos guiar por el ego en lugar de por el Espíritu Santo.
La Voz del Espíritu Santo no separa, por lo que no ve nuestros intereses separados del bienestar de los demás, por lo que en Sus planes hay cabida para el bien de todos y nunca se pierde de vista el objetivo de despertar. Las sutilidades no necesitamos saberlas conscientemente, pero si dejamos todo en manos del Espíritu, Él se ocupa de todas las sutilidades: Él consigue que nuestras aparentes necesidades sean cubiertas teniendo en cuenta a todos y en sincronía con el bienestar de todos los demás.
Los planes del ego están obsesionados con el futuro. Acuérdate del tema del no-hacedor (no existe un "hacedor" individual separado de los demás; esto incluye hacer planes). El ego es el "hacedor" porque intenta hacerlo todo él, para controlarlo, pues teme al futuro (debido a su creencia en la carencia y en la separación) y por eso quiere controlarlo todo para tratar de hacer que su futuro sea el deseado y evitar los peligros, pues el ego cree que los peligros son posibles porque no sabe que la Vida es Amor.
Quien planea con el Espíritu no teme al futuro porque sabe que el Espíritu cubre siempre sus necesidades en todo tiempo y lugar, y por eso si surgen planes los deja fluir sin aferrarse a ellos (esto es desapego), sin perder contacto con el feliz presente. Una pista: a veces los planes "se vienen abajo" por determinadas circunstancias (si sucede es porque es bueno que eso suceda así), y cuando sucede eso el ego lo vive como una catástrofe porque estaba aferrado a ellos y le da miedo porque esos planes eran su defensa contra la vida, contra el futuro. En cambio quien planea unido al Espíritu Santo no está aferrado a los planes y no se inquieta cuando a veces "se vienen abajo", pues intuye que el propósito de esos "planes provisionales" quizás escapaba a su consciencia y que si se vienen abajo es porque surgirán cosas mejores, por lo que confía en el fluir de la vida, sabiéndose protegido por el Espíritu que siempre le acompaña, por lo que estando tan amado y protegido no necesita construir sus propias defensas egoicas. La única verdadera protección es el amor, es la luz que desvanece amorosamente (sin atacar) los ilusorios "obstáculos", y esta luz adopta en el sueño la forma del perdón.
Para el ego es una catástrofe que los planes se vengan abajo, porque sus planes son ídolos que substituyen a Dios, son su "salvación", su "defensor", su "seguridad". Pero quien decide seguir la Voz del Espíritu no se inquieta por nada que parezca suceder, ni siquiera si hay planes provisionales que debido a la espontaneidad del momento acaban desapareciendo antes de ser usados aparentemente, y no se inquieta porque ha puesto su seguridad en Dios y no en los planes. Si ponemos nuestra seguridad en los planes, perderemos la paz cuando inevitablemente fallen (los planes separados siempre acaban fallando de alguna manera), pero si ponemos nuestra seguridad en Dios, Él nos proveerá siempre, y si un plan requiere dejarse, se deja, pues las cosas se solucionan en ese caso sin plan o si se necesita otro plan, surgirá otro sin esfuerzo, espontáneamente. Dios es eterno. Los planes no. Por lo tanto lo sabio es ponernos bajo la amorosa protección de Dios, no de los planes.
Esto no significa que no podamos planear, tal como explica esa lección 135, sino que simplemente decidimos no planear separados del Espíritu Santo, y por lo tanto todo fluirá mediante las intuiciones y las circunstancias oportunas, y su surgen planes inspirados por el Espíritu, serán planes amorosos que no nos sacarán del amor presente ni perturbarán nuestra paz.
La mente que ha sanado no planifica. Simplemente lleva a cabo los planes que recibe al escuchar a una Sabiduría que no es la suya. Espera hasta que se le indica lo que tiene que hacer, y luego procede a hacerlo. No depende de sí misma para nada, aunque confía en su capacidad para llevar a cabo los planes que se le asignan. Descansa serena en la certeza de que ningún obstáculo puede impedir su avance hacia el logro de cualquier objetivo que sirva al gran plan que se diseñó para el bien de todos. (L.PI.135.11) (Pág. 270)
Resumiendo: cuando hacemos planes desde el ego, estamos planeando para uno mismo separadamente (por miedo a la escasez con respecto a nuestro cuerpo/personalidad), mientras que cuando dejamos todo en manos del Espíritu todo fluye sin necesidad de controlar nada, y todo sucede por sí mismo ("no-hacedor"), es espontaneidad divina, en la práctica surgirán por sí mismas las circunstancias apropiadas que nos benefician a todos, y estas circunstancias apropiadas incluyen los pensamientos que nos convenga tener y los planes que nos convenga sopesar, que serán espontáneos y no nos aferraremos a ellos ni necesitamos controlar nada, pues todo se armoniza espontáneamente y estaremos seguros de esto conforme nos damos cuenta de que no hay más voluntad que la de Dios... y es feliz saber que la Voluntad de Dios es una y es lo único que existe, y esta amorosa Voluntad solamente dispone una cosa, que es nuestra total felicidad.
Escuchar la Voz del Maestro Interior (Espíritu Santo) es fácil, para empezar basta con una pequeña dosis de buena voluntad: simplemente estar dispuestos a escucharle, lo que significa estar dispuestos a aceptar que nuestro bien no está separado del bien de los demás (puesto que nuestro ser no está separado de los demás: compartimos el mismo y único Ser), y por lo tanto así aceptamos una onda amorosa en la cual no necesitamos recurrir a la ilusión de competir, sino que nos relajamos en la unión de compartir la Totalidad que todos somos. El bien es ilimitado y completo para todos (aquí se explica brevemente este matiz: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/04/union-o-separacion-compartir-o-trocear.html).
Todo esto es un asunto de práctica, es seguir practicando estando atentos a cuando sentimos la pérdida de la paz, para rectificar eso volviendo la mente hacia Dios, hacia la Voz del Espíritu, hacia Adentro, donde eternamente descansa nuestra ilimitada paz. Todas las lecciones se relacionan con este tema, en especial algunas como la 194 que se titula: "Pongo el futuro en Manos de Dios", que ya la encontrarás en su momento pero tal vez te agrade leer una cita del Texto que se relaciona con ambas lecciones, es la siguiente:
Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar.
Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia. (T.13.VII.12.1-8; 13.1-2)
Aparte de llamar a este tema "espontaneidad divina" también podemos llamarlo por su nombre clásico: el tema de la entrega. En el fondo toda enseñanza de no-dualidad son siempre ambas cosas: tanto una autoindagación repleta de discernimiento como una entrega. ¡Nuestra práctica mejorará conforme más practicamos jejeje!
¡Un abrazoooooooooooooo!
Los niños jugando a enviarse mails, ¡y los hemos enviado sin necesidad de hacer planes propios ni controlarlos! ¡Viva la felicidad y la paz que nos incluyen a todos! :-)
Ahí acaba el mail (el cual he adaptado para el blog modificando alguna cosilla y añadiéndole algunos comentarios más). Finalicemos con una cita del Texto que nos puede ayudar a entender mejor esta onda del fluir en la espontaneidad divina (también podemos llamarla la onda de la "no-planificación") mediante la escucha de la Voz del Maestro Interior. Copio la cita:
Puedes hacer mucho en favor de tu propia curación y la de los demás si en situaciones en las que se requiere tu ayuda piensas de la siguiente manera:
Estoy aquí únicamente para ser útil.
Estoy aquí en representación de Aquel que me envió.
No tengo que preocuparme por lo que debo decir ni por lo que debo hacer, pues Aquel que me envió me guiará.
Me siento satisfecho de estar dondequiera que Él desee, porque sé que Él estará allí conmigo.
Sanaré a medida que le permita enseñarme a sanar. (T.2.V.A.18) (Págs. 30-31)
Y así acaba este post. ¡Saludos!
Actualización: Acabo de ver en el blog Advaita Tenerife un post que trata alguno de los temas que explica Un Curso de Milagros, incluido el de este post y el de ser sensatos (prácticos) en la vida cotidiana, explicado con otras palabras y con brevedad, mediante unos comentarios del sabio Annamalai Swami: http://advaitatenerife.blogspot.com/2013/04/todo-es-uno.html
martes, 16 de abril de 2013
La duda
La dualidad o separación siempre implica duda, inquietud, incertidumbre. En la Unidad de Ser, la Quietud es total y no hay nunca inquietud ni duda alguna. En el puro Ser, el Amor es completo e ilimitadamente intenso, disipando la posibilidad de la duda desde mucho antes de que ni tan siquiera pudiese insinuarse.
Pero el juego o sueño o espejismo de la separación comienza con la duda y finaliza con ella: cuando se disipa la última gota de duda, el sueño acaba y se vuelve a ser consciente eternamente para siempre de la inmensamente feliz Unidad del Ser/Amor.
Antes de que pueda haber conflicto tiene que haber duda. Y toda duda tiene que ser acerca de ti mismo. Cristo no tiene ninguna duda y Su serenidad procede de Su certeza. Él intercambiará todas tus dudas por Su certeza, si aceptas que Él es uno contigo y que esa unidad es interminable, intemporal y que está a tu alcance porque tus manos son las Suyas. Él está en ti, sin embargo, camina a tu lado y delante de ti, mostrándote el camino que Él debe seguir para encontrar Su Propia compleción. Su quietud se convierte en tu certeza. ¿Y dónde está la duda una vez que la certeza ha llegado? (T.24.V.9) (Pág. 573)
Sin embargo, cuando la mente ha "apostado" por jugar a las ilusiones hay una etapa donde está convencida de que las ilusiones son reales, y tal convicción es tan fuerte que la mente viene a decir algo así: "No tengo la menor duda de esto". A una mente así le resulta risible plantear siquiera la posibilidad de que sus ídolos (las ilusiones que valora) sean simples sueños sin realidad intrínseca. Esta actitud de creer ciegamente en las ilusiones es un obstáculo para el despertar.
Sin embargo, tienes que aprender a dudar (...). (L.PI.151.7.1) (Pág. 298)
La mente tiene que aprender a dudar de todas las ilusiones, de todos los testigos del ego y de todas sus "pruebas" de que la separación sea real. Estar dispuesto a poner en tela de juicio todo lo que uno cree saber, es el comienzo de la sabiduría y del despertar. Por eso se dice:
Lo esencial, sin embargo, es que reconozcas que no sabes nada. (T.14.XI.1.1) (Pág. 328)
Aprender este curso requiere que estés dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas. (T.24.IN.2.1) (Pág. 559)
Estar dispuestos a poner en tela de juicio que las ilusiones de separación/sufrimiento sean reales, es lo que nos permite amigarnos con el discernimiento mediante el cual lo falso será declarado como falso, tras lo cual la verdad brillará espontáneamente, pues la verdad es lo que siempre es, y en cuanto dejamos de tratar de bloquearla mediante ilusiones, reaparece porque es eternamente verdadera. Esto supone el final del sueño para la mente. Toda mente aparentemente separada forma parte de una sola única mente, y cada aspecto de la mente decide tarde o temprano despertar, cuando se cansa de juguetear con las ilusiones.
Resumiendo... La separación comenzó con la duda, luego de ello en pleno sueño la duda se disimuló (surgiendo una aparente convicción de que no había duda de que los acontecimientos del sueño eran reales, y sin embargo tras esa disimulada "convicción" se escondía una enorme duda aunque a menudo fuese "inconsciente"). Finalmente, la mente osó dudar de que el sueño fuese real, y así se mostró lo suficientemente receptiva como para que el Maestro o Guía interior le inspirara el discernimiento mental mediante el cual finalmente la mente despertó, disipando para siempre toda duda. La duda no volvió a surgir ni había existido nunca, porque nunca fue otra cosa que un elemento ilusorio del sueño de la separación.
Dudar es dudar de uno mismo y de la Vida, porque nuestro Ser es la Vida. Dudar implica dudar de que la Vida sea buena, y de que uno mismo sea digno de recibir lo bueno. Dudar significa creer que la Vida no es completamente buena y que podemos estar separados de la Vida o de cualquier aspecto de Ella. Cuando recordamos que solamente la Bondad existe, toda duda desaparece. Porque recordamos nuestro Ser, el cual es Amor y Bondad sin límites.
Dios es Bueno. La Vida es Buena. El Ser es Bueno. Y cualquier espejismo que parezca contradecir esto, es una mera ilusión que se desvanece cuando la miramos con los ojos inocentes del discernimiento. Esto es lo que UCDM llama "perdonar". El discernimiento o perdón significa ver lo falso como falso y así reconocer que la Vida es pura Bondad eternamente ilimitada y plenamente unida y feliz. El discernimiento/perdón nos permite recordar nuestro eternamente inmortal Ser-Unidad.
Lo que está unido en la Unidad del Amor no está expuesto a duda ni sufrimiento alguno, y es perfectamente conocedor de lo que es y de su inmutable y eterna felicidad.
¡Saludos indudables jejeje! ;-)
Pero el juego o sueño o espejismo de la separación comienza con la duda y finaliza con ella: cuando se disipa la última gota de duda, el sueño acaba y se vuelve a ser consciente eternamente para siempre de la inmensamente feliz Unidad del Ser/Amor.
Antes de que pueda haber conflicto tiene que haber duda. Y toda duda tiene que ser acerca de ti mismo. Cristo no tiene ninguna duda y Su serenidad procede de Su certeza. Él intercambiará todas tus dudas por Su certeza, si aceptas que Él es uno contigo y que esa unidad es interminable, intemporal y que está a tu alcance porque tus manos son las Suyas. Él está en ti, sin embargo, camina a tu lado y delante de ti, mostrándote el camino que Él debe seguir para encontrar Su Propia compleción. Su quietud se convierte en tu certeza. ¿Y dónde está la duda una vez que la certeza ha llegado? (T.24.V.9) (Pág. 573)
Sin embargo, cuando la mente ha "apostado" por jugar a las ilusiones hay una etapa donde está convencida de que las ilusiones son reales, y tal convicción es tan fuerte que la mente viene a decir algo así: "No tengo la menor duda de esto". A una mente así le resulta risible plantear siquiera la posibilidad de que sus ídolos (las ilusiones que valora) sean simples sueños sin realidad intrínseca. Esta actitud de creer ciegamente en las ilusiones es un obstáculo para el despertar.
Sin embargo, tienes que aprender a dudar (...). (L.PI.151.7.1) (Pág. 298)
La mente tiene que aprender a dudar de todas las ilusiones, de todos los testigos del ego y de todas sus "pruebas" de que la separación sea real. Estar dispuesto a poner en tela de juicio todo lo que uno cree saber, es el comienzo de la sabiduría y del despertar. Por eso se dice:
Lo esencial, sin embargo, es que reconozcas que no sabes nada. (T.14.XI.1.1) (Pág. 328)
Aprender este curso requiere que estés dispuesto a cuestionar cada uno de los valores que abrigas. (T.24.IN.2.1) (Pág. 559)
Estar dispuestos a poner en tela de juicio que las ilusiones de separación/sufrimiento sean reales, es lo que nos permite amigarnos con el discernimiento mediante el cual lo falso será declarado como falso, tras lo cual la verdad brillará espontáneamente, pues la verdad es lo que siempre es, y en cuanto dejamos de tratar de bloquearla mediante ilusiones, reaparece porque es eternamente verdadera. Esto supone el final del sueño para la mente. Toda mente aparentemente separada forma parte de una sola única mente, y cada aspecto de la mente decide tarde o temprano despertar, cuando se cansa de juguetear con las ilusiones.
Resumiendo... La separación comenzó con la duda, luego de ello en pleno sueño la duda se disimuló (surgiendo una aparente convicción de que no había duda de que los acontecimientos del sueño eran reales, y sin embargo tras esa disimulada "convicción" se escondía una enorme duda aunque a menudo fuese "inconsciente"). Finalmente, la mente osó dudar de que el sueño fuese real, y así se mostró lo suficientemente receptiva como para que el Maestro o Guía interior le inspirara el discernimiento mental mediante el cual finalmente la mente despertó, disipando para siempre toda duda. La duda no volvió a surgir ni había existido nunca, porque nunca fue otra cosa que un elemento ilusorio del sueño de la separación.
Dudar es dudar de uno mismo y de la Vida, porque nuestro Ser es la Vida. Dudar implica dudar de que la Vida sea buena, y de que uno mismo sea digno de recibir lo bueno. Dudar significa creer que la Vida no es completamente buena y que podemos estar separados de la Vida o de cualquier aspecto de Ella. Cuando recordamos que solamente la Bondad existe, toda duda desaparece. Porque recordamos nuestro Ser, el cual es Amor y Bondad sin límites.
Dios es Bueno. La Vida es Buena. El Ser es Bueno. Y cualquier espejismo que parezca contradecir esto, es una mera ilusión que se desvanece cuando la miramos con los ojos inocentes del discernimiento. Esto es lo que UCDM llama "perdonar". El discernimiento o perdón significa ver lo falso como falso y así reconocer que la Vida es pura Bondad eternamente ilimitada y plenamente unida y feliz. El discernimiento/perdón nos permite recordar nuestro eternamente inmortal Ser-Unidad.
Lo que está unido en la Unidad del Amor no está expuesto a duda ni sufrimiento alguno, y es perfectamente conocedor de lo que es y de su inmutable y eterna felicidad.
¡Saludos indudables jejeje! ;-)
sábado, 6 de abril de 2013
La iluminación instantánea
Dado que ya somos lo que somos, nuestro ser no necesita iluminarse, pues ya somos la pura luz y la deliciosa felicidad intemporal de la dulce eternidad orgásmicamente inagotable. Sin embargo, si no somos conscientes de nuestro ser, quizás podríamos decir que es como si estuviésemos fingiendo no saber lo que somos, ¡aunque cómo podríamos no saberlo! Siendo el tiempo una mera ilusión no es posible que el tiempo pueda ser un obstáculo para el disfrute y el pleno reconocimiento de nuestro Ser. Teniendo en cuenta esta perspectiva muchos sabios han hablado de lo que podríamos llamar "iluminación instantánea", que bien entendida no es un cambio sino simplemente reconocer lo que ya somos desde siempre.
Cito ahora algunas frases y referencias extraídas de Un Curso de Milagros que tocan de alguna manera este tema (un par de las citas salen dos veces, estimo que en ese caso viene bien así, como sucede con la música y su repetición rítmica de algunas notas; por ejemplo la primera cita reaparece luego más abajo porque acompaña muy bien a otras que vienen después):
Elegir el conocimiento en lugar de dudar está relacionado con muchas cosas que dice UCDM sobre el conocimiento (que es certeza, en el sentido de Conocimiento Puro o AutoConocimiento) y sobre que la percepción al ser cambiante e ilusoria abre la posibilidad de la duda. Hay muchos guiños en UCDM a este tema mediante frases breves a lo largo de las numerosas páginas, y también dedicando algunas secciones a aclarar de manera más metódica este asunto.
Por ejemplo la sección entera T.18.VII (titulada "No tengo que hacer nada"), ya sabéis dónde leer algo interesante, pero aquí en el blog copio solamente algunas frases breves con la misma onda, tomadas la mayoría de otras partes de UCDM:
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
¿Por qué esperar al Cielo? Se encuentra aquí hoy. El tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro. Mas esto no puede ser cierto si el Cielo es el lugar en el que la Voluntad de Dios dispone que Su Hijo esté. ¿Cómo iba a ser que la Voluntad de Dios estuviese en el pasado o aún por cumplirse? Lo que Él dispone está aquí ahora mismo (...) (L.PI.131.6.1-6)
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Dispones de ella en este mismo instante. (T.13.XI.8.5)
Es posible aprender este curso inmediatamente, a no ser que creas que lo que Dios dispone requiere tiempo. (T.15.IV.1.1)
¿Nos vamos a conformar con las limitadas y pobres ilusiones?:
Dios dispone para ti algo mejor. (T.16.II.7.7)
(...) no negar lo que Dios te ha dado. (T.16.II.8.2)
Ya somos el Ser ilimitado y eternamente feliz, gozoso en el inmenso Océano de Gloria del Puro Ser:
Todo lo que Dios dispone no sólo es posible, sino que ya ha tenido lugar. (T.18.IV.8.4)
El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. (L.PI.R5.IN.9.4)
Tu meta es descubrir quién eres (L.PI.62.2.3)
El objetivo del plan de estudios, independientemente del maestro que elijas, es: "Conócete a ti mismo". (T.8.III.5.1)
Reconocer a Dios es reconocerte a ti mismo. (T.8.V.2.7)
Acepta como verdadero sólo lo que tu hermano es, si quieres conocerte a ti mismo. (T.9.IV.1.4)
La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.PI.188.1.4)
Pídele todo a Su Maestro y todo se te dará. No en el futuro, sino inmediatamente: ahora mismo. Dios no espera, pues esperar comporta tiempo y Él es intemporal. (M.29.7.6-8)
Ninguna parte del amor puede invocar al todo en vano. (T.18.VIII.11.7)
Has llegado al final de una jornada ancestral, y aún no te has dado cuenta de que ya concluyó. (T.18.VIII.13.1)
¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)
(...) que ambos podáis completar una jornada que jamás comenzó y que no es necesario finalizar. (T.24.VI.8.3)
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado (...) (T.2.V.6.3-5)
Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)
El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. (T.21.IN.2.7)
[El mundo que percibes]: Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.PI.189.5.3)
(...) todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)
Lo que es inmortal no puede ser atacado y lo que es sólo temporal no tiene efectos. (T.24.VII.5.4)
Y sobre que ya conocemos la verdad (como decía Ramana: que el ser no puede ser desconocido para sí mismo) que se relaciona con lo que a veces se ha dicho de que en cierto modo es como que "fingimos" no saber, UCDM también dice algunas cosas así:
No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. (T.14.VII.3.6)
WOW, ésa última se merece copiar el párrafo entero:
Es imposible convencer a los que no saben de que saben. Desde su punto de vista no es verdad que sepan. Pero como Dios lo sabe, es verdad. Éstos son puntos de vista claramente opuestos acerca de la realidad de los que "no saben". Para Dios, no saber es algo imposible. No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. Lo único que les ocurre a los que no saben es que abrigan esa creencia, y debido a ello, se equivocan con respecto a sí mismos. Se han definido a sí mismos de manera diferente de como fueron creados. Su creación no fue un punto de vista, sino una certeza. Cuando la incertidumbre se lleva ante la certeza, se abandona toda convicción de que sea real. (T.14.VII.3)
Lo único que cualquier cosa viviente puede saber con certeza es lo que ella es. (L.PI.139.2.3)
Y seguirán viniendo hasta que se acepte la Expiación y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no ser consciente de lo que se es. (L.PI.139.7.3)
El amor no es algo que se pueda aprender porque jamás ha habido un solo instante en que no lo conocieses. (T.18.IX.12.5)
Etc, he copiado solamente unas cuantas, son frases sueltas con esa onda, y además hay secciones como la T.18:VII ("No tengo que hacer nada") y el M.28 ("¿Qué es la iluminación?", que en UCDM se titula literalmente: "¿Qué es la resurrección?", pero tengamos en cuenta que son conceptos casi intercambiables) y otras donde explica también esa onda, aparte de muchísimas frases reforzando la onda, a lo largo de todo UCDM tengo anotadas varias páginas de frases así (y es seguro que no las he encontrado todas, ni todas caben tan brevemente), pero las secciones que indico explican el tema de forma más metódica, no a golpe de frases relámpago. En muchas otras secciones hay también explicaciones relacionadas, no las tengo todas "in mente", pero por ejemplo veo consultando unas notas que la sección T.21.VIII, la T.26.VIII (titulada: "La inminencia de la salvación") y las lecciones 152 y 253 del Libro de ejercicios son provechosas. Y todo UCDM, entendiéndolo en profundidad, es en realidad la constante invitación a un único tema.
Este post se podría alargar de manera indefinida, pero es preferible dejarlo aquí y quien quiera puede abordar las 700 páginas del Texto de UCDM y sus complementos (Libro de ejercicios y Manual para el maestro). Así que simplemente comento durante unas cuantas líneas más y añado algunas citas finales que nos dejen con un buen ronroneo en nuestros corazones...
Cuando estamos tan en la negación que no reconocemos nuestro propio ser iluminado, es cuando conviene practicar el perdón/discernimiento (sin olvidarnos mientras tanto de que el tiempo no puede realmente separarnos de nuestro ser, porque el tiempo es una mera ilusión), así dejamos de "interferir" (en realidad interferir es imposible, pero estamos expresándonos en palabras) en el proceso de des-hacimiento de las ilusiones, y así aceptamos y reconocemos "nuevamente" nuestro Ser.
El mundo ilusorio es un sueño, pero incluso en el aparente sueño hay ayuda de sobra para despertar de lo que parece nuestra experiencia cotidiana en el aparente "aquí", en el aparente mundo limitado de los cuerpos, por ejemplo enseñanzas no-duales como el budismo no-dual, el advaita y UCDM, que "imantan" o inspiran el despertar. Pero hemos de llevar a la práctica esas ideas, lo que no significa que tengamos que hacer nada necesariamente en la forma, sino que ante todo debemos osar llevar a cabo la labor de discernimiento, el cambio de mentalidad que dejará sin "alimento" a las ilusiones que estábamos alimentando por ignorancia.
(...) debes poner en práctica las ideas que se te han dado. Pues las ideas son fuerzas poderosísimas que deben ponerse en práctica y no dejar en desuso. (T.16.II.9.4-5)
Debemos recoger la mente que hemos proyectado hacia afuera y volverla hacia adentro, dejando de temer al mundo o de echar la culpa de nuestros supuestos e ilusorios males a los supuestos "otros" que parecen ser "los demás". Nadie nos está perjudicando, ni nos ha perjudicado nadie ni nos perjudicará nadie jamás. Porque Soy el Ser, y no hay nada más que la Unidad que Soy. Nadie me puede dañar. No hay nadie que no sea mi Ser. Cuando veo problemas o echo la culpa de algo a alquien, estoy simplemente reforzando el sueño y manteniendo mi creencia en las ilusiones, sin reconocer que siempre soy libre y Uno. Nadie excepto mis propias creencias puede hacerme nada. Ni siquiera mis creencias pueden dañarme, pero si acepto creencias falsas me parecerá ver problemas, será como soñar (sin saberlo). Sin sospechar que el soñador y por lo tanto quien está de todo lo que sucede, soy yo mismo:
Has sido tú quien se ha causado todo esto a sí mismo. (T.21.II.5.4)
Sin embargo esto no significa que deba sentirme culpable, sino que es la libertad de simplemente reconocer lo falso como falso, dejando así que los sueños se desvanezcan. Como ya cité más arriba:
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Se nos concede cuando la deseamos de todo corazón, sin dejarnos entretener por ninguna ilusión: mediante el discernimiento de ver la falsedad de todas las ilusiones. Esto es el perdón. Es el discernimiento. Es el desapego. Pasar de largo (en cuanto a nuestra actitud mental) las ilusiones. Y mediante este "pasar de largo", dejamos de interferir en lo que ya es, y reconocemos la felicidad. No es necesario esperar. No se requiere tiempo. El tiempo es una ilusión. La verdad está disponible ahora. La paz nos está rodeando y traspasando ahora. Simplemente tenemos que dejar de negar la verdad. O dicho de otro modo, dejar de seguir alimentando las ilusiones. Dejamos de alimentar las ilusiones mediante el cambio de mentalidad, mediante el cual lo que estamos haciendo básicamente es negando la negación de la verdad (esto es discernimiento).
Todo aquel que se encuentra aquí ha venido a las tinieblas, pero nadie ha venido solo ni necesita quedarse más de un instante. Pues cada uno ha traído la Ayuda del Cielo consigo, lista para liberarlo de las tinieblas y llevarlo a la luz en cualquier momento. Esto puede ocurrir en cualquier momento que él decida, pues la ayuda está aquí, esperando tan sólo su decisión. (T.25.III.6.1-4) (Pág. 590)
No te contentes con la idea de una felicidad futura. (T.26.VIII.9.1)
Pues hay causa para ser libre ahora. (T.26.VIII.9.3)
El énfasis de este curso es siempre el mismo: en este momento es cuando se te ofrece total salvación, y en este momento es cuando puedes aceptarla. (M.24.6.1)
La onda se resume en que hay toda la Razón del Cosmos —por así decir— para ser completamente felices y certeros desde ya, en este mismo momento!!! ¡Basta con dejar de negar lo único que es cierto! Mientras tanto, confiemos en la dulce Ayuda que nos brinda nuestro propio Ser, incluso cuando no nos damos cuenta de ello porque vivimos tan absortos en nuestra negación de la verdad. Pero si confiamos en la verdad, la Ayuda se vuelve más evidente y surge la paz y el "dulce fin del sueño" que conduce a despertar. Aquiétemonos y dejemos de dar crédito a las ilusiones. Permanezcamos tranquilos en silencio en la paz de nuestro Ser, en el Corazón del Amor que es nuestro Ser. Descansemos en este Centro Tranquilo, que es nuestro Ser, que es Dios, que es el Gozo ilimitado y eterno. Confiemos en que Dios —nuestro verdadero Ser— es Bueno y cuida de conducirnos dulcemente al despertar. Confiemos en el Amor. El Amor es Bondad, y es Unidad, y es Paz.
Y de este modo, Dios ha seguido protegiendo a Su Hijo, incluso en su error. (T.25.III.4.3) (Pág. 589)
El "error" se refiere a lo que en el advaita clásico se llama "ignorancia". La ignorancia o error es algo irreal, pero parecen dan lugar al aparente escenario del sueño de la dualidad. Pero incluso dentro del sueño, la Vida, Dios, ha seguido protegiendo al Ser, a Su Hijo, en el sentido de que Su Naturaleza garantiza un certero y benigno y llevadero despertar.
Cuando uno se vuelca totalmente hacia la verdad, no puede sino despertar. Y es un despertar plenamente feliz, pues cuando una mente despierta, para ella la verdad resulta evidente y entonces todas han despertado, por ser todas las mentes una sola mente.
La salvación es el renacimiento de la idea de que nadie tiene que perder para que otro gane. Y todo el mundo tiene que ganar, si es que uno solo ha de ganar. (T.25.VII.12.1-2) (Pág. 600)
Ahí llama "salvación" al "despertar del sueño" o "iluminación" (también se lo ha llamado "resurrección"), y la buena noticia es que la iluminación de uno no está reñida con la de los demás, pues el bien de uno es el de todos, por haber solamente un único Ser: la amorosa Unidad. Y cuando hay Unidad es imposible que pueda haber luchas, competiciones, pugnas o conflictos.
Nada puede estar en conflicto con lo que es uno solo. (T.26.III.1.4)
Avivar la llama de la confianza requiere de nuestra parte simplemente discernimiento. Del discernimiento brota la confianza y la paz. Y de la confianza y de la paz, brota la Verdad, que siempre ha estado con nosotros aunque no la veíamos mientras la negábamos. La Verdad siempre ES.
En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo problema queda resuelto serenamente. (T.27.IV.1.1)
¡Todo está perfectamente bien! ¡Un abrazo! :-)
Actualización (2017): He encontrado una cita más del Texto sobre este tema. Aquí nunca llegaremos a reunirlas todas, pues son tantas y tantas, pero esta que he visto hoy sí la voy a incluir:
Es posible hacer esto de inmediato, pues lo único que ello requiere es un cambio de percepción, ya que únicamente cometiste un error. Parecen haber sido muchos, pero todos ellos son en realidad el mismo. Pues aunque el ego se manifiesta de muchas formas, es siempre la expresión de una misma idea. Lo que no es amor es siempre miedo, y nada más que miedo. (T.15.X.4.2-5)
Cito ahora algunas frases y referencias extraídas de Un Curso de Milagros que tocan de alguna manera este tema (un par de las citas salen dos veces, estimo que en ese caso viene bien así, como sucede con la música y su repetición rítmica de algunas notas; por ejemplo la primera cita reaparece luego más abajo porque acompaña muy bien a otras que vienen después):
Elegir el conocimiento en lugar de dudar está relacionado con muchas cosas que dice UCDM sobre el conocimiento (que es certeza, en el sentido de Conocimiento Puro o AutoConocimiento) y sobre que la percepción al ser cambiante e ilusoria abre la posibilidad de la duda. Hay muchos guiños en UCDM a este tema mediante frases breves a lo largo de las numerosas páginas, y también dedicando algunas secciones a aclarar de manera más metódica este asunto.
Por ejemplo la sección entera T.18.VII (titulada "No tengo que hacer nada"), ya sabéis dónde leer algo interesante, pero aquí en el blog copio solamente algunas frases breves con la misma onda, tomadas la mayoría de otras partes de UCDM:
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
¿Por qué esperar al Cielo? Se encuentra aquí hoy. El tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro. Mas esto no puede ser cierto si el Cielo es el lugar en el que la Voluntad de Dios dispone que Su Hijo esté. ¿Cómo iba a ser que la Voluntad de Dios estuviese en el pasado o aún por cumplirse? Lo que Él dispone está aquí ahora mismo (...) (L.PI.131.6.1-6)
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Dispones de ella en este mismo instante. (T.13.XI.8.5)
Es posible aprender este curso inmediatamente, a no ser que creas que lo que Dios dispone requiere tiempo. (T.15.IV.1.1)
¿Nos vamos a conformar con las limitadas y pobres ilusiones?:
Dios dispone para ti algo mejor. (T.16.II.7.7)
(...) no negar lo que Dios te ha dado. (T.16.II.8.2)
Ya somos el Ser ilimitado y eternamente feliz, gozoso en el inmenso Océano de Gloria del Puro Ser:
Todo lo que Dios dispone no sólo es posible, sino que ya ha tenido lugar. (T.18.IV.8.4)
El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. (L.PI.R5.IN.9.4)
Tu meta es descubrir quién eres (L.PI.62.2.3)
El objetivo del plan de estudios, independientemente del maestro que elijas, es: "Conócete a ti mismo". (T.8.III.5.1)
Reconocer a Dios es reconocerte a ti mismo. (T.8.V.2.7)
Acepta como verdadero sólo lo que tu hermano es, si quieres conocerte a ti mismo. (T.9.IV.1.4)
La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.PI.188.1.4)
Pídele todo a Su Maestro y todo se te dará. No en el futuro, sino inmediatamente: ahora mismo. Dios no espera, pues esperar comporta tiempo y Él es intemporal. (M.29.7.6-8)
Ninguna parte del amor puede invocar al todo en vano. (T.18.VIII.11.7)
Has llegado al final de una jornada ancestral, y aún no te has dado cuenta de que ya concluyó. (T.18.VIII.13.1)
¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)
(...) que ambos podáis completar una jornada que jamás comenzó y que no es necesario finalizar. (T.24.VI.8.3)
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado (...) (T.2.V.6.3-5)
Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)
El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. (T.21.IN.2.7)
[El mundo que percibes]: Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.PI.189.5.3)
(...) todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)
Lo que es inmortal no puede ser atacado y lo que es sólo temporal no tiene efectos. (T.24.VII.5.4)
Y sobre que ya conocemos la verdad (como decía Ramana: que el ser no puede ser desconocido para sí mismo) que se relaciona con lo que a veces se ha dicho de que en cierto modo es como que "fingimos" no saber, UCDM también dice algunas cosas así:
No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. (T.14.VII.3.6)
WOW, ésa última se merece copiar el párrafo entero:
Es imposible convencer a los que no saben de que saben. Desde su punto de vista no es verdad que sepan. Pero como Dios lo sabe, es verdad. Éstos son puntos de vista claramente opuestos acerca de la realidad de los que "no saben". Para Dios, no saber es algo imposible. No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. Lo único que les ocurre a los que no saben es que abrigan esa creencia, y debido a ello, se equivocan con respecto a sí mismos. Se han definido a sí mismos de manera diferente de como fueron creados. Su creación no fue un punto de vista, sino una certeza. Cuando la incertidumbre se lleva ante la certeza, se abandona toda convicción de que sea real. (T.14.VII.3)
Lo único que cualquier cosa viviente puede saber con certeza es lo que ella es. (L.PI.139.2.3)
Y seguirán viniendo hasta que se acepte la Expiación y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no ser consciente de lo que se es. (L.PI.139.7.3)
El amor no es algo que se pueda aprender porque jamás ha habido un solo instante en que no lo conocieses. (T.18.IX.12.5)
Etc, he copiado solamente unas cuantas, son frases sueltas con esa onda, y además hay secciones como la T.18:VII ("No tengo que hacer nada") y el M.28 ("¿Qué es la iluminación?", que en UCDM se titula literalmente: "¿Qué es la resurrección?", pero tengamos en cuenta que son conceptos casi intercambiables) y otras donde explica también esa onda, aparte de muchísimas frases reforzando la onda, a lo largo de todo UCDM tengo anotadas varias páginas de frases así (y es seguro que no las he encontrado todas, ni todas caben tan brevemente), pero las secciones que indico explican el tema de forma más metódica, no a golpe de frases relámpago. En muchas otras secciones hay también explicaciones relacionadas, no las tengo todas "in mente", pero por ejemplo veo consultando unas notas que la sección T.21.VIII, la T.26.VIII (titulada: "La inminencia de la salvación") y las lecciones 152 y 253 del Libro de ejercicios son provechosas. Y todo UCDM, entendiéndolo en profundidad, es en realidad la constante invitación a un único tema.
Este post se podría alargar de manera indefinida, pero es preferible dejarlo aquí y quien quiera puede abordar las 700 páginas del Texto de UCDM y sus complementos (Libro de ejercicios y Manual para el maestro). Así que simplemente comento durante unas cuantas líneas más y añado algunas citas finales que nos dejen con un buen ronroneo en nuestros corazones...
Cuando estamos tan en la negación que no reconocemos nuestro propio ser iluminado, es cuando conviene practicar el perdón/discernimiento (sin olvidarnos mientras tanto de que el tiempo no puede realmente separarnos de nuestro ser, porque el tiempo es una mera ilusión), así dejamos de "interferir" (en realidad interferir es imposible, pero estamos expresándonos en palabras) en el proceso de des-hacimiento de las ilusiones, y así aceptamos y reconocemos "nuevamente" nuestro Ser.
El mundo ilusorio es un sueño, pero incluso en el aparente sueño hay ayuda de sobra para despertar de lo que parece nuestra experiencia cotidiana en el aparente "aquí", en el aparente mundo limitado de los cuerpos, por ejemplo enseñanzas no-duales como el budismo no-dual, el advaita y UCDM, que "imantan" o inspiran el despertar. Pero hemos de llevar a la práctica esas ideas, lo que no significa que tengamos que hacer nada necesariamente en la forma, sino que ante todo debemos osar llevar a cabo la labor de discernimiento, el cambio de mentalidad que dejará sin "alimento" a las ilusiones que estábamos alimentando por ignorancia.
(...) debes poner en práctica las ideas que se te han dado. Pues las ideas son fuerzas poderosísimas que deben ponerse en práctica y no dejar en desuso. (T.16.II.9.4-5)
Debemos recoger la mente que hemos proyectado hacia afuera y volverla hacia adentro, dejando de temer al mundo o de echar la culpa de nuestros supuestos e ilusorios males a los supuestos "otros" que parecen ser "los demás". Nadie nos está perjudicando, ni nos ha perjudicado nadie ni nos perjudicará nadie jamás. Porque Soy el Ser, y no hay nada más que la Unidad que Soy. Nadie me puede dañar. No hay nadie que no sea mi Ser. Cuando veo problemas o echo la culpa de algo a alquien, estoy simplemente reforzando el sueño y manteniendo mi creencia en las ilusiones, sin reconocer que siempre soy libre y Uno. Nadie excepto mis propias creencias puede hacerme nada. Ni siquiera mis creencias pueden dañarme, pero si acepto creencias falsas me parecerá ver problemas, será como soñar (sin saberlo). Sin sospechar que el soñador y por lo tanto quien está de todo lo que sucede, soy yo mismo:
Has sido tú quien se ha causado todo esto a sí mismo. (T.21.II.5.4)
Sin embargo esto no significa que deba sentirme culpable, sino que es la libertad de simplemente reconocer lo falso como falso, dejando así que los sueños se desvanezcan. Como ya cité más arriba:
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Se nos concede cuando la deseamos de todo corazón, sin dejarnos entretener por ninguna ilusión: mediante el discernimiento de ver la falsedad de todas las ilusiones. Esto es el perdón. Es el discernimiento. Es el desapego. Pasar de largo (en cuanto a nuestra actitud mental) las ilusiones. Y mediante este "pasar de largo", dejamos de interferir en lo que ya es, y reconocemos la felicidad. No es necesario esperar. No se requiere tiempo. El tiempo es una ilusión. La verdad está disponible ahora. La paz nos está rodeando y traspasando ahora. Simplemente tenemos que dejar de negar la verdad. O dicho de otro modo, dejar de seguir alimentando las ilusiones. Dejamos de alimentar las ilusiones mediante el cambio de mentalidad, mediante el cual lo que estamos haciendo básicamente es negando la negación de la verdad (esto es discernimiento).
Todo aquel que se encuentra aquí ha venido a las tinieblas, pero nadie ha venido solo ni necesita quedarse más de un instante. Pues cada uno ha traído la Ayuda del Cielo consigo, lista para liberarlo de las tinieblas y llevarlo a la luz en cualquier momento. Esto puede ocurrir en cualquier momento que él decida, pues la ayuda está aquí, esperando tan sólo su decisión. (T.25.III.6.1-4) (Pág. 590)
No te contentes con la idea de una felicidad futura. (T.26.VIII.9.1)
Pues hay causa para ser libre ahora. (T.26.VIII.9.3)
El énfasis de este curso es siempre el mismo: en este momento es cuando se te ofrece total salvación, y en este momento es cuando puedes aceptarla. (M.24.6.1)
La onda se resume en que hay toda la Razón del Cosmos —por así decir— para ser completamente felices y certeros desde ya, en este mismo momento!!! ¡Basta con dejar de negar lo único que es cierto! Mientras tanto, confiemos en la dulce Ayuda que nos brinda nuestro propio Ser, incluso cuando no nos damos cuenta de ello porque vivimos tan absortos en nuestra negación de la verdad. Pero si confiamos en la verdad, la Ayuda se vuelve más evidente y surge la paz y el "dulce fin del sueño" que conduce a despertar. Aquiétemonos y dejemos de dar crédito a las ilusiones. Permanezcamos tranquilos en silencio en la paz de nuestro Ser, en el Corazón del Amor que es nuestro Ser. Descansemos en este Centro Tranquilo, que es nuestro Ser, que es Dios, que es el Gozo ilimitado y eterno. Confiemos en que Dios —nuestro verdadero Ser— es Bueno y cuida de conducirnos dulcemente al despertar. Confiemos en el Amor. El Amor es Bondad, y es Unidad, y es Paz.
Y de este modo, Dios ha seguido protegiendo a Su Hijo, incluso en su error. (T.25.III.4.3) (Pág. 589)
El "error" se refiere a lo que en el advaita clásico se llama "ignorancia". La ignorancia o error es algo irreal, pero parecen dan lugar al aparente escenario del sueño de la dualidad. Pero incluso dentro del sueño, la Vida, Dios, ha seguido protegiendo al Ser, a Su Hijo, en el sentido de que Su Naturaleza garantiza un certero y benigno y llevadero despertar.
Cuando uno se vuelca totalmente hacia la verdad, no puede sino despertar. Y es un despertar plenamente feliz, pues cuando una mente despierta, para ella la verdad resulta evidente y entonces todas han despertado, por ser todas las mentes una sola mente.
La salvación es el renacimiento de la idea de que nadie tiene que perder para que otro gane. Y todo el mundo tiene que ganar, si es que uno solo ha de ganar. (T.25.VII.12.1-2) (Pág. 600)
Ahí llama "salvación" al "despertar del sueño" o "iluminación" (también se lo ha llamado "resurrección"), y la buena noticia es que la iluminación de uno no está reñida con la de los demás, pues el bien de uno es el de todos, por haber solamente un único Ser: la amorosa Unidad. Y cuando hay Unidad es imposible que pueda haber luchas, competiciones, pugnas o conflictos.
Nada puede estar en conflicto con lo que es uno solo. (T.26.III.1.4)
Avivar la llama de la confianza requiere de nuestra parte simplemente discernimiento. Del discernimiento brota la confianza y la paz. Y de la confianza y de la paz, brota la Verdad, que siempre ha estado con nosotros aunque no la veíamos mientras la negábamos. La Verdad siempre ES.
En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo problema queda resuelto serenamente. (T.27.IV.1.1)
¡Todo está perfectamente bien! ¡Un abrazo! :-)
Actualización (2017): He encontrado una cita más del Texto sobre este tema. Aquí nunca llegaremos a reunirlas todas, pues son tantas y tantas, pero esta que he visto hoy sí la voy a incluir:
Es posible hacer esto de inmediato, pues lo único que ello requiere es un cambio de percepción, ya que únicamente cometiste un error. Parecen haber sido muchos, pero todos ellos son en realidad el mismo. Pues aunque el ego se manifiesta de muchas formas, es siempre la expresión de una misma idea. Lo que no es amor es siempre miedo, y nada más que miedo. (T.15.X.4.2-5)
☼☼☼
Suscribirse a:
Entradas (Atom)