Copiado de un mail escrito en marzo de 2013:
Mientras terminamos de despertar nos toca seguir teniendo paciencia con
nuestras lecciones de irrealidad. Todo son lecciones de perdón, hasta
que culmina el despertar. Cuando despertemos del todo, dejaremos de
mirar a un inexistente afuera y saltaremos de alegría y de placer al
mirar adentro de nuestra propia mente (en el interior de nuestro propio
ser), donde gozamos de la plenitud compartida entre todos unidos, que
son todo el amor del universo, son nuestras creaciones, que en el interior de nuestra mente, en nuestro propio Ser, no se han olvidado de ti y te aman infinitamente, como no te puedes imaginar. En nuestro interior se encuentra también la realidad de nuestros
hermanos, con el infinito amor que todos sin excepción sentimos los
unos por los otros en lo real, y por supuesto junto a ellos están Dios
Mismo y nuestras creaciones, las bellísimas creaciones que son nuestra
alegría y que nos da tanto placer el haberlas creado todos juntos,
unidos, y con quienes compartimos una misma consciencia y una misma
mente y un mismo Ser. Todo esto es inexplicable en palabras, aunque
UCDM le da algunas pinceladas usando recursos literarios, dándole nuevos
aromas a palabras como "creaciones", "extensiones", Cielo, Reino,
"tesoro", etc.
Algunas citas:
Tus creaciones están protegidas porque el Espíritu Santo, que se encuentra en tu mente, las conoce y las puede llevar a tu conciencia siempre que se lo permitas. Moran allí como parte de tu propio Ser porque tu plenitud las incluye.
Las creaciones de cada Hijo de Dios son tuyas, puesto que toda creación
le pertenece a todos, al haber sido creada para la Filiación en su
totalidad. (T.7.IX.5) (Pág. 147)
Ten por seguro que nunca perdiste tu Identidad, ni tampoco las extensiones que la mantienen en un estado de plenitud y de paz. (T.7.IX.7.1)
Lo único que Dios desea es Su Hijo porque Su Hijo es Su único tesoro. Tú deseas tus creaciones tal como Él desea las Suyas. Tus creaciones son tu regalo a la Santísima Trinidad, creadas como muestra de agradecimiento por tu propia creación. Tus creaciones no te han abandonado, de la misma manera en que tú tampoco has abandonado a tu Creador, sino que extienden tu creación de la misma forma en que Dios Se extendió a Sí Mismo hasta ti.
¿Pueden acaso las creaciones de Dios derivar dicha de lo que no es
real? ¿Y qué es real sino las creaciones de Dios y aquellas que son
creadas como las Suyas? Tus creaciones te aman tal como tú amas a tu Padre por el regalo de tu creación.
Ningún otro regalo es eterno, y, por lo tanto, ningún otro regalo es
verdadero. ¿Cómo entonces ibas a poder aceptar cualquier otra cosa o dar
cualquier otra cosa y esperar dicha a cambio? ¿Y qué otra cosa podrías
desear sino la dicha? Tú ni te hiciste a ti mismo ni hiciste tu función.
Lo único que hiciste fue tomar la decisión de ser indigno de ambas
cosas. Pero no puedes hacerte indigno porque eres el tesoro de Dios,
y lo que para Él tiene valor es valioso. No se puede poner en duda su
valor, pues éste reside en el hecho de que Dios se compartió a Sí Mismo
con él, estableciendo así su valor para siempre. (T.8.VI.5.1) (Pág. 165)
No podemos estar separados. Lo que Dios ha unido no se puede separar, y Dios ha unido a todos Sus Hijos en Sí Mismo. ¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El
viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde
estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia
hacia una meta que nunca ha cambiado. La verdad sólo puede ser
experimentada. No se puede describir ni explicar. Yo puedo
hacerte consciente de las condiciones que la facilitan, pero la
experiencia en sí forma parte del ámbito de Dios. Juntos podemos
satisfacer sus condiciones, pero la verdad vendrá a ti por su cuenta. (T.8.VI.9.3) (Págs. 166-167)
Lo que la Voluntad de Dios ha dispuesto para ti es tuyo. (T.8.VI.10.1)
Mas cuando la Filiación se unifique y acepte su unicidad se la conocerá por sus creaciones, las cuales dan testimonio de su realidad del mismo modo en que el Hijo da testimonio del Padre. (T.9.VI.5.5)
De la misma forma en que
puedes oír dos voces, también puedes ver de dos maneras distintas. Una
de ellas te muestra una imagen o un ídolo, al que tal vez veneres por
miedo, pero al que nunca amarás. La otra te muestra sólo la verdad, a la
que amarás porque la entenderás. Entender es apreciar porque te puedes identificar con lo que entiendes, y al hacerlo parte de ti, lo aceptas con amor.
Así es como Dios Mismo te creó: con entendimiento, con aprecio y con
amor. El ego es absolutamente incapaz de entender esto porque no
entiende lo que fabrica, ni lo aprecia, ni lo ama. El ego incorpora a
fin de arrebatar. Cree literalmente que cada vez que priva a alguien de
algo, él se engrandece. He hablado a menudo de la expansión que se produce en el Reino mediante tus creaciones, las cuales pueden ser creadas únicamente como lo fuiste tú. El Reino, que no es sino gloria excelsa y júbilo perfecto, reside en ti para que lo des. ¿No te gustaría darlo? (T.7.V.9.4)
La eternidad es un solo
tiempo, y su única dimensión es "siempre". Esto no tendrá ningún sentido
para ti hasta que no recuerdes los Brazos abiertos de Dios, y conozcas
finalmente Su Mente receptiva. Al igual que Él, tú existes "siempre", en
Su Mente y con una mente como la Suya. Tus
creaciones se encuentran en tu mente receptiva en perfecta comunicación
nacida de un perfecto entendimiento. Sólo con que pudieses aceptar una
de ellas ya no desearías nada de lo que el mundo ofrece. Todo lo demás no significaría nada para ti. El significado de Dios está incompleto sin ti, y tú estás incompleto sin tus creaciones. Acepta a tu hermano en este mundo y no aceptes nada más, pues en él encontrarás tus creaciones
toda vez que él las creó contigo. No sabrás que eres un co-creador con
Dios hasta que no aprendas que tu hermano es un co-creador contigo. (T.9.VI.7.1) (Pág. 194)
Dios te recuerda esto a través de Su Voz, y Él Mismo mantiene a salvo tus extensiones dentro de Su Mente. (T.9.VIII.10.3)
Por eso es por lo que tus creaciones no han cesado de extenderse y por lo que hay tanto esperando tu retorno. (T.11.I.3.8)
Y al saber que la luz se encuentra en ti, tus creaciones estarán allí contigo, tal como tú estás en tu Padre. (T.13.VIII.8.5)
No estás solo en esto.
La voluntad de tus creaciones te llama para que compartas tu voluntad
con ellas. Por lo tanto, dale la espalda a la culpabilidad en paz y
dirígete hacia Dios y hacia tus creaciones. (T.15.VIII.2.7-9)
Relaciónate únicamente con lo que nunca te abandonará y con lo que nunca podrías abandonar. (T.15.VIII.3.1)
El Cielo aguarda silenciosamente, y tus creaciones extienden sus manos para ayudarte a cruzar y para que les des la bienvenida. (T.16.IV.8.1)
Sólo con que le permitieses al Espíritu Santo hablarte del Amor que Dios te profesa y de la necesidad que tienen tus creaciones de estar contigo para siempre, experimentarías la atracción de lo eterno. (T.15.IX.5.1)
No tienes la menor idea de los límites que le has impuesto a tu percepción ni de toda la belleza que podrías ver. (T.15.IX.6.1)
Cuando el cuerpo deje de
atraerte y ya no le concedas ningún valor como medio de obtener algo,
dejará de haber entonces interferencia en la comunicación
y tus pensamientos serán tan libres como los de Dios. A medida que le
permitas al Espíritu Santo enseñarte a utilizar el cuerpo sólo como un
medio de comunicación y dejes de valerte de él para fomentar la
separación y el ataque, que es la función que el ego le ha asignado,
aprenderás que no tienes necesidad del cuerpo en absoluto. En el instante santo no hay cuerpos, y lo único que se experimenta es la atracción de Dios.
Al aceptarla como algo completamente indiviso te unes a Él por completo
en un instante, pues no quieres imponer ningún límite en tu unión con
Él. La realidad de esta relación se convierte en la única verdad que jamás podrías desear. Toda verdad reside en ella. (T.15.IX.7)
Él te protegió tanto a ti como a tus creaciones,
al mantener unido a ti lo que tú quisiste excluir. Y tus creaciones
ocuparán el lugar de lo que tú admitiste para reemplazarlas. Tus creaciones son muy reales, pues forman parte del Ser que desconoces. Se comunican contigo a través del Espíritu Santo, y, para que aprendas a enseñar lo que eres, te ofrecen gustosamente su poder y gratitud por su creación a ti que eres su hogar. Tú que eres anfitrión de Dios lo eres también de ellas. Pues nada real ha abandonado jamás la mente de su creador. Y lo que no es real nunca estuvo en ella. (T.16.III.5.5-11)
Tu puente está mejor construido de lo que te imaginas, y tus pies están firmemente asentados en él. No dudes de que la atracción de los que están al otro lado esperándote no te vaya a ayudar a cruzar sin contratiempos. Pues llegarás a donde quieres estar, y a donde te aguarda tu Ser. (T.16.III.9)
El Cielo aguarda silenciosamente, y tus
creaciones extienden sus manos para ayudarte a cruzar y para que les
des la bienvenida. Pues son ellas lo que andas buscando. Lo único
que buscas es tu compleción, y son ellas las que te completan. La
relación de amor especial no es más que un pobre substituto de lo que en
verdad -y no en ilusiones- te completa. La relación que tienes con tus
creaciones está libre de culpa, y esto te permite contemplar a todos tus
hermanos con gratitud, pues tus creaciones fueron creadas en unión con ellos.
La aceptación de tus creaciones es la aceptación de la unicidad de la
creación, sin la cual nunca podrías ser completo. Ninguna clase de
especialismo te puede ofrecer lo que Dios ha dado, y lo que tú das junto
con Él. (T.16.IV.8)
Dios estableció Su relación contigo para hacerte feliz,
y ninguna cosa que hagas que no comparta Su propósito puede ser real.
El propósito que Dios adscribió a cada cosa es la única función que
tiene. Debido a la razón que Él tuvo para crear Su relación contigo, la
función de las relaciones se convirtió para siempre en "hacer feliz".
Eso es todo. Para satisfacer esta
función te relacionas con tus creaciones del mismo modo en que Dios se
relaciona con las Suyas. Pues nada que Dios haya creado puede estar
excluido de la felicidad, y nada que Él creó desea otra cosa que
extender felicidad tal como su Creador lo hizo. Lo que no satisface esta función no puede ser real. (T.17.IV.1)
En este mundo es imposible crear. Pero sí es posible hacer feliz. He dicho repetidamente que el Espíritu Santo no quiere privarte de tus relaciones especiales, sino transformarlas. (T.17.IV.2.1-3)
¡Libera al mundo! Tus
verdaderas creaciones están esperando a que lo liberes para concederte
la paternidad; y no una paternidad de ilusiones, sino una de verdad como
la de Dios. Dios comparte
Su Paternidad contigo que eres Su Hijo, pues Él no hace distinciones
entre lo que Él es y lo que sigue siendo Él Mismo. Lo que Él crea no
está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado. (L.PI.132.12)
Son algunas de las citas que tengo anotadas sobre las creaciones.
Estas declaraciones son pistas de algo maravilloso que nos sonríe en el
Reino que vive más allá de las palabras. Pero como dije al principio de
este mail, antes de poder disfrutar conscientemente de esta plenitud
inagotable, tenemos que tener paciencia y acabar de perdonar nuestras
lecciones de perdón. Y así sí: pronto disfrutaremos del infinito gozo de
nuestra realidad, junto a nuestros hermanos, nuestro Padre, y las
bellísimas creaciones que juntos compartimos, las cuales son la
extensión de nuestro Ser y de nuestra Felicidad.
Ahora nos toca perdonar, confiando en lo sencillo que es nuestro
pequeño papel y en lo mucho que nos "espera" en el Reino. Y procuramos
ser felices desde ya, disfrutando del proceso del perdón sin conceder
importancia al tiempo, el cual es ilusorio y forma parte de lo que se
disolverá mediante el perdón. Las dudas ya no pueden atemorizarnos,
porque las podemos perdonar. Y al leer UCDM o meditar en silencio
podemos vislumbrar nuestras creaciones, que nos alegran más que
cualquier placer físico, más que cualquier orgasmo o placer del mundo,
pues nuestras creaciones son amor, y además amor verdadero y pleno y
unido a nuestro propio Ser.
El desenlace final es seguro, y nada puede impedirnos que finalmente
disfrutemos de nuestro Ser. Incluso si nos "negamos" a ello, pues todos
hemos llegado. El perdón, eso sí, nos ayudará a tener la sensación
—dentro del sueño— de que el tiempo se desvanece deprisa y de que
llegamos mucho antes a la ansiada meta. ¡Y felices somos de intuir ahora
ya las delicias que nos esperan! Y en realidad ya están aquí, y podemos
compartir amor con ellas en silencio meditativo (en relajada quietud
mental), pero para poderlas gozar claramente nos corresponde la
deliciosa tarea de perdonar y despertar, para ver y sentir los
deliciosos besos y bellezas que siempre nos aman y nos rodean.
¡Gracias a Dios por el ineludible hecho de que nada puede impedirnos perdonar y despertar!
Un
abrazo. Te amo. Relájate, confía y permítete ser feliz, incluso ahora,
en la etapa que estamos que es la etapa del perdón. Perdonar es también
una bella tarea cuando confiamos en lo que significa y en lo que nos
sonríe al final. Y la confianza vendrá mediante el propio perdón (unido
al estudio detallado de la enseñanza del Espíritu Santo), pues del
perdón brota la confianza, de la confianza los vislumbres, y de los
vislumbres la felicidad y un calmado despertar. Sin embargo se nos
permite ir directos y aceptar desde este mismo instante la felicidad, y
así que de la felicidad vengan los vislumbres y de los vislumbres la
confianza y de la confianza vendrán unas enormes ganas de perdonar y
perdonar, desde la confianza y la felicidad.
No importa por dónde empecemos (el perdón o la felicidad, pues ambos
se alimentan uno al otro, así como lo mismo sucede con ellos y la
confianza y la paz), si los seguimos a fondo, el despertar se acelerará.
Todo
está ya hecho y estamos de enhorabuena. Tengamos paciencia mientras
todavía nos resistimos a aceptarlo y relajarnos sabiendo la verdad. Aún
así (incluso mientras todavía vivimos en negación y no somos conscientes
de esto), nos amamos sin medida, tanto si nos permitimos sentirlo ya
como si no. Te amo. Sé feliz. Te amo, te amo, te amo. Todo está ya
hecho. Aceptémoslo lo antes posible. Nuestro amigo es el perdón. Y
nuestras creaciones son nuestro bellísimo tesoro de felicidad. Están
comunicándose contigo en este mismo momento. No se olvidan de ti, ni de
mí, ni de ninguno de nosotros. Juntos, en amoroso silencio, podemos
escucharlas, o al menos vislumbrar destellos de su comunicación. El
Espíritu Santo nos ayuda a reconocerlas si le pedimos ayuda.
Ellas te aman y están aquí ya. Ellas te escuchan y te admiran y te
adoran con infinito amor. Nos aman, nos miran, nos siguen y nos
escuchan. ¿Las escucharemos nosotros a ellas? Escuchémoslas en silencio.
El perdón y el amor y la unión con el Espíritu Santo nos ayudarán.
Nuestras creaciones nos sonríen juguetonamente rebosantes de felicidad. Y ellas están ya aquí. Contigo.
jueves, 11 de abril de 2013
miércoles, 10 de abril de 2013
Ya eres lo que eres, siempre lo eres, ¡cuán afortunado eres!
Despierta y olvida todos los pensamientos de muerte, y te darás cuenta de que ya gozas de la paz de Dios. (T.27.VII.10.6) (Pág. 657)
martes, 9 de abril de 2013
La verdad es amor es bondad
La verdad sólo desea brindarte felicidad, pues ése es su propósito. (L.PI.136.12.4) (Pág. 276 del Libro de ejercicios de UCDM)
lunes, 8 de abril de 2013
De las tinieblas a la luz
Este post está basado en unos mails escritos en marzo de 2013:
¡Qué buenas referencias! Ramana... la lección del día de UCDM... En cierta manera podemos decir que cada vez que escuchamos/leemos a Ramana y sobre todo (en el caso de los estudiantes de Un Curso de Milagros) UCDM, cualquier parte leída veremos que es aplicable a nuestras situaciones diarias. Tanto las lecciones del Libro de ejercicios, como las orientaciones más coloquiales del Manual del maestro, y también el Texto, ¡el Texto lo aclara todo!, cada vez que lo releo más claro lo tengo. Y cualquier parte de UCDM, por ejemplo el Texto da y repite, y repite y aclara, y aunque en las primeras relecturas no captamos algunas cosas, luego captamos más, y desde la primera lectura lo que importa es simplemente nuestra buena predisposición: estar dispuestos, estar receptivos (a la escucha de Él, y a aplicar sus sugerencias).
Ten paciencia. Eres la Felicidad imperturbable. Todos lo somos. ¿Pero por qué nos despistamos jugando a "perder" lo que somos? Bueno, no se trata de "por qué", sino de si estamos dispuestos ahora a dejar de jugar a eso. Y si lo estamos, se nos proveen los medios para despertar: UCDM, símbolos para perdonar, intuiciones, vislumbres, etc. La paciencia es buena, porque el éxito está garantizado. Conforme practicamos UCDM (con las lecciones, nuestra vida, estudiándolo más a fondo, etc) nos desatascamos de las ilusiones. Ir practicando el Curso te conducirá a la fe.
La fe es una ayuda muy relevante. No me refiero a la fe "religiosa", sino a una convicción por la verdad, y esa fe o convicción va aumentando poco a poco conforme practicamos el Curso. La fe y la confianza hacen que todo sea muy fácil. De primeras parecemos no tener mucha fe en la verdad, pero si tenemos la suficiente para abrirnos un poquito y así practicar UCDM, hacer las lecciones, etc, entonces esta práctica aumentará nuestra fe.
Cuando la fe está ya aumentadísima es cuando se trata del "maestro de Dios avanzado", entonces es todo muy fácil y alegre, pero esa fe tan aumentada viene como resultado del proceso de abrirnos a ella poco a poco (mediante el estudio de UCDM, practicar las lecciones, perdonar, etc), por lo que lo idóneo es que mientras tanto tengamos paciencia, usando mientras tanto la poquita fe que ya tenemos. La fe nos ayuda a desapegarnos de las ilusiones. La fe nos une. La fe abre el camino para la paz, y cuando la paz predomina, la verdad puede sernos revelada para siempre. Pero el final del proceso ya llegará cuando corresponda (en realidad ya ha llegado). Nuestra parte es este momento, la pequeña dosis de buena voluntad que irá fortaleciendo nuestra fe.
Te digo esto para que no te desanimes ni te culpabilices. La fe aumentará. Pero no hay motivos para sentirnos desanimados por tener dudas (las dudas son falta de fe). En este mundo es lo normal tener dudas. Pero podemos reconocer la fe en nosotros (por poca que pensemos que tenemos, pero la hay, la fe está ahí, si nos aquietamos en silencio o leemos UCDM la notaremos). Usemos la mucha o poca fe que tengamos para fortalecerla y despertar. Quienes estamos estudiando el Curso es obvio que tenemos una buena dosis de fe, suficiente para esta etapa, porque si no tuviésemos suficiente fe, no estaríamos con el Curso, sino que consideraríamos que el advaita (no-dualidad) es "una tonta pérdida de tiempo" jejeje
Te animo a ser paciente pero sin renunciar a disfrutar de la quietud amorosa en este mismo momento. Ahora es el momento. Ahora estás bien. Sigue con UCDM y siéntete a salvo, siempre es ahora y no te preocupes por el futuro. Es sensato tener paciencia porque por mucho entusiasmo que tengamos, no podemos completar las lecciones de UCDM en un solo día o en una semana, ni podemos releer el Texto entero 10 veces en un solo día. Pero se nos dará el tiempo que pidamos para poder releerlo más pausadamente, en los días que sean, y tiempo para practicar las lecciones y perdonar los símbolos que van surgiendo. Llega un momento en que la fe ha aumentado más, y en que uno se siente a gusto con la etapa en que se encuentre, sin prisas por iluminarse ¡pero sin pausas! Y entonces se disfruta más relajadamente y la fe continúa aumentando. Acabamos sintiendo con gran fe y relajación que todo lo que sucede (incluso lo que percibimos) es para bien. Todo podemos usarlo como un trampolín para despertar.
De poco nos ayuda saber que nuestro Ser ya está iluminado si eso nos lleva a perder la paciencia con nosotros mismos. Pero si estamos dispuestos a reconocer la verdad (la cual ya somos) y nos mantenemos receptivos a las ayudas que recibimos, entonces todo brotará y lo que ya está aquí resultará evidente: la Plenitud de Ser.
Percibamos lo que percibamos, podemos usarlo para desanimarnos ("¡Oh, aquí vienen complicaciones otra vez, debo ser muy mal estudiante de la no-dualidad!") o podemos usarlo para despertar tal como nos enseñan las enseñanzas no-duales ("Esto que percibo me disgusta pero me recuerda que tengo algo aquí para perdonar y para acordarme de que todo es un asunto mental, y para recordar al Espíritu Santo y a mi verdadero Ser"). Si usamos todo para despertar, en lugar de desanimarnos nos sentiremos animados, elevados, y nuestra fe irá aumentando al igual que nuestra conciencia de la paz.
Toda situación que se perciba correctamente se convierte en una oportunidad para sanar al Hijo de Dios. Y éste se cura porque tú tuviste fe en él, al entregárselo al Espíritu Santo y liberarlo de cualquier exigencia que tu ego hubiese querido imponerle. Ves, por consiguiente, que es libre, y el Espíritu Santo comparte esa visión contigo. (T.19.I.2.1-3) (Pág. 443)
La fe la vamos sintonizando (aumentando) paulatinamente mediante nuestra buena predisposición a estudiar y practicar el Mensaje que enseña UCDM (o la "resonancia" profunda que cada uno siga). Podríamos reconocerla totalmente ahora, de golpe, si nos permitimos soltarlo todo (desapego de todas las ilusiones). Pero UCDM se ha escrito para quienes necesitamos apoyo más constante para ayudarnos a ir soltando los apegos a un ritmo que nos resulte beneficioso y tranquilizador. Así que tengamos paciencia. En este momento ya disponemos de las cualidades necesarias para vivir hoy bien, practicando las lecciones que el día de hoy nos traiga, sabiendo que son lecciones para recordar el amor y no para seguir creyendo en la separación. Con el Curso vamos practicando y aprendiendo, vamos entrenando para que cada día nos resulte más fácil abrirnos a la fe y olvidarnos de las costumbres limitadoras del ego. Cada día un "pasito" es suficiente, la meta está ya aquí y la reconocemos al ritmo apropiado. El desenlace final es seguro: la iluminación. Como dice UCDM, este caminito del despertar no es un camino que requiere tiempo ni espacio (excepto el que creamos necesitar para soltar relajadamente las ilusiones) porque el tiempo y el espacio no existen, son ilusiones, y en cuanto a la meta del camino, ya está aquí, es nuestro Ser y ya Somos Lo Que Somos.
Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)
Esa frase viene muy bellamente acompañada, en ese párrafo también se dice lo siguiente:
No podemos estar separados. Lo que Dios ha unido no se puede separar, y Dios ha unido a todos Sus Hijos en Sí Mismo. ¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. La verdad sólo puede ser experimentada. No se puede describir ni explicar. Yo puedo hacerte consciente de las condiciones que la facilitan, pero la experiencia en sí forma parte del ámbito de Dios. Juntos podemos satisfacer sus condiciones, pero la verdad vendrá a ti por su cuenta. (T.8.VI.9.7) (Págs. 166-167)
Mientras tanto, mantengámonos tranquilos pues hay motivos para la tranquilidad: el Espíritu Santo nos acompaña siempre, y nos cuida mimosamente. Así que mantengámosnos tranquilos, permitiéndonos sentir más confianza, y practicando el Curso para así aumentar nuestra fe (el perdón deshace el ego, y cuanto menos "iceberg" quede [la metáfora del "iceberg de la culpabilidad"] más aumenta la fe).
Cuando dejamos a la fe resplandecer sin limitarla, eso es muy bueno. El Curso habla muy bien de la fe. Por ejemplo dice:
La fe puede ser intercambiada por el conocimiento tan fácilmente como el mundo real. Pues la fe surge de la percepción del Espíritu Santo, y es señal de que compartes ésta con Él. (T.19.I.12.1-2) (Pág. 446)
Recuerda que lo importante no es lo que parece suceder con el cuerpo (las apariencias del nivel de lo corporal), sino que todo sucede en la mente y la solución está en la mente (el cambio de mentalidad).
La gracia no se le otorga al cuerpo, sino a la mente. (T.19.I.13.1) (Pág. 446)
La fe nos ayudará:
No hay nada que la fe no pueda perdonar. (T.19.I.14.4) (Pág. 446)
No seamos exigentes, ni siquiera con nosotros mismos (las exigencias proceden del miedo). La fe irá viniendo si practicamos el Curso. No podemos exigir que esté ya crecida sin haber realizado nuestra pequeña parte: estar dispuestos a que venga (practicando la enseñanza e invitando al Espíritu Santo a que haga Su tarea de limpiarnos de ilusiones, entregándoselas a Él).
Cuando surgen símbolos para perdonar, no tenemos que desanimarnos: ¡surgen precisamente como una oportunidad que nos acerca al despertar! El hecho de percibir símbolos no es nada malo si estamos dispuestos a perdonarlos. Como cité en algún otro mail hace poco:
La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que ésa sea tu elección. (T.31.VI.3.1-2) (Pág. 745)
(Lo anterior es aplicable a todo, hay que generalizarlo, por ejemplo: "La salvacion no te pide que no percibas problemas/ilusiones. Simplemente te pide que los perdones")
Y otro párrafo que cité en otro mail y que también comienza diciendo lo mismo con otras palabras:
No te desesperes, pues, por causa de tus limitaciones. Tu función es escapar de ellas, no que no las tengas. Si quieres ser oído por los que sufren, tienes que hablar su lengua. Si quieres ser un salvador, tienes que entender de qué es de lo que hay que escapar. La salvación no es algo teórico. Examina el problema, pide la respuesta, y cuando te llegue, acéptala. No tardará mucho en llegar. Se te proveerá de toda la ayuda que estés dispuesto a aceptar, y toda necesidad que tengas será satisfecha. Por lo tanto, no nos preocupemos demasiado por objetivos para los que todavía no estás listo. Dios te acepta en el nivel en el que estás y te da la bienvenida. ¿Qué más puedes desear, cuando esto es todo lo que necesitas? (M.26.4) (Pág. 71)
Otra repetición del tema:
La condición necesaria para que el instante santo tenga lugar no requiere que no abrigues pensamientos impuros. Pero sí requiere que no abrigues ninguno que desees conservar. (T.15.IV.9.1-2) (Pág. 345)
En el contexto del Curso, ejemplos de "pensamientos impuros" serían por ejemplo la creencia de que uno es un cuerpo, la creencia en el sufrimiento, la creencia en un mundo externo a uno mismo, la creencia en que es posible experimentar algo diferente a la Plenitud, la creencia en la separación, etc.
El Curso nos enseña y nos anima a poner todas estas ideas en práctica (las ideas relacionadas con el perdón/discernimiento, mediante el cual invertimos la tendencia de nuestra mente a dualizar), y a que tomemos el hábito de unirnos al Espíritu Santo (Maestro Interior) y llevar nuestra atención hacia Él.
Poco a poco iremos notando que nos sucede lo siguiente:
Pues la fe brinda paz, y así, le pide a la verdad que entre y embellezca lo que ya fue preparado para la hermosura. La verdad sigue muy de cerca a la fe y a la paz, y completa el proceso de embellecimiento que ellas comienzan. Pues la fe sigue siendo una de las metas del aprendizaje, que deja de ser necesaria una vez que la lección se ha aprendido. La verdad, en cambio, jamás se ausentará. (T.19.I.15.2-5) (Pág. 447)
Y a medida que practicamos el Curso, lo que dice el siguiente párrafo tendrá cada día más sentido para nosotros:
Cuando hayas aceptado tu misión de extender paz hallarás paz, pues al manifestarla la verás. Sus santos testigos te rodearán porque los invocaste, y ellos vendrán a ti. He oído tu llamada y la he contestado, pero no has querido verme ni oír la respuesta que buscabas. Ello se debe a que eso no es todavía lo único que deseas. Sin embargo, a medida que yo me haga más real para ti, te darás cuenta de que, en efecto, eso es lo único que deseas. Y cuando mires dentro de ti me verás, y juntos contemplaremos el mundo real. A través de los ojos de Cristo, Sólo el mundo real existe y es lo único que se puede ver. Tu decisión determinará lo que veas. Y lo que veas dará testimonio de tu decisión. (T.12.VII.11.7) (Pág. 257)
¡Y un día, mediante la práctica, llegamos a relajarnos tanto que, desde ese momento, el resto del proceso de despertar resulta ligero, alegre y espontáneamente fácil!
No tenemos que menospreciar nuestra "actual situación". Es muy grato ser capaces de lo que somos capaces actualmente. Somos capaces de muchas cosas. Sabemos leer. Podemos leer el Curso. Sabemos hablar y escuchar. Podemos procurar que nuestras conversaciones sucedan cada vez más desde la paz. Sabemos estar en silencio. Aquietémonos de vez en cuando y permitamos que nos llegue la inspiración.
No olvides que una vez que esta jornada ha comenzado, el final es seguro. Las dudas te asaltarán una y otra vez a lo largo del camino, y luego se aplacarán sólo para volver a surgir. El final, no obstante, es indudable. Nadie puede dejar de hacer lo que Dios le ha encomendado que haga. Cuando te olvides de esto, recuerda que caminas a Su lado, con Su Palabra impresa en tu corazón. ¿Quién puede desalentarse teniendo una Esperanza como ésa? Ilusiones de abatimiento parecerán asaltarte, pero aprende a no dejarte engañar por ellas. Detrás de cada ilusión está la realidad y está Dios. ¿Por qué querrías seguir esperando por esto y substituirlo por ilusiones, cuando Su Amor se encuentra tan sólo un instante más allá en el camino donde todas ellas acaban? El final es indudable y está garantizado por Dios. ¿Quién se detendría ante una imagen inerte, cuando un paso más allá el más Santo de todos los Santos abre una puerta inmemorial que conduce más allá del mundo? (C.EP.1) (Pág. 99)
La salvación es fácil de alcanzar precisamente porque no te pide nada que no puedas dar ahora mismo. (T.18.IV.7.7) (Pág. 425) (de la sección titulada: "La pequeña dosis de buena voluntad")
Agradeciendo y usando lo poco o mucho de que seamos capaces ahora, esta capacidad aumentará (en realidad ya somos capaces de todo, pero lo que aumentará es la convicción en nuestra ilimitada capacidad, así como el estar dispuestos a usarla). La gratitud de cada momento, combinada con la práctica de la enseñanza cada vez que nos acordemos (acordarnos de perdonar, de leer UCDM con frecuencia o al menos repasar mentalmente pensamientos de paz, etc), harán que pronto nos elevemos como si tuviésemos alas. Y nos sentiremos como "por encima del campo de batalla": percibiendo las apariencias, pero sin creer en ellas, y por lo tanto percibiéndolas en paz. Y al percibir en paz, seremos de utilidad para el Espíritu Santo, ayudándoLe a extender la paz a todos nuestros hermanos. A veces la extenderemos usando palabras (no siempre serán palabras "espirituales", sino muchas veces solamente importará el tono de la voz, la dulzura del amor en un simple "hola"), pero muchas otras veces extenderemos la paz sin palabras, con gestos, con la mirada, con nuestros pensamientos... y cuando nuestra paz sea muy estable, la estaremos compartiendo silenciosamente en cada momento (con palabras y sin ellas) simplemente mediante nuestra mera presencia (incluso aunque los hermanos bendecidos parezcan encontrarse, según la ilusión, a millones de kilómetros de distancia o aunque parezcan vivir en una época muy lejana en el "pasado" o "futuro"). Un sabio en silencio dice mucho más que un ego hablador con sus palabras. Y un sabio que comparte algunas palabras, da palabras de gran poder (inspiración) porque brotan del amor y de la paz. Y todo aquel que goza de paz estable, es un sabio.
Puesto que nuestro Ser es paz permamente, entonces nuestro Ser es sabio. Somos sabios, aunque todavía no lo sabemos bien. Pero podemos estar dispuestos a que el Espíritu Santo nos muestre nuestra Sabiduría y la de todos nuestros hermanos. Y Él lo hará. Seremos invitados por Él a perdonar, y practicando el Curso (o el camino que la Vida provea para cada uno) nuestra sabiduría será reconocida. Y el tiempo se desvanecerá. Todo esto podríamos reconocerlo inmediatamente ahora, pero no importa que aún usemos del tiempo, porque el tiempo es una ilusión benigna cuando lo ponemos en Manos del Espíritu Santo. (Como dije en otro mail: el Espíritu Santo usa el tiempo para desvanecer nuestra creencia en el tiempo, si se lo entregamos)
Así que tengamos paciencia. Vamos practicando poco a poco las lecciones que cada día nos trae. Pero estando abiertos a la posibilidad de que hoy mismo, ahora mismo, en el próximo momento que entreguemos al silencio (¿por qué no ahora mismo?), el Regalo pueda desvelarse YA. Es perfectamente posible. Lo que Dios ha entregado está dado ya y solamente tenemos que reconocerlo. Mientras tanto vayamos practicando el Curso, sabiendo que cualquier día puede suceder: ¡BOOM; el REGALO de reconocer claramente la verdad! No miremos al futuro, sino a lo que podemos perdonar AHORA. El perdón que otorgamos hoy es lo que nos acerca al Regalo. Tengamos paciencia, pero desde el AHORA, no proyectando el Regalo como si estuviese en el futuro.
Algunos sabios han dicho que aunque el despertar suele suceder como un proceso en el tiempo, cuando finalmente sucede la iluminación ese día viene como "de golpe", repentinamente por sorpresa, una felicísima sorpresa. Tan solamente un día antes, o una hora antes, muchas veces ese mismo sabio no hubiera sospechado que estaba tan próximo al momento donde "caería el velo" (deshecho por completo) y reconocería la Realidad que SIEMPRE ES.
¡A esto estamos destinados todos! ¡Porque no podemos dejar de Ser lo que Somos, ni podemos dejar de reconocer nuestro propio Ser!
Un abrazo
((Del siguiente mail)):
¡Holaaaaa! Escribo esto como pequeño complemento final al mail que te envié antes. Después de enviarlo estuve leyendo y me encontré con unos párrafos que le vienen bien al tema. Copio los párrafos nuevos en color azul.
Párrafos tomados de la sección T.11.III (titulada: «De las tinieblas a la luz»):
Cuando te sientas abrumado, recuerda que te has hecho daño a ti mismo. Tu Consolador te proveerá descanso, pues tú no puedes proveértelo a ti mismo. No sabes cómo hacerlo porque si supieras nunca habrías podido sentirte abrumado. Si no te hicieras daño a ti mismo no podrías sufrir en absoluto, pues ésa no es la Voluntad de Dios para Su Hijo. El dolor es algo ajeno a Él, ya que Él no sabe de ataques y Su paz te rodea silenciosamente. Dios permanece en perfecta quietud, ya que en Él no hay conflicto alguno. El conflicto es la raíz de todos los males, pues al ser ciego no ve a quien ataca. Siempre ataca, no obstante, al Hijo de Dios, y el Hijo de Dios eres tú. (T.11.III.1)
El Hijo de Dios necesita ciertamente consuelo, pues no sabe lo que hace, al creer que su voluntad no es la suya. El Reino es suyo, y sin embargo, vaga sin hogar. Aunque su hogar está en Dios se siente solo y, rodeado de hermanos, se siente sin amigos. ¿Cómo iba a permitir Dios que esto fuese real, cuando Él no dispuso estar solo? Y si tu voluntad es la Suya, estar solo no puede ser verdad con respecto a ti porque no lo es con respecto a Él. (T.11.III.2)
¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo. (T.11.III.3)
Del cuarto párrafo solamente copio la primera frase y la última:
El camino no es arduo, pero es muy diferente. (T.11.III.4.1) (...) Niégalos a ellos en vez de a la luz, pues la luz está aquí y el camino ha sido despejado. (T.11.III.4.10)
El camino no es arduo porque el Espíritu Santo nos muestra un camino de amor, para que ocupe el lugar del "camino del dolor" que es el camino que estábamos transitando cuando decidíamos "ir por nuestra cuenta" separadamente de la Vida. "Niégalos a ellos", se refiere a negar los errores, las ilusiones, los "siniestros compañeros" (ilusiones) que hemos invitado a que nos acompañen en nuestro caminar. Lo sensato es negar las ilusiones en lugar de seguir jugando a negar la luz, aunque esto tampoco nos lo impide la Vida mientras nosotros sus Niños deseemos seguir jugando un ratito más jejeje...
Por cierto, en la Clarificación de Términos se dice algo que resuena con el párrafo 3 que he copiado poco antes. En este caso dice:
¡Oh hermanos míos, si tan sólo supierais cuánta paz os envolverá y os mantendrá a salvo, puros y amados en la Mente de Dios, no haríais más que apresuraros a encontraros con Él en Su altar! (C.4.8.1) (Págs. 93-94)
Y concluyo con el quinto párrafo (de nuevo en el capítulo 11.III) que me parece delicioso:
Dios no le oculta nada a Su Hijo, aun cuando Su Hijo quiere ocultarse a sí mismo. El Hijo de Dios, no obstante, no puede ocultar su gloria, pues Dios dispuso que fuese glorioso y le dio la luz que refulge en él. Nunca perderás el rumbo, pues Dios te guía. Cuando vagas sin rumbo no haces sino emprender una jornada que no es real. Los compañeros siniestros y el camino tenebroso, no son más que ilusiones. Vuélvete hacia la luz, pues la pequeña chispa que se encuentra en ti es parte de una Luz tan espléndida que te puede liberar para siempre de las tinieblas. Pues tu Padre es tu Creador y tú eres como Él. (T.11.III.5)
Copiado de las páginas 220 y 221 del Texto de UCDM. Cada día más claro tengo que es un libro que no tiene desperdicio, todas sus páginas vienen cargadas de inspiración si las leemos con receptividad en nuestro corazón.
Sé muy feliz :-)
¡Qué buenas referencias! Ramana... la lección del día de UCDM... En cierta manera podemos decir que cada vez que escuchamos/leemos a Ramana y sobre todo (en el caso de los estudiantes de Un Curso de Milagros) UCDM, cualquier parte leída veremos que es aplicable a nuestras situaciones diarias. Tanto las lecciones del Libro de ejercicios, como las orientaciones más coloquiales del Manual del maestro, y también el Texto, ¡el Texto lo aclara todo!, cada vez que lo releo más claro lo tengo. Y cualquier parte de UCDM, por ejemplo el Texto da y repite, y repite y aclara, y aunque en las primeras relecturas no captamos algunas cosas, luego captamos más, y desde la primera lectura lo que importa es simplemente nuestra buena predisposición: estar dispuestos, estar receptivos (a la escucha de Él, y a aplicar sus sugerencias).
Ten paciencia. Eres la Felicidad imperturbable. Todos lo somos. ¿Pero por qué nos despistamos jugando a "perder" lo que somos? Bueno, no se trata de "por qué", sino de si estamos dispuestos ahora a dejar de jugar a eso. Y si lo estamos, se nos proveen los medios para despertar: UCDM, símbolos para perdonar, intuiciones, vislumbres, etc. La paciencia es buena, porque el éxito está garantizado. Conforme practicamos UCDM (con las lecciones, nuestra vida, estudiándolo más a fondo, etc) nos desatascamos de las ilusiones. Ir practicando el Curso te conducirá a la fe.
La fe es una ayuda muy relevante. No me refiero a la fe "religiosa", sino a una convicción por la verdad, y esa fe o convicción va aumentando poco a poco conforme practicamos el Curso. La fe y la confianza hacen que todo sea muy fácil. De primeras parecemos no tener mucha fe en la verdad, pero si tenemos la suficiente para abrirnos un poquito y así practicar UCDM, hacer las lecciones, etc, entonces esta práctica aumentará nuestra fe.
Cuando la fe está ya aumentadísima es cuando se trata del "maestro de Dios avanzado", entonces es todo muy fácil y alegre, pero esa fe tan aumentada viene como resultado del proceso de abrirnos a ella poco a poco (mediante el estudio de UCDM, practicar las lecciones, perdonar, etc), por lo que lo idóneo es que mientras tanto tengamos paciencia, usando mientras tanto la poquita fe que ya tenemos. La fe nos ayuda a desapegarnos de las ilusiones. La fe nos une. La fe abre el camino para la paz, y cuando la paz predomina, la verdad puede sernos revelada para siempre. Pero el final del proceso ya llegará cuando corresponda (en realidad ya ha llegado). Nuestra parte es este momento, la pequeña dosis de buena voluntad que irá fortaleciendo nuestra fe.
Te digo esto para que no te desanimes ni te culpabilices. La fe aumentará. Pero no hay motivos para sentirnos desanimados por tener dudas (las dudas son falta de fe). En este mundo es lo normal tener dudas. Pero podemos reconocer la fe en nosotros (por poca que pensemos que tenemos, pero la hay, la fe está ahí, si nos aquietamos en silencio o leemos UCDM la notaremos). Usemos la mucha o poca fe que tengamos para fortalecerla y despertar. Quienes estamos estudiando el Curso es obvio que tenemos una buena dosis de fe, suficiente para esta etapa, porque si no tuviésemos suficiente fe, no estaríamos con el Curso, sino que consideraríamos que el advaita (no-dualidad) es "una tonta pérdida de tiempo" jejeje
Te animo a ser paciente pero sin renunciar a disfrutar de la quietud amorosa en este mismo momento. Ahora es el momento. Ahora estás bien. Sigue con UCDM y siéntete a salvo, siempre es ahora y no te preocupes por el futuro. Es sensato tener paciencia porque por mucho entusiasmo que tengamos, no podemos completar las lecciones de UCDM en un solo día o en una semana, ni podemos releer el Texto entero 10 veces en un solo día. Pero se nos dará el tiempo que pidamos para poder releerlo más pausadamente, en los días que sean, y tiempo para practicar las lecciones y perdonar los símbolos que van surgiendo. Llega un momento en que la fe ha aumentado más, y en que uno se siente a gusto con la etapa en que se encuentre, sin prisas por iluminarse ¡pero sin pausas! Y entonces se disfruta más relajadamente y la fe continúa aumentando. Acabamos sintiendo con gran fe y relajación que todo lo que sucede (incluso lo que percibimos) es para bien. Todo podemos usarlo como un trampolín para despertar.
De poco nos ayuda saber que nuestro Ser ya está iluminado si eso nos lleva a perder la paciencia con nosotros mismos. Pero si estamos dispuestos a reconocer la verdad (la cual ya somos) y nos mantenemos receptivos a las ayudas que recibimos, entonces todo brotará y lo que ya está aquí resultará evidente: la Plenitud de Ser.
Percibamos lo que percibamos, podemos usarlo para desanimarnos ("¡Oh, aquí vienen complicaciones otra vez, debo ser muy mal estudiante de la no-dualidad!") o podemos usarlo para despertar tal como nos enseñan las enseñanzas no-duales ("Esto que percibo me disgusta pero me recuerda que tengo algo aquí para perdonar y para acordarme de que todo es un asunto mental, y para recordar al Espíritu Santo y a mi verdadero Ser"). Si usamos todo para despertar, en lugar de desanimarnos nos sentiremos animados, elevados, y nuestra fe irá aumentando al igual que nuestra conciencia de la paz.
Toda situación que se perciba correctamente se convierte en una oportunidad para sanar al Hijo de Dios. Y éste se cura porque tú tuviste fe en él, al entregárselo al Espíritu Santo y liberarlo de cualquier exigencia que tu ego hubiese querido imponerle. Ves, por consiguiente, que es libre, y el Espíritu Santo comparte esa visión contigo. (T.19.I.2.1-3) (Pág. 443)
La fe la vamos sintonizando (aumentando) paulatinamente mediante nuestra buena predisposición a estudiar y practicar el Mensaje que enseña UCDM (o la "resonancia" profunda que cada uno siga). Podríamos reconocerla totalmente ahora, de golpe, si nos permitimos soltarlo todo (desapego de todas las ilusiones). Pero UCDM se ha escrito para quienes necesitamos apoyo más constante para ayudarnos a ir soltando los apegos a un ritmo que nos resulte beneficioso y tranquilizador. Así que tengamos paciencia. En este momento ya disponemos de las cualidades necesarias para vivir hoy bien, practicando las lecciones que el día de hoy nos traiga, sabiendo que son lecciones para recordar el amor y no para seguir creyendo en la separación. Con el Curso vamos practicando y aprendiendo, vamos entrenando para que cada día nos resulte más fácil abrirnos a la fe y olvidarnos de las costumbres limitadoras del ego. Cada día un "pasito" es suficiente, la meta está ya aquí y la reconocemos al ritmo apropiado. El desenlace final es seguro: la iluminación. Como dice UCDM, este caminito del despertar no es un camino que requiere tiempo ni espacio (excepto el que creamos necesitar para soltar relajadamente las ilusiones) porque el tiempo y el espacio no existen, son ilusiones, y en cuanto a la meta del camino, ya está aquí, es nuestro Ser y ya Somos Lo Que Somos.
Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)
Esa frase viene muy bellamente acompañada, en ese párrafo también se dice lo siguiente:
No podemos estar separados. Lo que Dios ha unido no se puede separar, y Dios ha unido a todos Sus Hijos en Sí Mismo. ¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. La verdad sólo puede ser experimentada. No se puede describir ni explicar. Yo puedo hacerte consciente de las condiciones que la facilitan, pero la experiencia en sí forma parte del ámbito de Dios. Juntos podemos satisfacer sus condiciones, pero la verdad vendrá a ti por su cuenta. (T.8.VI.9.7) (Págs. 166-167)
Mientras tanto, mantengámonos tranquilos pues hay motivos para la tranquilidad: el Espíritu Santo nos acompaña siempre, y nos cuida mimosamente. Así que mantengámosnos tranquilos, permitiéndonos sentir más confianza, y practicando el Curso para así aumentar nuestra fe (el perdón deshace el ego, y cuanto menos "iceberg" quede [la metáfora del "iceberg de la culpabilidad"] más aumenta la fe).
Cuando dejamos a la fe resplandecer sin limitarla, eso es muy bueno. El Curso habla muy bien de la fe. Por ejemplo dice:
La fe puede ser intercambiada por el conocimiento tan fácilmente como el mundo real. Pues la fe surge de la percepción del Espíritu Santo, y es señal de que compartes ésta con Él. (T.19.I.12.1-2) (Pág. 446)
Recuerda que lo importante no es lo que parece suceder con el cuerpo (las apariencias del nivel de lo corporal), sino que todo sucede en la mente y la solución está en la mente (el cambio de mentalidad).
La gracia no se le otorga al cuerpo, sino a la mente. (T.19.I.13.1) (Pág. 446)
La fe nos ayudará:
No hay nada que la fe no pueda perdonar. (T.19.I.14.4) (Pág. 446)
No seamos exigentes, ni siquiera con nosotros mismos (las exigencias proceden del miedo). La fe irá viniendo si practicamos el Curso. No podemos exigir que esté ya crecida sin haber realizado nuestra pequeña parte: estar dispuestos a que venga (practicando la enseñanza e invitando al Espíritu Santo a que haga Su tarea de limpiarnos de ilusiones, entregándoselas a Él).
Cuando surgen símbolos para perdonar, no tenemos que desanimarnos: ¡surgen precisamente como una oportunidad que nos acerca al despertar! El hecho de percibir símbolos no es nada malo si estamos dispuestos a perdonarlos. Como cité en algún otro mail hace poco:
La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que ésa sea tu elección. (T.31.VI.3.1-2) (Pág. 745)
(Lo anterior es aplicable a todo, hay que generalizarlo, por ejemplo: "La salvacion no te pide que no percibas problemas/ilusiones. Simplemente te pide que los perdones")
Y otro párrafo que cité en otro mail y que también comienza diciendo lo mismo con otras palabras:
No te desesperes, pues, por causa de tus limitaciones. Tu función es escapar de ellas, no que no las tengas. Si quieres ser oído por los que sufren, tienes que hablar su lengua. Si quieres ser un salvador, tienes que entender de qué es de lo que hay que escapar. La salvación no es algo teórico. Examina el problema, pide la respuesta, y cuando te llegue, acéptala. No tardará mucho en llegar. Se te proveerá de toda la ayuda que estés dispuesto a aceptar, y toda necesidad que tengas será satisfecha. Por lo tanto, no nos preocupemos demasiado por objetivos para los que todavía no estás listo. Dios te acepta en el nivel en el que estás y te da la bienvenida. ¿Qué más puedes desear, cuando esto es todo lo que necesitas? (M.26.4) (Pág. 71)
Otra repetición del tema:
La condición necesaria para que el instante santo tenga lugar no requiere que no abrigues pensamientos impuros. Pero sí requiere que no abrigues ninguno que desees conservar. (T.15.IV.9.1-2) (Pág. 345)
En el contexto del Curso, ejemplos de "pensamientos impuros" serían por ejemplo la creencia de que uno es un cuerpo, la creencia en el sufrimiento, la creencia en un mundo externo a uno mismo, la creencia en que es posible experimentar algo diferente a la Plenitud, la creencia en la separación, etc.
El Curso nos enseña y nos anima a poner todas estas ideas en práctica (las ideas relacionadas con el perdón/discernimiento, mediante el cual invertimos la tendencia de nuestra mente a dualizar), y a que tomemos el hábito de unirnos al Espíritu Santo (Maestro Interior) y llevar nuestra atención hacia Él.
Poco a poco iremos notando que nos sucede lo siguiente:
Pues la fe brinda paz, y así, le pide a la verdad que entre y embellezca lo que ya fue preparado para la hermosura. La verdad sigue muy de cerca a la fe y a la paz, y completa el proceso de embellecimiento que ellas comienzan. Pues la fe sigue siendo una de las metas del aprendizaje, que deja de ser necesaria una vez que la lección se ha aprendido. La verdad, en cambio, jamás se ausentará. (T.19.I.15.2-5) (Pág. 447)
Y a medida que practicamos el Curso, lo que dice el siguiente párrafo tendrá cada día más sentido para nosotros:
Cuando hayas aceptado tu misión de extender paz hallarás paz, pues al manifestarla la verás. Sus santos testigos te rodearán porque los invocaste, y ellos vendrán a ti. He oído tu llamada y la he contestado, pero no has querido verme ni oír la respuesta que buscabas. Ello se debe a que eso no es todavía lo único que deseas. Sin embargo, a medida que yo me haga más real para ti, te darás cuenta de que, en efecto, eso es lo único que deseas. Y cuando mires dentro de ti me verás, y juntos contemplaremos el mundo real. A través de los ojos de Cristo, Sólo el mundo real existe y es lo único que se puede ver. Tu decisión determinará lo que veas. Y lo que veas dará testimonio de tu decisión. (T.12.VII.11.7) (Pág. 257)
¡Y un día, mediante la práctica, llegamos a relajarnos tanto que, desde ese momento, el resto del proceso de despertar resulta ligero, alegre y espontáneamente fácil!
No tenemos que menospreciar nuestra "actual situación". Es muy grato ser capaces de lo que somos capaces actualmente. Somos capaces de muchas cosas. Sabemos leer. Podemos leer el Curso. Sabemos hablar y escuchar. Podemos procurar que nuestras conversaciones sucedan cada vez más desde la paz. Sabemos estar en silencio. Aquietémonos de vez en cuando y permitamos que nos llegue la inspiración.
No olvides que una vez que esta jornada ha comenzado, el final es seguro. Las dudas te asaltarán una y otra vez a lo largo del camino, y luego se aplacarán sólo para volver a surgir. El final, no obstante, es indudable. Nadie puede dejar de hacer lo que Dios le ha encomendado que haga. Cuando te olvides de esto, recuerda que caminas a Su lado, con Su Palabra impresa en tu corazón. ¿Quién puede desalentarse teniendo una Esperanza como ésa? Ilusiones de abatimiento parecerán asaltarte, pero aprende a no dejarte engañar por ellas. Detrás de cada ilusión está la realidad y está Dios. ¿Por qué querrías seguir esperando por esto y substituirlo por ilusiones, cuando Su Amor se encuentra tan sólo un instante más allá en el camino donde todas ellas acaban? El final es indudable y está garantizado por Dios. ¿Quién se detendría ante una imagen inerte, cuando un paso más allá el más Santo de todos los Santos abre una puerta inmemorial que conduce más allá del mundo? (C.EP.1) (Pág. 99)
La salvación es fácil de alcanzar precisamente porque no te pide nada que no puedas dar ahora mismo. (T.18.IV.7.7) (Pág. 425) (de la sección titulada: "La pequeña dosis de buena voluntad")
Agradeciendo y usando lo poco o mucho de que seamos capaces ahora, esta capacidad aumentará (en realidad ya somos capaces de todo, pero lo que aumentará es la convicción en nuestra ilimitada capacidad, así como el estar dispuestos a usarla). La gratitud de cada momento, combinada con la práctica de la enseñanza cada vez que nos acordemos (acordarnos de perdonar, de leer UCDM con frecuencia o al menos repasar mentalmente pensamientos de paz, etc), harán que pronto nos elevemos como si tuviésemos alas. Y nos sentiremos como "por encima del campo de batalla": percibiendo las apariencias, pero sin creer en ellas, y por lo tanto percibiéndolas en paz. Y al percibir en paz, seremos de utilidad para el Espíritu Santo, ayudándoLe a extender la paz a todos nuestros hermanos. A veces la extenderemos usando palabras (no siempre serán palabras "espirituales", sino muchas veces solamente importará el tono de la voz, la dulzura del amor en un simple "hola"), pero muchas otras veces extenderemos la paz sin palabras, con gestos, con la mirada, con nuestros pensamientos... y cuando nuestra paz sea muy estable, la estaremos compartiendo silenciosamente en cada momento (con palabras y sin ellas) simplemente mediante nuestra mera presencia (incluso aunque los hermanos bendecidos parezcan encontrarse, según la ilusión, a millones de kilómetros de distancia o aunque parezcan vivir en una época muy lejana en el "pasado" o "futuro"). Un sabio en silencio dice mucho más que un ego hablador con sus palabras. Y un sabio que comparte algunas palabras, da palabras de gran poder (inspiración) porque brotan del amor y de la paz. Y todo aquel que goza de paz estable, es un sabio.
Puesto que nuestro Ser es paz permamente, entonces nuestro Ser es sabio. Somos sabios, aunque todavía no lo sabemos bien. Pero podemos estar dispuestos a que el Espíritu Santo nos muestre nuestra Sabiduría y la de todos nuestros hermanos. Y Él lo hará. Seremos invitados por Él a perdonar, y practicando el Curso (o el camino que la Vida provea para cada uno) nuestra sabiduría será reconocida. Y el tiempo se desvanecerá. Todo esto podríamos reconocerlo inmediatamente ahora, pero no importa que aún usemos del tiempo, porque el tiempo es una ilusión benigna cuando lo ponemos en Manos del Espíritu Santo. (Como dije en otro mail: el Espíritu Santo usa el tiempo para desvanecer nuestra creencia en el tiempo, si se lo entregamos)
Así que tengamos paciencia. Vamos practicando poco a poco las lecciones que cada día nos trae. Pero estando abiertos a la posibilidad de que hoy mismo, ahora mismo, en el próximo momento que entreguemos al silencio (¿por qué no ahora mismo?), el Regalo pueda desvelarse YA. Es perfectamente posible. Lo que Dios ha entregado está dado ya y solamente tenemos que reconocerlo. Mientras tanto vayamos practicando el Curso, sabiendo que cualquier día puede suceder: ¡BOOM; el REGALO de reconocer claramente la verdad! No miremos al futuro, sino a lo que podemos perdonar AHORA. El perdón que otorgamos hoy es lo que nos acerca al Regalo. Tengamos paciencia, pero desde el AHORA, no proyectando el Regalo como si estuviese en el futuro.
Algunos sabios han dicho que aunque el despertar suele suceder como un proceso en el tiempo, cuando finalmente sucede la iluminación ese día viene como "de golpe", repentinamente por sorpresa, una felicísima sorpresa. Tan solamente un día antes, o una hora antes, muchas veces ese mismo sabio no hubiera sospechado que estaba tan próximo al momento donde "caería el velo" (deshecho por completo) y reconocería la Realidad que SIEMPRE ES.
¡A esto estamos destinados todos! ¡Porque no podemos dejar de Ser lo que Somos, ni podemos dejar de reconocer nuestro propio Ser!
Un abrazo
((Del siguiente mail)):
¡Holaaaaa! Escribo esto como pequeño complemento final al mail que te envié antes. Después de enviarlo estuve leyendo y me encontré con unos párrafos que le vienen bien al tema. Copio los párrafos nuevos en color azul.
Párrafos tomados de la sección T.11.III (titulada: «De las tinieblas a la luz»):
Cuando te sientas abrumado, recuerda que te has hecho daño a ti mismo. Tu Consolador te proveerá descanso, pues tú no puedes proveértelo a ti mismo. No sabes cómo hacerlo porque si supieras nunca habrías podido sentirte abrumado. Si no te hicieras daño a ti mismo no podrías sufrir en absoluto, pues ésa no es la Voluntad de Dios para Su Hijo. El dolor es algo ajeno a Él, ya que Él no sabe de ataques y Su paz te rodea silenciosamente. Dios permanece en perfecta quietud, ya que en Él no hay conflicto alguno. El conflicto es la raíz de todos los males, pues al ser ciego no ve a quien ataca. Siempre ataca, no obstante, al Hijo de Dios, y el Hijo de Dios eres tú. (T.11.III.1)
El Hijo de Dios necesita ciertamente consuelo, pues no sabe lo que hace, al creer que su voluntad no es la suya. El Reino es suyo, y sin embargo, vaga sin hogar. Aunque su hogar está en Dios se siente solo y, rodeado de hermanos, se siente sin amigos. ¿Cómo iba a permitir Dios que esto fuese real, cuando Él no dispuso estar solo? Y si tu voluntad es la Suya, estar solo no puede ser verdad con respecto a ti porque no lo es con respecto a Él. (T.11.III.2)
¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo. (T.11.III.3)
Del cuarto párrafo solamente copio la primera frase y la última:
El camino no es arduo, pero es muy diferente. (T.11.III.4.1) (...) Niégalos a ellos en vez de a la luz, pues la luz está aquí y el camino ha sido despejado. (T.11.III.4.10)
El camino no es arduo porque el Espíritu Santo nos muestra un camino de amor, para que ocupe el lugar del "camino del dolor" que es el camino que estábamos transitando cuando decidíamos "ir por nuestra cuenta" separadamente de la Vida. "Niégalos a ellos", se refiere a negar los errores, las ilusiones, los "siniestros compañeros" (ilusiones) que hemos invitado a que nos acompañen en nuestro caminar. Lo sensato es negar las ilusiones en lugar de seguir jugando a negar la luz, aunque esto tampoco nos lo impide la Vida mientras nosotros sus Niños deseemos seguir jugando un ratito más jejeje...
Por cierto, en la Clarificación de Términos se dice algo que resuena con el párrafo 3 que he copiado poco antes. En este caso dice:
¡Oh hermanos míos, si tan sólo supierais cuánta paz os envolverá y os mantendrá a salvo, puros y amados en la Mente de Dios, no haríais más que apresuraros a encontraros con Él en Su altar! (C.4.8.1) (Págs. 93-94)
Y concluyo con el quinto párrafo (de nuevo en el capítulo 11.III) que me parece delicioso:
Dios no le oculta nada a Su Hijo, aun cuando Su Hijo quiere ocultarse a sí mismo. El Hijo de Dios, no obstante, no puede ocultar su gloria, pues Dios dispuso que fuese glorioso y le dio la luz que refulge en él. Nunca perderás el rumbo, pues Dios te guía. Cuando vagas sin rumbo no haces sino emprender una jornada que no es real. Los compañeros siniestros y el camino tenebroso, no son más que ilusiones. Vuélvete hacia la luz, pues la pequeña chispa que se encuentra en ti es parte de una Luz tan espléndida que te puede liberar para siempre de las tinieblas. Pues tu Padre es tu Creador y tú eres como Él. (T.11.III.5)
Copiado de las páginas 220 y 221 del Texto de UCDM. Cada día más claro tengo que es un libro que no tiene desperdicio, todas sus páginas vienen cargadas de inspiración si las leemos con receptividad en nuestro corazón.
Sé muy feliz :-)
domingo, 7 de abril de 2013
No te sientas mal: mira profundamente hacia adentro
Lo siguiente está basado en dos mails que escribí en marzo de 2013. Los retoco ligeramente para que se entiendan mejor en el contexto de este blog.
La pregunta implícita (que motiva la respuesta posterior) era más o menos que cómo es que algunas personas "materialistas" vivan sus vidas tan felices y en cambio el buscador espiritual a veces se percibe lleno de problemas, ¿cómo es así, si el buscador es consciente de que todas las ilusiones no son más que un reflejo de su interior?
Esos mails no llevaban título propio, pero podemos titularlo así:
No te sientas mal: mira profundamente hacia adentro
En cuanto a la visión del mundo, al final de tu mail indicas uno de los aspectos típicos: a veces cuando uno va despertando, se da cuenta de las creencias/actitudes para depurar, que antes no veía. El tema que planteas se lo planteó Gary Renard a sus invitados Arten y Pursah, en La Desaparición del Universo (uno de esos temas que aparecen de manera rápida, con un par de comentarios rápidos, creo). Le dijeron que en el sueño las vidas suelen ser variadas. Hay vidas más movidas que otras. A veces predomina lo placentero, a veces lo trágico, a veces ambas tendencias por igual. En algunas "vidas" (usamos aquí la metáfora de la reencarnación) somos ricos, en otras pobres, en otras con cuerpo sano, en otras con cuerpo frágil o enfermo, etc. Solamente despertar del sueño nos saca de este alocado vaivén, dejando atrás esta montaña rusa trágico-cómica.
Por lo tanto en el sueño hay gente satisfecha, aparentemente, con sus vidas "materialistas". ¿Cuánto tiempo les dura esa ilusión? A algunos un año, o más, o menos, a algunos 20 años, incluso 50 años o más en casos raros, pero antes o después experimentan alguna separación: algún divorcio, o enfermedad, o se acaba muriendo alguien de la familia antes o después, o muere uno mismo y la siguiente vida toca una tonelada de contrariedades, ya que como dicen Arten y Pursah, los placeres se alternan con los dolores y las "alegrías" con los pesares en este juego engañoso que propone el ego. ¿Quién se conformaría con eso si supiera que puede disfrutar de Algo infinitamente mejor? ¿Quién se conformaría con "sufrir poco" si supiera que puede disfrutar de un ilimitado gozo permanente sin nada de sufrimiento? Quien acepta la vida de imitación que ofrece el ego (eso no es vida sino un ridículo sueño), les sucede que incluso mientras creen ser felices, se conforman con una felicidad light, basada en las formas, que es una felicidad muy poco intensa comparada con la felicidad real. Es una felicidad muy empequeñecida y que además se acaba. Pero muchos no se dan cuenta. Por eso siguen sus vidas, se conforman con eso hasta que les sucede algo trágico y entonces se convierten en buscadores espirituales jejeje... Entonces buscan el sentido de la vida, buscan (sin saberlo al principio) el ser, la felicidad permanente. Cada uno sigue su soñado camino. No hay nada malo en soñar. Pero cada uno somos libres de preferir despertar. Y cuando preferimos despertar, despertamos.
En el fondo todos somos iguales, todos —materialistas o no— amamos la felicidad. Incluso quienes van en pos de sueños están buscando a Dios sin saberlo, porque buscan la Felicidad. Buscan en las formas, en los cuerpos, en las ilusiones, porque no saben que eso es nada y que existe la plena Verdad. Persiguiendo las formas en realidad se buscan a Sí Mismos, a Dios, al Uno, al Ser, al Gozo eternamente ilimitado. Y nadie dejará de encontrarlo finalmente cuando se canse de los ridículos sueños, porque lo que uno ha descubierto (el Ser) está disponible para todos y cada uno lo disfrutará cuando lo quiera vehementemente por encima de cualquier otra cosa, desengañándose de las ilusiones.
No te sientas mal. Tu caso no es mejor o peor que el de nadie. No se trata de compararnos unos con otros para ver quien está "más adelantado" espiritualmente. Sólo hay uno. Somos un mismo ser. Si nos concentramos demasiado en juzgar a otros como "materialistas", deberíamos mejor darnos cuenta de que en realidad no hay un mundo afuera de mi propia mente, y que si veo a personas "materialistas" es porque se me refleja un aspecto materialista de mí mismo para darme así la oportunidad de discernirlo/perdonarlo. Todo es una oportunidad para reconocer nuestra propia felicidad.
Por lo tanto, lo tienes todo. Tienes todo lo que necesitas. Sabes la clave: el cambio de mentalidad. Sabes que basta con seguir perdonando. Pueden venirte pensamientos/percepciones sobre tus padres o sobre quien sea (o juzgarte a ti misma; eso es lo mismo porque en el fondo todo juicio es juzgarse uno a sí mismo, tanto si parece que estoy juzgando a otros como si parece que estoy juzgándome a mí mismo). No es malo percibir. Sucede y ya está. Lo que puedes seguir haciendo es invitar al Espíritu Santo a que se ocupe de todo. Ya sabes que hay muchas maneras de invitarle. "Espíritu Santo, estoy percibiendo a mis padres así (o a mí mismo o a tal persona), enséñame a percibirlos como Tú los ves, con bondad. Solamente quiero percibir lo que Tú quieras que perciba". Etc.
No importa lo que percibas, sino lo que hagas con ello: cómo reacciones, si perdonar o no perdonar.
La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que ésa sea tu elección. (T.31.VI.3.1-2)
Acuérdate de lo poco que se nos pide: la pequeña dosis de buena voluntad. Por cierto que posteé este tema hace poco aquí (pequeña voluntad).
La pequeña dosis de buena voluntad... Esto es todo. Confiar un poquito en la Bondad. Todo va bien realmente. Me acuerdo ahora del chiste que se suele contar, una frase de Groucho Marx: «¿A quién vas a creer, a mí o a tus propios ojos?». Siempre lo vi como un chiste (porque lo es y además era gracioso cuando lo decía Groucho Marx en una de sus películas), pero ahora tiene más juego para mí esa frase, porque con la onda de UCDM podríamos ver esa frase como si nos la preguntara a nosotros el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo, realmente, nos está preguntando a todos nosotros lo siguiente:
«¿A quién vas a creer? ¿A mí o al falso testimonio que te ofrecen tus sentidos? Tus sentidos solamente te dan las mentiras que tú les encargaste. Solamente obedecen las órdenes que les diste. Ven lo que les pediste que vieras. Pero puedes ver las cosas de otra manera. Puedes percibir con Mi Corazón, en lugar de mediante los sentidos. ¿A quién vas a creer: a lo que percibes mediante tus sentidos o a lo que percibes por medio de Mi Corazón? Solamente esto último te conducirá al sueño feliz que relajadamente te llevará en volandas al conocimiento».
Para saber cómo es realmente tu vida, no mires afuera con los ojos a un mundo externo y hostil, que es ilusorio. Mira adentro a tu corazón. Y solamente después de mirar adentro surgirá la confianza para mirar con bondad en lo que se percibe como "afuera" y ver hermanos brillantes, y no problemas (el único problema que parecíamos tener era la supuesta separación, pero el Espíritu Santo ya lo resolvió por nosotros hace "mucho" tiempo, solamente tenemos que aceptar Su Respuesta, aceptar Su Deshacimiento de esa falsa creencia). La actitud de mirar con el corazón se puede adoptar incluso sin saber nada de advaita. Teresa de Calcuta estuvo ayudando a los pobres en la India, a los enfermos, etc, pero ella no los veía con los ojos de ver problemas, sino desde el punto de vista de compartir amor. Esto es nuestro ideal: compartir, unir, mirar adentro para conectar con el Centro-Corazón-Amor. Y cuando nos vengan percepciones erradas, hablemos con el Espíritu Santo y confiemos en Él. Las percepciones pueden ser imágenes vistas o imaginadas, sonidos vistos o imaginados, pensamientos, emociones, etc. Pidamos al Espíritu Santo que guíe Él nuestra manera de "ver", que Él nos enseñe a percibir las ilusiones correctamente. Veamos con su Mirada, con su Amor. El mero hecho de contar con Él y de recurrir a Él es muestra suficiente de que estamos poniendo en práctica nuestra buena voluntad.
La "pequeña dosis de buena voluntad" requiere muy poco de nuestra parte. Podría decirse así:
La salvación, perfecta e íntegra, sólo pide que desees, aunque sea mínimamente, que la verdad sea verdad; que estés dispuesto, aunque no sea del todo, a pasar por alto lo que no existe; y que abrigues un leve anhelo por el Cielo como lo que prefieres a este mundo, donde la muerte y la desolación parecen reinar. (T.26.VII.10.1) (Página 624 del Texto)
En realidad ya estamos en casa.
Has llegado al final de una jornada ancestral, y aún no te has dado cuenta de que ya concluyó. (T.18.VIII.13.1)
Todo lo que vemos es nuestro propio ser. Esto es cierto. Incluso si distorsionamos nuestra perspectiva, simplemente entonces nos percibimos erradamente, pero siempre nos percibimos a nosotros mismos. Afortunadamente podemos estar dispuestos a que el Espíritu corrija nuestra percepción y así recordar el conocimiento de que somos un solo Ser. Y cuando solamente hay Uno...:
Nada puede estar en conflicto con lo que es uno solo. (T.26.III.1.4)
Nadie puede impedirte recibir lo que Dios ya te ha dado. Pero puedes creer que no lo has recibido y luego buscar afuera al culpable de no haber recibido tu regalo, o buscar al culpable en ti misma, lo cual sería otra forma del error. No hay culpables: el Regalo está dado. Solamente hay que aceptarlo.
La felicidad no está en el futuro, sino disponible desde ya.
No te contentes con la idea de una felicidad futura. (T.26.VIII.9.1)
Dispones de ella en este mismo instante. (T.13.XI.8.5)
Pues hay causa para ser libre ahora. (T.26.VIII.9.3)
Aún así, insistimos en fingir que no somos libres ahora. Ponemos el tiempo como excusa, pero el tiempo es un mero pasatiempos (un juego), es una ilusión que podemos soltar. Para soltar el tiempo lo mejor es dejarlo en Manos del Espíritu Santo, Quien lo usará para deshacerlo. El Espíritu nos enseña a usar el tiempo para desvanecer el tiempo. El tiempo no es nada. La Verdad ya ES.
El tiempo tan solo duró un instante en tu mente, y no afectó a la eternidad en absoluto. (T.26.V.3.3)
Si muchos supieran el "barrido de conciencia" (depuración mental) que sucede al estudiar y practicar UCDM, se lanzarían a sondearlo. Solamente con leerlo y releerlo una y otra vez, la mente se limpia porque se nos va quedando en la mente la manera de pensar del Espíritu Santo, sin necesidad de tener que hacer nada más, excepto lo que fluya sin esfuerzo. Algunos se limpian muy rápido, aunque los ejemplos que menciono pusieron mucho de su parte: David Hoffmeister pasaba todo su tiempo libre leyéndolo. 8 horas diarias durante dos años y medio, dice. Quizás estaba parado sin trabajo, en cualquier caso, cada vez que nos sentimos mal, tenemos la oportunidad de entregar nuestra ilusión al Espíritu Santo. Y a veces Él nos invitará a seguir sintonizando más intensamente Su onda, por ejemplo mediante la lectura de UCDM. No hace falta pasar tanto tiempo leyendo como David Hoffmeister. Pero sí es bueno, como decía Ramana, no olvidar nuestro ser en ningún momento del día (mantener la mente aquietada, recogida), y como al principio es normal despistarnos, entonces entrenarnos para acordarnos lo máximo posible.
Siempre que nos sentimos mal es porque estamos olvidando nuestro ser y olvidamos pedir ayuda al Espíritu Santo. Nisargadatta dijo que pasó dos o tres años "mirando" en cada rato libre hacia adentro. Luego de eso se iluminó, dijo. David Hoffmeister tardó más o menos ese mismo tiempo. Otros tardan décadas o lo que corresponda pero pueden pasar ese tiempo tranquilos a medida que entrenan y fortalecen la confianza.
Yo sé que nada malo nos puede pasar, y eso me eleva la confianza a cotas amplísimas. Sé que ante cualquier apariencia que pueda llegar a molestarme, en realidad estoy a salvo de todo mal porque sé la verdad y antes o después, espero que pronto, me acordaré de perdonar. ¿Qué puede pasar? ¿Quedar en la calle sin trabajo ni casa? ¿La muerte de los familiares? ¿Problemas de salud? ¿Que explote mi pueblo o el planeta? Pase lo que pase no me lo creo porque sé la verdad, así que parezca lo que parezca suceder lo puedo perdonar y pasar por alto, aprendo a reaccionar igual ante cualquier símbolo que aparezca, tratando de recordar siempre que son solamente meros símbolos percibidos, no el Autoconocimiento. De esto se trata mi entrenamiento. Es un entrenamiento, hay que persistir, practicar, continuar hasta que este cambio de mentalidad brote por sí solo sin esfuerzo. Animémosnos a seguir. Nadie se asusta de una película de terror cuando después de la escena del susto se acuerda de que se trata de solamente una pantalla de televisión con una película de ficción. El mundo es ficción. Pero adentro de uno mismo hay un Centro Tranquilo, puro Amor. Y este Amor no es ficción. Está siempre en el Centro de nuestro Ser. Nunca se va. Está siempre disponible. Podemos intuirlo y si le prestamos atención podremos saborearlo espléndidamente. Podemos vislumbrarlo en conversaciones interiores, etc. Quien no tenga facilidad para las conversaciones interiores dispone de una ayuda muy fácil de usar: leer UCDM (o lo que le resuene, pero no conformarse con rumiar revolcándose en sus miedos y en sus estresantes proyecciones). Digamos que alguien resuena con UCDM y decide leerlo, usarlo como ayuda. ¿Cuánto rato al día? Eso depende de cada uno. Quizás a muchos vendría bien leer cuando necesiten ánimo. Si uno siente tristeza, miedo, depresión, dudas, entonces leer UCDM un rato puede sintonizarle con la verdad y deshacer las sombras. No estamos obligados a aceptar las sombras. Podemos iluminarlas y ver cómo todo se vuelve luz y las sombras desaparecen ante nuestra paz y felicidad.
Depende de nosotros. UCDM no está lejos. Ramana tampoco. Hay quienes no tienen libros ni enseñanzas de UCDM o de Ramana. No importa porque Ellos están dentro de nosotros. Basta con estar dispuestos a escucharles en silencio, en quietud (son afortunados quienes consiguen dedicarles un ratito al empezar y acabar el día, y tratar de llevarles con nosotros durante el resto del día... autoindagando siempre... entrenando el mantenernos atentos a la verdad, o más bien contra las ilusiones mientras creamos vivir en el mundo de la percepción). Y permitir que Ellos se ocupen de todo. Nosotros no tenemos que hacer nada excepto escuchar a Aquellos que nos susurran la verdad desde el interior de nuestro Corazón.
El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. (L.PI.R5.IN.9.4)
Un abrazo :-)
(Y en otro mail surgieron nuevos comentarios):
Sí, también verte tú misma juzgando (a otros o a ti misma) es una percepción. Tú eres espíritu puro, y el espíritu nunca juzga. Tú nunca has juzgado a nadie ni juzgarás jamás. Los juicios que percibimos son eso, percepción. Y mientras tanto percibimos, seremos sensatos si dejamos esa faceta (los juicios) en manos del Espíritu Santo. Así que sea Él Quien juzgue por nosotros, en beneficio del despertar de todos.
(...) Ciertamente, en el mundo de la percepción hay quienes usan plantas como la ayahuasca para experimentar, con resultados diversos. Nada es malo, pero aquello que nos inspira es especialmente bueno. Eso sí, procuremos no proyectar tampoco a la propia "Ayahuasca" como si fuese algo externo a uno mismo. Podemos considerarla más bien como un ser, como parte de nuestro ser, un aspecto de uno mismo, no algo externo sino una resonancia en nuestra propia mente. Nadie necesita de plantas ni objetos externos para sintonizar con su propio "espacio interior", cuando creemos eso (por ejemplo cuando creemos que si tomamos una aspirina se nos pasará un dolor de cabeza) estamos proyectando "magia" (saber esto no significa que no tomemos aspirinas, significa simplemente que sabemos que son sólo una ayudita ilusoria temporal debido a que aún creemos en la magia porque aún percibimos mezcladamente ilusiones). Pero cuando vemos los símbolos (plantas, lo que sea) como parte de nuestro ser, parte de nuestra mente, algo interno, entonces todo fluye.Y fluirá con desapego porque no se percibe como algo externo. No hay un mundo externo. Todo es nuestra mente. Y tras la mente "confusa", que es ilusoria, está Ello, el Amor, podemos llamarlo también la Mente Pura de Dios, nuestro verdadero Ser. La Verdad ES.
Hace un rato estaba en la cocina y me vinieron a la mente algunas ideas. Pensé que soy muy afortunado. Igual que fueron afortunados quienes coincidieron con Ramana Maharshi y podían ir a verle de vez en cuando o quedarse muchos días con él en el ashram, incluso algunos se quedaron allí a vivir, y yo tengo la misma suerte con otro guru, con Jesús. Porque dispongo de UCDM y así soy libre de elegir cuánto tiempo quiero dedicarle a escuchar a Jesús.
Eso es también la entrega. La entrega pocas veces la hace alguien a lo bruto, de golpe. Al igual que perdonar la culpa, que podemos perdonar el "iceberg" de la culpa a trocitos, con la entrega sucede igual, podemos entrenarnos para irnos entregando poco a poco. Dedicar tiempo a Dios o al Espíritu Santo, es entregarle nuestro tiempo a Él. Eso es entrega. Ya te estás entregando desde que lees advaita y UCDM, y ahora más con los ejercicios, donde en unos ejercicios te pide esos ratitos de reflexión en las ideas o de ratitos en silencio o lo que te proponga cada lección. Eso es entrega. Esos minutos con Dios es tiempo dorado (tiempo sagrado), que se funde con lo eterno y que te da un tesoro que no pierdes ya nunca.
Por lo tanto podemos entregar nuestro tiempo a Dios, a Jesús, al Bien. Soy libre de elegir reunirme con un sabio. Ramana ya no se percibe con los sentidos en esta época (bueno... generalmente, digamos jejeje), pero el libro UCDM sí se percibe fácimente, y leerlo es escuchar a Jesús, y es entregarle mi tiempo. Soy libre de decidir cuánto tiempo le entrego. Puedo reunirme con Jesús una vez al año (como hacían algunos con Ramana) o puedo elegir escucharle (leyendo UCDM) una vez al mes, o una vez a la semana o incluso varias veces al día. Ramana no obligaba a nadie a escucharle. UCDM (Jesús) tampoco obliga a nadie. Pero están ahí, disponibles. Y al leer UCDM vamos sintonizando con Jesús, y cada día es más fácil poder escucharle durante todo el día, incluso sin leer UCDM, sino directamente en nuestra mente, llamémoslo intuiciones y luego "más-que-intuiciones". Me considero afortunado de poder escuchar a un Sabio todos los días y de poder elegir yo el horario de nuestras reuniones, etc. UCDM nos ha ayudado mucho en esto. Y entregarle tiempo a Jesús, se convierte en el tiempo mejor usado: el tiempo de despertar. El tiempo que disipará la ilusión del tiempo.Esto puede reconocerse de forma inmediata, sin necesidad de tiempo, como comento en el post de la iluminación instantánea.
Otra idea que me vino estando en la cocina es que somos como bebés. A los bebés les hablan los adultos y los bebés no entienden casi nada pero cada día entienden un poco más y más, hasta que un día de repente comienzan a entender mucho mejor y captan los mensajes, responden con sus balbuceos, reconocen a las personas, etc. Lo mismo nos pasa con otras cosas, por ejemplo cuando leemos UCDM. Al principio no entendemos casi nada, pero si somos tan receptivos como un bebé y escuchamos los mensajes que UCDM nos repite una y otra vez (como los papás de un bebé le repiten al bebé las cosas miles de veces hasta que un día comienzan a entender), entonces con esta receptividad y esta repetición llega un día en el cual al releer UCDM sentimos que entendemos mucho más, y más adelante todavía entendemos más, hasta que todo se vuelve facilísimo. Somos bebés. Pero nuestra Mamá nos cuida. Y aprenderemos más deprisa si la escuchamos atentamente, amorosamente.
Algo parecido sucede cuando escuchamos a las personas. Si nos parece percibir insultos o agresiones, significa que no les estamos percibiendo correctamente. Y esto solamente puede "perjudicar" a alguien: a mí mismo, pues permitir que mi percepción se enturbie es como invitar a que una ilusoria nube negra obscurezca la verdad del Corazón: y entonces dejo de sentir con claridad la felicidad que soy. Pero podemos procurar (pidiendo al Espíritu que nos inspire cómo hacerlo) percibir solamente la luz en los demás. Percibir con el corazón, más allá de la apariencia que creemos ver. Igual que cuando un bebé dice algo y aunque lo diga mal procuramos entender lo que realmente quiere decir... por ejemplo dice "kero lele" y entendemos que quiere leche... Pues lo mismo sucede cuando percibimos a cualquier persona, que son todos hermanos: aspectos de nuestro propio amoroso ser. Si percibimos que alguien nos insulta, eso son balbuceos como los balbuceos de un bebé, y somos libres de unirnos al Espíritu Santo para mirar más allá de los balbuceos y entender lo que realmente nos quieren comunicar (en el fondo se trata de una autocomunicación, pues es un mensaje que nos enviamos a nosotros mismos: no hay nada externo al propio ser). Nos daremos cuenta de que en el fondo, todo lo que nos comunican nuestros hermanos es siempre amor o una petición de amor. Cuando alguien parece insultar, simplemente está asustado por las ilusiones y necesita nuestro amor, no nuestro enfado (dicho de otra manera: en ese caso estamos percibiendo reflejado, como si fuera en otro, nuestro propio miedo, que en realidad es una petición de ayuda que hacemos a nuestro propio ser, para despertar de la ilusión). Si nos enfadamos reforzaremos su confusión pero sobre todo estaremos reforzando también nuestra propia confusión, al tomar como real una simple ilusión, sin entender el amor (o petición de ayuda/amor) que son realmente los balbuceos, tomen la forma que parezcan tomar. Todo lo que percibimos tiene que ver con uno mismo, no con "otros". Si percibo insultos, en el fondo estoy haciéndome consciente mediante este símbolo de la necesidad de perdonar mis propios "insultos" a mí mismo, para así corregir mi actitud de "atacarme" a mí mismo cuando decido creer en las ilusiones y olvidar mi verdadero ser.
Nuestro Ser es siempre lo que ES (digamos que está iluminado desde siempre y para siempre), pero podemos negar la verdad en nuestra mente. Y cuando lo hacemos, luego podemos negar la negación de la verdad, iluminando de nuevo nuestra mente, nuestra experiencia. Por eso dice esta cita:
Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado (...) (T.2.V.6.3-5)
Y cuando percibimos insultos o cualquier limitación o problema esto significa que estamos negando la verdad y creyendo ilusiones. Porque el Amor es lo único que nos rodea. Vivimos en Dios. Y si vivimos en Dios y vemos algo que no sea amor, eso significa que estamos soñando. Porque:
Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)
(...) sólo te relacionas contigo mismo. (T.31.V.15.5)
El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. (T.21.IN.2.7)
[El mundo que percibes]: Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.PI.189.5.3)
(...) todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)
La solución, por lo tanto, no consiste en lanzarnos a cambiar el mundo cuando percibimos problemas. Consiste en cambiar nuestras propias erradas creencias las cuales parecen nublar nuestro conocimiento de la verdad (aunque nuestro conocimiento de la verdad no puede ser ocultado realmente). Si queremos recordar la verdad tenemos que mirar adentro, y no afuera, cuando algo parezca molestarnos, porque no hay nada fuera de nuestra mente.Tratar de cambiar el mundo es como ver un problema en una película en el cine y tratar de solucionarlo cambiando algo en la pantalla en lugar de ir hacia "adentro" al proyector (a la causa). No se trata de cambiar el sueño (que es el efecto de haber aceptado creencias ilusorias), sino de darnos cuenta de que es un sueño y estar dispuestos a despertar. Si estamos dispuestos, el despertar acontece.
Curar un efecto y no su causa tan sólo puede hacer que el efecto cambie de forma. (T.26.VII.14.2)
En el contexto del que hablábamos el efecto es el sueño. Su "causa" vendría a ser la creencia ilusoria de separación/culpa/miedo/dualidad. Pero como esa "causa" no es real sino que consiste en meros pensamientos ilusorios (creencias erróneas totalmente falsas), entonces el sueño tampoco es nada sino un "efecto" irreal que no deja huella ni la más mínima señal en todo aquel que decide salir del ilusorio tiempo y despertar.Una causa irreal no puede producir efectos reales. Por lo tanto el sueño es irreal (por eso solamente puede ser percibido, no conocido, y por eso basta con que una sola mente despierte para que el sueño se desvanezca y la percepción cambie y brote un sueño feliz disponible para todos y que facilite el conocimiento). Y puesto que la única Causa —por así decir— es Dios/Bondad/Unidad, entonces solamente la Bondad ES. Y todo "lo demás" que pudiésemos fantasear, es irreal. Sólo lo perfectamente bueno existe. No hay nada más, y de parecerlo, "lo demás" serían inofensivas alucinaciones imposibles de concebir para todo aquel que ama la verdad. Las alucinaciones (producto de nuestras falsas creencias) son inofensivas, no dejan huella ni producen daño alguno ni pueden impedir despertar a aquel que decide recordar la verdad.
Por lo tanto si un efecto nos molesta, adonde hay que ir para solucionarlo es a la causa, a la mente que ha proyectado esa falsa apariencia. Porque si en lugar de eso vamos a cambiar los efectos, por ejemplo al combatir un problema mediante acciones en la forma, el problema quizás parezca desaparecer temporalmente pero al permanecer la causa (nuestras falsas creencias, que son todas variantes de la única fals creencia: la separación de la Plenitud) el problema volverá otra vez disfrazado de otra manera, de modo que aparecerá con otra forma. Pero si nos damos cuenta de esto y en lugar de correr a cambiar los efectos nos dirigimos a cambiar la causa, al renunciar a nuestras falsas creencias entonces todos los efectos ilusorios producidos por ellas tendrán forzosamente que desvanecerse hasta desaparecer completamente sin dejar ni la más mínima señal. Cuando nos demos cuenta de que todas las ilusiones dependen de una sola falsa creencia, que es la creencia en la separación, y soltemos esa creencia, entonces todos los efectos, todos los problemas, todas las falsedades y sufrimientos se desvanecerán. Disponemos de la Llave que deshace todos los problemas, los cuales en realidad son un solo problema (la falsa idea de la separación). La Llave para desvanecer el único problema es el discernimiento, el perdón, el darnos cuenta de que la separación no ha tenido lugar y dejar de alimentar esa falsa creencia.
Nuestros esfuerzos estarán encaminados al reconocimiento de que no hay más que un solo problema y una sola solución. (L.PI.79.9.3)
Sólo el conocimiento (el Cielo, el puro Ser, la Unidad) es total e incuestionable. Simplemente ES. Para recordarlo tan sólo tenemos que estar dispuestos y receptivos a que el Espíritu Santo nos brinde Su sugerencia: la percepción correcta. La percepción es ilusoria. La percepción errónea produce sufrimiento y refuerza el sueño, pero la percepción correcta facilita la paz y ayuda a despertar. La percepción correcta nos sintoniza con el "sueño feliz", el cual es el "puente" al conocimiento puro del Ser. No obstante incluso el "sueño feliz" será dejado atrás y se desvanecerá cuando ya no nos resulte útil, porque sigue siendo una percepción. El sueño feliz es valioso porque al ofrecernos un concepto benigno de uno mismo y del mundo, esto ayuda a despertar. Pero finalmente nuestro puro Ser no lo encontraremos reflejado en los símbolos de la percepción, sino que es una pura Experiencia de ilimitado y gozoso Conocimiento, más allá de todo símbolo, más allá de toda percepción.
No busques tu Ser en símbolos. No hay concepto que pueda representar lo que eres. (T.31.V.15.1-2)
No obstante, aunque ésa sea la Experiencia Final, la Experiencia del Eterno Gozo Puro, mientras nos parece percibir la dualidad sí resulta conveniente usar algunos símbolos, aquellos símbolos que nos ayuden a despertar: los símbolos de la percepción correcta, que nos ofrecen el "mundo real o sueño feliz" que es lo más benigno y bello que puede llegar a experimentarse en lo perceptual. Por eso se dice:
Vives en ese mundo tanto como en éste, pues los dos son conceptos de ti mismo que se pueden intercambiar, pero que jamás pueden albergarse simultáneamente. El contraste es mucho mayor de lo que te imaginas, pues amarás ese otro concepto de ti mismo porque no se concibió sólo para ti. (T.31.VII.4.1-3)
Tanto el "mundo real" (también llamado "sueño feliz") como el mundo "cotidiano" del sufrimiento, son el resultado de conceptos que albergamos sobre el ser. Al cambiar el concepto que nos ofrece el ego por el concepto ligero y feliz que nos ofrece el Espíritu Santo, el mundo que percibimos parecerá cambiar. Y viviremos así en el sueño feliz donde se facilita el despertar al puro conocimiento más allá de todo símbolo, más allá de toda percepción. El sueño feliz es una percepción que señala a la unión y al amor, donde todos nos unimos como uno y donde lo que cada uno descubre y disfruta se brinda para todos y se comparte plenamente sin límite. Ahí es donde cuando se ilumina una mente cualquiera, se iluminan todas, pues todos somos un mismo ser con una única mente. Aceptar la percepción correcta es invitar al Conocimiento, porque la percepción correcta es la percepción que deshace la necesidad de percibir; y por lo tanto, conlleva el despertar al Conocimiento ya que la percepción correcta no obstaculiza de ninguna manera al Conocimiento.
Sin embargo no podemos generar ni forzar el Conocimiento, pues el Conocimiento simplemente ES, en toda pureza (es nuestro verdadero Ser). No está en nuestra mano "obligarlo" ni generarlo, pues el Conocimiento es una Gracia, pero lo que sí está en nuestra mano es estar dispuestos a aceptar la percepción correcta, y una vez que hayamos aceptado completamente el "sueño feliz" sucederá la Gracia, sucederá el Último Paso donde DIOS/CONOCIMIENTO/AMOR nos recoge en Sus Brazos por así decir, y de un salto instantáneo nos traslada de la percepción correcta al Cielo del puro Conocimiento. Esta Gracia, este Último Paso, no depende de nosotros, se dice que depende de Dios, de la Gracia, porque ese "paso" (que en realidad no es un paso sino que es una Realidad permanente) no forma parte del ámbito del ego (no forma parte de la percepción) sino que es el Aroma de la inmensamente gozosa Eternidad. Nuestra parte "aquí", repito, lo que sí está en nuestra mano incluso mientras todavía nos identificamos parcialmente con el ego, es procurar estar dispuestos a aceptar la percepción correcta: y el Espíritu Santo nos la brindará. Y finalmente la Gracia nos sonreirá como diciendo: ¡Nunca te dormiste, siempre estuvimos unidos, siempre SOY EL SER ETERNAMENTE GOZOSO Y PLENO!
Todo esto que hacemos dentro todavía del ámbito del sueño... Todo: el perdón, la entrega, discernir... (que en el fondo es todo lo mismo, es despertar)... Todo esto no lo hacemos separados de nadie. Compartimos una misma mente. No hay afuera nadie "materialista" ni nadie "avanzado", sino que en nuestra propia mente podemos mantener actitudes materialistas o actitudes espiritualmente avanzadas. Por eso no somos mejores ni peores que nadie, ni nadie está más avanzado o retrasado que los demás porque todos somos uno. Cuando Jesús se iluminó (usemos ahora la metáfora de la iluminación... en realidad todo lo que decimos con palabras no hay que tomarlo por completo literalmente, porque las palabras siempre son metáforas, y algunas metáforas son cuentecillos valiosos porque ayudan a despertar), iluminó la mente para todos (esa mente que todos compartimos, pues no hay otra mente aparte de la nuestra). Todos nos iluminamos a la vez unidos a él. Cuando Ramana se iluminó, lo que des-cubrió está disponible para todos porque compartimos una misma mente y no estamos separados. Por eso nuestra única responsabilidad es "aceptar la expiación para uno mismo", porque todo está hecho ya, solamente tenemos que aceptarlo y eso somos cada uno libre de aceptarlo cuando queramos. Jesús y Ramana fueron iluminados por nuestro Ser, que es el mismo Ser de todos. Nosotros fuimos iluminados a la vez que ellos. Nosotros somos ellos. Ellos son nosotros. Cada uno aceptamos esta verdad cuando lo decidimos. No pasa nada. Nadie hace nada mal. Somos libres. Y cada vez que alguien acepta el Regalo, la verdad se hace más fácilmente disponible para todos. La mejor ayuda que podemos brindar a los demás es aceptar nuestra propia iluminación, así reconoceremos a todos como que también están iluminados y eso les hará más fácil a ellos aceptar también el Regalo.
La Verdad nos ama infinitamente, y en cuanto la llamamos viene corriendo a colmar y superar nuestras más osadas expectativas de paz, amor, gozo y felicidad.
Ninguna parte del amor puede invocar al todo en vano. (T.18.VIII.11.7)
(...) y rodeándolo con amor se encuentra la gloriosa totalidad, la cual ofrece toda su felicidad y profunda satisfacción a todas sus partes. (T.18.VIII.7.7)
Cuando escuchas a Jesús (en tu Corazón) o lees UCDM, estás ayudando a todos, no solamente a ti misma.
Cuando leo UCDM sé que estoy también ayudándote a ti y a todos, y no solamente a mí mismo. Es muy bueno leer UCDM, entregarle al Espíritu nuestro tiempo. Leer UCDM nos inspirará a practicar Su enseñanza en nuestra vida cotidiana. Y entre la escucha (la lectura) y sobre todo la práctica (el perdón) nuestros días brillarán repletos de milagros. Y cada momento de paz es un milagro. Y es ahora. Y nunca se acaba.
¡Un abrazo!
La pregunta implícita (que motiva la respuesta posterior) era más o menos que cómo es que algunas personas "materialistas" vivan sus vidas tan felices y en cambio el buscador espiritual a veces se percibe lleno de problemas, ¿cómo es así, si el buscador es consciente de que todas las ilusiones no son más que un reflejo de su interior?
Esos mails no llevaban título propio, pero podemos titularlo así:
No te sientas mal: mira profundamente hacia adentro
En cuanto a la visión del mundo, al final de tu mail indicas uno de los aspectos típicos: a veces cuando uno va despertando, se da cuenta de las creencias/actitudes para depurar, que antes no veía. El tema que planteas se lo planteó Gary Renard a sus invitados Arten y Pursah, en La Desaparición del Universo (uno de esos temas que aparecen de manera rápida, con un par de comentarios rápidos, creo). Le dijeron que en el sueño las vidas suelen ser variadas. Hay vidas más movidas que otras. A veces predomina lo placentero, a veces lo trágico, a veces ambas tendencias por igual. En algunas "vidas" (usamos aquí la metáfora de la reencarnación) somos ricos, en otras pobres, en otras con cuerpo sano, en otras con cuerpo frágil o enfermo, etc. Solamente despertar del sueño nos saca de este alocado vaivén, dejando atrás esta montaña rusa trágico-cómica.
Por lo tanto en el sueño hay gente satisfecha, aparentemente, con sus vidas "materialistas". ¿Cuánto tiempo les dura esa ilusión? A algunos un año, o más, o menos, a algunos 20 años, incluso 50 años o más en casos raros, pero antes o después experimentan alguna separación: algún divorcio, o enfermedad, o se acaba muriendo alguien de la familia antes o después, o muere uno mismo y la siguiente vida toca una tonelada de contrariedades, ya que como dicen Arten y Pursah, los placeres se alternan con los dolores y las "alegrías" con los pesares en este juego engañoso que propone el ego. ¿Quién se conformaría con eso si supiera que puede disfrutar de Algo infinitamente mejor? ¿Quién se conformaría con "sufrir poco" si supiera que puede disfrutar de un ilimitado gozo permanente sin nada de sufrimiento? Quien acepta la vida de imitación que ofrece el ego (eso no es vida sino un ridículo sueño), les sucede que incluso mientras creen ser felices, se conforman con una felicidad light, basada en las formas, que es una felicidad muy poco intensa comparada con la felicidad real. Es una felicidad muy empequeñecida y que además se acaba. Pero muchos no se dan cuenta. Por eso siguen sus vidas, se conforman con eso hasta que les sucede algo trágico y entonces se convierten en buscadores espirituales jejeje... Entonces buscan el sentido de la vida, buscan (sin saberlo al principio) el ser, la felicidad permanente. Cada uno sigue su soñado camino. No hay nada malo en soñar. Pero cada uno somos libres de preferir despertar. Y cuando preferimos despertar, despertamos.
En el fondo todos somos iguales, todos —materialistas o no— amamos la felicidad. Incluso quienes van en pos de sueños están buscando a Dios sin saberlo, porque buscan la Felicidad. Buscan en las formas, en los cuerpos, en las ilusiones, porque no saben que eso es nada y que existe la plena Verdad. Persiguiendo las formas en realidad se buscan a Sí Mismos, a Dios, al Uno, al Ser, al Gozo eternamente ilimitado. Y nadie dejará de encontrarlo finalmente cuando se canse de los ridículos sueños, porque lo que uno ha descubierto (el Ser) está disponible para todos y cada uno lo disfrutará cuando lo quiera vehementemente por encima de cualquier otra cosa, desengañándose de las ilusiones.
No te sientas mal. Tu caso no es mejor o peor que el de nadie. No se trata de compararnos unos con otros para ver quien está "más adelantado" espiritualmente. Sólo hay uno. Somos un mismo ser. Si nos concentramos demasiado en juzgar a otros como "materialistas", deberíamos mejor darnos cuenta de que en realidad no hay un mundo afuera de mi propia mente, y que si veo a personas "materialistas" es porque se me refleja un aspecto materialista de mí mismo para darme así la oportunidad de discernirlo/perdonarlo. Todo es una oportunidad para reconocer nuestra propia felicidad.
Por lo tanto, lo tienes todo. Tienes todo lo que necesitas. Sabes la clave: el cambio de mentalidad. Sabes que basta con seguir perdonando. Pueden venirte pensamientos/percepciones sobre tus padres o sobre quien sea (o juzgarte a ti misma; eso es lo mismo porque en el fondo todo juicio es juzgarse uno a sí mismo, tanto si parece que estoy juzgando a otros como si parece que estoy juzgándome a mí mismo). No es malo percibir. Sucede y ya está. Lo que puedes seguir haciendo es invitar al Espíritu Santo a que se ocupe de todo. Ya sabes que hay muchas maneras de invitarle. "Espíritu Santo, estoy percibiendo a mis padres así (o a mí mismo o a tal persona), enséñame a percibirlos como Tú los ves, con bondad. Solamente quiero percibir lo que Tú quieras que perciba". Etc.
No importa lo que percibas, sino lo que hagas con ello: cómo reacciones, si perdonar o no perdonar.
La salvación no te pide que contemples el espíritu y no percibas el cuerpo. Simplemente te pide que ésa sea tu elección. (T.31.VI.3.1-2)
Acuérdate de lo poco que se nos pide: la pequeña dosis de buena voluntad. Por cierto que posteé este tema hace poco aquí (pequeña voluntad).
La pequeña dosis de buena voluntad... Esto es todo. Confiar un poquito en la Bondad. Todo va bien realmente. Me acuerdo ahora del chiste que se suele contar, una frase de Groucho Marx: «¿A quién vas a creer, a mí o a tus propios ojos?». Siempre lo vi como un chiste (porque lo es y además era gracioso cuando lo decía Groucho Marx en una de sus películas), pero ahora tiene más juego para mí esa frase, porque con la onda de UCDM podríamos ver esa frase como si nos la preguntara a nosotros el Espíritu Santo. Y el Espíritu Santo, realmente, nos está preguntando a todos nosotros lo siguiente:
«¿A quién vas a creer? ¿A mí o al falso testimonio que te ofrecen tus sentidos? Tus sentidos solamente te dan las mentiras que tú les encargaste. Solamente obedecen las órdenes que les diste. Ven lo que les pediste que vieras. Pero puedes ver las cosas de otra manera. Puedes percibir con Mi Corazón, en lugar de mediante los sentidos. ¿A quién vas a creer: a lo que percibes mediante tus sentidos o a lo que percibes por medio de Mi Corazón? Solamente esto último te conducirá al sueño feliz que relajadamente te llevará en volandas al conocimiento».
Para saber cómo es realmente tu vida, no mires afuera con los ojos a un mundo externo y hostil, que es ilusorio. Mira adentro a tu corazón. Y solamente después de mirar adentro surgirá la confianza para mirar con bondad en lo que se percibe como "afuera" y ver hermanos brillantes, y no problemas (el único problema que parecíamos tener era la supuesta separación, pero el Espíritu Santo ya lo resolvió por nosotros hace "mucho" tiempo, solamente tenemos que aceptar Su Respuesta, aceptar Su Deshacimiento de esa falsa creencia). La actitud de mirar con el corazón se puede adoptar incluso sin saber nada de advaita. Teresa de Calcuta estuvo ayudando a los pobres en la India, a los enfermos, etc, pero ella no los veía con los ojos de ver problemas, sino desde el punto de vista de compartir amor. Esto es nuestro ideal: compartir, unir, mirar adentro para conectar con el Centro-Corazón-Amor. Y cuando nos vengan percepciones erradas, hablemos con el Espíritu Santo y confiemos en Él. Las percepciones pueden ser imágenes vistas o imaginadas, sonidos vistos o imaginados, pensamientos, emociones, etc. Pidamos al Espíritu Santo que guíe Él nuestra manera de "ver", que Él nos enseñe a percibir las ilusiones correctamente. Veamos con su Mirada, con su Amor. El mero hecho de contar con Él y de recurrir a Él es muestra suficiente de que estamos poniendo en práctica nuestra buena voluntad.
La "pequeña dosis de buena voluntad" requiere muy poco de nuestra parte. Podría decirse así:
La salvación, perfecta e íntegra, sólo pide que desees, aunque sea mínimamente, que la verdad sea verdad; que estés dispuesto, aunque no sea del todo, a pasar por alto lo que no existe; y que abrigues un leve anhelo por el Cielo como lo que prefieres a este mundo, donde la muerte y la desolación parecen reinar. (T.26.VII.10.1) (Página 624 del Texto)
En realidad ya estamos en casa.
Has llegado al final de una jornada ancestral, y aún no te has dado cuenta de que ya concluyó. (T.18.VIII.13.1)
Todo lo que vemos es nuestro propio ser. Esto es cierto. Incluso si distorsionamos nuestra perspectiva, simplemente entonces nos percibimos erradamente, pero siempre nos percibimos a nosotros mismos. Afortunadamente podemos estar dispuestos a que el Espíritu corrija nuestra percepción y así recordar el conocimiento de que somos un solo Ser. Y cuando solamente hay Uno...:
Nada puede estar en conflicto con lo que es uno solo. (T.26.III.1.4)
Nadie puede impedirte recibir lo que Dios ya te ha dado. Pero puedes creer que no lo has recibido y luego buscar afuera al culpable de no haber recibido tu regalo, o buscar al culpable en ti misma, lo cual sería otra forma del error. No hay culpables: el Regalo está dado. Solamente hay que aceptarlo.
La felicidad no está en el futuro, sino disponible desde ya.
No te contentes con la idea de una felicidad futura. (T.26.VIII.9.1)
Dispones de ella en este mismo instante. (T.13.XI.8.5)
Pues hay causa para ser libre ahora. (T.26.VIII.9.3)
Aún así, insistimos en fingir que no somos libres ahora. Ponemos el tiempo como excusa, pero el tiempo es un mero pasatiempos (un juego), es una ilusión que podemos soltar. Para soltar el tiempo lo mejor es dejarlo en Manos del Espíritu Santo, Quien lo usará para deshacerlo. El Espíritu nos enseña a usar el tiempo para desvanecer el tiempo. El tiempo no es nada. La Verdad ya ES.
El tiempo tan solo duró un instante en tu mente, y no afectó a la eternidad en absoluto. (T.26.V.3.3)
Si muchos supieran el "barrido de conciencia" (depuración mental) que sucede al estudiar y practicar UCDM, se lanzarían a sondearlo. Solamente con leerlo y releerlo una y otra vez, la mente se limpia porque se nos va quedando en la mente la manera de pensar del Espíritu Santo, sin necesidad de tener que hacer nada más, excepto lo que fluya sin esfuerzo. Algunos se limpian muy rápido, aunque los ejemplos que menciono pusieron mucho de su parte: David Hoffmeister pasaba todo su tiempo libre leyéndolo. 8 horas diarias durante dos años y medio, dice. Quizás estaba parado sin trabajo, en cualquier caso, cada vez que nos sentimos mal, tenemos la oportunidad de entregar nuestra ilusión al Espíritu Santo. Y a veces Él nos invitará a seguir sintonizando más intensamente Su onda, por ejemplo mediante la lectura de UCDM. No hace falta pasar tanto tiempo leyendo como David Hoffmeister. Pero sí es bueno, como decía Ramana, no olvidar nuestro ser en ningún momento del día (mantener la mente aquietada, recogida), y como al principio es normal despistarnos, entonces entrenarnos para acordarnos lo máximo posible.
Siempre que nos sentimos mal es porque estamos olvidando nuestro ser y olvidamos pedir ayuda al Espíritu Santo. Nisargadatta dijo que pasó dos o tres años "mirando" en cada rato libre hacia adentro. Luego de eso se iluminó, dijo. David Hoffmeister tardó más o menos ese mismo tiempo. Otros tardan décadas o lo que corresponda pero pueden pasar ese tiempo tranquilos a medida que entrenan y fortalecen la confianza.
Yo sé que nada malo nos puede pasar, y eso me eleva la confianza a cotas amplísimas. Sé que ante cualquier apariencia que pueda llegar a molestarme, en realidad estoy a salvo de todo mal porque sé la verdad y antes o después, espero que pronto, me acordaré de perdonar. ¿Qué puede pasar? ¿Quedar en la calle sin trabajo ni casa? ¿La muerte de los familiares? ¿Problemas de salud? ¿Que explote mi pueblo o el planeta? Pase lo que pase no me lo creo porque sé la verdad, así que parezca lo que parezca suceder lo puedo perdonar y pasar por alto, aprendo a reaccionar igual ante cualquier símbolo que aparezca, tratando de recordar siempre que son solamente meros símbolos percibidos, no el Autoconocimiento. De esto se trata mi entrenamiento. Es un entrenamiento, hay que persistir, practicar, continuar hasta que este cambio de mentalidad brote por sí solo sin esfuerzo. Animémosnos a seguir. Nadie se asusta de una película de terror cuando después de la escena del susto se acuerda de que se trata de solamente una pantalla de televisión con una película de ficción. El mundo es ficción. Pero adentro de uno mismo hay un Centro Tranquilo, puro Amor. Y este Amor no es ficción. Está siempre en el Centro de nuestro Ser. Nunca se va. Está siempre disponible. Podemos intuirlo y si le prestamos atención podremos saborearlo espléndidamente. Podemos vislumbrarlo en conversaciones interiores, etc. Quien no tenga facilidad para las conversaciones interiores dispone de una ayuda muy fácil de usar: leer UCDM (o lo que le resuene, pero no conformarse con rumiar revolcándose en sus miedos y en sus estresantes proyecciones). Digamos que alguien resuena con UCDM y decide leerlo, usarlo como ayuda. ¿Cuánto rato al día? Eso depende de cada uno. Quizás a muchos vendría bien leer cuando necesiten ánimo. Si uno siente tristeza, miedo, depresión, dudas, entonces leer UCDM un rato puede sintonizarle con la verdad y deshacer las sombras. No estamos obligados a aceptar las sombras. Podemos iluminarlas y ver cómo todo se vuelve luz y las sombras desaparecen ante nuestra paz y felicidad.
Depende de nosotros. UCDM no está lejos. Ramana tampoco. Hay quienes no tienen libros ni enseñanzas de UCDM o de Ramana. No importa porque Ellos están dentro de nosotros. Basta con estar dispuestos a escucharles en silencio, en quietud (son afortunados quienes consiguen dedicarles un ratito al empezar y acabar el día, y tratar de llevarles con nosotros durante el resto del día... autoindagando siempre... entrenando el mantenernos atentos a la verdad, o más bien contra las ilusiones mientras creamos vivir en el mundo de la percepción). Y permitir que Ellos se ocupen de todo. Nosotros no tenemos que hacer nada excepto escuchar a Aquellos que nos susurran la verdad desde el interior de nuestro Corazón.
El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. (L.PI.R5.IN.9.4)
Un abrazo :-)
(Y en otro mail surgieron nuevos comentarios):
Sí, también verte tú misma juzgando (a otros o a ti misma) es una percepción. Tú eres espíritu puro, y el espíritu nunca juzga. Tú nunca has juzgado a nadie ni juzgarás jamás. Los juicios que percibimos son eso, percepción. Y mientras tanto percibimos, seremos sensatos si dejamos esa faceta (los juicios) en manos del Espíritu Santo. Así que sea Él Quien juzgue por nosotros, en beneficio del despertar de todos.
(...) Ciertamente, en el mundo de la percepción hay quienes usan plantas como la ayahuasca para experimentar, con resultados diversos. Nada es malo, pero aquello que nos inspira es especialmente bueno. Eso sí, procuremos no proyectar tampoco a la propia "Ayahuasca" como si fuese algo externo a uno mismo. Podemos considerarla más bien como un ser, como parte de nuestro ser, un aspecto de uno mismo, no algo externo sino una resonancia en nuestra propia mente. Nadie necesita de plantas ni objetos externos para sintonizar con su propio "espacio interior", cuando creemos eso (por ejemplo cuando creemos que si tomamos una aspirina se nos pasará un dolor de cabeza) estamos proyectando "magia" (saber esto no significa que no tomemos aspirinas, significa simplemente que sabemos que son sólo una ayudita ilusoria temporal debido a que aún creemos en la magia porque aún percibimos mezcladamente ilusiones). Pero cuando vemos los símbolos (plantas, lo que sea) como parte de nuestro ser, parte de nuestra mente, algo interno, entonces todo fluye.Y fluirá con desapego porque no se percibe como algo externo. No hay un mundo externo. Todo es nuestra mente. Y tras la mente "confusa", que es ilusoria, está Ello, el Amor, podemos llamarlo también la Mente Pura de Dios, nuestro verdadero Ser. La Verdad ES.
Hace un rato estaba en la cocina y me vinieron a la mente algunas ideas. Pensé que soy muy afortunado. Igual que fueron afortunados quienes coincidieron con Ramana Maharshi y podían ir a verle de vez en cuando o quedarse muchos días con él en el ashram, incluso algunos se quedaron allí a vivir, y yo tengo la misma suerte con otro guru, con Jesús. Porque dispongo de UCDM y así soy libre de elegir cuánto tiempo quiero dedicarle a escuchar a Jesús.
Eso es también la entrega. La entrega pocas veces la hace alguien a lo bruto, de golpe. Al igual que perdonar la culpa, que podemos perdonar el "iceberg" de la culpa a trocitos, con la entrega sucede igual, podemos entrenarnos para irnos entregando poco a poco. Dedicar tiempo a Dios o al Espíritu Santo, es entregarle nuestro tiempo a Él. Eso es entrega. Ya te estás entregando desde que lees advaita y UCDM, y ahora más con los ejercicios, donde en unos ejercicios te pide esos ratitos de reflexión en las ideas o de ratitos en silencio o lo que te proponga cada lección. Eso es entrega. Esos minutos con Dios es tiempo dorado (tiempo sagrado), que se funde con lo eterno y que te da un tesoro que no pierdes ya nunca.
Por lo tanto podemos entregar nuestro tiempo a Dios, a Jesús, al Bien. Soy libre de elegir reunirme con un sabio. Ramana ya no se percibe con los sentidos en esta época (bueno... generalmente, digamos jejeje), pero el libro UCDM sí se percibe fácimente, y leerlo es escuchar a Jesús, y es entregarle mi tiempo. Soy libre de decidir cuánto tiempo le entrego. Puedo reunirme con Jesús una vez al año (como hacían algunos con Ramana) o puedo elegir escucharle (leyendo UCDM) una vez al mes, o una vez a la semana o incluso varias veces al día. Ramana no obligaba a nadie a escucharle. UCDM (Jesús) tampoco obliga a nadie. Pero están ahí, disponibles. Y al leer UCDM vamos sintonizando con Jesús, y cada día es más fácil poder escucharle durante todo el día, incluso sin leer UCDM, sino directamente en nuestra mente, llamémoslo intuiciones y luego "más-que-intuiciones". Me considero afortunado de poder escuchar a un Sabio todos los días y de poder elegir yo el horario de nuestras reuniones, etc. UCDM nos ha ayudado mucho en esto. Y entregarle tiempo a Jesús, se convierte en el tiempo mejor usado: el tiempo de despertar. El tiempo que disipará la ilusión del tiempo.Esto puede reconocerse de forma inmediata, sin necesidad de tiempo, como comento en el post de la iluminación instantánea.
Otra idea que me vino estando en la cocina es que somos como bebés. A los bebés les hablan los adultos y los bebés no entienden casi nada pero cada día entienden un poco más y más, hasta que un día de repente comienzan a entender mucho mejor y captan los mensajes, responden con sus balbuceos, reconocen a las personas, etc. Lo mismo nos pasa con otras cosas, por ejemplo cuando leemos UCDM. Al principio no entendemos casi nada, pero si somos tan receptivos como un bebé y escuchamos los mensajes que UCDM nos repite una y otra vez (como los papás de un bebé le repiten al bebé las cosas miles de veces hasta que un día comienzan a entender), entonces con esta receptividad y esta repetición llega un día en el cual al releer UCDM sentimos que entendemos mucho más, y más adelante todavía entendemos más, hasta que todo se vuelve facilísimo. Somos bebés. Pero nuestra Mamá nos cuida. Y aprenderemos más deprisa si la escuchamos atentamente, amorosamente.
Algo parecido sucede cuando escuchamos a las personas. Si nos parece percibir insultos o agresiones, significa que no les estamos percibiendo correctamente. Y esto solamente puede "perjudicar" a alguien: a mí mismo, pues permitir que mi percepción se enturbie es como invitar a que una ilusoria nube negra obscurezca la verdad del Corazón: y entonces dejo de sentir con claridad la felicidad que soy. Pero podemos procurar (pidiendo al Espíritu que nos inspire cómo hacerlo) percibir solamente la luz en los demás. Percibir con el corazón, más allá de la apariencia que creemos ver. Igual que cuando un bebé dice algo y aunque lo diga mal procuramos entender lo que realmente quiere decir... por ejemplo dice "kero lele" y entendemos que quiere leche... Pues lo mismo sucede cuando percibimos a cualquier persona, que son todos hermanos: aspectos de nuestro propio amoroso ser. Si percibimos que alguien nos insulta, eso son balbuceos como los balbuceos de un bebé, y somos libres de unirnos al Espíritu Santo para mirar más allá de los balbuceos y entender lo que realmente nos quieren comunicar (en el fondo se trata de una autocomunicación, pues es un mensaje que nos enviamos a nosotros mismos: no hay nada externo al propio ser). Nos daremos cuenta de que en el fondo, todo lo que nos comunican nuestros hermanos es siempre amor o una petición de amor. Cuando alguien parece insultar, simplemente está asustado por las ilusiones y necesita nuestro amor, no nuestro enfado (dicho de otra manera: en ese caso estamos percibiendo reflejado, como si fuera en otro, nuestro propio miedo, que en realidad es una petición de ayuda que hacemos a nuestro propio ser, para despertar de la ilusión). Si nos enfadamos reforzaremos su confusión pero sobre todo estaremos reforzando también nuestra propia confusión, al tomar como real una simple ilusión, sin entender el amor (o petición de ayuda/amor) que son realmente los balbuceos, tomen la forma que parezcan tomar. Todo lo que percibimos tiene que ver con uno mismo, no con "otros". Si percibo insultos, en el fondo estoy haciéndome consciente mediante este símbolo de la necesidad de perdonar mis propios "insultos" a mí mismo, para así corregir mi actitud de "atacarme" a mí mismo cuando decido creer en las ilusiones y olvidar mi verdadero ser.
Nuestro Ser es siempre lo que ES (digamos que está iluminado desde siempre y para siempre), pero podemos negar la verdad en nuestra mente. Y cuando lo hacemos, luego podemos negar la negación de la verdad, iluminando de nuevo nuestra mente, nuestra experiencia. Por eso dice esta cita:
Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado (...) (T.2.V.6.3-5)
Y cuando percibimos insultos o cualquier limitación o problema esto significa que estamos negando la verdad y creyendo ilusiones. Porque el Amor es lo único que nos rodea. Vivimos en Dios. Y si vivimos en Dios y vemos algo que no sea amor, eso significa que estamos soñando. Porque:
Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)
(...) sólo te relacionas contigo mismo. (T.31.V.15.5)
El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. (T.21.IN.2.7)
[El mundo que percibes]: Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.PI.189.5.3)
(...) todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)
La solución, por lo tanto, no consiste en lanzarnos a cambiar el mundo cuando percibimos problemas. Consiste en cambiar nuestras propias erradas creencias las cuales parecen nublar nuestro conocimiento de la verdad (aunque nuestro conocimiento de la verdad no puede ser ocultado realmente). Si queremos recordar la verdad tenemos que mirar adentro, y no afuera, cuando algo parezca molestarnos, porque no hay nada fuera de nuestra mente.Tratar de cambiar el mundo es como ver un problema en una película en el cine y tratar de solucionarlo cambiando algo en la pantalla en lugar de ir hacia "adentro" al proyector (a la causa). No se trata de cambiar el sueño (que es el efecto de haber aceptado creencias ilusorias), sino de darnos cuenta de que es un sueño y estar dispuestos a despertar. Si estamos dispuestos, el despertar acontece.
Curar un efecto y no su causa tan sólo puede hacer que el efecto cambie de forma. (T.26.VII.14.2)
En el contexto del que hablábamos el efecto es el sueño. Su "causa" vendría a ser la creencia ilusoria de separación/culpa/miedo/dualidad. Pero como esa "causa" no es real sino que consiste en meros pensamientos ilusorios (creencias erróneas totalmente falsas), entonces el sueño tampoco es nada sino un "efecto" irreal que no deja huella ni la más mínima señal en todo aquel que decide salir del ilusorio tiempo y despertar.Una causa irreal no puede producir efectos reales. Por lo tanto el sueño es irreal (por eso solamente puede ser percibido, no conocido, y por eso basta con que una sola mente despierte para que el sueño se desvanezca y la percepción cambie y brote un sueño feliz disponible para todos y que facilite el conocimiento). Y puesto que la única Causa —por así decir— es Dios/Bondad/Unidad, entonces solamente la Bondad ES. Y todo "lo demás" que pudiésemos fantasear, es irreal. Sólo lo perfectamente bueno existe. No hay nada más, y de parecerlo, "lo demás" serían inofensivas alucinaciones imposibles de concebir para todo aquel que ama la verdad. Las alucinaciones (producto de nuestras falsas creencias) son inofensivas, no dejan huella ni producen daño alguno ni pueden impedir despertar a aquel que decide recordar la verdad.
Por lo tanto si un efecto nos molesta, adonde hay que ir para solucionarlo es a la causa, a la mente que ha proyectado esa falsa apariencia. Porque si en lugar de eso vamos a cambiar los efectos, por ejemplo al combatir un problema mediante acciones en la forma, el problema quizás parezca desaparecer temporalmente pero al permanecer la causa (nuestras falsas creencias, que son todas variantes de la única fals creencia: la separación de la Plenitud) el problema volverá otra vez disfrazado de otra manera, de modo que aparecerá con otra forma. Pero si nos damos cuenta de esto y en lugar de correr a cambiar los efectos nos dirigimos a cambiar la causa, al renunciar a nuestras falsas creencias entonces todos los efectos ilusorios producidos por ellas tendrán forzosamente que desvanecerse hasta desaparecer completamente sin dejar ni la más mínima señal. Cuando nos demos cuenta de que todas las ilusiones dependen de una sola falsa creencia, que es la creencia en la separación, y soltemos esa creencia, entonces todos los efectos, todos los problemas, todas las falsedades y sufrimientos se desvanecerán. Disponemos de la Llave que deshace todos los problemas, los cuales en realidad son un solo problema (la falsa idea de la separación). La Llave para desvanecer el único problema es el discernimiento, el perdón, el darnos cuenta de que la separación no ha tenido lugar y dejar de alimentar esa falsa creencia.
Nuestros esfuerzos estarán encaminados al reconocimiento de que no hay más que un solo problema y una sola solución. (L.PI.79.9.3)
Sólo el conocimiento (el Cielo, el puro Ser, la Unidad) es total e incuestionable. Simplemente ES. Para recordarlo tan sólo tenemos que estar dispuestos y receptivos a que el Espíritu Santo nos brinde Su sugerencia: la percepción correcta. La percepción es ilusoria. La percepción errónea produce sufrimiento y refuerza el sueño, pero la percepción correcta facilita la paz y ayuda a despertar. La percepción correcta nos sintoniza con el "sueño feliz", el cual es el "puente" al conocimiento puro del Ser. No obstante incluso el "sueño feliz" será dejado atrás y se desvanecerá cuando ya no nos resulte útil, porque sigue siendo una percepción. El sueño feliz es valioso porque al ofrecernos un concepto benigno de uno mismo y del mundo, esto ayuda a despertar. Pero finalmente nuestro puro Ser no lo encontraremos reflejado en los símbolos de la percepción, sino que es una pura Experiencia de ilimitado y gozoso Conocimiento, más allá de todo símbolo, más allá de toda percepción.
No busques tu Ser en símbolos. No hay concepto que pueda representar lo que eres. (T.31.V.15.1-2)
No obstante, aunque ésa sea la Experiencia Final, la Experiencia del Eterno Gozo Puro, mientras nos parece percibir la dualidad sí resulta conveniente usar algunos símbolos, aquellos símbolos que nos ayuden a despertar: los símbolos de la percepción correcta, que nos ofrecen el "mundo real o sueño feliz" que es lo más benigno y bello que puede llegar a experimentarse en lo perceptual. Por eso se dice:
Vives en ese mundo tanto como en éste, pues los dos son conceptos de ti mismo que se pueden intercambiar, pero que jamás pueden albergarse simultáneamente. El contraste es mucho mayor de lo que te imaginas, pues amarás ese otro concepto de ti mismo porque no se concibió sólo para ti. (T.31.VII.4.1-3)
Tanto el "mundo real" (también llamado "sueño feliz") como el mundo "cotidiano" del sufrimiento, son el resultado de conceptos que albergamos sobre el ser. Al cambiar el concepto que nos ofrece el ego por el concepto ligero y feliz que nos ofrece el Espíritu Santo, el mundo que percibimos parecerá cambiar. Y viviremos así en el sueño feliz donde se facilita el despertar al puro conocimiento más allá de todo símbolo, más allá de toda percepción. El sueño feliz es una percepción que señala a la unión y al amor, donde todos nos unimos como uno y donde lo que cada uno descubre y disfruta se brinda para todos y se comparte plenamente sin límite. Ahí es donde cuando se ilumina una mente cualquiera, se iluminan todas, pues todos somos un mismo ser con una única mente. Aceptar la percepción correcta es invitar al Conocimiento, porque la percepción correcta es la percepción que deshace la necesidad de percibir; y por lo tanto, conlleva el despertar al Conocimiento ya que la percepción correcta no obstaculiza de ninguna manera al Conocimiento.
Sin embargo no podemos generar ni forzar el Conocimiento, pues el Conocimiento simplemente ES, en toda pureza (es nuestro verdadero Ser). No está en nuestra mano "obligarlo" ni generarlo, pues el Conocimiento es una Gracia, pero lo que sí está en nuestra mano es estar dispuestos a aceptar la percepción correcta, y una vez que hayamos aceptado completamente el "sueño feliz" sucederá la Gracia, sucederá el Último Paso donde DIOS/CONOCIMIENTO/AMOR nos recoge en Sus Brazos por así decir, y de un salto instantáneo nos traslada de la percepción correcta al Cielo del puro Conocimiento. Esta Gracia, este Último Paso, no depende de nosotros, se dice que depende de Dios, de la Gracia, porque ese "paso" (que en realidad no es un paso sino que es una Realidad permanente) no forma parte del ámbito del ego (no forma parte de la percepción) sino que es el Aroma de la inmensamente gozosa Eternidad. Nuestra parte "aquí", repito, lo que sí está en nuestra mano incluso mientras todavía nos identificamos parcialmente con el ego, es procurar estar dispuestos a aceptar la percepción correcta: y el Espíritu Santo nos la brindará. Y finalmente la Gracia nos sonreirá como diciendo: ¡Nunca te dormiste, siempre estuvimos unidos, siempre SOY EL SER ETERNAMENTE GOZOSO Y PLENO!
Todo esto que hacemos dentro todavía del ámbito del sueño... Todo: el perdón, la entrega, discernir... (que en el fondo es todo lo mismo, es despertar)... Todo esto no lo hacemos separados de nadie. Compartimos una misma mente. No hay afuera nadie "materialista" ni nadie "avanzado", sino que en nuestra propia mente podemos mantener actitudes materialistas o actitudes espiritualmente avanzadas. Por eso no somos mejores ni peores que nadie, ni nadie está más avanzado o retrasado que los demás porque todos somos uno. Cuando Jesús se iluminó (usemos ahora la metáfora de la iluminación... en realidad todo lo que decimos con palabras no hay que tomarlo por completo literalmente, porque las palabras siempre son metáforas, y algunas metáforas son cuentecillos valiosos porque ayudan a despertar), iluminó la mente para todos (esa mente que todos compartimos, pues no hay otra mente aparte de la nuestra). Todos nos iluminamos a la vez unidos a él. Cuando Ramana se iluminó, lo que des-cubrió está disponible para todos porque compartimos una misma mente y no estamos separados. Por eso nuestra única responsabilidad es "aceptar la expiación para uno mismo", porque todo está hecho ya, solamente tenemos que aceptarlo y eso somos cada uno libre de aceptarlo cuando queramos. Jesús y Ramana fueron iluminados por nuestro Ser, que es el mismo Ser de todos. Nosotros fuimos iluminados a la vez que ellos. Nosotros somos ellos. Ellos son nosotros. Cada uno aceptamos esta verdad cuando lo decidimos. No pasa nada. Nadie hace nada mal. Somos libres. Y cada vez que alguien acepta el Regalo, la verdad se hace más fácilmente disponible para todos. La mejor ayuda que podemos brindar a los demás es aceptar nuestra propia iluminación, así reconoceremos a todos como que también están iluminados y eso les hará más fácil a ellos aceptar también el Regalo.
La Verdad nos ama infinitamente, y en cuanto la llamamos viene corriendo a colmar y superar nuestras más osadas expectativas de paz, amor, gozo y felicidad.
Ninguna parte del amor puede invocar al todo en vano. (T.18.VIII.11.7)
(...) y rodeándolo con amor se encuentra la gloriosa totalidad, la cual ofrece toda su felicidad y profunda satisfacción a todas sus partes. (T.18.VIII.7.7)
Cuando escuchas a Jesús (en tu Corazón) o lees UCDM, estás ayudando a todos, no solamente a ti misma.
Cuando leo UCDM sé que estoy también ayudándote a ti y a todos, y no solamente a mí mismo. Es muy bueno leer UCDM, entregarle al Espíritu nuestro tiempo. Leer UCDM nos inspirará a practicar Su enseñanza en nuestra vida cotidiana. Y entre la escucha (la lectura) y sobre todo la práctica (el perdón) nuestros días brillarán repletos de milagros. Y cada momento de paz es un milagro. Y es ahora. Y nunca se acaba.
¡Un abrazo!
sábado, 6 de abril de 2013
La iluminación instantánea
Dado que ya somos lo que somos, nuestro ser no necesita iluminarse, pues ya somos la pura luz y la deliciosa felicidad intemporal de la dulce eternidad orgásmicamente inagotable. Sin embargo, si no somos conscientes de nuestro ser, quizás podríamos decir que es como si estuviésemos fingiendo no saber lo que somos, ¡aunque cómo podríamos no saberlo! Siendo el tiempo una mera ilusión no es posible que el tiempo pueda ser un obstáculo para el disfrute y el pleno reconocimiento de nuestro Ser. Teniendo en cuenta esta perspectiva muchos sabios han hablado de lo que podríamos llamar "iluminación instantánea", que bien entendida no es un cambio sino simplemente reconocer lo que ya somos desde siempre.
Cito ahora algunas frases y referencias extraídas de Un Curso de Milagros que tocan de alguna manera este tema (un par de las citas salen dos veces, estimo que en ese caso viene bien así, como sucede con la música y su repetición rítmica de algunas notas; por ejemplo la primera cita reaparece luego más abajo porque acompaña muy bien a otras que vienen después):
Elegir el conocimiento en lugar de dudar está relacionado con muchas cosas que dice UCDM sobre el conocimiento (que es certeza, en el sentido de Conocimiento Puro o AutoConocimiento) y sobre que la percepción al ser cambiante e ilusoria abre la posibilidad de la duda. Hay muchos guiños en UCDM a este tema mediante frases breves a lo largo de las numerosas páginas, y también dedicando algunas secciones a aclarar de manera más metódica este asunto.
Por ejemplo la sección entera T.18.VII (titulada "No tengo que hacer nada"), ya sabéis dónde leer algo interesante, pero aquí en el blog copio solamente algunas frases breves con la misma onda, tomadas la mayoría de otras partes de UCDM:
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
¿Por qué esperar al Cielo? Se encuentra aquí hoy. El tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro. Mas esto no puede ser cierto si el Cielo es el lugar en el que la Voluntad de Dios dispone que Su Hijo esté. ¿Cómo iba a ser que la Voluntad de Dios estuviese en el pasado o aún por cumplirse? Lo que Él dispone está aquí ahora mismo (...) (L.PI.131.6.1-6)
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Dispones de ella en este mismo instante. (T.13.XI.8.5)
Es posible aprender este curso inmediatamente, a no ser que creas que lo que Dios dispone requiere tiempo. (T.15.IV.1.1)
¿Nos vamos a conformar con las limitadas y pobres ilusiones?:
Dios dispone para ti algo mejor. (T.16.II.7.7)
(...) no negar lo que Dios te ha dado. (T.16.II.8.2)
Ya somos el Ser ilimitado y eternamente feliz, gozoso en el inmenso Océano de Gloria del Puro Ser:
Todo lo que Dios dispone no sólo es posible, sino que ya ha tenido lugar. (T.18.IV.8.4)
El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. (L.PI.R5.IN.9.4)
Tu meta es descubrir quién eres (L.PI.62.2.3)
El objetivo del plan de estudios, independientemente del maestro que elijas, es: "Conócete a ti mismo". (T.8.III.5.1)
Reconocer a Dios es reconocerte a ti mismo. (T.8.V.2.7)
Acepta como verdadero sólo lo que tu hermano es, si quieres conocerte a ti mismo. (T.9.IV.1.4)
La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.PI.188.1.4)
Pídele todo a Su Maestro y todo se te dará. No en el futuro, sino inmediatamente: ahora mismo. Dios no espera, pues esperar comporta tiempo y Él es intemporal. (M.29.7.6-8)
Ninguna parte del amor puede invocar al todo en vano. (T.18.VIII.11.7)
Has llegado al final de una jornada ancestral, y aún no te has dado cuenta de que ya concluyó. (T.18.VIII.13.1)
¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)
(...) que ambos podáis completar una jornada que jamás comenzó y que no es necesario finalizar. (T.24.VI.8.3)
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado (...) (T.2.V.6.3-5)
Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)
El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. (T.21.IN.2.7)
[El mundo que percibes]: Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.PI.189.5.3)
(...) todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)
Lo que es inmortal no puede ser atacado y lo que es sólo temporal no tiene efectos. (T.24.VII.5.4)
Y sobre que ya conocemos la verdad (como decía Ramana: que el ser no puede ser desconocido para sí mismo) que se relaciona con lo que a veces se ha dicho de que en cierto modo es como que "fingimos" no saber, UCDM también dice algunas cosas así:
No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. (T.14.VII.3.6)
WOW, ésa última se merece copiar el párrafo entero:
Es imposible convencer a los que no saben de que saben. Desde su punto de vista no es verdad que sepan. Pero como Dios lo sabe, es verdad. Éstos son puntos de vista claramente opuestos acerca de la realidad de los que "no saben". Para Dios, no saber es algo imposible. No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. Lo único que les ocurre a los que no saben es que abrigan esa creencia, y debido a ello, se equivocan con respecto a sí mismos. Se han definido a sí mismos de manera diferente de como fueron creados. Su creación no fue un punto de vista, sino una certeza. Cuando la incertidumbre se lleva ante la certeza, se abandona toda convicción de que sea real. (T.14.VII.3)
Lo único que cualquier cosa viviente puede saber con certeza es lo que ella es. (L.PI.139.2.3)
Y seguirán viniendo hasta que se acepte la Expiación y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no ser consciente de lo que se es. (L.PI.139.7.3)
El amor no es algo que se pueda aprender porque jamás ha habido un solo instante en que no lo conocieses. (T.18.IX.12.5)
Etc, he copiado solamente unas cuantas, son frases sueltas con esa onda, y además hay secciones como la T.18:VII ("No tengo que hacer nada") y el M.28 ("¿Qué es la iluminación?", que en UCDM se titula literalmente: "¿Qué es la resurrección?", pero tengamos en cuenta que son conceptos casi intercambiables) y otras donde explica también esa onda, aparte de muchísimas frases reforzando la onda, a lo largo de todo UCDM tengo anotadas varias páginas de frases así (y es seguro que no las he encontrado todas, ni todas caben tan brevemente), pero las secciones que indico explican el tema de forma más metódica, no a golpe de frases relámpago. En muchas otras secciones hay también explicaciones relacionadas, no las tengo todas "in mente", pero por ejemplo veo consultando unas notas que la sección T.21.VIII, la T.26.VIII (titulada: "La inminencia de la salvación") y las lecciones 152 y 253 del Libro de ejercicios son provechosas. Y todo UCDM, entendiéndolo en profundidad, es en realidad la constante invitación a un único tema.
Este post se podría alargar de manera indefinida, pero es preferible dejarlo aquí y quien quiera puede abordar las 700 páginas del Texto de UCDM y sus complementos (Libro de ejercicios y Manual para el maestro). Así que simplemente comento durante unas cuantas líneas más y añado algunas citas finales que nos dejen con un buen ronroneo en nuestros corazones...
Cuando estamos tan en la negación que no reconocemos nuestro propio ser iluminado, es cuando conviene practicar el perdón/discernimiento (sin olvidarnos mientras tanto de que el tiempo no puede realmente separarnos de nuestro ser, porque el tiempo es una mera ilusión), así dejamos de "interferir" (en realidad interferir es imposible, pero estamos expresándonos en palabras) en el proceso de des-hacimiento de las ilusiones, y así aceptamos y reconocemos "nuevamente" nuestro Ser.
El mundo ilusorio es un sueño, pero incluso en el aparente sueño hay ayuda de sobra para despertar de lo que parece nuestra experiencia cotidiana en el aparente "aquí", en el aparente mundo limitado de los cuerpos, por ejemplo enseñanzas no-duales como el budismo no-dual, el advaita y UCDM, que "imantan" o inspiran el despertar. Pero hemos de llevar a la práctica esas ideas, lo que no significa que tengamos que hacer nada necesariamente en la forma, sino que ante todo debemos osar llevar a cabo la labor de discernimiento, el cambio de mentalidad que dejará sin "alimento" a las ilusiones que estábamos alimentando por ignorancia.
(...) debes poner en práctica las ideas que se te han dado. Pues las ideas son fuerzas poderosísimas que deben ponerse en práctica y no dejar en desuso. (T.16.II.9.4-5)
Debemos recoger la mente que hemos proyectado hacia afuera y volverla hacia adentro, dejando de temer al mundo o de echar la culpa de nuestros supuestos e ilusorios males a los supuestos "otros" que parecen ser "los demás". Nadie nos está perjudicando, ni nos ha perjudicado nadie ni nos perjudicará nadie jamás. Porque Soy el Ser, y no hay nada más que la Unidad que Soy. Nadie me puede dañar. No hay nadie que no sea mi Ser. Cuando veo problemas o echo la culpa de algo a alquien, estoy simplemente reforzando el sueño y manteniendo mi creencia en las ilusiones, sin reconocer que siempre soy libre y Uno. Nadie excepto mis propias creencias puede hacerme nada. Ni siquiera mis creencias pueden dañarme, pero si acepto creencias falsas me parecerá ver problemas, será como soñar (sin saberlo). Sin sospechar que el soñador y por lo tanto quien está de todo lo que sucede, soy yo mismo:
Has sido tú quien se ha causado todo esto a sí mismo. (T.21.II.5.4)
Sin embargo esto no significa que deba sentirme culpable, sino que es la libertad de simplemente reconocer lo falso como falso, dejando así que los sueños se desvanezcan. Como ya cité más arriba:
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Se nos concede cuando la deseamos de todo corazón, sin dejarnos entretener por ninguna ilusión: mediante el discernimiento de ver la falsedad de todas las ilusiones. Esto es el perdón. Es el discernimiento. Es el desapego. Pasar de largo (en cuanto a nuestra actitud mental) las ilusiones. Y mediante este "pasar de largo", dejamos de interferir en lo que ya es, y reconocemos la felicidad. No es necesario esperar. No se requiere tiempo. El tiempo es una ilusión. La verdad está disponible ahora. La paz nos está rodeando y traspasando ahora. Simplemente tenemos que dejar de negar la verdad. O dicho de otro modo, dejar de seguir alimentando las ilusiones. Dejamos de alimentar las ilusiones mediante el cambio de mentalidad, mediante el cual lo que estamos haciendo básicamente es negando la negación de la verdad (esto es discernimiento).
Todo aquel que se encuentra aquí ha venido a las tinieblas, pero nadie ha venido solo ni necesita quedarse más de un instante. Pues cada uno ha traído la Ayuda del Cielo consigo, lista para liberarlo de las tinieblas y llevarlo a la luz en cualquier momento. Esto puede ocurrir en cualquier momento que él decida, pues la ayuda está aquí, esperando tan sólo su decisión. (T.25.III.6.1-4) (Pág. 590)
No te contentes con la idea de una felicidad futura. (T.26.VIII.9.1)
Pues hay causa para ser libre ahora. (T.26.VIII.9.3)
El énfasis de este curso es siempre el mismo: en este momento es cuando se te ofrece total salvación, y en este momento es cuando puedes aceptarla. (M.24.6.1)
La onda se resume en que hay toda la Razón del Cosmos —por así decir— para ser completamente felices y certeros desde ya, en este mismo momento!!! ¡Basta con dejar de negar lo único que es cierto! Mientras tanto, confiemos en la dulce Ayuda que nos brinda nuestro propio Ser, incluso cuando no nos damos cuenta de ello porque vivimos tan absortos en nuestra negación de la verdad. Pero si confiamos en la verdad, la Ayuda se vuelve más evidente y surge la paz y el "dulce fin del sueño" que conduce a despertar. Aquiétemonos y dejemos de dar crédito a las ilusiones. Permanezcamos tranquilos en silencio en la paz de nuestro Ser, en el Corazón del Amor que es nuestro Ser. Descansemos en este Centro Tranquilo, que es nuestro Ser, que es Dios, que es el Gozo ilimitado y eterno. Confiemos en que Dios —nuestro verdadero Ser— es Bueno y cuida de conducirnos dulcemente al despertar. Confiemos en el Amor. El Amor es Bondad, y es Unidad, y es Paz.
Y de este modo, Dios ha seguido protegiendo a Su Hijo, incluso en su error. (T.25.III.4.3) (Pág. 589)
El "error" se refiere a lo que en el advaita clásico se llama "ignorancia". La ignorancia o error es algo irreal, pero parecen dan lugar al aparente escenario del sueño de la dualidad. Pero incluso dentro del sueño, la Vida, Dios, ha seguido protegiendo al Ser, a Su Hijo, en el sentido de que Su Naturaleza garantiza un certero y benigno y llevadero despertar.
Cuando uno se vuelca totalmente hacia la verdad, no puede sino despertar. Y es un despertar plenamente feliz, pues cuando una mente despierta, para ella la verdad resulta evidente y entonces todas han despertado, por ser todas las mentes una sola mente.
La salvación es el renacimiento de la idea de que nadie tiene que perder para que otro gane. Y todo el mundo tiene que ganar, si es que uno solo ha de ganar. (T.25.VII.12.1-2) (Pág. 600)
Ahí llama "salvación" al "despertar del sueño" o "iluminación" (también se lo ha llamado "resurrección"), y la buena noticia es que la iluminación de uno no está reñida con la de los demás, pues el bien de uno es el de todos, por haber solamente un único Ser: la amorosa Unidad. Y cuando hay Unidad es imposible que pueda haber luchas, competiciones, pugnas o conflictos.
Nada puede estar en conflicto con lo que es uno solo. (T.26.III.1.4)
Avivar la llama de la confianza requiere de nuestra parte simplemente discernimiento. Del discernimiento brota la confianza y la paz. Y de la confianza y de la paz, brota la Verdad, que siempre ha estado con nosotros aunque no la veíamos mientras la negábamos. La Verdad siempre ES.
En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo problema queda resuelto serenamente. (T.27.IV.1.1)
¡Todo está perfectamente bien! ¡Un abrazo! :-)
Actualización (2017): He encontrado una cita más del Texto sobre este tema. Aquí nunca llegaremos a reunirlas todas, pues son tantas y tantas, pero esta que he visto hoy sí la voy a incluir:
Es posible hacer esto de inmediato, pues lo único que ello requiere es un cambio de percepción, ya que únicamente cometiste un error. Parecen haber sido muchos, pero todos ellos son en realidad el mismo. Pues aunque el ego se manifiesta de muchas formas, es siempre la expresión de una misma idea. Lo que no es amor es siempre miedo, y nada más que miedo. (T.15.X.4.2-5)
Cito ahora algunas frases y referencias extraídas de Un Curso de Milagros que tocan de alguna manera este tema (un par de las citas salen dos veces, estimo que en ese caso viene bien así, como sucede con la música y su repetición rítmica de algunas notas; por ejemplo la primera cita reaparece luego más abajo porque acompaña muy bien a otras que vienen después):
Elegir el conocimiento en lugar de dudar está relacionado con muchas cosas que dice UCDM sobre el conocimiento (que es certeza, en el sentido de Conocimiento Puro o AutoConocimiento) y sobre que la percepción al ser cambiante e ilusoria abre la posibilidad de la duda. Hay muchos guiños en UCDM a este tema mediante frases breves a lo largo de las numerosas páginas, y también dedicando algunas secciones a aclarar de manera más metódica este asunto.
Por ejemplo la sección entera T.18.VII (titulada "No tengo que hacer nada"), ya sabéis dónde leer algo interesante, pero aquí en el blog copio solamente algunas frases breves con la misma onda, tomadas la mayoría de otras partes de UCDM:
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
¿Por qué esperar al Cielo? Se encuentra aquí hoy. El tiempo es la gran ilusión de que el Cielo se encuentra en el pasado o en el futuro. Mas esto no puede ser cierto si el Cielo es el lugar en el que la Voluntad de Dios dispone que Su Hijo esté. ¿Cómo iba a ser que la Voluntad de Dios estuviese en el pasado o aún por cumplirse? Lo que Él dispone está aquí ahora mismo (...) (L.PI.131.6.1-6)
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Dispones de ella en este mismo instante. (T.13.XI.8.5)
Es posible aprender este curso inmediatamente, a no ser que creas que lo que Dios dispone requiere tiempo. (T.15.IV.1.1)
¿Nos vamos a conformar con las limitadas y pobres ilusiones?:
Dios dispone para ti algo mejor. (T.16.II.7.7)
(...) no negar lo que Dios te ha dado. (T.16.II.8.2)
Ya somos el Ser ilimitado y eternamente feliz, gozoso en el inmenso Océano de Gloria del Puro Ser:
Todo lo que Dios dispone no sólo es posible, sino que ya ha tenido lugar. (T.18.IV.8.4)
El Ser desde el que te llamo no es sino tu propio Ser. (L.PI.R5.IN.9.4)
Tu meta es descubrir quién eres (L.PI.62.2.3)
El objetivo del plan de estudios, independientemente del maestro que elijas, es: "Conócete a ti mismo". (T.8.III.5.1)
Reconocer a Dios es reconocerte a ti mismo. (T.8.V.2.7)
Acepta como verdadero sólo lo que tu hermano es, si quieres conocerte a ti mismo. (T.9.IV.1.4)
La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.PI.188.1.4)
Pídele todo a Su Maestro y todo se te dará. No en el futuro, sino inmediatamente: ahora mismo. Dios no espera, pues esperar comporta tiempo y Él es intemporal. (M.29.7.6-8)
Ninguna parte del amor puede invocar al todo en vano. (T.18.VIII.11.7)
Has llegado al final de una jornada ancestral, y aún no te has dado cuenta de que ya concluyó. (T.18.VIII.13.1)
¿Cómo ibas a poder estar separado de tu vida y de tu Ser? El viaje a Dios es simplemente el redespertar del conocimiento de dónde estás siempre y de lo que eres eternamente. Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)
(...) que ambos podáis completar una jornada que jamás comenzó y que no es necesario finalizar. (T.24.VI.8.3)
El que te hayas descarriado tan completamente ha requerido tiempo, pero ser lo que eres no requiere tiempo en absoluto. (T.15.I.9.3)
Sólo la mente es capaz de iluminación. El espíritu ya está iluminado (...) (T.2.V.6.3-5)
Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)
El mundo que ves tan sólo te muestra cuánta dicha te has permitido ver en ti y aceptar como tuya. (T.21.IN.2.7)
[El mundo que percibes]: Es el testimonio de tu estado mental, la imagen externa de una condición interna. (T.21.IN.1.5)
Mas debes conocer la ley que rige toda visión y no dejar que tu mente se olvide de ella: contemplarás aquello que sientas en tu interior. (L.PI.189.5.3)
(...) todo el mundo ve sólo lo que cree ser. (T.22.I.5.2)
Lo que es inmortal no puede ser atacado y lo que es sólo temporal no tiene efectos. (T.24.VII.5.4)
Y sobre que ya conocemos la verdad (como decía Ramana: que el ser no puede ser desconocido para sí mismo) que se relaciona con lo que a veces se ha dicho de que en cierto modo es como que "fingimos" no saber, UCDM también dice algunas cosas así:
No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. (T.14.VII.3.6)
WOW, ésa última se merece copiar el párrafo entero:
Es imposible convencer a los que no saben de que saben. Desde su punto de vista no es verdad que sepan. Pero como Dios lo sabe, es verdad. Éstos son puntos de vista claramente opuestos acerca de la realidad de los que "no saben". Para Dios, no saber es algo imposible. No saber, por lo tanto, no es un punto de vista, sino simplemente una creencia en algo que no existe. Lo único que les ocurre a los que no saben es que abrigan esa creencia, y debido a ello, se equivocan con respecto a sí mismos. Se han definido a sí mismos de manera diferente de como fueron creados. Su creación no fue un punto de vista, sino una certeza. Cuando la incertidumbre se lleva ante la certeza, se abandona toda convicción de que sea real. (T.14.VII.3)
Lo único que cualquier cosa viviente puede saber con certeza es lo que ella es. (L.PI.139.2.3)
Y seguirán viniendo hasta que se acepte la Expiación y aprendan que es imposible dudar de uno mismo, así como no ser consciente de lo que se es. (L.PI.139.7.3)
El amor no es algo que se pueda aprender porque jamás ha habido un solo instante en que no lo conocieses. (T.18.IX.12.5)
Etc, he copiado solamente unas cuantas, son frases sueltas con esa onda, y además hay secciones como la T.18:VII ("No tengo que hacer nada") y el M.28 ("¿Qué es la iluminación?", que en UCDM se titula literalmente: "¿Qué es la resurrección?", pero tengamos en cuenta que son conceptos casi intercambiables) y otras donde explica también esa onda, aparte de muchísimas frases reforzando la onda, a lo largo de todo UCDM tengo anotadas varias páginas de frases así (y es seguro que no las he encontrado todas, ni todas caben tan brevemente), pero las secciones que indico explican el tema de forma más metódica, no a golpe de frases relámpago. En muchas otras secciones hay también explicaciones relacionadas, no las tengo todas "in mente", pero por ejemplo veo consultando unas notas que la sección T.21.VIII, la T.26.VIII (titulada: "La inminencia de la salvación") y las lecciones 152 y 253 del Libro de ejercicios son provechosas. Y todo UCDM, entendiéndolo en profundidad, es en realidad la constante invitación a un único tema.
Este post se podría alargar de manera indefinida, pero es preferible dejarlo aquí y quien quiera puede abordar las 700 páginas del Texto de UCDM y sus complementos (Libro de ejercicios y Manual para el maestro). Así que simplemente comento durante unas cuantas líneas más y añado algunas citas finales que nos dejen con un buen ronroneo en nuestros corazones...
Cuando estamos tan en la negación que no reconocemos nuestro propio ser iluminado, es cuando conviene practicar el perdón/discernimiento (sin olvidarnos mientras tanto de que el tiempo no puede realmente separarnos de nuestro ser, porque el tiempo es una mera ilusión), así dejamos de "interferir" (en realidad interferir es imposible, pero estamos expresándonos en palabras) en el proceso de des-hacimiento de las ilusiones, y así aceptamos y reconocemos "nuevamente" nuestro Ser.
El mundo ilusorio es un sueño, pero incluso en el aparente sueño hay ayuda de sobra para despertar de lo que parece nuestra experiencia cotidiana en el aparente "aquí", en el aparente mundo limitado de los cuerpos, por ejemplo enseñanzas no-duales como el budismo no-dual, el advaita y UCDM, que "imantan" o inspiran el despertar. Pero hemos de llevar a la práctica esas ideas, lo que no significa que tengamos que hacer nada necesariamente en la forma, sino que ante todo debemos osar llevar a cabo la labor de discernimiento, el cambio de mentalidad que dejará sin "alimento" a las ilusiones que estábamos alimentando por ignorancia.
(...) debes poner en práctica las ideas que se te han dado. Pues las ideas son fuerzas poderosísimas que deben ponerse en práctica y no dejar en desuso. (T.16.II.9.4-5)
Debemos recoger la mente que hemos proyectado hacia afuera y volverla hacia adentro, dejando de temer al mundo o de echar la culpa de nuestros supuestos e ilusorios males a los supuestos "otros" que parecen ser "los demás". Nadie nos está perjudicando, ni nos ha perjudicado nadie ni nos perjudicará nadie jamás. Porque Soy el Ser, y no hay nada más que la Unidad que Soy. Nadie me puede dañar. No hay nadie que no sea mi Ser. Cuando veo problemas o echo la culpa de algo a alquien, estoy simplemente reforzando el sueño y manteniendo mi creencia en las ilusiones, sin reconocer que siempre soy libre y Uno. Nadie excepto mis propias creencias puede hacerme nada. Ni siquiera mis creencias pueden dañarme, pero si acepto creencias falsas me parecerá ver problemas, será como soñar (sin saberlo). Sin sospechar que el soñador y por lo tanto quien está de todo lo que sucede, soy yo mismo:
Has sido tú quien se ha causado todo esto a sí mismo. (T.21.II.5.4)
Sin embargo esto no significa que deba sentirme culpable, sino que es la libertad de simplemente reconocer lo falso como falso, dejando así que los sueños se desvanezcan. Como ya cité más arriba:
La liberación se te concede en el instante en que la desees. (T.18.VII.4.3)
Se nos concede cuando la deseamos de todo corazón, sin dejarnos entretener por ninguna ilusión: mediante el discernimiento de ver la falsedad de todas las ilusiones. Esto es el perdón. Es el discernimiento. Es el desapego. Pasar de largo (en cuanto a nuestra actitud mental) las ilusiones. Y mediante este "pasar de largo", dejamos de interferir en lo que ya es, y reconocemos la felicidad. No es necesario esperar. No se requiere tiempo. El tiempo es una ilusión. La verdad está disponible ahora. La paz nos está rodeando y traspasando ahora. Simplemente tenemos que dejar de negar la verdad. O dicho de otro modo, dejar de seguir alimentando las ilusiones. Dejamos de alimentar las ilusiones mediante el cambio de mentalidad, mediante el cual lo que estamos haciendo básicamente es negando la negación de la verdad (esto es discernimiento).
Todo aquel que se encuentra aquí ha venido a las tinieblas, pero nadie ha venido solo ni necesita quedarse más de un instante. Pues cada uno ha traído la Ayuda del Cielo consigo, lista para liberarlo de las tinieblas y llevarlo a la luz en cualquier momento. Esto puede ocurrir en cualquier momento que él decida, pues la ayuda está aquí, esperando tan sólo su decisión. (T.25.III.6.1-4) (Pág. 590)
No te contentes con la idea de una felicidad futura. (T.26.VIII.9.1)
Pues hay causa para ser libre ahora. (T.26.VIII.9.3)
El énfasis de este curso es siempre el mismo: en este momento es cuando se te ofrece total salvación, y en este momento es cuando puedes aceptarla. (M.24.6.1)
La onda se resume en que hay toda la Razón del Cosmos —por así decir— para ser completamente felices y certeros desde ya, en este mismo momento!!! ¡Basta con dejar de negar lo único que es cierto! Mientras tanto, confiemos en la dulce Ayuda que nos brinda nuestro propio Ser, incluso cuando no nos damos cuenta de ello porque vivimos tan absortos en nuestra negación de la verdad. Pero si confiamos en la verdad, la Ayuda se vuelve más evidente y surge la paz y el "dulce fin del sueño" que conduce a despertar. Aquiétemonos y dejemos de dar crédito a las ilusiones. Permanezcamos tranquilos en silencio en la paz de nuestro Ser, en el Corazón del Amor que es nuestro Ser. Descansemos en este Centro Tranquilo, que es nuestro Ser, que es Dios, que es el Gozo ilimitado y eterno. Confiemos en que Dios —nuestro verdadero Ser— es Bueno y cuida de conducirnos dulcemente al despertar. Confiemos en el Amor. El Amor es Bondad, y es Unidad, y es Paz.
Y de este modo, Dios ha seguido protegiendo a Su Hijo, incluso en su error. (T.25.III.4.3) (Pág. 589)
El "error" se refiere a lo que en el advaita clásico se llama "ignorancia". La ignorancia o error es algo irreal, pero parecen dan lugar al aparente escenario del sueño de la dualidad. Pero incluso dentro del sueño, la Vida, Dios, ha seguido protegiendo al Ser, a Su Hijo, en el sentido de que Su Naturaleza garantiza un certero y benigno y llevadero despertar.
Cuando uno se vuelca totalmente hacia la verdad, no puede sino despertar. Y es un despertar plenamente feliz, pues cuando una mente despierta, para ella la verdad resulta evidente y entonces todas han despertado, por ser todas las mentes una sola mente.
La salvación es el renacimiento de la idea de que nadie tiene que perder para que otro gane. Y todo el mundo tiene que ganar, si es que uno solo ha de ganar. (T.25.VII.12.1-2) (Pág. 600)
Ahí llama "salvación" al "despertar del sueño" o "iluminación" (también se lo ha llamado "resurrección"), y la buena noticia es que la iluminación de uno no está reñida con la de los demás, pues el bien de uno es el de todos, por haber solamente un único Ser: la amorosa Unidad. Y cuando hay Unidad es imposible que pueda haber luchas, competiciones, pugnas o conflictos.
Nada puede estar en conflicto con lo que es uno solo. (T.26.III.1.4)
Avivar la llama de la confianza requiere de nuestra parte simplemente discernimiento. Del discernimiento brota la confianza y la paz. Y de la confianza y de la paz, brota la Verdad, que siempre ha estado con nosotros aunque no la veíamos mientras la negábamos. La Verdad siempre ES.
En la quietud todas las cosas reciben respuesta y todo problema queda resuelto serenamente. (T.27.IV.1.1)
¡Todo está perfectamente bien! ¡Un abrazo! :-)
Actualización (2017): He encontrado una cita más del Texto sobre este tema. Aquí nunca llegaremos a reunirlas todas, pues son tantas y tantas, pero esta que he visto hoy sí la voy a incluir:
Es posible hacer esto de inmediato, pues lo único que ello requiere es un cambio de percepción, ya que únicamente cometiste un error. Parecen haber sido muchos, pero todos ellos son en realidad el mismo. Pues aunque el ego se manifiesta de muchas formas, es siempre la expresión de una misma idea. Lo que no es amor es siempre miedo, y nada más que miedo. (T.15.X.4.2-5)
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