sábado, 26 de noviembre de 2016

Rosa Maria Wynn (Noticias sobre su estado de salud)


Rosa María Wynn es la traductora de Un Curso de Milagros a nuestro idioma. Acabo de enterarme de que desde hace algún tiempo ella está atravesando graves problemas de salud que según los médicos parecen no tener solución. Esto es en términos del mundo, pues en realidad sabemos que todo este mundo de conflictos es un sueño del que todos despertaremos, pero dado que este mundo tiene sus condicionantes y circunstancias, voy a recopilar aquí lo que he encontrado sobre esta triste noticia.

En primer lugar, los links donde se habla de esto:

El facebook de Rosa María Wynn: https://www.facebook.com/RosaMariaWynn/ (es el link general, por si más adelante actualizan con nuevas informaciones). O más concretamente, el mensaje que he leído hoy, fechado hace un par de semanas (el 11 de noviembre): https://es-es.facebook.com/RosaMariaWynn/posts/1315652261788048:0 (donde sus hijos informan brevemente de la situación, y mencionan el siguiente link en el que se pueden hacer donaciones para ayudar a los cuidados paliativos de Rosa María):

Link para donaciones (ahí explica):  https://www.gofundme.com/rosamariawynn

Más información, reunida de varias fuentes, en esta página web, El Blog de Irene Balsalobre: http://www.irenebalsalobre.com/2016/10/08/rosa-maria-wynn-agota-su-tiempo-noticia-de-ultima-hora/

La web de Rosa María (a día de hoy no incluye información al respecto): http://www.rosamariawynn.com/index.html

Tenéis la información más completa en esos links, sobre todo en el del blog de Irene Balsalobre que reúne diversas informaciones de fuentes diferentes. Aquí voy a copiar algunas de las partes principales:

1) Del facebook: 11 de noviembre a las 7:49:

https://www.gofundme.com/rosamariawynn (link para hacer tu donativo)

Queridos hermanos y hermanas de nuestra familia internacional,

Como posiblemente hayáis escuchado, nuestra amada madre, maestra, hermana, y amiga, Rosa María Wynn, no goza actualmente de buena salud. El mayor deseo de Rosa María es estar en la comodidad y paz de su propio hogar. Aunque ahora está recibiendo una excelente y amorosa atención en casa las 24h, este gasto no lo cubre el seguro.

Agradeceremos enormemente cualquier donativo para sufragarlo, así como vuestras oraciones, y os damos las gracias de antemano. Si te ves llamado a hacerlo, ¡cualquier aportación es de mucha ayuda! ¡También queremos tus oraciones! Y seguimos con la fe puesta en un milagro para ella.

Con amor, gratitud y bendiciones,

Isa y Gabriel (hijos de Rosa María)

2) Del Blog de Irene Balsalobre (información del 8 de octubre de 2016):

Rosa María Wynn Agota su Tiempo: Noticia de Última Hora


Esta tarde de sábado arrancaba para mí con esta triste noticia acerca del estado de salud de Rosa María Wynn. Al parecer Rosa María Wynn Agota su Tiempo: Noticia de Última Hora.

Esta noticia me ha llegado vía WhatsApp por dos personas distintas que afirman haberla recibido de fuentes fiables: Rosa María Wynn ha sido ingresada en una clínica de San Francisco (EEUU) a causa de un cáncer de huesos y metástasis cervical que le había sido diagnosticado, pero que no había trascendido a los medios.

Este es el primero de los mensajes que he recibido (según el emisor de una fuente fiable):

“En estos momentos quiero compartir a todos los estudiantes de Un curso de milagros la noticia sobre la salud de Rosa María Wynn, traductora al español del Curso. En estos momentos ingresada en una clínica en San Francisco (EEUU)). Le diagnosticaron cáncer de huesos y metástasis cervical; está bajo sedación esperando su final. Oremos por ella y con amor y agradecimiento, a quien dedicó años de su vida a llevar estas enseñanzas a todos los países de habla hispana. Siempre la llevaremos en nuestro corazón. Todo entregado en Las Manos de Dios, Él es el camino, la verdad y la vida”.
Tras el estupor inicial y buscar información en su página web, en Facebook y en buscadores (sin éxito), he recibido de otra persona y según una fuente totalmente fiable el siguiente mensaje:

“Acabamos de recibir este comunicado de la hija de Rosa María Wynn, pues parece que ha decidido partir:

Te lo comunico por si has oído algo, esto ya es “oficial”.

Bendiciones.

Mensaje de Lisbeth de Adranza (discípula de Rosa María Wynn, traductora del Curso de Milagros). Informa sobre la salud de nuestra maestra.

Sabía la gravedad pero no tenía ni el valor ni la autorización para compartir,pero acabo de recibir noticias del estado de nuestra amada maestra Rosa María.”

Mensaje de su hija Isa:

“Hola Lisbeth, la situación de mamá ha empeorado. Ahora el doctor dice que no hay ninguna opción de tratamiento, y que no tiene mucho tiempo aquí, posiblemente semanas. Pienso que la gente ya debe saberlo. Ayer Mamá me dio permiso a decirles lo del cáncer. Anoche, la medicación finalmente quitó el dolor y ella estaba feliz por 2-3 horas, estaba en paz, y llena de amor. Esperamos que podamos mantenerla cómoda y sin dolor por el resto de su tiempo aquí.”

3) El mensaje en la web de las donaciones:

Queridos hermanos y hermanas:

Como posiblemente ya sabréis, nuestra amada madre, maestra, hermana, y amiga, Rosa María Wynn, se encuentra en un grave estado de salud.

El mayor deseo de Rosa María es pasar el resto de su tiempo aqui en la comodidad y paz de su propio hogar. Aunque ahora está recibiendo una excelente y amorosa atención en casa las 24h, este gasto no lo cubre el seguro.

Nos gustaría pediros ayuda para poder seguir proporcionándole una transición cómoda en su hogar.

Agradeceremos enormemente cualquier donativo para sufragarlo, así como vuestras oraciones, y os damos las gracias de antemano. Juntos pedimos un milagro.

Todo nuestro amor, bendiciones y gratitud,

Ysa y Gabriel (hijos de Rosa María).


☼☼☼

Hasta aquí las informaciones que he encontrado en internet. 

En fin, en este mundo ilusorio surgen cosas así. Ojalá mejore y supere completamente esto, a pesar de los pronósticos, pero en cualquier caso mucho ánimo tanto a ella como a su familia y allegados, y pase lo que pase, lo importante es el propósito que damos a todas nuestras experiencias, parezcan lo que parezcan a nivel de la forma. Y a todo podemos darle el propósito de que continuemos reconociendo la paz. Mucha paz, Rosa María y allegados, y coincidamos o no en esta vida o en otra, más allá de todas las vidas o encarnaciones compartimos la verdadera Vida en el Cielo de nuestro estado natural, todos como Uno en Plenitud ilimitada, que es donde siempre estamos verdaderamente y donde despertaremos cuando terminemos de soltar nuestros deseos de soñar esta dualidad. Un abrazo a todos.

sábado, 19 de noviembre de 2016

Impotencia y desánimo: ¿Por qué estas crisis de pánico?

Pregunta: ¿Por qué estas crisis de pánico? 

Hola Toni. 

Practico el perdón bastante, cada vez más, pido ver las cosas de otra manera, voy a por todas, sin embargo, el miedo no solo se resiste, sino que aumenta, donde antes había pavor, ahora hay pánico, y eso, me produce además un sentimiento de impotencia y de desesperación que también tengo que perdonar. Pido constantemente a Jesús y al Espíritu Santo la iluminación, deseo despertar, porque solamente estando despierto de verdad dejaré de sufrir. Juro que pongo todo el empeño en mi proceso; pero en estos momentos me siento fatal, y eso me frusta tanto que mi fe disminuye. Me da la sensación que estoy retrocediendo. 

Saludos.

Respuesta: Como decimos frecuentemente, es un proceso, por lo que nos conviene ser pacientes y seguir persistiendo en nuestra práctica del perdón. Si entramos más conscientemente en contacto con nuestro sufrimiento (sea en forma de pánico o en numerosas pequeñas inquietudes, eso da igual y en todos los casos representa a la culpa ontológica) podemos usarlo a nuestro favor si lo aprovechamos para aplicar con ello el perdón. Simplemente hay que seguir. Todo es lo mismo, así que la esencia de nuestra práctica es siempre la misma: reconocer que en algún nivel estamos aferrándonos al conflicto, dejar de quererlo, y al perdonarlo, dejamos atrás otra capa del ego. Así una y otra vez. Hasta que no quede ego. Es un proceso que puede durar años, décadas. Arten y Pursah mencionan que en sus vidas "futuras" se iluminaron tras estudiar y practicar el Curso durante unos 30 años. Eso puede servirnos de ejemplo. Algunos tardan menos (por ejemplo por haber deshecho muchas capas del ego previamente en vidas anteriores), pero la mayoría tardan mucho más, no décadas sino vidas y vidas, si bien la mayoría no practican el método que enseña el Curso.

En cuanto a retrocesos, puede parecer que hay retrocesos aparentes en cuanto a la forma (nuestras sensaciones), pero la culpa inconsciente perdonada nunca vuelve, por lo que nunca hay realmente retrocesos, como insinué en "Cualquier pasito es útil": http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/09/cualquier-pasito-es-util.html

Cuando uno cava para hacer un pozo donde sabe que hay agua, y al cabo de un rato de estar cavando aún no sale agua, tiene dos opciones: ponerse a cavar en otro sitio, o seguir la recomendación de los sabios: si sabes que ahí hay agua, seguir cavando hasta que llegues al agua.

Seguir practicando pacientemente el perdón/discernimiento, es decir, volviendo la mente hacia dentro, es la manera de pedirle a Dios la iluminación. Podemos sentirnos con relativa paz incluso en épocas de pánico, al elegir confiar y no tomar el pánico tan en serio, pero si no conseguimos relajarnos en paz, simplemente sigamos perdonando. En realidad podemos estar en paz en cuanto lo decidamos (con pánico o sin él) porque la paz es simplemente una decisión. No depende de circunstancias externas, y ni siquiera depende de no sentir pánico. Podemos identificarnos con la parte de nosotros que está en paz, incluso si otra parte de nosotros sigue creyendo que está en pánico. Pero ante todo, al seguir practicando el perdón es cuando estamos reclamando solemnemente la iluminación. Y en su debido momento llegará. Será cuando la deseemos sin ningún género de duda. La iluminación no llega porque aún no la queremos. Una parte de nosotros sigue rechazándola. Pero al perdonar, brindamos la victoria a la parte de nosotros que sí acepta la iluminación. Y esta parte es la que ganará, porque el perdón nunca falla. De modo que continuamos pacientemente con el perdón, que es nuestra única parte en este proceso. Del resto se ocupa el Espíritu Santo.

Un abrazo

viernes, 4 de noviembre de 2016

Distinguir entre el ego y el Espíritu Santo

(Del foro):

Pregunta: Cuando miramos con los ojos del Espíritu Santo, la percepción se torna amable, pacífica y alegre, las cosas se ven de otra manera; pero esto puede ocasionar cierta confusión en el estudiante. Es posible que una percepción placentera provenga del ego (apego, relación de amor especial, etc.), o bien, puede ser que provenga del Espíritu Santo (corrección). ¿Cómo reconocerlo?

Respuesta: Vamos a tener que ser pacientes con nosotros mismos, porque este dilema de distinguir entre ambas voces (la del ego y la del Espíritu Santo) es el propósito de enseñanza principal del Curso. Y es un proceso que generalmente requiere años de práctica con el perdón.

Distinguir entre el ego y el Espíritu Santo es simple, pero no necesariamente fácil. Es simple porque se trata, básicamente, de distinguir entre la paz y el conflicto, entre el amor y el miedo, entre la unión y el rechazo, entre la igualdad y la diferencia. Pero no es necesariamente fácil debido a lo que comentas: los trucos del ego (amor especial, etc.) para hacernos confundir la paz con el conflicto, o el placer genuino con el dolor. Por eso el Curso nos avisa:

No lo has logrado todavía porque tu mente no tiene ninguna disciplina, y no puedes distinguir entre la dicha y el pesar, el placer y el dolor, o el amor y el miedo. (L.20.2.6)

Nadie desea el dolor. Pero puede creer que el dolor es placer. Nadie quiere eludir su felicidad, mas puede creer que la dicha es algo doloroso, amenazante y peligroso. No hay nadie que no haya de recibir lo que pida. Pero puede estar ciertamente confundido con respecto a lo que quiere y al estado que quiere alcanzar. ¿Qué podría pedir, pues, que al recibirlo aún lo siguiese deseando? Ha pedido lo que le asustará y le hará sufrir. Resolvamos hoy pedir lo que realmente deseamos, y sólo eso, de manera que podamos pasar este día libres de temor, y sin confundir el dolor con la alegría o el miedo con el amor. (L.339.1)

Confundimos los temporales caramelos del ego, frágiles, limitados y muy temporales, con el placer, sin reconocer el sufrimiento que conlleva la creencia de ser cuerpos. Confundimos la paz de especialismo del ego (por ejemplo, sentir "paz" por haber ganado dinero en la lotería), con la verdadera paz del Espíritu Santo. La verdadera paz es constante y compartida con todos. La paz del ego es temporal y amenazada por los "otros" (si tengo dinero, no lo tienen otros, pero pueden querer quitármelo: conflicto; es uno o el otro, pues alguien ha de ser sacrificado).

En esencia es simple, pues la paz es paz. Pero puesto que nuestra mente está dividida entre la lealtad al ego y al espíritu, tenemos tendencia a autoengañarnos, por lo que llegar a reconocer fiablemente las voces del ego y del Espíritu Santo es un proceso que requiere de práctica, práctica y más práctica: la práctica del perdón, retirando las proyecciones de conflicto y volviendo la mente hacia dentro hacia la paz de nuestro ser.

Es más fácil reconocer el "odio especial" que el "amor especial", pues el segundo es la astucia del ego para confundirnos. Pero por lo pronto, incluso desde la primerísima etapa del proceso de despertar, sí podemos hacer algo fácilmente: reconocer nuestros conflictos cuando nos damos cuenta de ellos, y entonces perdonarlos. Puede que nos confundamos en cuanto a lo que nos da placer o felicidad, confundiéndolo con el dolor y por lo tanto aceptando el sufrimiento sin reconocerlo como tal. Pero con mucha frecuencia sí reconocemos estar en conflicto, y ahí podemos dar nuestros primeros pasos en la práctica del perdón, reconociendo que nos sentimos mal, que "tiene que haber otra manera", y poco a poco ir reconociendo la verdadera causa (interna) del conflicto, y que podemos dejar de elegir eso ("podría ver paz en lugar de esto", L.34).

Con la práctica del perdón, a medida que limpiemos las barreras con que ocultamos la paz, sentiremos más la paz y nos será cada vez más fácil detectar la paz falsificada y temporal del ego, basada en comparaciones de especialismo. Esto es un proceso en el que finalmente vamos a triunfar, porque el Espíritu Santo está con nosotros, y la paz verdadera está siempre en nosotros, oculta o no, pero siempre disponible para que la elijamos, mientras que la "paz" del ego se evapora en seguida, pues nunca es suficiente: si gano dinero, se gasta o se teme que me lo roben; si siento paz al tomarme mi helado, luego volveré a tener hambre; si siento paz por tener una casa más grande que la de mis vecinos, me estaré privando de experimentar la verdadera plenitud, aparte del "susto" que me llevaré cuando se estropee o le pase algo a mi casa; etc.

Cuando aprendemos cuál es nuestro verdadero tesoro (la paz interior), ya no temeremos que nuestro tesoro se deteriore o lo roben los ladrones. Porque lo que somos no puede sernos quitado. El perdón nos ayudará a reconocer esto, pero tenemos que ser pacientes con nosotros mismos, pues disolver el ego va a llevar tiempo, no porque el tiempo y el ego sean reales, sino porque les hemos otorgado realidad y nos resistimos a deshacer estas creencias. Por eso, debido a nuestra resistencia, recorremos este proceso poquito a poco, a nuestro ritmo. La verdad no nos va a empujar, pues Ella sabe que ya ES, así que es infinitamente paciente. Todo depende de nosotros (de elegir despertar, perdonar), así que tarde o temprano completaremos este proceso, a medida que reconozcamos que los "placeres" del ego no son placer sino sufrimiento, y entonces aceptaremos sinceramente dejarnos de tonterías y, por lo tanto, despertar.

Actitud ante los elogios

(Del foro):

¿Es ego, o no es ego?

Pregunta: Hola. Una pregunta: Si mi jefe, un amigo, quien sea, alaba algo que he hecho eficazmente y me siento bien, ¿esa sensación proviene del ego? Gracias.

Respuesta: Como siempre, las circunstancias ilusorias son neutras en sí mismas, así que puede que sí o puede que no, depende de cada caso: de la actitud desde la cual estamos enfocando el asunto. Porque aunque toda verdadera sensación de bienestar procede de Dios (o a nivel ilusorio de Su reflejo: el Espíritu Santo o la mentalidad correcta), no todo lo que identificamos como agradable o placentero lo es realmente, sino que a veces es un simple cebo para que nos concentremos en lo corporal, en la limitada individualidad.

El jefe puede decir lo que sea. Y puedo sentirme bien (o mal) al respecto. El problema es la creencia de que ese "sentirme bien" (o mal) se debe a las palabras de mi jefe. Eso sería creer que algo externo puede afectarme, sea para bien (placer) o para mal (dolor). Eso es lo que el ego quiere que creamos, y en eso se basa la posibilidad de convertirnos en víctimas. Porque si elijo creer que mi bienestar depende de las palabras bonitas de mi jefe (o de mi familia, o de que gane mucho dinero a la lotería, etc), entonces estoy haciendo el mundo real, considerando lo externo como causa, en vez de ser un simple reflejo o efecto de mi decisión interna de sentirme como me siento.

Una lección muy citada del Libro de ejercicios dice: «Nunca estoy disgustado por la razón que creo» (L.5). Podríamos formularla así, refiriéndonos a la misma enseñanza: «Nunca me siento bien por la razón que creo».

La razón de que me siento bien no es que acabo de tomarme mi helado preferido, ni que mi jefe me ha elogiado, ni que mi novia finalmente ha aceptado casarse conmigo. La verdadera razón de mi bienestar, cuando es genuino, es la decisión en mi mente en favor del Espíritu Santo (es decir, de reconocer la verdad y despertar). Y los símbolos externos son solo el reflejo de esa decisión mental.

Por lo tanto, si mi jefe me elogia y me siento bien:

1) Si reconozco que eso es el reflejo de mi decisión de perdonarme a mí mismo y reconocer la verdad, entonces estoy siguiendo al Espíritu Santo y colaborando con mi despertar.

2) Pero si creo que mi bienestar se debe a las palabras que el jefe ha dicho sobre mí, entonces estoy reforzando la creencia de que soy una persona, en vez de utilizar la experiencia para recordar que soy una mente libre del espacio/tiempo. Al reforzar esa creencia, estoy siguiendo al ego, pero si me doy cuenta y cambio mi actitud de especialismo por una actitud de perdón/discernimiento, puedo cambiar del ego al Espíritu Santo y convertir la situación en una oportunidad para entrenar mi proceso de despertar.

La actitud profunda, por lo tanto, es recordar que no hay nada externo que tenga poder sobre nosotros: nada tiene el poder de darnos paz ni de quitarnos la paz. Ninguna cosa del mundo puede hacernos felices (ni siquiera las palabras del jefe) ni infelices (ni siquiera, de nuevo, las palabras del jefe).

Nada externo a ti puede hacerte temer o amar porque no hay nada externo a ti. (T.10.introd.1.1)

Lo reconozcamos o no de manera consciente, toda sensación de bienestar proviene de unificarnos con la Voluntad de Dios. Y en este mundo de dualidad, la Voluntad de Dios se refleja en la forma del perdón.

Todo placer real procede de hacer la Voluntad de Dios. (T.1.VII.1.4)

Déjame perdonar y ser feliz. (L.64.6.4)

Por cierto, ni que decir tiene que aparte de lo comentado, si las palabras de mi jefe me hacen sentir "bien" debido a un egoico enfoque de especialismo, entonces he caído en la red del ego (por ejemplo, si mi jefe me dice que soy excepcional, que soy muy eficiente, y eso lo interpreto como que soy mejor que otros colegas del trabajo y hago depender mi sensación de valía de esa comparación, donde uno triunfa y otro es rebajado, como hace siempre el especialismo). Si hay actitud de especialismo (comparaciones donde alguien es mejor o peor que otro), hay ego. Pero podemos sentirnos bien desde una actitud de mentalidad correcta, por ejemplo interpretando las elogiosas palabras del jefe como un ejemplo del talento que existe potencialmente en todos nosotros, aunque el jefe haya ilustrado la idea tomándome a mí como ejemplo.

Dios, que abarca todo lo que existe, creó seres que lo tienen todo individualmente, pero que quieren compartirlo para así incrementar su gozo. (T.4.VII.5.1)

En cuanto creemos que tenemos alguna capacidad que alguien no tiene, o que alguien tiene alguna capacidad que nosotros no tenemos, podemos estar seguros de que estamos creyéndonos el cuento del ego. Y si nos acordamos de esto, al darnos cuenta, podemos poner remedio a esto, reconociendo que ninguna mente posee nada que no pertenezca a la totalidad. Así volvemos a la actitud del perdón, según la cual todos somos iguales, no diferentes, y nos sentimos bien por nuestra igualdad, y no por los ilusorios y muy temporales especialismos del ego, que nos hacen parecer diferentes a unos de otros.

El reino animal

(Del foro):

Pregunta: Queda claro, que la humanidad habida y por haber configura, por decirlo de alguna manera, esa extensión de Dios llamada Conciencia, Ser, Cristo, etc. Hace tiempo que me hago estas preguntas: ¿el reino animal, que papel juega?; ¿son los animales, también nuestros hermanos? Considero que ellos no son objetos, poseen mentes separadas y cerebros, con lo cual deduzco que un ser humano podría "reencarnar" también en animal, o viceversa. ¿Estoy equivocado, En algún rincón del Curso se toca este asunto?

Respuesta: Un Curso de Milagros dice, en el Texto:

¡Cuán sagrado es el más diminuto grano de arena, cuando se reconoce que forma parte de la imagen total del Hijo de Dios! (T.28.IV.9.4)

O mejor, veamos esa frase en el párrafo completo, que es muy claro:

Te doy las gracias, Padre, sabiendo que Tú vendrás a salvar cada diminuta brecha que hay entre los fragmentos separados de Tu santo Hijo. Tu santidad, absoluta y perfecta, mora en cada uno de ellos. Y están unidos porque lo que mora en uno solo de ellos, mora en todos ellos. ¡Cuán sagrado es el más diminuto grano de arena, cuando se reconoce que forma parte de la imagen total del Hijo de Dios! Las formas que los diferentes fragmentos parecen adoptar no significan nada, pues el todo reside en cada uno de ellos. Y cada aspecto del Hijo de Dios es exactamente igual a todos los demás. (T.28.IV.9)

Todo lo que en el universo ilusorio es percibido como fragmentos u objetos separados, en realidad son todos lo mismo: reflejos de un mismo y único Hijo de Dios. Esto se aplica a todo. Incluye a los animales, por supuesto, pero también los insectos, las sillas, los ríos, los átomos, las galaxias, los libros, los árboles, etc. Esos reflejos parecen estar "ahí fuera", externos a nosotros porque creemos ser un cuerpo, divididos entre "interior" y "exterior". Pero en realidad son reflejos en nuestra propia mente. Y más allá de los reflejos, cuando hayamos perdonado todos los reflejos y recuperemos el conocimiento puro, experimentaremos que todo está en nosotros como parte de nuestro ser. Esto puede experimentarse también mediante la revelación: entonces no hay reflejos, sino verdad; no hay fragmentos separados, sino Unidad, y en esa Unidad está contenido todo: la esencia, una con nosotros, de aquellos reflejos que percibíamos en la forma como si fuesen objetos separados: desde nuestros padres, amantes, amigos —y "enemigos", aunque en realidad no son tales— de todas nuestras "encarnaciones", mascotas, objetos, libros, aficiones, todo. Todos nuestros seres queridos están incluidos en la Unidad, pero no como reflejos, sino su esencia indisoluble con la nuestra. También están incluidos (pues también forma parte de nuestra plenitud de ser) todos aquellos a quienes detestamos, los hayamos conocido "personalmente" o no; esto incluye a Hitler, personajes históricos de todas las épocas, conocidos o no, pero no como formas, sino como esencia inocente: más allá de los reflejos, solo hay pureza.

Así pues, todos los reflejos forman parte de la imagen (imagen=reflejo) total del Hijo de Dios. Los animales están incluidos. Y las sillas, las mesas, las bombillas, todo. No es necesario preguntar cómo se iluminarán los animales, o cómo podría iluminarse una silla, una mesa o una bombilla (bueno, la bombilla no es tan difícil, ¿no bastaría con hacer click en el interruptor? jeje). Porque eso sería tratar de darle realidad a los reflejos. Son solo reflejos en nuestra mente. No hay nada ahí fuera. No hay nada externo a nuestra propia mente. ¡No hay mundo! Y por eso, el Curso nos pide que simplemente nos ocupemos de nosotros mismos:

La única responsabilidad del obrador de milagros es aceptar la Expiación para sí mismo. (T.2.V.5.1)

Porque cuando hayamos perdonado totalmente, cuando hayamos aceptado completamente la Expiación, ya no hará falta preguntar cómo se iluminarán "los demás", porque al iluminarse uno, todos están ya iluminados, pues no estamos separados. Hay una sola mente, y si esa mente eres tú y despiertas, entonces todo está despierto. Por eso basta con ocuparse de uno mismo. No hay un mundo ahí fuera. No hay nada externo a mi propio ser. Reforcemos estas ideas con algunas citas del Curso en la misma dirección:

No hay nada externo a ti. (T.18.VI.1.1)

Nada externo a ti puede hacerte temer o amar porque no hay nada externo a ti. (T.10.introd.1.1)

Él [Dios] es lo único que te rodea. (T.18.VI.10.6)

No busques fuera de ti mismo. (T.29.VII.1.1)

¡El mundo no existe! (L.132.6.2)

No hay ni un solo instante en el que el cuerpo exista en absoluto. (T.18.VII.3.1)

La Unidad es simplemente la idea de que Dios es. Y en Su Ser, Él abarca todas las cosas. Ninguna mente contiene nada que no sea Él. Decimos "Dios es", y luego guardamos silencio, pues en ese conocimiento las palabras carecen de sentido. No hay labios que las puedan pronunciar, ni ninguna parte de la mente es lo suficientemente diferente del resto como para poder sentir que ahora es consciente de algo que no sea ella misma. Se ha unido a su Fuente, y al igual que Ella, simplemente es. (L.169.5)

En la realidad todos somos uno (no como muchos unidos juntos, sino realmente uno en singular: no hay pluralidad, no hay individuos, ni juntos ni separados; aunque la Unidad tampoco es algo singular realmente, pues no está sola, en el sentido de que goza de una ilimitada plenitud, la cual es mucho más total y abundante de lo que nuestra imaginación podría concebir, es una Unidad que es mucho más que nuestra imaginada "multitud infinita"... en comparación, una "multitud infinita" parecería algo solitario y pobre comparada con la plenitud de la Unidad). En la ilusión percibimos lo Uno como reflejado en innumerables fragmentos diferentes, pero eso es una ilusión. Y si uno despierta, despierta la mente y todo ha despertado. Animales y sillas incluidas, por así decir. Porque, para empezar, nunca ha habido realmente humanos, ni animales ni sillas. Ni siquiera ha habido sueño. Pero una vez que parece haber un sueño de dualidad, el asunto es que cuando "uno" despierta, "todos" han despertado con él. Pero ese "uno" tienes que ser tú. Porque mientras tú te niegues a reconocer la verdad, parecerá haber conflicto, individuos, tiempo, cambio y pluralidad. Si bien en cuanto te canses de soñar y aceptes despertar, todo estará despierto junto contigo. Y en realidad nunca nada había quedado dormido. Porque Dios no duerme. Y sólo existe Dios.

Dios es. 

PD: De lo anterior se deducen varias cosas. Mencionemos explícitamente un par de ellas: "¿Son los animales, también nuestros hermanos?": Sí, porque todo lo que percibo es un reflejo de mí mismo, y por lo tanto es mi hermano. "Considero que ellos no son objetos, poseen mentes separadas y cerebros": No hay un mundo ahí fuera. Ni cerebros o mentes separadas. Son alucinaciones, reflejos. Y aunque es cierto que hablamos de estas cosas, es conveniente recordar que lo hacemos por motivos prácticos pero que en realidad es importante que recordemos que todo eso no es verdad. "¿Podría un humano "reencarnar" también en animal, o viceversa?": De lo ya dicho, se deduce que no nos "reencarnamos" ni siquiera en seres humanos. La reencarnación es ilusoria. Si una creencia te hace sentirte mejor o sientes que te ayuda de algún modo, úsala, pero no la confundas con la verdad. No hay un mundo ahí fuera, con humanos o animales encarnando, ¡menos aún reencarnando! (M.24). Solo hay mente. La reencarnación puede ser utilizada como creencia de apoyo en caso de que la veas útil, pero no es verdad realmente. Por lo tanto, el tema no es si podemos reencarnar en humano o en animal (en un mundo inexistente). El tema es qué prefieres creer: qué sientes que te resulta más útil. Son meras creencias ilusorias y ninguna de ellas es verdad. 

jueves, 3 de noviembre de 2016

Sobre el sueño profundo o el sueño sin sueños

Pregunta: Algunos autores y maestros de la no dualidad, aseguran que todas las noches cuando dormimos, hay una fase del sueño (sueño profundo o sueño sin sueño), en la cual experimentamos el Ser; pero nuestro cerebro nunca lo recuerda. ¿Es esto cierto Toni?

Respuesta: Cuando no hay proyección ni pensamiento limitado, hay conocimiento.

Se podría decir que todas las noches experimentamos la "desaparición del universo" jejeje. Pero Un Curso de Milagros no utiliza ese recurso conceptual (de hablar de la triple secuencia de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo). Algunos maestros sí lo han utilizado, por ejemplo Shankara, Gaudapada o Ramana Maharshi. Pero si uno utiliza esa comparativa, hay dos maneras de concebir el sueño profundo: 1) Como parte de la secuencia triple: vigilia, sueño con sueños, y sueño profundo. En este caso, son estados ilusorios que se suceden uno tras otro. 2) El sueño profundo como equivalente al conocimiento. En este caso, podríamos decir que cada noche tenemos una revelación. Es un estado de dicha. Aunque tiene el potencial inconveniente de que algunas personas se asusten porque creen no ser conscientes mientras dura ese estado de sueño profundo. En realidad no es así: sí somos conscientes, pero al no haber mundo ni persona, no es una conciencia humana. Pero eso puede asustar. Otra explicación en palabras es cuando se dice que no somos conscientes en el sueño profundo debido a la envoltura de ignorancia o cuerpo causal, que también conlleva el que "maya", la ilusión, reaparezca de nuevo: vuelve la vigilia o el sueño con sueños. En este tipo de explicación, el sueño profundo no se considera equivalente a la verdad absoluta.

Debido a esas 2 maneras de ver el sueño profundo, Ramana Maharshi a veces decía que el sueño profundo es la verdad absoluta, y otras veces decía que era un estado ilusorio. No se contradecía. Simplemente sabía que unos experimentan el sueño profundo como en el punto 1, y otros como en el punto 2.

El sueño profundo, visto como en el punto 2, no es un estado que se alterna con los otros dos estados, sino que es el "cuarto estado" que transciende los otros 3 (turiya transciende a la vigilia, al sueño y al sueño profundo; y en algunos textos se prefiere llamarlo turiyatita: más allá del cuarto estado... digamos que el quinto estado jejeje... es simplemente para indicar que no es lo que la mente piensa que es: no se puede conceptualizar). Y no se limita al rato en que uno está "en la cama", sino que está constantemente, aunque uno no se dé cuenta debido a la falta de discernimiento, o en otras palabras, debido a los obstáculos mentales que ponemos para ocultar la verdad.

Repito que UCDM no emplea ese recurso, esa comparativa. Y las palabras tendemos a idealizarlas, distorsionarlas, malinterpretarlas. Para asegurarte de que entiendes el uso elevado (del punto 2) del concepto de "sueño profundo", simplemente cambia las palabras "sueño profundo" por "paz". Pues son exactamente lo mismo. La paz está a todas las horas del día (incluso en la vigilia). Cuando la paz se desata totalmente, desaparece el universo. En oriente suelen llamar a eso "samadhi" (o uno de los tipos de samadhi).

El mundo es ilusorio, cambiante, inconstante. Así que no tiene nada de sorprendente que desaparezca frecuentemente, independientemente del nombre que se les dé a las circunstancias externas o a la forma: desmayo, sueño profundo, samadhi, muerte, etc (si se llama desmayo, luego surge la recuperación de la conciencia; si se lo llama sueño profundo, luego surge el despertar y el mundo retorna; si se lo llama muerte, luego surge un nuevo nacimiento... el mundo desaparece y reaparece, hasta que sea disuelto para siempre mediante el verdadero despertar).

Otra posible reflexión: si ves el sueño profundo como un estado del que entras y sales, entonces es ilusorio. Si estás siempre en ese gozoso estado, entonces es verdadero. De cualquier modo, los trucos o comparativas pueden ser útiles para algunas personas, inútiles para otras. Pero lo importante es el perdón: si volvemos la mente hacia dentro, desharemos los bloqueos y experimentaremos la verdad. Ya no importarán las palabras ni las comparativas.

Si estudias el Advaita, puede serte útil reflexionar en los estados de vigilia, sueño con sueños y sueño profundo. Si estudias y practicas el Curso, no necesitarás eso. Basta con saber que lo verdadero es eterno, y practicar el perdón para experimentar este reconocimiento.

Los advaitines pueden emplear el concepto de sueño profundo como el estado en el que se disuelven la vigilia y el sueño con sueños: es decir, el estado primordial o eterno. Es otra manera de decir que lo verdadero es lo permanente (ser), y lo ilusorio es lo cambiante (vigilia, sueño, etc). Es simplemente esa la utilidad.

Pero para que el sueño profundo pueda ser equivalente a turiya (la verdad), hemos de ser conscientes. Si durante el sueño profundo no somos conscientes, entonces pasa a ser simplemente un estado temporal más, junto con la vigilia y el sueño con sueños.

Turiya no es un estado temporal, no se alterna con otros estados, y no es un estado inconsciente. Por eso Ramana Maharshi, para que sus oyentes no confundieran el sueño profundo con turiya, a veces comparaba la realización (iluminación) con un "sueño profundo estando despierto", o con "una vigilia donde se está profundamente dormido". Es decir, tratando de indicar que uno está "dormido" a lo ilusorio, al mundo, al tiempo, pero al mismo tiempo consciente: consciente de lo verdadero, del Ser. Y eso, para el iluminado, no es algo a tiempo parcial: es siempre, tanto si el cuerpo parece estar en la cama con los ojos cerrados, como si está de pie conversando con las visitas o comprando en el mercado.

Sobre la autoestima

(Del foro): 

Pregunta: ¿Son la autoestima, el honor y la dignidad inventos del ego?

Respuesta: Depende del sentido que se les dé a esas palabras. Si son referidas a la individualidad, entonces sí son inventos del ego (y por lo tanto, ahora son neutrales para nosotros, puesto que podemos cambiarles el propósito, como con todas las ilusiones, usándolas para aprender el perdón, en vez de para el especialismo).

Y si esas palabras son referidas a la esencia, entonces pertenecen al ámbito de la mentalidad correcta, lo que significa que a lo que nos referimos entonces es al perdón. La verdadera autoestima proviene del perdón, lo cual deshace la individualidad y revela el verdadero Ser, que se ama a Sí Mismo (Autoestima) porque es Uno y completo. La verdadera dignidad, en este mundo, consiste en perdonar. Y el verdadero honor es igualmente el honor de perdonar, para así reconocer lo único honorable: la Verdad.

Por lo general, en la sociedad esas palabras suelen usarse referidas a individuos y suelen contener bastante potencial de especialismo, pero como decíamos más arriba, podemos unirnos al Espíritu Santo para cambiar el propósito de estos conceptos, utilizándolos como oportunidades para perdonar.

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Y en la práctica, cuando captamos lo esencial, todo resulta ser bastante simple. Por ejemplo, poniendo como ejemplo la autoestima: si logramos recordar el principio básico de elección (prestar atención al propósito: si hay intereses compartidos o intereses separados... unión o rechazo... unicidad o especialismo), entonces nos resultará bastante simple distinguir cuándo estamos en una actitud de especialismo, y cuándo en una de unicidad. Y el ejemplo con el tema de la autoestima podría ser así: si estoy basando mi autoestima en los intereses separados (o tú, o yo), entonces hay especialismo y separación. Por ejemplo, si para sentirme valioso necesito ser mejor que algún otro, o tener un coche más caro o más rápido, o tener un sueldo mayor en el trabajo, o si necesito considerarme más inteligente para poder sentirme valioso y amarme a mí mismo, etc... o todas esas cosas al revés: sentirme víctima porque mi coche es peor o no tengo coche, por ganar menos dinero que mi vecino, etc... Todas esas proyecciones provienen del conflicto básico de la mente egoica entre la mente global dividida y Dios, un conflicto en el que solo uno podía ganar: o Dios o Yo. Y si mi autoestima está basada en los intereses compartidos (reconociendo que todos somos esencialmente iguales, aunque en la forma seamos diferentes... lo cual refleja que no hay separación entre la mente y Dios), entonces no hay una actitud de necesitar ser mejor o peor que nadie, sino un deseo de compartir con todos, reconociendo que en el fondo todos somos igualmente valiosos porque todos podemos tomar la misma decisión de despertar del sueño y reconocer la Unidad que todos compartimos en la Plenitud del Uno.

La autoestima del especialismo, de necesitar ser especialmente mejor o peor que algún otro, es un invento del ego para reforzar la creencia en la individualidad. El propósito de eso es olvidarnos de que somos una mente que puede elegir despertar del sueño de la dualidad, y reforzar la creencia de que somos personas, cuerpos separados los unos de los otros, lo cual necesariamente nos pone en la situación de tener que competir, pues en el mundo físico los recursos son limitados.

Pero observar ese especialismo con discernimiento, sin juzgarlo sino comprendiendo lo que simboliza y el "daño" que nos causa (la aparente pérdida de nuestra paz/plenitud), ese observar tranquilo es perdón: lo cual deshace el especialismo y deshace el ego, devolviéndonos la experiencia de la paz y de la plenitud.

No es necesario ni conveniente inflar a la ilusoria persona de autoestima basada en el especialismo (necesitando que alguien gane y otros pierdan). Más bien, al reconocer que no somos una persona, de manera natural vamos a amar lo que realmente somos todos en unidad, lo cual es completamente digno de ser amado y es completamente compartido, lo cual es infinitamente gozoso. Si nos amamos desde una mentalidad correcta, no sentiremos necesidad de pisar a nadie para sentirnos queridos y valiosos. Y tampoco nos sentiremos víctimas, porque comprenderemos que tampoco nadie puede pisarnos: pisan los cuerpos, pero nosotros somos mentes y utilizamos los cuerpos no para pisar, sino simplemente como micrófonos para compartir susurros de amor: esto es usar el símbolo "cuerpo" como un medio de comunicación.

No somos mejores ni peores que nadie, pues todos compartimos un mismo y pleno INFINITO. ¿Qué mayor "autoestima" podría haber que ésta, que es eterna, ilimitada y compartida con el Todo?

Lo que se limita es del ego ("soy especial: tengo esto y tú no... soy capaz de esto y tú no"... etc). Lo que se comparte es del Espíritu Santo ("en esencia somos iguales, y en cuanto a las diferencias en la forma, procuremos usarlas de tal modo que sean de ayuda para todos"). Intereses separados, o intereses compartidos. Siempre estamos eligiendo entre estas dos opciones. Cuando captamos esto, y estamos atentos para ver cuál propósito de estos dos estamos dando a cada situación, de repente todo se vuelve muy simple. O es una cosa, o la otra. O estamos separándonos mediante el especialismo, o uniéndonos mediante el reconocimiento del valor que todos compartimos por igual. Cultivar la actitud de la unión nos hace sentirnos inmensamente amados, porque entonces reconocemos el Amor real (que transciende completamente la limitada autoestima de una persona separada), el Amor eterno e inmutable, el cual no tiene ningún tipo de forma o límite y se ama infinitamente a Sí Mismo en "todas partes".