domingo, 11 de septiembre de 2016

Cualquier pasito es útil

Por pequeño que sea, cada paso cuenta. Cada pequeño paso en el proceso de despertar es importante. Cualquier destello de discernimiento, cualquier atisbo de perdón, cualquier gota de estar dispuestos a dejar a un lado la individualidad a cambio de la verdad y su plenitud, cuenta y es verdaderamente útil en el proceso de nuestro despertar. En este camino del despertar, ningún paso vuelve jamás a ser desandado. A veces puede parecer eso en la forma, y podemos tener la impresión de experimentar avances y retrocesos, pero en realidad, en cuanto al contenido, sólo hay avances, nunca retrocesos. El iceberg de la culpa se derrite y disminuye, sin nunca volver a aumentar. La culpa ontológica (inconsciente, enterrada en la mente, pero sigue siendo culpa ilusoria) jamás aumenta. Sólo disminuye (al volver la mente hacia dentro, con discernimiento/perdón). Los aparentes repuntes o aumentos de culpa (o de miedo, dolor, etc.) son apariencias a nivel de la forma, cuando tomamos conciencia de nuevas dosis de culpa que en realidad ya estaba en nuestra mente y brota a la superficie de nuestra conciencia —lo cual nos da la oportunidad de perdonarla. Pero cada dosis perdonada y disuelta jamás regresará. Así pues, bien entendido, en el camino del despertar, si hablamos a nivel ontológico (lo profundo de nuestra mente inconsciente, dividida e ilusoria), jamás hay retrocesos. El despertar va siempre en la dirección correcta. Cuanto más volvemos la mente hacia adentro (con el perdón o discernimiento) más se "acelera" el despertar. Aunque el tiempo es ilusorio, nuestra feliz experiencia sería entonces que el despertar parece suceder antes, desde nuestra perspectiva. Y así el sufrimiento va quedando atrás, hasta que finalmente es superado por completo para siempre, al reconocerse experimentalmente que nunca existió. Cada pasito cuenta, por pequeño que sea. Y cada paso dado, grande o pequeño, jamás será retrocedido. De hecho, todos los pasos ya han sido dados. Pues en realidad nunca hubo necesidad de dar ni un solo paso, pues nunca hemos dejado a Dios. Sólo existe Dios, Quien es nuestro estado natural. Sólo tenemos que aceptar eso.

jueves, 25 de agosto de 2016

El bello ejemplo del Sol

Si tenemos humildad y una actitud receptiva, podemos aprender de todos los seres sin excepción. Uno de nuestros maestros puede ser el Sol.

En el Sol no hay una actitud de especialismo. El Sol no discrimina a nadie: no considera a nadie como mejor o peor que cualquier otro. Ofrece amorosamente su luz y calidez a todos los seres sin excepción. Hace el bien, sin mirar a quién. ¡Cuánto podemos aprender del Sol, a sonreírnos los unos a los otros! Esta actitud abierta, consistente en mirarlo todo de un mismo modo, es la llave que abre la puerta de la conciencia de Unidad. Y, ciertamente, el Sol es Uno: cuando el Sol brilla, no hay estrellas, no porque ellas no estén incluidas, sino porque la luz de las estrellas está unida a la del Sol, de la cual no se puede diferenciar. Son uno. 

Seamos como soles, sonriéndonos (mentalmente; puede que a veces también corporalmente) los unos a los otros, independientemente de que en las acciones prácticas cada uno hagamos lo que nos parece mejor para todos. Nuestras percepciones pueden coincidir o diferir, pero lo que no debe faltar es nuestro mutuo amor: nuestras sonrisas universales, ofrecidas a todos sin excepción (como una actitud interior de amor y amabilidad). 

Con una actitud así, todo va siempre bien, con independencia de cuáles sean los reflejos en el mundo externo. Y cuando menos lo esperemos, de repente brotará el despertar. Y la Unidad sigue y sigue, sonriéndose a Sí Misma. 

Un abrazo a todos :-)

jueves, 18 de agosto de 2016

COPYRIGHT (2)

A raíz del reciente post, titulado «Reclamación de copyright y final de las traducciones», me han llegado algunos comentarios, tanto en ese post del blog como por mail. Incluyo aquí el que me ha llegado vía mail, con mi respuesta, que al ser relativamente amplia puede valer para complementar también, como un comentario más, los comentarios que ya habían llegado al blog.

El mail que he recibido comenta lo siguiente:

Amigo Toni.


Acabo de practicar el perdón, acabo de perdonar mis pensamientos de ataque contra Gloria Wapnick. Me cuesta mucho menos asimilar al ego cuando viene de otro ámbito; pero cuando viene de la espiritualidad y especialmente de Un Curso de Milagros, lo paso fatal, ¡no sé si es peor, ser un culto más o ser un negocio más! Me recuerda a la Fundación krishnamurti, también denunció a un blog por el mismo motivo y el administrador se vio obligado a eliminar el sitio. Espiritualidad y Copyright, ¡desconcertante! A sido para un servidor un palo esta noticia, creo que haces un buen trabajo. En cualquier caso, pido al Espíritu Santo ver esto de otra manera y me haré a un lado, porque no sé que pensar.


Un abrazo y gracias.

Mi comentario de respuesta ha sido este otro mail:

Hola, XXX. No pasa nada, a fin de cuentas, tal como nos enseña el Curso, el mundo no existe, por lo que tal como comentas, lo que percibimos como incómodo son oportunidades para perdonar y así despertar.

En el mundo nada es bueno o malo por sí mismo. Cualquier acción puede llevarse a cabo desde una perspectiva de mentalidad correcta o de mentalidad errada. Esto incluye las acciones de reclamaciones por copyright. Aunque generalmente nos resulta más fácil imaginar como de mentalidad recta el compartir sin trabas la información, puede haber muchas ocasiones en que una reclamación de copyright se efectúe inspirada desde una mentalidad recta. Nosotros no sabemos los motivos de otras personas, pero podría haber motivos válidos para restringir la divulgación: por ejemplo que de algún modo afecte negativamente sus ventas (actuales o futuras), o que tengan planes de abrir ellos mismos alguna sección en español, o el motivo que sea.

Cada uno no podemos saber los motivos de los demás, pero podemos centrarnos en nosotros mismos (en el propósito que nosotros mismos damos a cada acontecimiento de nuestra vida), y por lo tanto, tal como comentas, perdonar es una buena opción, la más ventajosa. Y a ser posible tomando conciencia de que a quien estamos perdonando es a uno mismo, no a un "otro" u "otros" que ni siquiera existen como individuos separados, en este mundo dual que percibimos (porque aún nos sentimos atraídos por el ego) pero que no existe.

Nuestra percepción no es algo en lo que podamos confiar demasiado (por eso en el Curso se nos anima mucho a que cuestionemos nuestras percepciones y adoptemos el hábito de recurrir al Maestro interior o Espíritu Santo). Nuestra manera de percibir a alguien es simplemente eso, una percepción. De Gloria Wapnick, por ejemplo, no sabemos su motivación en esto, podría ser (y casi seguro que es) una motivación amable y no basada en el afán de posesión. Sólo sabemos que el mail de reclamación viene firmado con su nombre, en calidad de ser la Presidente de la organización de FACIM. Tal vez algún colaborador (cuya mentalidad tampoco podemos juzgar desde fuera) escribió el mail y ella sólo le haya echado un vistazo, habiéndole dado el visto bueno.

Si la exigencia de no traducir sus materiales despierta en nosotros sentimientos de carencia (de sentir que nos falta información o ayuda), eso es parte de lo que nos conviene perdonar. Porque nunca nos falta ayuda. Todo lo que necesitamos, siempre llega. Tener más textos traducidos no significa que seamos más sabios o que sea más fácil despertar. Lo que nos hace más sabios y facilita el despertar es aplicar lo mucho o poco que hayamos aprendido hasta ahora. Lo que sucede en nuestra vida, independientemente de que parezca "bueno" o "malo" a ojos del ego, es el material con el que podemos poner en práctica lo aprendido en el Curso, y así ir aceptando el despertar. Tenemos todo lo que necesitamos para despertar, y jamás nada ni nadie podrá quitarnos esto, porque siempre nos acompaña el Maestro interior, guiándonos en todo momento. El material externo es sólo un complemento. Lo que haya en nuestra vida, el Maestro interior lo usa como material de apoyo. Pero a falta de otras cosas, el Maestro interior tiene suficiente con lo que quiera que haya. Incluso simplemente tener a mano una guía telefónica sería suficiente para el Maestro interior. O si ni siquiera disponemos de una guía telefónica, siempre tendremos a mano cosas como la respiración, el silencio, la certeza de ser, etc. Lo esencial siempre está con nosotros.

Ciertamente, a veces hay determinadas acciones o actitudes que en la forma suelen resultarnos inspiradoras, por ejemplo siempre me gustó mucho el siguiente mensaje que encontré al comienzo de uno de los libros de U.G.:


Mi enseñanza, si queréis llamarla así, no está sujeta a ningún tipo de derechos de autor. Sois pues perfectamente libres para reproducirla, difundirla, interpretarla, deformarla o adulterarla. Podéis hacer con ella lo que mejor os parezca. Podéis incluso atribuiros su paternidad, sin mi consentimiento ni el permiso de nadie. (U.G.)

Esta cita la he copiado de este post de uno de mis blogs: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2009/07/ug.html

Personalmente algo así es la actitud que más me resuena a la hora de compartir información. Pero incluso una actitud así podría llevarse a cabo no sólo desde una perspectiva de mentalidad recta, sino también desde la mentalidad errada (por ejemplo para presumir de "desprendido", o haciéndolo con sentimientos de superioridad o especialismo).

Ninguna acción es de por sí de mentalidad recta o errada, sino que eso depende de cada caso en concreto. Y como decíamos más arriba, no podemos saber las motivaciones de los demás. Podemos ocuparnos, eso sí, de nuestras propias motivaciones, y así ir aprendiendo a desligarnos del ego.

De manera que lo más útil es centrarnos en nuestro propio ego, y estar atentos cada vez que aparecen sus huellas, para así ir deshaciéndolo más rápido. Cualquier cosa que nos moleste o incomode es una buena oportunidad para deshacer el ego, mediante el perdón, la indagación o la vía que cada uno sigue.

Visto así, si determinadas organizaciones son exigentes con sus derechos de copyright, y dado que nosotros no podemos saber si sus motivaciones son de mentalidad recta o de mentalidad errada, lo que sí podemos hacer es estar calmadamente atentos a cualquier molestia o incomodidad que sintamos, y si nos sentimos perjudicados o incomodados en lo más mínimo, estar agradecidos por la oportunidad que nos están brindando para descubrir el rastro de nuestro propio ego y practicar el perdón.

Siempre que parece cerrarse una puerta, se abren otras puertas y ventanas. La más importante es la puerta/ventana interior, la cual nada ni nadie nos puede arrebatar ni cerrar. El Maestro interior siempre sonríe ante cualquier eventualidad. Y en el fondo, el Maestro interior es lo más profundo de nosotros mismos: nuestra propia esencia. En última instancia es el puro Ser, que está más allá de todos los problemas, más allá de cualquier noticia basada en formas, más allá de cualquier atisbo de que pudiera existir un mundo.

Nada excepto uno mismo puede hacernos daño. Y puesto que el daño es imposible, sólo podemos elegir imaginar que somos dañados/perjudicados. Pero de uno mismo depende ver las cosas como realmente son, en vez de como el ego prefiere verlas. El conflicto no es tal (es sólo una creencia, un reproche que le hacemos a Dios por haber "creado" un mundo imperfecto donde hay tensiones y problemas). Cuando percibimos conflicto, estamos ante la oportunidad de retirar otro trocito de apoyo que le habíamos dado al ego. Le retiramos el apoyo al recordar que nada puede quitarnos nuestra paz interior, y por lo tanto el conflicto es imposible, excepto que insistamos en imaginarlo. Y si una parte de nuestra mente insiste en imaginar conflicto, lo más benévolo que podemos hacer para deshacer el aparente lío es no juzgarnos por imaginar esto. Al no juzgarnos, estamos dando un paso firme en la dirección correcta, un pasito que ya está comenzando a deshacer al ego.

Todos estamos juntos, somos un mismo equipo, viajamos en un mismo barco con un mismo destino y un mismo interés para todos: despertar.

Nos tendemos las manos todos, cada uno con todos los demás. Y despertamos juntos, perdonando cada chispazo de nuestro ego cuando intenta distraernos. Cada vez que nos unimos dándonos las manos y amándonos, derretimos un trocito del ego. Cada vez que preferimos enemistarnos y separarnos, al rechazar la mano de alguien, estamos retrasando la opción de derretir un trocito más de ego ahora. Eso no es grave, por lo que no nos conviene juzgarnos por ello. Y al no juzgarnos, ya hemos vuelto al buen sendero del despertar. Y pasito a pasito, llegaremos a Casa. Todos juntos. Todos felices y unidos en un mismo Amor, como UNO.

¡Un abrazo!


(Fin del mail copiado)

Como esa respuesta supongo que más o menos refleja mi visión sobre este tipo de temas, me ha parecido interesante copiarla aquí al blog, como complemento al tema iniciado con el otro post y sus comentarios.

Saludos

miércoles, 17 de agosto de 2016

Reclamación de copyright y final de las traducciones

He estado unos pocos días de vacaciones. Al regresar, el plan era continuar con mis traducciones de las Preguntas&Respuestas de la web de FACIM, la web de Kenneth y Gloria Wapnick. Pero veo que he recibido un mail, firmado por Gloria Wapnick, donde se me insta a que deje de traducir su material y a que borre todo lo traducido. No he respondido directamente porque no tengo suficiente nivel de inglés para expresarme con sutilezas ni me interesa tener debates en ese idioma con el que no estoy familiarizado. En todo caso, mi respuesta vendría a ser algo como lo siguiente:

1) Como por naturaleza soy perezoso, dejaré de traducir sus materiales, aunque no voy a borrar lo ya traducido, pues me supone algo de trabajo. Prefiero que me demanden, si lo desean.

2) Por mi parte, no obtengo ningún beneficio económico de estas traducciones. No tengo ni siquiera publicidad en mi blog. Pensaba que era una tarea útil para todos: sobre todo para quienes así pudieran leer estos materiales, pero también para FACIM, al promocionarles con un link a su web en cada uno de mis artículos traducidos. Parece que por allá no lo ven así, así que por respeto a los dueños del material, dejo de lado las traducciones. Y por respeto a las horas que he dedicado a traducir (lo cual hice de buena fe), he decidido no borrar lo que ya está traducido. En cualquier caso, me consta que les basta con reclamar a blogspot.com para que ellos me lo borren todo, sin que yo tenga que mover ni un dedo.

3) Pido disculpas a quienes se sientan molestos con esta cadena de acontecimientos (tanto a los responsables de la web de FACIM como a los lectores de las traducciones).

Dejo copia del mail recibido (lo dejo tal cual en inglés, o sea, sin traducir):

Dear Sir: Your blog and website contain material that have a copyright from the Foundation for A Course in Miracles. Therefore you are in violation of the International Copyright agreements and law.

Specifically you include Spanish translations of our "Questions and Answers" section of our website, FACIM.org, as well as Dr. Kenneth Wapnick's Journey Through the Workbook of A Course in Miracles.

Please be advised that all of Dr. Wapnick's works are subject to copyright as well as all material on our website, FACIM.org.

Therefore, I expect you to cease and desist immediately and remove all our material from your website and blog.

Sincerely,

Gloria Wapnick, President
Foundation for A Course in Miracles


Finalmente, visto lo visto, tal vez este blog cambie un poco de dinámica, y en vez de ser sobre UCDM: Comentarios y citas, tal vez quitemos lo de "citas" y lo dejemos simplemente en "comentarios" jejeje. Así que escribiré mis propios comentarios, como he hecho en otras ocasiones (cuando tenga algo que comentar, como acaba de suceder con este post).

Saludos

sábado, 13 de agosto de 2016

Facimoutreach P-1001

Lo único que conozco es soledad y dolor. El Curso promete paz, ¿pero cómo la consigo?

P-1001: Abandoné mis estudios en el colegio (secundaria). He contruido un ego que nunca fue capaz de llevar una vida adulta por mí misma. Me siento tan aislada y desvalida para cambiar mi experiencia de soledad que quiero morir. A mis 55 años he fracasado en todo lo que he intentado hacer. Mi vida ha sido una serie de enfermedades mentales y perturbaciones emocionales y no veo ninguna esperanza de salir de este infierno viviente. Pero esto es sólo el ego que inventé. Jesús dice que podría ver paz en lugar de esto ((L.34)) ¡porque no soy este desdichado ego! Sé eso intelectualmente, pero no supone ninguna diferencia —el dolor no se detiene. ¿Podríais indicarme la dirección correcta conforme intento aceptar la ayuda de Dios y experimentar la paz?

Respuesta: Puede que te alivie un poco saber que no estás sola. El dolor que describes es la experiencia inevitable de todo el mundo cuando la mente elige creer que la separación de Dios es posible y que ha sido lograda. A menudo la angustia es negada, tapada y camuflada, pero es universal para todos aquellos que se perciben separados. El dolor de la separación no puede descartarse con una comprensión intelectual de su origen tal como lo enseña la metafísica de Un Curso de Milagros. De hecho, usar los principios del Curso para tratar de reprimir las punzadas de dolor sólo agrava el problema. La enseñanza del Curso está destinada a ser aplicada con suavidad, empezando con la amable aceptación de uno mismo, sin importar a qué se pueda parecer el bagaje del ego en la vida de uno. El mensaje de perdón del Curso es que la idea de la separación no es un pecado, independientemente de la forma que adopte, y que nadie es un pecador, aunque venga aquí en busca de lo que no puede ser encontrado aquí.

Jesús reconoce los sentimientos que la separación engendra cuando nos dice en el Libro de ejercicios: «Crees ser la morada del mal, de las tinieblas y del pecado. Piensas que si alguien pudiese ver la verdad acerca de ti sentiría tal repulsión que se alejaría de ti como si de una serpiente venenosa se tratase. Piensas que si la verdad acerca de ti te fuese revelada, te sobrecogería un horror tan grande que te apresurarías de inmediato a quitarte la vida, pues sería imposible seguir viviendo después de haber contemplado semejante atrocidad» (L.93.1.1-3). Observa que él no dice que sólo algunos de nosotros podamos pensar eso. Esas palabras se aplican por igual a quienes se ven a sí mismos como fracasos y a quienes se consideran a sí mismos grandes triunfadores en términos del mundo. Todo el mundo tiene este secreto (o no tan secreto) pensamiento acerca de sí mismo. Las palabras clave en esa cita son: "Piensas que..." (o "Crees ser"). Jesús no está diciendo que seamos esas cosas, pero reconoce, sin juzgarnos, que nosotros nos percibimos de esa manera. Se trata de una distinción muy importante y de una cita muy importante. En ella vemos que se reconoce la condición en la que parecemos encontrarnos, vemos que se acepta eso como nuestra experiencia, y aún más importante, que no se hace ningún juicio al respecto. Esta es una de las muchas maneras en que Jesús nos ofrece un modelo para nuestro aprendizaje. Él hace lo que nos aconseja hacer a nosotros: mirar con honestidad a cómo nos sentimos realmente, aceptar que estos son nuestros sentimientos y no juzgarlos como pecaminosos. La verdadera angustia no proviene de haber fracasado en el mundo, sino de juzgar que este fracaso es la prueba de que se es un miserable pecador que merece morir. Siempre es la interpretación que hacemos de una situación lo que le da su significado. Son estas interpretaciones lo que Jesús nos pide que cuestionemos para que podamos determinar si hemos elegido pensar con el ego, que llena nuestra vida de conflicto, o con el Espíritu Santo, que nos llena de paz. Por lo tanto encontrar la paz requiere que estemos dispuestos a cambiar la percepción del ego por la del Espíritu Santo, la cual implica que estemos dispuestos a dejar de lado la interpretación del ego.

El Espíritu Santo establece un estándar del éxito y del fracaso que está en directa oposición a lo que enseña el ego. El mundo nos bombardea con el mensaje de que podemos y tenemos que encontrar la felicidad en este mundo, y de que nuestro éxito se mide por esta felicidad. Nuestros juicios contra nosotros mismos se basan en esta creencia. El Curso enseña que tal sistema de creencias está del revés y se basa no sólo en la creencia de que la separación ha ocurrido, sino en que ha sido un rotundo éxito. El ego ve el sufrimiento mental y emocional como un fracaso; el Espíritu Santo lo ve como lo ve todo en nuestras vidas: como un aula en la que reinterpretarlo todo de acuerdo con Su mensaje. Él nos enseña que la enfermedad de la que todos padecemos está en la mente que cree que es un cuerpo que sufre emocionalmente y psicológicamente porque se identifica con el pensamiento de la separación. El problema no es que pensamos cosas monstruosas sobre nosotros mismos, es que creemos que tales cosas son ciertas, nos las tomamos en serio y, aún más significativo, las juzgamos como pecaminosas. El ego nos dice que una persona con una enfermedad mental está más en el infierno que la persona que está emocionalmente equilibrada. El infierno es el infierno. Aunque el mundo ofrece muchas "tiritas" o parches diferentes para tener la ilusión de que se alivia el dolor de la separación, ninguna de esas tiritas o parches contribuye a la verdadera curación. Una vida exitosa no implica que haya habido sanación, y la angustia emocional no la impide. El único modo de establecerte en la dirección de la paz es que estés dispuesta a aceptar que lo que crees acerca de ti misma no es verdad, y que pongas tu fe en la práctica del perdón que el Curso enseña. En el Texto, Jesús hace una amable llamada a nuestra fe: «Ten fe únicamente en lo que sigue a continuación, y ello será suficiente: la Voluntad de Dios es que estés en el Cielo, y no hay nada que te puede privar del Cielo o que pueda privar al Cielo de tu presencia. Ni tus percepciones más absurdas, ni tus imaginaciones más extrañas ni tus pesadillas más aterradoras significan nada. No prevalecerán contra la paz que Dios ha dispuesto para ti» (T.13.XI.7.1-3).

Si el dolor y la aflicción de tu vida te han llevado a la enseñanza del Curso, han servido para un propósito útil. Sólo queda aceptar la esperanza que éste ofrece dando el primer pequeño paso de reconocer que la mente que eligió la devastación puede hacer una elección diferente. Puesto que el ego te ha fallado, ahora tienes la oportunidad de conseguir el éxito al aplicar el plan de estudios del Espíritu Santo con una mente abierta. Esto sólo requiere que reflexiones en que tal vez hayas estado equivocada con respecto a quién eres, y en que tal vez el Espíritu Santo tiene razón. Te has puesto a ti misma en la dirección correcta al buscar el mensaje de Jesús en el Curso, y por lo tanto «ya no estás completamente [loca], ni tampoco [sola]» (T.17.VII.10.2). Esto en sí mismo no es un alivio pequeño.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions204.htm#Q1001

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-995

¿Todos tienen miedo a perder la individualidad?

P-995: Habéis dicho que si realmente comprendiéramos que el mensaje del Curso es que nosotros no existimos, sentiríamos terror. Pero yo no me siento aterrorizado, sólo incómodo y a veces asustado. Tengo una amiga que también está haciendo Un Curso de Milagros y ella dice que siente felicidad cuando piensa en perder su individualidad y unirse con Dios. Sospecho que debe haber algún grado de obstrucción en ambos, y quizás en todos nosotros. Esto es nuestra negación, nuestra falta de aceptación de la verdad; ¿no es así?

Respuesta: Sí, cualquier persona que crea que está aquí está en negación de la verdad. Si estuviéramos listos para aceptar totalmente la verdad, ya no tendríamos ninguna necesidad de este sueño y despertaríamos a nuestro verdadero hogar en el Cielo, donde todavía somos uno con nuestro Creador. El hecho de que no hacemos eso nos dice que tiene que haber en nosotros una motivación para elegir este mundo de separación y dolor en lugar de la paz de Dios.

Un Curso de Milagros nos hace saber en qué consiste esa motivación. Afirma que hemos inventado este mundo de asesinato y ataque porque es una imagen de lo que pensamos que somos. Creemos que somos asesinos, merecedores de la muerte como castigo por lo que hemos hecho (T.20.III.4). Y lo que nos acusamos de haber hecho es usurpar el lugar de Dios; por lo tanto, en esencia, haber matado a Dios. Al mismo tiempo, creemos que Dios no está realmente muerto y que va a volver para castigarnos. Así que el único concepto que tiene el ego de Dios es el de un padre enfadado que persigue a Su culpable hijo (M.17.7.10). Esta terrible dinámica nos motiva para seguir escuchando al ego y mantenernos soñando que estamos en este mundo de individualidad y separación, al cual Dios no puede entrar (L.PII.Preg3.2.4). En otras palabras, por malo que el mundo pueda ser, pensamos que es nuestra protección.

Sin embargo, otra parte de nuestra mente —simbolizada en el Curso como el Espíritu Santo— conserva el recuerdo del verdadero Amor de Dios. Sabe que el Dios enfadado y vengativo es una ficción del ego. Y por lo tanto tenemos dos sistemas de pensamiento compitiendo en nuestra mente: el del ego, que está muerto de miedo a perder nuestra individualidad, y el del Espíritu Santo, que sabe que no tenemos nada que temer y que nuestro reconocimiento de este hecho y el resultante despertar nos ofrecería todo lo que realmente queremos. El Curso se dirige a la parte de nuestra mente que elige entre estos dos sistemas de pensamiento. Por un lado, se nos pide que miremos al terror, el cual creó falsamente todo un mundo para evitar tener que afrontar tal terror. Por otro lado, se nos dice que este miedo es imaginario y se nos ofrece un método para que finalmente lo dejemos de lado y por fin estemos en paz.

Entonces no es sorprendente que seamos proclives a experimentar emociones muy cambiantes y conflictivas conforme trabajamos con el Curso. Además, debido a que nuestro terror está profundamente enterrado, puede que no tengamos una experiencia emocional directa de él —y ciertamente no de manera constante. El Curso nos dice que: «Lo que yo llamo "mis" pensamientos no son mis pensamientos reales» (L.51.4.3). Lo mismo vale para los sentimientos. Los sentimientos mienten porque casi siempre son el resultado de pensamientos sobre algún aspecto de nuestra existencia ilusoria como individuos en este mundo físico.

Por supuesto que los sentimientos pueden ser útiles si nos motivan a que le pidamos al Espíritu Santo que mire con nosotros los pensamientos que hay tras ellos, dejando que Su Amor ocupe el lugar de la culpa del ego. Si podemos hacer sólo eso con nuestros sentimientos —aprender a simplemente observarlos sin juzgarlos, sin analizarlos en exceso y sin preocuparnos por ellos— disminuirá gradualmente su intensidad y su aparente importancia, al tiempo que se incrementa nuestra capacidad para sentir la paz de Dios.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions203.htm#Q995

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

viernes, 12 de agosto de 2016

Facimoutreach P-987

¿Acaso el matrimonio no implica una relación especial? Entonces, ¿cómo pueden las personas casadas ser "maestros de Dios"?

P-987: ¿Están casados Gloria y Kenneth Wapnick? Si están casados, ¿no significa eso que aún tienen egos?

Respuesta: Para responder a tu primera pregunta: Sí, están casados. Tu segunda pregunta parece implicar un par de malentendidos basados en suposiciones sobre lo que podemos decir acerca de otras personas basándonos en los hechos externos de sus vidas, y posiblemente haciendo suposiciones sobre qué se requiere para ser un maestro de Un Curso de Milagros.

Muchos estudiantes del Curso han llegado a la errónea conclusión de que el matrimonio —o incluso cualquier tipo de relaciones íntimas— es una forma de relación especial y que por lo tanto es espiritualmente más avanzado no estar en relaciones así. Sin embargo, esto no es en absoluto lo que Jesús está tratando de enseñarnos en su Curso. Él no se preocupa por la forma de nuestras relaciones. Al fin y al cabo, ¿cómo iba a preocuparse por algo que él sabe que en realidad no está sucediendo? Como estudiantes del Curso, podríamos evitar un montón de errores si recordáramos su enseñanza principal: «[Aquí estáis] soñando continuamente» (T.18.II.5.12). En otras palabras, aquí no está sucediendo realmente nada. Así que Jesús trata de ayudarnos a regresar adonde está la acción: nuestras mentes.

Él define la relación especial como nuestro intento de obtener de fuera de nosotros mismos algo que pensamos que nos falta. Es un esfuerzo para encontrar un sustituto para el Amor de Dios, el cual pensamos que hemos destruido y perdido para siempre. Date cuenta de que esto podría ser una descripción de nuestra relación con otra persona, pero con la misma facilidad podría describir nuestra relación con cosas tales como la comida, el aire y el agua. Y ciertamente Jesús no nos está diciendo que paremos de respirar (ni que nos sintamos culpables con respecto a eso). Más bien, él quiere que gradualmente reconozcamos que las relaciones especiales que parecemos tener en este mundo son simplemente reflejos de la única relación especial que tenemos con el sueño mismo. Él quiere que aprendamos que no necesitamos seguir soñando con el exilio porque nuestra culpa es imaginaria.

El proceso que él nos ofrece para lograr este objetivo implica cambiar de maestros internos —soltar la mano del ego y tomar la del Espíritu Santo. Él nos dice que: «El Espíritu Santo, en Su función de Intérprete de lo que has hecho, se vale de las relaciones especiales, que tú utilizas para apoyar al ego, para convertirlas en experiencias educativas que apunten hacia la verdad. Siguiendo Sus enseñanzas, todas las relaciones se convierten en lecciones de amor» (T.15.V.4.5-6). Y por lo tanto, cualquier relación puede ser especial o santa. Lo que las convierte en una o la otra no es la forma que adoptan nuestras relaciones, sino simplemente si las usamos para proyectar culpa o para extender amor. Y, una vez más, esto es una decisión interna y no algo que nosotros pudiéramos juzgar acerca de otra persona. Por otra parte, a medida que procuramos seguir el plan de estudios de Jesús, la mayoría de nosotros iremos zigzagueando atrás y adelante saltando entre el propósito de mentalidad-recta y el de mentalidad-errada en todas nuestras relaciones, mientras en nuestra mente siga habiendo cualquier rastro de culpa o miedo.

En caso de que hicieses tu pregunta porque piensas que un maestro tiene que estar libre de ego con el fin de enseñar el Curso ((un tema parecido al de este párrafo se comenta en P-890)), recuerda la declaración del Manual diciendo que «Un maestro de Dios es todo aquel que decide serlo. Sus atributos consisten únicamente en esto: de alguna manera y en algún lugar ha elegido deliberadamente no ver sus propios intereses como algo aparte de los intereses de alguien más» (M.1.1.1-2). Por lo tanto, en vez de centrarse en si un maestro está libre de ego (algo que, una vez más, nunca podríamos saber acerca de otra persona), es mucho más útil preguntarnos si la enseñanza de alguien activa nuestra culpa o nos ayuda a sentir más amor. En última instancia, no necesitamos preocuparnos por cuán avanzadas puedan estar otras personas en su proceso, o ni siquiera por cuán avanzados podamos estar nosotros en el nuestro. Lo que importa es si nosotros estamos eligiendo el amor ahora.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions200.htm#Q987

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html