jueves, 13 de octubre de 2016

Interesante artículo del Dr. Ozodi Osuji

En otro de mis blogs he posteado la traducción de un artículo escrito por el doctor Ozodi Osuji. El artículo, que se publicó en 2012 y que he traducido con permiso de su autor, se titula:

Nada existe en el universo material de espacio y tiempo

Podéis leerlo aquí:

http://jugandoalegremente.blogspot.com/2016/10/nada-existe-en-el-universo-material-de.html

Es un artículo interesante, desde el principio podréis sentir cierta resonancia con algunas de las ideas de UCDM, incluso finalmente menciona explícitamente a Helen Schucman y el Curso de Milagros, recomendando leerlo, si bien la trayectoria espiritual del Dr. Ozodi Osuji ha sido principalmente en el hinduismo en su aspecto de la filosofía Advaita, como puede verse reflejado en los libros que recomienda al final de su artículo.

lunes, 10 de octubre de 2016

Un camino espiritual esperanzador

Un amigo me ha escrito por mail, comentando sobre algunas de sus experiencias y dilemas, así como sobre algunas de sus intuiciones, alguna desde hace años, desde la infancia. Copio aquí el comentario que le he enviado:

Hola (...), tienes mucha compañía en esto porque muchas personas que ahora siguen algún camino espiritual, han experimentado a lo largo de su vida cosas similares a las que comentas. A veces incluso con intuiciones desde la infancia, como es tu caso. Ahora que has descubierto UCDM dispones de algunas ventajas, pues es un camino espiritual finamente diseñado para deshacer las capas de ilusión y experimentar la paz y la verdad. Experimentarás paz, incluso mucho antes de la iluminación, pues a medida que se practica el proceso del perdón hay menos obstáculos que taponen la paz permanente que brilla en nuestro interior. Cada uno irá destaponándose y reencontrando la paz, sea cual sea el camino espiritual que siga. El camino que provee UCDM es un procedimiento rápido, en términos relativos. Se puede incluso llegar a despertar completamente en una sola vida: esta. Generalmente, sin un camino espiritual claro, despertar puede demorarse por siglos y milenios, por vidas y vidas, si usamos la metáfora de la reencarnación. UCDM no es el único camino para lograr el despertar, pero es rápido y se puede lograr en esta vida. Y si uno no consigue perdonarlo todo en esta vida, al menos lo "ganado" ya no se pierde, pues la culpa inconsciente que hemos perdonado queda deshecha para siempre y nunca va a volver. Esto implica que en una hipotética siguiente vida tendremos ya mucho avanzado, y sentiríamos que las cosas nos resultan más fáciles. No obstante, no es importante ponernos a pensar en futuros posibles, nos basta con enfocarnos en el perdón, ahora, cada día de esta vida. Cuando tenga que llegar el despertar, simplemente llegará. Tal vez por sorpresa. Lo que sí notaremos mucho antes, es una paz que nos parecerá cada vez más estable. Llega un momento que solamente se pierde la paz ocasionalmente, fugazmente al enredarse uno en el sistema de pensamiento del ego. Pero en esos casos de estudiantes espirituales avanzados, en seguida puede uno acordarse de perdonar, retornando así a la tranquilidad. Cada vez nos dejaremos engañar menos y durante menos tiempo por el sistema de pensamiento del ego. Al principio es normal y frecuente enredarse con el ego, pues tenemos una alta resistencia a despertar: amamos nuestra individualidad. Estamos apegados a ser distintos, separados, individuales. Ya apenas recordamos lo que se siente dejando de lado la individualidad y experimentando así la Totalidad. La Totalidad es plenitud maravillosa, paz sin límites. Para volver a experimentar Eso, que es nuestro estado natural, tenemos a nuestra disposición las herramientas del despertar; en el caso de UCDM, se nos ofrece principalmente el proceso del perdón, el cual nos ayuda a deshacer nuestra resistencia y a experimentar cada vez más paz, de manera más fácil.

Finalmente, con la iluminación, la paz es permanente y descomunal.

Pero para llegar a la paz previa, y posteriormente a la iluminación, es necesaria la práctica del perdón (o la que cada uno esté siguiendo). Aunque algunas personas experimentan paz sin haber seguido conscientemente ningún camino espiritual en esta vida (en otras sí), aun así esa paz no es comparable con el despertar total, el cual no va a suceder por casualidad. La práctica es necesaria, salvo que uno ya haya hecho casi todo el trabajo en la anterior vida (habiendo ya derretido casi todo el ego, y lo poco que queda puede ya derretirse más o menos espontáneamente, sin necesidad de seguir conscientemente ningún camino espiritual concreto, pues la actitud mental ya es muy limpia de por sí). Pero la práctica es necesaria para la mayoría de nosotros. Podríamos decir que de cada millón de personas, 999999 necesitan practicar si esperan tener alguna posibilidad de despertar totalmente en esta misma vida. Sólo excepcionalmente alguien no requiere ninguna práctica porque ya está casi iluminado desde el principio.

El post que te ha gustado, del destello infinito de paz, refleja nuestra propia herencia de paz, felicidad, plenitud. El perdón nos abre el camino para destapar esto, que brilla en nuestro interior, como esperando a que lo aceptemos, a que dejemos de reprimirlo. Cuando perdonamos, estamos dejando de reprimir la paz, pues estamos deshaciendo capas y capas que la tapan.

Todas las personas han tenido intuiciones de que algo muy valioso se cuece por dentro. No siempre somos del todo conscientes de estas intuiciones. Y las personas experimentamos estas intuiciones de maneras distintas. Un Curso de Milagros habla de alguna de estas intuiciones que nos susurran palabras dulces desde nuestro interior. Es como un recuerdo de la verdad, que a veces se aviva en nuestro interior y brota como una especie de sensación o intuición de que hay esperanza, de que existe una enorme paz, que una vez disfrutábamos sin límites, aunque ahora parezcamos haberla perdido de vista. En el Texto de UCDM hay una sección titulada "La canción olvidada", que habla de una de estas intuiciones. Está en la primera sección del capítulo 21 (T.21.I), a partir del 6º párrafo. En otras partes del Curso también se evoca esta sensación, por ejemplo en la Lección 182 del Libro de ejercicios, titulada "Permaneceré muy quedo por un instante e iré a mi hogar". Hay algo en nuestro interior, un recuerdo casi olvidado, muy silenciado, como un Niño Divino que recuerda la belleza de la verdad, pero ese recuerdo lo hemos sepultado bajo innumerables capas de resistencia y culpa, por lo que raras veces nos permitimos entrar en contacto con él. El perdón nos ayuda a destapar este bello regalo que nos espera en nuestro interior. Como algunos autores han dicho, tenemos un diamante en nuestro propio bolsillo, sin saberlo. Somos ilimitadamente ricos (en paz, en verdad) y sin embargo vivimos como pobres miserables, aferrados a nuestra individualidad repleta de carencia. La práctica del perdón nos ayuda a superar esta actitud de resistencia a la verdad, muy suavemente, poco a poco.

Aunque todas las personas han sentido o casi sentido este tipo de intuiciones alguna vez, no todas experimentan esto del mismo modo (una misma persona puede experimentar esto de modos muy diferentes, en ocasiones diferentes). Algunas personas experimentan este tipo de experiencias como una sensación bella y deliciosa de paz, que les da esperanza de que algo bueno hay por alguna parte, en su interior, en la vida. Otras personas pueden interpretar esto de manera negativa: una parte de su mente tiene este recuerdo de la paz interior, pero la "bella canción olvidada" no termina de brotar a su conciencia, y lo que sienten es ira, o desesperación, etc. Sin ni siquiera saber por qué. Inconscientemente saben que algo valiosísimo se oculta en su interior, y puede surgir ira o irritación por no poder disfrutar de eso. Puede surgir culpa, porque una parte de nuestra mente sabe que nosotros mismos hemos elegido renunciar a ese regalo de perfecta paz, a cambio de nuestra cutre y limitada individualidad. Sin embargo, no soltamos la individualidad (como si fuera una droga). Somos afortunados de conocer el proceso del perdón, pues nos facilita mucho el deshacer nuestra adicción a la individualidad, permitiéndonos así destapar la paz que habíamos tapado aconsejados por el ego (el ego es nuestro deseo de ser especiales, nuestro deseo de individualidad; es una metáfora). El perdón deshace al ego. Por lo tanto, el perdón resuelve todos nuestros problemas.

El camino de UCDM, el proceso del perdón, es una espiritualidad que da esperanza (porque funciona y uno acaba teniendo cada vez más acceso a la paz), es una espiritualidad dulce, feliz (no se requiere renunciar externamente a nada; todo se hace a nivel mental; el desapego es mental, no tiene que ver con nuestra conducta externa, por lo que este camino es muy tranquilo y suave). En algunas de las etapas de nuestro camino hacia el despertar, podemos sentir como que percibimos más conflicto, más negatividades. Esto se vive como problema solamente al principio del proceso; luego cada vez menos. En las etapas más avanzadas uno se convierte en un "alumno feliz", en un soñador feliz, en un tranquilo practicante del perdón, con confianza, con paz (a pesar de los repuntes egoicos, cada vez más fugaces), mucha confianza porque uno sabe que esto funciona y cada vez hay menos ego. En el momento debido, la última capa de ego, la última capa de culpa inconsciente caerá derretida por el perdón, y experimentaremos la última de las ilusiones, la iluminación o despertar. Entonces sabremos, no intelectualmente o de palabra, sino experimentalmente, que nunca hubo sueño y que todo estuvo y estará siempre bien. Seremos (experimentalmente) libres del tiempo, habiendo superado lo ilusorio y viviendo en la eternidad de lo intemporal. Solo eso es plenitud.

Para disfrutar experimentalmente de Eso (de nuestro Ser), nos centramos en el ahora: en nuestra práctica cotidiana del perdón. Esta práctica es la llave que nos abre todas las puertas de plenitud y paz. El camino espiritual, que al principio puede parecernos cuesta arriba, muy pronto se hace muy llevadero y más tarde la sensación es que va cuesta abajo: todo fluye por sí solo, espontáneamente, incluso el perdón.

Algo en nuestro interior recuerda la Verdad. Pongámonos de parte de ese "algo" que recuerda. Aceptemos el regalo. Mediante nuestra práctica del perdón. Es una práctica no obsesiva. Es una práctica relajada. Es simplemente discernimiento abriendo la puerta a la confianza y a la paz.

Estamos salvados porque nada puede impedirnos perdonar, si así lo elegimos. Nada puede impedirnos despertar. Vamos a reconocer la verdad de nuestro Ser. Experimentalmente. Permanentemente, en plenitud para siempre.

¡Un abrazo!

lunes, 3 de octubre de 2016

CONCORDIA Y PLENITUD (foro)

He creado un pequeño foro, a modo de experimento para ver si a la larga resultara útil como una herramienta más para comunicarnos unos con otros e intercambiar ideas.

He dado al foro este nombre:

 CONCORDIA Y PLENITUD
Foro sobre la paz, la unidad, la iluminación, la pura no-dualidad y Un Curso de Milagros


Hasta ahora no tenía ni idea sobre la creación de foros. He participado o participo en unos pocos de vez en cuando, pero como simple participante. Pero he encontrado un sitio-web donde la creación de un foro resulta relativamente fácil (casi como crear un blog de fácil), y he decidido intentar este experimento. Esperemos que tenga algo de utilidad jejeje

Pues nada, ya sabéis que existe esta otra posibilidad. Cualquiera puede contactar conmigo como hasta ahora, a través de los comentarios en mis blogs o por medio de e-mails. El foro es otra posibilidad más que tenemos ahora, con la ventaja de que si algún día se apuntan más participantes, puede fluir un buen intercambio de ideas en conjunto, o comentar sobre los libros o enseñanzas o ideas que les gusta a cada uno, etc.

El foro es un medio más para poder opinar sobre sobre la espiritualidad no-dual o por ejemplo sobre los temas de mis blogs, con la posibilidad de que podáis conversar entre vosotros con más comodidad que en los comentarios de un blog (pudiendo escribir comentarios con frases a color, en negritas, etc).

Comentar en el foro requiere registrarse primero en él. Para leer lo que digamos los demás se puede hacer desde ya, sin necesidad de registro.

Estáis invitados a participar si os apetece, ya sea comentando, preguntando, saludando, sacando algún tema para debatir, elogiar, criticar o lo que surja, siempre que sea desde un tono de respeto y amabilidad los unos por los otros.

Los foros sobre este tipo de temas (no-dualidad) suelen ser muy minoritarios, por lo que quien participe será mejor que tenga paciencia en caso de que a veces puedan no surgir respuestas al tema que uno plantee. Puede ser que haya pocos usuarios que tengan ganas de hablar sobre un tema específico, o que sí los haya pero visiten el foro cada mucho tiempo, como sucede con otros foros de esta temática. Y además este foro acaba de nacer, de hecho ahora mismo tiene un único usuario que soy yo, y mis ideas suelo plasmarlas principalmente a través de mis blogs. Aún así, y especialmente al principio para compensar la escasez de participantes, procuraré participar con algo de actividad de vez en cuando, sobre todo cuando surja alguno de mis temas favoritos jejeje.

Puede que esta idea de crear el foro no termine de arrancar, y si no surgen participantes que nos animen a los demás, este experimento quedará como un mero intento de crear una herramienta para comunicar unos con otros e intercambiar ideas. En principio, cuando escribo algún tema nuevo lo posteo en alguno de mis blogs, y lo habitual no creo que vaya a ser postear temas largos en el foro, pues para eso tengo los blogs. Pero el foro puede servirnos para comentar pequeños temas más concretos, o comentar sobre algo que no se haya tratado en los blogs. Por otro lado, quienes no tengáis blog pero sí os interesen estas temáticas y os apetezca compartir en el foro algún aporte, puede ser otra utilidad más del foro, para que dispongáis de un lugar donde expresar vuestras ideas. Independientemente de que luego nos gusten las opiniones del resto de usuarios, ¡o la falta de opiniones jeje!

En cualquier caso, estáis invitados a participar en esta especie de experimento, para ver si de esto sale algo sano.

Saludos

viernes, 30 de septiembre de 2016

El proceso del despertar

Como continuación del intercambio de e-mails que posteé aquí http://jugandoalegremente.blogspot.com/2016/09/emocion-dolorosa-que-desaparece-y.html surge este nuevo post, donde recojo mi siguiente e-mail en esa conversación, que responde a alguna pregunta más.

Copio dicho e-mail:

(...) En cuanto a lo que comentas en tu último e-mail, sí, hay señales o indicios que nos indican que vamos por buen camino, y los mejores indicios (que no tienen por qué ser espectaculares) se relacionan con la paz: sentirse más tranquilo y relajado, más amoroso y ligero, menos inclinado a juzgar, etc. Estos indicios pueden presentarse en una gran variedad de formas diferentes, por ejemplo de un modo "negativo", en el sentido de que en algunas etapas quizás no sea tanto la paz que sintamos, sino que lo que notamos más bien es la ausencia de tensiones que antes solían acompañarnos más a menudo. Un ejemplo concreto: podemos notar que determinada situación que anteriormente nos incomodaba mucho, ahora nos incomoda mucho menos o incluso deja de molestarnos completamente. Otro ejemplo de indicio es que nuestras fases de inquietud se vuelven cada vez más cortas y menos frecuentes.

Pero hay que tener en cuenta que en el proceso del despertar pasamos por diversas fases y algunas de ellas son un tanto turbulentas. Concretamente las primeras fases suelen ser las más difíciles. Y no olvidemos tampoco que el proceso del despertar se describe como un largo proceso que dura años (Gary Renard y Kenneth Wapnick nos aconsejan que lo enfoquemos como un proceso de por vida), suelen ser años, décadas, de proceso, donde podemos atravesar diversas etapas. En el Curso, en el Manual para el maestro se mencionan las 6 etapas del "desarrollo de la confianza" (M.4.I.A en los párrafos 3 al 8, siendo cada párrafo la descripción de una de estas etapas), que pueden considerarse aproximadamente como equivalentes a las etapas del proceso del despertar. Y es reseñable que 4 de estas 6 etapas son poco "pacíficas", siendo etapas más o menos conflictivas. Solamente las etapas 4 y 6 son predominantemente tranquilas, y la 6 la podemos considerar como un caso aparte porque es el final del proceso: la iluminación (en este caso la paz ya no es solamente predominante, sino permanente, definitiva). Si te interesa leer más sobre este tema, escribí un largo post comentando sobre esa sección del Manual, aquí: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/10/las-6-etapas-del-desarrollo-de-la.html

En definitiva, que no debemos sorprendernos de que haya cierta cantidad de conflicto mientras el proceso del despertar no haya concluido, y nos conviene estar preparados para afrontarlo cuando surja, mediante la práctica del perdón no-dual. Pero es legítimo aspirar a una mayor conciencia de la paz, y de hecho, con la práctica del proceso del despertar nos será cada vez más habitual descansar en la paz, al mismo tiempo que disponer de ánimos y confianza para saber afrontar mediante el perdón los repuntes de conflicto según vayan surgiendo.

Lo que dije de que conformarnos con menos que la iluminación es conformarnos con nada, es algo que se dice con el propósito de que no "cantemos victoria" antes de tiempo (creyendo que ya estamos iluminados sin estarlo todavía), pues por ejemplo uno podría confundir la etapa 4 del proceso de despertar con la iluminación, debido a que esa etapa a menudo implica una buena dosis de paz, a veces muy estable en apariencia (y con frecuentes momentos de paz genuina). Pero mientras no se complete el proceso del perdón, todavía habrá culpa inconsciente en lo hondo de nuestra mente, que nos amargará el pastel de un modo u otro, aunque durante un tiempo podamos reprimir el amargor.

Es correcto valorar y apreciar la paz que alcanzamos en cada paso de nuestro camino. Simplemente no imaginemos que sentir determinadas dosis de paz es la iluminación. Cuando ocurre la iluminación, la paz es permanente y total. Completa. Hasta el punto de que incluso si unos alocados inquisidores crucificasen o torturasen el cuerpo del iluminado, el ser iluminado no sufriría la más mínima incomodidad ni física ni mental/emocional. Si no se ha llegado a ese punto de paz completa, lo más beneficioso es tener la humildad de reconocer que el proceso de despertar aún no se ha completado. Y ese es el sentido de no conformarnos con menos. Conformarnos con una paz parcial es como conformarse con nada, si comparamos con la ilimitada paz que es nuestra verdadera herencia. La verdadera paz sí lo es Todo.

Sobre lo que preguntas de cómo entregar la decisión inconsciente por la separación, puesto que la parte inconsciente de nuestra mente no la percibimos, perdonamos este lado "oculto" mirando sin juicio (con calma y discernimiento) su reflejo "externo": los símbolos del mundo que nos inquietan y nos resultan conflictivos. Esto se hace mediante la intención, en un proceso que con el estudio y la práctica del Curso vamos comprendiendo cada vez mejor. Puedes encontrar información básica en este post: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2010/06/sintesis-del-perdon-sobre-el-perdon.html Aunque puede que lo más práctico sea aprovechar el libro de Gary Renard titulado «La Desaparición del Universo», donde se dan unas explicaciones completas y buenísimas, y diversos ejemplos de cómo aplicar este proceso del perdón no-dual. El inconveniente para algunas personas con este libro de Gary Renard es su formato, pues Gary lo presenta como que dos maestros ascendidos, Arten y Pursah, se le aparecían "de la nada" y le explicaban toda esa información. Sin embargo, lo que importa es el mensaje, no los mensajeros o el formato en que se presenta el mensaje. No es importante creer la manera en que Gary presenta esa información en el libro. No hay problema en que uno elija creer que ocurrió así, o en creer que más bien lo de esos dos maestros ascendidos es una parábola que usa Gary Renard para presentar la información. En el sueño dual cualquiera de estas posibilidades es posible, pero lo que importa no es la forma en que se presenta el mensaje, sino el mensaje en sí. En el libro de Gary (como también en algunas obras de Kenneth Wapnick) se explica en detalle el proceso, de manera completa, incluido el muy útil contexto de la mitología de las 4 divisiones de la mente, una larga explicación que ayuda a comprender mejor los fundamentos y el mecanismo del proceso del perdón no dual.

De momento, digamos de pasada que entregamos esa decisión interna e inconsciente por la separación del modo siguiente: haciéndola consciente, lo cual hacemos al tomar conciencia de sus reflejos y ramificaciones y ya no desear eso más. La decisión interna inconsciente es solamente una, pero los efectos externos que observamos de ella, reflejados en nuestro mundo dual, son múltiples (pues esa única decisión interna se ha dividido y proyectado en miles y millones de fragmentos aparentemente externos). Por eso, aunque la decisión de perdonar (la decisión inconsciente interior) es una sola, nuestro perdón parece proceder en forma múltiple, por lo que practicamos el perdón miles de veces, aprovechando cada oportunidad: cada símbolo de conflicto que observamos fuera, al perdonarlo nos permite deshacer un trocito de esa única decisión interna por la separación. Así, el iceberg interno de la culpa inconsciente va derritiéndose poco a poco. Nosotros no percibimos directamente lo inconsciente, pero percibimos los innumerables problemas o símbolos conflictivos que nos rodean, y al aplicarles el perdón, vamos deshaciendo el error de haber elegido la separación en nuestra mente inconsciente. Esto puede entenderse cada vez más profunda y claramente al estudiar el Curso, o el libro de Gary, y sobre todo al practicar el perdón. La práctica es lo primordial. Cada vez que practicamos lo mucho o poco que hayamos entendido hasta ese momento, se derretirá un trocito del iceberg o sistema de pensamiento del ego, y poco a poco nos sentiremos más calmados y en paz, viendo las cosas cada vez con mayor claridad y confianza. Y al ver con más claridad, nuestra práctica también mejorará.

Cualquier esfuerzo o pasito que demos en esta dirección será aprovechado (y cada paso dado nunca será retrocedido, a pesar de lo que pudiera parecer si juzgáramos las situaciones basándonos solamente en los símbolos externos). Cualquier pasito es útil. Pues una parte de nuestra mente inconsciente (de hecho la parte más poderosa: el Recuerdo de la Verdad, aún presente en el interior de nuestra mente) está de nuestra parte en este proceso de despertar, y esta parte es la que se ocupa de todo lo relativo a la parte inconsciente de nuestra mente. Nuestro papel a nivel consciente es simplemente estar dispuestos a que este proceso suceda, y esto idealmente implica estudiar los fundamentos teóricos que nos ayudan a practicar el perdón de manera más eficaz: y poco a poco vamos experimentando los beneficios (paz, disminución del miedo/dolor, mayor claridad) de esta práctica. Al desapegarnos de los reflejos que percibimos, estamos permitiendo que se sane el error interior que causa los reflejos: sanando la creencia inconsciente en la separación.

El perdón se expresa de tantas maneras que es imposible mencionarlas todas explícitamente. Con el libro de Gary podemos hacernos una buena idea de lo esencial y ver ejemplos. Por ejemplo, cada vez que ponemos en duda alguna de las ideas del sistema de pensamiento del ego, o cada vez que dudamos del ego, de la realidad del mundo, de la realidad de la muerte y del cuerpo, de la linealidad del tiempo, etc., estamos practicando el perdón, seamos conscientes de ello o no.

El proceso del perdón ha comenzado incluso antes de que oyésemos noticias de tal proceso. Al abordar una enseñanza tan completa como el Curso, simplemente estamos acelerando este proceso. Pero es un proceso que en realidad ya está en marcha. Y el final está garantizado. Todos los seres que se perciben a sí mismos en conflicto, experimentarán el despertar del sueño de la dualidad. No podemos elegir si despertaremos o no, puesto que todos despertaremos (puesto que el tiempo no es lineal, se puede decir en cierto sentido que en realidad ya hemos despertado). Lo único que podemos elegir es cuándo despertamos. Y cada vez que usamos el perdón, estamos diciendo que queremos despertar ahora. Cada vez que perdonamos estamos despertando y un trocito del iceberg de la culpa inconsciente (el ego) se derrite. Podríamos perdonarlo todo de golpe, de una, todo a la vez en un solo instante, pero debido a nuestra resistencia a despertar (una resistencia en gran medida inconsciente) y a nuestro miedo, lo que hacemos en la práctica es dosificar el perdón, como si partiéramos ese iceberg de culpa/miedo/separación/ego en miles y miles de trocitos, perdonando cada uno de los trocitos por separado, uno por vez. Entonces un vecino me mira con cara de pocos amigos; perdono. Veo en las noticias que hay guerras o atentados terroristas; perdono. Me duele el estómago; perdono. Me despiden del trabajo; perdono. Encuentro a la mujer de mis sueños y eso me entusiasma pero al mismo tiempo me entra preocupación de que algo salga mal o que ella enferme o pase algo malo; perdono. Me escuece un ojo; perdono. Pierde mi equipo de fútbol preferido; perdono. Me siento en paz; celebro. Se estropea el frigorífico de mi casa y me molesta eso; perdono. Vuelvo a sentir paz; celebro. Recibo una buena noticia que no esperaba; lo celebro (aunque sin olvidarme de que lo externo en sí no es más que un símbolo o reflejo de mi decisión interna por la paz o por el conflicto). Me pica la oreja; perdono. Vuelvo a sentirme en paz; celebro (me relajo en la paz). Y poco a poco, el ego y el conflicto se va derritiendo, y la paz crece y la iluminación se acerca. Finalmente, a todos llega la iluminación, que se entenderá como el reconocimiento de lo que ya estaba presente en un principio. Pero lo sabremos por experiencia, no a nivel teórico o intelectual. El proceso del perdón nos ayuda a llegar a este reconocimiento.

En realidad estamos perfectamente bien como Uno. Es nuestra imaginación la que parece decirnos lo contrario, y nuestro apego a esta errónea imaginación. Pero los problemas son imaginarios y el perdón nos permite reconocer la verdad.

Como dice el Curso, en el Manual para el maestro:

La Voluntad de Dios es Una y es lo único que existe. (M.20.6.9)

¡Un abrazo!

jueves, 29 de septiembre de 2016

Emoción dolorosa

En otro de mis blogs he posteado lo siguiente:

Emoción dolorosa que desaparece y reaparece: http://jugandoalegremente.blogspot.com/2016/09/emocion-dolorosa-que-desaparece-y.html

Dejo ahí el link por si alguien quiere leerlo, puesto que lo escrito entra también dentro de la temática de este blog.

Saludos

lunes, 26 de septiembre de 2016

Una duda sobre los alimentos transgénicos

La siguiente pregunta me ha llegado recientemente por mail.

Pregunta:

Toni, no sé cómo escribir en el blog, así que si no te importa te comento por aquí una duda. Últimamente mi ego está muy revoltoso y me estoy comiendo la cabeza con el tema de los alimentos transgénicos. En una parte de mi cabeza veo que es una nueva estrategia del mi ego porque hace años que esto dejó de preocuparme porque sentí que quizá estos productos no sean perjudiciales y encima están en la gran mayoría de los alimentos. Pero ahora mi ego quiere hacerme sentir culpable por si pueden estos productos perjudicar a mis hijos, también veo que esta preocupacion viene y se va. ¿Crees que este tipo de asuntos referentes a transgénicos y aditivos en la alimentación pueden puede afectar a la salud o a los genes? ¿O siempre la elección de enfermar la toma la mente en otro plano y usa cualquier cosa sea la alimentación o sea cualquier otra situación? Pienso que si realmente afectasen estos productos u otros, nos afectarían a todos por igual y sin embargo hay gente que fuma o abusa de cualquier sustancia de forma compulsiva y no tiene sintomas relacionados con ello, como por ejemplo amigos que fuman desde hace 40 años y tienen relativamente bien los pulmones y sin embargo hay casos de cáncer de pulmón sin fumar ni beber e incluso cuidándose mucho en la alimentación. ¿Podrías decirme algo al respecto? Muchas gracias de nuevo amigo

Copio ahora mi mail de respuesta:

Lo importante es no obsesionarnos por nada, y seguir profundizando cada uno en nuestro camino espiritual. Como en tu otro mail indicas que disfrutas leyendo a Ken Wapnick, en ese caso, si tu camino es Un Curso de Milagros, lo principal es simplemente que sigas practicando el perdón, incluido con el tema de los transgénicos.

Según la enseñanza del Curso, las cosas del mundo no son buenas o malas por sí mismas, sino que todas ellas son neutras.

En alguno de los evangelios también se le atribuye a Jesús una idea parecida: No es lo que entra por la boca lo que contamina, sino lo que sale de ella, pues eso proviene del corazón (es decir, las cosas no son malas o buenas por sí mismas, sino que es nuestra mente o actitud lo que convierte las cosas en "buenas" o "malas").

Esto significa que lo importante no son las cosas en sí, sino cómo nos las tomamos (cómo las interpretamos). Cualquier cosa podemos usarla con el propósito de expresar amor, o cuando no sea posible, podemos utilizar las cosas "problemáticas" o que nos inquietan para practicar el perdón. 

Pero esto no quiere decir que no podamos tener preferencias. Es cierto que ninguna cosa, en última instancia, es buena o mala de por sí, pero por ejemplo no vamos a subir a lo alto de un rascacielos para tirarnos por la azotea. Incluso eso, en último término, es neutro también, porque la muerte no es real etc., pero generalmente el símbolo más amoroso es que tratemos con amabilidad nuestros cuerpos, como símbolo de amor y bondad con nosotros mismos y con los demás. Por eso está bien que tengamos determinadas preferencias; por ejemplo, evidentemente yo prefiero tener un cuerpo indemne que hacerlo saltar desde la azotea de un rascacielos jejeje. 

Esa misma idea, aplicada en los asuntos más pequeños cotidianos, es muy útil. Si me duele una muela, veo muy oportuna la preferencia de ir al dentista (aunque tanto el dolor de muela como el dentista, como mi propio cuerpo, sean símbolos ilusorios). Lo que sí procuro, haga lo que haga a nivel del mundo, es acordarme de perdonar la situación. Al perdonar, el resto irá lo mejor que pueda ir, pues nos sentiremos inspirados a lo que sea más oportuno.

Con otros asuntos cotidianos, puede que no tengamos una preferencia clara. En el caso de los transgénicos, por ejemplo, no sé si resultan "perjudiciales" o no (desde el punto de vista de la apariencia, salud corporal) para aquellos que estamos aún enganchados a la conciencia de masas (o sea: prácticamente todos nosotros). La conciencia de masas, basada en las creencias del mundo (creencias conscientes e inconscientes), parece afectarnos porque estamos enganchados a ella y en parte la estamos aceptando. Pero las cosas no afectan a todos por igual. Es más bien en términos estadísticos. Y sobre muchas cosas, en realidad no sabemos si resultan perjudiciales o no, a nivel del mundo. 

En el caso de los transgénicos, yo no sé si tienen efectos perjudiciales o no. Lo que podemos hacer es aplicar el perdón y luego seguir nuestras intuiciones y fluir del modo más amoroso que nos resulte posible. Podemos estar en paz y sentirnos amorosos tanto si tomamos productos transgénicos como si no. En caso de no tomarlos, podemos considerar eso no como un rechazo ni como un reproche ante quienes elaboran estos productos, sino como una simple preferencia por nuestra parte. Simplemente seguimos nuestra intuición y aplicamos el perdón al mismo tiempo. 

En realidad, si vamos a tomar transgénicos o no, es algo que ya "está escrito" en el guión de nuestra vida, ¡puede que a veces incluso los tomamos sin saberlo, por falta de información en las etiquetas!, pero somos libres de unirnos al guión del Espíritu Santo y añadir el ingrediente del perdón a cualquier circunstancia en que parezcamos encontrarnos. Al perdonar nos resulta más fácil estar en paz. Y al estar en paz, es menos probable estadísticamente que las circunstancias "externas" nos afecten, incluidos los transgénicos. Una vez más: no contamina lo que entra por la boca, sino lo que sale de ella.  


((Nota: en dos de los tres párrafos anteriores uso dos veces el concepto de estadística, al decir "en términos estadísticos" y "es menos probable estadísticamente". Esto es refiriéndonos a nivel del mundo: desde el punto de vista del saber del mundo (investigaciones científicas incluidas) nunca se sabe con certeza si determinado efecto o enfermedad va a desarrollarse o no, por lo que debemos reconocer que "no lo sabemos", y a lo sumo podemos considerar las estadísticas para hacernos una idea general (ya que el ego colectivo o mente inconsciente "reparte" los problemas de un modo que da la impresión de haber patrones estadísticos; aunque esto en realidad sea un truco más del ego). Pero, en el fondo, en última instancia, es nuestra propia mente inconsciente la que determina, no estadísticamente sino de manera concreta, si determinado individuo va a manifestar o no determinada enfermedad. Es siempre la mente la que decide, pero puesto que en la práctica nosotros no somos conscientes de nuestra mente inconsciente, lo más sensato es reconocer que "no sabemos" y utilizar el proceso del perdón. Entonces todo jugará a nuestro favor, ya sea reflejando este perdón, o concediéndonos la oportunidad de seguir practicando el perdón hasta que el ego sea totalmente disuelto. En cualquier caso, el perdón nos ayudará a estar cada vez más en paz, independientemente de cuáles parezcan ser las circunstancias "externas"))

Personalmente no soy muy partidario de los transgénicos, pero esto es una preferencia personal por mi parte, y además no es una preferencia muy marcada (a mí me gusta no complicar las cosas, así que si algun alimento que me gustara mucho procediera de transgénicos, no por ello dejaría de tomarlo, pero tal vez si hubiese alternativa de lo mismo sin transgénicos, me decantase por lo que no es transgénico). En mi caso ni siquiera me fijo en si las cosas que compro pudieran ser transgénicas o no, pero en principio mi preferencia simpatiza más con los productos no-transgénicos, a pesar de que reconozco que no sé si son objetivamente "perjudiciales" o no. Y aunque tal vez no sean perjudiciales para el cuerpo, otra cosa que no me resuena es la posibilidad de que pueda haber empresas que lleguen a patentar alimentos, semillas, pues parece más solidario que estas cosas sean de uso libre para todos los agricultores. 

Así que, en principio, no simpatizo demasiado con los transgénicos, pero en el fondo, como todo, son neutrales, y sé que lo realmente importante es practicar el perdón, y luego seguir nuestras intuiciones (y nuestra intuición para hoy puede ser diferente de lo que otro día sintamos oportuno). Si acaso nuestra intuición fuese procurar esquivar los transgénicos, lo podremos hacer sin obsesiones, de manera tranquila, pues el perdón nos abre a la paz. Y entonces no nos obsesionaremos si en determinada ocasión hacemos una excepción a nuestra preferencia, ni nos dejaremos dominar por el miedo si algún día simplemente no hay alternativa a los transgénicos. Simplemente, tomamos lo mejor (o lo que nos gusta) de lo que podemos comer en nuestra época, sin obsesionarnos demasiado. Obsesionarse no suele salir bien, porque cuanto más investiga uno, más problemas y defectos encuentra uno en TODOS los productos. Vivimos en el mundo de la dualidad, y aquí nada está libre de tener algún defecto práctico. Pero, al mismo tiempo, todas las cosas nos aportan también alguna ventaja. Así que tomemos lo que nos parezca oportuno, y simplemente usemos el perdón para limpiar nuestra mente y así estar más receptivos a lo bueno que hay en todo. 

El mundo es como una colección de botellas a medio llenar (dualidad). Nosotros elegimos nuestra actitud: si vemos las botellas medio llenas o medio vacías. 

Así que aunque no puedo aconsejarte sobre los transgénicos (porque cada uno tiene sus preferencias), sí puedo recordarte que no son importantes, y en cambio sí es importante practicar el perdón. Puedes practicar el perdón en tu manera de pensar sobre los transgénicos (simplemente al hacer lo que veas oportuno, pero sin tomarte el asunto con excesiva seriedad), y sobre todo puedes practicar el perdón con tus preocupaciones al respecto. Dices que el ego te incita a sentirte culpable porque los transgénicos podrían afectar también a tus hijos. Esa sensación de culpabilidad es también una excelente oportunidad para practicar el perdón. Simplemente, practica el perdón y haz lo que quieras, pues acertarás. Esa culpabilidad interior es un reflejo/proyección, pues no proviene realmente de los transgénicos ("No estoy disgustado o culpabilizado por la razón que creo"), sino de la culpa ontológica de nuestra mente inconsciente, de la creencia de haber "roto" el Cielo y de habernos separados de la Plenitud. Todo miedo procede en última instancia de esa falsa creencia de habernos separado de Dios. Y esta falsa creencia la vamos sanando cada vez que practicamos el perdón. 

Nada puede hacerte daño realmente ("No soy víctima del mundo que veo"), así que al perdonar te liberas de tus miedos para gradualmente ir despertando a la tranquila realidad de nuestro Ser inmutable. 

Ver a tus seres queridos como espíritu en vez de como cuerpos es otra forma de perdón que te ayudará a darte cuenta de que como no son cuerpos, su verdadero ser es inmutable y no puede ser dañado de ningún modo.

En la práctica, en la vida cotidiana, simplemente practica el perdón y procura relajarte. No necesitas poderes especiales ni "saberlo todo". Simplemente perdona y luego sigue intentando hacer las cosas del modo que te resulte más oportuno. Todo saldrá bien para ti y para todos. 

Un abrazo


Como complemento, copio también mi siguiente mail, más breve, referido a la práctica espiritual:

Mucho ánimo. Recuerda que la meta está garantizada, pero debemos tener paciencia porque el proceso de ir deshaciendo nuestra resistencia a despertar es un proceso muy gradual. Este es un camino de por vida. Como con todos los otros caminos, la resistencia a despertar se manifestará en muchos puntos del camino, en forma de duda, miedo, desesperación, impaciencia, etc. Pero esto es "normal", porque el ego nos induce a ello una y otra vez, y los productos de la dualidad (dudas, sufrimiento, miedo, etc.) seguirán acompañándonos de un modo u otro, en un grado u otro, hasta el final, hasta que finalmente el ego quede totalmente deshecho y se produzca la última de las ilusiones, la iluminación, y con ella el despertar del sueño de la dualidad. Entonces, por fin, ya no habrá jamás duda, ni miedo, ni sufrimiento ni carencia de ningún tipo.

Pero de momento hemos de tener la humildad de reconocer que todavía nos estamos aferrando al ego, por lo que nuestro papel ahora es seguir practicando nuestro camino espiritual (cada uno con el camino que le resuene). El ego no existe, y esto es finalmente lo que nuestra práctica nos revelará; no intelectualmente, sino experimentalmente.

Así que mucho ánimo, y que sigas orientado hacia el propósito de reconocer tu verdadero Ser. Pues este es un propósito seguro, e infinitamente valioso, que te conducirá a la victoria de reconocer lo que Eres junto con todos los demás.

¡Un abrazo!

domingo, 11 de septiembre de 2016

Cualquier pasito es útil

Por pequeño que sea, cada paso cuenta. Cada pequeño paso en el proceso de despertar es importante. Cualquier destello de discernimiento, cualquier atisbo de perdón, cualquier gota de estar dispuestos a dejar a un lado la individualidad a cambio de la verdad y su plenitud, cuenta y es verdaderamente útil en el proceso de nuestro despertar. En este camino del despertar, ningún paso vuelve jamás a ser desandado. A veces puede parecer eso en la forma, y podemos tener la impresión de experimentar avances y retrocesos, pero en realidad, en cuanto al contenido, sólo hay avances, nunca retrocesos. El iceberg de la culpa se derrite y disminuye, sin nunca volver a aumentar. La culpa ontológica (inconsciente, enterrada en la mente, pero sigue siendo culpa ilusoria) jamás aumenta. Sólo disminuye (al volver la mente hacia dentro, con discernimiento/perdón). Los aparentes repuntes o aumentos de culpa (o de miedo, dolor, etc.) son apariencias a nivel de la forma, cuando tomamos conciencia de nuevas dosis de culpa que en realidad ya estaba en nuestra mente y brota a la superficie de nuestra conciencia —lo cual nos da la oportunidad de perdonarla. Pero cada dosis perdonada y disuelta jamás regresará. Así pues, bien entendido, en el camino del despertar, si hablamos a nivel ontológico (lo profundo de nuestra mente inconsciente, dividida e ilusoria), jamás hay retrocesos. El despertar va siempre en la dirección correcta. Cuanto más volvemos la mente hacia adentro (con el perdón o discernimiento) más se "acelera" el despertar. Aunque el tiempo es ilusorio, nuestra feliz experiencia sería entonces que el despertar parece suceder antes, desde nuestra perspectiva. Y así el sufrimiento va quedando atrás, hasta que finalmente es superado por completo para siempre, al reconocerse experimentalmente que nunca existió. Cada pasito cuenta, por pequeño que sea. Y cada paso dado, grande o pequeño, jamás será retrocedido. De hecho, todos los pasos ya han sido dados. Pues en realidad nunca hubo necesidad de dar ni un solo paso, pues nunca hemos dejado a Dios. Sólo existe Dios, Quien es nuestro estado natural. Sólo tenemos que aceptar eso.