jueves, 10 de julio de 2014

El ego no será destruido, sino reinterpretado

El ego no es real. No existe, aunque dé la impresión de existir mientras sigamos alimentándolo con nuestra creencia en él. Como no es real, en realidad nunca ha nacido y por lo tanto tampoco muere realmente. Simplemente desaparece cuando nos damos cuenta de que nunca estuvo ahí. No es necesario destruir lo que no existe. UCDM habla de deshacer el ego. Esa palabra, deshacer, no implica destrucción, sino simplemente comprensión (intuitiva, experiencial en un sentido no-dual). Como la luz, que deshace las sombras. O como la serpiente de la clásica metáfora oriental, que es una simple cuerda que al ser confundida con una serpiente puede producir miedo, pero al darnos cuenta de que solamente es una inofensiva cuerda, entonces la serpiente desaparece, es "deshecha". Lo temporal (lo ilusorio) cede ante la eternidad intemporal, cuando dejamos de jugar a escondernos de Ella.

 Todos los pensamientos no amorosos tienen que ser deshechos, palabra ésta que el ego ni siquiera puede entender. Para el ego, deshacer significa destruir. (T.5.VI.9.2-3) (Pág. 96)

El ego no será destruido porque forma parte de tu pensamiento, pero como no es creativo, y es, por consiguiente, incapaz de compartir, será reinterpretado de otra manera para así liberarte del miedo. (T.5.VI.9.4) (Pág. 96)

La parte de la mente que le diste al ego regresará simplemente al Reino, donde a toda ella le corresponde estar. Puedes demorar la compleción del Reino, pero no puedes introducir el concepto de miedo en él. (T.5.VI.9.5-6) (Pág. 96)

Así pues, lo irreal no se destruye, sino que simplemente se descubre que no está ahí, nunca fue real. Lo único que existe es Ello (Dios, la Verdad, el Ser). Cuando percibimos distorsionadamente la Verdad, es como si desapareciera de nuestra experiencia y en su lugar parecemos encontrarnos en la ilusoria dualidad. Pero cuando se percibe claramente el reflejo de la Verdad, ese reflejo puro es un trampolín para el reconocimiento de la pura Verdad-sin-reflejo.

La frase central de las citas anteriores puede usarse sustituyendo la palabra "ego" por "mundo" o "dualidad". Por ejemplo:

El mundo (la dualidad, lo ilusorio) no será destruido porque forma parte de tu pensamiento, pero como no es creativo, y es, por consiguiente, incapaz de compartir, será reinterpretado de otra manera para así liberarte del miedo.

Sólo existe el Cielo, el puro Ser. El mundo de los límites y los opuestos es una distorsión, una especie de juego de alucinación, un chiste sin importancia que no cambia lo real ni deja ninguna señal. El proceso de despertar (que en el fondo es ilusorio pues nuestro Ser permanece eternamente Despierto) transcurre desde la percepción distorsionada a la percepción clara (sanada, inocente, pura), y a continuación desde la percepción clara se transciende toda percepción (la percepción es simbólica, un reflejo de la verdad pero no la verdad en sí) y se reconoce el puro conocimiento: el Amor Absoluto, lo ilimitado sin comienzo ni fin.

(...) Y luego todo lo que inventaste pasará al olvido: lo bueno y lo malo, lo falso y lo verdadero. Pues cuando el Cielo y la tierra se vuelvan uno, dejarás de ver incluso el mundo real. El mundo no acabará destruido, sino que se convertirá en el Cielo. Lo que constituye la reinterpretación del mundo es la transformación de toda percepción en conocimiento. (T.11.VIII.1.6-9) (Pág. 234)

La distorsión es corregida y la percepción sanada conduce más allá de la percepción, más allá del "mundo real" o mundo perdonado, hasta el reconocimiento de la Verdad Absoluta (eterna, inmortal, inmutable, ilimitada, sin forma, etc).

Por lo tanto no se trata de una lucha o "guerra" del bien contra el mal, pues sólo existe el Bien Absoluto. De lo que se trata es simplemente de reconocer Lo Que ES. La liberación de la dualidad (del sufrimiento) significa simplemente dejar de tergiversar la Realidad. Sólo existe la inocente y plenamente satisfactoria Realidad.

El Espíritu Santo es el mediador entre las interpretaciones del ego y el conocimiento del espíritu. Su capacidad para utilizar símbolos le permite actuar con las creencias del ego en el propio lenguaje de éste. Su capacidad para mirar más allá de los símbolos hacia la eternidad le permite entender las leyes de Dios, en nombre de las cuales habla. Puede, por consiguiente, llevar a cabo la función de reinterpretar lo que el ego forja, no mediante la destrucción, sino mediante el entendimiento. El entendimiento es luz, y la luz conduce al conocimiento. El Espíritu Santo se encuentra en la luz porque Él está en ti que eres luz, pero tú desconoces esto. La tarea del Espíritu Santo consiste, pues, en reinterpretarte a ti en nombre de Dios. (T.5.III.7) (Pág. 87)

Tú no puedes comprenderte a ti mismo separado de los demás. Ello se debe a que tú, separado del legítimo lugar que ocupas en la Filiación, no significas nada, y el legítimo lugar de la Filiación es Dios. Ésa es tu vida, tu eternidad y tu Ser. Esto es lo que el Espíritu Santo te recuerda. (T.5.III.8.1-4) (Pág. 87)

El Espíritu Santo te ayudará a reinterpretar todo lo que percibes como temible, y te enseñará que sólo lo que es amoroso es cierto. (T.5.IV.1.3) (Pág. 89)

La verdad está más allá de tu capacidad para destruir; aceptarla, en cambio, está enteramente a tu alcance. Te pertenece porque, al ser tú una extensión de Dios, la creaste junto con Él. Es tuya porque forma parte de ti, tal como tú formas parte de Dios porque Él te creó. Nada que sea bueno se puede perder, pues procede del Espíritu Santo, la Voz que habla en favor de la creación. Nada que no sea bueno fue creado jamás, y, por lo tanto, no puede ser protegido. La Expiación garantiza la seguridad del Reino, y la unión de la Filiación lo protege. (T.5.IV.1.4-9) (Pág. 89)

Cada pensamiento amoroso que cualquier parte de la Filiación abriga es patrimonio de todas sus partes. Se puede compartir porque es amoroso. Dios crea compartiendo, y así es como tú creas también. El ego puede mantenerte exiliado del Reino, pero en el Reino en sí el ego no tiene ningún poder. Las ideas del espíritu no abandonan la mente que las piensa, ni tampoco pueden entrar en conflicto entre sí. Las ideas del ego, en cambio, pueden entrar en conflicto porque ocurren en diferentes niveles y también porque incluyen pensamientos que incluso en el mismo nivel están en franca oposición. Es imposible compartir pensamientos que se oponen entre sí. Sólo puedes compartir los pensamientos que proceden de Dios, los cuales Él conserva para ti. El Reino de los Cielos se compone de pensamientos de esa clase. Todos los demás permanecerán contigo hasta que el Espíritu Santo los haya reinterpretado a la luz del Reino, haciendo que sean también dignos de ser compartidos. Cuando se hayan purificado lo suficiente Él te permitirá compartirlos. La decisión de compartirlos es lo que los purifica. (T.5.IV.3) (Págs. 89-90)

La Verdad late siempre Aquí, brillando como nuestro propio Ser, inafectada por nuestras suposiciones, eternamente tranquila, disfrutando de su dulce inmutabilidad. Las distorsiones no importan, pueden ser soltadas, no pueden hacer daño, la cuerda no es una serpiente, la serpiente no muerde, no hace nada y no nos afecta si no nos asustamos de ella y la dejamos a un lado por no tener ningún valor. Se puede decir que la serpiente está en la cuerda (mientras creemos en su apariencia), pero la cuerda no está en la serpiente, pues no hay serpiente. Más allá de esa inexistente serpiente, la Verdad ya ES. La apariencia que por un breve lapso de tiempo nos asustó no era un monstruo temible, sino nuestro propio Ser que percibíamos distorsionadamente. El monstruo resulta ser el Amor ofreciéndonos Su Ser. La rana resulta ser un príncipe. El sufrimiento desaparece y sentimos la dulzura y el bienestar de la Verdad. Lo limitado resulta ser un reflejo distorsionado de lo ilimitado. Al dejar de jugar a distorsionar la Realidad, reconocemos que ya somos Ella eternamente. Cuando el sufrimiento es desenmascarado, no solamente desaparece para siempre, sino que se sabe que nunca fue verdad: nunca estuvo presente. Y una vez que lo hemos soltado dejando de identificarnos con ello (lo limitado, el sufrimiento, lo insatisfactorio) dejamos el sitio libre, receptivos, para permitirnos reconocer la dulce Verdad: el eterno Bienestar, la perfecta Plenitud. Ya Somos Eso

domingo, 6 de julio de 2014

Rumi, UCDM y el amor

Un Curso de Milagros hace numerosos guiños a otras tradiciones o culturas, por ejemplo hay breves alusiones al mito de la caverna de Platón, a Shakespeare, a la Bhagavad Gita, etc, y ahora acabo de ver que también le hace un pequeño guiño al místico y poeta Rumi.

Tu tarea no es buscar el amor, sino buscar y encontrar dentro de ti todas las barreras que has contruido contra él. 

RUMI  

((Nota (octubre 2015): Al parecer, la cita no es de Rumi, sino que fue escrita solamente por Helen Schucman para Un Curso de Milagros, y parece que en internet alguien erróneamente la atribuyó a Rumi, extendiéndose como la pólvora esta falsa cita por internet. La cita ha sido buscada sin éxito en las obras de Rumi, incluso un erudito persa sobre el tema llegó a la conclusión de que ni se encuentra en las obras de Rumi, ni podría estarlo, porque no encaja ni en su estilo, ni en su vocabulario, etc. Por lo tanto, aunque era bonito que coincidieran Rumi y UCDM, finalmente parece ser que esta cita corresponde solamente a UCDM, aunque por internet hay multitud de sitios donde se le atribuye erróneamente a Rumi. Unas referencias sobre el tema (en inglés): 1) https://en.wikiquote.org/wiki/Rumi (ahí se corrigió el dato cuando se descubrió que la cita no es de Rumi, indicando que fue erróneamente atribuida a Rumi pero que en realidad corresponde a Helen Schucman. 2) http://www.healthypages.com/community/threads/is-this-rumi-or-a-course-in-miracles.47135/ (ahí se preguntaban por este tema, en un foro, hasta que se vio que la cita no era de Rumi). No obstante, lo que importa es que la cita es bella e inspiradora, aunque no la escribiera también Rumi))

En el Curso se hace referencia a esa idea así:

Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él. 

UCDM, T.16.IV.6.1 (Pág. 375) 

Naturalmente que en UCDM la idea va integrada a la metafísica del Curso, en la que lo único que se requiere para despertar del sueño de la dualidad es dejar de dar valor a las ilusiones en nuestro interior (creencias, percepciones limitadoras). El Cielo ya ES, y si percibimos algo que no sea pleno es porque estamos aferrándonos interiormente, mentalmente, a creencias limitadoras. Esas son las barreras que tenemos que buscar y encontrar, para soltarlas y dejarlas en manos de la Gracia, y así volver a ser conscientes de la verdad, del amor, de la plenitud, del Cielo, del Ser.

Cuando me duele una muela: Dios es amor, por lo tanto esta percepción de dolor no puede ser verdad. Se la entrego a la Gracia y me permito relajarme, independientemente de si mi percepción de dolor se desvanece inmediatamente o no.

Cuando me siento molesto por algo: Dios es amor y lo único que me da es pura felicidad. Nunca estoy molesto por la razón que creo. Esta situación no es real, sino una percepción proyectada, basada en mi creencia en que me he separado de la plenitud o de que Dios/Vida no es bueno, o bien en mi creencia de que no soy bueno o no soy digno de lo mejor.

etc.

Así vamos soltando las barreras que hemos armado para escondernos del amor, y al soltarlas permitimos que se desvanezcan y así volver a ser conscientes del amor.

Nuestra realidad es pura Unidad, pura Conciencia ilimitada; y cuando nos olvidamos de Eso y nos limitamos a nosotros mismos y "al mundo" (no hay un mundo separado de nuestro ser), experimentamos la apariencia de la ausencia de plenitud. Sin embargo no hemos cambiado, pues nuestro Ser inmutable sigue siendo pura Libertad ilimitada. Por lo tanto podemos dejar de creer en las limitaciones en cualquier momento; desprendernos de ellas como si fuesen un saco pesado, lleno de piedras sin ningún valor y que no necesitamos para nada. Lo único que necesitamos es lo que nunca nos falta: ser lo que somos. Y siempre somos lo que somos. La Verdad ya ES. Siempre ES. 

Finalmente copio unas frases relacionadas, sacadas de UCDM:

Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. (T. introd. 1. 6-7) (Página 1)

Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él. No es necesario que busques lo que es verdad, pero sí es necesario que busques todo lo que es falso. (T.16.IV.6.1-2) (Pág. 375)

Tú no tienes que buscar la realidad. La realidad te buscará y te encontrará cuando satisfagas sus condiciones. (T.8.IX.2.4-10) (Pág. 175)

Y la verdad no es algo que se pueda aprender sino tan sólo reconocer.
(L.138.5.2) (Pág. 282)

La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.188.1.4) (Pág. 382)

La tarea del obrador de milagros es, por lo tanto, negar la negación de la verdad. (T.12.II.1.5) (Pág. 241)

Nada externo a ti puede hacerte temer o amar porque no hay nada externo a ti. (T.10.IN.1.1) (Pág. 201)

El Espíritu Santo jamás ha dejado de resolver por ti ningún problema que hayas puesto en Sus manos, ni jamás dejará de hacerlo. (T.16.II.9.1) (Pág. 370)

La verdad sólo desea brindarte felicidad, pues ése es su propósito. (L.PI.136.12.4) (Pág. 276)

(...) sólo te relacionas contigo mismo. (T.31.V.15.5) (Pág. 743)

No hay nada a tu alrededor que no forme parte de ti. (T.23.introd.6.1) (Pág. 543)

No puedes dejar de ser lo que eres. (T.31.IV.11.3) (Pág. 739)

Cuando te parezca ver alguna forma distorsionada del error original tratando de atemorizarte, di únicamente: "Dios es Amor y el miedo no forma parte de Él", y desaparecerá. (T.18.I.7.1) (Pág. 415)

Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar. (T.13.VII.12)

     Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia. (T.13.VII.13.1-2)

Dios conoce a Su Hijo y sabe cómo llegar a él. (L.189.9.6) (Pág. 386) 

Saludos

sábado, 14 de junio de 2014

Tom Carpenter

Acabo de terminar de leer un libro que me ha parecido muy lúcido y lleno de destellos inspiradores. El autor o canalizador es Tom Carpenter. El título del libro: «Diálogo sobre el Despertar». Se indica en la portada que es: «De la misma fuente que "Un Curso de Milagros"». Fue publicado en España en 2003 por ediciones vesica piscis. Por lo visto aún se encuentra en algunas librerías, pues recientemente lo encontré para comprarlo en una librería online. Es un libro con muchos detalles buenos, que podría gustarle a algún que otro aficionado a UCDM.

Para quien no se sienta inclinado a sondearlo, acá va un posible resumen de la enseñanza en dos palabras: Dios es. O significando lo mismo: Yo soy.

O resumiéndolo en una única palabra: ES.

Incluso sin palabras, basta con uno permitirse relajarse en el sentimiento de paz que siempre nos envuelve, pues la paz conduce al reconocimiento del Ser.

Actualización: información sobre dónde descargar este libro, aquí: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/11/dialogo-sobre-el-despertar.html

domingo, 1 de junio de 2014

Comentando la lección 253 del Libro de ejercicios

Hará un par de semanas o tres, una amiga me pidió que comentara algo sobre la lección 253 del Libro de ejercicios de UCDM. Lo copio aquí por si a alguien le viene bien o le entretiene.

Copio primero la pregunta, que copiaba el breve contenido de la lección:

Por cierto , esta mañana la  Lección que me tocaba del Curso no he llegado a integrarla del todo. Si me aclaras un poquito , estupendo. Pero sin prisas, cuando puedas.

Es la Lección 253 (sobre todo el punto 2): Mi Ser es amo y señor del universo:
 
"1. Es imposible que me pase algo sin yo mismo haberlo pedido. Aun en este mundo, soy yo el que rige mi destino. Lo que sucede es lo que deseo. Lo que no ocurre es lo que no deseo que suceda.  Tengo que aceptar esto. Pues de esta manera se me conduce más allá de este mundo a mis creaciones -las criaturas de mi voluntad-, las cuales moran en el Cielo junto con mi Santo Ser y con Aquel que me creó.

 2. Tú eres el Ser a Quien Tú  creaste como el Hijo, el cual crea como Tú y es uno Contigo. Mi Ser, que es señor y amo del universo, no es sino la perfecta unión de Tu Voluntad con la mía, la cual no puede sino asentir gustosamente a la Tuya, de modo que pueda extenderse hasta Sí Misma"

Y a continuación copio lo que surgió comentar: 

Por cierto , esta mañana la  Lección que me tocaba del Curso no he llegado a integrarla del todo. Si me aclaras un poquito , estupendo. Pero sin prisas, cuando puedas.
  
Veo que simplemente copias la lección sin indicar qué ideas en concreto te chirrían, así que comentaré intuitivamente alguna cosa que crea que pueda resultarte útil.

Es la Lección 253 (sobre todo el punto 2): Mi Ser es amo y señor del universo:
  
Aunque no sea crucial, creo que puede ser interesante leer ese título en el inglés original y luego ver posibles traducciones igual de buenas que la elegida para el Curso en español. Veamos:

 En inglés dice: My Self is ruler of the universe.

Vemos que se ha traducido "ruler" por "amo y señor", pero a mí me resultan igual de resonantes o más los significados más coloquiales de "ruler", usando una sola palabra: "gobernante", o "soberano".

Por ejemplo: "Mi Ser es el soberano del universo".

A mí me suena muy bien así, pero puede ser porque la palabra "soberano" me resulta bella y elegante jejeje.

En cualquier caso, la idea general de ese título la veo relacionada con el tema de: "No soy víctima del mundo que veo". Si entiendes esa idea, todo va bien. No somos víctimas de nada, y UCDM nos lo repite en el Texto y en un montón de lecciones, para reforzar esa idea. Por ejemplo nos dice que nada externo a uno mismo nos puede dañar (el mundo no nos hace nada, sino que soy yo mismo quien determina el mundo que percibo, mediante mi manera de pensar). Nos dice que "es únicamente a mí mismo a quien crucifico". Nada real puede ser amenazado. Nadie puede crucificarme, excepto yo mismo al creer en la separación (incluso eso es una crucifixión imaginaria, pero es de las creencias imaginarias de las que nos queremos liberar).

Nuestro Ser es el gobernante del universo. No somos una figura dentro del sueño ilusorio (este tema se trata profundamente en T.27.VIII: El "héroe" del sueño). Nuestro ego cree que somos víctimas de un mundo externo, en el cual vivimos y bajo el cual estamos a su merced porque somos un pequeño y débil cuerpo incluido en ese peligroso mundo. Pero no es así. El mundo "externo" no es más que una idea, es mental, y las ideas no abandonan su fuente. Ese mundo... ¡es una creencia en nuestro propio interior, una suposición en nuestra propia mente, y que no ha abandonado nuestra mente, por lo que podemos cambiarlo al cambiar de pensamientos!

Puesto que dicho mundo soñado es una proyección mental nuestra, no puede hacernos daño ni afectarnos realmente. ("Solamente mis pensamientos pueden hacerme daño", afectarme). Si elegimos cambiar de pensamientos, nos liberamos de esa pesadilla; así de fácil. Por eso, nuestro Ser es el soberano del universo. Porque no estamos a merced de las ilusiones. Somos libres de des-pensar las ilusiones que hemos pensado. Y al pensar según el Pensamiento del Espíritu Santo, los falsos pensamientos pierden nuestro apoyo y desaparecen, dejando el sitio para la paz.

"1. Es imposible que me pase algo sin yo mismo haberlo pedido. Aun en este mundo, soy yo el que rige mi destino. Lo que sucede es lo que deseo. Lo que no ocurre es lo que no deseo que suceda.  Tengo que aceptar esto. Pues de esta manera se me conduce más allá de este mundo a mis creaciones -las criaturas de mi voluntad-, las cuales moran en el Cielo junto con mi Santo Ser y con Aquel que me creó.


La primera parte de ese párrafo está relacionada con la lección 152 (titulada: "Tengo el poder de decidir"), sobre todo con el primer párrafo de esa lección. Copio ese párrafo:

      Nadie puede sufrir pérdida alguna a menos que ésa haya sido su propia decisión. Nadie sufre dolor salvo cuando él mismo así lo decide. Nadie puede estar afligido, sentir temor o creer que está enfermo a menos que eso sea lo que desea. Y nadie muere sin su propio consentimiento. Jamás ocurre nada que no sea una representación de tus deseos, ni se te niega nada de lo que eliges. He aquí tu mundo, completo hasta el más ínfimo detalle. He aquí toda la realidad que tiene para ti. Mas es sólo ahí donde se encuentra la salvación. (L.PI.152.1) (Pág. 301)

Eso se relaciona con el principio del primer párrafo de esa lección 253. Se puede decir, siguiendo la onda "Wapnick-Renard", que decir esas frases no se refiere a que estemos decidiendo los sucesos físicos desde la mente terrenal (humana). Por ejemplo, como explicó Gary Renard, si alguien padece cáncer, esa persona no ha elegido experimentar esa apariencia desde su mente humana consciente. Pero sí lo ha elegido desde su mente "inconsciente": la Mente global que proyectó el universo físico (el Ego colectivo). UCDM nos enseña a deshacer nuestras decisiones de ese nivel mediante el perdón: así nosotros perdonamos el símbolo que percibimos, y dejamos el resto al Espíritu Santo (nuestro Yo Superior), Quien se encarga de limpiar en la Mente inconsciente todo lo relacionado con ese símbolo que hemos perdonado. Por eso podemos elegir. Y por eso, en el fondo, no estamos a merced de las circunstancias, y se puede decir como dice el principio de esa lección 253 que: "Es imposible que me pase algo sin yo mismo haberlo pedido". Al elegir creer en la separación, dimos nuestro visto bueno a toda la proyección (el universo físico con todas sus dimensiones temporales, el cual urdimos (imaginamos) desde nuestra Mente global para autoengañarnos y poder percibir la culpa fuera de nosotros... la culpa por la supuesta separación).

La segunda parte de ese primer párrafo se refiere al conocimiento. O sea, que en la primera parte se habla del perdón (mi Ser es soberano, no soy víctima del mundo ilusorio) y en la segunda parte se menciona lo que hay más allá del perdón: el Cielo, la creación, el conocimiento, la verdad, el amor, la unión, la paz inmutable. 

 2.Tú eres el Ser a Quien Tú  creaste como el Hijo, el cual crea como Tú y es uno Contigo. Mi Ser, que es señor y amo del universo, no es sino la perfecta unión de Tu Voluntad con la mía, la cual no puede sino asentir gustosamente a la Tuya, de modo que pueda extenderse hasta Sí Misma"


Este segundo párrafo es sobre el mismo ámbito que el final del párrafo anterior: el conocimiento. Puede parecer un lenguaje paradójico, a veces misterioso, pero claro, sobre el conocimiento no se puede decir nada preciso con palabras, sólo lanzar insinuaciones, pistas, indicaciones (porque es indescriptible). La primera frase a mí me recuerda algo: que en el Cielo, la Trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo es una Unidad y no hay diferencia entre Ellos. Mencionarlos con 3 palabras diferentes es un recurso de aprendizaje útil para comunicar con nosotros mientras aún estamos soñando, pero no será necesario una vez despiertos. Hay un Único Ser. En el Texto se dicen algunas frases relacionadas con este tema, aunque ahora mismo no recuerdo su ubicación. Por ejemplo una de ellas dice algo así como que no hay ningún lugar donde termine el Hijo y comience el Padre, o donde acabe el Padre y comience el Hijo. No hay frontera. No hay separación, ni diferencia. La verdad es pura Unidad. La aparente brecha es imaginada y no existe, y su apariencia que percibimos se deshace cuando la soltamos, dejando de creer en ella (por ejemplo mediante el perdón).

  Y bien, eso es lo principal que se me ocurre decir. Pero como anécdota complementaria a lo que dije más arriba al comentar el título de esta lección 253, en este segundo párrafo cuando dice en la 2ª frase: "Mi Ser, que es señor y amo del universo"; de nuevo, podemos traducirla en una sola palabra en lugar de dos, pues en inglés dice: 

My Self, which rules the universe (...)

  Que podemos traducirlo como: "Mi Ser, el cual gobierna el universo (...)". Significa lo mismo, pero a mí la pareja de palabras "señor y amo" (o "amo y señor") me distraen un poco mientras leo jejeje.

Bien, lo esencial es que en verdad todo es Uno, compartimos una sola Mente con Dios, y nuestro Ser, en el fondo, es Dios. Pero como creemos estar percibiendo un mundo de límites, para que no nos confundamos, se nos habla con 3 palabras o niveles: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esto es porque de entrada, mientras soñamos ya hemos confundido nuestro Ser con el ser limitado. Y si afirmamos (de palabra, sin sabiduría vivida) que somos exactamente lo mismo que Dios, entonces deduciríamos equivocadamente que Dios debe haberse quedado dormido, porque si experimentamos un mundo de sufrimiento y somos Dios, entonces Dios también experimenta el sufrimiento, debe haberse dormido jajaja. No es así. En realidad nuestro verdadero Ser no se ha dormido, aunque parezca que estamos jugando a percibir sueños. Por eso, para facilitarnos la comprensión, nos llamaremos provisionalmente "el Hijo" (palabra que usamos con diversos niveles: los hijos dormidos, o el Hijo despierto que es Cristo, etc). Al otro extremo conceptual, usamos la palabra Padre para aquella parte de nuestro Ser totalmente despierta y que no reconoce el sueño, jamás se durmió y además sabe que ninguna parte de Su Ser podría dormirse jamás. Pero como nuestra experiencia es sentirnos cuerpos en un mundo limitado, si pensáramos que Dios no reconoce el sueño (porque no existe el sueño) podríamos sentirnos solos, como si la hubiéramos cagado al soñar lo imposible y ahora hasta que despertemos no nos pudiera ayudar Dios. Entonces aparece el concepto intermedio, que es "el Espíritu Santo", que es la Gracia de Dios, la Gracia del Padre. La naturaleza del Padre es tal que incluso sin percibir lo imposible, su Bondad/Inspiración/Ayuda surge incluso en el sueño de las percepciones (adaptada en una manera que sea útil en esa irrealidad imaginada), y a ese modo de funcionamiento lo llamamos Espíritu Santo (tal vez también podríamos llamarlo las "leyes de Dios").

Esto está comentado en los libros de Gary Renard. (En "Tu realidad inmortal"). Si el Padre percibiera el sueño o lo reconociera de cualquier manera, entonces el sueño de sufrimiento sería real. Pero lo ilusorio no es real, no existe. Quien sí percibe lo inexistente es el Espíritu Santo, con el único fin de guiarnos a despertar. La naturaleza del Padre es simplemente la perfección de la Unidad; Ser; un éxtasis tan infinito que no lo podemos describir, pero sí vivir. Y la naturaleza de Dios adaptada al mundo perceptual, es simplemente el impulso de despertar: Su naturaleza nos provee de todo aquello que nos ayude a despertar (en realidad eso ya ha sucedido, pero el tiempo nos parece que tururí, ya sabes jejeje).

Yo lo comparo a una mesa inclinada... por ejemplo una mesa de billar, con bolas de billar, pero con la mesa inclinada para metaforizar el tema: las bolas somos los Hijos de Dios. Al estar la mesa inclinada, las bolas son impulsadas hacia abajo hasta alcanzar el extremo seguro y estable de la mesa (el Cielo por así decir; el despertar). El Padre sería la mesa. Las bolas caen hacia la meta (hacia el despertar) porque la mesa está inclinada, pero la mesa no tiene por qué saber que las bolas están fuera de la zona (dormidas, soñando). Pero es su naturaleza (llamémosla la "Gravedad" si queremos, o la "Gracia") la que hace deslizarse a las bolas hacia el despertar. Así Dios es la Fuente del despertar, incluso sin Él reconocer que exista un sueño que no existe. Y en cuanto a las ayudas "concretas" que deseamos dentro del sueño, de eso se ocupa el Espíritu Santo, que es nuestro Yo Superior, es en cierto modo el Recuerdo que en nuestra mente hay de Dios, de la Verdad.

De manera que mi Ser es el tuyo, es el de Dios, no hay otro Ser, todos compartimos el mismo Ser porque todos somos este mismo Ser. Somos aspectos de lo mismo, sin separación entre nosotros. No estamos separados de Dios. Pero creemos estar soñando lo contrario. Y por la Gracia, incluso así, todo va bien, y para explicarlo con palabras, decimos (porque es lo más parecido en palabras a lo que en verdad sucede de acuerdo a nuestro punto de vista) que el Padre ha enviado al Espíritu Santo y el Espíritu Santo nos despierta dulcemente. Estamos guiados y a salvo.

Interesante para reforzar estas ideas podría ser leer la lección 135, titulada "Si me defiendo he sido atacado", por ejemplo en el párrafo 18 de esa lección dice:

¿Qué no ibas a poder aceptar si supieses que todo cuanto sucede, todo acontecimiento pasado, presente y por venir, es amorosamente planeado por Aquel cuyo único propósito es tu bien? Tal vez no hayas entendido bien Su plan, pues Él nunca podría ofrecerte dolor. Mas tus defensas no te dejaron ver Su amorosa bendición iluminando cada paso que jamás diste. Mientras hacías planes para la muerte, Él te conducía dulcemente hacia la vida eterna.

Y también es muy bueno relacionarlo con lo que dice el Texto en T.13.VII.12; 13.1 y lo copio aquí:

Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar.

Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia.

Lo cual puede resumirse en una sola frase, por ejemplo "Pongo el futuro en Manos de Dios", o la frase "No hay más voluntad que la de Dios", que son ambas el título de lecciones del Curso.

Es muy útil recordar también otras frases de títulos de lecciones, que sirven para recordarnos puntos esenciales, como: "Soy espíritu", o "Descanso en Dios", o "Soy tal como Dios me creó", o "No soy un cuerpo. Soy libre", etc.

Pues hagamos eso, pongamos todo en Manos de Dios, dejemos todo en manos del Espíritu Santo y descansemos relajadamente en Dios, que nos ama y se ocupará de proveernos de todo cuanto necesitemos para despertar.

¡Un abrazooooooooo!

domingo, 13 de abril de 2014

Eternidad

«Si quieres recordar la eternidad, debes contemplar sólo lo eterno. Si permites que lo temporal te preocupe, estarás viviendo en el tiempo» (T.10.V.14.5-6) (Pág. 213)

«Contempla amorosamente el presente, pues encierra lo único que es verdad eternamente. (...) El presente existe desde antes de que el tiempo diese comienzo y seguirá existiendo una vez que éste haya cesado. En el presente se encuentran todas las cosas que son eternas, las cuales son una» (T.13.VI.6.2,5-6) (Pág. 278)

martes, 11 de febrero de 2014

Acero fundido por la espalda...

Vamos a usar un aspecto de un conocido chiste, para hacer más abajo unos comentarios relacionados con UCDM. Primero de todo, veamos un vídeo del chiste (dura poco más de un minuto):

http://www.youtube.com/watch?v=n6sfoK6fMpY

Ahora, de recordatorio una versión simplificada del chiste, con lo esencial (así si algún día falla ese vídeo, el post seguirá siendo entendible), basadas en versiones escritas del chiste encontradas en internet:

Pregunta el fiscal: ¿Es cierto que el día de los hechos, cuando estabas trabajando en la fundición de acero con Nicolás (el denunciante), cuando él vertió accidentalmente el acero fundido sobre tu espalda te cagaste en sus muertos, en toda su puta familia, en la perra de su madre y en el hijo de puta de su padre, al igual que en toda la corte celestial? 

Respuesta del acusado: No. Todo eso es falso. Yo estaba tranquilamente trabajando en la fundición y entonces le dije: «Nicolás, por Dios, ¿no te das cuenta de que me has echado todo el acero fundido por la espalda y que es una sensación muy desagradable?». 

Lo importante del chiste es el tono de voz (amable) con el que se dice la última parte (por eso recomiendo escucharlo en el vídeo). Si tomamos lo que nos interesa del chiste, puede servirnos para ilustrar uno de los puntos de UCDM. Del chiste tenemos que atender a la parte final, imaginándonos que quien habla está lleno de rencor y muy enfadado pero que lo reprime y por eso habla amablemente en apariencia. Tal actitud es la actitud del ego cuando usa de manera equivocada lo que él cree que es perdón. El ego perdona pero no pasa por alto el motivo: para el ego el motivo (el daño, la ofensa) es real. En el Anexo de UCDM se llama a ese perdón del ego con el nombre de "perdón-para-destruir" o algo parecido.

Repasemos un fragmento de  UCDM relacionado con este tema:

Los que no han sanado no pueden perdonar. Pues son los testigos de que el perdón es injusto. Prefieren conservar las consecuencias de la culpabilidad que no reconocen. No obstante, nadie puede perdonar un pecado que considere real. Y lo que tiene consecuencias tiene que ser real porque lo que ha hecho está ahí a la vista. El perdón no es piedad, la cual no hace sino tratar de perdonar lo que cree que es verdad. No se puede devolver bondad por maldad, pues el perdón no establece primero que el pecado sea real para luego perdonarlo. Nadie que esté hablando en serio diría: "Hermano, me has herido. Sin embargo, puesto que de los dos yo soy el mejor, te perdono por el dolor que me has ocasionado". Perdonarle y seguir sintiendo dolor es imposible, pues ambas cosas no pueden coexistir. Una niega a la otra y hace que sea falsa. (T.27.II.2) (Pág. 639)

Ser testigo del pecado y, al mismo tiempo, perdonarlo, es una paradoja que la razón no puede concebir. Pues afirma que lo que se te ha hecho no merece perdón. Y si lo concedes, eres clemente con tu hermano, pero conservas la prueba de que él no es realmente inocente. (T.27.II.3.1-3) (Pág. 639)

Por lo tanto, el verdadero perdón no consiste en perdonar un mal o daño real, sino en darse cuenta de que el mal o daño no existe. Y al no haber tenido lugar el daño, el perdón se otorga de manera generosamente sincera. De lo contrario, el ego nos induce al autoengaño, donde se reprime la ira y la sed de venganza, bajo un disfraz de amables palabras, tal vez incluso las palabras "no pasa nada, te he perdonado" mientras uno hierve de odio por dentro. Esto no es perdón, sino creer en la ofensa. Significa que uno aparentemente "perdona" pero no para reconocer la verdad y unirse a su hermano y a la totalidad, sino que solamente "perdona" para sentirse superior y, por lo tanto, sentirse diferente a su hermano.

Lo que Dios creó no puede ser atacado, pues no hay nada en el universo que sea diferente de ello. Lo que es diferente, sin embargo, exige juicios, y éstos tienen que proceder de alguien que es "mejor", alguien incapaz de ser como aquel a quien condena, alguien "superior" a él, y en comparación, inocente. (T.24.I.4.1-2) (Pág. 560)

En definitiva, el falso perdón trata de establecer una diferencia entre uno mismo y el perdonado, de manera que uno parezca "más inocente" que la persona perdonada. Y así manteniendo la ilusión de la culpabilidad (en este caso proyectada sobre nuestro hermano, que le hemos perdonado, ok, ¡pero qué culpable que es! Pero como soy tan bueno, tan inocente y tan superior, le perdono aunque no se lo merezca...).

Ahora veamos seguidas la frase principal del chiste, y la frase-parodia de la primera cita que puse de UCDM, y veamos su tono similar:

"Hermano, me has herido. Sin embargo, puesto que de los dos yo soy el mejor, te perdono por el dolor que me has ocasionado".

(...) entonces le dije: «Nicolás, por Dios, ¿no te das cuenta de que me has echado todo el acero fundido por la espalda y que es una sensación muy desagradable?».

Para ilustrar sobre la onda del verdadero perdón, veamos una cita final de UCDM:

Enséñales que no importa lo que traten de hacerte, tu perfecta libertad de la creencia de que algo puede hacerte daño demuestra que ellos son inocentes. Ellos no pueden hacer nada que te haga daño, y al no dejarles pensar que pueden, les enseñas que la Expiación, que has aceptado para ti mismo, es también suya. No hay nada que perdonar. Nadie puede hacerle daño al Hijo de Dios. (T.14.III.7.3-6) (Pág. 305)

Saludos

viernes, 7 de febrero de 2014

No niegues tu experiencia de las ilusiones, pero niega su realidad

Este tema es repetido en varios pasajes de UCDM, tengo localizados 4 de ellos, comencemos citándolos:

El cuerpo es sencillamente parte de tu experiencia en el mundo físico. Se puede exagerar el valor de sus capacidades y con frecuencia se hace. Sin embargo, es casi imposible negar su existencia en este mundo. Los que lo hacen se dedican a una forma de negación particularmente inútil. En este caso el término "inútil" significa únicamente que no es necesario proteger a la mente negando lo no-mental. Si uno niega este desafortunado aspecto del poder de la mente, está negando también el poder mismo. (T.2.IV.3.8-13) (Pág. 25)

Lo que tú crees, es cierto para ti. En este sentido la separación ha ocurrido, y negarlo sería utilizar incorrectamente la negación. Concentrarse en el error, no obstante, no es más que otro error. El procedimiento correctivo inicial consiste en reconocer temporalmente que hay un problema, mas solo como señal de que tiene que ser corregido de inmediato. Esto da lugar a un estado mental en el que la Expiación puede ser aceptada sin demora. Debe señalarse, no obstante, que, en última instancia, no puede haber transigencia alguna entre lo que lo es todo y lo que no es nada. El tiempo es esencialmente un recurso por medio del cual se puede abandonar toda idea de transigencia al respecto. Este proceso parece ser gradual debido únicamente a que el tiempo en sí comprende intervalos que no existen. (T.2.VII.5.5-12) (Pág. 35)

Negarte a cambiar de mentalidad no conseguiría probar que la separación no ocurrió. El soñador que duda de la realidad de su sueño mientras todavía está soñando no está realmente sanando su mente dividida. Tú sueñas con un ego separado y crees en el mundo que se basa en él. Todo ello te parece muy real. No puedes deshacerlo sin cambiar de mentalidad al respecto. Si estás dispuesto a renunciar al papel de guardián de tu sistema de pensamiento y ofrecérmelo a mí, yo lo corregiré con gran delicadeza y te conduciré de regreso a Dios. (T.4.I.4.2-7) (Pág. 59)

No niegues su presencia ni sus terribles resultados. Lo único que se puede negar es su realidad, no sus consecuencias. (T.24.I.2.7-8) (Pág. 560)

No es conveniente que neguemos nuestra experiencia. Ciertamente que la percepción es ilusoria, pero no es práctico negar el hecho de que estamos percibiendo, aunque sepamos que se trata de una apariencia. Negar esto sería la actitud de la avestruz que esconde la cabeza en un hoyo quedando el resto de su cuerpo fuera, creyendo tontamente que así ha solucionado el problema que la atemoriza.

En la dualidad nada es lo que parece. Todo lo percibido es simbólico. Esto quiere decir que no es literalmente cierto sino que hace referencia a otra cosa. Por ejemplo, si discutimos con alguien, la escena corporal de la discusión es un símbolo de un conflicto a un nivel más profundo de la mente, un conflicto que hemos dejado caer al nivel inconsciente: simboliza la creencia en la separación de la Plenitud. Esto produce culpa y miedo, y estos sentimientos son simbolizados en el "mundo físico" (el cual en realidad es mental también) mediante innumerables símbolos: discusiones, problemas, conflictos, guerras, la muerte (tanto la "propia" como la "de otros"), enfermedades, diferencias de intereses, diferencias de cualidades, etc. En realidad, todos esos símbolos son reflejos de ese único problema a nivel de la mente profunda: la creencia en la separación de la Totalidad. Y ese problema no es real, pues se trata de una creencia falsa. Basta con poner el problema en manos del Guía interior (simboliza el puente con nuestro verdadero Ser) y así se desvanecerá, pues no es real.

Todos los símbolos de conflicto son lo mismo. Funciona todo así. Por ejemplo, si nos sentimos enfermos, esto es un símbolo de separación: un intento de reforzar la creencia de que somos un cuerpo (enfermo o sano) y por lo tanto que estamos separados del "resto del mundo". La solución más benigna en este estado de ignorancia/sueño es darnos cuenta de que el símbolo no es real, que simboliza nuestro deseo de separación (a nivel de la mente profunda), y al dejarlo en manos del Guía interior para que lo subsane, este deseo de separación desaparece (como nadie suelta este deseo de golpe, se hace gradualmente en apariencia, como si cada vez que discernimos la ilusoriedad de un símbolo percibido, reconociendo lo que representa y entregándolo al Guía interior, se deshiciera una parte del "iceberg del deseo de separación").

La lección 5 del Libro de ejercicios de UCDM dice: "Nunca estoy disgustado por la razón que creo". Esto es así por lo ya explicado: los conflictos que percibimos que nos disgustan, son símbolos de algo más profundo: la creencia en nuestra mente subconsciente en favor de la separación.

Todo esto está relacionado con algo que podemos llamar "especialismo": creerse especial implica un deseo de separación y el resultado es el conflicto, al creerse uno diferente de cualquier otra cosa. Reconocer la unidad, en cambio, hace que todo sea lo mismo y que el conflicto sea imposible. Si echamos la vista atrás a nuestra vida, o miramos nuestras reacciones en el presente cotidianamente cuando entramos en conflicto, veremos que siempre hay implicado una creencia y apego a la idea de verse uno mismo diferente o especial: considerarse uno mismo como "mejor" o "peor" o de alguna manera "diferente" a "alguien" o a "algo". Mientras se mantenga esta creencia, el conflicto será inevitable en la práctica, y por mucho que sea ilusorio, se experimentará como una molestia de un tipo u otro. Tal molestia/conflicto no debe desanimarnos, pues bien usado nos sirve como recordatorio de que estamos alimentando las creencias erróneas que simbolizan, y mediante este recordatorio, acabaremos por soltarlas.

En la práctica, somos sensatos, permitiendo que el Guía interior nos inspire a cada paso del despertar. Recordemos los pasajes citados al principio de este post. Y entonces, si por ejemplo enfermamos "de gravedad", sepamos que es un símbolo y entreguémoslo al Maestro interior con nuestra buena disposición a reconocer la unidad en lugar de seguir alimentando la falsa creencia en la separación. Y una vez hayamos discernido así, que es lo fundamental, recibiremos la guía apropiada. No negaremos nuestra experiencia (ni nuestra percepción del miedo, ni del dolor, ni del cuerpo aparentemente "lastimado"), simplemente sabremos que eso es irreal y que ya lo hemos entregado al Maestro interior. Y si sentimos la inspiración de ir al médico o tomar X medicina o lo que sea, y si sentimos que no hacer algo aumentaría nuestro miedo, podremos tomar las medidas oportunas en la forma (aunque sepamos que son ilusorias) como un apoyo o "placebo". No cometeremos la confusión que cometieron en el pasado algunos seguidores de por ejemplo la "ciencia cristiana", me refiero a algunos de ellos quienes al parecer se negaban a ir al médico y a tomar medicamentos, bajo la creencia de que como Dios es amor y no creó el mal ni la enfermedad, los males eran irreales y no requerían otro tratamiento que la oración. Hay varias cosas ciertas en esto, pero también un error. Los aciertos: efectivamente Dios, el Ser, es amor. Y no creó el mal, ni la posibilidad de enfermedad, ¡ni siquiera creó cuerpos! Y también es cierto que hay muchos casos de sanaciones mediante la oración, sin necesidad de médicos ni medicinas. Pero en aquellas actitudes se deslizaba un error, que es la confusión a la que apuntan los 4 pasajes de UCDM que cité al principio de este post. Cuando todavía estamos soñando con un mundo dual de enfermedad y males, estamos todavía hasta cierto punto bajo la influencia (en nuestra experiencia percibida) de esa creencia. Y si sentimos miedo, y nuestra mente en el fondo cree que lo único útil sería ir al médico o tomar algún medicamento, pero no lo hace "porque no es real" (por sus creencias), entonces ese miedo aumentará y la apariencia simbólica podría parecer empeorar, incluso con el resultado de "muerte", la cual es otro símbolo o apariencia (no es real y en realidad nadie muere). Lo sensato, por lo tanto, es, primero de todo, discernir ("esto no es lo que parece, pues simboliza el deseo en mi mente inconsciente de creer en la separación de la Plenitud, pero ahora que he reconocido este símbolo, se lo entrego al Maestro interior, pues ya no deseo seguir creyendo en la separación, y Él se ocupará de deshacer ese deseo en la mente inconsciente"). Luego de discernir, si sentimos miedo sin apoyos ilusorios (como ir al médico, tomar medicamentos, recurrir a alguien, etc), usaremos tales apoyos sabiendo que son meros placebos. Pues la enfermedad no es real, pero mientras creamos en la separación, estaremos expuestos a percibir símbolos conflictivos. Y el proceso de sanación/purificación de las creencias falsas de la mente, no se trata solamente de saber a nivel superficial que son símbolos irreales, sino que hay que llegar hasta nuestras creencias inconscientes, y esta purificación a nivel de la mente subconsciente se lleva a cabo mediante nuestra unión con el Maestro interior, Quien, al contrario que la "mente humana", sí "ve" lo que se cuece en la parte inconsciente de la mente. Y si estamos de acuerdo con Él, deshace todos los conflictos en la mente inconsciente. Le entregamos gradualmente los conflictos cada vez que discernimos la ilusoriedad de un símbolo conflictivo y lo dejamos en Sus Manos.

Por lo tanto, lo importante es discernir y entregar al Maestro interior (o sea, en el lenguaje de UCDM: "perdonar"). Si nuestra actitud mental (de perdonar) es correcta, entonces el resto irá bien, tanto si nos sentimos más tranquilos tomando medicamentos o yendo al médico, como si no.

Quienes no van al médico a pesar de sentir que eso sería lo correcto por estar "muertos de miedo", están cometiendo el error de tratar de negar su experiencia. La apariencia de enfermedad, aunque sea ilusoria, no es útil que sea negada mientras uno la está experimentando. Sí negamos que sea real (pues es un mero símbolo que no puede dañar ni lo más mínimo a nuestro verdadero Ser), pero no negamos que estamos percibiendo algo que nos molesta, y poco importa que sea una apariencia irreal: mientras nos moleste, será sensato buscar una liberación del error. Las enseñanzas no duales proponen una liberación "de raíz" del error. Mientras que las curaciones duales se basan en intercambiar una ilusión por otra (y por lo tanto son soluciones temporales y solamente aparentes, pues el conflicto tarde o temprano se vuelve a reproducir aunque sea mediante otro símbolo/disfraz), en cambio el discernimiento no-dual conduce a la solución de raíz, la solución definitiva y para siempre: un proceso que culmina en el completo despertar del sueño de conflicto.

Una vez acabado tal proceso de despertar, podemos llamar a ese punto "iluminación" (la cual puede experimentarse repentinamente, aunque el proceso que conduce a ella aparenta ser gradual), y el iluminado está libre de toda creencia errónea, libre de toda ilusión, y por lo tanto siempre se siente en paz y libre de todo sufrimiento y de todo dolor (con independencia de lo que parezca ocurrir con su cuerpo/circunstancias), y en este reconocimiento de la verdad se sabe que todos están bien, pues nadie ni nada está separado del propio Ser, y al despertar y reconocerse a Sí mismo, se reconoce la misma Gracia en todos.

Pero antes de la iluminación, habrá símbolos conflictivos que nos afectarán en una u otra medida, y no será sensato negar nuestra experiencia, por ilusoria que sea, sino no darle más importancia de la que tiene y aprovecharla como una oportunidad para despertar y reconocer el Ser. El proceso de perdón va en esta dirección. Por lo tanto, si por ejemplo nos duele la cabeza, podemos primero de todo perdonar tal símbolo, y luego nos sentiremos inspirados a lo que sea: tal vez simplemente relajarnos y el dolor desaparecerá si estamos "maduros" para eso, o tal vez seamos guiados a tomar un analgésico como ayuda/placebo. En cualquier caso, si tomamos algún medicamento, no es conveniente hacerlo con sentimientos de culpa o de insatisfacción por haber tenido que recurrir a símbolos irreales. A fin de cuentas, respirar es otro símbolo irreal (es también en cierto modo un placebo pues sólo el cuerpo necesita respirar, y el cuerpo no existe realmente, sólo hay conciencia), pero nadie se niega a respirar. Incluso quienes cometían el error de debido a sus creencias no ir al médico a pesar de que parte de su mente creía que ir al médico sería lo razonable, y ello a veces les conducía a "empeoramientos" en su percepción de su enfermedad, pero sin embargo no se negaban a respirar jejeje... Por lo tanto, nada hay de malo en respirar o en ir al médico u otras ilusiones, son placebos a veces muy útiles, pero lo esencial realmente, es perdonar (discernir y entregar), pues los placebos solamente producen soluciones temporales (a veces ni eso), mientras que el perdón soluciona el problema en su raíz, y no está reñido con el uso de placebos cuando lo sintamos conveniente.

Confiemos en Dios que nos cuida incluso en este absurdo sueño de dualidad. Confiemos en el Amor. Sólo existe este Uno, este Amor, esta Plenitud, que es nuestro propio Ser, inmutable, siempre saludable pues no tiene una forma limitada que pueda enfermar ni deteriorarse ni desgastarse con el tiempo. Nada es ajeno al Ser. El tiempo es irreal. El Ser es lo único real. El Ser ES. Y en Ello, en la Verdad de lo que somos, estamos siempre felices a salvo. Sólo tenemos que despertar. Y el sueño, que se desenvuelve en el tiempo, no es real... Cuando despertamos, reconocemos que todo estuvo siempre bien y que es imposible que nada vaya mal jamás. En la Unidad no hay conflictos. Donde no hay tiempo ni espacio ni forma ni separación, no puede haber conflicto. Lo inmutable es eternamente perfecto y feliz, y Esto es lo que somos.

La Verdad ya ES.