¿Es mi problema con el peso un resultado de mi propia culpa?
P-925: Tengo que vigilar cada pequeña cosa que como o de lo contrario aumento de peso. Entretanto, tengo amigos que pueden comer todo lo que quieran y no ganan ni un gramo. Creo que ellos han sido bendecidos con un metabolismo más rápido que el mío. Pero de acuerdo con el Curso, ¿es posible que yo haya elegido tener un metabolismo lento como una proyección de mi culpa inconsciente?
Respuesta: De acuerdo con Un Curso de Milagros, la totalidad de nuestra existencia física es un sueño que estamos teniendo con el fin de escapar del pensamiento productor de culpa, el pensamiento de que hemos asesinado a Dios, de que hemos destruido Su Amor y merecemos ser castigados, un pensamiento que aunque es erróneo produce gran sensación de culpa (al creer en él tomándolo en serio). Por lo tanto, todo lo relacionado con nuestros seres y con el mundo en el que parecemos vivir es una cubierta o escondite para ocultar la culpa que hay en nuestra mente. Al igual que nuestros sueños nocturnos están repletos de símbolos de nuestros pensamientos inconscientes, nuestras vidas no son nada más que una colección de símbolos que reflejan ese único pensamiento de culpabilidad que nos impulsó a quedarnos dormidos e imaginar este mundo.
El Curso nos informa de que en realidad aún estamos en el hogar en el Cielo ((por ejemplo T.10.I.2.1 o T.6.II.10.7)) y que nuestro estado natural es como «una Unidad unida cual Una sola» (T.25.I.7.1). En otra parte el Curso nos dice que en realidad «no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado de Él» (L.132.12.4).
Pero no podemos ni siquiera empezar a comprender la idea de la unidad, debido a que cada aspecto de este mundo parece dar fe de la realidad de la separación. Y no hay un mayor símbolo de separación (y por lo tanto de nuestra culpa) que el cuerpo. En el Curso, Jesús se refiere a los cuerpos como «medios/instrumentos de separación» (T.18.VI.5.1) y nos dice que «las mentes están unidas; los cuerpos no» (T.18.VI.3.1). En otras palabras, nuestra continua existencia como individuos separados de Dios (el único y solitario objetivo del ego) gira en torno a ser cuerpos y no mentes.
De manera que, para responder a tu pregunta, sí, tenemos nuestras características físicas y psicológicas porque lo que hicimos fue escuchar al ego y elegirlas. Y cometimos tal tontería únicamente porque fuimos forzados por la culpa a obrar así. Con muy pocas excepciones, nadie elegiría tener ningún tipo de rasgos físicos ni psicológicos (en vez de permanecer en el hogar en el Cielo) si no fuera porque se ha «enloquecido por la culpa» (T.13.introd.2.2).
Eso significa que todos nuestros problemas en realidad sirven a un solo propósito: entretenernos para que nunca podamos regresar al Amor de Dios que sigue estando en nuestra mente. Y, por fortuna, eso significa que lo que pensamos que son nuestros problemas, en realidad no lo son en absoluto. De hecho, nuestro único problema es que estamos demasiado ocupados haciendo una montaña de un grano de arena, hasta que miramos la culpa en nuestra mente y descubrimos que toda ella es imaginaria.
Pero debido a que lo que en realidad no es nada (nuestras vidas, nuestros cuerpos y nuestros problemas) a nosotros nos parece que lo fuera todo, no podemos ir simplemente más allá de estos símbolos de manera inmediata. Así que tenemos que darles un propósito diferente. Y eso significa pedirle al Espíritu Santo que los reinterprete por nosotros. Él los convertirá en aulas en las que redescubrir el poder de nuestra mente para elegir de un modo diferente. Aunque no podamos saber por qué nuestros cuerpos son como son, con Su ayuda veremos que podemos estar en paz independientemente de nuestro estado corporal (Lección 34).
Guiados por el amor y la compasión del Espíritu Santo, al final acabaremos sabiendo que somos los responsables por las vidas cuyos guiones hemos escrito y también seremos capaces de perdonarnos por ellas. Y con la paz del Cielo como nuestro objetivo, y con un Maestro que nos ayuda a llegar hasta ahí, podemos incluso dejar de anhelar un metabolismo más rápido.
Para comentarios más detallados sobre las cuestiones del peso y de la comida desde la perspectiva del Curso, puede verse el libro (también está en archivo de audio) titulado "Overeating: A Dialogue" (("Comer en exceso [o: Glotonería]: Un diálogo")), cuyo autor es Kenneth Wapnick.
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions185.htm#Q925
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
jueves, 4 de agosto de 2016
miércoles, 3 de agosto de 2016
Facimoutreach P-924
¿Qué significa "elegir fuera del tiempo y del espacio"?
P-924: ¿Qué significa "elegir fuera del tiempo y del espacio"? ¿Cómo puede una mente que está fuera del tiempo y del espacio elegir nada? ¿Acaso el elegir no requiere tiempo —un tiempo antes de tomar la decisión, y un tiempo después de tomarla en el que algo cambia?
Respuesta: Tu pregunta es lógica y deben habérsela cuestionado prácticamente todos los estudiantes de Un Curso de Milagros. El problema que hay con esta pregunta es que empieza dando por sentado que el tiempo, el espacio y las decisiones que tomamos son reales. El Curso nos informa de que en realidad son sólo elementos de un sueño. Aunque parecemos estar tomando montones de decisiones, el Curso nos dice que en realidad sólo tenemos una decisión significativa que tomar —y se toma en un nivel completamente diferente.
La decisión por la que el Curso se interesa es nuestra decisión entre el ego y el Espíritu Santo como nuestro maestro. Por lo tanto, la mente a la que el Curso se dirige —la que puede tomar esa decisión— no es la mente que nosotros consideramos normalmente como nuestra propia mente.
Normalmente pensamos en nuestra propia mente como algo análogo al cerebro. La vemos como el almacén de todos los pensamientos, recuerdos y percepciones que se suman a nuestra psique única e individual. Pero en el Curso Jesús nos indica que esa mente (junto con los conceptos de tiempo, espacio y cualquier otro aspecto de nuestra existencia física) es sólo parte de un sueño. Es un sueño que estamos teniendo como la única mente dividida de la Filiación.
Como una sola mente, tuvimos la idea de que podíamos separarnos de Dios. Y en aquel instante, pudimos haber escuchado al Espíritu Santo y habernos reído de tal idea, o podíamos escuchar al ego y tomarnos esa idea en serio. Desafortunadamente hicimos esto último: escuchar al ego. Entonces, llenos del miedo que produjo nuestro aparente triunfo sobre Dios, decidimos hacerle caso al ego otra vez. El ego buscaba prolongar su existencia, y para ello nos dirigió para que nos quedáramos dormidos e inventáramos un mundo en el que pareciéramos ser individuos separados con mentes separadas.
Así es como fueron fabricados el mundo y nuestras existencias individuales. Como consecuencia de eso, casi todo lo que experimentamos, pensamos y hacemos aquí refleja la decisión de esa mente —fuera del tiempo y del espacio— de seguir los dictados del ego. El Curso se dirige a esa mente, la cual continúa escuchando la voz del ego y sigue dormida, a pesar de que en cualquier momento podría elegir seguir la guía del Espíritu Santo y despertar, en vez de seguir escuchando al ego.
Podría ser útil imaginar a esa mente única como un programador, y a tu mente individual dentro del sueño como el programa o software. El programador puede dirigirte para que seas manejado ya sea por el ego o por el Espíritu Santo.
Pero no recordamos que existe esa mente ni esa posibilidad de elegir. Así que el Curso nos lo recuerda. Mientras pensamos que estamos aquí, nuestro proceso como estudiantes del Curso parece ser tomar la decisión de estudiar el Curso y hacer (o no) lo que dice. Nos pide que reflexionemos en que tal vez estamos equivocados sobre lo que pensamos que somos. Nos insta a cuestionar cada uno de los valores que tenemos. Pero Jesús es consciente de que eso es todo lo que podemos hacer. La decisión última de cambiar nuestro maestro interno, pasando desde el ego al Espíritu Santo (el "milagro"), proviene de una decisión de la mente fuera del tiempo y del espacio.
Una vez que hayamos experimentado esa elección, sabremos que provino de un nivel completamente diferente del pensamiento al que estamos acostumbrados.
Para comentarios relacionados sobre la mente, la elección y el tiempo, pueden verse las preguntas P-37, P-228 y P-666.
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions185.htm#Q924
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
Facimoutreach P-923
¿Cómo podemos determinar qué tomar de manera literal en el Curso?
P-923: ¿Cómo puede uno determinar qué cosas deberían tomarse literalmente cuando se lee el Curso? Entiendo que las palabras son símbolos de cosas, y que las "cosas" son símbolos de pensamientos en la mente dualista, y por lo tanto las palabras están «doblemente alejadas de la realidad» ((M.21.1.9-10)). Al leer el Curso es crucial distinguir qué está destinado a entenderse de manera figurada y qué está destinado a entenderse de manera literal como verdades absolutas. Por ejemplo, la afirmación «Dios es» ((L.169.5.1,4)) es un hecho literal. Pero «El Padre llora» ((T.5.VII.4.5; en inglés dice literalmente "God weeps", aunque en el Curso en español se tradujo como "Dios se lamenta", en lugar de "Dios llora")) es obviamente una figura o metáfora literaria. ¿Qué principio de interpretación puede ayudarnos a establecer esta importante distinción?
Respuesta: En la cima de la lista está este principio adaptado de un pasaje del Manual para el maestro: «Maestro de Dios, tu única tarea puede definirse de la siguiente manera: no hagas ningún trato en el que la [dualidad] sea parte integrante de él» (M.27.7.1). De manera similar, en el Texto encontramos este breve principio: «Mas la verdad es que tanto tú como tu hermano fuisteis creados por un Padre amoroso, que os creó juntos y como uno solo. Ve lo que "prueba" lo contrario, y estarás negando toda tu realidad» (T.21.II.13.1-2). Las únicas declaraciones que deben entenderse como verdaderas y por lo tanto tomarse literalmente son aquellas que reflejan la realidad unificada del Cielo, Dios y Cristo. Por lo tanto podemos decir que todo lo que se relacione con el cuerpo o con actividades corporales está dentro del reino de la dualidad, y por lo tanto puede expresar cualquiera de los sistemas: el sistema de pensamiento de separación del ego o el sistema de pensamiento de perdón del Espíritu Santo. Además, el enfoque único del Curso con respecto al perdón y la relación santa será inevitablemente malinterpretado si no se reconoce su fundamento metafísico no-dualista.
Un completo análisis y discusión de este tema puede encontrarse en los capítulos 9 y 10 de nuestro libro "El mensaje de Un Curso de Milagros" (en la Parte dos: "Pocos eligen escuchar"). Otra discusión exhaustiva se encuentra en nuestro audio "Duality as Metaphor in A Course in Miracles" (("La dualidad como metáfora en Un Curso de Milagros")); y finalmente, breves resúmenes pueden ser encontrados en las preguntas P-6, P-85 y P-105 de este foro ((muchas de las preguntas traducidas al español en nuestro índice, en la sección "Lenguaje", pueden también ayudar con este tema)).
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions184.htm#Q923
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
P-923: ¿Cómo puede uno determinar qué cosas deberían tomarse literalmente cuando se lee el Curso? Entiendo que las palabras son símbolos de cosas, y que las "cosas" son símbolos de pensamientos en la mente dualista, y por lo tanto las palabras están «doblemente alejadas de la realidad» ((M.21.1.9-10)). Al leer el Curso es crucial distinguir qué está destinado a entenderse de manera figurada y qué está destinado a entenderse de manera literal como verdades absolutas. Por ejemplo, la afirmación «Dios es» ((L.169.5.1,4)) es un hecho literal. Pero «El Padre llora» ((T.5.VII.4.5; en inglés dice literalmente "God weeps", aunque en el Curso en español se tradujo como "Dios se lamenta", en lugar de "Dios llora")) es obviamente una figura o metáfora literaria. ¿Qué principio de interpretación puede ayudarnos a establecer esta importante distinción?
Respuesta: En la cima de la lista está este principio adaptado de un pasaje del Manual para el maestro: «Maestro de Dios, tu única tarea puede definirse de la siguiente manera: no hagas ningún trato en el que la [dualidad] sea parte integrante de él» (M.27.7.1). De manera similar, en el Texto encontramos este breve principio: «Mas la verdad es que tanto tú como tu hermano fuisteis creados por un Padre amoroso, que os creó juntos y como uno solo. Ve lo que "prueba" lo contrario, y estarás negando toda tu realidad» (T.21.II.13.1-2). Las únicas declaraciones que deben entenderse como verdaderas y por lo tanto tomarse literalmente son aquellas que reflejan la realidad unificada del Cielo, Dios y Cristo. Por lo tanto podemos decir que todo lo que se relacione con el cuerpo o con actividades corporales está dentro del reino de la dualidad, y por lo tanto puede expresar cualquiera de los sistemas: el sistema de pensamiento de separación del ego o el sistema de pensamiento de perdón del Espíritu Santo. Además, el enfoque único del Curso con respecto al perdón y la relación santa será inevitablemente malinterpretado si no se reconoce su fundamento metafísico no-dualista.
Un completo análisis y discusión de este tema puede encontrarse en los capítulos 9 y 10 de nuestro libro "El mensaje de Un Curso de Milagros" (en la Parte dos: "Pocos eligen escuchar"). Otra discusión exhaustiva se encuentra en nuestro audio "Duality as Metaphor in A Course in Miracles" (("La dualidad como metáfora en Un Curso de Milagros")); y finalmente, breves resúmenes pueden ser encontrados en las preguntas P-6, P-85 y P-105 de este foro ((muchas de las preguntas traducidas al español en nuestro índice, en la sección "Lenguaje", pueden también ayudar con este tema)).
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions184.htm#Q923
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
Facimoutreach P-921
¿Por qué tenemos que tener la más mínima posibilidad de crear falsamente?
P-921: A menudo se ha dicho que la función del Espíritu Santo es actuar como un límite a nuestra capacidad de crear falsamente, y de hecho el Curso dice: «no puedes desvincularte completamente de tu Creador, Quien fija los límites de tu capacidad para crear falsamente» (T.2.III.3.3). Primero y ante todo está la implicación de que la capacidad para crear falsamente (por mínima o limitada que sea) es algo que nos ha concedido el Creador, contra la cual es necesario algún tipo de seguro. Sin importar el modo en que yo piense de eso, sugiere que hay un talón de Aquiles en la perfección de la Creación, lo cual es un contrasentido.
En segundo lugar, ¿cómo exactamente se establece este límite? Yo solía pensar que esto significaba que incluso la persona más descaradamente egoica se frenaría en seco antes de destruir totalmente a alguien o a sí misma. Pero obviamente esto no es así: sólo tenemos que acordarnos de Hitler para ver esto.
Pero si no es uno mismo quien se autocontrola, siempre existe el control que establece la Filiación. Tal vez es a esto a lo que se refería la cita. Tal vez no deberíamos fijarnos en un individuo en particular o en un marco de tiempo en particular para tratar de encontrar evidencias del trabajo del Espíritu Santo. Parecen útiles las palabras de Gandhi: "Cuando me desespero, recuerdo que a lo largo de la historia el camino de la verdad y el amor siempre ha triunfado. Ha habido tiranos y asesinos, y durante un tiempo parecieron invencibles, pero al final siempre caen —piensa en eso, SIEMPRE".
Un corolario de mi anterior pregunta: estoy prácticamente comentando mi propia pregunta sobre la falsa creación. Al echar un vistazo me es fácil ver en qué trampa he caído. Hitler no está creando falsamente. Es la mente que crea falsamente la que está soñando una ilusión en la que estos fenómenos son necesarios. Cualquier tope o límite en la capacidad de crear falsamente no consiste en reinar sobre locos que no existen. La ilusión que contiene tal locura puede (y lo hace) enloquecer sin límites, el producto de una mente demente. El tope o límite radica en el efecto, poder y significado últimos de tal falsa creación —toda ella nada.
Respuesta: Has recorrido un largo camino hacia la contestación de tus propias reflexiones. Para ello pueden añadirse unas cuantas ideas adicionales. Nunca se podrá hacer demasiado hincapié en que el lenguaje dualista del Curso es siempre metafórico, tal como se ha repetido muchas veces a lo largo de estas respuestas (ver por ejemplo las preguntas P-42, P-72, P-85 y P-156). De modo que cuando Un Curso de Milagros habla de que Dios fija un límite a nuestra capacidad de crear falsamente, se trata de una metáfora. Dios no hace nada, Él simplemente es (L.169.5.1,4). Pero en la naturaleza de la mente dividida está el hecho de que ella tiene que contener el recuerdo de su unidad —un recuerdo que en el Curso se identifica con la noción de Espíritu Santo—, ya que podemos olvidar pero nunca destruir nuestro nexo de unión con nuestra Fuente. Por lo tanto, la ilusoria capacidad de crear falsamente no tiene nada que ver con Dios y no es ni siquiera algo que Él haya permitido en ningún sentido, puesto que en realidad Él no es consciente de la ilusión. Pues si así fuese, la ilusión sería real. Pero la corrección para esa ilusoria capacidad, que también es una ilusión —el recuerdo de la unidad—, está incluida de manera inherente en cada una de las mentes aparentemente fragmentadas, independientemente de la locura egoica que pueda estar proyectando cada mente. Así que este es uno de los aspectos del límite en nuestra creación falsa —hay una parte de cada mente, fuera del tiempo y del espacio, que conoce de otra manera.
Además, un límite a nuestra capacidad de crear falsamente surge de manera inevitable del hecho de que todo lo que tiene que ver con el ego es finito, es decir, con un final, ya que fue fabricado para ser lo opuesto al Cielo, el cual es eterno e infinito. No es que Dios nos haya impuesto ningún límite. Es simplemente que es inherente al sistema de pensamiento del ego estar limitado, tal como es limitado por su propia naturaleza. Si el ego fuera capaz de crear falsamente de manera eterna o infinita —y al ego le gustaría que creamos que es capaz de eso—, entonces Dios habría sido reemplazado. Así que el ego, como un pensamiento de limitación, tiene que ser limitado. Podemos jugar —relación tras relación, vida tras vida— en la ilusión, pero el número de posibles relaciones y vidas, finito como es, acabará agotándose en algún momento.
El Curso ofrece el milagro como un medio para acortar o limitar esa cantidad finita de tiempo (T.1.I.47; T.1.II.6) ((curiosamente, la segunda de estas citas, señalizada casi igual pero en el capítulo siguiente, ese párrafo también está relacionado: T.2.II.6)), al ayudarnos a ver que, a pesar de todas las diferentes formas que el ego ofrece, el contenido de todas ellas es siempre el mismo —pecado, culpa y miedo. Y aunque el ego quiere que creamos que hay una jerarquía de ilusiones, Jesús está llevándonos a reconocer que, en el nivel del contenido, un Hitler y un Gandhi son lo mismo, pues ambos reflejan la misma mente dividida con sus dos componentes: una mentalidad errada y una mentalidad recta, y el poder de elegir entre ellas. Y todos compartimos la misma mente dividida, simplemente expresamos su conflicto —además de su curación— en formas diferentes y en última instancia sin sentido.
En definitiva, es sólo nuestra intolerencia al dolor y a la culpa del sistema de pensamiento del ego lo que nos conducirá finalmente a cada uno a limitar la capacidad de crear falsamente de la mente y a girarnos hacia el milagro en busca de alivio. Tal como dice Jesús algunas líneas después de las de las citas que acabamos de mencionar en el párrafo anterior: «La tolerancia/resistencia al dolor puede ser grande, pero no es ilimitada» (T.2.III.3.5). Y es nuestro recuerdo de la unidad lo que nos ayuda a deshacer nuestra creencia en la realidad de la separación y de sus efectos, a medida que aprendemos a no tomarlos tan en serio y a no tener que seguir defendiéndonos contra la culpa, sino en lugar de eso ver a través de ella.
Por cierto, una perspectiva alternativa a la cita de Gandhi sobre el mal del mundo, sugiriendo en vez de eso la desesperanza final del mundo, podría expresarse así: "Cuando tengo esperanza, recuerdo que a lo largo de la historia el camino de la mentira y del odio siempre ha resurgido. Ha habido reyes filósofos y santos benevolentes, que durante un tiempo parecieron marcar una diferencia, pero al final siempre caen —piensa en eso, SIEMPRE". Jesús nos anima a que busquemos un cambio real y significativo ¡dentro de nuestras mentes, no dentro del mundo!" (T.21.introd.1.7).
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions184.htm#Q921
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
P-921: A menudo se ha dicho que la función del Espíritu Santo es actuar como un límite a nuestra capacidad de crear falsamente, y de hecho el Curso dice: «no puedes desvincularte completamente de tu Creador, Quien fija los límites de tu capacidad para crear falsamente» (T.2.III.3.3). Primero y ante todo está la implicación de que la capacidad para crear falsamente (por mínima o limitada que sea) es algo que nos ha concedido el Creador, contra la cual es necesario algún tipo de seguro. Sin importar el modo en que yo piense de eso, sugiere que hay un talón de Aquiles en la perfección de la Creación, lo cual es un contrasentido.
En segundo lugar, ¿cómo exactamente se establece este límite? Yo solía pensar que esto significaba que incluso la persona más descaradamente egoica se frenaría en seco antes de destruir totalmente a alguien o a sí misma. Pero obviamente esto no es así: sólo tenemos que acordarnos de Hitler para ver esto.
Pero si no es uno mismo quien se autocontrola, siempre existe el control que establece la Filiación. Tal vez es a esto a lo que se refería la cita. Tal vez no deberíamos fijarnos en un individuo en particular o en un marco de tiempo en particular para tratar de encontrar evidencias del trabajo del Espíritu Santo. Parecen útiles las palabras de Gandhi: "Cuando me desespero, recuerdo que a lo largo de la historia el camino de la verdad y el amor siempre ha triunfado. Ha habido tiranos y asesinos, y durante un tiempo parecieron invencibles, pero al final siempre caen —piensa en eso, SIEMPRE".
Un corolario de mi anterior pregunta: estoy prácticamente comentando mi propia pregunta sobre la falsa creación. Al echar un vistazo me es fácil ver en qué trampa he caído. Hitler no está creando falsamente. Es la mente que crea falsamente la que está soñando una ilusión en la que estos fenómenos son necesarios. Cualquier tope o límite en la capacidad de crear falsamente no consiste en reinar sobre locos que no existen. La ilusión que contiene tal locura puede (y lo hace) enloquecer sin límites, el producto de una mente demente. El tope o límite radica en el efecto, poder y significado últimos de tal falsa creación —toda ella nada.
Respuesta: Has recorrido un largo camino hacia la contestación de tus propias reflexiones. Para ello pueden añadirse unas cuantas ideas adicionales. Nunca se podrá hacer demasiado hincapié en que el lenguaje dualista del Curso es siempre metafórico, tal como se ha repetido muchas veces a lo largo de estas respuestas (ver por ejemplo las preguntas P-42, P-72, P-85 y P-156). De modo que cuando Un Curso de Milagros habla de que Dios fija un límite a nuestra capacidad de crear falsamente, se trata de una metáfora. Dios no hace nada, Él simplemente es (L.169.5.1,4). Pero en la naturaleza de la mente dividida está el hecho de que ella tiene que contener el recuerdo de su unidad —un recuerdo que en el Curso se identifica con la noción de Espíritu Santo—, ya que podemos olvidar pero nunca destruir nuestro nexo de unión con nuestra Fuente. Por lo tanto, la ilusoria capacidad de crear falsamente no tiene nada que ver con Dios y no es ni siquiera algo que Él haya permitido en ningún sentido, puesto que en realidad Él no es consciente de la ilusión. Pues si así fuese, la ilusión sería real. Pero la corrección para esa ilusoria capacidad, que también es una ilusión —el recuerdo de la unidad—, está incluida de manera inherente en cada una de las mentes aparentemente fragmentadas, independientemente de la locura egoica que pueda estar proyectando cada mente. Así que este es uno de los aspectos del límite en nuestra creación falsa —hay una parte de cada mente, fuera del tiempo y del espacio, que conoce de otra manera.
Además, un límite a nuestra capacidad de crear falsamente surge de manera inevitable del hecho de que todo lo que tiene que ver con el ego es finito, es decir, con un final, ya que fue fabricado para ser lo opuesto al Cielo, el cual es eterno e infinito. No es que Dios nos haya impuesto ningún límite. Es simplemente que es inherente al sistema de pensamiento del ego estar limitado, tal como es limitado por su propia naturaleza. Si el ego fuera capaz de crear falsamente de manera eterna o infinita —y al ego le gustaría que creamos que es capaz de eso—, entonces Dios habría sido reemplazado. Así que el ego, como un pensamiento de limitación, tiene que ser limitado. Podemos jugar —relación tras relación, vida tras vida— en la ilusión, pero el número de posibles relaciones y vidas, finito como es, acabará agotándose en algún momento.
El Curso ofrece el milagro como un medio para acortar o limitar esa cantidad finita de tiempo (T.1.I.47; T.1.II.6) ((curiosamente, la segunda de estas citas, señalizada casi igual pero en el capítulo siguiente, ese párrafo también está relacionado: T.2.II.6)), al ayudarnos a ver que, a pesar de todas las diferentes formas que el ego ofrece, el contenido de todas ellas es siempre el mismo —pecado, culpa y miedo. Y aunque el ego quiere que creamos que hay una jerarquía de ilusiones, Jesús está llevándonos a reconocer que, en el nivel del contenido, un Hitler y un Gandhi son lo mismo, pues ambos reflejan la misma mente dividida con sus dos componentes: una mentalidad errada y una mentalidad recta, y el poder de elegir entre ellas. Y todos compartimos la misma mente dividida, simplemente expresamos su conflicto —además de su curación— en formas diferentes y en última instancia sin sentido.
En definitiva, es sólo nuestra intolerencia al dolor y a la culpa del sistema de pensamiento del ego lo que nos conducirá finalmente a cada uno a limitar la capacidad de crear falsamente de la mente y a girarnos hacia el milagro en busca de alivio. Tal como dice Jesús algunas líneas después de las de las citas que acabamos de mencionar en el párrafo anterior: «La tolerancia/resistencia al dolor puede ser grande, pero no es ilimitada» (T.2.III.3.5). Y es nuestro recuerdo de la unidad lo que nos ayuda a deshacer nuestra creencia en la realidad de la separación y de sus efectos, a medida que aprendemos a no tomarlos tan en serio y a no tener que seguir defendiéndonos contra la culpa, sino en lugar de eso ver a través de ella.
Por cierto, una perspectiva alternativa a la cita de Gandhi sobre el mal del mundo, sugiriendo en vez de eso la desesperanza final del mundo, podría expresarse así: "Cuando tengo esperanza, recuerdo que a lo largo de la historia el camino de la mentira y del odio siempre ha resurgido. Ha habido reyes filósofos y santos benevolentes, que durante un tiempo parecieron marcar una diferencia, pero al final siempre caen —piensa en eso, SIEMPRE". Jesús nos anima a que busquemos un cambio real y significativo ¡dentro de nuestras mentes, no dentro del mundo!" (T.21.introd.1.7).
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions184.htm#Q921
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
Facimoutreach P-920
¿Estáis usando el Curso para justificar la infidelidad matrimonial?
P-920: Esto es con respecto a vuestra respuesta a la pregunta P-622*. Sentí que la respuesta estaba bien planteada y que aportó algunos puntos muy buenos sobre las necesidades egoicas en cualquier relación. Sin embargo, en un nivel diferente, sentí que la respuesta podría interpretarse, erróneamente, como un respaldo, o como mínimo un "pase libre" para no ser fiel en el matrimonio. Muchas personas se han comprometido en relaciones serias, y esto puede ser una fuente de fuerza y estabilidad para ellas, incluso teniendo en cuenta los puntos que abordasteis. Pedir a alguien que continúe en una relación cuando la otra persona tiene permiso para tener aventuras es difícil de aceptar desde muchos puntos de vista. Y en muchas relaciones las personas cambian su conducta con el fin de fortalecer la relación.
Es cierto que afirmáis que no hay nada malo en que cada uno plantee cuáles son sus expectativas en la relación. Sin embargo, cuando descartáis el aspecto espiritual de esto (lo cual es correcto hacer) justo en la siguiente frase, entonces eso puede ser usado por la otra persona como una razón para no comprometerse (¡mis aventuras fuera de la relación no tienen nada que ver con el Espiritu o con Un Curso de Milagros! ¡Basta de ser tan egoísta!). Eso puede hacer que uno se sienta culpable porque su pareja no quiere ser fiel.
Reconozco lo difícil que es dar consejo sobre asuntos prácticos en este foro.
Respuesta: Lo sentimos, haces una buena argumentación en términos del mundo para el valor de la fidelidad, pero el Curso no toma ningún tipo de posición, ni en un sentido ni en otro, sobre lo que hacen los cuerpos. El único interés del Curso es con respecto a la mente y cuál profesor se elige, así que el Curso no apoya la fidelidad ni la infidelidad, tal como se definen de manera tradicional. Pero tampoco rechaza ninguna de las dos posibilidades. Así que la respuesta no estaba planeada como consejo para asuntos "prácticos", sino como una clarificación de lo único que es importante en cualquier relación —el propósito que le doy, que no tiene nada que ver con la otra persona de la relación. Esa otra persona puede estar pensando o comportándose de una manera dolorosa y egocéntrica, ¡e incluso puede que use el Curso (o respuestas de este foro de preguntas y respuestas) para justificar sus decisiones basadas en el ego! El diablo, después de todo, puede citar las escrituras en favor de sus propios propósitos.
Ahora bien, es indudablemente cierto que muchas personas consideran valioso establecer un compromiso monógamo en sus relaciones y esto podría proporcionar una base para reconocer y deshacer muchos aspectos de su sistema de pensamiento egoico que ellas no habrían reconocido de otro modo. Pero si el compromiso se basa únicamente en la necesidad del ego, podría simplemente reforzar, de manera consciente o inconsciente, el especialismo y los sentimientos de deficiencia, control, miedo y culpa.
De igual modo, algunas personas puede que sientan que la fidelidad sexual no es importante para su relación, y si esa decisión tiene un componente de mentalidad-recta, ellas también considerarán que tener otras relaciones íntimas les proporciona oportunidades para descubrir aspectos de sus egos que no habrían podido sacar a la luz si se hubiesen mantenido dentro de los parámetros de una relación monógama. Pero igual de fácilmente, si su decisión de experimentar múltiples parejas resulta ser una decisión basada en el ego, entonces simplemente estarán reforzando sus propios sentimientos de especialismo y, con ello, reforzando su culpa.
Una vez más, el punto es que el Curso únicamente se interesa por lo que hace la mente, no el cuerpo, pues las acciones del cuerpo son sólo un efecto de las decisiones de la mente. Es eso lo que quiere decir Jesús en la siguiente cita:
«De nada sirve pensar que controlando los resultados de cualquier pensamiento falso se pueda producir una curación. (...) Tienes que cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y eso es cuestión de que estés dispuesto a hacerlo. No necesitas orientación alguna excepto a nivel mental. La corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en que es posible el cambio. El cambio no tiene ningún sentido en el nivel de los síntomas [cuerpo/comportamiento],donde no puede producir resultados» (T.2.VI.3.1,4-7).
Así que si dos personas en una relación tienen diferentes ideas sobre la monogamia, sería un error suponer que cualquiera de las dos posturas está más basada en el ego (o menos) que la otra. Pero si cualquiera de los miembros de la pareja usa la culpa para manipular a su pareja, eso delataría claramente la mano del ego, pues el Espíritu Santo nunca usaría la culpa para influir en ninguna opción. Si, tal como señaló la respuesta a la pregunta P-622*, el proposito de todas las relaciones basadas en el ego es fomentar el conflicto y ver a la pareja de uno como la causa de nuestra propia infelicidad, no importa en qué lado esté nuestra opinión sobre el tema de la fidelidad, si hay una diferencia de opinión, eso es todo lo que el ego necesita para seguir en el negocio.
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions184.htm#Q920
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
P-920: Esto es con respecto a vuestra respuesta a la pregunta P-622*. Sentí que la respuesta estaba bien planteada y que aportó algunos puntos muy buenos sobre las necesidades egoicas en cualquier relación. Sin embargo, en un nivel diferente, sentí que la respuesta podría interpretarse, erróneamente, como un respaldo, o como mínimo un "pase libre" para no ser fiel en el matrimonio. Muchas personas se han comprometido en relaciones serias, y esto puede ser una fuente de fuerza y estabilidad para ellas, incluso teniendo en cuenta los puntos que abordasteis. Pedir a alguien que continúe en una relación cuando la otra persona tiene permiso para tener aventuras es difícil de aceptar desde muchos puntos de vista. Y en muchas relaciones las personas cambian su conducta con el fin de fortalecer la relación.
Es cierto que afirmáis que no hay nada malo en que cada uno plantee cuáles son sus expectativas en la relación. Sin embargo, cuando descartáis el aspecto espiritual de esto (lo cual es correcto hacer) justo en la siguiente frase, entonces eso puede ser usado por la otra persona como una razón para no comprometerse (¡mis aventuras fuera de la relación no tienen nada que ver con el Espiritu o con Un Curso de Milagros! ¡Basta de ser tan egoísta!). Eso puede hacer que uno se sienta culpable porque su pareja no quiere ser fiel.
Reconozco lo difícil que es dar consejo sobre asuntos prácticos en este foro.
Respuesta: Lo sentimos, haces una buena argumentación en términos del mundo para el valor de la fidelidad, pero el Curso no toma ningún tipo de posición, ni en un sentido ni en otro, sobre lo que hacen los cuerpos. El único interés del Curso es con respecto a la mente y cuál profesor se elige, así que el Curso no apoya la fidelidad ni la infidelidad, tal como se definen de manera tradicional. Pero tampoco rechaza ninguna de las dos posibilidades. Así que la respuesta no estaba planeada como consejo para asuntos "prácticos", sino como una clarificación de lo único que es importante en cualquier relación —el propósito que le doy, que no tiene nada que ver con la otra persona de la relación. Esa otra persona puede estar pensando o comportándose de una manera dolorosa y egocéntrica, ¡e incluso puede que use el Curso (o respuestas de este foro de preguntas y respuestas) para justificar sus decisiones basadas en el ego! El diablo, después de todo, puede citar las escrituras en favor de sus propios propósitos.
Ahora bien, es indudablemente cierto que muchas personas consideran valioso establecer un compromiso monógamo en sus relaciones y esto podría proporcionar una base para reconocer y deshacer muchos aspectos de su sistema de pensamiento egoico que ellas no habrían reconocido de otro modo. Pero si el compromiso se basa únicamente en la necesidad del ego, podría simplemente reforzar, de manera consciente o inconsciente, el especialismo y los sentimientos de deficiencia, control, miedo y culpa.
De igual modo, algunas personas puede que sientan que la fidelidad sexual no es importante para su relación, y si esa decisión tiene un componente de mentalidad-recta, ellas también considerarán que tener otras relaciones íntimas les proporciona oportunidades para descubrir aspectos de sus egos que no habrían podido sacar a la luz si se hubiesen mantenido dentro de los parámetros de una relación monógama. Pero igual de fácilmente, si su decisión de experimentar múltiples parejas resulta ser una decisión basada en el ego, entonces simplemente estarán reforzando sus propios sentimientos de especialismo y, con ello, reforzando su culpa.
Una vez más, el punto es que el Curso únicamente se interesa por lo que hace la mente, no el cuerpo, pues las acciones del cuerpo son sólo un efecto de las decisiones de la mente. Es eso lo que quiere decir Jesús en la siguiente cita:
«De nada sirve pensar que controlando los resultados de cualquier pensamiento falso se pueda producir una curación. (...) Tienes que cambiar de mentalidad, no de comportamiento, y eso es cuestión de que estés dispuesto a hacerlo. No necesitas orientación alguna excepto a nivel mental. La corrección debe llevarse a cabo únicamente en el nivel en que es posible el cambio. El cambio no tiene ningún sentido en el nivel de los síntomas [cuerpo/comportamiento],donde no puede producir resultados» (T.2.VI.3.1,4-7).
Así que si dos personas en una relación tienen diferentes ideas sobre la monogamia, sería un error suponer que cualquiera de las dos posturas está más basada en el ego (o menos) que la otra. Pero si cualquiera de los miembros de la pareja usa la culpa para manipular a su pareja, eso delataría claramente la mano del ego, pues el Espíritu Santo nunca usaría la culpa para influir en ninguna opción. Si, tal como señaló la respuesta a la pregunta P-622*, el proposito de todas las relaciones basadas en el ego es fomentar el conflicto y ver a la pareja de uno como la causa de nuestra propia infelicidad, no importa en qué lado esté nuestra opinión sobre el tema de la fidelidad, si hay una diferencia de opinión, eso es todo lo que el ego necesita para seguir en el negocio.
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions184.htm#Q920
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
Facimoutreach P-919
¿Hay todavía mentes separándose de Dios?
P-919: ¿Hay todavía mentes decidiendo separarse de Dios, produciendo nuevas rupturas y fragmentos que aparecen aquí en esta ilusión en la que pensamos que estamos actualmente?
Respuesta: Una pregunta como esta tiene sentido desde dentro de la perspectiva de la ilusión, donde todos aún creemos que estamos, pero asume aspectos de la ilusión, tales como el número, el espacio y el tiempo, además de suponer la realidad de la separación, algo que simplemente no es cierto. Un Curso de Milagros dice que la separación pareció ocurrir toda de golpe en un único instante, y con la misma rapidez finalizó (M.2.2-3), y ahora simplemente parecemos estar «repasando mentalmente lo ocurrido [lo que ya ha desaparecido]» (L.158.3-4).
Y por lo tanto, la decisión que una vez pareció ser tomada por una mente en un remoto pasado, y todas las fragmentaciones que parecieron surgir de esa decisión, sólo ocurrieron en un único instante profano (no-santo) (T.20.VI.8.6-9), y «en realidad nunca ocurrió en absoluto» (M.2.2.8). Por lo tanto no puede haber nuevas divisiones o fragmentaciones, en las que se decide recientemente separarse de Dios, ¡porque el tiempo no es real y la separación no ocurrió en primer lugar!
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions183.htm#Q919
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
martes, 2 de agosto de 2016
Facimoutreach P-918
Sé que el mundo no contiene nada que yo desee, pero si me niego las cosas me deprimo
P-918: Estoy dándole vueltas a una frase que se supone que tenemos que repetir o meditar: «El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee» (L.128). Por supuesto, sé que esto no es cierto. Vivo en un cuerpo, y negar las cosas que deseo o por las que me esfuerzo parece limitar mi energía vital y hacerme sentir deprimido. Por supuesto, el Curso sigue con la declaración adicional de que «Más allá de este mundo hay un mundo que deseo» (L.129), pero me parece que, tal como el Curso también afirma, yo deseo ambos mundos. ¿Por qué tengo que elegir entre los dos cuando el Cielo "no tiene opuestos"? Estoy un poco confundido con eso. Además, en un libro canalizado por Doreen Virtue, los ángeles aconsejan que no nos preocupemos demasiado por el "otro mundo" (el "más allá") sino que disfrutemos nuestras vidas en este mundo (de ilusión). Ahora bien, ¿no es eso un camino más directo para vivir en el "sueño feliz" en vez de rechazar este mundo, incluso si se trata de una ilusión, de algo pasajero y que se acabará tal como es? No puedo dejar de vivir en un cuerpo como no sea muriendo, ¿no? Pero morir, de acuerdo con Un Curso de Milagros, es también un signo de mentalidad-errada, sólo una escapatoria para no tener que tomar ninguna decisión, ¿es correcto mi entendimiento de esto? Me parece que cuanto más hago el Curso, más confusas y peor se ponen las cosas.
Respuesta: Jesús sabe que el mundo que vemos no contiene nada que realmente queramos, pero él no es tan ingenuo como para pensar que nosotros no creemos que haya algo de valor en el mundo. Esa es la razón de que nos presente esta lección, tal como lo hace, para animarnos a aceptar y creer esta idea, sabiendo todo el tiempo que no le creemos. Él nos reta a que cuestionemos cuál es el verdadero valor de todo lo que buscamos en el mundo, sabiendo que se trata sólo de proyecciones de un pensamiento de culpa y carencia en la mente que nunca podría satisfacernos.
Pero sería interpretar erróneamente estas lecciones pensar que Jesús nos está pidiendo que rechacemos el mundo o que nos neguemos cualquier cosa que pensamos que necesitamos o que queremos. El mundo, una vez que lo hemos elegido, es neutral, y puede servir al propósito del ego o al del Espíritu Santo. Lo que Jesús está invitándonos a hacer es rechazar el sistema de pensamiento del ego y su propósito para el mundo, que es reforzar nuestra creencia en la carencia y en la privación al mismo tiempo que hacemos a alguien responsable por cómo nos sentimos. El mundo no es más que una proyección de una decisión interior de lo que deseamos ver, y lo percibiremos de diferente manera dependiendo de a cuál maestro interior acudamos —al ego o al Espíritu Santo.
Si bien es cierto que el Cielo no tiene opuesto, es evidente que podemos creer que hemos fabricado un opuesto para el Cielo, como lo demuestra nuestra aparente existencia aquí en el mundo ilusorio del tiempo, el espacio y los cuerpos. Y mientras sigamos creyendo en la realidad de esa idea de oposición y en sus efectos —la diminuta y alocada idea de la separación y el mundo que surgió de ella— Jesús trabajará con nosotros dentro de ese sistema de opuestos para ayudarnos a reconocer con más claridad las consecuencias de nuestra decisión por la separación, para que estemos más dispuestos a aceptar la corrección que Jesús nos ofrece para esa decisión —la percepción verdadera del Espíritu Santo, adquirida por medio del perdón. No es que el mundo de percepción verdadera sea más real que el mundo de la percepción falsa, pero refleja la realidad de la unidad del Cielo, donde no hay opuestos.
Estas lecciones no están comparando el mundo que experimentamos con un mundo o "más allá" que viene después de la muerte —eso todavía sería parte del sistema de pensamiento del ego, según el Curso (por ejemplo, M.27.4.1-2)— sino que lo está comparando con ¡una manera diferente de percibir el mundo ahora! Y a medida que practicamos esa nueva percepción, por medio del perdón de todos nuestros juicios, llegaremos a reconocer cada vez más claramente que no estamos viviendo en este cuerpo del cual pensamos que es nuestro ser. Y entonces sabremos que uno no se escapa del cuerpo y del mundo mediante la muerte, sino simplemente mediante nuestro cambio de opinión con respecto a lo que pensamos que somos.
Es casi seguro que te confundirás si tratas de reconciliar las enseñanzas del Curso con otros caminos espirituales y obras canalizadas, pues se basan en teologías (explícitas o implícitas) diferentes, utilizando diferentes conjuntos de símbolos, y los pasos que tales caminos te guiarán a dar podrían muy bien ser contradictorios, por lo menos en el nivel de la forma, en comparación con los pasos concretos que el Curso te invita a dar. Esto no hace que cualquiera de esos caminos sea malo, simplemente son diferentes. Y si te sientes más atraído por otra forma de enseñanza, que para ti tenga más sentido o te resulte menos confusa que el Curso, entonces, claro que sí, síguela.
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions183.htm#Q918
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
P-918: Estoy dándole vueltas a una frase que se supone que tenemos que repetir o meditar: «El mundo que veo no me ofrece nada que yo desee» (L.128). Por supuesto, sé que esto no es cierto. Vivo en un cuerpo, y negar las cosas que deseo o por las que me esfuerzo parece limitar mi energía vital y hacerme sentir deprimido. Por supuesto, el Curso sigue con la declaración adicional de que «Más allá de este mundo hay un mundo que deseo» (L.129), pero me parece que, tal como el Curso también afirma, yo deseo ambos mundos. ¿Por qué tengo que elegir entre los dos cuando el Cielo "no tiene opuestos"? Estoy un poco confundido con eso. Además, en un libro canalizado por Doreen Virtue, los ángeles aconsejan que no nos preocupemos demasiado por el "otro mundo" (el "más allá") sino que disfrutemos nuestras vidas en este mundo (de ilusión). Ahora bien, ¿no es eso un camino más directo para vivir en el "sueño feliz" en vez de rechazar este mundo, incluso si se trata de una ilusión, de algo pasajero y que se acabará tal como es? No puedo dejar de vivir en un cuerpo como no sea muriendo, ¿no? Pero morir, de acuerdo con Un Curso de Milagros, es también un signo de mentalidad-errada, sólo una escapatoria para no tener que tomar ninguna decisión, ¿es correcto mi entendimiento de esto? Me parece que cuanto más hago el Curso, más confusas y peor se ponen las cosas.
Respuesta: Jesús sabe que el mundo que vemos no contiene nada que realmente queramos, pero él no es tan ingenuo como para pensar que nosotros no creemos que haya algo de valor en el mundo. Esa es la razón de que nos presente esta lección, tal como lo hace, para animarnos a aceptar y creer esta idea, sabiendo todo el tiempo que no le creemos. Él nos reta a que cuestionemos cuál es el verdadero valor de todo lo que buscamos en el mundo, sabiendo que se trata sólo de proyecciones de un pensamiento de culpa y carencia en la mente que nunca podría satisfacernos.
Pero sería interpretar erróneamente estas lecciones pensar que Jesús nos está pidiendo que rechacemos el mundo o que nos neguemos cualquier cosa que pensamos que necesitamos o que queremos. El mundo, una vez que lo hemos elegido, es neutral, y puede servir al propósito del ego o al del Espíritu Santo. Lo que Jesús está invitándonos a hacer es rechazar el sistema de pensamiento del ego y su propósito para el mundo, que es reforzar nuestra creencia en la carencia y en la privación al mismo tiempo que hacemos a alguien responsable por cómo nos sentimos. El mundo no es más que una proyección de una decisión interior de lo que deseamos ver, y lo percibiremos de diferente manera dependiendo de a cuál maestro interior acudamos —al ego o al Espíritu Santo.
Si bien es cierto que el Cielo no tiene opuesto, es evidente que podemos creer que hemos fabricado un opuesto para el Cielo, como lo demuestra nuestra aparente existencia aquí en el mundo ilusorio del tiempo, el espacio y los cuerpos. Y mientras sigamos creyendo en la realidad de esa idea de oposición y en sus efectos —la diminuta y alocada idea de la separación y el mundo que surgió de ella— Jesús trabajará con nosotros dentro de ese sistema de opuestos para ayudarnos a reconocer con más claridad las consecuencias de nuestra decisión por la separación, para que estemos más dispuestos a aceptar la corrección que Jesús nos ofrece para esa decisión —la percepción verdadera del Espíritu Santo, adquirida por medio del perdón. No es que el mundo de percepción verdadera sea más real que el mundo de la percepción falsa, pero refleja la realidad de la unidad del Cielo, donde no hay opuestos.
Estas lecciones no están comparando el mundo que experimentamos con un mundo o "más allá" que viene después de la muerte —eso todavía sería parte del sistema de pensamiento del ego, según el Curso (por ejemplo, M.27.4.1-2)— sino que lo está comparando con ¡una manera diferente de percibir el mundo ahora! Y a medida que practicamos esa nueva percepción, por medio del perdón de todos nuestros juicios, llegaremos a reconocer cada vez más claramente que no estamos viviendo en este cuerpo del cual pensamos que es nuestro ser. Y entonces sabremos que uno no se escapa del cuerpo y del mundo mediante la muerte, sino simplemente mediante nuestro cambio de opinión con respecto a lo que pensamos que somos.
Es casi seguro que te confundirás si tratas de reconciliar las enseñanzas del Curso con otros caminos espirituales y obras canalizadas, pues se basan en teologías (explícitas o implícitas) diferentes, utilizando diferentes conjuntos de símbolos, y los pasos que tales caminos te guiarán a dar podrían muy bien ser contradictorios, por lo menos en el nivel de la forma, en comparación con los pasos concretos que el Curso te invita a dar. Esto no hace que cualquiera de esos caminos sea malo, simplemente son diferentes. Y si te sientes más atraído por otra forma de enseñanza, que para ti tenga más sentido o te resulte menos confusa que el Curso, entonces, claro que sí, síguela.
Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions183.htm#Q918
Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html
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