lunes, 25 de agosto de 2014

El libro de Andrés

The Book of Andrew. De Charles Cale Lehman y Bruce M. Gregory

Esto podría ser un libro de futuro (para nosotros de habla hispana), porque de momento no está en español, sino en inglés. Pero podemos picar un poco sobre él mirando de reojo en webs de habla inglesa. He sabido de este libro gracias a una participante del foro de Gary Renard (en inglés). Todo lo que hay sobre esto es en inglés. Pero se han dicho cosas tan buenas de este libro que no sería raro que algún día lo traduzcan al español.

Parece ser que de este libro, titulado "The Book of Andrew", podemos decir algunas cosas breves:

1) Dicen que es consistente con las enseñanzas de ACIM (compatible con las enseñanzas de UCDM).

2) Que va sobre el pasado, sobre Jesús y sobre vidas pasadas. Andrés (Andrew) es el nombre de uno de los discípulos de Jesús.

3) Ese libro ha deslumbrado a algunas personas, por lo que veo principalmente en los comentarios de Amazon (en inglés).

4) Dicen poco menos que casi que cambia la vida, de tan inspirador. Que transmite bellísimamente el amor de Jesús, dando una espléndida imagen de él, diferente a la que la Iglesia dice sobre él.

5) Dice el autor (Charles) que de pequeño sentía que alguna vez se había llamado Andrew. El autor fue un buen amigo de Bill Thetford. Conoció a Ken Wapnick, y se comenta que aunque Ken no solía tener experiencias de clarividencia pero ese día vio el nombre "Andrew" en la frente de Charles. Más tarde Charles consultó a un psicólogo o terapeuta especialista en regresiones a vidas pasadas (el co-autor del libro) que le había sido recomendado por Bill Thetford. De ahí (bajo hipnosis o algún tipo de relajación, supongo) averiguaron que Charles había sido Andrés, discípulo de Jesús.

6) El libro dice que Andrés y Felipe, dos de los discípulos, eran amantes, e incluso que Jesús los unió en matrimonio. Algunos opinan que debido a este tema es por lo que el libro no se pudo publicar antes, pues parece ser que fue escrito hace unos 30 años. Los primeros editores con los que el autor probó, rechazaron publicar el libro.

7) Parece que el libro no habla de María Magdalena (o casi no).

Bien, con eso nos hacemos una idea. Si estuviera en español me entraría curiosidad por leerlo, porque hablan tan bien de él. Alguno ha comentado algo así como que es una obra maestra.

Copio la sinopsis del libro (la traduzco):

Charles, un jovencísimo niño del sur, le dice a su hermana que él realmente debería haber sido llamado "Andrew". Décadas más tarde, un importante maestro de los principios de Un Curso de Milagros tiene una experiencia clarividente al conocer a Charles. Él se sorprendió al ver un nombre estampado en la frente de Charles... Andrew. Charles va a Londres y un famoso psíquico le dice: "Tú conociste a Jesús." Él tiene experiencias místicas y sueños, incluyendo revelaciones sobre distorsiones bíblicas y sobre algunos discípulos enamorados entre sí. Obsesionado por la idea de que él tiene algo importante que cumplir en esta vida, y preguntándose si en efecto pudo haber vivido como el apóstol Andrés, él fue guiado para ver a Bruce Gregory para una breve serie de regresiones hipnóticas a vidas pasadas. Como un periodista enviado atrás en el tiempo, Charles ve no sólo que él vivió como Andrew/Andrés, y que él y el apóstol Felipe eran amantes, sino que Jesús bendijo su unión y, en efecto, los unió en matrimonio. Comprensiblemente conmocionado, Charles Lehman pronuncia una oración sencilla y potente: "Si ha de ser, que sea". Poco después comienza a ser despertado temprano cada mañana, en la hora en que los místicos dicen que el velo entre los mundos es más delgado, para recibir vívidos recuerdos en un torrente de imágenes, palabras y emociones. Estas memorias constituyen el texto principal del libro de Andrew, una sorprendente Memoria de Vidas Pasadas, atestiguando la existencia de un Apóstol Gay.

(Fuente de la sinopsis: http://www.amazon.com/The-Book-Andrew-Past-Life-Memoir/dp/0982308922 )

Ahí dice "un importante maestro de los principios de Un Curso de Milagros"... no dice quién. Pero he visto a alguien comentar que se trataba de Ken Wapnick y que sucedió en la década de los 70 (ver más abajo).

Copio el breve comentario de un lector (como siempre, traduzco del inglés lo mejor que sé jejeje):

Este libro fue escrito originalmente hace más de treinta años, pero no se ha publicado en todo este tiempo porque se trata de un tema tan prohibido e inquietante que se ha suprimido durante todos estos años. Este libro trata sobre el matrimonio gay, pero no cualquier típico matrimonio gay; este es el matrimonio de los apóstoles Andrés y Felipe, y la ceremonia se lleva a cabo nada menos que por el mismo Jesús. Las palabras que salen de la boca de Jesús en el libro de Andrew son tan claras y llenas de amor para toda la humanidad que deben haber sido inspiradas divinamente. Esa es la parte que hace que este libro sea particularmente interesante. Fue escrito en la época y bajo la tutela de las personas que recibieron el curso de milagros. Esto es algo así como encontrar un evangelio gnóstico de El Curso de Milagros.

Cuando se escribió en un principio, fue rechazado por los agentes y los editores, porque el tema del matrimonio gay era impensable. Por último, el tiempo se ha puesto al día con esta obra maestra.

Taylorman1

Fuente: la misma que el link anterior de más arriba: Amazon.

Ahora copio una opinión de alguien que no es del todo desconocido, lo que ha dicho Rogier van Vlissingen en su blog, que tiene el interés de que este escritor es amigo de Gary Renard (participante de su foro e incluso sale mencionado en Tu Realidad Inmortal) y habla de "The Book of Andrew" muy bien, además comparando un poco con los libros de Gary. Rogier dice:

El libro de Andrés y el docetismo del siglo 21

Una interesante nueva aportación a la literatura moderna sobre Jesús, conectada a un curso de milagros, ha llegado a la escena. El título completo es «El libro de Andrés: Una Memoria de Vidas Pasadas», por Charles Cale Lehman, editado para la impresión por Bruce Gregory. Los detalles interesantes incluyen que Charles Lehman fue en un tiempo el socio de Bill Thetford, quien con Helen Schucman fue el responsable de la transcripción del Curso. Más tarde Bill Thetford y él siguieron siendo amigos de por vida. Cuando era un niño Charles a veces dijo que su nombre era Andrew, y cuando Ken Wapnick lo conoció en los años setenta, tuvo una experiencia visionaria — raro para él — de ver el nombre de "Andrew" en la frente de Charles. Bruce Gregory es un terapeuta de regresión, que fue recomendado a Lehman por Bill Thetford, y quien fue fundamental en la orientación de las regresiones que finalmente condujo al material para este libro.

El libro es un deleite de leer, y es muy consistente en el contenido con Un Curso de Milagros, y lo mismo trata sobre los recuerdos de vidas pasadas de Lehman en su vida como Andrew, un discípulo de Jesús, que al mismo tiempo me recuerda a la paradoja docética en escritos tales como los Hechos de Juan, que han confundido tradicionalmente a la Iglesia Cristiana que pensó que Jesús era el personaje en Palestina cuya historia fue reportada por Pedro y Pablo, con la notable exclusión de muchos de los otros apóstoles. Hay discrepancias interesantes en la forma de la historia, lo que deja claro una vez más que las personas individuales experimentan un Jesús diferente.

 
«Jesús es un "Qué" que aparece como un "quién" mientras tú sigas pensando que eres un "quién"».

Esa es una de mis frases favoritas de Ken Wapnick. Esto viene al caso porque experimentamos a Jesús como una persona, y tendemos a pensar en él como alguien que reconoceríamos. Helen tuvo un sueño en un momento dado en el que Jesús aparecía, y ella más tarde le preguntó a Jesús que cómo es que se parecía a Bill, y Jesús le respondió: "¿A quién más podría parecerme?". Claramente, la mente de Helen estaba aprendiendo a ver la faz de Cristo en todos sus hermanos. Otra experiencia similar fue su experiencia del metro. En los actos de Juan tenemos informes de los diferentes apóstoles todos comparando notas y dándose cuenta de la experiencia de Jesús (post resurrección) de maneras totalmente diferentes. Y ahora, en la forma del libro de Andrew, tenemos un informe moderno, un recuerdo de vidas pasadas de Jesús, y de algunos de los otros apóstoles, lo que difiere claramente de otro informe que aún se mantiene dentro de la tradición del Curso, a saber, el de Gary Renard en su trilogía de "La desaparición del Universo". El Judas de Gary es un borracho y de un carácter muy diferente de lo que se describe en el libro de Andrew, aunque Jesús reafirma en tanto que Judas es un hermano y un Hijo de Dios, y por lo tanto Jesús permanece notablemente fiel a su Curso, como Gary podría bromear. No hay indicios sobre María Magdalena en el informe del libro de Andrew, y el apóstol Juan aparece en un papel más tradicional como el discípulo favorito. En otras áreas los dos libros se confirman entre sí. En resumen, Charles Lehman y Gary Renard difieren en los detalles, aunque ambos informes son consistentes en contenido con las enseñanzas de Jesús como las aprendemos en el Curso.

Un giro interesante en "El libro de Andrew" es que Jesús le dice a Andrew que tendría que escribir las cosas más adelante, porque Pedro y Pablo distorsionarían sus enseñanzas, lo cual es, por supuesto, exactamente lo que sucedió. Se llama cristianismo. Al igual que el Buda era un hindú, Jesús fue un judío, y ninguno ha tenido la intención de instigar una nueva religión, porque ellos reconocieron sobradamente que la verdad es una. Pero para el ego, eso es demasiado simple, y siempre quiere ver la verdad como exclusiva y no inclusiva. Sin embargo, Jesús, Buda, Krishna y todos eran evidentemente los maestros de una realidad no-dualista que trasciende todos los detalles mundanos, por la sencilla razón de que sólo la verdad es verdad y todo lo demás es necesariamente una mentira, por lo que cualquier enseñanza que procede de la separación y de las diferencias sería necesariamente falsa. El problema siempre es que tenemos que madurar para abrazar la verdad, tenemos que subir a la montaña para llegar al nivel de Jesús, Buda o Krishna, en lugar de arrastrarlos a este mundo para solucionar nuestros problemas que nosotros mismos hemos creado. Si hicieran eso, ellos simplemente estarían dando testimonio de la realidad de los problemas diseñados para demostrar que el ego está en lo cierto y que los demás están equivocados. Pero Jesús enseñó a sus discípulos a dejar atrás sus patrones familiares
[actitudes y creencias mundanas; hábitos de pensamiento] y seguirlo a donde iba.

La familiaridad y el recuerdo
 

La lectura de un libro como "El libro de Andrew", o la trilogía "La desaparición del Universo" de Gary Renard no es acerca de que ellos aprendieron a escuchar la voz de Jesús, sino que nosotros también podemos hacerlo. La única razón por la que reconocemos la voz de Jesús, cuando lo hacemos, sin ninguna duda es porque es totalmente auténtica, es decir, porque es la voz de quien somos y de lo que realmente somos en verdad. Cuanto más reconocemos eso, más fácil vamos a dejar de lado nuestro ego, porque esa voz chirriante es completamente falsa, engañosa, y no es en absoluto lo que somos. Mientras estamos identificados con nuestro ego, nos sentimos como que estamos aquí, y sin embargo, al mismo tiempo nos sentimos excluidos [rechazados], solos y como un extraño [extranjero], mientras que la autenticidad de la voz de nuestro maestro interior nos atrae hacia la verdad y el amor que es lo que realmente somos en verdad, y a darnos cuenta de que el mundo perderá todo control sobre nosotros [nuestro apego al mundo desaparecerá] y se desvanecerá, incluso mientras todavía parecemos estar aquí por un tiempo.
*** :-) ***

Actualización (12 de junio, 2015): He posteado de nuevo sobre este libro, para incluir unos extractos de dicho libro y algunas informaciones y anécdotas de cómo se gestó. El nuevo post puede leerse aquí: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/06/extractos-de-el-libro-de-andres-una.html

domingo, 10 de agosto de 2014

La forma más rápida de "volver a Casa"

Primero perdonas, luego oras, y de este modo te curas. (O.3.IV.4.1) (Pág. 41 del Canto de la Oración)

Primero perdonas (=percepción correcta, discernimiento, soltar nuestra percepción del mundo, desapego de nuestra percepción del mundo, cambiar de mirada para ver al mundo de manera amorosa e ilimitada, dejarlo todo en Manos de Dios, confianza depositada en Dios...), luego oras (=silencio, quietud, paz, entrega, soltar, dejar ir, desapego del mundo y de todo lo que sea temporal, desapego de los pensamientos, volver la mirada al interior hacia el puro ser-existencia-paz, consciencia consciente únicamente de la consciencia, relajamiento en el Momento desnudo de añadidos ilusorios, confianza en Dios expresada mediante silencio receptivo y entrega a lo que es, simplemente SER...); y de este modo te curas (des-hacimiento del ego, derretimiento de las ilusiones, despertar del sueño, resurrección, iluminación, perfecta paz más allá del entendimiento humano, ilimitada felicidad más allá de las palabras, indescriptible plenitud inagotable y plenamente compartida, pues tanta alegría no puede ser contenida en sí misma y se "desborda" extendiéndose más y más hacia todos los divinos Aspectos de Sí Misma).

Hay muchas maneras y enseñanzas para profundizar en el significado de todo esto (aparecen por resonancia si nuestro interés por saber y despertar es sincero), pero todas las diversas enseñanzas conducen a una única experiencia, común a todas. La experiencia de Ser. La Experiencia de Dios. Plenitud ilimitada. Indescriptible Libertad. La Experiencia de total Unicidad con todos los Aspectos de la Totalidad. Total y Eterna Felicidad.

jueves, 10 de julio de 2014

El ego no será destruido, sino reinterpretado

El ego no es real. No existe, aunque dé la impresión de existir mientras sigamos alimentándolo con nuestra creencia en él. Como no es real, en realidad nunca ha nacido y por lo tanto tampoco muere realmente. Simplemente desaparece cuando nos damos cuenta de que nunca estuvo ahí. No es necesario destruir lo que no existe. UCDM habla de deshacer el ego. Esa palabra, deshacer, no implica destrucción, sino simplemente comprensión (intuitiva, experiencial en un sentido no-dual). Como la luz, que deshace las sombras. O como la serpiente de la clásica metáfora oriental, que es una simple cuerda que al ser confundida con una serpiente puede producir miedo, pero al darnos cuenta de que solamente es una inofensiva cuerda, entonces la serpiente desaparece, es "deshecha". Lo temporal (lo ilusorio) cede ante la eternidad intemporal, cuando dejamos de jugar a escondernos de Ella.

 Todos los pensamientos no amorosos tienen que ser deshechos, palabra ésta que el ego ni siquiera puede entender. Para el ego, deshacer significa destruir. (T.5.VI.9.2-3) (Pág. 96)

El ego no será destruido porque forma parte de tu pensamiento, pero como no es creativo, y es, por consiguiente, incapaz de compartir, será reinterpretado de otra manera para así liberarte del miedo. (T.5.VI.9.4) (Pág. 96)

La parte de la mente que le diste al ego regresará simplemente al Reino, donde a toda ella le corresponde estar. Puedes demorar la compleción del Reino, pero no puedes introducir el concepto de miedo en él. (T.5.VI.9.5-6) (Pág. 96)

Así pues, lo irreal no se destruye, sino que simplemente se descubre que no está ahí, nunca fue real. Lo único que existe es Ello (Dios, la Verdad, el Ser). Cuando percibimos distorsionadamente la Verdad, es como si desapareciera de nuestra experiencia y en su lugar parecemos encontrarnos en la ilusoria dualidad. Pero cuando se percibe claramente el reflejo de la Verdad, ese reflejo puro es un trampolín para el reconocimiento de la pura Verdad-sin-reflejo.

La frase central de las citas anteriores puede usarse sustituyendo la palabra "ego" por "mundo" o "dualidad". Por ejemplo:

El mundo (la dualidad, lo ilusorio) no será destruido porque forma parte de tu pensamiento, pero como no es creativo, y es, por consiguiente, incapaz de compartir, será reinterpretado de otra manera para así liberarte del miedo.

Sólo existe el Cielo, el puro Ser. El mundo de los límites y los opuestos es una distorsión, una especie de juego de alucinación, un chiste sin importancia que no cambia lo real ni deja ninguna señal. El proceso de despertar (que en el fondo es ilusorio pues nuestro Ser permanece eternamente Despierto) transcurre desde la percepción distorsionada a la percepción clara (sanada, inocente, pura), y a continuación desde la percepción clara se transciende toda percepción (la percepción es simbólica, un reflejo de la verdad pero no la verdad en sí) y se reconoce el puro conocimiento: el Amor Absoluto, lo ilimitado sin comienzo ni fin.

(...) Y luego todo lo que inventaste pasará al olvido: lo bueno y lo malo, lo falso y lo verdadero. Pues cuando el Cielo y la tierra se vuelvan uno, dejarás de ver incluso el mundo real. El mundo no acabará destruido, sino que se convertirá en el Cielo. Lo que constituye la reinterpretación del mundo es la transformación de toda percepción en conocimiento. (T.11.VIII.1.6-9) (Pág. 234)

La distorsión es corregida y la percepción sanada conduce más allá de la percepción, más allá del "mundo real" o mundo perdonado, hasta el reconocimiento de la Verdad Absoluta (eterna, inmortal, inmutable, ilimitada, sin forma, etc).

Por lo tanto no se trata de una lucha o "guerra" del bien contra el mal, pues sólo existe el Bien Absoluto. De lo que se trata es simplemente de reconocer Lo Que ES. La liberación de la dualidad (del sufrimiento) significa simplemente dejar de tergiversar la Realidad. Sólo existe la inocente y plenamente satisfactoria Realidad.

El Espíritu Santo es el mediador entre las interpretaciones del ego y el conocimiento del espíritu. Su capacidad para utilizar símbolos le permite actuar con las creencias del ego en el propio lenguaje de éste. Su capacidad para mirar más allá de los símbolos hacia la eternidad le permite entender las leyes de Dios, en nombre de las cuales habla. Puede, por consiguiente, llevar a cabo la función de reinterpretar lo que el ego forja, no mediante la destrucción, sino mediante el entendimiento. El entendimiento es luz, y la luz conduce al conocimiento. El Espíritu Santo se encuentra en la luz porque Él está en ti que eres luz, pero tú desconoces esto. La tarea del Espíritu Santo consiste, pues, en reinterpretarte a ti en nombre de Dios. (T.5.III.7) (Pág. 87)

Tú no puedes comprenderte a ti mismo separado de los demás. Ello se debe a que tú, separado del legítimo lugar que ocupas en la Filiación, no significas nada, y el legítimo lugar de la Filiación es Dios. Ésa es tu vida, tu eternidad y tu Ser. Esto es lo que el Espíritu Santo te recuerda. (T.5.III.8.1-4) (Pág. 87)

El Espíritu Santo te ayudará a reinterpretar todo lo que percibes como temible, y te enseñará que sólo lo que es amoroso es cierto. (T.5.IV.1.3) (Pág. 89)

La verdad está más allá de tu capacidad para destruir; aceptarla, en cambio, está enteramente a tu alcance. Te pertenece porque, al ser tú una extensión de Dios, la creaste junto con Él. Es tuya porque forma parte de ti, tal como tú formas parte de Dios porque Él te creó. Nada que sea bueno se puede perder, pues procede del Espíritu Santo, la Voz que habla en favor de la creación. Nada que no sea bueno fue creado jamás, y, por lo tanto, no puede ser protegido. La Expiación garantiza la seguridad del Reino, y la unión de la Filiación lo protege. (T.5.IV.1.4-9) (Pág. 89)

Cada pensamiento amoroso que cualquier parte de la Filiación abriga es patrimonio de todas sus partes. Se puede compartir porque es amoroso. Dios crea compartiendo, y así es como tú creas también. El ego puede mantenerte exiliado del Reino, pero en el Reino en sí el ego no tiene ningún poder. Las ideas del espíritu no abandonan la mente que las piensa, ni tampoco pueden entrar en conflicto entre sí. Las ideas del ego, en cambio, pueden entrar en conflicto porque ocurren en diferentes niveles y también porque incluyen pensamientos que incluso en el mismo nivel están en franca oposición. Es imposible compartir pensamientos que se oponen entre sí. Sólo puedes compartir los pensamientos que proceden de Dios, los cuales Él conserva para ti. El Reino de los Cielos se compone de pensamientos de esa clase. Todos los demás permanecerán contigo hasta que el Espíritu Santo los haya reinterpretado a la luz del Reino, haciendo que sean también dignos de ser compartidos. Cuando se hayan purificado lo suficiente Él te permitirá compartirlos. La decisión de compartirlos es lo que los purifica. (T.5.IV.3) (Págs. 89-90)

La Verdad late siempre Aquí, brillando como nuestro propio Ser, inafectada por nuestras suposiciones, eternamente tranquila, disfrutando de su dulce inmutabilidad. Las distorsiones no importan, pueden ser soltadas, no pueden hacer daño, la cuerda no es una serpiente, la serpiente no muerde, no hace nada y no nos afecta si no nos asustamos de ella y la dejamos a un lado por no tener ningún valor. Se puede decir que la serpiente está en la cuerda (mientras creemos en su apariencia), pero la cuerda no está en la serpiente, pues no hay serpiente. Más allá de esa inexistente serpiente, la Verdad ya ES. La apariencia que por un breve lapso de tiempo nos asustó no era un monstruo temible, sino nuestro propio Ser que percibíamos distorsionadamente. El monstruo resulta ser el Amor ofreciéndonos Su Ser. La rana resulta ser un príncipe. El sufrimiento desaparece y sentimos la dulzura y el bienestar de la Verdad. Lo limitado resulta ser un reflejo distorsionado de lo ilimitado. Al dejar de jugar a distorsionar la Realidad, reconocemos que ya somos Ella eternamente. Cuando el sufrimiento es desenmascarado, no solamente desaparece para siempre, sino que se sabe que nunca fue verdad: nunca estuvo presente. Y una vez que lo hemos soltado dejando de identificarnos con ello (lo limitado, el sufrimiento, lo insatisfactorio) dejamos el sitio libre, receptivos, para permitirnos reconocer la dulce Verdad: el eterno Bienestar, la perfecta Plenitud. Ya Somos Eso

domingo, 6 de julio de 2014

Rumi, UCDM y el amor

Un Curso de Milagros hace numerosos guiños a otras tradiciones o culturas, por ejemplo hay breves alusiones al mito de la caverna de Platón, a Shakespeare, a la Bhagavad Gita, etc, y ahora acabo de ver que también le hace un pequeño guiño al místico y poeta Rumi.

Tu tarea no es buscar el amor, sino buscar y encontrar dentro de ti todas las barreras que has contruido contra él. 

RUMI  

((Nota (octubre 2015): Al parecer, la cita no es de Rumi, sino que fue escrita solamente por Helen Schucman para Un Curso de Milagros, y parece que en internet alguien erróneamente la atribuyó a Rumi, extendiéndose como la pólvora esta falsa cita por internet. La cita ha sido buscada sin éxito en las obras de Rumi, incluso un erudito persa sobre el tema llegó a la conclusión de que ni se encuentra en las obras de Rumi, ni podría estarlo, porque no encaja ni en su estilo, ni en su vocabulario, etc. Por lo tanto, aunque era bonito que coincidieran Rumi y UCDM, finalmente parece ser que esta cita corresponde solamente a UCDM, aunque por internet hay multitud de sitios donde se le atribuye erróneamente a Rumi. Unas referencias sobre el tema (en inglés): 1) https://en.wikiquote.org/wiki/Rumi (ahí se corrigió el dato cuando se descubrió que la cita no es de Rumi, indicando que fue erróneamente atribuida a Rumi pero que en realidad corresponde a Helen Schucman. 2) http://www.healthypages.com/community/threads/is-this-rumi-or-a-course-in-miracles.47135/ (ahí se preguntaban por este tema, en un foro, hasta que se vio que la cita no era de Rumi). No obstante, lo que importa es que la cita es bella e inspiradora, aunque no la escribiera también Rumi))

En el Curso se hace referencia a esa idea así:

Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él. 

UCDM, T.16.IV.6.1 (Pág. 375) 

Naturalmente que en UCDM la idea va integrada a la metafísica del Curso, en la que lo único que se requiere para despertar del sueño de la dualidad es dejar de dar valor a las ilusiones en nuestro interior (creencias, percepciones limitadoras). El Cielo ya ES, y si percibimos algo que no sea pleno es porque estamos aferrándonos interiormente, mentalmente, a creencias limitadoras. Esas son las barreras que tenemos que buscar y encontrar, para soltarlas y dejarlas en manos de la Gracia, y así volver a ser conscientes de la verdad, del amor, de la plenitud, del Cielo, del Ser.

Cuando me duele una muela: Dios es amor, por lo tanto esta percepción de dolor no puede ser verdad. Se la entrego a la Gracia y me permito relajarme, independientemente de si mi percepción de dolor se desvanece inmediatamente o no.

Cuando me siento molesto por algo: Dios es amor y lo único que me da es pura felicidad. Nunca estoy molesto por la razón que creo. Esta situación no es real, sino una percepción proyectada, basada en mi creencia en que me he separado de la plenitud o de que Dios/Vida no es bueno, o bien en mi creencia de que no soy bueno o no soy digno de lo mejor.

etc.

Así vamos soltando las barreras que hemos armado para escondernos del amor, y al soltarlas permitimos que se desvanezcan y así volver a ser conscientes del amor.

Nuestra realidad es pura Unidad, pura Conciencia ilimitada; y cuando nos olvidamos de Eso y nos limitamos a nosotros mismos y "al mundo" (no hay un mundo separado de nuestro ser), experimentamos la apariencia de la ausencia de plenitud. Sin embargo no hemos cambiado, pues nuestro Ser inmutable sigue siendo pura Libertad ilimitada. Por lo tanto podemos dejar de creer en las limitaciones en cualquier momento; desprendernos de ellas como si fuesen un saco pesado, lleno de piedras sin ningún valor y que no necesitamos para nada. Lo único que necesitamos es lo que nunca nos falta: ser lo que somos. Y siempre somos lo que somos. La Verdad ya ES. Siempre ES. 

Finalmente copio unas frases relacionadas, sacadas de UCDM:

Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. (T. introd. 1. 6-7) (Página 1)

Tu tarea no es ir en busca del amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti que has levantado contra él. No es necesario que busques lo que es verdad, pero sí es necesario que busques todo lo que es falso. (T.16.IV.6.1-2) (Pág. 375)

Tú no tienes que buscar la realidad. La realidad te buscará y te encontrará cuando satisfagas sus condiciones. (T.8.IX.2.4-10) (Pág. 175)

Y la verdad no es algo que se pueda aprender sino tan sólo reconocer.
(L.138.5.2) (Pág. 282)

La iluminación es simplemente un reconocimiento, no un cambio. (L.188.1.4) (Pág. 382)

La tarea del obrador de milagros es, por lo tanto, negar la negación de la verdad. (T.12.II.1.5) (Pág. 241)

Nada externo a ti puede hacerte temer o amar porque no hay nada externo a ti. (T.10.IN.1.1) (Pág. 201)

El Espíritu Santo jamás ha dejado de resolver por ti ningún problema que hayas puesto en Sus manos, ni jamás dejará de hacerlo. (T.16.II.9.1) (Pág. 370)

La verdad sólo desea brindarte felicidad, pues ése es su propósito. (L.PI.136.12.4) (Pág. 276)

(...) sólo te relacionas contigo mismo. (T.31.V.15.5) (Pág. 743)

No hay nada a tu alrededor que no forme parte de ti. (T.23.introd.6.1) (Pág. 543)

No puedes dejar de ser lo que eres. (T.31.IV.11.3) (Pág. 739)

Cuando te parezca ver alguna forma distorsionada del error original tratando de atemorizarte, di únicamente: "Dios es Amor y el miedo no forma parte de Él", y desaparecerá. (T.18.I.7.1) (Pág. 415)

Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. ¿Qué otra cosa podrías necesitar? Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar. (T.13.VII.12)

     Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia. (T.13.VII.13.1-2)

Dios conoce a Su Hijo y sabe cómo llegar a él. (L.189.9.6) (Pág. 386) 

Saludos

sábado, 14 de junio de 2014

Tom Carpenter

Acabo de terminar de leer un libro que me ha parecido muy lúcido y lleno de destellos inspiradores. El autor o canalizador es Tom Carpenter. El título del libro: «Diálogo sobre el Despertar». Se indica en la portada que es: «De la misma fuente que "Un Curso de Milagros"». Fue publicado en España en 2003 por ediciones vesica piscis. Por lo visto aún se encuentra en algunas librerías, pues recientemente lo encontré para comprarlo en una librería online. Es un libro con muchos detalles buenos, que podría gustarle a algún que otro aficionado a UCDM.

Para quien no se sienta inclinado a sondearlo, acá va un posible resumen de la enseñanza en dos palabras: Dios es. O significando lo mismo: Yo soy.

O resumiéndolo en una única palabra: ES.

Incluso sin palabras, basta con uno permitirse relajarse en el sentimiento de paz que siempre nos envuelve, pues la paz conduce al reconocimiento del Ser.

Actualización: información sobre dónde descargar este libro, aquí: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/11/dialogo-sobre-el-despertar.html

domingo, 1 de junio de 2014

Comentando la lección 253 del Libro de ejercicios

Hará un par de semanas o tres, una amiga me pidió que comentara algo sobre la lección 253 del Libro de ejercicios de UCDM. Lo copio aquí por si a alguien le viene bien o le entretiene.

Copio primero la pregunta, que copiaba el breve contenido de la lección:

Por cierto , esta mañana la  Lección que me tocaba del Curso no he llegado a integrarla del todo. Si me aclaras un poquito , estupendo. Pero sin prisas, cuando puedas.

Es la Lección 253 (sobre todo el punto 2): Mi Ser es amo y señor del universo:
 
"1. Es imposible que me pase algo sin yo mismo haberlo pedido. Aun en este mundo, soy yo el que rige mi destino. Lo que sucede es lo que deseo. Lo que no ocurre es lo que no deseo que suceda.  Tengo que aceptar esto. Pues de esta manera se me conduce más allá de este mundo a mis creaciones -las criaturas de mi voluntad-, las cuales moran en el Cielo junto con mi Santo Ser y con Aquel que me creó.

 2. Tú eres el Ser a Quien Tú  creaste como el Hijo, el cual crea como Tú y es uno Contigo. Mi Ser, que es señor y amo del universo, no es sino la perfecta unión de Tu Voluntad con la mía, la cual no puede sino asentir gustosamente a la Tuya, de modo que pueda extenderse hasta Sí Misma"

Y a continuación copio lo que surgió comentar: 

Por cierto , esta mañana la  Lección que me tocaba del Curso no he llegado a integrarla del todo. Si me aclaras un poquito , estupendo. Pero sin prisas, cuando puedas.
  
Veo que simplemente copias la lección sin indicar qué ideas en concreto te chirrían, así que comentaré intuitivamente alguna cosa que crea que pueda resultarte útil.

Es la Lección 253 (sobre todo el punto 2): Mi Ser es amo y señor del universo:
  
Aunque no sea crucial, creo que puede ser interesante leer ese título en el inglés original y luego ver posibles traducciones igual de buenas que la elegida para el Curso en español. Veamos:

 En inglés dice: My Self is ruler of the universe.

Vemos que se ha traducido "ruler" por "amo y señor", pero a mí me resultan igual de resonantes o más los significados más coloquiales de "ruler", usando una sola palabra: "gobernante", o "soberano".

Por ejemplo: "Mi Ser es el soberano del universo".

A mí me suena muy bien así, pero puede ser porque la palabra "soberano" me resulta bella y elegante jejeje.

En cualquier caso, la idea general de ese título la veo relacionada con el tema de: "No soy víctima del mundo que veo". Si entiendes esa idea, todo va bien. No somos víctimas de nada, y UCDM nos lo repite en el Texto y en un montón de lecciones, para reforzar esa idea. Por ejemplo nos dice que nada externo a uno mismo nos puede dañar (el mundo no nos hace nada, sino que soy yo mismo quien determina el mundo que percibo, mediante mi manera de pensar). Nos dice que "es únicamente a mí mismo a quien crucifico". Nada real puede ser amenazado. Nadie puede crucificarme, excepto yo mismo al creer en la separación (incluso eso es una crucifixión imaginaria, pero es de las creencias imaginarias de las que nos queremos liberar).

Nuestro Ser es el gobernante del universo. No somos una figura dentro del sueño ilusorio (este tema se trata profundamente en T.27.VIII: El "héroe" del sueño). Nuestro ego cree que somos víctimas de un mundo externo, en el cual vivimos y bajo el cual estamos a su merced porque somos un pequeño y débil cuerpo incluido en ese peligroso mundo. Pero no es así. El mundo "externo" no es más que una idea, es mental, y las ideas no abandonan su fuente. Ese mundo... ¡es una creencia en nuestro propio interior, una suposición en nuestra propia mente, y que no ha abandonado nuestra mente, por lo que podemos cambiarlo al cambiar de pensamientos!

Puesto que dicho mundo soñado es una proyección mental nuestra, no puede hacernos daño ni afectarnos realmente. ("Solamente mis pensamientos pueden hacerme daño", afectarme). Si elegimos cambiar de pensamientos, nos liberamos de esa pesadilla; así de fácil. Por eso, nuestro Ser es el soberano del universo. Porque no estamos a merced de las ilusiones. Somos libres de des-pensar las ilusiones que hemos pensado. Y al pensar según el Pensamiento del Espíritu Santo, los falsos pensamientos pierden nuestro apoyo y desaparecen, dejando el sitio para la paz.

"1. Es imposible que me pase algo sin yo mismo haberlo pedido. Aun en este mundo, soy yo el que rige mi destino. Lo que sucede es lo que deseo. Lo que no ocurre es lo que no deseo que suceda.  Tengo que aceptar esto. Pues de esta manera se me conduce más allá de este mundo a mis creaciones -las criaturas de mi voluntad-, las cuales moran en el Cielo junto con mi Santo Ser y con Aquel que me creó.


La primera parte de ese párrafo está relacionada con la lección 152 (titulada: "Tengo el poder de decidir"), sobre todo con el primer párrafo de esa lección. Copio ese párrafo:

      Nadie puede sufrir pérdida alguna a menos que ésa haya sido su propia decisión. Nadie sufre dolor salvo cuando él mismo así lo decide. Nadie puede estar afligido, sentir temor o creer que está enfermo a menos que eso sea lo que desea. Y nadie muere sin su propio consentimiento. Jamás ocurre nada que no sea una representación de tus deseos, ni se te niega nada de lo que eliges. He aquí tu mundo, completo hasta el más ínfimo detalle. He aquí toda la realidad que tiene para ti. Mas es sólo ahí donde se encuentra la salvación. (L.PI.152.1) (Pág. 301)

Eso se relaciona con el principio del primer párrafo de esa lección 253. Se puede decir, siguiendo la onda "Wapnick-Renard", que decir esas frases no se refiere a que estemos decidiendo los sucesos físicos desde la mente terrenal (humana). Por ejemplo, como explicó Gary Renard, si alguien padece cáncer, esa persona no ha elegido experimentar esa apariencia desde su mente humana consciente. Pero sí lo ha elegido desde su mente "inconsciente": la Mente global que proyectó el universo físico (el Ego colectivo). UCDM nos enseña a deshacer nuestras decisiones de ese nivel mediante el perdón: así nosotros perdonamos el símbolo que percibimos, y dejamos el resto al Espíritu Santo (nuestro Yo Superior), Quien se encarga de limpiar en la Mente inconsciente todo lo relacionado con ese símbolo que hemos perdonado. Por eso podemos elegir. Y por eso, en el fondo, no estamos a merced de las circunstancias, y se puede decir como dice el principio de esa lección 253 que: "Es imposible que me pase algo sin yo mismo haberlo pedido". Al elegir creer en la separación, dimos nuestro visto bueno a toda la proyección (el universo físico con todas sus dimensiones temporales, el cual urdimos (imaginamos) desde nuestra Mente global para autoengañarnos y poder percibir la culpa fuera de nosotros... la culpa por la supuesta separación).

La segunda parte de ese primer párrafo se refiere al conocimiento. O sea, que en la primera parte se habla del perdón (mi Ser es soberano, no soy víctima del mundo ilusorio) y en la segunda parte se menciona lo que hay más allá del perdón: el Cielo, la creación, el conocimiento, la verdad, el amor, la unión, la paz inmutable. 

 2.Tú eres el Ser a Quien Tú  creaste como el Hijo, el cual crea como Tú y es uno Contigo. Mi Ser, que es señor y amo del universo, no es sino la perfecta unión de Tu Voluntad con la mía, la cual no puede sino asentir gustosamente a la Tuya, de modo que pueda extenderse hasta Sí Misma"


Este segundo párrafo es sobre el mismo ámbito que el final del párrafo anterior: el conocimiento. Puede parecer un lenguaje paradójico, a veces misterioso, pero claro, sobre el conocimiento no se puede decir nada preciso con palabras, sólo lanzar insinuaciones, pistas, indicaciones (porque es indescriptible). La primera frase a mí me recuerda algo: que en el Cielo, la Trinidad de Padre, Hijo y Espíritu Santo es una Unidad y no hay diferencia entre Ellos. Mencionarlos con 3 palabras diferentes es un recurso de aprendizaje útil para comunicar con nosotros mientras aún estamos soñando, pero no será necesario una vez despiertos. Hay un Único Ser. En el Texto se dicen algunas frases relacionadas con este tema, aunque ahora mismo no recuerdo su ubicación. Por ejemplo una de ellas dice algo así como que no hay ningún lugar donde termine el Hijo y comience el Padre, o donde acabe el Padre y comience el Hijo. No hay frontera. No hay separación, ni diferencia. La verdad es pura Unidad. La aparente brecha es imaginada y no existe, y su apariencia que percibimos se deshace cuando la soltamos, dejando de creer en ella (por ejemplo mediante el perdón).

  Y bien, eso es lo principal que se me ocurre decir. Pero como anécdota complementaria a lo que dije más arriba al comentar el título de esta lección 253, en este segundo párrafo cuando dice en la 2ª frase: "Mi Ser, que es señor y amo del universo"; de nuevo, podemos traducirla en una sola palabra en lugar de dos, pues en inglés dice: 

My Self, which rules the universe (...)

  Que podemos traducirlo como: "Mi Ser, el cual gobierna el universo (...)". Significa lo mismo, pero a mí la pareja de palabras "señor y amo" (o "amo y señor") me distraen un poco mientras leo jejeje.

Bien, lo esencial es que en verdad todo es Uno, compartimos una sola Mente con Dios, y nuestro Ser, en el fondo, es Dios. Pero como creemos estar percibiendo un mundo de límites, para que no nos confundamos, se nos habla con 3 palabras o niveles: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Esto es porque de entrada, mientras soñamos ya hemos confundido nuestro Ser con el ser limitado. Y si afirmamos (de palabra, sin sabiduría vivida) que somos exactamente lo mismo que Dios, entonces deduciríamos equivocadamente que Dios debe haberse quedado dormido, porque si experimentamos un mundo de sufrimiento y somos Dios, entonces Dios también experimenta el sufrimiento, debe haberse dormido jajaja. No es así. En realidad nuestro verdadero Ser no se ha dormido, aunque parezca que estamos jugando a percibir sueños. Por eso, para facilitarnos la comprensión, nos llamaremos provisionalmente "el Hijo" (palabra que usamos con diversos niveles: los hijos dormidos, o el Hijo despierto que es Cristo, etc). Al otro extremo conceptual, usamos la palabra Padre para aquella parte de nuestro Ser totalmente despierta y que no reconoce el sueño, jamás se durmió y además sabe que ninguna parte de Su Ser podría dormirse jamás. Pero como nuestra experiencia es sentirnos cuerpos en un mundo limitado, si pensáramos que Dios no reconoce el sueño (porque no existe el sueño) podríamos sentirnos solos, como si la hubiéramos cagado al soñar lo imposible y ahora hasta que despertemos no nos pudiera ayudar Dios. Entonces aparece el concepto intermedio, que es "el Espíritu Santo", que es la Gracia de Dios, la Gracia del Padre. La naturaleza del Padre es tal que incluso sin percibir lo imposible, su Bondad/Inspiración/Ayuda surge incluso en el sueño de las percepciones (adaptada en una manera que sea útil en esa irrealidad imaginada), y a ese modo de funcionamiento lo llamamos Espíritu Santo (tal vez también podríamos llamarlo las "leyes de Dios").

Esto está comentado en los libros de Gary Renard. (En "Tu realidad inmortal"). Si el Padre percibiera el sueño o lo reconociera de cualquier manera, entonces el sueño de sufrimiento sería real. Pero lo ilusorio no es real, no existe. Quien sí percibe lo inexistente es el Espíritu Santo, con el único fin de guiarnos a despertar. La naturaleza del Padre es simplemente la perfección de la Unidad; Ser; un éxtasis tan infinito que no lo podemos describir, pero sí vivir. Y la naturaleza de Dios adaptada al mundo perceptual, es simplemente el impulso de despertar: Su naturaleza nos provee de todo aquello que nos ayude a despertar (en realidad eso ya ha sucedido, pero el tiempo nos parece que tururí, ya sabes jejeje).

Yo lo comparo a una mesa inclinada... por ejemplo una mesa de billar, con bolas de billar, pero con la mesa inclinada para metaforizar el tema: las bolas somos los Hijos de Dios. Al estar la mesa inclinada, las bolas son impulsadas hacia abajo hasta alcanzar el extremo seguro y estable de la mesa (el Cielo por así decir; el despertar). El Padre sería la mesa. Las bolas caen hacia la meta (hacia el despertar) porque la mesa está inclinada, pero la mesa no tiene por qué saber que las bolas están fuera de la zona (dormidas, soñando). Pero es su naturaleza (llamémosla la "Gravedad" si queremos, o la "Gracia") la que hace deslizarse a las bolas hacia el despertar. Así Dios es la Fuente del despertar, incluso sin Él reconocer que exista un sueño que no existe. Y en cuanto a las ayudas "concretas" que deseamos dentro del sueño, de eso se ocupa el Espíritu Santo, que es nuestro Yo Superior, es en cierto modo el Recuerdo que en nuestra mente hay de Dios, de la Verdad.

De manera que mi Ser es el tuyo, es el de Dios, no hay otro Ser, todos compartimos el mismo Ser porque todos somos este mismo Ser. Somos aspectos de lo mismo, sin separación entre nosotros. No estamos separados de Dios. Pero creemos estar soñando lo contrario. Y por la Gracia, incluso así, todo va bien, y para explicarlo con palabras, decimos (porque es lo más parecido en palabras a lo que en verdad sucede de acuerdo a nuestro punto de vista) que el Padre ha enviado al Espíritu Santo y el Espíritu Santo nos despierta dulcemente. Estamos guiados y a salvo.

Interesante para reforzar estas ideas podría ser leer la lección 135, titulada "Si me defiendo he sido atacado", por ejemplo en el párrafo 18 de esa lección dice:

¿Qué no ibas a poder aceptar si supieses que todo cuanto sucede, todo acontecimiento pasado, presente y por venir, es amorosamente planeado por Aquel cuyo único propósito es tu bien? Tal vez no hayas entendido bien Su plan, pues Él nunca podría ofrecerte dolor. Mas tus defensas no te dejaron ver Su amorosa bendición iluminando cada paso que jamás diste. Mientras hacías planes para la muerte, Él te conducía dulcemente hacia la vida eterna.

Y también es muy bueno relacionarlo con lo que dice el Texto en T.13.VII.12; 13.1 y lo copio aquí:

Sólo el Espíritu Santo sabe lo que necesitas. Pues Él te proveerá de todas las cosas que no obstaculizan el camino hacia la luz. Mientras estés en el tiempo, Él te proveerá de todo cuanto necesites, y lo renovará siempre que tengas necesidad de ello. No te privará de nada mientras lo necesites. Mas Él sabe que todo cuanto necesitas es temporal, y que sólo durará hasta que dejes a un lado todas tus necesidades y te des cuenta de que todas ellas han sido satisfechas. El Espíritu Santo no tiene, por lo tanto, ningún interés en las cosas que te proporciona. Lo único que le interesa es asegurarse de que no te valgas de ellas para prolongar tu estadía en el tiempo. Sabe que ahí no estás en casa, y no es Su Voluntad que demores tu jubiloso regreso a tu hogar.

Deja, por lo tanto, todas tus necesidades en Sus manos. Él las colmará sin darles ninguna importancia.

Lo cual puede resumirse en una sola frase, por ejemplo "Pongo el futuro en Manos de Dios", o la frase "No hay más voluntad que la de Dios", que son ambas el título de lecciones del Curso.

Es muy útil recordar también otras frases de títulos de lecciones, que sirven para recordarnos puntos esenciales, como: "Soy espíritu", o "Descanso en Dios", o "Soy tal como Dios me creó", o "No soy un cuerpo. Soy libre", etc.

Pues hagamos eso, pongamos todo en Manos de Dios, dejemos todo en manos del Espíritu Santo y descansemos relajadamente en Dios, que nos ama y se ocupará de proveernos de todo cuanto necesitemos para despertar.

¡Un abrazooooooooo!

domingo, 13 de abril de 2014

Eternidad

«Si quieres recordar la eternidad, debes contemplar sólo lo eterno. Si permites que lo temporal te preocupe, estarás viviendo en el tiempo» (T.10.V.14.5-6) (Pág. 213)

«Contempla amorosamente el presente, pues encierra lo único que es verdad eternamente. (...) El presente existe desde antes de que el tiempo diese comienzo y seguirá existiendo una vez que éste haya cesado. En el presente se encuentran todas las cosas que son eternas, las cuales son una» (T.13.VI.6.2,5-6) (Pág. 278)