miércoles, 25 de mayo de 2016

Facimoutreach P-863

¿El error original, fue anterior a cualquier deseo de atacar a Dios?

P-863: ¿No es posible que el original "marque-la-casilla-del-tiempo" ((una broma refiriéndose al error original de la separación)) (pido disculpas por insistir en la famosa pregunta, pero no creo que pueda pasarla por alto) no se produjo por un sentimiento de descontento (porque, ¿no requeriría el descontento que hubiera previamente dualidad y percepción?) sino como resultado de un sentimiento amable y juguetón del estilo de "¿Y qué pasaría si...?" por parte de la mente del Hijo? Algo así como si un niño de seis años de edad entrara en el coche de su mamá que está aparcado, y fingiendo conducir (jugando), sin darse cuenta quita el freno de mano, poniendo el coche en movimiento calle abajo y llevando el coche rodando a una zona muy transitada. Es sólo que me parece que inherente al impulso original ((de la separación)) no pudo haber de ningún modo un elemento de querer atacar a Dios. Yo siento que la creencia de que hubiéramos atacado a Dios, el nacimiento de la culpa y la mente egoica llegaron una vez que ya estábamos fuera en medio del tráfico en un vehículo que no podíamos conducir, ¡y sin el recuerdo de cómo habíamos llegado ahí! En otras palabras, la creencia en el ataque sobre Dios vino solamente después de que habíamos sido arrojados al sueño de la dualidad, al que habíamos llegado por nuestro inadvertido (como el niño que inadvertidamente quitaba el freno de mano del coche) uso de la creatividad. ¿O hay algo que no estoy entendiendo?

Respuesta: Ha habido muchas, muchas mitologías a lo largo de los siglos, y en prácticamente todas las culturas, sobre el origen de la vida. Tu noción de un «sentimiento amable y juguetón del estilo de "¿Y qué pasaría si...?"» suena como algo similar a algunos aspectos de la teología hindú. Sin embargo, el mito que se nos presenta en Un Curso de Milagros atribuye sistemáticamente el origen último de la vida en este cosmos físico a la idea que se adentró en la mente del Hijo de Dios sobre que ser parte de la perfecta Unidad de Dios no era algo aceptable. Esto se expresa de diversas maneras en el Curso: por ejemplo, diciendo que Dios no le concedió a Su Hijo el favor especial que él deseaba (T.13.III.10.2), o aludiendo a la búsqueda de «algo que sea más que lo que lo es todo» (T.29.VII.2), o a «un poder más allá de la omnipotencia, un lugar más allá del infinito, un tiempo que transciende lo eterno» (T.29.VIII.6.2).

El Curso deja igualmente claro que todo esto era sólo un pensamiento absurdo, «una diminuta y alocada idea, de la que el Hijo de Dios olvidó reírse» (T.27.VIII.6.2). El pecado, la culpa y el miedo llegaron después de la "diminuta y alocada idea" —fueron las consecuencias de tomarla con seriedad. Y por eso la totalidad del camino espiritual del Curso se centra en entrenarnos para que regresemos a este punto de elección en nuestras mentes, con el fin de que nos demos a nosotros mismos la oportunidad de elegir otra vez, esta vez acordándonos de reír, lo que significa aceptar la Expiación para nosotros mismos —la idea de que en realidad nunca nos separamos de Dios. Aunque en el Curso hay muchos conceptos teológicos y metafísicos que son profundamente ricos e inspiradores, no es en eso, sin embargo, en lo que Jesús querría que nosotros nos enfoquemos. «Los argumentos teológicos como tales son necesariamente polémicos, ya que dependen de creencias, y, por lo tanto, pueden ser aceptados o rechazados» (C.introd.2.4). El propósito de Jesús es enseñarnos cómo y por qué estamos bloqueando la conciencia del Amor que nos define, para que podamos decidir conscientemente si queremos o no seguir de esa manera.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions169.htm#Q863

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-208

¿Cómo me puedo asegurar de que mi propósito está de acuerdo con Dios?

P-208: En T.2.VI.4.9 se dice: «Antes de decidir algo, pregúntame si tu elección está de acuerdo con la mía». Cuando empecé a estudiar Un Curso de Milagros, al principio pensaba que esta afirmación significa que antes de que hiciéramos cualquier cosa en el mundo, le preguntáramos a Jesús si deberíamos hacerla o no. Ahora, con algo de progreso en mi estudio, realmente no sé lo que esa afirmación significa (ni el significado de ninguna otra cosa, para el caso). ¿Puedes explicar un poco?

Respuesta: El Curso nos enseña que puesto que tenemos una mente dividida, hay dos maneras de percibir en el sueño: la del ego y la del Espíritu Santo. Se alude a ellos como los dos "maestros" o  "voces" que podemos escuchar en nuestra mente. El Curso nos dice también que todo sirve para uno de dos propósitos: o el del ego o el del Espíritu Santo. Cada decisión que tomamos, por tanto, está de acuerdo con una de estas dos percepciones, y sirve a uno de estos dos propósitos. La cita que mencionas nos está pidiendo que en cualquier cosa que elijamos pensar o hacer, seamos conscientes de a qué "maestro" estamos escuchando y a qué propósito o meta sirve nuestra decisión. Esto se refiere a la decisión que estamos tomando en la mente, no en la forma. Elegir con el ego reforzará siempre la creencia de que la separación, el mundo y el cuerpo son reales, y dará lugar a un cierto grado de conflicto. El objetivo del ego es mantenernos profundamente dormidos en el mundo de la ilusión. Elegir con el Espíritu Santo traerá siempre paz, y reforzará nuestra conciencia de que somos mente, no cuerpo. Elegir esta opción nos conduce a la mente, de modo que podamos aprender a tomar la única decisión real —aceptar la idea de la separación como real o como no real. Este proceso no tiene nada que ver con la decisión que parezcamos estar tomando en el mundo de la forma. Necesitar llevar a cabo elecciones y tomar decisiones en este mundo es para nosotros un recordatorio útil de que siempre estamos eligiendo entre las mentiras del ego y la luz del Espíritu Santo. El otro factor importante es que tenemos que elegir, pues no hay ninguna opción intermedia: «Puedes elegir ver o juzgar, pero nunca ambas cosas» (T.20.V.4.7).

En una declaración del tipo de la que citas en tu pregunta, el Curso nos está pidiendo que nos preguntemos si estamos tratando de avanzar en nuestro progreso en nuestro viaje de regreso a Dios nuestro hogar, o si estamos tratando de reforzar nuestra identidad como un ser separado. En un capítulo posterior se nos dice: «En cualquier situación en que no sepas qué hacer, lo primero que tienes que considerar es sencillamente esto: "¿Qué es lo que quiero que resulte de esta situación? ¿Qué propósito tiene?". El objetivo debe definirse al principio, pues es lo que determinará el resultado» (T.17.VI.2.1-3). En otras palabras, "¿A quién estoy escuchando?". El resultado —de paz o de conflicto— revela quién es el maestro, y refleja también lo que realmente queremos. El resultado final nos acerca a la decisión de no negar a Dios o, por el contrario, a seguir atrincherados en la ilusión de la separación. Es importante recordar que Un Curso de Milagros nunca se refiere a la forma, y que siempre se dirige a la mente, no al cuerpo que es la figura en el sueño.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions41.htm#Q208

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-205

¿Deben todos haber aceptado la Expiación antes de que cualquiera pueda entrar al Cielo?

P-205: Puedo estar equivocado con esta interpretación, pero Un Curso de Milagros parece estar diciendo que ninguno de nosotros entrará en el Cielo solo. ¿Significa esto que todas las almas que creen estar separadas tienen que aceptar y vivir la Expiación antes de que cualquiera vaya al Cielo? ¿Qué les ocurre a las almas que no han aceptado la Expiación cuando dejan a un lado el cuerpo?

Respuesta: Sí, Un Curso de Milagros dice que «nadie puede entrar en el Cielo solo» (L.134.17.7). Pero esto no significa que "todas las almas que creen estar separadas tienen que aceptar y vivir la Expiación antes de que cualquiera vaya al Cielo". Jesús está corrigiendo nuestro pensamiento erróneo de que somos individuos separados e independientes que pueden, por ejemplo, condenar a otros sin que esa sentencia nos afecte a nosotros mismos. Por eso, precediendo a la parte de la frase que hemos citado, se comienza diciendo: «Al hacer cualquier cosa, recuerda esto: Nadie es crucificado solo (...)» (L.134.17.6-7). De manera similar: «Hermano, necesitas perdonar a tu hermano, pues juntos compartiréis la locura o el Cielo. Y juntos alzaréis la mirada con fe o no la alzaréis en absoluto» (T.19.IV.D.12.7-8).

El punto de la enseñanza es que estamos unidos como una Filiación, así que estamos equivocados cada vez que pensamos que "soy merecedor de traspasar la puerta del Cielo, pero tal persona o grupo no son merecedores de ello ni nunca lo serán"; o "tal persona merece el Cielo y yo no". Jesús nos está ayudando a restaurar nuestras mentes a su estado original como Cristo, el Hijo único de Dios. Él usa nuestro lenguaje para llevarnos más allá de nuestra forma habitual de percibir, basada siempre en la separación, la división, la individualidad y el tiempo lineal. El proceso no es lineal. No hay una "espera". Así es como nosotros imaginaríamos el proceso desde nuestra perspectiva en el tiempo y el espacio; pero el proceso está enteramente fuera de nuestro marco de referencia temporal, y por lo tanto no es algo que podamos entender completamente. Se trata sólo de la ilusión de que hay muchas mentes no-sanadas. Sólo hay una mente que tiene necesidad de curación, y es la tuya. Si consigues mantener eso como tu foco a medida que practicas el Curso, aprenderás verdaderamente sus lecciones e integrarás su mensaje.

Por último, no es necesario dejar el cuerpo a un lado para poder aceptar la Expiación. Simplemente el cuerpo se percibiría de manera adecuada, es decir, como un pensamiento que nunca ha abandonado su fuente en la mente. Jesús sabía que él no era su cuerpo, y por consiguiente nunca sufrió. A su cuerpo le ocurrieron cosas, pero no le ocurrieron a él. Por eso él nos pide que le tomemos como modelo. Él no se percibía a sí mismo como una víctima. Su mente estaba sanada. La lección 226 describe esto desde un ángulo diferente, pero es la misma idea: «Puedo abandonar este mundo completamente, si así lo decido. No mediante la muerte, sino mediante un cambio de parecer con respecto al propósito del mundo. Si creo que tal como lo veo ahora tiene valor, así seguirá siendo para mí. Mas si tal como lo contemplo no veo nada de valor en él, ni nada que desee poseer, ni ninguna meta que anhele alcanzar, entonces este mundo se alejará de mí. Pues no habré intentado reemplazar la verdad con ilusiones» (L.226.1).

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions40.htm#Q205

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

martes, 24 de mayo de 2016

Facimoutreach P-203

¿Es necesario hacer diariamente las lecciones del Libro de ejercicios?

P-203: Un grupo de amigos y yo estamos leyendo Un Curso de Milagros y queremos saber si las lecciones deben hacerse estrictamente cada día, o si se puede estar con alguna de ellas una semana o dos hasta conseguir entenderla en profundidad.

Respuesta: Los únicos requisitos para la práctica del Libro de ejercicios se dan en su introducción. No dice que no podamos repetir lecciones; lo único que dice es: «No intentes hacer más de una serie de ejercicios por día» (L.introd.2.6) ((Es decir, que se aconseja no hacer más de una lección al día; cada lección contiene una serie de ejercicios)). Por lo tanto, repetir una determinada lección es algo que no está en desacuerdo con el Libro de ejercicios. Si se trata de una lección que nos resulta especialmente significativa, o bien que nos parece difícil, podría ser una buena idea seguir con ella durante un par de días. Sin embargo, existe el riesgo de que pensemos que hay que hacer la lección a la perfección —o incluso de que debemos "entenderla en profundidad"— antes de poder pasar a la siguiente lección. Esto sería una trampa, porque es poco probable que muchos de nosotros lleguemos jamás a hacer perfectamente una lección. Si pudiéramos, habríamos alcanzado un estado tan avanzado de crecimiento espiritual que no necesitaríamos las lecciones en absoluto. Lo ideal es tratar de hacer lo mejor que puedas lo que las lecciones piden, tomando conciencia de la resistencia que surja. La resistencia es lo que hace imposible que nos acordemos de la lección; es lo que está detrás de nuestros olvidos a la hora de practicar las repeticiones que se nos piden, y de nuestra dificultad para entender la lección. Es importante reconocer esto, como una demostración de nuestra falta de voluntad para aprender el sistema de pensamiento que enseña el Libro de ejercicios, y de nuestra negativa a permitir que nuestras mentes sean entrenadas «a tener una percepción diferente de todas las cosas y de todo el mundo» (L.introd.4.1). Si creemos equivocadamente que en unos pocos días podemos dominar una lección, estamos subestimando nuestro apego al sistema de pensamiento del ego, y esto dificultará nuestro progreso en vez de ayudarlo. Lo importante es ser sinceros en nuestros intentos de estudiar y practicar lo que enseña el Libro de ejercicios, conscientes de que estamos llenos de resistencia, y estando dispuestos a perdonarnos por nuestros esfuerzos a menudo mediocres. Mientras sigamos estudiando y aplicando las lecciones de la manera en que se nos instruye, estaremos haciendo progresos. Puede que sea útil para tu grupo releer juntos, ocasionalmente, las instrucciones del Libro de ejercicios ((la introducción)). Esto nos mantiene en el camino para regresar al principio de vez en cuando.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions40.htm#Q203

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-163

¿A qué se refiere la frase "sólo se necesitan dos"?

P-163: En la sección de Un Curso de Milagros titulada "Reglas para tomar decisiones" se dice: «Hoy sólo se necesitan dos que deseen gozar de felicidad para que se la ofrezcan al mundo entero» (T.30.I.17.1). ¿Se refiere eso al lector (yo) y al Espíritu Santo? Y si es así, ¿por qué la inicial de la palabra "dos" no debería escribirse en mayúscula si se refiere al Espíritu Santo? ¿Podría significar también que la palabra "dos" se refiere al lector (yo) y al ego que piensa que es un día feliz?

Respuesta: Un poco antes en esa sección, Jesús habla de la naturaleza de la felicidad —sea la felicidad falsificada o la auténtica— que tú experimentas en función del «amigo a quien acudes en busca de consejo» (T.30.I.15.2) —es decir, el ego o el Espíritu Santo. Pero en el caso que citas, que es el párrafo final de la sección, Jesús se refiere a la auténtica felicidad que proviene de unirte con un hermano a través de Jesús o del Espíritu Santo en el reconocimiento de que nuestros intereses no están separados sino que son intereses compartidos y de que nuestras mentes no están divididas sino unidas. Si este reconocimiento es verdaderamente compartido en nuestra mente con cualquier hermano, entonces tiene que extenderse hasta todo el mundo, ya que todo es uno.

Y esta unión no tiene nada que ver con los cuerpos, ni con el mío (como el lector) ni con el de mi hermano. Así que no es necesario que el cuerpo de mi hermano esté presente para que esta unión sea experimentada y tampoco hay necesidad de intercambiar palabras. Jesús explicó anteriormente en el Texto: «Al igual que tú, tu hermano cree que él es un sueño. No compartas con él su ilusión acerca de sí mismo, pues tu Identidad depende de la realidad de tu hermano. Piensa en él más bien como una mente en la que todavía persisten las ilusiones, pero con la que tienes una relación fraternal. Lo que él sueña no es lo que lo convierte en tu hermano, ni tampoco su cuerpo, el "héroe" del sueño, es tu hermano. Su realidad es lo que es tu hermano, de la misma manera en que tu realidad es lo que es hermano suyo. Tu mente y la suya están unidas en hermandad» (T.28.IV.3.1-6).

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions33.htm#Q163

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

lunes, 23 de mayo de 2016

Facimoutreach P-201

¿Cómo podemos regresar al punto en el que sucedió el error original?

P-201: Con respecto a la oración que hay al final de la sección "La decisión en favor de Dios" (T.5.VII.6.7-11), ¿cómo podemos hacer que nuestro «pensamiento retorne al punto en que se cometió el error» ((T.5.VII.6.5)), teniendo en cuenta que nuestra decisión de separarnos de Dios está olvidada... o inconsciente?

Respuesta: El viaje de regreso es un proceso de desandar lo que hemos andado, caminando hacia atrás empezando desde el lugar donde creemos que estamos, que es en el cuerpo, en el mundo, en el sueño. Aunque la decisión original de separarnos de Dios está, en efecto, olvidada, parecemos estar experimentando los efectos muy reales de esa decisión. Mirar clara y directamente a los efectos nos indicará la verdadera naturaleza de la equivocada decisión de creer en la realidad de la separación. Nuestro retorno empieza cuando nos mostramos dispuestos a mirar de un modo diferente a cualquier situación. Cualquier persona, acontecimiento, estado o situación que parezca causarnos dolor, malestar, incomodidad o falta de paz es una oportunidad para que nos cuestionemos qué está pasando realmente. Un Curso de Milagros nos dice que el conflicto que experimentamos aquí en el sueño, está causado en realidad por la culpa que hay en nuestra mente, y esa culpa la estamos sacando de nuestra mente para proyectarla sobre el cuerpo o el mundo. El propósito de la proyección es librarnos de la responsabilidad de haber tomado la decisión de separarnos. El ego, por su lado, nos dice que las personas y eventos que percibimos fuera de nosotros son los culpables de nuestra miseria. Que hemos sido convertidos en víctimas por agentes externos, así que no podemos ser considerados los responsables. Mediante el proceso del perdón aprendemos a identificar la causa de nuestros problemas como nuestra propia decisión en la mente, en vez de culpar a otros. Esto es un nivel del retornar al punto en que se cometió el error. De esta manera, las personas contra las que albergamos resentimientos quedan limpias de responsabilidad; y así ellas son perdonadas por lo que "no hicieron" (T.17.III.1.5). Cuando hayamos sido capaces de poner en práctica el perdón con todos, y con cada situación que suceda en nuestras vidas, y nos hayamos desidentificado lo suficiente de la creencia del ego en la separación, nos identificaremos completamente con la mente en vez de hacerlo con el cuerpo. Ya no seguiremos creyendo en la victimización, sino que en su lugar lo haremos en el poder de la capacidad de nuestra mente para elegir. Esto nos liberará para poder tomar una decisión diferente. En lugar del error de creer que la separación fue real y que ha tenido graves consecuencias, nos reiremos apaciblemente de lo absurdo y ridículo de tal pensamiento. Esto es el retorno final "al punto en que se cometió el error". Entonces despertaremos del sueño de la separación.

Mientras tanto, cada vez que estamos dispuestos a reconocer cualquier situación, o la dinámica de cualquier relación, como el resultado directo de una decisión tomada en nuestra mente, sin proyectar la culpa sobre otros, estamos fortaleciendo nuestra creencia en nuestra verdadera identidad como mente, y despertando de nuestra creencia en la fábula de separación del ego y de nuestra identidad con el cuerpo. De este modo somos conducidos al punto de la decisión final, y a la decisión de no regresar al oscuro mundo de la ilusión y de la separación.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions39.htm#Q201

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-199

¿Cómo puedo pedir ayuda a un concepto meramente abstracto?

P-199: Ayer experimenté algo que probablemente podría calificarse de miedo existencial; miedo sin ninguna causa externa, pero tan intenso que hizo que me sintiera físicamente mal. Fui capaz de mirarlo durante un segundo o dos e ir más allá, tras lo que sentí una gran liberación. Esos breves instantes de miedo me trajeron mucho dolor seguido de una sensación de libertad, por lo que traté de evocar ese ciclo una y otra vez. Hoy me di cuenta de que la detección de ese miedo era muy importante, pero por mí mismo no puedo hacerlo más, no puedo ir a través de ese umbral yo solo. Además, me di cuenta de que nunca le pedí seriamente ayuda a Jesús o al Espíritu Santo. Ellos no existen dentro de mi paradigma conceptual, dentro de mi comprensión práctica de la ayuda cotidiana. ¿Cómo puedo pedirles ayuda si les veo como abstracciones totales (opuestos a como me veo a mí mismo: ¡un individuo concreto!)? Me pregunto si en tales situaciones sería posible buscar la ayuda de otras personas, procurando que no se involucre mi ego de por medio.

Respuesta: La experiencia que describes es una experiencia útil, dado que incluía una liberación del miedo. Y el hecho de que experimentaste liberación significa que no atravesaste esa experiencia tú solo, independientemente de que pidieses o no ayuda a Jesús o al Espíritu Santo de una manera consciente. Tu mente egoica va a querer que descartes que ellos son accesibles para ti, especialmente después de experiencias como las que describes, para que no confíes en que ya dispones de ayuda. Puede que veas a Jesús y al Espíritu Santo como abstracciones totales, pero ellos pueden ser tan concretos en tu mente como tú quieras o necesites que sean. Sólo tienes que pedírselo. Jesús mismo, al final del Libro de ejercicios, nos asegura: «De esto puedes estar seguro: yo nunca te dejaré desamparado» (L.PII.Epílogo.6.8).

Tampoco hay nada malo en buscar la ayuda y el apoyo de otra persona individual y concreta, en tanto que tú sigas percibiéndote a ti mismo de ese modo. Desearías estar seguro de que recurres a alguien que tenga mentalidad abierta y sin prejuicios, y que sea capaz de reconocer el valor de lo que estás experimentando —y no es necesario que esa persona sea estudiante de Un Curso de Milagros.

Pero una precaución a tener en cuenta: que no conviertas la repetición de esa experiencia en una meta en sí misma. Las lecciones de perdón pueden adoptar muchas formas diferentes, y este tipo de experiencia es sólo una de ellas. Si va a ser provechoso y tú estás dispuesto, nuevas oportunidades se presentarán por sí solas. Pero mientras tanto, cualquiera de las formas más concretas de miedo —que puede mostrarse como ansiedad, ira, dolor, estrés, depresión, etc.— son igual de valiosas en el proceso de sanar tu mente y liberarte del miedo.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions39.htm#Q199

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html