miércoles, 2 de septiembre de 2015

La metáfora de la cebolla, aplicada al proceso del perdón

Esta metáfora la cuenta Arten en uno de los libros de Gary Renard: «Tu Realidad Inmortal» (páginas 109 a 111 en la edición publicada por la editorial El Grano de Mostaza). La describe así:

ARTEN: Piensa en la analogía hindú de deshacer el ego. Es como pelar una cebolla. Adaptando esa analogía a nuestros propósitos, digamos que perdonas a alguien, en el sentido que el Curso da a esa palabra. Es como pelar una capa de una cebolla, o en este caso, una capa del ego. Tal vez te parezca que no ha ocurrido nada. ¿Por qué? Cuando pelas una capa, el resto sigue teniendo el aspecto de una cebolla. Sigue teniendo el mismo aspecto. Pero en realidad no es igual, porque una de sus capas ha sido pelada. 

Ahora bien, digamos que eres perseverante. Tal vez, ocasionalmente tienes experiencias de paz profunda que te animan. O tal vez ocurre algo que en el pasado habría hecho que te sintieras mal, y esta vez no hace que sea así. Te das cuenta de que eso se debe a que has estado practicando el perdón, y a que el Espíritu Santo está sanando tu mente a nivel inconsciente. De modo que sigues adelante y perdonas una y otra vez. Lo que ocurre es que se ha pelado otra capa de la cebolla. Es posible que aún conserve el mismo aspecto. De modo que vas al baño, te miras en el espejo y crees que sigues siendo el mismo, pero no es así. 

Tal vez estás viendo la televisión y perdonas una noticia que ves. Otra capa de la cebolla ha sido pelada, pero tú crees que no ha pasado nada. Entre tanto, el Espíritu Santo está haciendo brillar tu perdón por doquier en la mente que está proyectando el universo y, por lo tanto, también a través de la proyección. Eso corta como un rayo láser la culpabilidad inconsciente y sus proyecciones de karma. El perdón atraviesa todas tus vidas pasadas, todas tus vidas futuras, y todas las dimensiones temporales, por todas partes en el universo de energía y forma, y a través de todos los universos paralelos que parecen existir. ¡Están ocurriendo cosas increíbles! El Espíritu Santo realmente está colapsando el tiempo mientras tú estás ahí sentado. 

Debido a tu práctica del perdón, hay lecciones que ya no necesitas aprender, y el Espíritu Santo está borrando las cintas, llevándose dimensiones de tiempo que contenían lecciones que necesitarías haber aprendido si no hubieras practicado el perdón, y haciendo que dichas dimensiones desaparezcan. Y como tú no puedes ver todo lo que el Espíritu Santo ve, estás allí sentado, pensando: "Esto es aburrido. No está ocurriendo nada". Pero está ocurriendo algo sorprendente. Muchas capas de la cebolla han sido peladas, y tu ego está desapareciendo. 

Si perseveras y continúas practicando el perdón, en algún momento llegas a la última capa de la cebolla. Cuando pelas esa última capa ya no queda nada. La cebolla ha desaparecido. Y eso es lo que ocurre con el ego. Después de tu última lección de perdón, el ego se va; ha sido deshecho, y no queda nada que altere tu experiencia de lo que eres. Ya no tienes necesidad de reencarnar. Practicando el perdón de la manera que vamos a enseñarte romperás el ciclo de nacimiento y muerte. 

A mí me encanta este mini-discurso de Arten con la metáfora de la cebolla. Esto nos debe animar a ser perseverantes en la práctica del perdón. Confiar en el proceso nos motivará a seguir practicándolo, hasta que el ego quede completamente deshecho.

En una entrevista a Ken Wapnick, Susan Dugan le preguntó:

Susan Dugan: Así que estás diciendo que el deshacimiento está ocurriendo aunque yo no lo sienta. 

Ken Wapnick: Sí. Y se trata simplemente de confiar en eso.

Por lo tanto, confiemos y usemos el perdón. Funciona.

Otras metáforas relacionadas son:

La metáfora del iceberg (incluye además una breve e inspiradora aclaración de Ken Wapnick): http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/03/la-metafora-del-iceberg.html

La metáfora del libro y las páginas arrancadas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/03/metafora-del-libro-y-las-paginas.html

Saludos

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