jueves, 10 de septiembre de 2015

L-5 Journey ... de Ken Wapnick

Como ya indiqué en el post índice, los comentarios de Ken Wapnick son los que he puesto en color verde:

Lección 5 — Nunca estoy disgustado por la razón que creo

Esta es una de las lecciones que cito con frecuencia, pues va al corazón de nuestra práctica. Obviamente, creemos que estamos disgustados o molestos por las cosas que están pasando en el mundo y por la manera en que eso nos afecta. Pero la única razón por la que estamos disgustados/molestos, lo cual no se enseña de manera explícita en esta lección (aunque está implícito en ella), es que hemos elegido al ego como nuestro maestro, en lugar de elegir a Jesús.

(1) Esta idea, al igual que la anterior, puede aplicarse a cualquier persona, situación o acontecimiento que creas que te está causando dolor. Aplícala específicamente a lo que, según tú, es la causa de tu disgusto, y usa, para describir el sentimiento, el término que te parezca más preciso. El disgusto puede manifestarse en forma de miedo, preocupación, depresión, ansiedad, ira, odio, celos o un sinnúmero de otras formas, y cada una de ellas se percibirá como algo diferente. Mas no es cierto que sean diferentes. Sin embargo, hasta que aprendas que la forma no importa, cada una de ellas constituirá materia apropiada para los ejercicios de hoy. Aplicar la misma idea a cada una de ellas por separado es el primer paso que te lleva a reconocer finalmente que todas ellas son lo mismo.

Aquí se expresa una vez más la paradoja de que estamos practicando con los asuntos concretos para llegar a aprender que todo es lo mismo e inconcreto. De hecho, este es el tema central del proceso que se nos da en Un curso de milagros para que en su momento despertemos del sueño. Al practicar el perdón todas y cada una de las veces que experimentamos disgusto o mal-estar —la forma de nuestra incomodidad— nos volveremos conscientes del contenido subyacente de culpa que es la fuente de ese malestar/incomodidad. Ahí es cuando finalmente aprendemos la igualdad inherente de todas las ilusiones. En este punto ellas desaparecerán, dejando únicamente el contenido del amor, nuestro único consuelo y la verdadera fuente de la paz. Esta lección es extremadamente importante porque todos nos disgustamos/alteramos/enfadamos, y estamos siempre seguros sobre la causa. Esta lección nos ayuda a darnos cuenta de que no estamos disgustados a causa de lo que está fuera, sino que es debido únicamente a la manera en que estamos mirando lo que está fuera. 

La tarea específica de la lección, de identificar la forma específica de disgusto y la causa que le atribuimos, viene a continuación:

(2) Al aplicar la idea de hoy a lo que percibas como la causa específica de cualquier forma de disgusto, usa el nombre del disgusto de que se trate, así como la causa que le atribuyes. Por ejemplo: 
No estoy enfadado con ________ por la razón que creo. 
No tengo miedo de _______ por la razón que creo. 
Ahora Jesús nos lleva rápidamente del mundo corporal de las sensaciones al mundo mental de nuestros pensamientos:

(3) Pero una vez más, esto no debe substituir a las sesiones de práctica en las que primero examinas tu mente en busca de lo que crees que son las "causas" del disgusto, y las formas de disgusto que, según tú, resultan de ellas. 

Jesús nos trae de regreso al aspecto de su entrenamiento basado en la búsqueda-mental. Nos va acostumbrando a mirar dentro, aprendiendo a prestar atención a la culpa que habíamos estado reprimiendo hasta este momento, la fuente última de lo que creemos que son nuestros disgustos o molestias.

(4) En estos ejercicios, incluso más que en los anteriores, es posible que te resulte más difícil ser imparcial y evitar concederles más importancia a unos temas que a otros. Tal vez te resulte útil encabezar los ejercicios con la siguiente afirmación: 
No hay disgustos pequeños. Todos perturban mi paz mental por igual. 
Todos tendemos a discriminar (prejuzgar; diferenciar; ser parciales). Cuando algo menor nos molesta, creemos que solo estamos "ligeramente irritados". Luego, más tarde en el día, sucede algo mayor y nos enfadamos mucho. Y creemos que hay una diferencia. Este es el asunto del que se nos está avisando. El ego insiste en que reafirmemos el principio de que hay una jerarquía de ilusiones, ya que esto es una de sus defensas principales contra la Unidad de Dios: la especificidad del mundo dualista desmiente la realidad unificada de la Divina Abstracción, por usar una expresión del Texto (T.4.VII.5.4). Esta es la realidad que el ego jamás quiere que recordemos o reflejemos aquí, ya que eso significa el fin del ego.

Jesús continúa instruyéndonos en la misma línea:

(5-6) Luego busca en tu mente cualquier cosa que te esté afligiendo, independientemente de si te parece que te está afligiendo mucho o poco.
Es posible también que te sientas menos dispuesto a aplicar la idea de hoy a algunas de las supuestas causas de disgusto que a otras. De ocurrir eso, piensa en primer lugar en lo siguiente: 
No puedo conservar esta forma de disgusto y al mismo tiempo desprenderme de las demás. Para los efectos de estos ejercicios, pues, las consideraré a todas como si fuesen iguales. 
Esto es lo que hemos de decir cuando somos tentados a establecer una jerarquía de lo que nos disgusta o molesta. Y luego Jesús reitera el punto en la siguiente frase: 

(7.1) Escudriña luego tu mente durante un minuto más o menos y trata de identificar algunas de las diferentes formas de disgusto que te estén perturbando, haciendo caso omiso de la relativa importancia que tal vez les atribuyas.

En estas primeras lecciones podemos ver que Jesús nos recuerda muchas veces que estamos tratando continuamente de establecer una jerarquía de nuestras experiencias, creyendo que algunas cosas son importantes y otras no. Él nos está entrenando para que nos demos cuenta de que todas son iguales. Una vez más, una ilusión es una ilusión es una ilusión. 

Un estudio más profundo de lo que se enseña en Un curso de milagros produce una revelación un tanto inquietante: cuando estamos disgustados, queremos estar disgustados, porque eso demuestra que somos las inocentes víctimas de lo que el agresor nos está haciendo. Más tarde volveremos sobre esta importante enseñanza del Curso, pero por ahora vamos a mencionar dos secciones concretas sobre esto: "El cuadro de la crucifixión" (T.27.I) y "El concepto del yo frente al verdadero Ser" (T.31.V).

El resto del párrafo repite la instrucción anterior, haciendo hincapié en la necesidad de ser a la vez específicos y amables en nuestra práctica.

☼☼☼

Fuente: Journey Through the Workbook of a Course in Miracles, de Ken Wapnick.

Índice de capítulos traducidos en este blog, aquí: link-indice.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

El Curso realmente funciona (entrevista a Ken Wapnick)

Entrevista de Susan Dugan a Ken Wapnick, efectuada alrededor del año 2010.

Una conversación con Ken Wapnick: El Curso realmente funciona, si trabajas con él y sonríes

Por: Susan Dugan

Nota: Kenneth Wapnick, doctor en Psicología, psicólogo clínico, maestro y autor, ha estado estudiando Un curso de milagros desde 1973, y trabajó en estrecha colaboración con la escriba del Curso, Helen Schucman, y su colaborador Bill Thetford, en la preparación del manuscrito final ((comentarios y anécdotas de Ken al respecto, aquí)). Junto a su esposa, Gloria, es presidente y co-fundador de la Fundación para Un curso de milagros (FACIM) en Temecula, California.

En la siguiente conversación, Ken Wapnick responde generosamente mis preguntas sobre la práctica diaria del perdón, y sobre el miedo y la resistencia que surge en nuestro viaje a casa, y cómo mantener nuestra fe y concentrarnos en ser amables, gentiles y pacientes con nosotros mismos y con los demás, mientras aprendemos con nuestro maestro interior a dejar de rechazar al amor.

¡Feliz Día de Acción de Gracias! ((El artículo original en inglés se posteó en fechas del Día de Acción de Gracias, en noviembre de 2010))

Hace poco me entró mucho miedo con respecto al Curso; y me sentía atascada y me juzgaba a mí misma por eso. Una vez me dijiste que recordara no tomármelo seriamente. ¿Cómo podemos ser serios a la hora de practicar el perdón en el día a día y al mismo tiempo no tomarlo seriamente?

Bueno, la práctica diaria es en realidad no tomarlo seriamente. El principio es esa línea que aparece al final del capítulo 27: "Una diminuta y alocada idea, de la que el Hijo de Dios olvidó reírse, se adentró en la eternidad, donde todo es uno" ((T.27.VIII.6.2)). El problema no es el ego —lo que significa que no es ninguno de los problemas que la persona cree que tiene— ni las dificultades que la persona cree tener con el Curso. El problema es la reacción a eso. La idea de no tomarlo seriamente o aprender a reírnos de eso no significa minimizarlo ni negarlo ni fingir que no ha sucedido, sino reconocer que el problema nunca es la forma. El problema es siempre la decisión de la mente.

Cualquier cosa que hagas durante el día, ya sea relacionada con el Curso o con cualquier otra cosa de tu vida, la clave es siempre llevarla de vuelta al tomador de decisiones de la mente. El problema no es el ego ni su expresión a nivel de pensamiento o de conducta ((se refiere a: 1) De pensamiento: por ejemplo cuando me viene un pensamiento negativo o de criticar a alguien, pensamientos egoístas a nivel de mi vida en el mundo. 2) De conducta: por ejemplo cuando hago algo que luego juzgo como erróneo o egoísta)), el problema no es lo que hay en la "caja" de la mentalidad errónea, porque ¿cómo podría una ilusión ser un problema? Lo que el Curso llama "Espíritu Santo", lo cual es en realidad simplemente nuestro pensamiento de mentalidad correcta, o cordura; eso tampoco es la respuesta. La respuesta radica en elegir la mentalidad correcta, al igual que el problema radica en elegir al ego. Ahí es en realidad donde la gente se hace una especie de lío.

La clave siempre es llevar el asunto de regreso al poder de elegir de la mente, en vez de llevarlo de regreso a Jesús o al Espíritu Santo como una figura mágica. El problema es simplemente la decisión de querer seguir en el sueño o despertar de él. Así que incluso cuando uno está teniendo un mal momento con el Curso o con una relación o con una enfermedad o con algo que está sucediendo en el mundo, eso no es lo que parece. El problema nunca es externo. La práctica siempre consiste en traer el problema de regreso a la mente desde la cual lo proyectamos.

OK, vamos a una pregunta no tan seria: en muchos de tus CDs bromeas diciendo que Jesús no puede soportar a los estudiantes del Curso

(Risas) Y no podemos culparle por eso, ¿verdad?

Realmente no. Así que veamos: ¿Cuáles son las características de los estudiantes de Un curso de milagros por las que Jesús se cabrea más?

Bueno, se trata de su seriedad. A veces también digo que si lees los Evangelios nunca jamás dirías que Jesús alguna vez se rio. En ellos no se dice que él sonriera. Le describen estando enfadado, llorando. En última instancia, el Jesús de la Biblia no es el Jesús del Curso. El Jesús del Curso está siempre sonriendo. Pero en cierto sentido es esa la cuestión. Cuando digo eso medio en broma, me refiero a la seriedad que tienen los estudiantes del Curso, esa seriedad con el Curso que les hace tomarse las cosas tan en serio y juzgar a otras personas, juzgar a otros estudiantes del Curso y a otros profesores del Curso. Es esa seriedad la que les hace decir cosas tan poco amables a quienes están enfermos —concretamente que "la enfermedad es una defensa contra la verdad" ((L.136))—, cosas que tienden a ser así de insensibles.

Probablemente he citado esa línea del Texto sobre nuestro olvido de reírnos ((T.27.VIII.6.2)) más veces en treinta y cinco años de enseñanza que ninguna otra cita porque es ese el problema. También digo que el pecado, la separación, el ego, no puede ser el problema porque ¿cómo puede una ilusión ser un problema? Si la gente pudiera darse cuenta de eso y entonces aplicarlo y generalizarlo a todo a lo largo del día, eso lo cambiaría todo. Ese es el sentido último de la línea que dice: "No trates, por lo tanto, de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él" ((T.21.introd.1.7)). ¿Cómo puede un mundo inexistente ser el problema?

El error que a veces la gente comete cuando digo algo como eso es que se convierten en alguien insensible y que no le presta atención a nada, pero el mensaje no es ese en absoluto. Saber realmente que el mundo no existe te permite ser la persona más amable, sensible, cariñosa y amorosa imaginable. Eso es debido a que no estás apegado a nada y entonces el amor fluye automáticamente a través de ti y se expresa a través de cualquier forma que resulte lo más útil. Eso no quiere decir que no te relaciones con el mundo, sino que te relacionas sin la necesidad de ser especial y únicamente con amor.

Del mismo modo que, por ejemplo, tú estás sentado y observando los resultados de tu decisión, puedes tener auténtica compasión.

Bueno, obviamente puedes observar lo seriamente que todo el mundo se toma las cosas incluyendo los comentaristas ((en España se podría decir también "los tertulianos": se refiere principalmente a los comentaristas en los medios de comunicación, ya sea sobre política, deportes o cualquier tema)), y darte cuenta de que todo el mundo miente y que todos son lo mismo independientemente del lado del pasillo en el que te encuentres, lo cual es el motivo de que nunca cambia nada.

Muchos estudiantes del Curso experimentan una completa sensación de pérdida a medida que ellos comienzan a reconocer los fugaces subidones de adrenalina que proceden de las defensas contra el amor eterno y todo-abarcador que ellos son y aceptar la verdadera falta de valor del mundo en el que una vez creímos completamente. ¿Puedes hablar de esta fase?

Bueno, otra fuente de confusión para quienes trabajan con el Curso es la confusión de cuerpo y mente. Mientras te identifiques con un cuerpo se te hace imposible trabajar con el Curso y te resulta imposible no sentir una sensación de pérdida porque el Curso dice una y otra vez que no eres un cuerpo. Tu cuerpo no piensa, ni siente, ni percibe; no vive, no muere. Al leer eso como un cuerpo individual, ¿cómo podrías no sentir una sensación de perder eso que de alguna manera el Curso te está quitando? Y, por supuesto, el Curso no te está quitando nada; simplemente te muestra que eso que tú pensabas que eras, no es más que una ilusión.

Incluso en el sentido más amplio, es imposible trabajar con el Curso sin reconocer qué es el especialismo. El especialismo es nuestra identidad; nos identificamos con nuestra necesidad, nuestro amor especial, odio especial. El Curso está realmente exponiendo eso tal como es. Y por eso creo que es casi imposible para un estudiante serio que lleve años trabajando con el Curso no sentir una sensación de pérdida, una sensación de sacrificio, y luego la consiguiente sensación de resentimiento.

En otro contexto que plantea lo mismo, a lo largo de los años he sido acusado por gente de robarles a Jesús. Porque hago hincapié en que el Jesús del Curso no es el Jesús de la Biblia, no es un mágico Papá Noel a quien le llevas tus problemas sin tener que hacer nada tú mismo. Él no es esta persona mágica que soluciona problemas en el mundo; y por eso la gente tiene una sensación de pérdida porque el Dios o el Jesús al que ellos le rezaban no es el Dios o el Jesús del Curso. Básicamente, lo que los estudiantes perciben como pérdida es en realidad la pérdida de su especialismo. No obstante, una vez más, todo se reduce a: "¿Soy una mente, o un cuerpo?". Si elijo verme a mí mismo como un cuerpo, ese sentimiento de pérdida y de sacrificio es inevitable.

¿Y esa es la quinta etapa del Desarrollo de la confianza ((M.4.I.A.7)) en la que se requiere precisamente un largo tiempo para dejar de lado ese especialismo y necesitamos ser pacientes con nosotros mismos? 

Bueno, no dice concretamente eso, pero sí. Lo que requiere mucho tiempo, de cara a alcanzar la sexta etapa, es aceptar la verdadera falta de valor de nuestro propio ser individual. El Curso está destinado a ser tomado literalmente en el sentido de que su objetivo es ayudarnos a despertar del sueño. Y no puedes despertar del sueño cuando piensas que eres todavía una figura ((o personaje)) del sueño, lo cual se refiere al cuerpo; únicamente puedes despertar cuando te das cuenta de que eres el soñador, lo cual se refiere a la mente. Tú eres la mente que puede elegir si despertar o no.

Sabes que has hecho algún progreso real con este Curso cuando reconoces que el "tú" al que se dirige el Curso es la mente-tomadora-de-decisiones y no la persona que tú piensas que eres. Eso es un cambio cualitativo. Pero eso es muy difícil de mantener porque lo leemos como una persona con ojos que piensan que ellos ven y con un cerebro que piensa que él piensa. Y ese cambio de que no soy un cuerpo —y ese es el motivo de que la línea que dice "No soy un cuerpo, soy libre" aparece más que ninguna otra en el Libro de ejercicios— es muy importante. Las personas no se dan cuenta de eso porque es como si hubiera un muro que separara lo que sabemos intelectualmente de lo que realmente experimentamos. Así que podemos leer y creer las palabras de que el mundo es una ilusión y que el cuerpo no es real y que no estoy realmente aquí y al mismo tiempo experimentarnos a nosotros mismos muchísimo como personas. Y eso es lo que requiere mucho tiempo; perder la creencia en nuestra identidad.

En un artículo de un boletín reciente —"Un cuadro heroico de la mente"— describiste la tendencia de los estudiantes del Curso "a creer arrogantemente que han alcanzado su magnitud" cuando ellos aún no han hecho el trabajo diario del perdón. ¿Puedes dar algún ejemplo concreto de cómo podría manifestarse esto en el comportamiento de los estudiantes del Curso?

Bueno, esto nos lleva de regreso a una de tus anteriores preguntas. En cierto sentido acabas siendo muy crítico y poco amable. Porque si realmente haces el trabajo diario ((practicar el proceso del perdón)) minimizarás tu ego, lo cual significa que reconocerás a todos como lo mismo y tu corazón abarcará a todos porque sientes el dolor de todos. Cuando no haces eso y piensas que has logrado algo cuando no es así, eso significa que el ego está vivito y coleando, pero está enterrado ((se refiere a: reprimido, negado)). Y cada vez que es enterrado se proyecta hacia fuera y acabas apartando, juzgando, atacando, y simplemente siendo cruel.

Sabes que estos días estoy hablando y escribiendo sobre la bondad más que sobre cualquier otro término, porque la gente simplemente se olvida de la decencia cotidiana, de simplemente ser amables. Escribí un artículo, hice un taller en una línea que ellos atribuyen a Filón de Alejandría: "Sed buenos ((amables, compasivos)), pues todos aquellos con quienes os encontráis están luchando una dura batalla". Y cuando te das cuenta de que todos están luchando una dura batalla entonces te das cuenta de que todos tenemos la misma mente dividida. Pero cuando piensas que has entendido el Curso pero realmente no lo has entendido, eso es la arrogancia de pensar que tú estás libre del ego. Y entonces el ego permanece enterrado y la culpa permanece enterrada ((recordemos que lo que se entierra, lo que se niega o reprime, luego se proyecta y produce problemas, aunque nuestra arrogancia nos dificulte darnos cuenta de eso)).

He señalado que lo que ha ido mal con la cristiandad durante 2100 años es que los cristianos piensan que solo porque ellos profesan que el Señor Jesucristo es el Señor y el salvador, ellos son libres. Pero ellos no son conscientes de su propia culpa ni del sistema de pensamiento del ego al cual obedecen, así que ellos siguen proyectando y por eso los cristianos acaban siendo iguales que los estudiantes del Curso cuando no hacen el trabajo ((del perdón)). Ellos son muy mojigatos y terminan condenando y juzgando a todos. Si no te ocupas de tu ego —lo cual es una práctica diaria en términos de que tienes que sacarlo a la luz y elegir contra él—, tu ego seguirá ahí. Pensarás que estás libre del ego y sin embargo tu ego sigue estando vivito y coleando. En ese caso no eres consciente de que estás eligiéndolo continuamente, lo cual significa que lo proyectarás, y entonces no serás amable. Y no te darás cuenta de que todos en este mundo están sufriendo porque el mundo no es su hogar.

En el mismo artículo hablaste de "la humildad de estar equivocado", lo cual parece ser el prerrequisito o la verdadera apertura para el perdón. Es un trabajo que se hace minuto tras minuto, pillándome a mí mismo cuando soy poco amable, cuando deseo aferrarme a mi especialismo, y entonces eligiendo de nuevo —eligiendo que eso no es lo que realmente quiero. Que lo que quiero es ver mi inocencia en los demás. 

Correcto. Has citado ese artículo sobre estar dispuesto a decir que estoy equivocado y aprendiendo a ser feliz; aprender el Curso es el medio de despertar y volver a casa. Y por eso deberías sentirte feliz porque cada día te lleva más cerca de tu meta. El aprendizaje está sacando a la luz tu ego. Y si tienes tanto miedo de cometer un error y quieres ser perfecto ((por ejemplo mediante un comportamiento o creencia perfeccionista)) entonces no vas a aprender. Surge toda esa tensión y ansiedad, y de nuevo la falsa creencia de creer que ya lo has hecho ((deshacer el ego)) cuando no ha sido así. Así que, en cierto sentido, cuando te descubres juzgando a la gente, eso debería ser para ti una noticia feliz porque se está sacando a la luz tu ego y eso permite que suceda la sanación. Esa es la importancia de la línea que dice "¿Preferirías tener razón o ser feliz?" (T.29.VII.1.9). La manera de que puedas ser feliz consiste en admitir que estás equivocado y aprender del error. Pero si insistes en que tienes la razón vas a pensar que has conseguido algo ((deshacer el ego)) cuando en realidad no lo has conseguido, y entonces te harás a ti mismo infeliz, así como a todos a tu alrededor.

Los estudiantes del Curso repiten frecuentemente frases como la de "Soy tal como Dios me creó" pero me parece que eso no funciona para mí. ¿Hay un peligro inherente para los estudiantes del Curso de tratar de abarcar nuestra "magnitud" a nivel de la Verdad, en lugar de simplemente concentrarnos en perdonar nuestra inclinación hacia el especialismo del ego?

Yo uso la metáfora de la escalera. El Curso habla en muchos niveles diferentes y hay pasajes que realmente reflejan lo que hay al final de la escalera, tal como el de "Soy tal como Dios me creó", recordándonos a dónde nos dirigimos y nuestra meta de despertar del sueño. No se trata de vivir un sueño más feliz aquí, sino de despertar. Al mismo tiempo hay todos esos pasajes que se refieren a esto como un proceso y el trabajo que eso supone, y el Libro de ejercicios mismo es todo sobre eso. Al final del Libro de ejercicios se dice: "Este curso es un comienzo, no un final". Así que hay que entender los diferentes niveles o peldaños de la escalera de los que habla el Curso.

Cuando las personas se agarran a frases como esa de "Soy tal como Dios me creó" y saltan a lo alto ((de la escalera)), o eso creen, lo que en realidad están haciendo es evitar hacer el trabajo diario. Una de las cosas en las que hago hincapié es que la unidad de Cristo y el Cielo no es lo que experimentamos aquí. La manera en que fuimos creados como espíritu es perfecta unidad, pero el reflejo de la perfecta unidad en el mundo es la igualdad, y es ahí donde tenemos trabajo. Es darse cuenta de que todos somos lo mismo, y si mantengo eso en mente no puedo juzgar a nadie porque juzgar solo diferencia, separa y ataca. Así que la manera de recordar que soy tal como Dios me creó y despertar del sueño es practicar todos los días el darnos cuenta de que todos somos lo mismo y por lo tanto darnos cuenta de que jamás está justificado ningún pensamiento de ataque.

Y estás completamente en lo cierto: no se va directamente de un salto desde el primer peldaño al último de la escalera. Las personas que piensan que han hecho eso están negando la culpa que hay en la mente, y ellos la proyectan y se vuelven poco amables, y eso es solo otra forma de especialismo. Pero si hacen el trabajo diario, que es reflejar la perfecta unidad al aprender a ver a todos como lo mismo, eso es el perdón y es lo que te lleva hacia arriba por la escalera. Y cuanto más alto estás en la escalera más te das cuenta de que todos somos lo mismo y el ataque se vuelve imposible. ¿Cómo podrías atacarte a ti mismo? Es esa igualdad —la todo-inclusividad del perdón ((o sea, aceptarlo todo por igual, sin excluir a nadie, sino incluyendo a todos sin excepción))— la que es el corazón de la práctica. Todos están luchando la misma dura batalla y si la Filiación es realmente una, entonces lo que nos despierta es reconocer que eres también lo mismo en la ilusión. No puedes excluir a nadie de tu perdón.

A veces digo que si la gente empezara en la página 1 del Texto y leyeran los tres libros seguidos y se fijaran cada vez que aparece la palabra "todo" ya sea literalmente o como un concepto, quedarían asombrados. Es la todo-inclusividad de la visión del Curso la que hace que este sea lo que es.

Al practicar el perdón día tras día con cualquier cosa que llega, me he dado cuenta de que algunas personas y áreas de mi vida que solían desencadenar conflictos en mí, ya no lo hacen, como si se hubieran sanado sin ningún esfuerzo directo por mi parte. Y a la inversa, han surgido áreas completamente nuevas y personas con las que yo no tenía ningún problema, con las que de repente parece haber conflicto. ¿Qué está pasando aquí? 

Bueno, la primera parte de lo que dices —que una queja desaparece repentinamente— y en realidad la segunda parte —que de repente te sientes molesta con algo o alguien con quien no tenías quejas— son realmente la cara y la cruz de un mismo proceso. En la primera parte, cuando te mantienes trabajando en el deshacimiento de la culpa y la falta de perdón de ti misma, eso se generaliza. Así que no tienes que perdonar a todas las personas concretas ((ni a todas las personas del mundo ni a todas las personas de tu vida, de una en una)) porque ellas son todas lo mismo. Y el Curso dice que detrás de cada hermano hay miles, y detrás de cada uno de esos, mil más ((T.27.V.10.4)). Es como un efecto dominó. Así que cuando estás realmente trabajando en algunas cuestiones clave y puedes permitir que las quejas se vayan, estas cuestiones se tienen que generalizar. Así que de repente alguien con quien tenías una queja, la queja desaparece porque la culpa inconsciente ha desaparecido. Pero no ha desaparecido toda la culpa inconsciente. Así que estás diciendo que no estás enfadada con la persona A, pero aún hay culpa y de repente esa culpa será proyectada hacia la persona B con la que tú nunca habías tenido ningún problema antes.

Eso te muestra que el problema nunca fue la persona A ni la persona B, de todos modos. Ahí es donde tienes que entender la metafísica del Curso de que no hay nadie ahí fuera. Así que simplemente la culpa aterrizará en cualquier lugar que le venga bien a tu ego. Así que no es solo que nunca estés molesta por la razón que tú crees ((L.5)), nunca te enfadas por la razón que tú crees y nunca te enfadas con la persona que tú crees porque no se trata de la persona. Así que a medida que haces tu trabajo cotidiano y perdonas más y más y dejas ir tu falta de perdón de ti misma, entonces personas a las que tú pensabas que odiabas de repente el odio ha desaparecido porque la culpa ha desaparecido. Pero si todavía queda algo de culpa al acecho ((algo de culpa oculta)) ella encontrará fácilmente otro objetivo sobre el que proyectarse. Todo eso te ayuda a darte cuenta de que lo externo nunca es el problema.

Y precisamente ahí parece que nunca se acaban los lugares donde eso ((la culpa, con sus efectos proyectados)) puede surgir como de la nada.

Eso nunca se terminará mientras siga habiendo algo de culpa.

Pero eso está siendo erosionado ((o eliminado)) a medida que perdonamos lo que tenemos enfrente, en nuestra aula de clases de cada día ((nuestra vida es el aula)). ¿Esa es la parte que es un proceso? ((Recordemos que más arriba se habló de subir la escalera como un proceso que requiere tiempo en la práctica))

Sí. Pero no hay por qué saber lo que está pasando, porque de todos modos es inconsciente. En todos y cada uno de los momentos en que estés enfadada recuerda que nunca estoy disgustado por la razón que creo ((L.5)). Y a veces digo que las únicas dos lecciones que realmente necesitas dominar son las lecciones 5 y 34, "Nunca estoy disgustado por la razón que creo" y "Podría ver paz en lugar de esto". Eso trae el problema de regreso a mi mente, y me recuerda que la paz es una decisión. Y mientras esté haciendo eso, surgirán efectos maravillosos que ni siquiera necesito comprender.

Me encanta este Curso. El perdón me ha traído tanta auténtica comodidad y consuelo que te estoy realmente agradecida por ayudarme a entender la práctica. Me ha ayudado a verlo todo como el mismo problema, y me ha hecho mucho más tolerante en general. Pero aún estoy en el viaje, todavía hay muchas veces que siento miedo de perder esta identidad especial, ambivalencia sobre su valor, y a veces me siento aterrorizada de perder mis relaciones especiales incluso mientras me observo rechazando el amor humano. ¿Puedes darnos a aquellos de nosotros que estamos en alguna parte en mitad de este turbio viaje a casa algún consejo sobre cómo mantener la fe? En otras palabras, ¿puedes darnos algunas palabras que nos animen, Ken?

Bueno, el proceso realmente funciona y te sientes mucho mejor. A veces le digo a la gente: simplemente planta tu nariz en la página que tienes en frente, sin preocuparte por todo el resto de la partitura, trabaja en lo que está directamente frente a ti y confía en que hay un amor en ti al cual estás eligiendo acercarte más y más. Y si realmente trabajas día tras día en solamente mirar las proyecciones de tu ego, entonces la recompensa es inconmensurable. Es simplemente incomprensible lo maravilloso que eso es, y seguirás sintiéndote mucho mejor. El Curso realmente funciona si trabajas en él, así que no pares. La clave es trabajar en ello con una dulce sonrisa y no con toda esa seriedad.

Fuente: http://www.foraysinforgiveness.com/a-conversation-with-ken-wapnick-the-course-really-works-if-you-work-at-it-and

lunes, 7 de septiembre de 2015

Ken Wapnick: No juegues en el parque infantil

Entrevista de Susan Dugan a Ken Wapnick, del año 2007 aproximadamente.

Nota: Abajo en la entrevista, como viene en un estilo narrativo y no con las usuales pregunta-respuesta, para destacar las palabras de Ken, las coloreo de azul. Las palabras de Susan Dugan las dejo en el color habitual, en este negro/gris. Y si surgiera alguna aclaración mía (Toni), la señalizaré en color rojo y entre doble paréntesis, ((o sea que así)).

Ken Wapnick: No juegues en el parque infantil

Por: Susan Dugan

Habiendo crecido en Brooklyn, Nueva York, y desanimado por la religión organizada y los mensajes de su familia de fe judía, Ken Wapnick sin embargo sospechaba que había algo más allá del mundo de los cuerpos. «Crecí en una familia con una gran cantidad de enfermedades y se volvió muy claro para mí que la enfermedad no tenía nada que ver con el cuerpo; que ocurre en la mente».

Ya en la adolescencia, su exposición a la música clásica confirmó sus sospechas. «Esa fue mi apertura y después mi ventana», dijo. «Me permitió saber que había algo más allá de lo que se puede ver, de lo que se puede estudiar, de lo que se puede entender. Fue mi entrada a la espiritualidad».

Su interés despertó, Ken estudió varias enseñanzas espirituales mientras obtenía el doctorado en Psicología y se convirtió en el psicólogo clínico jefe de un hospital psiquiátrico, al mismo tiempo que aumentaba su atracción por la vida monástica. Tras decidir entrar en un monasterio y convertirse al catolicismo, conoció a la escriba del Curso, Helen Schucman, y a su colaborador Bill Thetford, quienes le mostraron el libro de Helen, lo cual alteró su dirección de vida.

«Reconocí que Helen y Bill eran mi familia y que yo encajaba con ellos y con el Curso», dice. «Conocí el monasterio, y aunque era feliz allí, no estaba destinado a ser mi hogar. Cuando empecé a leer el Curso me quedó muy claro que era una perfecta integración entre la espiritualidad y la psicología. Yo podía sentir tan cerca a Dios como lo sentía en el monasterio, y aún mantengo mi psicología en términos del trabajo que yo hacía. El Curso me dio una manera de vivir en el mundo pero sin ser del mundo».

Ken, Helen y Bill se convirtieron en grandes amigos. Con la guía de Jesús, Ken trabajó en estrecha colaboración con Helen en la preparación del manuscrito final de Un curso de milagros ((Quien quiera leer un artículo escrito por Ken sobre eso, está disponible aquí: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/05/ken-wapnick-la-historia-de-los.html)). Ken ha escrito extensamente sobre el Curso y ha enseñado su mensaje durante 30 años. Él y su esposa Gloria crearon la Fundación para Un curso de milagros en la costa este, que más tarde se trasladó a su floreciente instituto de enseñanza en Temecula (California). ((En inglés se llama "Foundation for a course in miracles" y su página web es la siguiente: http://www.facim.org/ en inglés))

«Empezó como una organización para apoyar mi enseñanza», dice Ken. «Nunca me vi a mí mismo al frente de una organización grande, enseñando a grupos grandes, escribiendo todo lo que he escrito, ni haciendo nada formal. Eso simplemente surgió de manera natural. En este punto me costaría mucho decir lo que un maestro del Curso es. Es algo tan amorfo e idiosincrático, y es algo entre la persona y el Espíritu Santo. El Curso dice que alguien se convierte en un maestro cuando no ve los intereses de los demás como separados de los suyos ((M.1.1.1-2)). Así que no tiene nada que ver con la forma o con el nivel de la forma. La idea de dar certificados, por ejemplo, sería anatema».

Su mensaje nunca se ha desviado de la finalidad del Curso: sanar las mentes individuales. «Es un camino espiritual para las personas individuales», dice. «Los problemas vienen cuando la gente trata de hacer algo más que eso y quieren hacer algo con él, en lugar de usarlo para ayudarles a vivir sus propias vidas plenamente. Es una forma de ayudar a la gente a entrar en contacto con su propia voz interior y seguirla para volverse tan amables, amorosos y perdonadores como puedan ser. Si la gente hiciera eso y trabajaran en sí mismos el mundo sería un lugar muy diferente y el Curso habría cumplido su propósito».

Ken piensa que los estudiantes de UCDM se confunden cuando no aciertan a aceptar el fundamento del Curso. «Cuando el Curso dice que el mundo es una ilusión, quiere decir literalmente eso», dice. «Las implicaciones de esto se les pasan por alto a las personas porque no se dan cuenta de lo profundamente identificados que estamos con el cuerpo. Vemos el Curso a través de la lente de nuestro cuerpo y creemos que Jesús es un cuerpo que me habla a mí como un cuerpo para decirme que yo debería perdonarte a ti como un cuerpo. Eso no tiene nada que ver, ya que el cuerpo no existe; todo se hace en la mente. Es el malentendimiento de la mente y del cuerpo, lo cual es llamado "confusión de niveles" en el capítulo 2 del Texto. Todos los malentendidos —el papel del Espíritu Santo, el propósito del Curso, escuchar una guía, escuchar una voz— proceden de no entender que literalmente no hay cuerpo, no hay mundo. Una vez que entiendes eso, todo encaja en su lugar debido».

El Curso nos pide que nos volvamos desde nuestras ilusiones hasta el Espíritu Santo, otro consejo que los estudiantes del Curso suelen malinterpretar. «El propósito del Espíritu Santo es simplemente la corrección de nuestro error. Y el error no tiene nada que ver con el comportamiento. Utiliza esa amorosa presencia que hay en tu mente para mirar tus decisiones en favor del ego y ver dónde tomaste esas decisiones. Mi problema no es contigo; tomé la decisión equivocada. Hay una única relación especial y esa es la que tenemos con el ego; hay una única relación santa, y esa es la que tenemos con Jesús o el Espíritu Santo. Una vez que esa única relación ((con el ego)) sea sanada ((al elegir en favor de la relación santa con Jesús o el Espíritu Santo)) todas nuestras otras relaciones se vuelven santas».

Mirar con los ojos del Espíritu Santo también significa que confrontamos directamente la culpa que el sistema de pensamiento de nuestro ego quisiera que neguemos ((el ego quiere que reprimamos/neguemos esa culpa profunda, para que permanezca inconsciente)). ¿Qué nos dice Ken a los estudiantes que nos negamos a reconocer esa culpa? Bobos felices ((en inglés blissninnies o blissninny en singular; y es una palabra compuesta, bliss significa felicidad y ninny significa tonto, bobo)).

«Un bobo-feliz no quiere mirar la culpabilidad o a qué se asemeja realmente el mundo», dice. «Una persona que diga: "Oh, el Curso está cambiando mi vida", está concentrándose en cambiar el mundo sin mirar en realidad a la culpa que el Curso está tratando de deshacer ((se refiere a cuando nos fijamos en los cambios externos, que son meros símbolos, en lugar de poner nuestra atención en corregir el error de la culpa en nuestra mente, es decir, el error de desear los efectos en vez de ir a la causa)). Un bobo feliz no tiene una comprensión adecuada ni respeto por el ego en términos de lo desagradable que puede llegar a ser y lo atraídos que estamos por él. Si no quieres mirar a la culpa, todo lo que hagas con este Curso va a ser guiado por esa decisión y malinterpretarás completamente lo que el Curso dice».

En cuanto a por qué el ego asoma tan a menudo su fea cabeza por los círculos del Curso, Ken se pone filosófico: «Pues deberías haber estado hace unos 30 años», dice chistosamente. «Las personas no quieren mirar su propia culpa; es más fácil proyectarla hacia fuera. Es como los niños en un parque infantil ((literalmente no dice "parque infantil", sino "sandbox", que se traduce como "arenero", pero como esa palabra no me resulta muy conocida, he preferido traducirlo como parque infantil. La idea es la de niños jugando, con las típicas peleíllas egoicas de "esto es mío", "dámelo", "es culpa tuya", etc. Un arenero, en este contexto, sería eso: un lugar donde juegan los niños dentro de un espacio seguro; se le llama "arenero" / "sandbox" porque al parecer hay arena o juegan con arena)). Ha sido así durante treinta años con el Curso y durante dos mil años con la cristiandad, y lo mismo con el judaísmo, lo mismo con el islam, lo mismo con cada religión formal. Por eso es mucho mejor no ver el Curso como una religión, un movimiento, ni nada de eso. Es simplemente una enseñanza espiritual para sanar tu mente. Si la gente lo usara así, no tendríamos grupos luchando contra otros grupos, y si estuvieras en un grupo no lo tomarías seriamente, simplemente estarías en un grupo de personas holgazaneando juntas como familia o amigos. No debería ser tomado como algo en lo que depositamos expectativas».

«Una vez que empiezas a hacer que algo sea formal, comienzan las iglesias y todos sabemos lo que hacen las iglesias», concluye. «No juegues en el parque infantil. No ataques eso, no lo juzgues, pero no juegues a eso. Esa es la respuesta, pienso».

Kenneth Wapnick, doctor en Psicología, psicólogo clínico, ha estado trabajando con Un curso de milagros desde 1973, y trabajó en estrecha colaboración con la escriba del Curso, Helen Schucman, en la preparación del manuscrito final ((comentarios y anécdotas de Ken al respecto, aquí)). Es presidente y co-fundador de la Fundación para Un curso de milagros (FACIM) en Temecula, California. Este artículo apareció por primera vez en el número de primavera de 2007 del "Miracle Messenger" del "Rocky Mountain Miracle Center", un boletín que escribí y edité hace varios años.

Fuente: http://www.foraysinforgiveness.com/ken-wapnick-dont-play-in-the-sandbox

sábado, 5 de septiembre de 2015

Hablando con Gary Renard (Susan Dugan)

Entrevista efectuada en 2011 por Susan Dugan a Gary Renard. Traducido de aquí: http://www.foraysinforgiveness.com/talking-with-gary-renard (en inglés)

Hablando con Gary Renard

En «La Desaparición del Universo», el reconocido autor Gary Renard relata sus extraordinarias conversaciones con Arten y Pursah, dos "maestros ascendidos" que le dieron a conocer la profunda psicología espiritual llamada Un curso de milagros. Ocho años después, el libro (junto con su segundo libro, «Tu Realidad Inmortal») sigue siendo un portal hacia el Curso para un número cada vez mayor de buscadores espirituales de todo el mundo, y una obra fundamental por derecho propio. Hace poco hablé con Gary sobre cómo ha evolucionado su comprensión y su práctica del singular perdón —la enseñanza principal de Un curso de milagros— desde que se publicó «La Desaparición» ((del universo, obviamente, pero frecuentemente el título del libro es acortado a la hora de mencionarlo)). Como de costumbre, él fue divertido, directo e increíblemente claro con su capacidad de expresar la verdad sin concesiones del Curso y su mensaje transformador.

Has sido asediado un par de veces por otros de la comunidad del Curso. ¿Cuáles han sido tus mayores oportunidades de perdón desde que escribiste La Desaparición del Universo? ¿Qué has aprendido de estas experiencias y cómo se ha profundizado y cambiado tu práctica del perdón con el paso de los años? 

Dices que fui asediado; creo que es una buena forma de expresarlo. De hecho tengo una camiseta que me hice que dice: "Yo sobreviví a la comunidad de Un curso de milagros" (Risas). Una de mis citas favoritas del Curso —y procuro recordarla cada vez que sucede algo— dice: "Cada vez que respondes a la llamada del ego estás haciendo un llamamiento a la guerra" ((T.8.I.3.1)). Y la guerra ciertamente te priva de la paz pero en esta guerra no hay adversario ((T.8.I.3.1-2)). Así que estamos respondiendo a cosas que literalmente no están ahí.

Así que a veces trato de imaginarme jugando a un videojuego en la pared de una habitación. Y yo soy el único que está en la habitación. Está este juego y están los personajes del juego, y a veces el juego te absorbe tanto que no hay nada realmente ahí. Y eso comenzó siendo para mí como una especie de concepto intelectual, pero sucede que con el paso de los años, cuanto más pienso en las cosas de esa manera, más se convierte en mi experiencia. Hoy saldrá algo en internet; alguien me va a enviar algún mail desagradable o algo así, y en cuanto a cómo responder a una situación así, yo pienso de ella como un videojuego en el que no hay nadie realmente ahí; literalmente nada está sucediendo. Así que no hay necesidad de responder a eso. Y es responder a eso lo que lo convierte en real en tu experiencia. Creo que se necesita práctica, pero pienso que con los años el perdón se desarrolla hasta el punto de que cualquier cosa se convierte en nada, es como que nada está sucediendo. Puede que eso no suene demasiado excitante para algunas personas, pero conduce a lo que es la paz. Y después cuando estás en una situación de paz, puedes empezar a tener todo tipo de experiencias porque haces sitio para que el espíritu entre. Cuando estás respondiendo, estás respondiendo al ego.

Y ya sabes que las personas sienten que es muy importante lucir bien. Ellas quieren tener buena pinta, quieren hacer cosas que sean bien vistas, quieren que las cosas que ellas hacen tengan buena pinta, ¿y qué pasa si no era importante? ¿Qué pasa si el mundo no era importante? Yo solía decir que yo podría hacer muy bien el Curso de milagros si tan solo pudiera renunciar al mundo (Risas). Pero si te vuelves aunque solo sea una pizca popular, si estás expuesto públicamente, va a haber gente ahí fuera que van a actuar un poco raro y a proyectar su culpa inconsciente sobre ti. Pero, evidentemente, la gente no sabe que ellos están proyectando. Si lo supieran, probablemente intentarían dejar de hacerlo, pero ellos no están al tanto. Ellos solo piensan que tienen razón.

Creo que tal vez lo más difícil del Curso para la gente sea conseguir lo que he dicho antes  ((Nota de Toni: que las cosas no sean nada; como si todas las circunstancias temporales fueran un videojuego)), pero creo que vale la pena repetir que lo que a ellos les disgusta de lo que ven en otras personas es de hecho lo que el Curso llama "los pecados secretos y odios ocultos" ((T.31.VIII.9.2)) que tienen de sí mismos y que han elegido verlos en otras personas. Y si ellos entendieran eso, estarían más dispuestos a perdonar porque se darían cuenta de que en realidad se están perdonando a sí mismos, porque no hay nadie ahí fuera esperando su perdón excepto ellos mismos.

Puedes pensar de esas personas de ahí fuera que llegan hasta ti (aunque ellos no estén realmente ahí) como si fueran un aspecto de tu mente pidiendo ayuda, pidiendo amor. Y eso es importante porque muestra la consistencia del sistema de pensamiento del Espíritu Santo de que no importa lo que pase, no importa lo que cualquier otro esté haciendo, la respuesta adecuada por nuestra parte es siempre el amor, y el perdón es la expresión del amor, porque nos conduce a la experiencia del amor. Realmente no tenemos que intentar ser personas más amorosas ((Nota de Toni: simplemente tenemos que perdonar, y el resto —el amor— vendrá por sí solo)).

Sabes que un montón de personas piensan que ellas tienen que emular a Jesús y ser como él e intentar actuar como él; realmente esa no es nuestra función como estudiantes del Curso. Nuestra función como estudiantes del Curso es perdonar, y es el perdón y el deshacimiento del ego lo que nos conduce a ese amor. Cuando deshaces el ego, todo lo que queda es amor. No tienes que preocuparte por eso. No tienes preocuparte por lo que eres porque eres amor. Lo único que tienes que hacer es deshacer el ego (mediante el perdón) y a medida que lo haces el amor se vuelve más y más natural. Tu única tarea es el perdón, y el Curso lo dice una y otra vez, aunque la mayoría de las personas no se dan cuenta las primeras veces debido a que hay mucha resistencia inconsciente porque esto conduce a la muerte del ego ((Nota de Toni: en este caso, Gary usa este lenguaje "de muerte", tan típico en la espiritualidad oriental y también en la occidental, pero tampoco perdamos de vista que eso es una manera de hablar simbólica porque lo que no es real no puede morir porque nunca ha vivido: el Curso dice en un lenguaje más suave que el ego no será destruido, sino simplemente reinterpretado: «Todos los pensamientos no amorosos tienen que ser deshechos, palabra ésta que el ego ni siquiera puede entender. Para el ego, deshacer significa destruir. El ego no será destruido porque forma parte de tu pensamiento, pero como no es creativo, y es, por consiguiente, incapaz de compartir, será reinterpretado de otra manera para así liberarte del miedo. La parte de la mente que le diste al ego regresará simplemente al Reino, donde a toda ella le corresponde estar.» (T.5.VI.9.2-5). Así pues, lo ilusorio, el mundo, el ego, será deshecho, pero eso no es realmente una muerte, sino poner las cosas en su sitio real, reaceptando la vida tal como es)). Y en algún nivel el ego siente eso (como dice el Curso) y por eso tenemos toda esta resistencia inconsciente.

Hay muchas personas que estudian el Curso pero que nunca lo practican. Recuerdo hace ocho años cuando "La Desaparición" se publicó por primera vez y yo era muy ingenuo. Yo simplemente pensaba que sería recibido en la comunidad del Curso con los brazos abiertos —he aquí nuestro hermano compartiendo su experiencia— y diría que con la mayoría de personas sí sucedió así. Pero había un grupo de personas que usaban el Curso para darse la razón a sí mismos, para sentirse superiores a otras personas, y me encontré con este grupo porque mi primer editor, D. Patrick Miller, me arrojó a los lobos. (Risas). Él conocía a este tipo de personas; yo no. Y yo estaba en plan: "Patrick, ¿qué estás haciendo?; ¡estas personas me odian!". Y él dijo: "Bueno, más vale que te acostumbres a eso".

De cualquier modo, estaba este grupo en internet tratando de arremeter contra mí de cualquier manera posible y una de las personas de este grupo, que era un profesor ((supongo que se refiere a que era alguien que enseñaba el Curso dando talleres, charlas, etc)), pensaba que él lo sabía todo sobre el Curso y siempre estaba diciendo que Ken Wapnick era una persona terrible y que Gary Renard era solo un títere de Ken Wapnick. Así que un par de meses después le pedí que me respondiera a una simple pregunta: "¿Cómo crees que se alcanza la meta de Un curso de milagros?". Y él no pudo contestarme. Él no sabía que la meta del Curso se alcanza por medio del perdón. Él no había hecho el Libro de ejercicios, así que no se enteró de que todo trataba del perdón. Y con el paso de los años me sorprende que hay un número considerable de personas así, que no saben de qué va el Curso realmente. Ellos piensan que va sobre algo teórico, pero no es así. El Curso dice que una teología universal es imposible, pero que una experiencia universal no solo es posible sino necesaria ((C.introd.2.5)). Así que al final el Curso es mucho más experimental de lo que la gente cree. Parece muy intelectual al principio, pero ese aproximadamente medio millón de palabras tienen el propósito de llevarnos a lo que está más allá de las palabras. Y yo he estado experimentando eso cada vez más con el paso de los años.

Cuando yo no era todavía muy conocido, me hacían muchas preguntas sobre el origen de los dos primeros libros. ¿Fue eso mi experiencia real? Y fui guiado por mis maestros Arten y Pursah para que cuando me llegaran preguntas como esas, las respondiera. Pero luego de repente, el año pasado, ellos me dijeron: "OK, ya has contestado suficientes preguntas. Hiciste tu trabajo. Está todo registrado. Tienes el grupo de discusión con 5000 miembros, está todo archivado allí, y cualquiera que tenga preguntas sobre eso puede encontrarlas allí". Así que, tal como lo has expresado antes, fui asediado unas pocas veces y tuve que responder algunas preguntas, pero ahora ellos dicen: ya no tienes que seguir haciendo eso. Eso es algo así como un alivio para mí, porque ahora cuando surge algo basta con decir: eso es absurdo. Ya no tengo por qué decir nada. Puedo simplemente decir: qué tal si miras más arriba.

Te casaste por primera vez antes de que encontraras Un curso de milagros y escribiste acerca de tu aprendizaje al aplicar el perdón en esa relación. Para cuando te reuniste con Cindy ya llevabas un tiempo sanando tu mente mediante el perdón; ¿cómo ha afectado eso a tu relación? 

Indudablemente eso moldeó nuestra relación. Me divorcié después de 25 años casados, lo cual, indudablemente, es una de las mayores lecciones de perdón de mi vida, y escribí bastante sobre eso en mi tercer libro, el cual ya verás ((en la fecha en que se hizo esta entrevista, el tercer libro de Gary, «El Amor no ha olvidado a nadie», todavía no había sido publicado)); y de hecho una de las razones por las que el tercer libro se está demorando tanto tiempo es porque en mi vida han sobrevenido cambios así de dramáticos en los últimos años. Cuando empecé a escribirlo estaba viviendo en Maine y casado con una mujer llamada Karen, y un año después me encontraba viviendo en California con una mujer llamada Cindy, y podría escribirse un libro solo para relatar los acontecimientos de ese año. Y también hay enormes lecciones de perdón en las que no voy a entrar en detalles ahora porque haría falta escribir un libro para hacerlo, pero el fondo del asunto como podrás ver ((en ese tercer libro)) es que gracias a Un curso de milagros ahora tengo realmente una buena relación con mi ex esposa y eso posiblemente no hubiera sido posible sin el Curso.

Cindy ya estaba estudiando el Curso cuando la conocí. Ella conoció "La Desaparición del Universo" por medio de su madre. Me encanta el hecho de que he conocido a muchas personas cuyas madres fueron quienes las introdujeron al Curso. Cindy ya conocía el Curso y fue idea de su madre que ella viniera y me escuchara hablar; de hecho conocí a su madre antes que a ella. Su madre tenía un doctorado en psicología y música y Cindy tenía un máster especializado en psicología espiritual. Ella había leído "La Desaparición", entendía el Curso y podíamos hablar sobre el Curso. Me reuní con Cindy, su madre y su hermana Jackie el Día de Acción de Gracias —únicamente nosotros cuatro— y estuvimos todo el día hablando sobre el Curso.

Ha sido muy entretenido para mí estar con alguien que realmente lo entiende. Cindy y yo estamos también escribiendo un libro sobre las relaciones, pero va a llevar un tiempo acabarlo. Una de las cosas que estamos tratando de hacer es dejar de viajar tanto. Hemos estado casi tres meses aquí sin viajar mucho, así que hemos tenido mucha diversión. Creo que nos inclinamos más hacia eso porque realmente tengo necesidad de más tiempo para poder escribir, y escribir durante los viajes se me vuelve casi imposible. Es que hay tantas distracciones. Así que estamos procurando disponer de más tiempo para escribir. Porque es indudable que la gente aprecia los talleres y conocerme en persona, pero por cada uno de ellos hay otros diez que simplemente quieren el próximo libro. Los libros son muy importantes para la gente así que decididamente estoy volviendo a ser un escritor en lugar de solo un conferenciante.

No es inusual para un autor que escriba sus libros a razón de uno cada cinco años. Creo que el gran error que cometí fue comentarlo con la gente; he creado estas expectativas, algo que yo desconocía. Así que no debería haber dicho nada sobre ello ((sobre que estaba escribiendo un nuevo libro, dando algunos detalles sobre su contenido)) y nunca volveré a cometer este error. Pero decididamente estoy volviendo a escribir. Me siento bien cuando escribo algo. No siempre es divertido escribir. Hay una cita sobre los escritores que dice: detesto escribir pero me encanta haber escrito.

Sabes, Gary, me estaba preguntando sobre tu papel como una celebridad que eres en la comunidad del Curso. La quinta etapa del desarrollo de la confianza, descrita en el Manual para el maestro ((M.4.I.A.7)), trata en parte sobre liberarnos del abrazo a la muerte que es nuestra identidad especial (el personaje del sueño que creemos que somos). Como la figura tan pública que eres en el ámbito del Curso, ¿ha sido esto incluso más desafiante para ti? Porque la gente realmente te admira y hay toda esta nueva ola de personas que acaban de leer "La Desaparición del Universo" por primera vez durante este último par de años y piensan que tienes información "especial". Llegó a ti de una manera muy singular pero en realidad lo que estás reflejando es la mente correcta que todos compartimos, ¿verdad? Solo me preguntaba en términos de tu propio proceso si no es duro verte envuelto en líos a causa de tu popularidad. ¿Es algo que tienes que perdonar y observar? 

Sé exactamente de lo que hablas, pero la verdad es que eso nunca ha sido muy problemático para mí. Desde el principio nunca me sentí especial, nunca sentí como que yo hubiera hecho nada especial. La información me fue dada. Sí, compartí mi experiencia de vida, lo cual creo que ha sido de ayuda para la gente; ver a este tipo tratando de aplicar el perdón. Pero nunca me presenté a mí mismo como algo diferente a un simple humano; que es lo que soy. Hoy día no hablo con las personas de forma diferente a como lo hacía hace ocho años cuando empecé. Recuerdo la primera conferencia de Un curso de milagros a la que fui; sentado con todos los demás y hablando, y este año fui a mi cuarta conferencia de Un curso de milagros y simplemente me senté con todos y hablé. Y algunos de los demás conferenciantes no hacían eso; no les veías durante todo el fin de semana.

Siempre he sido accesible y dispuesto a hablar con cualquiera. Así que no tengo la sensación de haber tenido que perdonar mucho en el área del especialismo porque nunca me he sentido especial. Siento que mi trabajo viene a través de mí y le añado mi propia experiencia, eso es todo. Así que por un lado tenemos las enseñanzas —que no vienen de mí— y luego yo le añado mi propia experiencia personal, y creo que es la combinación de ambas cosas lo que hace que la gente se divierta con mis libros. Porque se incluyen las enseñanzas y se las presenta claramente pero también humanizándolas; eso facilita que los lectores se puedan relacionar con ellas.

Nunca has rehuido ser estricto con el Curso, decir las cosas claras con respecto a  las enseñanzas del Curso. Decir las duras verdades —para el ego, de cualquier modo—, cosas como que Dios no creó este mundo, o que Dios no sabe nada acerca de este mundo. Quedándote realmente con la metafísica pura que el Curso enseña. Y parece que hay más versiones alternativas que nunca, autoproclamadas como versiones "abreviadas" o "mejoradas" del Curso. Y también hay personas que piensan que tienen algún tipo de conexión especial con el Espíritu Santo y que son capaces de dar consejos especiales a los demás. ¿Qué piensas de este tipo de cosas? 

Bueno, a veces llega la hora de ser estricto con el Curso; es un trabajo sucio, pero alguien tiene que hacerlo. (Risas). Por supuesto que Ken Wapnick es el principal en esto ((en mantenerse estrictamente fiel a la enseñanza del Curso y diciendo las cosas claras, sin concesiones)). Una cosa que admiro de él es que nunca se ha apartado de eso en 35 años. Y la última vez que estuve en Temecula ((eso está en California)) él estaba diciendo: no sé qué pasa con vosotros, gente; venís aquí una y otra vez a escucharme decir la misma cosa. Pero la belleza del Curso y la belleza de Ken es que él puede decir la misma cosa de un centenar de maneras diferentes, decirlo a la perfección, y de hecho así puedes llegar a entenderlo. Porque en este caso la repetición es obligatoria porque no vas a entenderlo a menos que lo oigas un millar de veces e intentes aplicarlo un millar de veces.

Y ya sabes, la gente nota la diferencia (entre mantenerse estrictamente en la pura enseñanza del Curso o no) si oyen la explicación estrictamente fiel al Curso. En la conferencia sobre Un curso de milagros llevada a cabo en San Francisco la gente se me acercaba y me daba las gracias por mantenerme estrictamente fiel al Curso, señalando la información sobre ir a la causa en lugar de quedarnos en el efecto. Y yo creo que si se le da a la gente la información y se le explica claramente, entonces ellos ciertamente entienden la diferencia.

No creo que enseñar el Curso sea algo necesariamente conveniente porque pienso que eso dificulta hacer el Curso, ya que entonces estás tratando de dar un determinado mensaje a la gente ((recordemos que no hay nadie ahí fuera)). Si realmente quieres hacer el Curso, yo recomendaría que quien quiera hacerlo se concentre simplemente en hacerlo y no en corregir a otras personas. Otra de mis cuestiones favoritas es que el Espíritu Santo te inspira lo que deberías hacer. Puedes ser guiado por el Espíritu Santo sobre qué deberías hacer en el mundo, pero eso viene de la mente, realmente se trata de la mente. Pero el Espíritu Santo no te guía con respecto a lo que otras personas deberían hacer. Y cada semana recibo correos electrónicos de personas que me dicen lo que el Espíritu Santo les ha dicho que yo debo hacer. (Risas). Nunca se trata de conseguir que otras personas practiquen el perdón; de lo que se trata es de que tú mismo practiques el perdón.

No es tu trabajo salvar a otros, salvar el mundo. Si todos siguiéramos volviendo al mundo para salvarlo, nadie saldría nunca de aquí. El Espíritu Santo quiere que consigas salir de aquí; el Espíritu Santo quiere que vayas a casa. Así que yo creo que hay que dejar que el Espíritu Santo haga su trabajo. Nuestro trabajo es simplemente seguir al Espíritu Santo y practicar el perdón. La gente piensa en Jesús como el líder definitivo y eso no es cierto; lo que Jesús era realmente es el seguidor definitivo. Porque, tal como él dice en el Curso, en realidad él simplemente escuchaba a una sola voz, él solo escuchaba al Espíritu Santo. No había un ego al que escuchar. Y de eso se trata. No se trata de convertirnos en un gran líder espiritual. Arten y Pursah me dijeron en el primer libro que la mayoría de los progresos no se hacen por ser un gran maestro; se hacen por ser un gran alumno.

Cuando se trata de versiones "nuevas" y "mejoradas" del Curso, bueno; veo eso de esta manera. Antes de Helen Schucman, la mayoría de los canalizadores eran lo que llamaríamos canalizadores mediúmnicos o en trance. Ellos encontraron la manera de dejar su mente consciente de lado, para que la información pudiera llegar a través de su mente inconsciente. Esa es la mejor información, no filtrada por la mente consciente. Y la mayoría de las personas no entienden que todos tienen acceso al Espíritu Santo, de eso no hay duda. Pero ellos filtran esa información con su ego. Antes de Helen, la mayoría de los canalizadores en trance como por ejemplo Seth (Jane Roberts) simplemente se convertían en una personalidad totalmente diferente y llegaba Seth. O Edgar Cayce; la manera en que él consiguió dejar a un lado su mente consciente fue que él de hecho se ponía a dormir. ((Hay explicaciones sobre estos temas —los "Cursos" alternativos y la singularidad de Helen como canalizadora— en diferentes momentos de los tres libros de Gary Renard. Hice una pequeña recopilación de algunos fragmentos de los 3 libros sobre este tema, posteada aquí: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2014/10/cursos-alternativos-ucdm.html))

Un curso de milagros fue único porque aunque mucha gente piense que Helen oía una voz audible, ella en realidad veía las palabras como si estuvieran escritas en una pizarra y entonces ella las transcribía anotándolas taquigráficamente. Y yo creo que fue la taquigrafía la que le ayudó a dejar de lado su mente consciente y ella fue la más grande canalizadora que jamás haya habido, y lo digo basándome en la información que ella dio. No juzgo la forma en que las personas obtienen la información. Puedes verla; puedes oírla; eso no importa. Es la calidad de la información lo que importa. Y el Curso dice específicamente que son muy pocos los que pueden oír la Voz de Dios ((M.12.3.3)). Pero después la gente se enteró de que Helen estaba oyendo la voz de Jesús y de repente todos se pusieron a oír la voz de Jesús. Y era algo como esto: "¡Oh, sí!, yo también oigo la voz de Jesús, y esto es lo que él dice".

El Curso dice que son muy pocos los que pueden oír esa Voz porque tú no has deshecho tu ego. Y la manera de escuchar la Voz del Espíritu Santo, realmente, es hacer el trabajo del perdón que deshace el ego y entonces el Espíritu Santo es todo lo que queda. Pero eso implicaría años de trabajo. (Risas). Aplicar el perdón a todo lo que llega a tu vida cada día delante de tus narices lleva a que con el tiempo el ego quede totalmente deshecho y el espíritu es todo lo que queda. Así que si no me tomo el tiempo necesario para hacer el trabajo del perdón, resulta más fácil decir: "Jesús me dijo esto y no necesito hacer mis deberes del perdón, lo único que hay que hacer es amar en lugar de tener miedo". Lo cual está bien, excepto que la gente elegirá su propio amor, que es el amor especial, en lugar del amor universal del cual habla el Curso, el cual se aplica a todos por igual. Así que en lugar de practicar el perdón para poder tener esa experiencia del amor universal, es mucho más fácil simplemente inventarte tu propio "curso". Pues bien, ¿por qué Jesús se tomaría siete años de su tiempo y después algún tiempo más (si contamos los suplementos del Anexo) para dar toda esta información a Helen con un programa tan específico y técnico, y luego regresar un par de años después y decir, "Oh, no, en realidad es esto lo que yo quería decir. En realidad no tienes que hacer todo eso ((las prácticas del perdón, etc)). Sólo estaba bromeando". No tiene sentido.

No, no lo tiene. Y ya es un Curso acelerado. 

Por eso habla de que el milagro sustituye a un aprendizaje que podría haber durado miles de años ((T.1.II.6.7)). A pesar de que es un sueño ((el milagro, o en otras palabras el perdón, es un sueño, pues es un antídoto dentro de lo ilusorio para salir de lo ilusorio)), el Curso dice que un obrador de milagros puede ahorrar tiempo. De hecho, recientemente escuché decir a alguien que el Espíritu Santo está pasado de moda. (Risas).

Bueno, y el Curso dice que si pudiéramos saltar a los Brazos de Dios nos gustaría ((Tal vez se refiere a (C.4.8.1): «¡Oh hermanos míos, si tan sólo supierais cuánta paz os envolverá y os mantendrá a salvo, puros y amados en la Mente de Dios, no haríais más que apresuraros a encontraros con Él en Su altar!»)); pero no podemos debido a toda esta resistencia inconsciente basada en la culpa inconsciente de la mente al creer que nos separamos de Dios. 

Eso es correcto y a algunas personas no les gusta eso de mis libros, cuando señalo cosas como esas instando a la gente a mantenerse fieles al Curso. Pero yo he sido en cierto modo configurado por mis maestros. Hay personas a las que no les gusta que otras personas sean exitosas, y ellas me acusan de hacer dinero, y hay un par de cosas que yo digo: Lo primero de todo, yo no hago ese mucho dinero. (Risas). Si realmente quisiera hacer dinero saldría y sería como Wayne Dyer y me quedaría con las enseñanzas de la Nueva Era, consideradas por toda la gente aceptables y fáciles de tragar. Si yo hiciera eso, sería diez veces más exitoso. Y no estoy quejándome, porque se me conoce por todo el mundo, mis libros han salido en 20 idiomas, y tengo la oportunidad de ir a lugares geniales y exóticos. Solo digo que si quisiera ser astronómicamente popular no estaría enseñando Un curso de milagros. Arten y Pursah me prepararon de tal modo con ese primer libro que es tan claro y concreto sobre el Curso y sobre lo que la verdad es, que si yo saliera y dijera algo diferente, entonces la mayoría de las personas vendrían hacia mí y me dirían: "Gary, ¿de qué demonios estás hablando?".

Realmente en este punto ya no puedes regresar atrás y salirte de esto, ¿verdad? :-) 

Es cierto lo que dices, pero por mi parte está bien así. En realidad me introduje en la espiritualidad en 1978 y estuve mirando cosas durante unos 14 años, de hecho tengo una estantería llena de libros, los cuales en su mayoría nunca llegué a leer. Era un poco como que ya supiera esas cosas porque debí haberlas visto antes en otra época y como si de alguna manera recordara esas cosas que había aprendido. Y después, finalmente, el Curso se presentó y Arten y Pursah me dijeron tras la segunda visita que yo iba a empezar a estudiar este libro llamado Un curso de milagros, del cual yo nunca había oído. Y fui y compré mi primer libro y empecé a leerlo, y casi parecía como si estuviera escrito en un idioma extranjero. No tenía ningún sentido en absoluto. Así que lo coloqué otra vez en la estantería, como la mayoría de la gente hace, y después de siete u ocho visitas de Arten y Pursah empecé a entender lo que ellos estaban explicando y volví de nuevo a por el Curso y ahora sí le veía sentido. Y pensé: "Jesús, si es así para mí, será así para cualquiera" ((se refiere a entender el Curso después de conocer las explicaciones de Arten y Pursah)). Porque al principio no tiene sentido para nadie. Así que empecé a pensar que esto valía la pena hacerse ((se refiere a escribir "La Desaparición del Universo")) y empecé a excitarme teniendo expectativas, a pesar de que no sabía si de hecho alguien iba a leerlo.

Y ya sabes, Ken Wapnick dijo lo mismo. Él fue la primera persona que leyó "La Desaparición del Universo" y le gustó. Sin embargo él dijo: "Gary, no sé quién lo leerá. Helen misma, cuando se le preguntó cuántas copias del Curso se debían imprimir, dijo que eso iba a ser probablemente para seis personas".

(Risas) Lo sé; ¡me encanta esa historia! 

Nadie enseña el Curso como Ken, pero su experiencia era que la mayoría de las personas, una vez que ellos escuchan lo que el mensaje realmente dice, ya no lo quieren. Creo que en los últimos años —y pienso que "La Desaparición" ha tenido algo que ver con esto— el número de seguidores de Ken ha aumentado dramáticamente. La última vez que hizo un retiro de cinco días había tantas personas que tuvieron que trasladar el evento a un teatro.

Oí eso. El taller era sobre la muerte y la persona moribunda.

Sí. Porque eso es un tema popular: morir. (Risas). Creo que mis libros han ayudado a que la gente sea más consciente del trabajo de Ken y esa es una de las razones de que Arten y Pursah vinieran; para dar a la gente el mensaje de una manera que ellos pudieran aceptar y entender. Pero si quieren seguir adelante con el Curso y seguir expandiéndose y practicándolo, Ken tiene suficientes obras como para mantener a las personas ocupadas durante toda una vida.

Exactamente. 

Pienso que a muchas personas se les ha señalado el rumbo (de Ken) a través de mis libros y eso me hace sentir bien porque nunca he pensado que se tratara de mí. Esto es más bien algo guay en lo que he llegado a participar, algo de lo que he llegado a ser parte y a verlo suceder. Y recibo e-mails todos los días de personas que me dicen que "esto es lo que clarificó Un curso de milagros para mí, esto ha cambiado mi vida". Y luego, lo que realmente me afecta es cuando las personas me escriben para decirme que eso salvó sus vidas porque estaban planteándose el suicidio y entonces leyeron "La Desaparición" y pensaron que tal vez debían hacerlo lo mejor que pudieran en esta vida, que tal vez debían hacer algún progreso espiritual auténtico mientras están aquí. Además, si me suicido lo único que voy a conseguir es regresar y empezar todo otra vez.

Y esa ha sido quizás la mejor parte. Todas las personas que he tenido la suerte de conocer a lo largo de los años, y todos los mensajes de miles de personas. Y tal como has mencionado, en el último año o dos parece como que toda una nueva ola de personas leen "La Desaparición" y me dicen que la gente sigue y sigue compartiéndolo por el boca a boca. Está yendo bien y eso me dice que va a continuar por otros 20 o 30 años.

Correcto. Sé de muchas personas que llegaron al Curso a través de la lectura de "La Desaparición del Universo". 

Incluso si nunca más hiciera cosas públicas, sentiría que he hecho algún tipo de contribución. Sé que la información no vino de mí, pero compartí mi experiencia de una manera accesible para la gente. En los últimos dos o tres años, desde que he empezado a hacer podcasts con Gene Bogart ((podcasts son programas por internet, sean de radio, o vídeos, etc)) por todo el mundo (por lo cual le agradezco a Gene porque fue idea suya que la gente de los diferentes países supiera quién soy), he notado que "La Desaparición" está introduciendo a un montón de gente al Curso. Por ejemplo, el Curso se acaba de publicar en noruego y mi libro se acaba de publicar al mismo tiempo; así que ambos son nuevos. Y ellos me han invitado a ir allí, así que iré el año que viene. Y hay un montón de países, como Finlandia (al cual acabo de ir) y Dinamarca donde el Curso es relativamente nuevo. Así que hay un montón de países en los que la gente piensa de mí como el introductor al Curso. En este país ((Estados Unidos, supongo)) Marianne Williamson llegó primero como la persona que introdujo a la gente al Curso.

Al igual que Ken Wapnick, siempre has hablado mucho sobre ser normal. ¿Qué significa eso para ti? 

Las personas se sorprenden cuando me conocen porque si no me preguntas sobre espiritualidad no hablo de eso. Puedo hablar de béisbol, de los mercados y de viajar a distintos lugares; de cerveza. (Risas). Ken Wapnick dijo, y siempre lo recordaré: "No te olvides de ser normal". Y en el mundo hay un montón de maestros espirituales que te juro que no saben mantener una conversación normal. Ya sabes, cosas como: "Voy a ir a California, ¿qué cosas agradables hay en California?". Y ellos te dan un discurso sobre cómo van a salvar California de California, y me gusta, pero ¿cómo son las playas?

Bueno, y la belleza del Curso es que es simplemente tan práctico. Simplemente tenemos que estar practicando el perdón en nuestras vidas, momento a momento. Es eso. Luego vamos a tomar una pizza. 

Exactamente. No tienes que cambiar nada; solo tienes que mirar de manera diferente. Ahora estamos mirando con el Espíritu Santo y esa es la única diferencia, por eso el Curso dice que la iluminación es simplemente reconocimiento ((L.188.1.4)). No es un cambio en absoluto.

Pero de repente tu vida tiene sentido. 

Sí, tiene el significado que tú le has dado al elegir al Espíritu Santo. Porque el mundo por sí mismo no tiene significado (("significado" y "sentido" son intercambiables en frases de este tipo, ambas traduciendo la palabra inglesa "meaning")). El mundo no tiene sentido, no está ahí,  y es una ilusión. Pero esa información por sí sola no va a ayudar a la gente. Pero si eliges hacer del perdón tu función —que es lo que el Curso está diciéndonos— entonces ((el mundo)) cobra sentido porque ahora lo usas para deshacer el ego y volver a casa. El propósito de mi vida es practicar el perdón tanto como pueda y salir de aquí. Ese es un propósito auténtico porque cuando haces eso no estás solamente contribuyendo a la sanación de tu propia mente sino que —debido a que todas las mentes están unidas— no puedes evitar tener una influencia. Ahora bien, no estoy diciendo que puedas hacer el trabajo de perdón de los demás; no puedes. Pero puedes ser una influencia para ellos. Que es lo que básicamente está haciendo Jesús en el Curso; él está diciendo: "Mira, esto es lo que funcionó para mí como un maestro de sabiduría hace 2000 años". Puedes ver más en el Evangelio de Tomás. En realidad Jesús fue simplemente un maestro de sabiduría señalando a la gente la dirección correcta y diciendo que "esto es lo que funcionó para mí, tal vez deberías echarle un vistazo. Si lo haces, tal vez funcione para ti". Él no es dogmático al respecto, de hecho, a veces en el Curso, él es sorprendentemente desapasionado con todo este asunto.

La primera vez que hice el Libro de ejercicios noté que me ocurrían cambios fisiológicos. No es porque se trate del cuerpo, sino porque cualquier cosa que sucede en la mente tiene un efecto sobre el cuerpo. Me llevó años darme cuenta de que mi cuerpo ni siquiera estaba ahí; era sólo una proyección como todo lo demás. El cuerpo es esa ilusión óptica, o como Einstein lo describió —delirio óptico—, de que estás en un cuerpo cuando la verdad es que no estás en un cuerpo ni nunca lo estuviste. Realmente nunca encarnas y por eso el Curso dice que la reencarnación es imposible ((M.24.1.1)). Pero no dice que no tenemos esta serie de sueños, esta serie de aparentes vidas.

Cuando mantengo la mano delante de mi cara ahora puedo reconocer que no soy yo, sino solo una parte de la misma proyección como todo lo demás. Parece un cuerpo muy importante, pero resulta que en realidad no tiene nada que ver conmigo, por lo cual el Curso dice que el cuerpo está fuera de nosotros y no es lo que nos concierne ((L.72.9.2)) porque en realidad es parte de la misma proyección de la que forman parte todos esos otros cuerpos. Lo cual significa que no es más especial que cualquiera de esos otros cuerpos. Pienso que estas ideas al principio te llegan a nivel intelectual, pero conforme las vas practicando empiezas a experimentarlas realmente. Así que ahora estoy en el punto de que mi cuerpo se siente muy ligero y más como la figura en un sueño que en efecto es. Tengo 60 años y me siento como si tal vez tuviera 35 y estoy disfrutando de una salud maravillosa, afortunadamente. Y tengo una esposa maravillosa, Cindy, y a pesar de que ella tiene 20 años menos que yo, sentimos lo mismo. Así que no tengo ninguna queja. No es que no me queje (Risas), es solo que no tengo ninguna auténtica queja.

Fuente original: http://www.foraysinforgiveness.com/talking-with-gary-renard

viernes, 4 de septiembre de 2015

¡Tú no existes! (Ken Wapnick)

De un taller que dio Ken Wapnick. Traduzco la transcripción que alguien tomó en inglés. Los comentarios de Ken siempre son esclarecedores. Mis notas las pongo en un color diferente, en rojo y entre doble paréntesis ((así))

Quién es el "tú" al que se dirige o le habla Un curso de milagros

Una manera de ser capaz de trazar el propio progreso con el Curso (UCDM) es que sabes que estás haciendo realmente progresos cuando empiezas a entender —no solo intelectualmente sino que empiezas a tener una experiencia— que el tú al que Jesús se está dirigiendo no eres tú.

No es tu cuerpo; no es tú mismo.

Él le está hablando a la mente, a la parte que toma decisiones en tu mente ((usando palabras típicas de Ken: al "tomador-de-decisiones", el cual, aunque también sea ilusorio, es el Soñador de este sueño de dualidad, por tanto es el que decide en cuanto a lo ilusorio y es el que va a despertar. Ver también la nota al final de este fragmento, sobre el Soñador del sueño)).

A eso es a lo que se dirige el Curso (a eso le habla). Y cuando empiezas a volverte consciente de eso, lees el Curso verdaderamente por primera vez.

Todo se volverá claro y lo leerás todo de una manera diferente porque lo entenderás. Porque ya no lo leerás más por medio de tu cerebro. Porque él ((el Curso, Jesús)) no te está hablando a ti.

¡No hay un tú! ¡Tú no existes! ((Ese "tú" no existe)) 

No es una pregunta retórica la que se hace en la parte inicial del Texto: «¿Quién es el "tú" que vive en este mundo?» ((T.4.II.11.8)). Pues bien, ¡eso no eres tú! De hecho, no hay ningún tú viviendo en este mundo.

Es el tomador de decisiones el que finge estar viviendo en este mundo. Y eso es lo que te permitirá ir más allá de lo intelectual, o de la experiencia cognitiva ((a nivel del intelecto)) del Curso.

De Ken Wapnick. Del taller/seminario/clase "Dulces son los frutos de la adversidad".

El original en inglés lo tomé del grupo "The Disappearance of the Universe". Es un pequeño fragmento de un mensaje más largo que incluía otras citas.

Nota sobre la ilusoriedad del Soñador, o sea, del Tomador-de-decisiones

Añado ahora otra aclaración breve, la traducción del primer párrafo de la respuesta a una de las preguntas respondidas en los archivos de FACIM (muchísimas de esas preguntas, no sé si todas, fueron respondidas por Ken). Esta respuesta dice:

Primer párrafo de la respuesta a la pregunta 165:

¿Hay un único soñador del sueño, o muchos?

Siempre que hablamos de ideas que afirman la creencia en la separación y la dualidad, independientemente de si estamos hablando a nivel de la mente dividida o a nivel de la proyección que esa mente hace al proyectar su conflicto —mental— sobre el mundo de la forma y de los cuerpos, estamos hablando en términos de mitos e ilusiones. Así que, en última instancia, el soñador del sueño y el Espíritu Santo no son más reales que los individuos que tú crees que tu hijo y tú sois ((Lo de mencionar a su hijo es simplemente porque el que preguntó mencionó a su hijo en la pregunta original en inglés)). Por lo tanto, cualquier respuesta a tu pregunta no debería considerarse como una descripción de la realidad sino que debería ser evaluada únicamente en términos de su utilidad para ayudarnos en nuestra práctica del perdón —la única ilusión que no nos lleva a más ilusiones (C.3.1.3-4).

Luego en el resto de párrafos ya responde a la pregunta en sí (que es más larga que el título que se eligió para resumirla), pero esto ya se sale de nuestro tema de hoy. Simplemente podemos resumir que evidentemente la respuesta aclaró, ya en los términos en que se plantea la pregunta (y que se ha avisado que es un ámbito mítico, no la pura realidad), diciendo que hay un único soñador del sueño.

Fuente: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions33.htm#Q165

Guardo aquí copia del original en inglés del fragmento que he traducido sobre el taller de Ken:

Who is “the you” Jesus is addressing in “A Course in Miracles”

“One way of being able to chart one’s progress in this Course (ACIM) is that you know that you are really making progress when you begin to understand, not just intellectually but you begin to have an experience that the you Jesus is addressing is not you.

It’s not your body; it’s not yourself.

He is addressing the mind, the decision-making part of your mind.

That’s what this Course is addressing. And when you begin to become aware of that, you read this course for the first time.

Everything will open up and you will read everything differently because you’ll understand. Because you will no longer read it through your brain. Because he is not talking to you.

There is no you!

There is a rhetorical question early in the text: “who is the you that is living in this world?” well, it ain’t you! In fact, there ain’t any you living in this world.

Its the decision maker pretending its living in this world. And that is what will let you get away from the intellectual, or the cognitive experience of this course.”

From Ken Wapnick: “Sweet Are the Uses of Adversity” workshop.

Guardo también copia del párrafo que traducí respondiendo a la pregunta 165:

Whenever we speak of ideas predicated on a belief in separation and duality, regardless of whether we are speaking at the level of the split mind or the level of its projections into the world of form and bodies, we are speaking in terms of myths and illusions. So the dreamer of the dream and the Holy Spirit are ultimately no more real than the selves you think you and your son are. Any answer to your question therefore should not be considered a description of reality but ought to be evaluated only in terms of its usefulness in helping us in our practice of forgiveness -- the only illusion that does not lead to further illusions (C.3.1:3,4).

miércoles, 2 de septiembre de 2015

La metáfora de la cebolla, aplicada al proceso del perdón

Esta metáfora la cuenta Arten en uno de los libros de Gary Renard: «Tu Realidad Inmortal» (páginas 109 a 111 en la edición publicada por la editorial El Grano de Mostaza). La describe así:

ARTEN: Piensa en la analogía hindú de deshacer el ego. Es como pelar una cebolla. Adaptando esa analogía a nuestros propósitos, digamos que perdonas a alguien, en el sentido que el Curso da a esa palabra. Es como pelar una capa de una cebolla, o en este caso, una capa del ego. Tal vez te parezca que no ha ocurrido nada. ¿Por qué? Cuando pelas una capa, el resto sigue teniendo el aspecto de una cebolla. Sigue teniendo el mismo aspecto. Pero en realidad no es igual, porque una de sus capas ha sido pelada. 

Ahora bien, digamos que eres perseverante. Tal vez, ocasionalmente tienes experiencias de paz profunda que te animan. O tal vez ocurre algo que en el pasado habría hecho que te sintieras mal, y esta vez no hace que sea así. Te das cuenta de que eso se debe a que has estado practicando el perdón, y a que el Espíritu Santo está sanando tu mente a nivel inconsciente. De modo que sigues adelante y perdonas una y otra vez. Lo que ocurre es que se ha pelado otra capa de la cebolla. Es posible que aún conserve el mismo aspecto. De modo que vas al baño, te miras en el espejo y crees que sigues siendo el mismo, pero no es así. 

Tal vez estás viendo la televisión y perdonas una noticia que ves. Otra capa de la cebolla ha sido pelada, pero tú crees que no ha pasado nada. Entre tanto, el Espíritu Santo está haciendo brillar tu perdón por doquier en la mente que está proyectando el universo y, por lo tanto, también a través de la proyección. Eso corta como un rayo láser la culpabilidad inconsciente y sus proyecciones de karma. El perdón atraviesa todas tus vidas pasadas, todas tus vidas futuras, y todas las dimensiones temporales, por todas partes en el universo de energía y forma, y a través de todos los universos paralelos que parecen existir. ¡Están ocurriendo cosas increíbles! El Espíritu Santo realmente está colapsando el tiempo mientras tú estás ahí sentado. 

Debido a tu práctica del perdón, hay lecciones que ya no necesitas aprender, y el Espíritu Santo está borrando las cintas, llevándose dimensiones de tiempo que contenían lecciones que necesitarías haber aprendido si no hubieras practicado el perdón, y haciendo que dichas dimensiones desaparezcan. Y como tú no puedes ver todo lo que el Espíritu Santo ve, estás allí sentado, pensando: "Esto es aburrido. No está ocurriendo nada". Pero está ocurriendo algo sorprendente. Muchas capas de la cebolla han sido peladas, y tu ego está desapareciendo. 

Si perseveras y continúas practicando el perdón, en algún momento llegas a la última capa de la cebolla. Cuando pelas esa última capa ya no queda nada. La cebolla ha desaparecido. Y eso es lo que ocurre con el ego. Después de tu última lección de perdón, el ego se va; ha sido deshecho, y no queda nada que altere tu experiencia de lo que eres. Ya no tienes necesidad de reencarnar. Practicando el perdón de la manera que vamos a enseñarte romperás el ciclo de nacimiento y muerte. 

A mí me encanta este mini-discurso de Arten con la metáfora de la cebolla. Esto nos debe animar a ser perseverantes en la práctica del perdón. Confiar en el proceso nos motivará a seguir practicándolo, hasta que el ego quede completamente deshecho.

En una entrevista a Ken Wapnick, Susan Dugan le preguntó:

Susan Dugan: Así que estás diciendo que el deshacimiento está ocurriendo aunque yo no lo sienta. 

Ken Wapnick: Sí. Y se trata simplemente de confiar en eso.

Por lo tanto, confiemos y usemos el perdón. Funciona.

Otras metáforas relacionadas son:

La metáfora del iceberg (incluye además una breve e inspiradora aclaración de Ken Wapnick): http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/03/la-metafora-del-iceberg.html

La metáfora del libro y las páginas arrancadas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2013/03/metafora-del-libro-y-las-paginas.html

La metafora del tornillo: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2019/10/la-metafora-del-tornillo.html

Metáfora de la puerta: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2020/06/metafora-de-la-puerta.html

Saludos

martes, 1 de septiembre de 2015

Gary Renard en español (México, 2014)

Aquí van los links de unos vídeos de Gary Renard, traducido al español (con voz, no subtítulos), de unos encuentros que hubo en México en el año 2014 (en el mes de marzo, aunque en los vídeos indica noviembre por error). También aparece cantando Cindy, su actual esposa. Más abajo añado un par de links más, se trata de unos espacios de preguntas-respuestas con Enric Corbera en los que también responde algunas de las preguntas Gary Renard.

Vídeos de Gary: 

Vídeo 1: https://www.youtube.com/watch?v=ZLdytlXadJo (1 hora 38 minutos)
Vídeo 2: https://www.youtube.com/watch?v=dEc73biLsOE (1 hora 54 minutos)
Vídeo 3: https://www.youtube.com/watch?v=OtkQ8CAKmQo (48 minutos 39 segundos)

De este último vídeo (vídeo 3) hay un par de datos que voy a transcribir aquí:

1) A partir del minuto 38 (poco antes había comentado que él cree que Bill Thetford se iluminó, y que eso mismo piensa Judy Skutch) Gary comenta que creen que Helen Schucman ya ha reencarnado (aunque la reencarnación sea en el fondo ilusoria, ya sabemos que se usa como metáfora como todas las demás formas), concretamente dice Gary: «Y sentimos que Helen, como había estado haciendo ese trabajo con Jesús y había trabajado con él en otras vidas y su tiempo para la iluminación ya estaba aquí, creemos que puede haber reencarnado en alguien que conocemos, pero ella es aún muy joven, de modo que no vamos a revelar ni su nombre ni dónde está, pero, ella leyó "La Desaparición del Universo" con 8 años de edad; es una muy buena estudiante de Un curso de milagros. Ha crecido, ahora tiene 13 años, y se intercambia e-mails con personas como Judy Skutch; y ella ((la niña Helen actual)) dice cosas como: "Realmente necesitas limpiar tus relaciones". De modo que es muy divertido ver lo que ocurre con todas estas cosas». Fin de la cita. Con la última frase Gary retoma el tema del que estaba hablando desde minutos atrás, sobre los reencuentros que se producen una y otra vez a lo largo de las diversas reencarnaciones (o incluso a lo largo de una misma vida). Más información sobre la actual reencarnación de Helen Schucman aquí: http://concordiayplenitud.foroactivo.com/t7-gary-renard-sobre-la-actual-reencarnacion-de-helen-schucman

2) A partir del minuto 21 comenta sobre su cuarto libro (en este vídeo comenta también diversas cosas de su tercer libro, así como que además de ese cuarto libro que está escribiendo ahora con la colaboración de Arten y Pursah, está también escribiendo otro con Cindy, sobre las relaciones). Dice Gary: «El próximo libro ((el cuarto con Arten y Pursah)) hablará de otra gente, de gente distinta de Tomás y Tadeo, o de Cindy y yo, o de Arten y Pursah, y creo que la gente se sorprenderá realmente de lo que ese libro dice».

Vídeos de Enric Corbera (también presente Gary Renard): 

Vídeo 4: https://www.youtube.com/watch?v=5hS_UzjzJrc (1 hora 23 minutos)

Vídeo 5: https://www.youtube.com/watch?v=2FEHHg44K44 (1 hora 57 minutos)

Actualización (noviembre 2015): Si no funcionan los links, podéis probar aquí (son 7 vídeos, entre ellos los 5 que elegí para este post): https://drive.google.com/folderview?id=0B47bD4V5DcR_MEJZbW95VVBIcnc&usp=sharing O también podéis mirar más abajo en los comentarios los links que puse en uno de los comentarios. Todos los links provienen de la misma persona que subió los vídeos inicialmente a youtube. Gracias.

Saludos