viernes, 3 de junio de 2016

Facimoutreach P-266

¿Qué es el guión y qué papel juega la elección en él?

P-266: ¿Qué es exactamente el guión y qué papel juega en él la elección? ¿Están todos los acontecimientos fijados de antemano porque son lecciones que hemos elegido aprender, y la elección consiste sólo en verlo todo con el Espíritu Santo? ¿O hay también elección en cuanto a poder realmente cambiar el guión, es decir, evitar, acelerar, reorganizar, omitir, reordenar, añadir situaciones, eventos, relaciones, etc.? Y, si la mente ha sido sanada en determinados aspectos, ¿significaría eso que determinados eventos (correspondientes a esas áreas de sanación) del guión no se manifestarían? ¿Y lo sabríamos? ¿Y tiene esto algo que ver con el perdón?

Respuesta: El guión (L.158.4.3) se refiere a todos los aparentes eventos que podrían llegar a desarrollarse en la pantalla del ego —el mundo del tiempo y el espacio. Todos estos posibles eventos están fijados en el sentido de que ya están escritos. De hecho ya han sucedido, a pesar de que, como Un Curso de Milagros nos dice, en realidad nunca han sucedido en absoluto, ya que la idea de la separación (y la consiguiente culpa) de la que todos estos eventos se originan es en sí misma una ficción. En aquel instante de la separación, todo —cada sueño, cada opción posible del ego— ocurrió y fue instantáneamente corregido por el Espíritu Santo. Pero nosotros, quienes todavía parecemos estar atrapados en el tiempo y el espacio, no hemos aceptado aún esa corrección en nuestras mentes y por lo tanto, como partes fragmentadas de esa mente única del ego, seguimos proyectando nuestros guiones concretos de culpa sobre el mundo que hicimos como pantalla para esas proyecciones (M.2.2-4).

Así que ahora parecemos tener elección en cuanto a cuáles de toda la miríada de eventos del ego vamos a revisar, aunque por lo general aceptamos ciertas limitaciones en nuestras opciones una vez que ya hemos seleccionado una identidad concreta en una vida concreta. Pero en ese nivel de la forma siguen habiendo todavía muchas opciones que podemos elegir en cada momento. Esta gama de opciones (que son una parte del conjunto total de posibilidades) es toda ella parte de la seducción del ego, ya que él trata de persuadirnos de que sigamos creyendo que si tan sólo pudiéramos acertar con las formas adecuadas con la combinación adecuada —la relación adecuada, la carrera adecuada, el lugar adecuado donde vivir, las inversiones adecuadas, los número de lotería adecuados, etc.— podríamos ser felices. El ego siempre trata de mantener oculto el contenido subyacente de estas opciones, el cual tiene que ser pecado, culpa y miedo, ya que estas opciones están todas ellas basadas en la creencia de la separación y los intereses separados y conflictivos (T.29.IV.2-3).

Es tarea del Espíritu Santo enseñarnos que la única decisión verdaderamente significativa que podemos tomar en el tiempo es permitir Su propósito de guiarnos en todos nuestros momentos de decisión, para que los usemos para despertar del sueño, en vez de para seguir soñando en busca del sueño "perfecto" del ego en el que todas nuestras necesidades de especialismo se verían colmadas. Y eso significa que estemos dispuestos a soltar nuestros propios juicios sobre cómo deberían ser las cosas, que es lo que significa practicar el perdón (T.29.IV.5-6).

En general, en cualquier vida o encarnación, hay un tema de victimización específica que se repite dentro de una relación o a través de diversas relaciones. Puede que sea un tema de traición, o de abandono, o de rechazo, o de abuso, o de negligencia ante la que nos sentimos abandonados o sin ser convenientemente cuidados, etc. Puesto que cada tema representa solamente la forma específica de la culpa proyectada por nuestra enterrada ((oculta)) autoacusación de haber atacado a Dios en el momento de la separación, tiene que repetirse en nuestras vidas hasta que estemos dispuestos a retirar la proyección y sanar ese aspecto de la culpa en nuestra propia mente, en lugar de verla fuera de nosotros mismos. Y eso es a lo que el Curso llama perdón.

Una vez que la culpabilidad que hay tras una forma específica de victimización ha sido descubierta y soltada, ya no necesitaremos proyectarla fuera de nuestra mente. Puede que seamos o no seamos conscientes de este cambio interior que se refleja en nuestras relaciones externas, aunque es posible que en algún momento nos demos cuenta de que ya no nos sentimos provocados por sucesos externos de la manera en que reaccionábamos ante ellos en el pasado. Ciertamente ya no habría ninguna motivación basada en el ego para seleccionar tales guiones de victimización específica que oculten nuestra culpa.

Para más comentarios relacionados con los guiones y la elección, tal vez quieras revisar también las preguntas P-37, P-190 y P-233.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions50.htm#Q266

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

jueves, 2 de junio de 2016

Facimoutreach P-264

¿Dónde exactamente están el tomador de decisiones y el Espíritu Santo, en el cuadro teórico?

P-264: Tener una imagen clara de los fundamentos teóricos de Un Curso de Milagros es para mí una base esencial para abordar la práctica. Por eso estoy estudiando la gráfica de vuestro sitio web; me refiero a esta gráfica: http://www.facim.org/online-learning-aids/theory.aspx

1) Veo los diversos ámbitos o áreas: la Mentalidad-Uno, la mentalidad-errada y la mentalidad-correcta. ¿En cuál de estas áreas se encuentra el tomador de decisiones? ¿Se encuentra en algún lugar intermedio entre la mentalidad errada y la correcta? ¿O lo veis más como una "parte" de una de estas áreas?

2) Es irritante ver que el Espíritu Santo aparece entre la verdad y la ilusión y verlo también en la descripción de la Trinidad como perteneciendo a la Mentalidad-Uno. En mi mente tengo más bien la idea de ver al Espíritu Santo como parte del mundo ilusorio —es decir, la mentalidad-correcta— señalando hacia la verdad —o quizás simplemente siendo la mentalidad-correcta en el mundo, y por lo tanto desempeñando un papel de mediador entre la mentalidad-errada y la Mentalidad-Uno. Al mirar la explicación de la Trinidad, yo considero a Dios y a Cristo en el ámbito de la Mentalidad-Uno, y al Espíritu Santo en el ámbito de la mentalidad-correcta. Este punto de vista hace posible que mi "yo que vive en la dualidad" acepte la idea de que el Espíritu Santo es parte de mí. Pero estas ideas parecen contradecir lo que se muestra en http://www.facim.org/online-learning-aids/theory.aspx. ¿Podéis ayudarme a aclarar estos pensamientos?

Respuesta: 1) El tomador de decisiones es la parte de la mente que elige identificarse ya sea con el sistema de pensamiento del ego o con el sistema de pensamiento del Espíritu Santo. Nunca es neutral; siempre está eligiendo uno de los dos sistemas de pensamiento. En la gráfica lo situaríamos justo en el medio de la sección del Nivel Dos, justo encima de los recuadros de las dos mentalidades, la errada y la correcta ((el punto de bifurcación donde se elige entre ambas mentalidades, que en ese gráfico sería el punto desde el que salen hacia abajo las dos rayas, una hacia el recuadro de la mentalidad errada y la otra hacia el recuadro de la mentalidad correcta)).

2) Dentro de la ilusión, el Espíritu Santo representa el principio de la Expiación en nuestras mentes-correctas. Jesús —quien comparte con Él Su función de ayudarnos a subir de nuevo por la escalera que la separación nos hizo descender— le describe de muchas maneras. Cuando tú —como una mente tomadora de decisiones fuera del tiempo y el espacio— eliges de una vez por todas dejar ir al ego e identificarte completamente con tu mente-correcta, te conviertes entonces en la manifestación del Espíritu Santo, en lo mismo que Jesús. Y entonces sabrás que esta es tu única identidad y el egoico sistema de pensamiento de separación e individualidad lo verás como totalmente carente de sentido. Así que por supuesto que el Espíritu Santo es parte de ti, siendo la parte de tu mente que contiene el recuerdo de Dios y tu verdadera Identidad como Cristo, con la cual puedes (como una mente tomadora de decisiones) elegir identificarte en cualquier momento dado.

Hay dos pasajes en particular que indican que el Espíritu Santo es parte de la Trinidad y que también funciona como mediador: «Y luego ya no se oirá más la Voz [al Espíritu Santo], ya que no volverá a adoptar ninguna forma, sino que retornará a la eterna Amorfía de Dios» (C.6.5.8). De manera similar, en el Texto se nos dice: «El Espíritu Santo es la Mente de Cristo, la cual es consciente del conocimiento que yace más allá de la percepción. El Espíritu Santo comenzó a existir como medio de protección al producirse la separación, lo cual inspiró simultáneamente el principio de la Expiación. Antes de eso no había necesidad de curación, pues nadie estaba desconsolado. La Voz del Espíritu Santo es la Llamada a la Expiación, es decir, a la restitución de la integridad de la mente. Cuando la Expiación se complete y toda la Filiación sane, dejará de haber una Llamada a retornar. Pero lo que Dios crea es eterno. El Espíritu Santo permanecerá con los Hijos de Dios para bendecir las creaciones de éstos y mantenerlas en la luz de la dicha» (T.5.I.5).

Por último, cuando estudiemos la gráfica es útil tener en cuenta que estamos intentando ilustrar algo que es ilusorio (la mente que se separó de Dios) y también lo que está totalmente más allá de la forma (Dios, Cristo y Sus creaciones). Así que, aunque los gráficos pueden ser útiles herramientas para la enseñanza, nunca pueden representar de manera perfecta los sistemas de pensamiento mencionados en el Curso, que en sí mismos son ilusorios.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions50.htm#Q264

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-263

¿Cómo podemos entrar en contacto con el pensamiento original de separación?

P-263: Sé que no es necesario, pero ¿es posible entrar en contacto con el pensamiento original de separación? ¿Hay estudiantes de Un Curso de Milagros que se hayan vuelto conscientes de ese pensamiento en sus mentes?

Respuesta: La primera reflexión importante, en respuesta a tu pregunta, es el hecho de que en realidad la separación nunca ocurrió: «Tener plena conciencia de la Expiación es, por lo tanto, reconocer que la separación nunca tuvo lugar» (T.6.II.10.7). Nadie puede entrar en contacto con un momento antiguo de la efectiva separación de Dios, porque no hay una efectiva (auténtica) separación de Dios. La única explicación para nuestra aparente existencia en el mundo es que estamos soñando un sueño de separación. Incluso aquí, en el sueño, el antiguo recuerdo es inaccesible: «El tiempo, entonces, se remonta a un instante tan antiguo que está más allá de toda memoria, e incluso más allá de la posibilidad de poder recordarlo» (M.2.4.1). Es un sueño en el que la decisión de hacer real el pensamiento de la separación se revive continuamente. En este sentido, sólo hay un único pensamiento de separación. Cada vez que elegimos identificarnos con el pensamiento de separación, ese mismo pensamiento original se está representando: «Cada día, y cada minuto de cada día, y en cada instante de cada minuto, no haces sino revivir ese instante en el que la hora del terror ocupó el lugar del amor [la decisión de creer que la separación es real]» (T.26.V.13.1-2). Una de las maneras más punzantes para que reconozcamos el pensamiento de la separación en acción es vernos cuando insistimos en tener la razón. Las formas concretas en que esto ocurre son variadas, y no importan; cualquier insistencia en defender cualquier creencia es el resultado de haber tomado en serio el pensamiento/idea de la separación. Es el berrinche o rabieta del ego haciendo una declaración de separación en ese mismo momento. Es con ese pensamiento, representado en el presente, con el que tenemos que entrar en contacto, para que pueda ser sanado. Esto es lo que el Curso nos pide que practiquemos cuando nos pide que estemos dispuestos a «cuestionar cada uno de los valores que abrigas» (T.24.introd.2.1). Cada pensamiento o creencia que tenemos tiene sus raíces en el pensamiento de la separación. La separación se deshace a medida que aprendemos a verla reflejada en la "exactitud" (insistencia en tener razón) de nuestros juicios, con la voluntad de asumir la responsabilidad por ellos y cuestionar su validez. Al hacer esto se abrirá el camino para que busquemos y aceptemos la interpretación correcta que el Espíritu Santo hace del pensamiento de la separación; dicha interpretación es que ese pensamiento no es real y no tiene ningún efecto: «Este ínfimo instante que deseas conservar y hacer eterno, se extiguió tan fugazmente en el Cielo que ni siquiera se notó. (...) no se perdió ni una sola nota del himno celestial» (T.26.V.5.1-4).

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions50.htm#Q263

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-88

¿Cómo pudo suceder el error original?

P-88: No dejo de pensar en el error, el pensamiento original, fuera lo que fuera lo que pasó. Esto es una lucha para mí. ¿Qué pudo haber sido para nosotros querer escapar del miedo? ¿Cómo pudo esto suceder? Si fuimos creados a semejanza de Dios, ¿por qué ocurrió este error? ¿Cómo pudimos hacer esto? Me gustaría pensar que no pudimos armar este lío. Todo en torno a este Curso suena correcto para mí. Es el único sistema de pensamiento que tiene sentido, aunque me sigo preguntando sobre este error. Siento como que he fallado, y eso me hace albergar odio contra mí mismo, hoy. Mañana me sentiré de manera diferente, tal como me sucede con frecuencia, y por lo general olvido todo este asunto en cuestión de segundos.

Respuesta: El "error" al cual te refieres es la separación. La respuesta simple a tu pregunta es que el "error" en realidad no ocurrió. El Curso nos dice en la Clarificación de términos: «Si alguien te pide que definas al ego y expliques cómo se originó, es porque cree que el ego es real e intenta, por definición, asegurarse de que su naturaleza ilusiva quede oculta tras las palabras que parecen otorgarle realidad» (C.2.2.5). Ese tipo de pregunta, por tanto, es en realidad una afirmación que implica la creencia en la separación. Es una pregunta que no puede ser verdaderamente contestada: «El ego exigirá muchas respuestas que este curso no provee. El curso no reconoce como preguntas aquellas que sólo tienen la apariencia de preguntas, pero que son imposibles de contestar. El ego puede preguntar: "¿Cómo sucedió lo imposible?", "¿A qué le ocurrió lo imposible?", y lo puede preguntar de muchas maneras. Mas no hay una respuesta para ello; sólo una experiencia. Busca sólo ésta y no permitas que la teología te retrase» (C.introd.4). Separarse de Dios es imposible: «No puedes caminar por el mundo separado de Dios porque no podrías existir sin Él. Él es lo que tu vida es. Donde tú estás, Él está. Hay una sola vida. Ésa es la vida que compartes con Él. Nada puede estar separado de Él y vivir» (L.156.2.4-9). La explicación que da el Curso a cómo es que parecemos estar en cuerpos y caminando sobre un mundo de formas físicas es que estamos dormidos «soñando con el exilio» (T.10.I.2.1). Esta es la única "explicación" para una situación que en realidad no existe, una separación que no ocurrió ni puede ocurrir.

Sin embargo, parecemos ciertamente muy reales en nuestra experiencia en este sueño, al igual que en nuestros así llamados sueños dormidos ((los sueños "normales" de dormir en cama)) todos los personajes parecen ser reales, hasta que despertamos y nos damos cuenta de que sólo estábamos soñando. La razón de que parezcamos tan reales en este sueño es que deseamos que el sueño sea real. Estamos activamente eligiendo identificarnos con el personaje del sueño al que llamamos "nosotros mismos", y al hacer esto estamos eligiendo la aparente separación. Darnos cuenta de esta elección es muy importante, y es algo fundamental en la enseñanza del Curso, según la cual tenemos una mente con el poder de elegir. La única posible explicación para tomar la decisión en favor de la separación es nuestra atracción por el "achuchón" (("subidón", ímpetu, impulso)) inicial que acompaña al sentimiento de ser individuos independientes. Pero luego nos volvemos conscientes de inmediato de una profunda soledad, que nos impulsa a buscar algo que nos complete y nos ayude a llenar el vacío causado por la separación. En nuestro estado demente, buscamos fuera de nosotros mismos: «No hay nadie que venga aquí que no abrigue alguna esperanza, alguna ilusión persistente o algún sueño de que hay algo fuera de sí mismo que le puede brindar paz y felicidad» (T.29.VII.2.1).

Esto no nos convierte en fracasos. No nos convierte en gravemente equivocados. La culpa que sentimos al haber cometido este error es abrumadora, así que consideramos este error como un "pecado", convirtiéndolo en algo prácticamente imperdonable, y nos odiamos a nosotros mismos por tal "pecado". Entonces proyectamos este odio hacia fuera, sobre todas las personas y cosas del mundo. Para complicar aún más nuestro error, inventamos un dios falso, para que podamos culparle por haber hecho un mundo así de doloroso, y acusarle de tratar de castigarnos por este terrible "pecado". Recorremos este interminable ciclo una y otra vez: eligiendo la culpa, sintiéndonos culpables, proyectando, culpando, ocultando, negando. Esto mantiene el mundo en marcha, hace que el error sea real según nuestra experiencia, y todo esto parece estar sucediendo sin ningún tipo de responsabilidad por nuestra parte. Es sólo a medida que nos vamos volviendo agudamente conscientes del dolor que esto nos causa, y que aprendemos, por medio de la enseñanza del Curso, a reconocer la asociación que innegablemente hay entre el dolor y su fuente, que es la separación, cuando empezaremos a "elegir de un modo diferente". Pero primero tenemos que aceptar la responsabilidad por lo que hemos elegido. En nuestro estado de locura, elegimos repetidamente la separación, con la esperanza de que podremos hacer que funcione pero sin el dolor que conlleva. El Curso nos enseña lo equivocados que estamos. Nuestra única esperanza es aprender a elegir de manera diferente, que es la manera de salir del sueño de la separación. Tal como se nos dice en el Texto: «Las pruebas por las que pasas no son más que lecciones que aún no has aprendido que vuelven a presentarse de nuevo a fin de que donde antes hiciste una elección errónea, puedas ahora hacer una mejor y escaparte así del dolor que te ocasionó lo que elegiste previamente. En toda dificultad, disgusto o confusión Cristo te llama y te dice con ternura: "Hermano mío, elige de nuevo"» (T.31.VIII.3.1-2).

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions19.htm#Q88

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

miércoles, 1 de junio de 2016

Facimoutreach P-86

¿Por qué no podemos proyectar un mundo diferente?

P-86: Si el mundo es sólo una proyección de nuestra mente, ¿por qué entonces no podemos simplemente proyectar algo diferente cuando lo deseemos de ese modo? ¿Por qué es tan difícil cambiar las cosas en nuestras vidas?

Respuesta: Si fuéramos capaces de proyectar algo diferente en el mundo siempre que quisiéramos, eso significaría que realmente sabríamos que somos el soñador de nuestro sueño (T.27.VII) y no la figura soñada en el mundo con la que la mayoría de nosotros nos identificamos como siendo nosotros mismos (T.27.VIII). El hecho de que pocos de nosotros estemos en contacto con el poder de nuestra mente es una decisión deliberada, una defensa contra la culpa a la que asociamos con ese poder.

Muy pronto en el Texto, Jesús habla sobre nuestro miedo a la mente: «Son muy pocos los que aprecian el verdadero poder de la mente, y nadie permanece totalmente consciente de él todo el tiempo. (...) La mente es muy poderosa (...) Es difícil reconocer la oleada de poder que resulta de la combinación de pensamiento y creencia, la cual puede literalmente mover montañas. A primera vista puede parecer arrogante creer que posees tal poder, mas no es ésa la verdadera razón de que no lo creas. Prefieres creer que tus pensamientos no pueden ejercer ninguna influencia real porque de hecho tienes miedo de ellos. Eso puede mitigar la conciencia de culpabilidad, pero a costa de percibir a la mente como impotente» (T.2.VI.9.3,5,8-11).

La mente con la que no estamos en contacto —y no el ser que creemos que somos— es donde reside todo el poder para efectuar cualquier tipo de cambio. De hecho, el ser que creemos que somos es tan sólo una de las muchas proyecciones de la mente con la que no estamos en contacto  ((nota: "estar en contacto con" significa, en este contexto, "ser consciente de"; así pues, todo esto se refiere a la mente de la que no somos conscientes)). Este pequeño ser no tiene ningún poder en absoluto —es simplemente un efecto y no una causa.

Además, el verdadero poder de la mente dividida no es el poder de proyectar un mundo de la forma. Eso es sólo una defensa contra el poder de la mente para elegir —siendo la elección entre el ego y el Espíritu Santo, con sus respectivas y muy diferentes interpretaciones de la idea de la separación. Y es ese poder tomador-de-decisiones el que tememos, y nos asusta realmente entrar en contacto con él, a pesar de que la existencia separada del ego depende también de este poder: «El ingenio del ego para asegurar su propia supervivencia es enorme, mas dicho ingenio emana del mismo poder de la mente que el ego niega. (...) Pues para subsistir el ego se nutre de la única fuente que es totalmente adversa a su existencia. Temeroso de percibir el poder de esa fuente, se ve forzado a menospreciarla» (T.7.VI.3.1,5-6).

Así que para mantener ese poder de elección profundamente enterrado ((reprimido, inconsciente)), aceptamos como real el poder de nuestra mente de fabricar un mundo que sirva como un lugar en el que escondernos, y a continuación ocultamos ((reprimimos)) con igual rapidez también ese poder de nuestra conciencia. Porque si realmente supiéramos, y no sólo intelectualmente, que somos nosotros mismos quienes hemos proyectado el mundo de la forma y que somos los responsables de todo lo que vemos, el mundo ya no sería útil como la importante defensa contra la mente que hemos hecho que el mundo sea. Si vamos a ser la víctima del mundo que vemos, no debemos recordar que somos también el fabricante de ese mundo. Una vez que recordamos nuestro propio papel en la fabricación del mundo, la culpa de la mente por la decisión de separarnos y atacar ya no puede seguir siendo ocultada. Y una vez que nuestra culpa esté al descubierto, podremos mirar su irrealidad con el amor de Jesús a nuestro lado y ya no tendremos ningún interés en seguir proyectándola.

El entero propósito del Curso es ayudarnos a recordar que en realidad somos el soñador y no la figura del sueño, para que podamos mirar nuestros sueños y decidir si queremos seguir soñando o despertar. Pero la mayoría de nosotros, al no entender realmente la naturaleza y las consecuencias de la decisión de darle continuidad al sueño del ego, queremos seguir soñando —soñando lo que creemos que sería un sueño mejor, que tenga una forma diferente que pensamos que nos haría felices. No nos damos cuenta de que siempre que pensamos que sabemos lo que queremos que suceda en el mundo de la forma, tenemos que estar identificados con nuestro ego. Sólo el ego se preocupa por los asuntos de la forma y se centra en la forma, para que el contenido subyacente de odio y miedo siga oculto. Cuando tomamos al ego como nuestro maestro, nos interesa únicamente cambiar la forma, pensando que la forma es la causa de cómo nos sentimos, ignorando el contenido subyacente, el cual es la decisión de seguir al ego en vez de al Espíritu Santo. Así que, si estamos identificados con el ego, ya hemos hecho reales la culpa y el miedo en nuestra mente y nos vemos necesitados de una defensa contra eso, y esa defensa es el mundo. Y una vez más, para que esa defensa funcione en que no miremos en ninguna otra parte la causa de nuestro sufrimiento, tenemos que olvidarnos de que nosotros hicimos el mundo, de que somos el soñador de nuestro sueño. Así que el poder de proyectar una forma diferente para el mundo no es un poder con el que nos permitamos fácilmente entrar en contacto ((no es un poder del que nos permitamos fácilmente ser conscientes)), pues tan vital es su rol como una defensa inconsciente.

El objetivo del Curso no es que nos volvamos conscientes de que somos el soñador del sueño para que podamos proyectar formas diferentes en el sueño siempre que queramos. Eso no sería realmente un propósito útil. El objetivo del Curso es llevarnos a que nos giremos hacia un Maestro diferente que nos guíe en nuestro soñar, para que, con el tiempo, las decisiones que tomemos nos conduzcan a despertar. Este cambio de maestros, desde el ego al Espíritu Santo, es lo que se expresa bellamente en el siguiente pasaje: «Acepta el sueño que Él te dio en lugar del tuyo. No es difícil cambiar un sueño una vez que se ha identificado al soñador. Descansa en el Espíritu Santo, y permite que Sus dulces sueños reemplacen a los que soñaste aterrorizado, temiéndole a la muerte. El Espíritu Santo te brinda sueños de perdón, en los que la elección no es entre quién es el asesino y quién la víctima. Los sueños que Él te ofrece no son de asesinatos ni de muerte. El sueño de culpabilidad está desapareciendo de tu vista, aunque tus ojos están cerrados. Una sonrisa ha venido a iluminar tu rostro durmiente. Duermes apaciblemente ahora, pues éstos son sueños felices» (T.27.VII.14).

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions19.htm#Q86

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-257

¿Realmente debería uno dejar de tomar la medicación antidepresiva?

P-257: En la pregunta P-128 afirmasteis que, al practicar el perdón, uno podría dejar de tomar medicamentos antidepresivos. Aunque puede que esto sea cierto en última instancia, yo he visto la angustia física y mental que acompaña a la depresión y pienso que una persona, si está clínicamente depresiva, sería mucho mejor estudiante de Un Curso de Milagros si se toma sus antidepresivos que si no se los toma. La depresión clínica arruina la capacidad del cerebro para funcionar. Sí, parece estar relacionada con un énfasis excesivo en la culpa y el castigo —no obstante, cuando se está en esta condición, la capacidad para funcionar o pensar con claridad se ve gravemente afectada. Mientras sigamos percibiéndonos en un cuerpo, ¿no deberíamos buscar atención médica que nos ayude a pensar y actuar con claridad? ¿No es más fácil abordar nuestros problemas reales en un estado de mente saludable? De hecho, saber que podríamos solucionar nuestra depresión por medio del perdón total, es algo que podría causarnos más depresión cuando fallamos y seguimos depresivos. ¿No es cierto que lo que hacemos aquí en la tierra, en nuestros cuerpos físicos, es una ilusión? El cuerpo que toma antidepresivos, ¿es diferente de cualquier manera al cuerpo que no los toma? ¿Acaso no son ambos ilusiones? No hay una jerarquía de las ilusiones. Buscar ayuda espiritual para mejorar nuestro "cuerpo" (es decir, sin usar antidepresivos), ¿es realmente, desde la perspectiva del Curso, un objetivo espiritual digno?

Respuesta: ¡Oh, no, parece que lo malinterpretaste! La breve respuesta "relámpago" de la primera línea, "Perdona", se matizó en el resto de la respuesta en las líneas siguientes. El objetivo, tal como dices, no es que dejemos de tomar el antidepresivo, no más de lo que sería dejar de comer o de dormir. El Curso nunca nos aconseja cambiar de comportamiento, sino sólo cambiar de mentalidad (T.2.VI.3.4). Lo que dices es cierto y está de acuerdo con el mensaje que se trata de transmitir en la respuesta a la pregunta P-128. Tiene mucho más sentido seguir tomando el antidepresivo y tomar conciencia del juicio implícito sobre tomar la medicación, que tener el objetivo de eludir la medicación.

Es cierto que el perdón es la manera de ir más allá de cualquier magia del mundo, pero mientras sigamos viéndonos como cuerpos, seguiremos dependiendo de la magia —¡incluyendo el respirar oxígeno!— para conservar vivo y funcionando el "yo" que creemos ser. Sólo muy al final del proceso del perdón, cuando hemos aceptado la Expiación para nosotros mismos, desaparecen las necesidades personales, y con ellas desaparece la necesidad de cualquier tipo de intervención externa. Pero ese no es el objetivo del Curso. Es la paz (T.8.I.1.1-2). Y la paz está disponible y podemos encontrarla en cualquier paso a lo largo del camino de la sanadora práctica del perdón.

Además de la posibilidad de leer otra vez la respuesta a la pregunta P-128 a la luz de los anteriores comentarios, también puede ser útil mirar las preguntas P-57, P-142 y P-229.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions48.htm#Q257

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-254

¿Es equivocado experimentar pensamientos de crítica (juzgar), si los reconocemos como tales?

P-254: Mi pregunta tiene que ver con los juicios. Puesto que he estado estudiando Un Curso de Milagros, he tenido mucho cuidado para ver a todos más allá del cuerpo, al igual que a mí mismo, como el Hijo de Dios. Sé que todos son lo mismo y libres de pecado al igual que yo, y no dejo que sus comportamientos o los míos nublen este conocimiento. Con este filtro siempre en la vanguardia de mi mente, ¿es equivocado hacer observaciones/comentarios sobre mí mismo y los demás, y luego etiquetar el comportamiento? Por ejemplo, mi madre estuvo actuando egoístamente y con prejuiiiiiiicios en mi presencia; o por ejemplo cuando confieso para mis adentros que he actuado egoístamente y con prejuicios. Parece imposible no tener algún tipo de reacción física a lo que está frente a nosotros, sea una persona o una situación. No estoy juzgándolos ferozmente; simplemente noto algo y entonces no permito que eso tenga efectos en mis pensamientos sobre ellos o sobre mí mismo.

Respuesta: Estás en el buen camino. La idea clave de nuestra práctica es «negar la negación de la verdad» (T.12.II.1.5), lo que significa que primero tenemos que observar al ego, y luego elegir negar que tenga ningún poder para afectar a la realidad del Hijo de Dios. Este mundo es la manifestación de una decisión tomada dentro de nuestras mentes para atacar y rechazar el Amor de Dios; por lo tanto sería imposible no ver expresiones de odio, especialismo, egoísmo y miedo por todas partes alrededor de nosotros todo el tiempo. Jesús nos enseña que tenemos que llevarle estas percepciones y después pedir su ayuda para mirarlas con él, para que vayamos más allá del juicio y de la condenación. Él quiere en última instancia que seamos capaces de experimentarnos a nosotros mismos y a todos los demás como siendo lo mismo. Sin embargo, nuestro punto de partida es mirar honestamente cuán atraídos nos sentimos a ver las diferencias, a juzgar y a condenar a los demás por sus faltas y pecados. No estaríamos experimentándonos como cuerpos en el mundo si no nos sintiéramos atraídos hacia eso. Es una segunda-naturaleza para nosotros; pero no es algo pecaminoso. Así que es ahí donde tiene que comenzar el proceso de sanación.

Entonces podemos aprender que debajo de nuestro odio, miedo, egoísmo y todas nuestras necesidades hay una petición de misericordia y una súplica de que se nos diga que estamos equivocados con respecto a lo que somos. Todos somos lo mismo en estos dos niveles. A medida que aprendemos cómo abordar a todas las personas y todas las situaciones desde esta perspectiva, nos volveremos más amables y más compasivos, y compartiremos la visión que tiene Jesús de nosotros mismos y de todos los demás. Sin embargo, esto no se logra por medio de negar nuestras reacciones y nuestras observaciones/comentarios. Nuestras reacciones y observaciones son el aula a la que invitamos a Jesús a que venga, para que entonces nos enseñe cómo compartir su percepción amorosa y bondadosa.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions48.htm#Q254

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html