domingo, 5 de junio de 2016

Facimoutreach P-232

¿Qué opina el Curso sobre los niños y la paternidad?

P-232: El sistema de pensamiento del ego nos enseña que ser madre o padre es algo noble. En otras palabras, que tener niños es "bueno". Pero por lo que yo entiendo, Un Curso de Milagros tiene otra cosa que decir sobre esto. ¿Se trata sólo de otra ilusión? ¿Puede que sea algo "malo", porque nos hace creer en este mundo y refuerza nuestros lazos ((ataduras, apegos)) con esta realidad?

Respuesta: Jesús no dice que ser madre o padre sea algo "malo"; tampoco dice que sea algo noble. Cualquier rol que desempeñemos en este mundo forma parte del plan del ego para hacer de su mundo la única realidad. Así que, en ese sentido, la paternidad es parte de la ilusión de que hay vida fuera del Cielo. Cualquier rol que desempeñemos en este mundo es un sustituto de nuestro verdadero rol como el Hijo único de Dios, Cristo. Sin embargo, la paternidad en particular puede llegar a tener una mayor carga de culpa asociada a ella —a pesar de que en realidad no hay grados de culpabilidad— debido a su relación con la producción de "vida", es decir, traer bebés al mundo. Dentro del sistema de pensamiento del ego esto es una manera de competir con Dios, una manera de decir que somos tan poderosos como Él, y por lo tanto es como decirle a Dios que ya no Le necesitamos. Ahora el ego puede producir vida, y acabar con ella. Muchas religiones bendicen este proceso al describirlo como co-creación, es decir, los padres humanos son los co-creadores, junto con Dios, de la vida. En Un Curso de Milagros, sin embargo, la vida es la pura unidad abstracta del Amor en el Cielo. Toda vida corporal y parental es por lo tanto ilusoria. Sin embargo, si se ofrece para el propósito del Espíritu Santo, el rol de padre puede convertirse en un aula en la que una persona puede aprender cómo ser una figura de autoridad amorosa, bondadosa y compasiva en el ejercicio de la responsabilidad como padre/madre de una manera adecuada y concienzuda. La lección de los intereses compartidos puede ser así aprendida de manera muy eficaz, mientras el padre/madre mantiene claramente definidos los límites entre padre/madre e hijo. (Las preguntas P-179 y P-202 podrían ser de tu interés).

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions44.htm#Q232

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

sábado, 4 de junio de 2016

Facimoutreach P-231

¿Cuál debería ser mi sentir en cuanto al disfrute de las cosas mundanas?

P-231: Mi pregunta es sobre el mundo que vemos como una ilusión. ¿Es seguro decir que si sentimos "placer" ((tb. gozo, disfrute)) aquí, tenemos que tener en cuenta que esto sigue siendo solamente una ilusión, o de lo contrario nos apegamos a ello de un modo negativo? ¿Es esto de algún modo semejante a lo que se dice en la escritura de "vivir en el mundo sin ser del mundo"? Esto se convierte en un tira y afloja dentro de nosotros, porque cuando parece que deseamos algo, preguntamos: ¿qué parte de nosotros está teniendo este deseo? En ese punto, ¿podemos justificar el deseo acordándonos de que en realidad no importa porque es sólo una ilusión, y entonces lanzarnos a disfrutar? ¿Es "justificar" la palabra equivocada? ¿Estamos en el camino correcto cuando razonamos de ese modo?

Respuesta: Tu razonamiento es parcialmente correcto. Cualquier cosa que deseemos del mundo de la forma es sólo una ilusión, pero no deberíamos descartar nuestra búsqueda —o nuestro desear algo— demasiado rápidamente o a la ligera. Aunque Un Curso de Milagros no nos pide que renunciemos al disfrute dentro del sueño, lo que sí nos pide es que reconozcamos los auténticos motivos de nuestra búsqueda de experiencias placenteras. Nos dice que lo que estamos buscando es llenar el vacío dejado por nuestra aparente separación de Dios, intentando llenar este vacío con sustitutos de Su Amor, y estos sustitutos nunca nos dejarán completamente satisfechos. Esta es la raíz de toda nuestra búsqueda en el sueño. El Curso pone al descubierto cuáles son nuestros motivos, con la esperanza de que aprenderemos a no buscar fuera de nosotros mismos todas esas cosas que, en realidad, nunca nos traerán la felicidad. Mientras sigamos cometiendo el error de creer que la causa de nuestro "placer" o "disfrute" es algo o alguien externo a nosotros mismos, buscaremos en vano, de acuerdo con la máxima del ego: «"Busca, pero no halles"» (M.13.5.8) ((mencionada también en otras partes del Curso, como T.12.IV.1.4; T.12.V.7.1; T.16.V.6.5; L.71.4.2)). El Curso nos dice que el único disfrute posible en el sueño es un estado mental de tranquilidad, y que únicamente se consigue al unirse con el Espíritu Santo en la mente y aceptar Su interpretación de todas las experiencias o relaciones que tenemos. Esto no quiere decir que no podamos disfrutar de las experiencias agradables del mundo. Lo que cuenta es que nuestra mente está en paz, independientemente de si estamos disfrutando de un hermoso concierto o de si estamos atascados en medio del tráfico en hora punta —nuestra tranquilidad permanece inalterada. Esto no es lo mismo que dar rienda suelta a nuestros deseos de placer al decir que todo es una ilusión y que no importa lo que hagamos. Si estuviéramos en el punto de nuestro viaje espiritual en el que verdaderamente creyéramos que todo esto es una ilusión, no necesitaríamos que Un Curso de Milagros nos ayudara a darnos cuenta de cuán real pensamos que es el mundo, y no estaríamos persiguiendo los disfrutes del mundo. Mientras tanto, todas las cosas que estamos buscando en el mundo son importantes recordatorios de lo apegados que estamos a nuestra identidad como cuerpos y al sistema de pensamiento del ego, el cual hace muy reales la separación y el mundo. Tanto las emociones negativas (dolor) como también las emociones positivas (disfrute) que son suscitadas por nuestras experiencias, son nuestra "prueba" de que el mundo es real. Estamos aprendiendo a ser conscientes de lo desesperadamente que buscamos esto.

La única parte de nuestra mente que desea algo —sin importar cuán noble o elevado pueda parecer— es el ego: «Los apetitos son mecanismos para "obtener" que representan la necesidad del ego de ratificarse a sí mismo. Esto es cierto tanto en el caso de los apetitos corporales como en el de las llamadas "necesidades más elevadas del ego". El origen de los apetitos corporales no es físico. El ego considera al cuerpo como su hogar, y trata de satisfacerse a sí mismo a través de él. Pero la idea de que eso es posible es una decisión de la mente, que está completamente confundida acerca de lo que realmente es posible» (T.4.II.7.5-9). El Curso es un proceso de entrenamiento mental debido a que estamos muy confundidos, nos hemos enseñado a nosotros mismos a pensar al revés y no sabemos lo que nos hace felices: «No puedes reconocer lo que es doloroso, de la misma manera en que tampoco sabes lo que es dichoso, y, de hecho, eres muy propenso a confundir ambas cosas. La función primordial del Espíritu Santo es enseñarte a distinguir entre una y otra. Lo que a ti te hace dichoso le causa dolor al ego, y mientras tengas dudas con respecto a lo que eres, seguirás confundiendo la dicha con el dolor» (T.7.X.3.4-6). Esto no quiere decir que deberíamos sentirnos culpables por buscar disfrute/placer. No es diferente al resto de las cosas que hacemos para cuidar de nosotros mismos en la ilusión. Mientras sigamos creyendo en nuestra identidad como cuerpos, encontraremos "gozo" ((placer/disfrute)) en el mundo. Aunque el ego usa esto para apoyar la creencia de que la separación es real, el Espíritu Santo puede usarlo como parte de su aula para enseñarnos que no hay satisfacción en este mundo, y que nuestra única verdadera felicidad se encuentra en Dios. También podemos tener experiencias que son auténticamente alegres porque reflejan la decisión de la mente de identificarse con el Espíritu Santo. A medida que seguimos practicando lo que enseña el Curso, llegaremos a tener experiencias realmente alegres que reflejan la decisión tomada en la mente de identificarse con el Espíritu Santo. Esta alegría proviene del contenido y no de la forma; es una alegría procedente del contenido de la mente, en vez de venir a raíz de cualquier tipo de forma.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions44.htm#Q231

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-269

¿Cómo regresan a Dios las mascotas?

P-269: En referencia a la pregunta P-134 sobre las mascotas siendo parte de la Filiación, puesto que las mascotas, sea cual sea la forma que adopten, no son capaces de razonar, ¿cómo consiguen ellas regresar a la Unidad de Dios? ¿Somos responsables de su regreso?

Respuesta: La pregunta que haces tiene sentido para nosotros, al autoidentificarnos como cuerpos. Pero es una pregunta que se basa en una premisa falsa: que es el cerebro de nuestros cuerpos el que entiende, razona y decide. Es la mente colectiva —de la cual nuestra mente individual es un fragmento— fuera del tiempo y el espacio la que está proyectando las figuras con las que nos identificamos dentro del sueño del mundo. Y esa misma mente está proyectando las figuras de los animales, además de las plantas, las rocas, etc.

Una analogía podría ayudar. Cuando ves una película, estás mirando una sola imagen (de hecho una serie de imágenes individuales en rápida sucesión, creando la ilusión de movimiento, tiempo y causalidad en la pantalla, pero eso es otro tema) proyectada en la pantalla frente a ti de la película o film que está pasando por el proyector. Pero tu mente separa las figuras de la pantalla y generalmente se centra en las que pueden ser vistas como humanos y fabrica la idea de que hay cuerpos individuales reales frente a ti, a pesar de que toda la imagen de la pantalla es una sola proyección. Cualquier figura de animal, arbusto, árbol, mueble, edificio y cualquier otro escenario que esté también siendo proyectado sobre la pantalla, no es en realidad diferente de las figuras a las que identificas como humanos. Todas las figuras son simplemente sombras de diversos colores y formas, fabricados por el film, que bloquean la luz que se extiende desde el proyector, produciendo en la pantalla diversos patrones que interpretas como reales. Es la interpretación que le das a la percepción de esas imágenes lo que les da el significado que tienen para ti.

Si quieres producir cambios del tipo que sean en las figuras que están siendo proyectadas sobre la pantalla, el proceso siempre es el mismo. Ninguna de las figuras aparentemente separadas en la pantalla tiene más poder que cualquiera de las otras para efectuar cambios sobre la pantalla. Todas ellas son el efecto de lo que decide el proyeccionista en la cabina de proyección —es ahí donde radica el poder de decidir lo que será visto en la pantalla. Si eres el proyeccionista en la cabina, puedes elegir una película o film diferente, o puedes decidir que ya no estás interesado en las proyecciones sobre la pantalla y que quieres regresar a tu vida fuera de la sala de cine. Ahora bien, no tiene relevancia con qué figura de la pantalla puedas haberte estado identificando —la imagen de un humano, de un perro o incluso de una roca—, cuando traes tu atención de vuelta, desde la pantalla hasta el film y el proyector, te das cuenta de que todo es una sola proyección. Y todas las figuras que aparentaban estar separadas y estar vivas sobre la pantalla simplemente desaparecen en la luz cuando ya no se están proyectando. La igualdad/equivalencia de todas las formas proyectadas sobre el mundo se refleja en lo que señala Jesús: «¡Cuán sagrado es el más diminuto grano de arena, cuando se reconoce que forma parte de la imagen total del Hijo de Dios!» (T.28.IV.9.4).

Ahora bien, no hay duda de que hay límites en esta analogía, pero el punto es que las figuras sobre la pantalla del mundo en el que nos vemos a nosotros mismos no están tomando ninguna decisión —ni los humanos, ni los animales, ni las plantas, ni los minerales. Pensar que estamos aquí en la pantalla en vez de atrás en la mente, es simplemente un truco que nos estamos jugando a nosotros mismos para convencernos de que la separación es real. Pero la mente, cuando ya no quiere proyectar las sombras de la culpa sobre la pantalla del mundo, puede tirar hacia atrás de las proyecciones y retirarlas, permitiendo que la luz que ha estado siempre ahí en la mente, simplemente se extienda. Y eso es el regreso a la Unidad. Y puesto que las mentes están unidas, cuando tomamos esa decisión para nosotros mismos, la tomamos para la totalidad de la Filiación (T.14.III.9.3-5). Y el entendimiento es que ninguno de nosotros se fue jamás en realidad, así que nunca ha sido realmente necesario regresar.

Para más comentarios relacionados con la mente-cerebro, los animales y la elección, pueden verse las preguntas P-117 y P-211.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions51.htm#Q269

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-134

¿Son las mascotas parte de la Filiación?

P-134: Recientemente, en un seminario, Ken habló de la ilusión como una lámina de cristal rompiéndose en trillones de partes, cada trozo representando a una persona en nuestro demente sueño de este mundo. ¿Son las mascotas también una parte de esta lámina de cristal? ¿Son ellas, además, una parte de la Filiación?

Respuesta: Sí, la Filiación incluye a cualquier cosa de la forma. Estamos tan acostumbrados a tomar nuestra experiencia humana como punto de referencia que parece extraño pensar en nuestras mascotas —perros, gatos, serpientes, ranas, pájaros, plantas, rocas, etc.— como partes de la Filiación. Tendríamos que hacernos a un lado de nuestra experiencia humana para comprenderlo. Jesús alude a esto al hablar de la separación original en el contexto del Hijo fabricando un sustituto para la verdad: «Tú (...) tan sólo llevaste a cabo una substitución. Ésta ha adoptado muchas formas porque fue la substitución de la verdad por la ilusión; la de la plenitud ((totalidad)) por la fragmentación. Dicha substitución a su vez ha sido tan desmenuzada y subdividida, y dividida de nuevo una y otra vez, que ahora resulta casi imposible percibir que una vez fue una sola y que todavía sigue siendo lo que siempre fue» (T.18.I.4.1-3). Y en otro pasaje, Jesús se refiere incluso al «más diminuto grano de arena» como parte de la Filiación (T.28.IV.9.4).

La percepción de diferencias cualitativas es simplemente parte de la estrategia del ego para sostener la ilusión de la separación.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions27.htm#Q134

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-268

Entiendo el Curso intelectualmente, pero no siento una mayor paz

P-268: Hace un par de semanas que terminé de leer el Texto y empecé el Libro de ejercicios de Un Curso de Milagros. No he experimentado demasiada resistencia (al menos de la que yo sea consciente) y la mayor parte de las ideas del Curso suenan verdaderas para mí. Sin embargo, parece que no hay mucho progreso con mi sensación de paz y con no tomar en serio la ilusión. Sospecho que tal vez esté aceptando Un Curso de Milagros sólo a un nivel intelectual superficial, perdiéndome su verdadero objetivo en la mente. ¿Me recomendaríais algo, aparte de continuar con los ejercicios con la esperanza de que con el tiempo el Curso funcionará para mí?

Respuesta: Jesús es consciente de ese tipo de dudas que tienes: «Eres muy inexperto ((o novato [new])) en lo que respecta a la salvación, y crees que has perdido el rumbo» (T.17.V.9.1). Pero él también nos asegura a todos nosotros que «el desenlace final es tan inevitable como Dios» (T.2.III.3.10). Tus dudas no son algo sorprendente a la luz del hecho de que el Curso está tratando de ayudarnos a desaprender un sistema defensivo a gran escala en el que se basa y se protege toda nuestra falsa identidad como seres físicos individuales, cada uno con su propia personalidad única. El hecho de que puede que estés dispuesto a escuchar y aceptar a nivel intelectual lo que se enseña en el Curso no significa que tu mente esté totalmente de acuerdo en poner en práctica todo lo que dice. De hecho sería muy inusual que tuvieras una disposición total, y si eso fuese tan fácil para ti, entonces probablemente no necesitarías el Curso.

Es posible que no tengas una resistencia intelectual a las ideas radicales del Curso, pero no hay duda de que tienes resistencia a su aplicación práctica a un nivel profundo, ya que aún no estás experimentando el aumento de paz que este camino promete. Pero, una vez más, eso no es algo inesperado. De manera que simplemente sé paciente contigo mismo y permítete escuchar más profundamente el mensaje de Jesús a medida que practicas las lecciones de su Libro de ejercicios. Y reconoce que es casi seguro que esto llevará tiempo, pues como dice Jesús al final del Libro de ejercicios: «Este curso es un comienzo, no un final» (L.Epílogo.1.1).

Los ejercicios deberían ayudarte a empezar a ver las diferentes formas en que se presenta tu resistencia. El simple hecho de darte cuenta de cuánto tiempo pasas a lo largo del día juzgando y condenando a los demás y a ti mismo puede ser muy útil para identificar la resistencia, a medida que se profundiza tu reconocimiento de esos pensamientos de separación así como de sus consecuencias —la culpa y la falta de paz (por ejemplo, las lecciones L.21, L.22, L.23, L.26 y L.34). Una clave será que no sólo evaluarás las ideas en términos de si tienen sentido para ti y las aceptas, lo cual es parte del proceso, sino que tendrás en cuenta cómo se reflejan en tu forma de pensar a lo largo del día. Este es uno de los objetivos de las lecciones del Libro de ejercicios, llevando al Curso desde el ámbito teórico hasta el nivel de la aplicación práctica (L.introd.1).

Y a medida que miras más profundamente, descubriendo la culpa enterrada en tu mente, será útil recordar que dentro de tu mente también hay una Presencia amorosa —el Curso utiliza los nombres de Jesús y Espíritu Santo para referirse a esta Presencia— a la que querrás acordarte de invitar para que sea parte del proceso de mirar. Aumentar tu conciencia de esa presencia, lo que refleja una decisión de perdonar en vez de juzgar, es otro propósito muy práctico del Libro de ejercicios (por ejemplo las lecciones L.30, L.41, L.42, L.43, L.44, L.45, L.46, L.47, L.48, L.49 y L.50).

Y, quizás lo más importante, no trates de evaluar tu progreso con el Curso —ninguno de nosotros está en condiciones de hacer eso (T.18.V.1). Lo único que el Curso nos pide es un poco de buena voluntad (("la pequeña dosis de buena voluntad")), prometiéndonos que si llevamos a cabo nuestra parte, que no es más que mirar lo que hemos hecho real en nuestras mentes y su coste, el resto se nos proveerá (T.18.IV). ¿Qué más podríamos pedir?

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions50.htm#Q268

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

viernes, 3 de junio de 2016

Facimoutreach P-230

¿Puedo volver más tarde y hacer las lecciones del Libro de ejercicios que me salté?

P-230: En el transcurso de las varias veces en las que he trabajado con el Libro de ejercicios de Un Curso de Milagros, veo que he dejado sin hacer cosas pertenecientes a las primeras lecciones, por ejemplo sobre el significado ((=sentido)) y la falta de significado. Las instrucciones dicen claramente que solamente debe hacerse una lección por día. Mi intuición me dice que regrese al principio, con el fin de no crearme confusiones con el orden correcto del Libro de ejercicios. Me pregunto si otros estudiantes han preguntado antes sobre este tema, ¿pero no se ha respondido todavía a esto?

Respuesta: No es necesario comenzar de nuevo el Libro de ejercicios. Siempre puedes volver atrás y volver a hacer una lección o concentrarte en algún concepto en concreto que te saltaste anteriormente; pero eso no quiere decir que tengas que empezarlo todo de nuevo otra vez. Jesús no espera que hagamos una lección perfectamente antes de que pasemos a la siguiente. Él está mucho más consciente que nosotros de nuestro miedo y resistencia, así que sabe que malinterpretaremos lo que nos dice, no haciendo todo lo que nos pide, y que cuando sí lo hacemos, lo hacemos de manera imperfecta. Jesús está interesado únicamente en nuestra buena voluntad y en nuestra humildad al practicar las lecciones. En el transcurso de la lección 95 en particular, nos habla de la actitud que deberíamos tener cuando nos metemos en problemas con respecto a nuestra práctica de las lecciones. Puede que también quieras echar un vistazo a las preguntas P-64 y P-92, que hablan sobre el Libro de ejercicios.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions44.htm#Q230

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

Facimoutreach P-267

Si el miedo nunca está justificado, ¿entonces las personas no deberían sentir miedo en situaciones aterradoras?

P-267: Estoy en la lección 240 del Libro de ejercicios de Un Curso de Milagros. Lo voy a expresar con mis palabras: dice que el miedo no está justificado en ningún caso, nunca. Me pregunto sobre las personas que volaban en los aviones del 11-S, siendo conscientes de que iban camino de estrellarse contra las torres. ¿No podrían ellos sentir miedo o pánico de alguna manera?

Respuesta: Sí, claro que sí. Sería extraño si no sintieran miedo o pánico en una situación así. Decir que el miedo nunca está justificado no es lo mismo que decir que no deberíamos sentir miedo. De manera similar, Jesús dice que la ira nunca está justificada (T.6.I.4), y que nunca está justificado que nos percibamos como tratados injustamente (T.26.X.3-4). La esencia de su suave enseñanza es que cuando nos demos cuenta de que estamos sintiendo miedo —por quedarnos con tu ejemplo— no deberíamos tratar de justificarlo atribuyéndolo a algo externo como su causa, a pesar de que esa sea nuestra experiencia. A medida que practicamos nuestras lecciones de perdón durante un periodo de muchos años, nos sentiremos más cómodos de reconocer que el miedo proviene siempre de la identificación con el ego, independientemente de lo que esté pasando externamente. Cuando nuestras mentes se curan —cuando dejamos ir al ego completamente— no volveremos nunca más a experimentarnos como vulnerables o en peligro, porque habremos percibido correctamente al cuerpo —simplemente como la proyección de un pensamiento de culpa y miedo en nuestras mentes. Sabremos que somos tal como Dios nos creó y que nada puede alterar esa Identidad. Estas ideas se encuentran también en la lección 160: «Yo estoy en mi hogar. El miedo es el que es un extraño aquí».

Así que cuando Jesús dice en la lección 240 que "el miedo es un autoengaño", él está hablando desde la perspectiva de una mente sanada. Cuando verdaderamente sepamos y aceptemos que "ni una sola cosa en este mundo es verdad", nunca volveremos a tener miedo y ni siquiera nos sentiremos molestos, con independencia de las circunstancias. Éste es un proceso lento y suave que comienza simplemente cuando decimos las palabras que hemos leído en el Curso, «que luego se aceptan en parte como ciertas, pero con muchas reservas. Más tarde se consideran cada vez más seriamente y finalmente se aceptan como la verdad» (L.284.1.5-6).

Por último, puede ser reconfortante recordar que Helen Schucman experimentó un miedo intenso mucho tiempo después de haber escrito el Curso. Uno de estos episodios en particular condujo al sublimemente bello e instructivo poema en prosa, "Los regalos de Dios", el cual aparece como la pieza final de la colección de poemas que Helen publicó también bajo el título de "Los regalos de Dios". Este poema fue en realidad un mensaje especial de Jesús para ayudar a Helen con su miedo (ver "Ausencia de Felicidad", páginas 443-446, para una descripción detallada de las circunstancias que rodearon a este mensaje). Jesús no le dice a Helen en ninguna parte de ese poema que ella haya fallado de ninguna manera por estar sintiendo tanto miedo. Fue uno de los materiales más inspiradores y emotivos que Helen recibió de Jesús —y lo que Jesús le dijo a ella se aplica también a todos nosotros—, con Jesús ayudándola a que ella entendiera la verdadera naturaleza de su miedo y cómo superarlo.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions50.htm#Q267

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html