domingo, 12 de mayo de 2019

Enfoques espirituales: Vías directas e indirectas

Cuestión (tema surgido en un email):

Por cierto que Lao Tsé (o escritos atribuidos a él) comenta que para despertar hay que elegir entre dos métodos: deshacer el ego o potenciar la sabiduría del Tao (no con esas palabras pero algo así). Cuando yo leí esto pensé que UCDM se centra en ambos aspectos, como si no fueran incompatibles, pero Lao Tsé los muestra incompatibles. No sé si sobre esto tenéis algo que comentar.

Respuesta:

No tengo gran cosa que comentar. No sé con seguridad a qué se refiere "Lao-Tsé" con esos dos métodos. En el Curso desde luego que son compatibles el "deshacer el ego" (por ejemplo el perdón) con fortalecer digamos que el discernimiento, o "la sabiduría del Cielo" (el reflejo de ello a nuestro nivel, que significa tal vez fortalecer en nosotros el Recuerdo del Cielo, o sea el Espíritu Santo o Maestro interior).

Además hay que tener en cuenta que parece ser que lo que los taoístas llaman o llamaban TAO, no es el Cielo/Absoluto, sino la Falsa unidad (el Ego Global, que es majestuoso e incluye al Espíritu Santo). Una de las versiones de la Falsa unidad, versión muy asociada al taoísmo, incluye claramente en sí los opuestos, por lo que queda claro que no es el Absoluto al que se refieren los enfoques puramente no duales.

Me llega ahora otra intuición (me parece que debo haber conectado con el autor de esa declaración, o con algún amigo en común jejeje). Tal vez esa idea taoísta de elegir entre dos medios se refiere a que el conocimiento y la percepción son incompatibles, así como son incompatibles el acceso directo a la Falsa unidad (en sus versiones más elevadas) y la percepción. Esta "incompatibilidad" (que no es total, lo es solo en cierto contexto o modo de hablar) se refiere también, si lo queremos expresar en otras palabras, a elegir entre los dos tipos de caminos espirituales que hay: los de enfoque directo o los de enfoque indirecto. El enfoque directo está centrado en los samadhis, revelaciones, meditación profunda, o en el reconocimiento inmediato de la propia sensación de existencia, etc (hay multitud de variantes), y están muy de moda, Rupert Spira, neoadvaita, etc, y conducen a la iluminación a la larga, si bien más lentamente que enfoques más humildes e indirectos como el Curso. Los enfoques indirectos los hay también en multitud de variantes, muy diferentes entre sí, por ejemplo el karma yoga, hacer buenas obras, la devoción, etc. En el caso del Curso, es un enfoque indirecto basado principalmente en el perdón o percepción verdadera.

Yo considero que el Curso contiene de ambos aspectos, tanto el directo como el indirecto (por eso dije que no es del todo incompatible, solo hay incompatibilidad en el sentido de que cuando hay percepción o perdón, no hay conocimiento, y cuando hay conocimiento, no hay percepción y ni siquiera perdón). Aunque considero que el Curso presenta ambos aspectos, directo e indirecto, predomina el indirecto y de hecho es lo que hace del Curso un atajo o acelerador para el despertar. Antes dije que el Curso es un camino indirecto (aunque para mí presenta ambos aspectos) porque es así como el Curso prefiere presentarse a sí mismo:

     El proceso de deshacimiento es indirecto, tal como lo es el de fabricar. (T.14.I.4.3)

     El Espíritu Santo, por lo tanto, tiene que comenzar Sus enseñanzas mostrándote lo que nunca podrás aprender. Su mensaje no es indirecto, pero Él tiene que introducir la simple verdad en un sistema de pensamiento que se ha vuelto tan distorsionado y tan complejo, que no puedes ni darte cuenta de que no significa nada. Él simplemente contempla sus cimientos y los descarta. Pero tú que no puedes deshacer lo que hiciste, ni escaparte de la pesada carga de embotamiento que ocupa tu mente, no puedes ver más allá de tu propio sistema de pensamiento. Éste te engaña porque elegiste engañarte a ti mismo. Los que eligen dejarse engañar, simplemente atacarán los enfoques directos porque éstos parecen poder adentrarse en el engaño y socavarlo. (T.14.I.5.2)

Ahí, en la cita anterior (y en general), el contexto de directo e indirecto es un tanto diferente, pero con conexiones con lo que hablamos.

     No te olvides nunca de que el mundo que "ven" los ciegos tiene que ser imaginario, pues desconocen el verdadero aspecto del mundo. Tienen que inferir lo que se puede ver basándose en datos que son siempre indirectos y reformular sus deducciones según tropiezan y se caen debido a lo que no reconocieron, o bien pasar sin sufrir daño alguno a través de puertas abiertas que ellos creían cerradas. Y lo mismo ocurre contigo. Tú no ves. Las indicaciones en las que te basas para llegar a tus conclusiones son erróneas, y por eso tropiezas y te caes encima de las piedras que no viste, sin darte cuenta de que puedes atravesar las puertas que, aunque creías que estaban cerradas, se encuentran abiertas para los ojos que no ven, esperando a darte la bienvenida. (T.21.I.1)

En otro contexto dice claramente también que:

     El plan de Dios es muy simple; nunca es indirecto ni se derrota a sí mismo. (T.21.V.6.1)

Yo recordaba (de leer a Gary y Ken, supongo) que el Curso era principalmente indirecto, pero en cierto modo combina ambas modalidades. Es directo, pero se traduce como indirecto para que nuestras retorcidas mentes ciegas puedan comprender y aceptar el retorno al Hogar.

Mucha gente piensa que la vía directa ha de ser siempre la más rápida, pero no siempre es así, y de hecho frecuentemente sucede justo al revés. Porque si hablamos de la iluminación total como meta ("meta" en el sentido práctico, aunque ya sabemos que es un "viaje sin distancia", pues el Ser ya ES), en general es más rápido deshacer el ego mediante el perdón no-dual (que es una especie de discernimiento) que mediante diversos enfoques teóricamente directos como podría ser la meditación, o el centrarse en la certeza de ser o sensación de existencia, etc. Como ejemplo,  si estoy en una playa de Portugal y quiero atravesar el océano Atlántico para llegar a América, la vía directa sería lanzarse al mar y comenzar a nadar. Directo sí que es, pero es arduo y requiere mucho tiempo. En cambio, la vía indirecta en esa ilustración sería retroceder por ejemplo hasta la ciudad de Madrid, allí ir al aeropuerto, tomar un avión rumbo a América y así llegar muchísimo antes. Con este ejemplo simbólico se puede ver que la vía directa no siempre es el modo más rápido de llegar. En espiritualidad, la vía directa a menudo es eficaz para experimentar la revelación/samadhi, pero no tanto para estabilizarse definitivamente en ella y experimentar la Realización/Iluminación/Liberación total.

Dije antes que sobre esto no tenía mucho que decir, pero inmediatamente después ha venido esa chispa intuitiva y he acabado escribiendo más jajaja

Pero sí, en definitiva, la percepción y el conocimiento directo son dos enfoques que nunca ocurren a la vez en un momento dado, si bien pueden alternarse en momentos diferentes. Sin embargo, puede decirse que se ha de elegir un tipo de camino u otro, pues hay caminos que son predominantemente directos, y otros que son predominantemente indirectos. Mucha gente cree que los predominantemente directos son más rápidos porque van al grano, pero no tienen en cuenta que nuestras mentes duales funcionan en modalidad indirecta (debido a la resistencia inconsciente a despertar), por lo que hay algunos enfoques indirectos (como el perdón) que acortan muchísimo el proceso del despertar. De todos modos puede ser que en algunos casos de buscadores muy muy avanzados, a alguno le resulte más rápido algún enfoque directo (y de eso también tiene el Curso, como se puede ver en la segunda parte del Libro de ejercicios).

Y parafraseando entre paréntesis una cita que he mencionado alguna que otra vez:

El conocimiento ((que es directo)) no es el remedio para la percepción falsa, puesto que al proceder de distintos niveles, jamás pueden encontrarse. La única corrección posible para la percepción falsa es la percepción verdadera ((que es indirecta)). (C.4.3.1-2)

Y creo que este tema va a ser interesante versionarlo para el blog jejeje

☼☼☼

sábado, 11 de mayo de 2019

Intensidad y "sabor": matices sobre la revelación

(Extraído de uno de mis mails):

Me han llegado una serie de intuiciones sobre el tema de la revelación, como confirmando o explicitando un poco algo ya comentado en algún mail anterior.

Básicamente han sido dos mensajes principales, muy breves, confirmando que sí tal y sí cual (más abajo los menciono como 1 y 2).

Primero decir algo antes: que ambas tuvisteis experiencias en las que comentabais más o menos cosas del estilo siguiente: "un amor casi insoportable" (y místicos como por ejemplo Santa Teresa de Jesús expresaron palabras parecidas a esas). Creo que se me olvidó decir en otros mails, o si lo dije lo repito, que eso sí me parece claramente un indicio de que ese tipo de experiencia sí es o tiene que ver con la revelación. Eso suena claramente a revelación. E incluso cuando se da mezclado a la vez con percepciones (del mundo, del proyector, o la gota de individualidad), aún así ese aspecto de "amor o alegría casi insoportable" es como... ¿cómo decirlo?... la orilla de la revelación, o digamos que es como el eco de la revelación reverberando incluso en medio de una percepción y que a veces puede conducir a la revelación pura en sí y entonces lo que había de perceptual termina desapareciendo: el mundo desaparece, la gota de individuo desaparece, etc.

Otra cosa que quiero mencionar antes de los dos mensajes intuitivos que me han llegado, es que viene bien recordar alguna cosilla que dice el Curso, de cuando dice que la revelación es una comunicación de Dios hacia nosotros, pero no es recíproca, no hay respuesta de nosotros a Dios:

     La revelación no es recíproca. Procede de Dios hacia ti, pero no de ti hacia Dios. (T.1.II.5.4-5)

El mensaje/intuición que me ha llegado es una aclaración de esa cita. Porque evidentemente a nivel del Cielo, la comunicación sí es recíproca, totalmente recíproca: del Uno Consigo Mismo, pues no hay dos, solo Uno (( El primero en el tiempo no significa nada, pero el Primero en la eternidad es Dios el Padre, Quien es a la vez Primero y Uno. Más allá del Primero no hay ningún otro, pues no hay ninguna secuencia, ni segundo ni tercero, ni nada excepto el Primero. (T.14.IV.1.7-8) )). Esto lo ha expresado también Kenneth Wapnick en algún libro suyo con otras palabras: diciendo que en el Cielo no hay Padre ni Hijo, no hay Dios y Cristo, sino solo Uno, pero que el Curso tiene que usar esas expresiones (Cristo, etc) de manera simbólica para guiarnos de vuelta a Casa. Por otro lado, en las upanishads de oriente, o en el Advaita, se dice algo similar a ese Primero sin segundo ni tercero; allí se habla del Uno sin segundo.

A lo que se refiere con que la revelación solo va en una dirección es a que, en términos prácticos, el Amor de Dios se revela en nuestra mente, pero nuestra mente (todavía individual, dualizada) no puede devolver el saludo en el sentido que nosotros imaginamos (de un individuo respondiendo a la Comunicación), sino solo aceptar ese Contacto, ese Eco de Dios, el cual no podemos devolverlo en este contexto porque Dios no sabe nada del mundo, Dios no sabe nada de individuos ni de relaciones sujeto-objeto, Dios no sabe nada ni siquiera de revelaciones (en cuanto vislumbres, porque en cuanto conocimiento total es lo único que hay). Por lo tanto nosotros solo podemos abrirnos, permanecer abiertos y permitir que la revelación ocurra. Pero será una comunicación sagrada en la dirección correcta que es la única posible: desde lo Real hasta aquellos que ansiamos volver a Casa, aquellos que abrimos la puerta receptivamente a escuchar ese Eco que anticipa cómo es la Realidad.

Una cita relacionada con la que he mencionado antes es la siguiente:

     En la creación, no obstante, no existe una relación recíproca entre tú y Dios, ya que Él te creó a ti, pero tú no lo creaste a Él. (T.7.I.1.4)

Esto quiere decir lo mismo que las dos frases que copié antes (T.1.II.5.4-5). Recordemos lo que dije antes de que Ken Wapnick mencionó que en el Cielo no hay Hijo y Padre, sino solo Dios, la Unidad, el Ser. Pero el Curso emplea las metáforas oportunas.

Otra expresión poética de esto en el Curso es la siguiente:

     Lo que Él crea no está separado de Él, y no hay ningún lugar en el que el Padre acabe y el Hijo comience como algo separado. (L.132.12.4)

Y vamos ahora a las dos intuiciones que me han llegado sobre la revelación (confirmando dos aspectos que ya mencioné en algún mail anterior, pero esta vez la intuición viene acompañada de un indicador que dice más o menos "que sí, eso es así"):

1) Sí, hay diferencias de intensidad entre las revelaciones. Por ejemplo, a veces pueden resultar arrobadoras, otras veces casi insoportables, o aún más insoportables (y a la vez super-agradables, pero tan tan agradables que uno se siente desvanecer, se siente desaparecer para nunca más retornar, de ahí lo de "insoportable", por la intensidad tan irresistible). Una insoportabilidad bendita, digámoslo así. Quedémonos con el mensaje base, que es que existen diferencias de intensidad entre las revelaciones.

2) Sí, también hay diferencias de "sabor" entre las revelaciones. Utilizo la palabra "sabor" por usar una. Eso se refiere a que se nos pueden revelar diferentes aspectos del Ser; por ejemplo la revelación puede estar más centrada en el aspecto de la inmutabilidad, o en el del amor, o en la paz, la alegría, la plenitud, la expansión, el dinamismo, la creatividad o etc, etc, etc.

Por eso, si entendemos estos dos sencillos puntos, estaremos a salvo de caer en comparaciones al compartir nuestra experiencia con otro hermano que también haya experimentado sus propios tipos de revelación. No olvidemos algo que ya dijimos en otro mail: que la revelación es una comunicación altamente personal:

     La revelación es algo intensamente personal y no puede transmitirse de forma que tenga sentido. De ahí que cualquier intento de describirla con palabras sea inútil. (T.1.II.2.1-2)

     Dios ha salvaguardado tu reino, pero no puede compartir Su gozo contigo hasta que no conozcas el reino con toda tu mente. La revelación no es suficiente porque es una comunicación de Dios hacia ti solamente. Dios no tiene necesidad de que se le devuelva la revelación, lo cual sería claramente imposible, pero sí desea que se transmita a otros. Esto no se puede hacer con la revelación en sí, pues su contenido no puede ser expresado debido a que es algo sumamente personal para la mente que lo recibe. No obstante, dicha mente la puede extender a otras mentes, mediante las actitudes generadas por la sabiduría que se deriva de la revelación. (T.4.VII.7.1-5)

Por lo tanto, al ser algo tan personal (con sus diferencias de intensidad y de "sabor") y además ser inefable (indescriptible en palabras) es inútil dar importancia a las comparaciones. Lo que sí es útil es compartirla de la única manera que se puede compartir: intuitivamente.

Por cierto, me he dado cuenta de que mis intuiciones, como ya os comenté, tienen elementos en común con la revelación. Y ahora veo además que también encajan con lo comentado en este mail y con esas citas del Curso. Por ejemplo, las intuiciones no las puedo forzar, vienen de lo profundo (Dios o como lo llamemos) hacia mí, pero no puedo invocarlas a voluntad desde "mí" exigiéndoselas a lo profundo (aunque sí puedo abrirme atendiendo a un tema y la intuición entonces fluye de un modo u otro, siempre, pero mi papel es simplemente receptivo y además la Respuesta puede venir orientada de un modo diferente a lo que uno esperaba).

Igualmente, lo que llamo intuiciones (ya os dije que no uso la palabra como se suele usar) es también inexpresable en palabras, aunque a menudo las traduzco o viene una traducción, que es una burda simplificación que palidece en comparación con el original, a eso lo hemos acabado llamando "música de lata" o "ruidos de lata" jajaja

Me expreso un poco más explicativo de lo necesario porque mientras iniciaba este mail me ha venido la idea de que puede ser útil también compartir estos vislumbres intuitivos en el blog.

Es curioso que intuiciones me vienen continuamente, las 24 horas del día (incluso dormido en la cama), pero la mayoría se me olvidan si no hago algo con respecto a ellas: o ponerlas en práctica cuando contienen un elemento que sirve para el proceso de despertar, o anotarlas, o compartirlas por mail o mediante un post en el blog, etc. Al compartirlas, entonces se me quedan mucho más grabadas y las recuerdo mejor. Tal vez por eso intuitivamente abrí mis blogs jejeje, sin saber demasiado conscientemente el porqué. También vale compartirlas de manera simple y natural a nivel mental, sin escribirlas (y muchas son sin palabras, mejor dicho todas, pero algunas se dejan traducir a palabras mejor que otras, siendo el resultado en palabras siempre distorsionado con respecto al original, como dijo M., es como escuchar la más bella música del universo y al tratar de cantársela a alguien para que se haga una idea de cómo era, entonces sonara una "música de lata" jajaja, pero como dijimos, esa "música de lata" es útil a veces si quien la escucha lo hace desde lo más intuitivo de su corazón. Por eso el Curso se compartió en palabras, y por eso espero también que mis blogs, a mi nivel más bajo pero hago lo mejor que buenamente puedo, tenga alguna utilidad y consiga transmitir algún eco remoto de las intuiciones originales jejeje. Porque suene a "lata" o no, al compartirlo lo retenemos mucho mejor.

Como dice el Curso:

     Si compartes una posesión física, ciertamente divides su propiedad. Mas si compartes una idea, no la debilitas. Toda ella te sigue perteneciendo aunque la hayas dado completamente. Lo que es más, si aquel a quien se la has dado la acepta como suya, eso la refuerza en tu mente, y, por lo tanto, la expande. (T.5.I.1.1-14)

     Al ser un pensamiento, la idea se expande a medida que se comparte. (T.5.III.2.2)

     Enseñar debe ser curativo, ya que consiste en compartir ideas y en el reconocimiento de que compartir ideas es reforzarlas. (T.5.IV.5.2)

     Dios es una idea, y, por consiguiente, tu fe en Él se fortalece al compartirla. (T.15.VI.4.4)

     Cuando dos mentes se unen y comparten una idea por igual, se establece el primer eslabón de la conciencia de que la Filiación es una. (T.16.II.4.3)

     Y no careces de pruebas de que cuando compartes tus ideas, las refuerzas en tu propia mente. (L.187.2.4)

Finalizo con un recordatorio más sobre la revelación: un elemento que nos permite distinguir una revelación de otras experiencias que, aunque sean percepciones elevadas y útiles, siguen siendo percepciones y no revelación/conocimiento. El elemento indicador es que la revelación es una experiencia extática, o como dice el Curso:

     La revelación es una experiencia de pura dicha. (T.5.I.1.3)

Como ya dijimos en otros mails, para que se trate de una revelación pura no debe haber nada perceptual o limitado, ni siquiera el Proyector del Universo, llamémosle el Ego Global, o el Testigo del mundo, ni siquiera si lo que se atestigua es en clave de tiempo simultáneo en vez de lineal, o en formas de luz en vez de físicas... todo eso sigue siendo percepción, pero en la revelación pura el mundo desaparece en todos sus aspectos (incluso los niveles astrales o etéreos/sutiles, el tiempo simultáneo, el Proyector del universo-dual, etc, todo eso es lo que alguna vez llamé "Falsa unidad" en algún que otro post de mis blogs).

En fin, que las intuiciones llegan pero luego uno si las pasa a palabras sucede lo que siempre, que suena a "música de lata" jajja. Pero como el Curso dice que hay que compartir, pues bien, hacemos lo que se puede. En mi caso a veces por medio del blog, aunque hay miríadas de maneras distintas de compartir. Así que, para simbolizar este compartir, compartiré esto también en el blog. ¡Quién sabe si a alguien le interesará algún aspecto de lo aquí comentado!

¡Abrazos!

viernes, 3 de mayo de 2019

Sobre la revelación

Hace poco he recibido por email el siguiente mensaje:

Hola Toni, o ese es el nombre que he visto en tu blog sobre UCDM.
Yo soy ((omito el nombre)), estudiante del Curso. Mi principal trabajo y propósito desde que lo descubriera hace menos de 2 años. Estoy en la parte final del libro de ejercicios y he leído y casi estudiado el Texto del Curso y los libros de Gary Renard. Todo esto ha cambiado por completo el enfoque de mi vida.

Contacto contigo porque quizá puedas ayudarme con un algo: he tenido dos Revelaciones, ambas arrebatadoras, la última hace menos de un mes. Tras estas experiencias debería haberme sentido únicamente feliz, pero no ha sido así. Por supuesto mi agradecimiento es enorme, pero me dejan muy tocada, sensible, sacudida, abrumada... especialmente durante unas semanas después de tenerlas. Siento que probar el Cielo me recuerda, por contraste, que este mundo es una mierda sin sentido en la que me siento atrapada, no paro de llorar y me pregunto cómo a un perfecto Hijo de Dios se le ocurrió salir del Amor y no sé cómo se empeña (me empeño) en seguir "escondido" en esta telenovela barata... me da rabia que estos sentimientos eclipsen mi gratitud. Me gustaría saber si tú has tenido estas experiencias y si es así cómo las has integrado. 

Gracias,

((omito el nombre))

A continuación copio el email con el que respondí:

Hola ((omito el nombre)). Felicidades por la experiencia de la revelación. Yo no he tenido esa experiencia. Pero me siento llamado a escribirte lo que me viene a la mente al leer tu email.

En cierto sentido la experiencia de la revelación es una experiencia muy afortunada, pues es una experiencia sagrada que revela nítidamente la verdad/conocimiento, pero como has podido ver por experiencia propia, en otros sentidos puede resultar desafiante, sobre todo, como tú dices, al compararla con el mundo de la percepción, o al surgir la impaciencia de alcanzar cuanto antes el Cielo de manera definitiva.

Tengo una amiga online, de Argentina, que hace años me comentó sobre sus revelaciones, algunas de las cuales las había experimentado muchos años atrás, mucho antes de encontrar UCDM. Ella también tuvo ocasión de comprobar que una vez de vuelta en la vida cotidiana, el mundo seguía siendo como siempre: y que la práctica del perdón sigue siendo la clave.

Esto no tiene nada de sorprendente si recordamos esta explicación que nos brinda el Curso en la Clarificación de términos:

El conocimiento no es el remedio para la percepción falsa, puesto que al proceder de distintos niveles, jamás pueden encontrarse. La única corrección posible para la percepción falsa es la percepción verdadera. (C.4.3.1-2)

En otras palabras, nos está diciendo que el remedio para la percepción falsa (el sufrimiento, el mundo como desafío) no es la revelación (conocimiento), sino el perdón (la percepción verdadera). O dicho aún de otro modo: la revelación, por sí sola, no es garantía de una inmediata iluminación. La única garantía para la iluminación definitiva es el completo perdón. Y como nuestra resistencia a otorgarnos un perdón completo es una resistencia tan intensa, es por ello que en términos practicos convertimos el despertar en un proceso o camino gradual, donde poco a poco vamos aprendiendo a aceptar un perdón cada vez mayor, hasta que finalmente sea completo.

La revelación es útil en muchos sentidos, por ejemplo para animarnos o para aclararnos cuán plena es la meta de nuestro "viaje sin distancia" o proceso espiritual, pero la principal utilidad de la revelación es que puede servirnos de motivación para continuar practicando los medios que conducen a la completa disolución del ego:

La revelación puede, de vez en cuando, revelarte cuál es el fin, pero para alcanzarlo, los medios son necesarios. (T.1.VII.5.11)

Por lo tanto lo esencial, en el caso de alguien que está siguiendo el Curso como camino, es continuar perdonando. La revelación puede volver a presentarse o no, pero el perdón es la parte esencial para acelerar el completo final del proceso de disolución del ego. Como decía la cita de más arriba, la percepción verdadera es la única corrección posible para la percepción falsa.

La integración, por supuesto, descansa en el perdón. Como dice el Curso, la revelación es una experiencia temporal:

La revelación produce una suspensión completa, aunque temporal, de la duda y el miedo. (T.1.II.1.1)

Es como salir temporalmente del tiempo, pero tras la revelación nos vemos de nuevo aparentemente inmersos en el tiempo, y por lo tanto el perdón sigue siendo necesario. Mientras quede una sola astilla de tiempo/ego/sufrimiento, el perdón seguirá siendo necesario.

Mencionas los libros de Gary Renard. No sé si tendrás también el último, titulado "Las vidas en que Jesús y Buda se conocieron". En él hay algunos comentarios sobre la revelación, por ejemplo en las páginas 163-165 y 193-194. Si no tienes ese libro no pasa nada. Son simples comentarios clarificadores, por ejemplo dice de la revelacion que «En algunos casos, el Espíritu Santo te ayuda a tener esa experiencia para animarte, para ayudarte a seguir adelante».

En definitiva, en tu caso, la integración reside simplemente en seguir manteniéndote en la práctica del perdón. Una vez que sales de la revelación y te ves de vuelta en el mundo, sigues perdonando todo aquello que te resulte incómodo o desafiante. Así vas pelando las capas de la cebolla-ego (metáfora de Arten en "Tu Realidad Inmortal") y un día, finalmente, el ego queda disuelto por completo y solo queda fluidez y completa felicidad.

Si te apetece repasar esa "metáfora de la cebolla", la copié aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/09/la-metafora-de-la-cebolla-aplicada-al.html

En la vida cotidiana, durante el proceso de despertar vamos oscilando haciendo zigzag entre la percepción verdadera (que nos brinda paz) y la percepción falsa (que nos acarrea sufrimiento/culpa/miedo). La revelación nos saca temporalmente de ese zigzag entre ambas percepciones, porque la revelación es conocimiento, más allá de toda percepción. Pero al acabar la revelación vuelve de nuevo el vaivén entre la percepción verdadera y la falsa. La percepción verdadera conduce a la revelación última, a la iluminación y finalmente al Cielo. Pero mientras quede una sola gota de ego, habrá zigzag (en un grado u otro, con una frecuencia/intensidad u otra) entre ambos tipos de percepción. Y cada vez que salgamos de la percepción verdadera, estaremos cayendo en la "tentación" o percepción falsa y por lo tanto experimentaremos una falta de paz. Mediante el perdón, no obstante, podemos cambiar de la mentalidad errónea (percepción falsa) a la mentalidad recta (percepción verdadera) y así retornar a la paz. Y en este sentido el perdón es nuestra herramienta constante, las 24 horas de los 365 días del año, pues está siempre disponible como nuestra llave para la felicidad, independientemente de que surjan también revelaciones o no. El camino del perdón es seguro, porque su meta es fija y estable, nunca ha cambiado:

Es un viaje sin distancia hacia una meta que nunca ha cambiado. (T.8.VI.9.7)

Releyendo tu email, podemos reflexionar sobre algún matiz práctico a raíz de lo que comentas:

Siento que probar el Cielo me recuerda, por contraste, que este mundo es una mierda sin sentido en la que me siento atrapada, no paro de llorar y me pregunto cómo a un perfecto Hijo de Dios se le ocurrió salir del Amor y no sé cómo se empeña (me empeño) en seguir "escondido" en esta telenovela barata... me da rabia que estos sentimientos eclipsen mi gratitud.

Por supuesto que en cuanto a las emociones (desánimo, rabia, miedo, etc) es siempre útil recordar la lección 5 del Libro de ejercicios, que presenta una de las ideas básicas del Curso: "Nunca estoy disgustado por la razón que creo". Cambia "disgustado" por la emoción que te perturbe. Por ejemplo, nunca sentimos rabia por la razón que creemos. La causa de nuestra rabia no es nada del mundo (ni siquiera la idea de haber "salido de la experiencia de la revelación"), sino que la causa es nuestra creencia ontológica de habernos separado de Dios. Esta creencia es en gran medida inconsciente, pero al sentir sus efectos (rabia, desánimo, impaciencia, sufrimiento, etc) podemos tomar conciencia de que aún hay ego oculto en forma de esta creencia enquistada en nuestra mente, y podemos desenquistarla al tomar conciencia de ella (observando nuestra rabia o lo que surja, sin juzgar la emoción, sin juzgar las apariencias, sino aprovechando para practicar el perdón con ello).

El pensamiento o sentimiento/idea de sentirte atrapada es también útil si lo utilizas como una oportunidad de perdón.

Dicho esto, pasemos a cuando dices que «Siento que probar el Cielo me recuerda, por contraste, que este mundo es una mierda sin sentido en la que me siento atrapada».

En comparación con la Vida (o la revelación) el mundo no es nada, se ve su pequeñez e insignificancia, puede parecer basura, o una mierda (carencia/separación), etc. Puede resultar cansado y desalentador:

El mundo está muy cansado porque es la idea del cansancio. (T.5.II.10.6)

No obstante, sólo el tiempo se arrastra pesadamente, y el mundo ya está muy cansado. (M.1.4.4)

No obstante, a medida que aprendemos a ver el mundo desde el punto de vista del Espíritu Santo (la esperanzadora percepción verdadera), lo que antes nos parecía una mierda sin valor puede verse a los ojos de su único significado útil mientras dure la percepción. Y al igual que la mierda puede verse como algo inútil o por el contrario puede verse también como abono para las plantas y así brindar vida, el mundo que bajo los ojos de nuestro ego parece una desalentadora trampa, pasa a convertirse, al verlo con los ojos de la percepción verdadera del Espíritu Santo (al practicar el perdón) en un aula de aprendizaje donde aprendemos a perdonar, o en otras palabras, aprendemos a despertar, o en otras palabras, aprendemos a reconocer que nunca nos habíamos dormido, porque somos el Ser-Uno que nunca sufre, nunca se separa y nunca se duerme.

Mediante el perdón podemos aprender a elegir cada vez más establemente la percepción verdadera que nos lleva a un sueño feliz, después al mundo real y finalmente al puro conocimiento del Cielo. El mundo puede parecer muy cansado cuando caemos en la tentación de verlo con los ojos del ego, pero mediante el perdón Jesús, o el Espíritu Santo, nos muestra un nuevo mundo que contemplar, uno que nos catapulta felizmente al Cielo, en vez de separarnos de Él.

Traigo a vuestros cansados ojos una visión de un mundo diferente, tan nuevo, depurado y fresco que os olvidaréis de todo el dolor y miseria que una vez visteis. (T.31.VIII.8.4)

En cuanto a esta parte: «no paro de llorar y me pregunto cómo a un perfecto Hijo de Dios se le ocurrió salir del Amor y no sé cómo se empeña (me empeño) en seguir "escondido" en esta telenovela barata...»

Puede serte útil recordar una de las enseñanzas esenciales del Curso, que dice que:

Tener plena conciencia de la Expiación es, por lo tanto, reconocer que la separación nunca tuvo lugar. (T.6.II.10.7)

 Esta idea implica otra, pues van juntas: que el mundo no existe.

 ¡El mundo no existe! Éste es el pensamiento básico que este curso se propone enseñar. (L.132.6.2-3)

Esto es clave en la enseñanza del Curso y Kenneth Wapnick hizo hincapié en su importancia. Algunos comentarios al respecto (copiado de algo que comenté en el foro, aquí):

En el blog hay muchos posts de Ken Wapnick respondiendo a diversas versiones de esta pregunta, pero como borraron el índice debido a una reclamación, puede costar encontrarlos. Pero dejo aquí algunos links sobre ese tema titulado: "La gran pregunta": ¿cómo se originó el ego? (diversas versiones):

http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/01/facimoutreach-p-10.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/06/facimoutreach-p-88.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/01/facimoutreach-p-148.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/03/facimoutreach-p-504.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/07/facimoutreach-p-819.html

http://hablemosdeucdm.blogspot.com.es/2016/01/facimoutreach-p-1310.html

Etc. Todo esto se puede resumir en un par de palabras: Dios es (y no hay ninguna alternativa a Dios; no hay ninguna otra cosa para elegir).

Finalmente, recordemos que aprender a desarrollar nuestra paciencia y a consolidar y generalizar nuestra práctica del perdón es un camino frecuentemente gradual, un proceso donde se requiere ejercitar poco a poco nuestra paciencia y confianza:

Ahora debes aprender que sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos. (T.5.VI.12.1)

No se requiere, sin embargo, que tengamos mucha paciencia/confianza inicialmente. Basta con que pongamos la poca que tenemos actualmente, y al ir ejercitándola mediante la práctica del perdón, el resultado espontáneo y natural será un incremento paulatino de esa paciencia/confianza, que finalmente nos llevará a la "paciencia infinita", que es certeza, que es conocimiento, y que al final del proceso lo aceptamos completamente sin reservas, felizmente y con una sonrisa en nuestro corazón.

Puede animarte repasar mensajes que nos da el Curso para darnos aliento, por ejemplo:

Tu camino es seguro y el final está garantizado. (L.317.2.3)

El Epílogo de la Clarificación de términos es también potencialmente muy consolador e inspirador. Puedes leerlo si lo ves oportuno. Comienza así:

No olvides que una vez que esta jornada ha comenzado, el final es seguro. Las dudas te asaltarán una y otra vez a lo largo del camino, y luego se aplacarán sólo para volver a surgir. El final, no obstante, es indudable. (...) El final es indudable y está garantizado por Dios. (C.Epílogo.1.1-3,10)

Por lo tanto, bienvenida sea la revelación, la cual es íntegramente útil e inspiradora, siempre que no nos olvidemos del perdón. El perdón, de hecho, nos llevará finalmente de vuelta a la revelación junto con su integración, que es lo que se llama "iluminación" y que el Curso lo llama "mundo real". Sea, pues, bienvenida la revelación, así como el perdón.

Un abrazo

Toni

martes, 12 de marzo de 2019

Los sentimientos como indicador

Tus sentimientos te indican el uso correcto de tu juicio durante el Despertar, y sentimientos de paz, gozo y felicidad son el barómetro que te hace saber que estás siguiendo la Guía Divina.

(David Hoffmeister, en Despertando a través de Un Curso de Milagros)

Complementemos esta idea con un par de citas del Curso:

Todos los aspectos del miedo son falsos porque no existen en el nivel creativo y, por lo tanto, no existen en absoluto. En la medida en que estés dispuesto a someter tus creencias a esta prueba, en esa misma medida quedarán corregidas tus percepciones. En el proceso de separar lo falso de lo verdadero, el milagro procede de acuerdo con lo siguiente: El amor perfecto expulsa el miedo. Si hay miedo, es que no hay amor perfecto. Mas: Sólo el amor perfecto existe. Si hay miedo, éste produce un estado que no existe. Cree esto y serás libre. Sólo Dios puede establecer esta solución, y esta fe es Su don. (T.1.VI.5)

La otra cita es de la sección La prueba de la verdad (T.14.XI):

Existe una prueba —tan infalible como Dios— con la que puedes reconocer si lo que has aprendido es verdad. Si no tienes miedo de nada, y todos aquellos con los que estás o aquellos que simplemente piensen en ti comparten tu perfecta paz, entonces puedes estar seguro de que has aprendido la lección de Dios, y no la tuya. (T.14.XI.5.1-2)

lunes, 18 de febrero de 2019

La iluminación es ahora, en este momento (David Hoffmeister)

Cuando causa y efecto vuelven a estar juntas, ves que la iluminación es ahora. No hay ninguna brecha de tiempo en la que debas esperar para que Dios te dé la salvación. Dios sería cruel si te hiciera esperar para ser feliz. La voluntad de Dios para ti es completa felicidad, ahora mismo. Entonces, para resumir: invertir causa y efecto y ponerlas de nuevo juntas. Esto es la Expiación, el perdón total. No existe ningún problema que no desaparezca en el poder de este momento.

(David Hoffmeister, en una entrevista que le hicieron hace unos años en Argentina)

Entrevista completa aquí: https://livingmiracles.eu/livingmiracles/teachings/spanish/writings

El concepto lineal de causa-efecto es el sistema de pensamiento del ego. Puede transcenderse en un simple instante, y Un curso de milagros y maestros como David Hoffmeister nos invitan a ello. No obstante, nadie nos meterá prisa pues nuestra experiencia de despertar se ajustará al ritmo de nuestro deseo de soltar al ego y abrirnos únicamente a Dios.

     El tiempo es benévolo, y si lo usas en beneficio de la realidad, se ajustará al ritmo de tu transición. (T.16.VI.8.2)

El último libro de David Hoffmeister («This Moment Is Your Miracle», que podemos traducir como "Este momento es tu milagro") se ha publicado recientemente en inglés. No lo he leído, pero he visto que quienes sí lo han leído están hablando muy bien de él. Esperemos que aparezca también en español (por lo visto ya hay algún ofrecimiento de traducción, según comentaba brevemente David en uno de sus vídeos). Tiene muy buena pinta, pues el título en sí ya apunta al centro de la diana: este preciso instante; el ahora.

Algunos links relacionados con David Hoffmeister:

Vídeos de David Hoffmeister en español (la mayoría con subtítulos en español; algunos con traducción simultánea que permite escucharla en audio en español): https://www.youtube.com/channel/UCP9Gw00CldPUmiu43y7fdWw/videos

Finalmente, las páginas principales en general:

Principal web de David Hoffmeister (en inglés): https://awakening-mind.org/

Web en español, con múltiples recursos de apoyo: https://un-curso-en-milagros.org/

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viernes, 4 de enero de 2019

¿Puede repetirse el Libro de ejercicios? ¿Dura un año literalmente?

Este post viene como respuesta a una pregunta que alguien ha efectuado en uno de los comentarios del blog. Copio aquí la pregunta:

Muchas gracias por tu esfuerzo. Quería dejar planteada la siguiente cuestión, por si me podéis confirmar fehacientemente una respuesta de Ken W. al respecto: según Ucdm, «el entrenamiento dura un año», a una lección por día. Eso significa, desde cómo yo lo entiendo, implícitamente que el ritmo de realización de los ejercicios no se deja sujeto a preferencias personales (ego) , como quedarme más de un día enganchada a un ejercicio porque me llame más la atención o me guste más...etc. Sin embargo, sí he leído en «El amor no ha olvidado a nadie» de Gary Renard y a algún facilitador del Curso que considero serio que esto sí se puede hacer, con tal de que no se haga más de un ejercicio al día. Para mí, contradice el Curso, como también me resulta contradictorio que haya personas que hagan el entrenamiento con los ejercicios más de un vez en sus vidas, cuando el entrenamiento dura un año claramente, por lo que da a entender que si necesitamos hacerlo más de una vez es porque con una vez no basta y, por tanto, está mal diseñado por J... ¿Alguien podría aportar claridad a esta aparente contradicción, por favor? Me gustaría conocer la opinión explícita de Ken W. al respecto, si hay algún libro o documento que la recoja. Muchas gracias.

En el post donde se ha hecho la pregunta he escrito una respuesta muy breve, aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/09/l-5-journey-de-ken-wapnick.html?showComment=1546602915596#c316500664642715487

La copio aquí de todos modos:

Hola. Según Kenneth Wapnick pueden establecerse pausas, también pueden repetirse algunas lecciones si uno lo ve conveniente, y el Libro de ejercicios basta con hacerlo una sola vez pero si alguien se ve guiado a realizarlo de nuevo es una opción válida. Por ejemplo, Helen Schucman y Bill Thetford hicieron el Libro de ejercicios al menos 3 veces. El propio Ken Wapnick hizo el Libro de ejercicios al menos un par de veces.

Lo explico más a fondo en un post que acabo de escribir, aquí:


http... ((se trata de este mismo post, por lo que omito el link))

Ahí hay más aclaraciones, además de una serie de referencias de Ken Wapnick sobre este tema.

Saludos


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Este nuevo post es para dar una respuesta más detallada e incluir referencias de Kenneth Wapnick, tal como solicitaba la persona que hacía la pregunta.

En primer lugar, para dudas de este tipo, si uno busca la opinión de Kenneth Wapnick hay un librito muy útil que escribió junto a su esposa Gloria, titulado «Las preguntas más comunes en torno a Un curso de milagros». En España lo ha publicado la editorial Grano de Mostaza: https://elgranodemostaza.com/libros/kenneth-wapnick-preguntas-mas-comunes-en-torno-curso-milagros/

En ese libro (que responde a 72 preguntas básicas sobre UCDM, de las más típicas que podemos tener los estudiantes del Curso en nuestros inicios) las preguntas 58, 59 y 60 están relacionadas con el tema de este post.

Por ejemplo, en la pregunta 58 (58. ¿Puede Un curso de milagros concluirse en un año, como parece sugerir el libro de ejercicios?) responde que cualquier estudiante serio de UCDM reconoce que el currículo total no puede completarse en un año. Más bien, dice Ken, es el trabajo de toda una vida.

Al final de esa respuesta Ken incluye una importante cita del final del Libro de ejercicios, justo en el Epílogo final, donde el propio Curso nos deja claro que:

     Este curso es un comienzo, no un final. Tu Amigo te acompaña. (L.PII.Epílogo.1.1-2)

Ese Amigo es el Espíritu Santo, el cual nos guiará en cada paso del camino, tanto más fácilmente si mediante el perdón vamos deshaciendo gradualmente las interferencias que pone el ego a nuestra comunicación con el Espíritu Santo. Algunos estudiantes son guiados a repetir el Libro de ejercicios. Otros no. Esto no importa, pues lo realmente importante es continuar practicando el perdón, ya sea bajo el formato del Libro de ejercicios o bien sin ese formato, simplemente aplicando lo ya aprendido a nuestras situaciones cotidianas. El perdón debería practicarse hasta que el ego quede totalmente deshecho, lo cual, como dice Ken, es el trabajo de toda una vida (excepciones aparte).

En la pregunta 60 del libro ya citado (60. ¿Es necesario hacer el libro de ejercicios más de una vez?), Ken Wapnick responde que no, no es necesario, pero a continuación nos recuerda lo que ya dijo un par de preguntas atrás (en la 58), diciendo que Jesús no espera que sus estudiantes concluyan el proceso de aprendizaje en un año. Ken repite que Un curso de milagros es «una tarea de toda la vida». Luego Ken habla de que con frecuencia los deseos de los estudiantes de repetir el Libro de ejercicios (o algunas lecciones de una manera casi compulsiva de hacerlas bien) provienen de un impulso perfeccionista que procede del ego. Es decir, interpreto que lo que Ken quiere decir es más o menos que por ejemplo el ego nos tienta con la duda de que no hemos practicado bien, y entonces, por miedo a haberlo hecho mal podríamos desear repetir una lección o incluso el Libro de ejercicios entero. Si nuestra motivación para repetir una lección es una motivación como esa, entonces viene de la influencia del ego. Pero Ken Wapnick matiza al final de esa respuesta que «esto no significa, ciertamente, que los estudiantes no deban hacer el libro de ejercicios una segunda o tercera vez pero, como señalamos en la respuesta anterior ((la 59 del libro, que no he comentado)), deben estar alerta en contra de la necesidad del ego de reforzar el pecado y la culpa y de expiar por tal pecado haciéndose "perfectos"».

En definitiva, que ese breve librito de Ken y Gloria Wapnick es bastante útil para resolver las principales dudas que muchos estudiantes podemos tener en nuestros comienzos con Un curso de milagros.

Sobre la posibilidad de repetir el Libro de ejercicios, me parece conveniente el ejemplo que he mencionado antes (de Helen y Bill) porque al tratarse de los "escribas del Curso" son una buena referencia orientativa para el resto de los estudiantes de UCDM. Que William Thetford y Helen Schucman hiciesen el Libro de ejercicios más de una vez es algo que dijo Ken en más de una ocasión. Creo recordar que mencionaba esto en alguno de sus libros (tal vez en la biografía que escribió de Helen, titulada «Ausencia de felicidad», o tal vez fuese en el libro «El mensaje de Un curso de milagros»). En cualquier caso es algo que dijo en alguna otra ocasión, por ejemplo en una de las preguntas que se le hacían en su web la respuesta fue:

Helen y Bill hicieron las lecciones juntos una primera vez; después las hicieron otra vez junto a Ken Wapnick; y finalmente, Helen, Bill y Ken hicieron las lecciones junto a Judy Skutch, a petición de ella.

(Las respuestas a esas preguntas las hacía gente de confianza de Ken, o a veces él mismo, y en cualquier caso, de ser otra persona quien respondía, el propio Ken revisaba las respuestas antes de publicarlas para corregir lo que fuese necesario).

Por lo tanto, dado que en tu pregunta buscas opiniones directas de Ken, el hecho de que el propio Ken hiciese el Libro de ejercicios al menos dos veces nos vale para ver que Ken no veía equivocado repetir el Libro de ejercicios alguna vez, a pesar de que siempre dejó claro que no era algo necesario ni obligatorio. Simplemente es algo que algunos estudiantes se ven guiados a hacer.

La cita donde se responde eso la he extraído de la traducción de una de las respuestas de su web, que puse aquí: https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/03/facimoutreach-p-64.html (dejo el link por si alguien quiere leer la aclaración completa, pues tiene relación con los temas de este post).

Otras respuestas traducidas de la web de Ken y Gloria Wapnick y relacionadas con este tema fueron las siguientes:

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-92.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/05/facimoutreach-p-105.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/05/facimoutreach-p-203.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/06/facimoutreach-p-230.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/06/facimoutreach-p-408.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/06/facimoutreach-p-627.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-649.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-732.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-734.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-770.html

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/2016/07/facimoutreach-p-820.html

Y por supuesto encontraremos más aclaraciones de Ken sobre este tema en algunos de sus libros, entre ellos los tres que he mencionado en este post.

En definitiva, lo importante es que practiquemos el perdón hasta que el ego quede totalmente deshecho. El libro de ejercicios es una herramienta de ayuda que, si uno va a ser realmente un seguidor del Curso, debería realizar al menos una vez. No es necesario repetir el Libro de ejercicios más de una vez, pero tampoco está prohibido hacerlo. Lo importante es practicar el perdón. El Texto nos enseña los fundamentos teóricos, el Libro de ejercicios nos enseña a poner esa teoría en práctica en nuestra vida cotidiana. A partir de ahí, podemos seguir aplicándolo en nuestra vida hasta que el ego desaparezca por completo. El Manual para el maestro nos suministra determinados matices útiles. Y repasar el Texto es una ayuda para profundizar en sus ideas (el Libro de ejercicios, una vez realizado, puede utilizarse también como una extensión complementaria del Texto, útil de repasar porque expone algunas ideas de manera diferente, lo cual siempre viene bien).

Uno podría iluminarse (deshacimiento completo del ego) incluso antes de acabar el Libro de ejercicios la primera vez. Porque lo que importa es el perdón. Pero lo habitual es que, como dice Ken, este proceso abarque "toda una vida", deshaciendo gradualmente nuestra resistencia a despertar. Durante el proceso, puede que algunos hayan realizado el Libro de ejercicios una sola vez y sientan que pueden seguir aplicando la enseñanza de manera más informal a partir de ahí, simplemente repasando las ideas releyendo el Curso en su totalidad conforme lo ven oportuno. Puede que otros se sientan más cómodos repitiendo el Libro de ejercicios (o alguna de sus lecciones preferidas). Puede que algunos pocos se iluminen incluso antes de completar el Libro de ejercicios o incluso sin haberlo empezado. La forma que el proceso tome con cada estudiante no importa. Lo que importa es nuestra voluntad de despertar, y en el marco del Curso esto se logra mediante el perdón no-dual.

En cuanto al año de duración del Curso, ciertamente la introducción del Libro de ejercicios dice:

     El período de entrenamiento dura un año. (L.PI.introd.2.4)

Pero eso no implica que la duración sea literalmente siempre un año en tiempo lineal. Significa simplemente que el Curso está diseñado con 365 lecciones, por lo que el entrenamiento formal dura como mínimo un año. Esto no quiere decir que todos los estudiantes lo completen en un año exactamente. Dudo si habrá alguien que lo haya acabado en justo 365 días. En mi caso tardé aproximadamente un año y un mes, y por otros casos que he leído parece que la mayoría suele tardar más. No hay un modo mejor que otro. Cada caso es único.

Una vez acabado el Libro de ejercicios es cuando se puede decir que empieza realmente nuestro trabajo con el Curso («Este curso es un comienzo, no un final» - L-Epílogo.1). O mejor dicho: lo ya comenzado con el Libro de ejercicios podemos continuarlo mediante los recursos aprendidos (independientemente de que repitamos el Libro de ejercicios como tal o no). El objetivo del Libro de ejercicios es enseñarnos de manera práctica a cómo poner el proceso del perdón (explicado en el Texto) en marcha. Una vez que hayamos terminado el Libro de ejercicios ya tendremos una idea bastante aproximada de en qué consiste el proceso en su faceta práctica. Depende de nosotros continuar con la práctica del perdón hasta que el ego quede completamente deshecho. La forma que adopte la práctica para cada estudiante será diferente, tal como nos dice el Manual:

     No hay, sin embargo, una norma fija al respecto, toda vez que el entrenamiento es siempre altamente individualizado. (M.9.1.5)

     El programa de estudios es sumamente individualizado, y todos sus aspectos están bajo el cuidado y la dirección especial del Espíritu Santo. (M.29.2.6)

Algunos estudiantes se sentirán inclinados a repetir el Libro de ejercicios o alguna de sus lecciones. Otros estudiantes puede que se sientan cómodos simplemente practicando lo aprendido aplicándolo a sus situaciones diarias, de una manera más informal (haber realizado el Libro de ejercicios facilita el tener intuiciones de cómo aplicar el perdón en cada situación concreta, inspirados por los ejemplos que ya habremos practicado mientras estuvimos haciendo el Libro de ejercicios). Incluso algo simple, como los títulos de muchas de las lecciones del Libro de ejercicios, son útiles recordatorios de ideas inspiradas por el Espíritu Santo.

El año de prácticas con el Libro de ejercicios nos permite también escuchar mejor al Espíritu Santo en nosotros (mediante intuiciones o del modo que sea), y será Él Mismo Quien nos guiará en cada paso: sentiremos cuándo nos conviene releer alguna parte del Curso, cuándo repetir o repasar alguna lección del Libro de ejercicios, etc.

Y a medida que sigamos practicando el perdón y el ego siga disminuyendo, nuestra comunicación con el Espíritu Santo será más nítida y nos será más fácil seguir sus indicaciones.

Debe haber más sobre este tema en los libros de Kenneth Wapnick, pero esto es lo que tenía a mano en este momento.

Si alguien quiere leer más aclaraciones sobre asuntos relacionados con el Libro de ejercicios, puede visitar también el índice de temas de este blog (que recoge principalmente mis propios aportes, no los de Ken, para quien le interese disponer de comentarios sin que nos los borren por asuntos de copyright, como ya pasó alguna vez):

https://hablemosdeucdm.blogspot.com/p/blog-page.html

Si nos saltamos la primera parte de ese índice (el índice numérico) llegaremos al índice temático, en el que los temas están ordenados alfabéticamente. Si bajamos hasta la letra L, encontraremos el apartado "Libro de ejercicios de UCDM", donde aparecen algunos links donde este tema se ha tratado, ya sea en este blog o en el foro que abrí en internet. Otros apartados también pueden estar relacionados con el tema, por ejemplo el titulado "Proceso, práctica".

Saludos

martes, 13 de noviembre de 2018

David Hoffmeister: Tienes completo control sobre tu estado mental

Se trata de un breve vídeo de unos 5 minutos de duración, con audio en inglés pero subtitulado en español (hay que activar los subtítulos en youtube si no están activados de antemano, haciendo click en el simbolito correspondiente de la línea inferior del vídeo).

David Hoffmeister comparte en el vídeo unos breves destellos de inspiración. 

David Hoffmeister: Tienes completo control sobre tu estado mental

Podéis ver el vídeo aquí: https://www.youtube.com/watch?v=6tnR6-m03lQ

En definitiva, que la causa de toda apariencia está en la mente/conciencia, no en la materia. Ni siquiera leyes físicas tan creídas por la ciencia como la ley de la gravedad son nada excepto otra artimaña de la mente. Solo la mente decide, y solo la mente es la causa original y por lo tanto donde se puede implementar la corrección.

De hecho, el Curso dice que el miedo aprisiona y que el perdón libera. En la práctica esto puede experimentarse como que cuando nos dejamos llevar por el miedo y la culpa nos sentimos más densos y pesados, mientras que al perdonar nos permitimos un ánimo más liviano y ligero, y esto podría llegar a mostrarse simbólicamente incluso como una levitación "física" como una forma de representar el mensaje de la liberación frente a la ilusión (por ejemplo transcendiendo la denominada "fuerza de la gravedad"), aunque un ejemplo como ese es inusual. Lo que sí es usual es experimentar una ligereza de ánimo que resuena llena de paz.

El dolor, por ejemplo, no depende de algo externo sino que depende únicamente de la decisión de la propia mente. A medida que aprendemos a cambiar la decisión de nuestra mente inconsciente nos vamos liberando del dolor y de las ilusiones. Esto no tiene nada que ver con cambios cerebrales o neuronales, porque el cerebro no es más que otra ilusión: el cerebro es otro objeto más imaginado en la mente/consciencia.

En cualquier caso, todo es mente. Y a medida que orientamos la mente hacia el perdón, se transcienden las leyes ilusorias y nos abrimos a la paz que es la ley de Dios.

No me gobiernan otras leyes que las de Dios. (L.76)

El miedo aprisiona al mundo. El perdón lo libera. (L.332)

La magia aprisiona, pero las leyes de Dios liberan. (L.76.7.5)

Una mente "aprisionada" no es libre porque está poseída, o refrenada, por sí misma. (T.3.II.4.3)

La materia no es un obstáculo ni puede impedirnos nada. Solo la mente puede obstaculizarse a sí misma. Y por lo tanto, solo ella puede también liberarse. Mediante el perdón la mente se libera a sí misma para recordar la paz de Dios.