lunes, 4 de julio de 2016

Facimoutreach P-663

¿Cuál es la naturaleza del "tomador de decisiones"?

P-663: Me gustaría alguna aclaración sobre el tomador de decisiones. ¿Hay uno para cada uno de nosotros o hay solamente uno para todos? ¿Puedo contactar con el tomador de decisiones por medio de mis pensamientos? ¿Qué le ocurrirá al tomador de decisiones cuando yo (nosotros) haya (hayamos) sanado?

Respuesta: Antes de contestar tus preguntas concretas, es importante entender que cuando decimos cualquier cosa acerca de la mente dividida, estamos hablando de la ilusión.Y eso significa que estamos operando dentro de los símbolos del sistema de pensamiento del ego de la separación y la dualidad. Y si bien no podemos evitar el uso de símbolos en nuestro actual estado mental, tenemos elección en cuanto al propósito al que van a servir los símbolos —pueden usarse o bien para mantener y reforzar nuestra creencia en la separación y la culpa, o bien para conducirnos más allá de esa creencia.

En Un Curso de Milagros Jesús nos dice que, en la Mente íntegra del Cielo, nuestra única función como el Hijo de Dios, el Cristo, es crear, o extender, el Amor que somos (T.9.III.8.4). Pero una vez que parecemos albergar la idea de las diferencias y de la separación, nos olvidamos de nuestra función o poder de crear (T.7.IX.3), reemplazándola por el poder de elegir (T.12.VII.9.1). Y la elección es simplemente si seguir escuchando al ego, la voz en favor de mantener la separación, o al Espíritu Santo, la Voz en favor de sanar la separación. Este poder fundamental de la mente dividida para elegir entre estas dos alternativas es a lo que, para facilitar el debate, nos hemos referido en nuestra enseñanza en la Fundación como el "tomador de decisiones". En otras palabras, no existe realmente una identidad separada o independiente que sea el tomador de decisiones —es el poder o función fundamental de nuestra propia mente en su estado aparentemente separado, en el que las diferencias y las alternativas parecen reales y por lo tanto elegir entre las alternativas parece real también. El tomador de decisiones, como tal, es un símbolo ilusorio, pero puede ser un símbolo útil de usar para nuestro proceso de deshacer la idea de la separación, sirviendo como una poderosa identidad alternativa a la identidad victimizada que el ego nos propone.

Al ego no le conviene que recordemos esa función básica de elegir que tiene la mente, pues eso deja al ego muy vulnerable ante el poder de nuestra mente de tomar una simple decisión en contra de él. Así que el ego ha inventado una compleja lista de otros poderes y funciones imaginarios con el fin de distraernos con ellos, y un mundo y un cuerpo con el que nos identifiquemos, para que nos olvidemos de nuestra decisión inicial en favor del ego y de la separación, de modo que ya no recordemos que fue nuestra propia decisión de nuestra propia mente la que nos ha llevado a nuestra actual condición, a nuestras actuales circunstancias en el mundo.

El propósito principal del Curso es ayudarnos a recordar esa función básica de la mente dividida —elegir (T.31.VIII). Pero para entender en qué consiste esta decisión fundamental, tenemos que aprender que todas las decisiones aparentemente diferentes que tomamos y las funciones que tenemos en el mundo no son más que diferentes formas de la misma y única decisión en favor del ego (T.31.IV). Todavía no creemos eso, creyendo en vez de eso que las decisiones que tomamos aquí en el mundo producirán una diferencia en si somos felices o no. Así que no hemos olvidado realmente el poder de elegir de nuestra mente, pero hemos olvidado la única opción real que tenemos en la mente dividida —el Espíritu Santo y Su función del perdón.

Ahora bien, parte de las tácticas de despiste del ego para distraernos de esta simple y unitaria decisión es la aparente fragmentación de la mente dividida en los billones de mentes aparentemente individuales y separadas, cada una con su propio cuerpo e identidad. Pero todos los fragmentos siguen siendo parte de la única mente dividida, la cual nunca pierde su poder de elegir entre el ego y el Espíritu Santo.

Así que, volviendo ahora a tus preguntas: cada uno de nosotros conservamos nuestra propia capacidad de elegir mientras seguimos pensando que existimos separados los unos de los otros, aunque compartimos esa misma función de elegir como parte de la única mente. En ese sentido, cada uno tenemos nuestro propio tomador de decisiones individual. El tomador de decisiones no es una entidad aparte para ser contactada, sino una función que cada uno de nosotros necesita recordar. Y no se trata realmente de que necesitemos recordar que nuestras mentes tienen el poder de elegir. Necesitamos recordar en qué consiste la única alternativa real, la cual recordamos en cualquier momento en el que nos volvemos conscientes de nuestro ego y sabemos que no somos nuestro ego. Cuando hayamos dejado de lado todo nuestro miedo a perder nuestra identidad egoica y hayamos tomado de una vez por todas la decisión en favor del Espíritu Santo, ya no necesitaremos el poder de elegir, pues sabremos con certeza que sólo una de las alternativas es real. Estaremos a sólo un paso del Cielo y de retornar a nuestra única verdadera función como el Hijo de Dios —compartir creando, compartir la creación. Y por lo tanto, al no haber nada entre lo que elegir, el poder de decisión desaparecerá y el tomador de decisiones ya no parecerá existir, pues su función y propósito se habrá completado.

Link original en inglés: http://www.facimoutreach.org/qa/questions/questions120.htm#Q663

Índice de las P&R traducidas: http://hablemosdeucdm.blogspot.com/2015/11/indice-de-traducciones-de-p-de.html

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